¿Cómo se encuentra después de haberse operado a corazón abierto hace dos meses?
—Estoy bien. Sin hacer pelotudeces ni cosas raras ya llevo vida casi
normal. Ya no hago lo que hacía antes: irme a correr y esas cosas… Sigo
con mi recuperación, hago bicicleta, cinta… Todo monitorizado.
—¿Cómo le detectaron la enfermedad?
—Pues fui a hacerme unas pruebas para operarme de la cadera. Por
cierto que aún no me he operado… Me hice unos exámenes más profundos
para entrar en quirófano y al día siguiente me llamó el médico y me dijo
que había alguna complicación. No estaba bien el ‘motorcito’ por lo
visto… ¡El ‘motorcito’ está ya viejo! (risas)… Y bueno luego cuando
abrieron, en lugar de tres by-pass me pusieron seis.
—¿Le llegaron las muestras de solidaridad de todo el fútbol español?
—Sí, por supuesto. Muy agradecido. No creí que cuatro o cinco
palabras que dije (le comentó a un periodista que le operaban) iban a
causar tanta polvareda. Yo lo dije con normalidad, que me operaban.
Estuve al tanto de los homenajes que me realizaron. Agradecido y
contento porque eso significa que algo bueno hice.
—El que más se volcó fue, por supuesto, su club, el Valencia…
—Sí, claro, muy agradecido a la gente por ello.
—¿Cómo lo ve?
—Muy bien. Con todos los problemas que tuvo el año pasado, nadie
pensaba que en este momento iba a estar así. Tiene un buen técnico,
grandes jugadores y mucha calidad. Hay que disfrutar de este momento y
que la gente se ilusione... Pero hasta ahí.
—¿Qué quiere decir?
—Pues que no hay que andar con boludeces de que debe ganar la Liga y
cosas así. Hay que ir poco a poco, seguir igual y corregir errores, que
también los hay. No hay que estirar la manga más que el brazo.
—¿Entonces no lo ve como una alternativa como lo fue el Atlético en el curso pasado?
—Llevamos sólo 11 fechas y es muy pronto para decir si puede repetir
lo que hizo el Atlético el año pasado. Ahora hay cuatro o cinco equipos
arriba y parece que ya no es una Liga de dos. Pero igual dentro de
cuatro o cinco fechas puede volver a ser una Liga de dos o de tres… Es
muy pronto aún.
—Osea que sigue viendo a los dos grandes muy por encima…
—Los dos son muy fuertes, muy poderosos… Aunque ahora mismo es el
Real Madrid el que está mejor. No obstante, no hay que hacer de menos al
Barcelona que tiene otro equipazo y puede volver en cualquier momento.
—¿Y también ve ahora mismo a Cristiano Ronaldo mejor que a su compatriota Messi?
—Yo no veo a Messi ahora mismo en su mejor momento, como hace unos
años. Creo que lleva una marcha y media menos de lo que nos tenía
acostumbrados. Y ahí está justamente la diferencia entre el Madrid y el
Barcelona. Hoy por hoy tiene más hambre Cristiano que Messi. Messi no
está en su mejor momento goleador, no tiene el sprint que tenía hace dos
o tres años. Sin embargo, ahora se ha echado para atrás unos metros,
para dar el último pase, y ahí sigue siendo el mejor.
—¿Cree que Messi perdió su ocasión de ser campeón del Mundo en la final de Brasil?
—Messi no, la perdió Argentina. Alemania acertó con el gol y
Argentina no. La tuvieron Higuaín y Palacio pero no la convirtieron.
Argentina fue mejor en la final y tuvo más ocasiones. Para mí, el de la
final fue el mejor partido que jugó Argentina en todo el Mundial.
—Hablando de selecciones, ¿cómo ve el cambio generacional de España?
—España tiene recambios. Hay pibes que están saliendo que lo están
haciendo muy bien y puede volver a ser lo que acostumbraba. Mire Isco lo
que está haciendo con España. ¡Y no es titular en el Madrid! Y luego
hay que ver lo del compromiso que dice Ramos. Aquí nadie se esconde.
Ahora, igual quien no fue a la Selección esta vez, cuando vuelva ya no
tiene el sitio. Es lo del dicho: ‘Quien se fue a Sevilla perdió su
silla’.
—Por cierto, ¿cuándo le vamos a volver a ver por España? Porque sigue siendo el embajador del Valencia…
—Sí, hace poco hablé con Amadeo Salvo y me dijo que quiere seguir
contando conmigo y yo encantado. A ver cuando surge la posibilidad y
vuelvo otra vez para España.
—Y además le tendrán que presentar a Peter Lim…
—Sí, la verdad es que no lo conozco. Sólo lo he visto por televisión y en fotos. Espero conocerle en persona.
—¿Qué le parece Nuno, el técnico de moda?
—Le soy sincero: no le conocía antes de fichar por el Valencia. Pero
ahora veo que ‘para’ muy bien el equipo en el campo y, sobre todo, que
los jugadores tienen mucha confianza en él. Me gusta mucho el equipo,
con Feghouli y Piatti, en las bandas. Y el portugués del centro...
—Andre Gomes.
—Sí, tiene mucha técnica y muy buen golpeo. De hecho ya ha marcado
varios goles. Y arriba, Paco (Alcácer) y Rodrigo, que ya no son dos
nenes. Son jóvenes pero marcan la diferencia. Además atrás ha encontrado
dos centrales aguerridos. A Otamendi no lo voy a descubrir yo ahora.
Van muy fuertes al balón pero sin mala intención, como debe ser.
—Y se olvida de Negredo…
—A Negredo aún le falta. El técnico le tiene que ir dando 15, 20
minutos para coger ritmo y recupere el olfato de gol. Creo que va a ser
difícil que jueguen juntos. Creo que a Nuno le gusta más jugar con un
4-4-2, con bandas abiertas.
—Se nota que tiene muy analizado al que fue su equipo en España...
—Sí, me gusta seguir a mis exequipos, también seguía al Hércules,
donde jugué poquito pero conseguimos salvarnos, aunque ahora sé que está
en Segunda B... Una pena.
—En el Hércules marcó aquel gol olímpico a su amigo Pato Fillol. ¿Lo recuerda todavía?
—Sí, cómo no. Y nos sirvió para empatar al Atlético cuando quedaba
poquísimo. Pero ahora tampoco vamos a decir boludeces: que vi al Pato
adelantado, que tiré a gol… Mentira. Tiré a centrar y el balón hizo una
parábola y entró directo (risas). Fue el único gol desde el córner que
marqué en toda mi carrera. Y el Pato me dijo: ‘¿Tuviste que meterme el
gol desde el córner justo a mí, carajo?’.
TITULO: LAS ZAPATILLAS VIEJAS-Ariadna Gaya: "Me gustaría hacer de mala alguna vez",.
'El secreto de Puente Viejo' se ha convertido en una pasarela de actores jóvenes, como Ariadna Gaya-fotos,.
El secreto de Puente Viejo' se ha convertido en una pasarela de actores jóvenes, como
Ariadna Gaya (Vilassar de Mar, Barcelona, 1992), quien interpreta a
Aurora, la hija de Pepa y Tristán en
la serie de las tardes de Antena 3 TV. Con 14 años, mientras estudiaba
teatro, esta joven actriz catalana tuvo un golpe de suerte: José
Corbacho y Juan Cruz la seleccionaron para intervenir en la segunda
película del dúo, '
Cobardes'. Y después de ese primer trabajo profesional en una producción cinematográfica llegaría un papel en
`El cor de la ciutat¿, de TV-3, sus estudios de Comunicació Audiovisual en la UAB y la actual ficción de A-3, que ha llegado ahora a los
600 capítulos.
-¿Qué sintió cuando entró en el plató de una serie que ha logrado emitir ya 600 capítulos?
-Me pareció una responsabilidad súper grande, porque es una serie que,
en su franja horaria, está haciendo mucha audiencia y que está muy
consolidada. Pensé "¡Madre mía dónde me he metido!". Pero eso también me
dio como un empujón para decir: ya que tengo la suerte de que esta
serie funciona por sí sola, yo voy a ir con más fuerza y más ganas para
tratar de aportar lo que esté de mi parte para que esto continúe así de
bien.
-¿Harán sufrir tanto a su Aurora Castro como a su madre, Pepa?
-Aquí,
en Puente Viejo, todo mundo sufre, la verdad. Yo sufro porque de
repente llego a mi propio pueblo y ni mi padre me reconoce, lo que es
bastante fuerte. Sí que voy a pasar muy malos momentos, pero como soy
una chica con mucho carácter y visión de futuro, espero tener mis
momentos de felicidad también.
-¿Empezó usted de pequeña?
-Sí, desde muy niña no me gustaba otra cosa, ni natación ni nada.
Estudiaba el plan de jóvenes de la escuela Nancy Tuñón y tenía 14 años
cuando vinieron a la escuela a hacer un casting para Cobardes, una
película de José Corbacho y Juan Cruz. Así que mi primer trabajo
profesional fue delante de una cámara enorme en un rodaje enorme; una
gran producción cinematográfica.
-Oiga, ¿pero de dónde le viene esto de ser actriz?
-Mis padres no se dedican a nada relacionado con el mundo del
espectáculo, pero desde que soy pequeña me llevaban al teatro. Y cuando
estudié en la escuela de teatro Youkali, en Gràcia, tenía de profesora a
Natalia Bernat, quien tenía una fabulosa pasión por enseñarnos teatro.
-¿Qué estaba haciendo antes de que la llamaran para actuar en 'El secreto de Puente Viejo'?
-Después de que estuve trabajando en Catalunya en 'El cor de la ciutat'
(2009), hice un parón porque quería estudiar Comunicació Audiovisual en
la Universitat Autònoma de Barcelona. Justo cuando estaba terminando la
carrera y nuevamente sentía ganas de volver a trabajar, me vino la
oferta como anillo al dedo, porque, tal como están las cosas, no sabía
lo que iba a pasar.
-¿Por qué eligió esa carrera?
-Porque
empecé a trabajar de muy jovencita y todo lo qué pasaba detrás de la
cámara me atraía bastante. Quería saber lo que pasaba más allá, qué
hacía y cómo lo hacía toda la gente que trabajaba conmigo. Así que
durante estos años he aprendido lo que es un rodaje y produje mis
propios cortos. Ahora siento que tengo más visión de ese mundo.
-Usted se parece mucho a Megan Montaner. ¿Cree que la seleccionaron en la serie por eso?
-Yo creo que buscaban un perfil de chica morena y ojos oscuros. A
partir de ahí sí que quizá tenga cierto parecido con Megan Montaner. Si
nos ve a las dos caracterizadas, sí que nos parecemos. Pero si vamos por
la calle un día normal, ella como Megan y yo como Ariadna, no creo que
la gente nos parara y nos dijera "¡Si podrían ser madre e hija!". O sea
que también hay un trabajo importante. Hice las pruebas de selección
sabiendo que buscaban un perfil parecido al suyo. Pero, claro, también
hice mi interpretación y tuve que pasar el casting, no solo por el
parecido físico.
-¿A la hora de interpretar su papel, se ha inspirado de alguna manera en Megan Montaner?
-No. No la he imitado ni en gestos ni en nada, porque no he querido
obsesionarme con Pepa. Sabía que me iba a volver loca y al final no lo
lograría. Ya de por sí el personaje tiene su personalidad. Lo que he
intentado desde el principio es no ser una Megan 2, porque tenía miedo
de que quisieran que fuera una imitación de ella, y si para un actor ya
es difícil construir un personaje, ya que continuamente le estás
descubriendo cosas, encima tener que meterle cosas de su madre (en la
ficción), es aún más difícil.
-¿Qué la identifica con Aurora?
-Las ganas que tiene de llevárselo todo por delante. Intenta conseguir
todo lo que se propone. Quiere hacer todo lo que tiene en la cabeza y en
eso sí soy muy parecida a ella en la cabezonería. Tengo un personaje
muy completo.
-¿Cómo es su relación con Jacinta (la actriz Victoria Camps)?
-Es
curioso, porque somos casi vecinas. Me llama y salimos muchísimo.
Algunas veces, estando juntas, alguna señora se nos acerca y nos dice:
"¿No ves que es mala?". Y yo les respondo: "Perdone, pero ¿no ve la cara
de buena que tiene?". A Victoria, la pobre, le ha venido todo lo malo
del personaje. Yo la alabo, porque para que la gente la odie tanto tiene
que estar haciendo un papelazo. Pero es buenísimo. Me llevo muy bien
con ella.
-¿Usted no ha hecho de mala? -No.
Debo de tener cara de buena [ríe]. A mí me gustaría interpretar a una
mala. Una vez hice un corto así, pero generalmente, cuando me llaman
para un casting, es para un personaje de buena.
-¿Quiénes son los actores con quienes más comparte grabaciones?
-Sobre todo, con Aída de la Cruz (Candela). Mi relación con ella es
estupenda. Su personaje es muy bonito, pero más lo es ella como persona.
Al entrar en la serie, fue mi primer contacto y eso se lo agradezco
mucho.
-¿Y Álex Gadea, que interpreta a Tristán Castro?
-Como personaje tenemos nuestros conflictos, porque me parece muy
fuerte que Tristán no sea capaz de reconocer que soy su hija. Pero, como
compañero, me ha ayudado muchísimo para que yo pudiera sacar la rabia
del personaje. Además, como él ha estado desde el principio de la serie
sabe de qué va todo.
-¿Y María Bouzas, que encarna a Francisca Montenegro, la malvada abuela del cuento?
-Es la mala-mala. Sí. Con Francisca tengo algunos enfrentamientos,
porque, como heredé de mi madre sus arrestos, no le caigo bien desde el
principio. Quizá porque le recuerdo a alguien que conoció una vez en el
pasado y que no le gusta nada.
-¿Siente la presión de la popularidad que da la televisión?
-La presión es algo que existe, pero que todos podemos controlar. Si
intentas mantener quién eres tú como persona y no como personaje
público, se puede llevar bien.