domingo, 27 de septiembre de 2026

El paisano - Viernes - 18 , 25 - Septiembre - Mijas (Málaga) ,. / HOSPITAL - Salud - Muere un migrante en el incendio de un asentamiento chabolista en Palos ,. / VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - Cruzar el Pacífico en familia, a remo y sin asistencia ni escalas: «Pasábamos los días empapados de agua salada» ,. / VUELTA AL COLE - Caravana educativa Fundación Gomaespuma ,. / EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles -16 , 23 , 30 - Septiembre - Ana Mestre: "Una democracia necesita la participación de todos" ,. / EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes - 18 , 25 - Septiembre - Isabel Coixet - El coraje y la alegría ,.

 

TITULO: El paisano - Viernes - 18 , 25 - Septiembre - Mijas (Málaga) ,.

Viernes - 18 , 25 - Septiembre a las 22:10 horas en La 1 , foto,.

 Mijas (Málaga),.

 

Natali, de 35 años, llegó a Mijas con apenas 11 meses. Hija de padre holandés y madre jiennense, creció en este municipio malagueño después de que sus padres se enamoraran del pueblo y decidieran establecerse allí. A los 18 años dejó Mijas para estudiar Enfermería en Ceuta. Posteriormente vivió en el Valle de Arán y en San Sebastián junto a su marido, guardia civil, donde nacieron sus dos hijos. Después de años de mudanzas y de recorrer diferentes puntos de España, en 2022 decidió regresar a Mijas para reencontrarse con sus raíces y buscar una vida más tranquila junto a su familia.

Hoy trabaja como guía turística y ha encontrado una manera muy particular de mostrar los rincones más emblemáticos de Mijas: a bordo de un tuctuc. Su historia representa el regreso al hogar y la posibilidad de convertir el conocimiento y el amor por su tierra en una forma de vida. 

TITULO: HOSPITAL - Salud - Muere un migrante en el incendio de un asentamiento chabolista en Palos,.

 Muere un migrante en el incendio de un asentamiento chabolista en Palos,.

El incendio ha afectado a unas veinte chabolas de este asentamiento que es uno de los mayores de la provincia de Huelva. El doce de septiembre murió otro migrante en el incendio de otro poblado.

foto - Un inmigrante que vivía en un asentamiento de chabolas en Palos de la Frontera (Huelva) ha fallecido esta mañana en el incendio registrado en el campamento.

Emergencias 112 Andalucía ha informado de que en torno a las 9.00 de la mañana se ha recibido el aviso del incendio en el asentamiento chabolista del polígono San Jorge, en Palos de la Frontera (Huelva).

Hasta el lugar se han desplazado efectivos de la Guardia Civil, la Policía Local, los Bomberos, el 061 y Cruz Roja, que han encontrado a esta persona fallecida, sin concretar si hay más personas afectadas.

El Consorcio de Bomberos de la Diputación de Huelva ha concretado que el incendio ha afectado a unas veinte chabolas, y para sofocarlo ha tenido que enviar a efectivos del parque de San Juan del Puerto con cuatro efectivos y dos vehículos de extinción.

Una vez controladas las llamas, están trabajando en disipar el intenso humo, que está dificultando el acceso del juez de guardia a la chabola donde se encuentra el cuerpo del fallecido.

El asentamiento donde se ha producido el incendio es uno de los mayores de la provincia de Huelva, y en sus chabolas viven durante todo el año inmigrantes que trabajan en campañas agrícolas de la zona.

En ese lugar se han producido varios incendios en los últimos, años, como el del 13 de mayo de 2023, que afectó a unas 120 chabolas, con un herido grave.

En el último incendio grave registrado en un asentamiento en la misma provincia, el pasado 12 de septiembre, moría uno de los inmigrantes que vivían en el campamento. 

TITULO: VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - Cruzar el Pacífico en familia, a remo y sin asistencia ni escalas: «Pasábamos los días empapados de agua salada»,.

Cruzar el Pacífico en familia, a remo y sin asistencia ni escalas: «Pasábamos los días empapados de agua salada»,.

Hablamos con los tres hermanos escoceses que viajaron desde Perú hasta Australia en una travesía de 139 días en la que lograron recaudar un millón de libras con fines solidarios,.

 Los hermanos Maclean en su embarcación

fotos - Jamie Maclean atiende la videollamada de ABC desde una pequeña granja familiar en el extremo noroeste de Escocia. Al principio de la conversación, gira la cámara del móvil. «Espera, déjame enseñarte dónde estoy». Y entonces aparece un paisaje de postal con una ensenada y una pequeña embarcación cerca de la orilla. «Fue en un barco como ese donde nació nuestro amor por el mar», explica.

En ese rincón al que los tres hermanos acudían desde niños porque su abuelo construyó allí una cabaña, comenzó una historia que décadas después los llevaría a remar cerca de 14.500 kilómetros a través del océano más grande del planeta durante 139 días, siete horas y diecisiete minutos, hasta convertirse en la primera tripulación en completar esa travesía del Pacífico sin escalas ni asistencia y recaudar más de un millón de libras para financiar proyectos de acceso al agua potable en Madagascar.

Allí fue donde Jamie, Ewan y Lachlan Maclean aprendieron a convivir con el mar mucho antes de imaginar que acabarían cruzando juntos dos océanos. «Pasábamos el tiempo intentando pescar, atrapando cangrejos y langostas... casi siempre sin éxito», recuerda. «No había teléfonos móviles, ni ordenadores, ni televisión. Todo eso hizo que disfrutáramos muchísimo tiempo juntos al aire libre. Y esa pasión evolucionó hasta convertirse en lo que hacemos hoy». Aquella aventura llegará a las librerías en septiembre bajo el título 'Three Brothers in a Boat'.

Para Jamie, «una parte importante tiene que ver con cómo nos educaron nuestros padres, con los valores que quisieron transmitirnos y con la enorme libertad que nos dieron desde muy pequeños para salir, cometer errores, explorar y vivir aventuras, especialmente en la naturaleza», explica. Aquella libertad, recuerda, les enseñó a resolver problemas sin esperar siempre la intervención de un adulto y a sentirse cómodos en entornos imprevisibles.

La causa antes que la aventura

Aquella forma de crecer terminó marcando también las decisiones que tomarían de adultos. El primer gran desafío llegó con el Atlántico, una expedición que nació cuando Lachlan descubrió una de las competiciones de remo oceánico que cruzan el océano desde Canarias hasta el Caribe.

«Lo primero que nos atrajo fue precisamente el reto y la aventura», recuerda. Pero «estas expediciones nunca consisten únicamente en remar. Hay una preparación enorme detrás, una campaña solidaria, una recaudación de fondos... Todo eso terminó convirtiéndose en una parte fundamental del proyecto».

Tras completar el Atlántico en 35 días decidieron dar un paso más. Crearon la McLean Foundation, una organización benéfica. Lo llamativo es que la causa apareció antes que la aventura. «Nos fijamos el objetivo de recaudar un millón de libras incluso antes de decidir cuál sería el siguiente desafío».

La elección de Madagascar nació de un viaje que Lachlan había realizado años antes y del encuentro con Jamie Spencer, fundador de la organización escocesa Feedback Madagascar. Les habló de escuelas, centros sanitarios, conservación ambiental y proyectos para llevar agua potable a comunidades rurales. «Crecimos en Escocia, un lugar donde sobra el agua. Sabes que el agua es importante, pero cuesta comprender de verdad lo que significa no tenerla». «En Madagascar vimos pueblos con acceso a agua limpia y otros que todavía no la tenían. La diferencia entre ambos era enorme. Comprendimos que el agua es el punto de partida para cualquier desarrollo. La salud, la educación o la economía... absolutamente todo depende del agua».

Aquella visita terminó de convencerlos de que el siguiente desafío debía ser todavía mayor. Pero no tardaron en descubrir que el océano Pacífico, el más grande del planeta, no hace precisamente honor a su nombre. «No somos conscientes de lo inmenso que es», dice Jamie. «Ni siquiera nosotros lo éramos. Es casi la mitad del planeta cubierta por un azul interminable». Mientras el Atlántico, explica, suele permitir que las embarcaciones aprovechen los vientos alisios para avanzar hacia el Caribe, el Pacífico cambia constantemente de carácter. Es un océano que obliga a adaptarse una y otra vez.

Un viaje lleno de complicaciones... y felicidad

Los vientos empujaron la embarcación mucho más al norte de lo previsto y durante semanas intentaron recuperar el rumbo mientras el mar castigaba el bote sin descanso. «Pasábamos los días completamente empapados de agua salada. Puede parecer un detalle menor, pero es una auténtica pesadilla. La sal acaba destrozándote la piel, aparecen heridas por todo el cuerpo, hacía muchísimo calor y el barco recibía olas de costado constantemente. Todo eso convierte la vida diaria en algo extremadamente incómodo».

Jamie habla de aquella experiencia con serenidad, al tiempo que reconoce que la realidad superó cualquier expectativa. «Fue muchísimo más duro de lo que habíamos imaginado. Sinceramente, si hubiéramos sabido exactamente todo lo que implicaba, probablemente alguien habría tenido que convencernos para hacerlo», dice con la honestidad de quien sabe que la épica suele ocultar una dureza que rara vez aparece en las fotografías. «Salimos pensando que sería una expedición más sencilla de lo que realmente terminó siendo, pero no me arrepiento en absoluto. Estoy muy contento de haberlo hecho».

El mundo reducido a un bote

Durante cuatro meses y medio, el mundo quedó reducido a una embarcación de poco más de ocho metros, con tres hermanos, el horizonte y el océano extendiéndose en todas las direcciones.

«Cuando sales al mar estás completamente solo. Todo lo que tienes es lo que llevas a bordo del barco durante los meses que vas a permanecer allí. Eso hace que la vida se simplifique muchísimo. Cada decisión gira alrededor del rumbo, la comida del día, los turnos de remo y el descanso». Y «aunque estás en un entorno extremadamente exigente y estresante, la vida se vuelve muy sencilla. Y de esa sencillez nace una claridad mental que es muy difícil encontrar en tierra».

En esa rutina también desempeñó un papel decisivo la relación entre los tres hermanos. «Después de las dos travesías regresamos mucho más unidos de lo que habíamos salido», asegura Jamie. «Claro que hubo momentos difíciles, pero todos éramos conscientes de que nuestro estado de ánimo afectaba al de los demás». Esa conciencia compartida los obligó a resolver cualquier tensión antes de que creciera. «Como crecimos juntos, nos conocemos perfectamente, y siempre tuvimos muy presente que sería una auténtica pena arruinar una experiencia tan extraordinaria simplemente por no ser capaces de resolver nuestras diferencias».

«Después de las dos travesías regresamos mucho más unidos de lo que habíamos salido»

El océano, además de ponerlos a prueba, les regaló momentos maravillosos que no podrán olvidar. «Vimos amaneceres y atardeceres increíbles, ballenas, delfines y pequeños pájaros que nos acompañaban durante semanas enteras. Fue un auténtico privilegio».

Su momento más intenso llegó cuando pensaban que todo estaba a punto de terminar. Después de 105 días en el mar, los modelos meteorológicos indicaban que podrían llegar a Australia en apenas diecisiete jornadas más. «Después de tanto tiempo, diecisiete días parecían casi la recta final». La ilusión duró poco. Un potente ciclón que ascendía desde Tasmania obligó a cambiar la ruta y buscar refugio en Nueva Caledonia. En apenas unas horas la llegada prevista pasó de diecisiete a treinta y seis días.

Milagros de la naturaleza

Sin embargo, aquel contratiempo fue un regalo. Durante varios días navegaron entre Nueva Caledonia y las Islas Loyalty, rodeados de arrecifes de coral y aguas transparentes. En un momento tuvieron que fondear muy cerca de la costa y aunque no podían desembarcar, despertaron frente a una playa de arena blanca. «Por primera vez en más de tres meses volvimos a oler vegetación», recuerda. «Puede parecer una tontería, pero llevábamos tanto tiempo respirando únicamente aire salado que aquel olor nos emocionó profundamente».

Poco después llegaron otros sonidos. «Empezamos a escuchar el canto de los pájaros al amanecer» e incluso una ballena emergió a apenas unos metros de la embarcación. «Fue un lugar de una belleza absolutamente extraordinaria. Aquel tramo es probablemente mi recuerdo más bonito de toda la travesía».

El 30 de agosto de 2024, por la madrugada, los tres hermanos alcanzaron finalmente la costa australiana tras haber remado más de 14.500 kilómetros a través del océano más grande del planeta. El esfuerzo físico terminó allí. La adaptación a la vida cotidiana tardó bastante más.

«Las primeras semanas fueron como una niebla», admite Jamie. «Entrar en un supermercado y tener que decidir qué comprar para cenar, o volver a reuniones con mucha gente no fue fácil. Durante más de cuatro meses nuestra vida había consistido únicamente en nosotros tres. Regresar de repente a un mundo lleno de estímulos fue un proceso lento».



Imagen secundaria 2 - Fotos de la expedición
 
La expedición.  

Antes de despedirse, Jamie explica que «lo más importante de nuestra historia no trata realmente de remar un océano. Tanto el Atlántico como el Pacífico nos demostraron que es posible dedicarte a algo que te apasiona, que te emociona y que disfrutas profundamente, mientras al mismo tiempo mejoras la vida de otras personas». Y añade que «nos gusta resumirlo con una idea muy sencilla: puedes ayudarte a ti mismo ayudando a los demás».

En su opinión, «existe la idea de que cuando haces algo por una causa solidaria estás renunciando a algo, como si perdieras una parte de ti» pero «nuestra experiencia ha sido exactamente la contraria. Estos viajes fueron apasionantes, emocionantes y profundamente enriquecedores precisamente porque tenían un propósito. Y ese propósito sobrevivirá mucho más tiempo que nuestras historias sobre tormentas o sobre remar durante meses».

Para Jamie, «lo realmente valioso es saber que ese esfuerzo seguirá mejorando la vida de personas a las que probablemente nunca conoceremos» y «no hace falta cruzar un océano ni hacer algo extraordinario. Cada persona puede dedicar tiempo a aquello que ama y, al mismo tiempo, utilizarlo para ayudar a otros. Eso es lo que los tres queremos seguir haciendo durante el resto de nuestra vida».

TITULO:  VUELTA AL COLE -   Caravana educativa  Fundación Gomaespuma ,.

   Caravana educativa Fundación Gomaespuma,.

 Caravana educativa - Fundación Gomaespuma

foto / Ana Polo viaja hasta Valdilecha para conocer a la maestra Arancha Baña quien trabaja el proyecto Think Equal de la Fundación Gomaespuma. Su objetivo es trabajar las emociones y la empatía desde las primeras etapas de la infancia. Además, contaremos con Juan Luis Cano, uno de los integrantes del dúo.

TITULO: EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles - 16 , 23 , 30 - Septiembre  - Ana Mestre: "Una democracia necesita la participación de todos" ,. 

En la tuya o en la mía  - Miercoles    - 16 , 23 , 30 - Septiembre  ,.

 En la tuya o en la mía', presentado por Bertín Osborne, acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en La 1 a las 22:30, el miercoles -16 , 23 , 30  - Septiembre  , etc.

 EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles  - 16 , 23 , 30 - Septiembre  - Ana Mestre: "Una democracia necesita la participación de todos",.

Ana Mestre: "Una democracia necesita la participación de todos",.

El programa "Parlamento andaluz" realiza una extensa entrevista a la presidenta de la Cámara andaluza, que se estrena en el cargo tras ser elegida después de las últimas elecciones autonómicas.


'Es una democracia que necesita la participación de todos, se trata de no faltarnos el respeto'. Es una de la ideas que la presidenta del Parlamento de Andalucía, foto - Ana Mestre, expone en la entrevista que le ha realizado el programa 'Parlamento Andaluz', de Canal Sur Tv.

En la conversación, aparte de darle la bienvenida a nuestro programa, le hemos pedido análisis de este arranque de curso político y de la XIII Legislatura. En concreto, por ejemplo, le hemos pedido comente el nuevo "mapa parlamentario", el de esta XIII Legislatura, que denota, de forma más nítida que en legislaturas anteriores, una composición en dos bloques: el de los grupos que apoyan al Gobierno, y el de los grupos que integran la oposición. También le hemos pedido que ofrezca su reflexión sobre lo acontecido en Ceuta, entre otros asuntos.  

 

TITULO : EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes  -  18 , 25 - Septiembre - Isabel Coixet -  El coraje y la alegría   ,.    

MI CASA ES LA TUYA - VIERNES -  18 , 25 - Septiembre    ,.

MI CASA ES LA TUYA -', presentado por Bertín Osborne,.

acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en Telecinco  a las 22:00, el viernes  -   18 , 25 - Septiembre  ,etc.

  EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes -   18 , 25 - Septiembre  - Isabel Coixet -  El coraje y la alegría ,.

 Isabel Coixet -  El coraje y la alegría ,.

 Isabel Coixet: Todo el mundo es un museo - XLSemanal - El Correo

 Isabel Coixet -  foto ,.

 

Compré este libro de Catherine Dorion, del que nada sabía, justamente porque me intrigó el título. ¿Qué tienen que ver estos dos conceptos tan distantes? ¿Cómo se relacionan, en el caso de que lo hagan? El subtítulo del libro, Navegando la tormenta fascista sin perder el rumbo, también me intrigó porque esa tormenta y esa necesidad de brújula están constantemente en mis pensamientos. Supongo que ahora, más que nunca (o tanto como siempre en tiempos oscuros), peregrinamos a las librerías buscando muletas, claves, iluminaciones. Buscando maneras de entender lo que no nos cabe en la cabeza en todo lo que nos rodea.

¿Cuántas personas a lo largo de la historia han percibido el peligro, advertidas con todas sus fuerzas, solo para ser escuchadas cuando ya era demasiado tarde? Y, sobre todo, ¿qué se puede hacer cuando se cae en el autoritarismo? Esto es precisamente lo que aborda Catherine Dorion en este libro, publicado en Francia por la editorial Lux. Para comprender cómo otros sobrevivieron a estos mismos movimientos, la autora se sumergió en archivos y testimonios personales.

Recorrió las vidas de quienes experimentaron el deslizamiento hacia el autoritarismo, la desorientación general, la sensación de impotencia y, posteriormente, las dictaduras más brutales, e intenta comprender cómo algunas personas lograron resistir. Desde la Alemania de los años treinta hasta el trumpismo, desde el estalinismo hasta la Praga de los años setenta, este libro ofrece lecciones de historia, resistencia y, sobre todo, esperanza.

Este libro nos dice que, sin esperanza, los fascistas ya han ganado; que cultivar lazos de amor y alegría no es ni ingenuo ni irresponsable. Que forjar una esperanza sin límites es el primer acto de toda resistencia

Como un cartucho de dinamita, El coraje y la alegría destroza el derrotismo y el fatalismo imperantes. Nos recuerda que el coraje puede vencer al miedo y relata cómo algunas personas, no mejor preparadas que nosotros, se negaron a sucumbir a la cobardía. Sobre todo, este libro narra la importancia de la conexión humana. Muestra cómo una opositora de Stalin y Hitler sobrevive en prisión gracias al amor que comparte con su compañera de celda, y cómo la propia autora encuentra, en un momento compartido con su hija al borde de un inmenso bosque boreal, el alimento esencial que la resistencia necesita para prosperar y crecer.

También incluye la historia de Cecilia, su suegra y abuela de su hija, quien vivió la caída de Salvador Allende y el inicio de la dictadura de Pinochet en Chile en la década de 1970. Cuenta cómo resistió sacando clandestinamente del país fotografías de las atrocidades. Y cuando su nieta le pregunta el porqué de todo eso, ella le contesta: «Somos herederos de esta violencia, así como somos herederos de todo lo que se ha hecho, durante siglos, para mantenerla a raya y ofrecerle una resistencia digna de ese nombre».

Este libro nos dice que, sin esperanza, los fascistas ya han ganado; que cultivar lazos de amor y alegría no es ni ingenuo ni irresponsable. Que forjar una esperanza sin límites es el primer acto de toda resistencia. Es lo que le permite comenzar, lo que le permite mantenerse, lo que le permite triunfar.