viernes, 18 de abril de 2014

QUE HAY DE NUEVO, Alaska (cantante) / 7 DIAS CITAS,.

TÍTULO: QUE HAY DE NUEVO, Alaska (cantante)

Alaska-foto
DMG
Datos generales
Nombre real Olvido Gara Jova
Nacimiento 13 de junio de 1963 (50 años) Ciudad de México, Flag of Mexico.svg México
Origen Madrid, Flag of Spain.svg España
Nacionalidad Bandera de España Española, Bandera de México Mexicana
Cónyuge Mario Vaquerizo (1999 y 2011-presente)
Ocupación Cantante, compositora, presentadora de televisión, actriz y empresaria
Información artística
Tipo de voz Contralto
Otros nombres Alaska, La reina de la movida
Género(s) Electrónica, electropop, dance pop, synth pop, glam rock, acid house, post-punk, punk rock
Instrumento(s) Voz, guitarra
Período de actividad 1977—presente
Discográfica(s) Warner Bros. Records
Artistas relacionados Nacho Canut, Fangoria, Nancys Rubias, Carlos Berlanga, Raphael, Fabio McNamara, Miguel Bosé
Web
Sitio web Blog de Alaska y Mario
Ficha Alaska DMG en IMDb
Olvido Gara Jova (Ciudad de México, México, 13 de junio de 1963), conocida por su nombre artístico Alaska, es una cantante, compositora, actriz, y presentadora de televisión hispanomexicana, así como una de las figuras de la Movida madrileña. Empezó su carrera musical en 1977 a los 14 años y aún hoy en día sigue cosechando éxitos. Es una de las cantantes con mayores ventas y de las más reconocidas de España. Las ventas de sus producciones musicales, contabilizando los cuatro grupos principales que ha formado (Kaka de Luxe, Pegamoides, Dinarama y Fangoria), sobrepasan las 15 millones de copias. Está a favor del movimiento LGBT1 y también de los derechos de los animales. Se ha opuesto públicamente a las corridas de toros2 3 en una campaña promovida por la organización por los derechos de los animales AnimaNaturalis y contra el uso de pieles.

Alaska y los Pegamoides se formó en 1979 tras la separación del grupo Kaka de Luxe, del que cuatro de sus componentes formaban parte (Alaska, Nacho Canut, Manolo Campoamor y Carlos Berlanga). Estos cuatro se dieron cuenta de que la afinidad entre ellos era mayor y sus intereses comunes eran completamente diferentes al del resto de componentes (Fernando Márquez "El Zurdo", Enrique Sierra y Pablo Martínez), por lo que decidieron comunicarles su decisión de seguir por caminos diferentes.
En sus inicios contaron con Poch (que después entraría en Ejecutivos Agresivos y formaría Derribos Arias) en la guitarra solista, y con el ex Kaka Javier Hamilton (Javier Furia) en los coros, que pronto pasaría a Radio Futura. La salida del primer batería, Álvaro de Torres, que también venía de Kaka de Luxe, se produjo por el desencuentro ideológico entre Álvaro y el resto del grupo, que no quería introducir una caja de ritmos que había comprado Alaska para sus canciones, entre otros desencuentros. Más tarde se unieron dos personas, Ana Curra, a la que conocieron en el Pentagrama (bar de Madrid), y Eduardo Benavente, al que aceptaron tras una prueba debido a la marcha del grupo del batería Juan Luis Vizcaya a Ejecutivos Agresivos, descontento por la inclusión de teclados. Otra salida del grupo fue la de Manolo Campoamor, que comenzó siendo el vocalista. Su puesto fue ocupado, primero por Carlos, y definitivamente por Alaska, dejando ésta la guitarra. Manolo se creó una nueva identidad, Eddie Neopreno e intentó formar un grupo con ese nombre para, poco a poco, ir desligándose del mundo de la música.
Todavía sin Eduardo, participaron en el Concierto homenaje a Canito (batería de Tos fallecido en accidente de tráfico) en febrero de 1980, siendo su primer y único concierto con caja de ritmos en lugar de batería.
Ya con esta formación, el grupo grabó su primer single, Horror en el Hipermercado, producido por Julián Ruiz, en 1980. Esta canción se convirtió en un relativo éxito gracias a su emisión por radio, lo que facilitó la grabación de su segundo single un año después, Otra dimensión. En 1982 el grupo sacó al mercado su único álbum, Grandes éxitos, del que se extrajo su famoso y exitoso single Bailando.
La estética del grupo varió durante su vida del colorido pop a la estética siniestra del punk y el gótico (es famosa una sesión de fotos del grupo en un cementerio).etc,.

TÍTULO:  7 DIAS CITAS,.

1-Sabado-19- Comer y cantar,.
2-Domingo-20- Surferos del sueño,.
3-Lunes----21-Ruta nostálgica por la Villa y Corte,.
4-Martes---22-"Fangiris" y fabulosas,.
5-Miercoles-23- Guía de sueños para niñas
6-Jueves-----24- El barco, en imágenes,
7-Viernes-----25- Sombras Nueva York,.

ENREDATE, ¡ NO SIN MI TELÉFONO !,.CANCION,./ PROTESTO,

TÍTULO: ENREDATE, ¡ NO SIN MI TELÉFONO !,.CANCION,.

Te llamo por teléfono
Quiero escuchar tu voz
Quiero saber que ha sido de tu vida amor

Tu dulce voz responde que tal como te ha ido
Pensé que ya te habías olvidado de mi (bis)

Como voy a olvidarte si has sido tu en mi vida
La prenda mas querida
La engreída de mi amor (bis)

El destino ha querido que estemos separados
Lo que si no ha podido es
Acabar con este amor (bis)

Te llamare con insistencia
Para decirte que te quiero
Para decirte que me muero
Ya no soporto más tu ausencia
Te llamo por teléfono
Quiero escuchar tu voz.


TÍTULO: PROTESTO,.
  • erusalén, época actual «Hay momentos en la vida en los que la única manera de salvarse a uno mismo es muriendo o matando.» Aquella frase de Mohamed Ziad la había atormentado desde el mismo instante en que la había escuchado de labios de su hijo Wädi Ziad. No podía dejar de pensar en aquellas palabras mientras conducía bajo un sol implacable que doraba las piedras del camino. El mismo color dorado de las casas que se apiñaban en la nueva ciudad de Jerusalén construidas con esas piedras engañosamente
  • suaves, pero duras como las rocas de las canteras de donde habían sido arrancadas. Conducía despacio dejando que su mirada vagara por el horizonte donde las montañas de Judea se le antojaban cercanas. Sí, iba despacio aunque tenía prisa; sin embargo, necesitaba saborear aquellos instantes de silencio para evitar que las emociones la dominaran. Dos horas antes no sabía que iba a emprender el camino que la llevaría hacia su destino. No es que no estuviera preparada. Lo estaba. Pero a ella, que le gustaba planear hasta el último detalle de su vida, le había sorprendido la facilidad con que Joël había conseguido la cita. No le había costado ni una docena de palabras. —Ya está, te recibirá a mediodía. —¿Tan pronto? —Son las diez, tienes tiempo de sobra, no está muy lejos. Te lo señalaré en el mapa, no es
  • complicado llegar. —¿Conoces bien el lugar? —Sí, y también los conozco a ellos. La última vez que estuve allí fue hace tres semanas con los de Acción por la Paz. —No sé cómo se fían de ti. —¿Y por qué no iban a fiarse? Soy francés, tengo buenos contactos, y las almas cándidas de las ONG necesitan quien les oriente por los líos burocráticos de Israel, alguien que les tramite los permisos para cruzar a Gaza y Cisjordania, que consiga una entrevista con algún ministro ante el que protestar por las condiciones en que viven los palestinos; les proporciono camiones a buen precio para trasladar la ayuda humanitaria de un lugar a otro… Mi organización hace un buen trabajo. Tú puedes dar fe de ello. —Sí, vives de los buenos sentimientos del resto del mundo. —Vivo de prestar un servicio a los que viven
  • de la mala conciencia de los demás. No te quejes, no hace ni un mes que os pusisteis en contacto con nosotros, y en ese tiempo te he conseguido citas con dos ministros, con parlamentarios de todos los grupos, con el secretario de la Histadrut, facilidades para entrar en los Territorios, te has podido entrevistar con un montón de palestinos… Llevas cuatro días aquí y ya has cumplido con la mitad del programa que tenías previsto. Joël miró con fastidio a la mujer. No le caía bien. Desde que la recogió en el aeropuerto cuatro días atrás había notado su tensión, su incomodidad. Le molestaba la distancia que ponía entre ellos al insistir en que la llamara señora Miller. Ella le sostuvo la mirada. Tenía razón. Había cumplido. Otras ONG utilizaban sus servicios. No había nada que Joël no pudiera conseguir desde esa oficina con vistas de la Vieja Jerusalén a lo lejos. Con él trabajaban su mujer,
  • que era israelí, y cuatro jóvenes más. Dirigía una empresa de servicios muy apreciada por las ONG. —Te diré algo de ese hombre: es una leyenda —dijo Joël. —Hubiese preferido hablar con su hijo, es lo que te pedí. —Pero está de viaje en Estados Unidos invitado por la Universidad de Columbia para participar en un seminario, y cuando regrese, tú ya te habrás ido. No tienes al hijo, pero tienes al padre; créeme cuando te digo que ganas con el cambio. Es un viejo formidable. Tiene una historia… —¿Tanto le conoces? —En ocasiones los del ministerio les envían a la gente como tú. Es una «paloma», todo lo contrario que su hijo. —Precisamente por eso me interesa hablar con Aarón Zucker, porque es uno de los principales líderes de la política de
  • asentamientos. —Ya, pero el padre es más interesante — insistió Joël. Se quedaron en silencio para evitar una de esas absurdas discusiones en las que se enzarzaban. No habían congeniado. Él la encontraba exigente; ella sólo veía su cinismo. Y ahora estaba ya de camino. Cada vez se sentía más tensa. Había encendido un cigarrillo y aspiraba el humo con fruición mientras fijaba la mirada en aquella tierra ondulada en la que a ambos lados de la carretera parecían trepar unos cuantos edificios modernos y funcionales. No había cabras, pensó dejándose llevar por la imagen bíblica, pero ¿por qué habría de haberlas? No quedaba sitio para las cabras junto a aquellas moles de acero y cristal que eran la enseña de la prosperidad de la moderna Israel. Unos minutos más tarde salió de la autopista y enfiló una carretera que llevaba hacia un
  • grupo de casas situadas sobre una colina. Aparcó el coche delante de un edificio de piedra de tres plantas idéntico a otros que se alzaban sobre un terreno rocoso; desde allí, los días despejados, se alcanzaba a ver las murallas de la Ciudad Vieja. Apagó el cigarrillo en el cenicero del coche y respiró hondo. Aquel lugar parecía una urbanización burguesa, como tantas otras. Casas de varios pisos, rodeadas de jardines ocupados por columpios y toboganes para los niños y coches alineados junto a aceras impolutas. Se respiraba tranquilidad, seguridad. No le costaba imaginar cómo eran las familias que vivían ahora dentro de aquellas casas, aunque sabía cómo había sido ese lugar décadas atrás. Se lo habían contado algunos viejos palestinos con la mirada perdida en los recuerdos de aquellos días en los que eran ellos quienes vivían en ese pedazo de tierra porque aún no habían llegado los otros,
  • los judíos. Subió las escaleras. Apenas apretó el timbre, la puerta se abrió. Una mujer joven que no tendría ni treinta años la recibió sonriente. Vestía de manera informal, con pantalones vaqueros, una camiseta amplia y zapatillas deportivas. Su aspecto era igual al de tantas otras jóvenes, pero habría destacado entre miles por su franca sonrisa y su mirada cargada de bondad. —Pase, la estábamos esperando. Usted es la señora Miller, ¿verdad? —Así es. —Soy Hanna, la hija de Aarón Zucker. Siento que mi padre esté de viaje, pero como insistieron tanto desde el ministerio, mi abuelo la atenderá. Del minúsculo recibidor pasaron a un salón amplio y luminoso. —Siéntese, avisaré a mi abuelo. —No hace falta, aquí estoy. Soy Ezequiel
  • Zucker —dijo una voz procedente del interior de la casa. Un instante después apareció un hombre. La señora Miller clavó su mirada en él. Era alto, tenía el cabello cano y los ojos de color gris; a pesar de la edad, parecía ágil. Le estrechó la mano con fuerza y la invitó a tomar asiento. —Así que quería usted ver a mi hijo… —En realidad quería conocerlos a los dos, aunque sobre todo a su hijo puesto que es uno de los principales impulsores de la política de asentamientos… —Sí, y es tan convincente que el ministerio le envía a los visitantes más críticos para que les explique la política de asentamientos. Bien, usted dirá, señora Miller. —Abuelo —interrumpió Hanna—, si no te importa, me voy. Tengo una reunión en la universidad. Jonás también está a punto de irse. —No te preocupes, puedo arreglármelas
  • solo. —¿Cuánto tiempo necesita? —preguntó Hanna a la señora Miller. —Intentaré no cansarle… Una hora, un poco más quizá… —respondió la mujer. —No hay prisa —dijo el anciano—, a mi edad el tiempo no cuenta. Se quedaron solos y él notó su tensión. Le ofreció té, pero ella lo rechazó. —Así que usted trabaja para una de esas ONG que están subvencionadas por la Unión Europea. —Trabajo para Refugiados, una organización que estudia sobre el terreno los problemas que sufren las poblaciones desplazadas a causa de conflictos bélicos, catástrofes naturales… Intentamos evaluar el estado de los desplazados, y si las causas que han provocado el conflicto están en vía de solución, o cuánto puede durar su situación, y si lo creemos conveniente instamos a los organismos
  • internacionales a que adopten medidas para paliar el sufrimiento de los desplazados. Nuestros estudios son rigurosos, y por eso recibimos ayuda de instituciones comunitarias. —Sí, conozco los informes de Refugiados sobre Israel. Siempre críticos. —No se trata de opiniones sino de realidades, y la realidad es que desde 1948 miles de palestinos han tenido que abandonar sus hogares, se han visto despojados de sus casas, de sus tierras. Nuestra labor es evaluar la política de asentamientos que todavía está produciendo más desplazados. Donde nos encontramos ahora, aquí en esta colina, hubo una aldea palestina de la que no queda nada. ¿Sabe qué suerte corrieron los habitantes de aquella aldea? ¿Dónde están ahora? ¿Cómo sobreviven? ¿Podrán recuperar algún día el lugar donde nacieron? ¿Qué sabe usted de su sufrimiento? Inmediatamente se arrepintió de sus últimas
  • palabras. Aquél no era el camino. No podía mostrar tan abiertamente sus sentimientos. Tenía que intentar mantener una actitud más neutral. No de complacencia, pero tampoco de animadversión. Se mordió el labio inferior mientras esperaba la respuesta del hombre. —¿Cómo se llama? —preguntó él. —¿Cómo dice? —Le pregunto por su nombre. Resulta muy envarado llamarla señora Miller. Usted puede llamarme Ezequiel. —Bueno, no sé si es correcto… Procuramos no confraternizar cuando estamos trabajando. —Mi intención no es confraternizar con usted, pero sí que nos llamemos por nuestros respectivos nombres. Vamos, ¡no estamos en Buckingham Palace! Está usted en mi casa, es mi invitada y le pido que me llame Ezequiel.
  • Aquel hombre la desconcertaba. Quería negarse a darle su nombre, desde luego no pensaba llamarle a él por el suyo, pero si él decidía dar por terminada la conversación, entonces… entonces habría desaprovechado la mejor oportunidad que iba a tener nunca para llevar a cabo aquello que tanto la atormentaba. —Marian. —¿Marian? Vaya… —Es un nombre común. —No se disculpe por llamarse Marian. Sintió rabia. Él tenía razón, se estaba disculpando por su nombre, y no tenía por qué. —Si le parece bien, le daré el cuestionario que traigo preparado y que servirá de base para el informe que debo redactar. —Supongo que hablará con más personas… —Sí, tengo una larga lista de entrevistas: funcionarios, diputados, diplomáticos, miembros de otras ONG, organizaciones religiosas, periodistas…
  • —Y palestinos. Supongo que hablará con ellos. —Desde luego, ya lo he hecho, ellos son el motivo de mi trabajo. Antes de venir a Israel he estado en Jordania y he tenido la oportunidad de hablar con muchos palestinos que tuvieron que huir después de cada guerra. —Me preguntaba usted por el sufrimiento de los desplazados… Bien, yo podría hablarle horas, días, semanas enteras sobre el sufrimiento. Costaba creer que aquel hombre alto y fuerte, que a pesar de su edad desprendía confianza en sí mismo con aquella mirada gris acero que denotaba que tenía una gran paz interior, supiera de verdad lo que era el sufrimiento ajeno. No iba a negarle que hubiera padecido, pero eso no implicaba que fuera capaz de sentir el dolor de los demás. —¿Cómo sabe que aquí hubo una aldea
  • árabe? —preguntó de pronto captando el desconcierto de ella. —En mi organización tenemos información detallada de todos y cada uno de los pueblos y aldeas de Palestina, incluso de las que ya no existen desde la ocupación. —¿Ocupación? —Sí, desde que llegaron los primeros emigrantes judíos hasta la proclamación del Estado de Israel, además de todo lo que ha pasado posteriormente. —¿Qué es lo que quiere saber? —Quiero que me hable de la política de ocupación, de los asentamientos ilegales, de las condiciones de vida de los palestinos que ven derruidas sus casas por acciones de venganza… de por qué continúan levantando asentamientos en lugares que no les pertenecen… De todo eso pretendía hablar con su hijo. Sé que Aarón Zucker es uno de los más firmes defensores de la política de
  • asentamientos, sus artículos y conferencias le han hecho famoso. —Mi hijo es un hombre honrado, un militar valiente cuando ha servido en el ejército, y siempre se ha destacado por decir en voz alta lo que piensa, sin importarle las consecuencias. Es más sencillo lamentarse por la política de asentamientos, incluso no decir nada, pero íntimamente apoyarla. En mi familia preferimos dar la cara. —Por eso estoy aquí, por eso en el Ministerio de Exteriores me han enviado a hablar con su hijo. Es uno de los líderes sociales de Israel. —Usted cree que quienes defienden los asentamientos son poco menos que unos monstruos… Marian se encogió de hombros. No le iba a decir que, efectivamente, era lo que pensaba. La entrevista no estaba discurriendo por los
  • derroteros que se había fijado. —Le diré lo que yo pienso: no soy partidario de que se construyan nuevos asentamientos. Defiendo el derecho de los palestinos a tener su propio Estado. —Ya, pero su hijo Aarón piensa todo lo contrario. —Pero es conmigo con quien está hablando. Y no me mire como si fuera un viejecito, no soy ningún ingenuo. La puerta de la sala se abrió y apareció un joven alto, vestido de soldado, con un subfusil colgado al hombro. Marian se alarmó. —Es mi nieto Jonás. —Así que es usted la de la ONG… Perdone pero no he podido evitar escuchar sus últimas palabras. Me gustaría darle también mi opinión, si mi abuelo me lo permite. —Jonás es hijo de Aarón —explicó Ezequiel Zucker a Marian. —La política de asentamientos no es algo,.

jueves, 17 de abril de 2014

La Semana Santa de Badajoz estrena hoy la nueva imagen de la Virgen de la Aurora,./ LA SEMANA SANTA EN CASTUERA,.

  1. La Semana Santa de Badajoz estrena hoy la nueva imagen de la Virgen de la AuroraLa Hermandad y Cofradía de la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Caridad en su Sentencia y María ...foto

    BADAJOZ

    La Semana Santa de Badajoz estrena hoy la nueva imagen de la Virgen de la Aurora

    Entre las 7 de la tarde y las 2.30 de la madrugada está previsto que salgan cuatro procesiones y un vía crucis, que recorrerán el Casco Antiguo y San Roque

    La Hermandad y Cofradía de la Sagrada Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Cristo de la Caridad en su Sentencia y María Santísima de la Aurora estrenará esta noche la nueva imagen de Nuestra Señora de la Aurora, una hermosa talla realizada por el imaginero andaluz Israel Cornejo que sustituirá a la histórica Virgen de escayola realizada por el pacense Santiago Arolo hace ahora tres décadas.
    El estreno llena de orgullo al nuevo hermano mayor del Resucitado, Alfonso Romero, quien ha destacado el esfuerzo que ha realizado esta joven cofradía durante los últimos años para completar los dos pasos que componen la procesión del Jueves Santo.
    La primera gran apuesta se realizó al encargar al imaginero cordobés Adrián Valverde la talla del Santísimo Cristo de la Caridad en su Sentencia, que va acompañado de otras cinco figuras. «Ahora le ha tocado el turno a la Virgen de la Aurora, que estrenará en la procesión un palio bordado por Juan Manuel Expósito, un hermano de nuestra cofradía que ha hecho un gran trabajo».
    Los varales del nuevo palio han sido cincelados en los Talleres Orovio de Ciudad Real, un soporte de lujo para el techo confeccionado por Expósito, autor también de la María central -reproduce 'La Sagrada Familia- de Goya y de los medallones de las esquinas, óleos en los que aparecen las imágenes de la Virgen de la Soledad, la Virgen de la Amargura y la Virgen de los Dolores, todas ellas de Badajoz, así como la Virgen de la Paz de Jerez de los Caballeros.
    La procesión del Cristo de la Caridad partirá de San Agustín a las 20.30 horas, pero la jornada de procesiones comenzará a las 19.00 en la plaza de la Soledad, donde se iniciará el desfile de la Patrona de Badajoz, que acompañará a Nuestro Padre Jesús de la Humildad y al Santísimo Cristo de la Humillación 'Ecce Homo'.
    El hermano mayor de la Soledad, Joaquín Gil, ha resaltado que en esta ocasión no hay grandes novedades, aunque sí se podrá ver por primera vez en procesión la cruz parroquial en metal plateado hecha con un antiguo crucifijo tallado en madera que poseía la cofradía. También se estrena la bandera de la hermandad con el escudo de la Coronación Canónica, bordada en los talleres de Carmen Luengo de Badajoz.
    Los actos de la Semana Santa prosiguen a las 22 horas en la iglesia de San Andrés, de la que partirá el vía crucis del Cristo del Perdón, que recorrerá Trinidad, Vía Rápida, Plaza Alta, Plaza de San José, jardines de la Alcazaba árabe, plaza de San José, San Pedro de Alcántara, Soto Mancera, Concepción Arenal y Benegas.
    Llega la 'madrugá'
    Tras las dos procesiones y el vía crucis, la ciudad de Badajoz vivirá una madrugada de Viernes Santo muy intensa con la salida de dos procesiones con gran atractivo. La primera partirá a la 1.00 de la madrugada de la parroquia de San Roque, sede del Santísimo Cristo de la Paz.
    Este desfile cuenta cada año con más de 600 nazarenos que recorren las calles en completo silencio. El único sonido que se escucha es el rítmico golpeteo de las varas que empuñan los 22 cargadores que hacen avanzar la imagen. «Realmente es una procesión de penitencia, esa es la razón por la que no se suspende ni tan siquiera cuando llueve», ha destacado el hermano mayor, Juan Martín Riego.
    Un año más, desde la cofradía se anuncia que la ofrenda de claveles rojos será sustituida por una recogida de alimentos en favor de Cáritas de San Roque. «La comida es más necesaria que las flores».
    La madrugada se completará a las 2.30 de la madrugada con la procesión que organiza la naciente Cofradía de la Vera Cruz, que ha realizado cientos de octavillas invitando a participar en «una madrugá de pasión».
    Su hermano mayor es Rubén Galea y la procesión sacará a la calle los pasos del Santísimo Cristo del Amor y de Nuestra Señora de la Consolación, cuyas imágenes fueron realizadas por Eduardo García Márquez.
    La Vera Cruz se ha marcado como objetivo que la ciudad de Badajoz «tenga una verdadera 'Madrugá', como ya tenía en el siglo XVII».
    Desde esta hermandad se ha destacado como gran novedad la apertura de los locales de hostelería hasta las 4 de la madrugada. «Consideramos que sin duda es un gran apoyo para la Semana Santa desde el punto de vista del público que asiste a ver las procesiones, ya sean vecinos de Badajoz o turistas, y que de este modo se les va a hacer mucho más cómoda la espera y se va a favorecer la presencia de gente en las calles durante la madrugada».

    TÍTULO: LA SEMANA SANTA EN CASTUERA,.
     
    SEMANA SANTA

    Castuera se prepara para vivir su Semana Santa 2014

    La Semana de Pasión dará sus primeros pasos la noche de Miércoles Santo con la procesión del Santísimo Cristo de la Victoria-foto

    Castuera se prepara para vivir su Semana Santa 2014La Semana Santa ya está aquí. El sonido de las bandas de cornetas y tambores de las distintas cofradías ensayando las marchas que después se oirán en las procesiones resuenan en diferentes zonas de la población desde hace ya varias semanas anunciando la inminente llegada de la Semana de Pasión, que tuvo su inicio el domingo, día 13, en el que se celebró la tradicional bendición de las palmas y la salida en procesión del paso de la  Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, conocido popularmente como "La Borriquita".
     Para los próximos días, el programa de la Semana Santa 2014 de Castuera contempla siete cortejos procesionales más, dos ellos traslados, que tendrán lugar los días miércoles, jueves y viernes.
    La primera de las procesiones en desfilar en la Semana de Pasión es la del Santísimo Cristo de la Victoria, que lo hace en la noche del Miércoles Santo a las 22:00 horas con la imagen de un cristo crucificado obra del escultor e imaginero extremeño Juan de Ávalos.
     Las procesiones de la jornada del Jueves Santo, se inician a la seis de la tarde, con el traslado de Jesús Amarrado a la Columna, con salida desde la ermita de Santa Ana hasta la parroquia, pasando por las calles Santa Ana, Mártires, Constitución y Plaza de España. Este mismo paso volverá a procesionar a las 20:30 horas acompañado por la Virgen de la Soledad y Mayor Dolor. El recorrido se inicia en Plaza de España y discurrirá por las calles: Constitución, Mártires, Santa Ana, Divino Morales, Antigua del Polvo, Espronceda, Nueva, Hospital, Plaza de San Juan, Corredera y Plaza de España para finalizar con la entrada en la parroquia.
    La última de las procesiones del Jueves Santo es la que tiene lugar en la media noche en el barrio del Cerrillo por donde desfila el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que tiene su salida de la ermita de la Plaza de San Juan y transita por las calles: Abajo, Piedras, Molinos, Rehoya, Cerrillo, Hospital y llegada de nuevo a la Plaza de San Juan.
    El Viernes Santo, tres procesiones más recorrerán las calles de Castuera; la primera en horario matinal, a las 12:30 horas, será el traslado del Cristo Yacente desde la ermita de San Juan hasta la parroquia con recorrido por las calles: Corredera, Arriba, Cruces, Ramón y Cajal, Buensuceso, Mártires, Constitución y Plaza de España. Por la tarde-noche a las  20:00 horas en la procesión del Santo Entierro, este mismo paso de pasión desfilará junto al de la Virgen de la Soledad y del Mayor Dolor, con salida de la parroquia y recorrido por las calles Plaza de España, Gabriel y Galán, Nueva, Hospital y de nuevo Plaza de España y entrada en la parroquia. Por último, en la madrugada tendrá lugar la llamada Procesión del Silencio que discurre por Plaza de España, Arriba, Cruces, Ramón y Cajal, Buensuceso, Mártires, Constitución y Plaza de España.