Mi bolígrafo expresa sentimientos de solsticio de verano, y entre mis deseos, con palabras de ayer y de hoy, lanzan letras de placer escogidas para que tú estés más alegre.
Las imágenes de mi bolígrafo logran infinidad de alegrías y entre la luz del sol y la sombra de la noche me unen más a mi escritura, para estar en cuerpo y alma en la luz de tus ojos.
Paz de mi mente, en la frescor de la tarde, donde se une tu placer con mis letras.
No es fácil estar sin ti, sin tus palabras, sin tus emociones, porque mi bolígrafo respira de tu frescor, de tu naturalidad.
Dime, bolígrafo, ¿dónde está el color de la caricia que unen las letras con el amor que tú me das?,.
TITULO: Hoy es el cumpleaños de David,.
foto,.
Para tu cumpleaños...
Deseo que recibas
estos regalos especiales.
Felicidad, en lo profundo de tu ser.
Serenidad, con cada amanecer.
Exito, en cada respecto.
Sinceridad, de amigos que te quieran.
Amor, que sea eterno.
Recuerdos entrañables, de momentos del ayer.
Un presente esplendoroso repleto de bendiciones.
Un sendero, que conduzca a un hermoso mañana.
Anhelos, que se conviertan en realidad.
Y reconocimientos, de todas las cosas maravillosas
que hay en ti.
¡Que tengas un cumpleaños muy feliz!
TITULO: ESPAÑOLES POR EL MUNDO - LA TIERRA DE UNO TIRA MUCHO,.
LA TIERRA DE UNO TIRA MUCHO,.
«La tierra de uno tira mucho»,.
José
Manuel Gómez (en el centro), con su mujer, sus hijos y sus padres, en
el patio de la casa familiar de Santa Marta de los Barros. / foto.
José Manuel (37 años) vive junto al mar, pero no perdona unos días de verano en su pueblo extremeño,.
En
una hora de paseo por las calles de Santa Marta de los Barros, José
Manuel Gómez saluda a una decena de personas. Se le acercan hombres,
mujeres, jóvenes, mayores... «Es que yo aquí he sido entrenador de
baloncesto, monitor de actividades extraescolares, estuve metido en un
canal de televisión local, fui socorrista en la piscina municipal tres
años...». Y eso que solo tiene 37 años. Y eso que no vive en su pueblo.
Su casa y su trabajo están en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde
ejerce la profesión de la familia: maestro. Lo fueron sus padres y sus
abuelos, lo mismo por línea paterna que materna. Él ha dado continuidad
al oficio y al sentimiento de orgullo de ser extremeño, pese a llevar
años residiendo en otra región.
En el año 2005, José
Manuel Gómez, que estudió Magisterio por Educación Física en la
Universidad de Extremadura, en Badajoz, decidió presentarse a las
oposiciones que convocó la Consejería de Educación de la Junta de
Andalucía. «Ofertaban más plazas que en Extremadura, y mi hermana
llevaba ya siete u ocho años trabajando allí y estaba contenta», explica
el treintañero pacense, que está casado y tiene un hijo y una hija.
«Además -continúa- pensé que si me mandaban a la provincia de Córdoba o a
la de Cádiz, estaría más cerca de mi pueblo que si me destinaban, por
ejemplo, a Las Hurdes».
Granada, Cádiz, Málaga...
José Manuel es maestro en el Palomar, un colegio de Sanlúcar de
Barrameda conocido por los conflictos sociales que agitan el barrio
El bombo de la adjudicación de plazas quiso
que su primer destino fuera Cúllar, en la provincia de Granada. De allí
le tocó marchar a Torre del Mar, en Málaga. Y más tarde, a Sanlúcar de
Barrameda, donde estuvo un año. No uno cualquiera, sino en el que
conoció a quien hoy es su mujer y la madre de sus hijos. Tras ese primer
curso en la localidad de la costa gaditana, le enviaron a San José del
Valle (Cádiz) primero y a Marbella (Málaga) luego, hasta que finalmente
tuvo la suerte de que le volvieran a enviar a Sanlúcar, donde sigue
viviendo.
«Al principio vivía en Chipiona, donde tenía un piso,
pero acabé vendiéndolo para comprar uno en Sanlúcar», explica José
Manuel entre saludo y saludo a paisanos que entran a la cafetería y se
paran a darle la bienvenida. Una de tantas, porque él vuelve al pueblo
cada vez que puede. «En Semana Santa, en Navidad, evidentemente en
verano, a veces también para las fiestas de Santa Marta, la patrona del
pueblo, y si puedo, que no siempre puedo porque a veces coincide con el
inicio del curso escolar, también en septiembre, para las fiestas de la
Virgen de Gracia», detalla Gómez, para quien la distancia no es un
problema. «En dos horas y media he hecho el viaje -calcula-. Pensamos
que está más lejos, pero qué va, Sanlúcar está a 280 kilómetros de Santa
Marta».
Una nadería para alguien que siente a su tierra como
algo propio y querido. «Cuando le dieron la medalla de Extremadura a la
periodista Pepa Bueno -recuerda José Manuel-, dijo algo así como que los
extremeños somos radicalmente extremeños, y estoy muy de acuerdo con
ella. La tierra de uno tira mucho. Yo soy de Santa Marta de los Barros y
me siento extremeño, y siempre será así. Y además, es que si vives
fuera te vuelves todavía más radical. Yo podré criticar a mi tierra,
pero que nadie diga nada malo de ella...».
Esta querencia por su
región explica que una de las primeras cosas que José Manuel hace cada
día sea entrar en HOY.es, para estar al tanto de lo que ocurre en la
comunidad autónoma. Leer el periódico le ayuda a que la distancia sea
solo física. Le acerca a su pueblo aunque esté dando sus clases, en el
colegio Maestra Rafaela Zárate, en el barrio del Palomar, que tiene fama
de conflictivo. Él, sin embargo, solo tiene buenas palabras. «Quienes
viven allí respetan mucho al maestro -asegura el extremeño-, y de hecho,
yo no quiero cambiarme de centro».
En un paseo de una hora por Santa Marta de los Barros, no para de saludar a vecinos
Los paisanos del Palomar
Cuando
él llegó al Palomar, tenía dos compañeros cacereños, uno de Coria y el
otro de Monroy. «Y años atrás, en este colegio llegó a haber más de
treinta profesores extremeños», cuenta el maestro de Santa Marta, que
además es entrenador de un equipo de baloncesto de categoría infantil
del ADESA-80 (Asociación Deportiva de Sanlúcar).
El polideportivo
de la ciudad está junto a la orilla del mar, pero José Manuel reconoce
que pasa semanas y meses sin pisar la playa. «Sabes que está ahí, pero
no le prestas atención». Cuando elige pasar el día en alguna, se decanta
por la de La Jara, que está entre Sanlúcar y Chipiona, y a la que según
dice, es difícil llegar si no se conoce bien la zona. Allí le ocurre
algo parecido a lo que le sucede cada vez que vuelve al pueblo. Que se
pasa la mañana saludando. A antiguos alumnos, a sus padres... Es algo
que conocen otros muchos maestros. En el caso de José Manuel Gómez, hay
que sumarle que él es un ejemplo de amabilidad. Y de extremeñismo, claro
está.
TITULO: El campo de las brujas,.
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel
Aureliano Buendía habría de recordar aquella tarde remota en que su
padre le llevó a conocer el hielo”.
(Cien años de soledad, Gabriel García Márquez) foto.
Muchos
años después, sentado en la terraza de un bar de la madrileña Plaza de
la Paja, Juan Pablo de las Heras habría de recordar aquella noche remota
en que Izaskun le regaló su primer beso. Urbanova era entonces una
urbanización joven de la costa mediterránea que vivía de los bulliciosos
e insomnes turistas madrileños y hervía cada verano con la burbujeante
actividad de sus visitantes y de todos aquellos que llegaban desde la
ciudad para trabajar durante dos o tres meses en el bar, la heladería,
los dos chiringuitos de playa, el quiosco y la tienda. Después, a partir
de octubre, la zona se convertía en una villa fantasma con la única
banda sonora de las suaves olas acariciando la orilla y la remota vida
que daban, esporádicamente, aficionados al footing o coches de enamorados que buscaban una intimidad cómplice. Era un verano de calor bochornoso y de nervios
adolescentes. Fueron quince días de vacaciones en la urbanización
mediterránea de todos los años, pero en aquellas dos semanas sintió que
dejaba de ser un niño y algunos de los acontecimientos de aquellos días
se quedaron grabados en su memoria para siempre. Sus padres alquilaban
cada verano aquel apartamento y cada primero de agosto se repetía el
mismo patrón: los recién llegados se buscaban en la piscina o en la
playa o en el chiringuito de Marcos; cuando se veían, se saludaban con
cierta frialdad y apreciaban enseguida los cambios que los últimos once
meses habían producido en aquellos cuerpos versátiles. A veces, se
estrenaban peinados, se presumía de ropa de marca o se trataba de
ocultar el trabajo inexorable y acomplejante del tiempo: unos intentaban
que no llamara la atención la incipiente pelusilla del bigote, otras
trataban de ocultar con ropas de amplio vuelo unas curvas nuevas, muchos
luchaban contra el acné. Y al final de las vacaciones, las despedidas
eran dramas y promesas de cartas que pocas veces se escribían, apretones
de manos, besos de cortesía… hasta que Izaskun le dio a Juan Pablo su
primer beso en el callejón de detrás del Campo de las brujas. Aquel
verano fue diferente, especial, inolvidable. Veinticinco años después, a pesar de ser miércoles,
todas las mesas de los bares de la plaza de la Paja estaban llenas.
Algunos grupos esperaban de pie, acechantes, a que alguien decidiera
levantarse e irse. Todo el mundo hablaba, pero el ambiente no era
estrepitoso; las cervezas viajaban constantemente de las barras a las
mesas a bordo de bandejas abarrotadas de vasos y botellas; los camareros
sudaban con disimulo; las raciones de jamón desaparecían con rapidez.
El recuerdo de Izaskun había llegado súbitamente, tras escuchar a
alguien hablar sobre la arquitectura de la ciudad flamenca de Brujas.
Mientras la conversación se dirigía a la exposición de pintores
flamencos que estaba a punto de presentarse en el Museo Thyssen, Juan
Pablo pensó en meigas, en brujas, en aquelarres, en las diversas teorías
que se contaron sobre el origen del nombre del chiringuito de playa
llamado El campo de las brujas; eran esos tiempos de hormonas
adolescentes, risa tonta y poca personalidad, fue aquel verano en el que
Izaskun le regaló el primer roce de unos labios, fue la primera vez en
que acariciar un cuello le provocó un escalofrío, fue la primera
sensación de desconcierto, de deseo; fue su primera época de
duermevelas, de acostarse y levantarse pensando en la misma persona, de
perder el apetito, de amar. Juan Pablo recordó que en los últimos días de aquel verano
de 1985 hubo dos noches en las que apenas pudo dormir: cuando recibió
ese primer beso de su primera chica y cuando murió ahogado aquel pobre
chaval cuyo nombre no terminaba de recordar. Por aquel entonces, la
noticia sacudió la urbanización con violencia; un chico de 15 años que
había salido a nadar al mar de madrugada, quizás con alguna cerveza de
más, había vuelto a la orilla al amanecer arrastrado por las olas. La
desgracia multiplicó las chácharas y habladurías y fue entonces cuando
el viejo jardinero, un tal Petronio, les contó que aquella zona
antiguamente se conocía como el campo de las brujas, porque según la
leyenda era lugar habitual de celebración de aquelarres, orgías de
brujas y demonios y sacrificios humanos y que allí habían sido
enterrados descendientes de la mismísima Medea, sacerdotisa y hechicera
de la mitología griega. Y decía que la propia Medea, bruja inmortal,
volvía cada 25 años para llevarse el alma de alguien que hubiera hecho
sufrir mucho e injustamente a una mujer. Antes de que acabara la
historia, el grupo de adolescentes empezó a burlarse del sexagenario
Petronio; todos los chavales bromearon sobre las brujas y los demonios,
sobre escobas voladoras y vampiros, sobre diablos y pociones mágicas…
todos, excepto Izaskun, que les miró con ira y, enfocando sus ojos hacia
Juan Pablo pero dirigiéndose al grupo dijo:
–Lo que ha dicho Petronio es cierto. Raúl maltrataba a una mujer y
Medea le ha matado –y a continuación se alejó del grupo enfadada.
Mientras el camarero dejaba la cuenta sobre la mesa y todos
comenzaban a sacar sus carteras para pagar a escote las cervezas y las
raciones de jamón, Juan Pablo visionó aquella escena de Izaskun
alejándose para siempre. Nunca volvió a verla. Al día siguiente, como
estaba previsto, su familia partió hacia Bilbao. Juan Pablo no había
podido despedirse de ella y como no tenía su teléfono ni su dirección de
Bilbao y en aquel entonces no existían ni remotamente las redes
sociales o siquiera el correo electrónico o los móviles, no pudo
contactar con ella para mantener la neonata relación de pareja. Tardó
tres veranos en volver a Urbanova, porque sus padres decidieron enviarle
a Inglaterra a estudiar inglés. y cuando volvió en 1988, la casa de
Izaskun y su familia estaba ocupada por unos belgas que venían desde
Lovaina buscando el sol español.
TITULO: LA Tómbola CANAL SUR -El mítico frontón Beti Jai resurge de los escombros ,.
LA Tómbola CANAL SUR ,.
Se trataba de un formato televisivo novedoso en España. Bajo la conducción del moderador, Ximo Rovira,
cinco periodistas (cuatro fijos y un quinto invitado cada semana),
realizaban entrevistas a personajes relevantes de la vida social y
artística del país. Prototipo de prensa rosa, las entrevistas versaban
sobre aspectos de la vida privada del entrevistado, rozando en ocasiones
lo escabroso., etc.
El mítico frontón Beti Jai resurge de los escombros ,.
El mítico frontón Beti Jai resurge de los escombros,.
El frontón Beti Jai, a punto de terminar el trabajo de consolidación emprendido en 2015. foto.
Construido
a finales del siglo XIX, el edificio madrileño ha sido rescatado con un
trabajo arquitectónico fiel a su aspecto original,.
La
pelota vasca era un entretenimiento en auge en la capital española de
finales del siglo XIX, cuando la empresa Arana, Unibaso y Compañía
comenzó a construir un nuevo frontón en Madrid. Encargado al ecléctico
arquitecto Joaquín Rucoba, en 1893 estaban aprobados los planos y al año
siguiente se inauguró el Beti Jai, el único de aquellos templos de
pelotaris que todavía se mantiene en pie. «Se construyó muy rápido»,
asegura Mariluz Sánchez, arquitecta encargada de la recuperación del
edificio de la calle Marqués de Riscal. «Estaba en un estado de
conservación lamentable, casi en ruina».
Las fotografías
atestiguan que el patio había sido conquistado por casas de techos de
dos aguas y las gradas por apartamentos de ladrillo y cal. En la vida de
la finca, el uso original para el que había sido construido, jugar la
pelota, fue también el más breve. Ya en 1919 se cerró el frontón y se
convirtió en la fábrica alemana de coches Steiger, donde quizás
fabricaran su famoso modelo 'sport' hasta la desaparición de la marca,
cuando se convirtió en un taller de Citroën. Los coches a reparar
entraban por un enorme hueco abierto en la fachada interna, de
inspiración árabe. Luego, total abandono en los últimos 20 años.
Durante
los primeros seis meses de 2016, Sánchez se dedicó a investigar cómo
había sido el frontón. Encontró los planos, propiedad de los herederos
del arquitecto, y varias fotografías en blanco y negro. Para valorar los
colores, dieron con una acuarela del propio Rucoba. En ese tiempo
también indagaron en el estado de conservación. «La gran incógnita era
saber cómo estaba la cimentación», recuerda Sánchez, que encontró una
sorpresa nada agradable: debido a la urgencia de los plazos, no se había
esperado el tiempo suficiente para la consolidación antes de empezar a
construir las siguientes plantas. «Las pilastras de fundición y el muro
estaban inclinados», asegura. «Al construirlo, tuvieron que descartar
una última planta y la cúpula, que estaban en el proyecto». Por fortuna,
las bases eran sólidas. «El problema más grande era la entrada de agua.
El óxido había carcomido los morteros y la madera de los cimientos
estaba podrida».
En el verano de 2016, empezó la acometida de la
obra, que es la etapa que ahora termina, para comenzar otra, un concurso
que determinará el uso y el tipo de instalaciones con que contará el
antiguo Beti Jai, siempre acotado dentro del sector cultural o
deportivo. Para la consolidación estructural, el Ayuntamiento de Madrid
destinó 2,8 millones de euros después de comprar la finca por 7
millones. Para la segunda etapa, el presupuesto supera los 11 millones.
El
Beti Jai se construyó repletó de detalles, elementos decorativos
simbólicos tanto en la fachada como en su interior. Entre sus
particularidades estaban los balaústres, los capiteles con la canasta y
la pelota, los escudos de la compañía con sus iniciales en hierro
forjado, las viguetas curvas, los elementos metálicos de las gradas
también semicirculares. «Había una de cada cosa y sacamos moldes»,
recuerda Sánchez. «A veces esos moldes se construían a partir de piezas
separadas encontradas en distintas partes. Pero hemos recuperado más de
lo que creímos al principio». Por el exterior, se reconstruyó la fachada
principal, con el mismo color arena coloreado por Rucoba y los
laterales de ladrillo se limpiaron y sustituyeron. «Uno a uno, se
sacaban las llagas y el ladrillo», asegura Mario Arranz, encargado de
obra. «Se quitaron las plantas, casi árboles, crecidos allí, y los
escombros, en algunas partes de hasta nueve metros de altura».
Sin
embargo, el aspecto exacto al original no era posible, por una cuestión
legal: los pilares de época eran capaces de sostener 300 kilos por
metro cuadrado y la normativa actual exige 500. La solución, añadir
otros, anodinos, detrás de cada uno de los auténticos. Al recapitular,
Sánchez dice: «lo más complejo fue saber lo que teníamos que hacer».
TITULO: JUEGO - DOMINO - LAS DAMAS -De Burgos al mundo a través de Minecraft,.
JUEGO - DOMINO - LAS DAMAS -De Burgos al mundo a través de Minecraft, fotos.
De Burgos al mundo a través de Minecraft,.
Los
jóvenes burgaleses Gabriel García y Alberto Santamarina han recreado
numerosos monumentos del mundo a través del videojuego 'Minecraft' | La
Catedral de Burgos es su particular joya.
Recreación de la Catedral de Burgos,.
¿Han
pensado alguna vez en conocer los lugares más emblemáticos del mundo
sin moverse de casa? Gabriel García y Alberto Santamarina son dos
jóvenes burgaleses que acaban de finalizar un grado superior de
fotografía y que pueden mostrarles más de 80 de los monumentos más emblemáticos de todo el mundo con solo un clic.
Lo que comenzó en el año 2013 como un juego para ellos, ha tomado otra
dimensión y cinco años más tarde, Minecraft, un videojuego de
construcción a partir de cubos de tipo 'mundo abierto', ha pasado de ser
un hobby a ocupar el máximo de su tiempo.
Comenzaron
con sus propias creaciones inventadas como casas, rascacielos, estadios o
ciudades. Tras un largo viaje -virtual- por el mundo, llegaron a dar en
el clavo al crear una réplica de la joya que les estaba esperando en casa: la Catedral de Burgos.
Fue en 2015 y lo consiguieron con seis meses de trabajo y de ilusión,
que se vieron recompensados con las buenas palabras recibidas y la
repercusión que adquirió su blog Minecrafteate, en el que publican cada
uno de sus trabajos. El proceso de realización no fue fácil. En
primer lugar, porque se vieron obligados a programar las sesiones de
estudio y fotografía de la Seo aprovechando las visitas gratuitas,
explican entre risas Gabriel y Alberto. Y, en segundo lugar, porque para
trasladar esas imágenes a Minecraft hicieron falta un buen montón de
horas de trabajo. Tras este primer éxito cosechado, llegaron algunos
pedidos como la recreación, en 2017, del Solar del Cid para promocionar el fin de semana cidiano. Y paralelamente, continuaron elaborando recreaciones de multitud de monumentos a lo largo y ancho del mundo.
Galería.
Conscientes
de que el mayor éxito se lo regaló la Catedral, después de un tiempo de
relax, retomarán este proyecto con más dedicación a partir del mes de
septiembre. La idea es sencilla. Aprovechar la recreación ya realizada
de la Catedral y reproducir todo el centro histórico de la ciudad.
Sin duda, un proyecto titánico, pero también ilusionante y muy bonito.
El puente de Santamaría, la plaza del Rey y todo el entorno de la seo
quedará 'minecrafteado' y estos lugares se sumarán a la lista del resto
de la capital del Arlanzón como, por ejemplo, el Museo de la Evolución
Humana, que ya han sido recreados con anterioridad. En este paquete
entran el Teatro Principal o la Iglesia Santa María Real y Antigua de
Gamonal y saltando nuestras fronteras el Two World Trade Center de Nueva
York o el One Central Park en Sydney, Australia.
Mientras tanto, Gabriel y Alberto se encuentran inmersos también en la realización de varias edificaciones de Las Merindades y
en otro proyecto especial, como es el diseño de una catedral tomando
como referencia los elementos del gótico que más les han llamado la
atención en otros proyectos.
Ahora, su máxima ilusión pasa por crear un servidor en el que todo el mundo pueda visitar sus obras y «dar a conocer las zonas más desconocidas de nuestra provincia»
y sacar así provecho en el ámbito turístico. Pero para ello,
necesitarían el apoyo de alguna institución que les facilite los
recursos necesario para mantenerlo.
TITULO: EL CAFE TARDE -Física cuántica para todos los públicos,.
EL CAFE TARDE - Física cuántica para todos los públicos, fotos.
Física cuántica para todos los públicos,.
La física cuántica y divulgadora Sonia Fernández-Vidal.
La divulgadora Sonia Fernández-Vidal ve necesario que los científicos bajen de la torre de marfil y se abran a la sociedad,.
Sonia
Fernández-Vidal (Barcelona, 1978) descubrió que había otra forma de
hacer ciencia en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN),
cuando estaba enrolada en el nuevo acelerador de partículas Large Hadron
Collider. Empezó a participar como conferenciante y guía oficial y
confirmó que el campo de la divulgación para toda la sociedad necesitaba
de algo más. «Los científicos debemos abandonar nuestras torres de
marfil y acercar los laboratorios a todo el mundo», apunta la
investigadora y divulgadora catalana, que también trabajó en el
Laboratorio Nacional de Los Álamos (Estados Unidos) antes de regresar a
la ciudad condal.
Esta física cuántica descendió esa
torre de marfil hace casi una década para adentrar a los más pequeños en
las peculiaridades de su especialidad a través de la novela. Así nació
'La puerta de los tres cerrojos' (Destino), que vendió más de 85.000
ejemplares en España y 250.000 libros en todo el mundo y fue traducido a
más de treinta idiomas. «Cuando lo escribí, me di cuenta de que había
muchos libros de divulgación muy buenos, pero de un nivel muy elevado, y
decidí hacer algo diferente. Así nació la idea de hacer una novela para
niños y para adultos, hacer una cosa al estilo de Harry Potter, pero en
vez de con magia, con física cuántica», explica la autora.
El
protagonista de esta aventura es Niko Mir, un chico solitario de
catorce años que, un día, cambia su ruta habitual para acudir al
instituto. En su nuevo trayecto descubre una casa que no había visto
antes. Le pica la curiosidad y decide adentrarse en ella. Allí descubre
el Mundo Cuántico, un lugar donde ocurren cosas sorprendentes, desde una
guerra entre la materia y la antimateria hasta las desapariciones del
gato de Schrödinger -el ejemplo de superposición cuántica en el que el
animal, según este paradigma teórico, puede estar vivo y muerto-,
pasando por el taller de relojería en el que se pone a prueba la
relatividad del tiempo.
Una historia que Fernández-Vidal daba por
terminada como libro, aunque seguía creciendo en su cabeza, «aumentando
mundos y posibilidades». Así que cuando la editorial le pidió retocar el
primer libro y escribir otros dos para hacer una trilogía cuántica, no
lo dudó. Además de 'La puerta de los tres cerrojos' ya ha publicado 'La
senda de las cuatro fuerzas', donde Niko tendrá que buscar la entrada al
Mundo Cuántico para poder ayudar a la hada Quiona y restablecer el
equilibrio porque las leyes cuánticas se han vuelto locas. El tercer
volumen se publicará en 2019 para enseñar a «niños de entre diez y 99
años» la física cuántica a través de la fantasía.
Sin complejos
Una
forma de acercarse a esta disciplina que los más pequeños entienden sin
complejos. «Los niños, cuanto más pequeños, son más abiertos. Están
acostumbrados a vivir con más fantasía e imaginación que los adultos.
Por ejemplo, las partículas elementales se pueden teletransportar.
Tienen esas conexiones fantasmagóricas, como decía Albert Einstein. Y a
los niños, cuando doy charlas, no les cuesta nada entenderlo», apunta
Fernández-Vidal. «Son capaces de ir un poco más allá. Te hacen unas
preguntas que entran ganas de llevarlos al laboratorio», dice entre
risas. «La lógica, en cambio, choca con los adultos. Que un gato pueda
estar vivo y muerto a la vez nos parece un oxímoron. A los peques les da
igual», remata.
Pero además de intentar picar la curiosidad sobre
el mundo científico, la divulgadora destaca la importancia de la física
cuántica en la actualidad. «Más de un tercio de nuestra economía está
basada en la física cuántica», afirma con rotundidad. «Deberíamos volver
a principios de 1900 para ver esta revolución digital. Un transistor no
hubiera existido sin la física cuántica y estos teléfonos de ahora
tampoco, o una televisión. La era digital no hubiera aparecido jamás»,
añade la científica.
«La NASA mandó al hombre a la Luna con la
capacidad de computación de cualquier 'smartphone' actual. Esto
demuestra lo rápido que va todo», señala. Y el futuro pasa por los
ordenadores cuánticos, que van a revolucionarlo todo. «En vez de unos y
ceros como hacen los ordenadores actuales, podremos utilizar unos y
ceros a la vez. Ahora, si sales a la calle puedes ir a la izquierda o a
la derecha. Con estos ordenadores puedes ir a la izquierda y a la
derecha al mismo tiempo. Las posibilidades que se abren son infinitas y
eso está preocupando a muchos sectores. Por ejemplo, a los bancos,
porque sus encriptaciones pueden ser superadas con facilidad», explica.
Debutó en el cine de la mano de Jesús Monllaó, quien le dio la oportunidad de participar en el filme Hijo de Caín, donde encarnó a Nico, un niño psicópata obsesionado por el ajedrez.1
En los siguientes años protagonizó la web serie dirigida por Marc Puig y Oriol PuigLa caída de Apolo y en los largometrajes El dulce sabor del limón de David Aymerich.2
Su primera aparición en la pantalla pequeña fue en la serie Bajo sospecha de Antena 3 donde interpretó a Óscar durante la primera temporada de la serie.3
En 2015 protagoniza la serie Merlí de TV3, donde interpreta a Bruno Bergeron, un alumno al que le cuesta aceptarse tal y como es, que ve cómo su padre se convierte en su nuevo profesor de filosofía.4 Debido a la gran aceptación de la serie entre el público catalán, La Sexta decide emitirla doblada al castellano para todo el territorio nacional.5
En 2016 estrena la segunda temporada de Merlí en TV3 .
En 2017 estrena la tercera temporada de Merlí
en [[TV3 (Cataluña)|Se va de la serie en el capítulo 12 de esta segunda
temporada, a falta de 1 capítulo para finalizar la temporada. Regresa
en la tercera temporada en los 3 últimos capítulos.6
También este año rueda la miniserie de cuatro capítulos de TelecincoLo que escondían sus ojos, donde interpreta a Ramón Serrano-Suñer Polo.7
En 2018 coprotagoniza la serie digital de Playz, El punto frío,
una historia de misterio y terror ambientada en la Galicia rural en la
que interpreta a Martín Vivas, un joven obsesionado con investigar
fenómenos paranormales., etc.