TITULO: Juego
de Niños - Iscar y Pedrajas acogen el Campeonato de España escolar de pelota ,. Sábado -20 , 27 - Mayo ,.
Juegos de niños,.
Sabado -20 , 27 - Mayo a las 22:00 por La 1, foto,.
Juego
de Niños - Iscar y Pedrajas acogen el Campeonato de España escolar de pelota ,.
Iscar y Pedrajas acogen el Campeonato de España escolar de pelota ,.

Participante en el Campeonato de España escolar de pelota.
El Campeonato de España escolar arrancará el jueves por la tarde y se
prolongará hasta el domingo al mediodía. Se disputarán un total de 126
partidos,.
Más de 180 jugadores de 11 federaciones autonómicas y
varios clubes competirán desde el jueves 23 hasta el domingo 26 en un
total de 12 Campeonatos de España, repartidos en tres frontones y en las
modalidades de mano parejas, paleta cuero, frontenis y paleta goma,
tanto infantil como cadete.
La localidad vallisoletana de Iscar, con Pedrajas de San
Esteban como subsede, vuelven a convertirse en el epicentro de la pelota
vasca, esta vez con la disputa de los Campeonatos de España en edad
escolar en las modalidades de mano parejas, paleta cuero, frontenis o
paleta goma.
Castilla y León y La Rioja serán las delegaciones más numerosas
Estarán representadas 11 federaciones autonómicas y
varios clubes durante cuatro días de competición. Castilla y León y La
Rioja serán las delegaciones más numerosas, en un torneo en que también
habrá representación de Cataluña, Castilla La Mancha, Navarra,
Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia, Canarias y varios clubes del
País Vasco.
El Campeonato de España escolar arrancará el jueves por
la tarde y se prolongará hasta el domingo al mediodía. Se disputarán un
total de 126 partidos, en los tres frontones habilitados al efecto, para
un total de 59 equipos o parejas. Un total de 150 jugadores, 40
técnicos, 9 árbitros o 15 personas de organización son cifras que
relevan también la magnitud del evento.
12 Campeonatos de España de Categoría infantil y Cadete
Y es que después de acoger torneos tan importantes como
el Europeo o Mundial sub22, la localidad de Iscar, esta vez junto a
Pedrajas de San Esteban, vuelven a ser parada obligada para los amantes
de la pelota vasca. Una buena oportunidad de ver el futuro de este
deporte que aúna tradición y pasión.
En esta cita se disputarán un total de 12 Campeonatos de
España de Categoría infantil y Cadete, tanto en frontón de 30 metros
como en frontón de 36 metros.
TITULO:
LA PANTERA ROSA - Y LUKE LUKE - Volar a casa, de Daniel Monedero ,.
LA
PANTERA ROSA - Y LUKE LUKE - Volar a casa, de Daniel Monedero, fotos,.
Volar a casa, de Daniel Monedero,.
«Todo en mí es un pájaro»,.
Guionista cinematográfico y televisivo de algunas de las
series más exitosas y conocidas de este país, Daniel Monedero reconoce
que comenzó a escribir teatro y relatos para el público infantil «un
poco por admiración y contagio». En 2016, publicó su primer libro de
relatos, Manual de jardinería (para gente sin jardín).
Volar a casa, su segunda incursión en este género, llegó hasta nosotras
a finales de 2020, por gentileza de su editor, Juan Casamayor. Cinco
maravillosos textos que destilan amor por la Literatura, fascinación por
un mundo en el que nada es lo que parece, pasión por esa belleza aérea y
poética de las palabras, a las que «les exigimos demasiado», porque
«llevan siglos intentando contener el caos y a veces no pueden más».

La tinta entre tus dedos ha tenido el enorme placer de descubrir, de la mano de su autor, las alas de este vuelo:
-
El primer cuento «Ornitología ilustrada» transita, precisamente, entre
los límites de la realidad y de la ficción, de la verdad y de la
mentira. Una herida, tan inquietante como hermosa. Háblanos, un poco, de
esta idea.

He de comenzar diciendo que uno siempre se sorprende
cuando lee después de un tiempo aquello que ha escrito. Parecen las
palabras de otro. Y, por eso, también tengo, en cierto modo, que
descifrar lo que esconden mis propias frases. Uno, cuando se relee,
termina por convertirse en un lector más. Por otro lado, las fronteras
entre lo que es ficción y lo que es realidad, en principio, parecen muy
claras. Pero, cuando se piensa detenidamente, uno cae en la cuenta de
que no es así. Las ficciones que vemos, ya sean libros, películas o
canciones, alteran nuestra visión de la realidad en mayor medida de lo
que podemos suponer. ¿No están nuestras relaciones amorosas teñidas de
todas aquellas historias de amor que hemos visto, leído o escuchado?
¿Podemos desligarlas de todas esas referencias? Y, a la vez, todas esas
ficciones sentimentales salieron de la realidad misma. Por lo tanto,
realidad y ficción se alimentan una a otra, pero ya ni siquiera sabemos
con exactitud dónde está el límite, pues se comunican, se afectan,
dialogan constantemente.
Además, como dice el narrador del cuento «Ornitología
ilustrada», «la existencia es un hilo delgado y a lo mejor todo se lo
lleva el viento y lo mismo ya nada está ahí donde suponíamos que se
encontraba». Me obsesiona la increíble fragilidad de todo lo que nos
sucede. Cuando uno va cumpliendo años cae en la cuenta de que las
grandes verdades cada vez lo son menos. La vida resulta −me resulta−
cada día más frágil, cambiante, delicada, más de lo que yo mismo había
previsto. Es todo sumamente transitorio. Tantas cosas se nos escapan
entre los dedos… Es tan difícil afirmar con rotundidad que las cosas son
de un modo y ya está. Como escritor, transito esas ideas y trato de
fijar esos instantes tan cambiantes y difíciles de atrapar. Esas
vivencias que, por su valor precisamente tan escurridizo, nos pueden
llenar de angustia. Pero también me parecen llenas de belleza y de
poesía. Me siento un recolector de lo fugaz. Trato de fijar aquello que
se escapa. Escribir es como cazar mariposas.
- En
«Emily Dickinson» se cuestiona también algo sorprendente. El mundo de la
imaginación, de ese hombre sin rostro, pintado por una mujer, que entró
«en nuestra casa» a robarnos nuestra vida», es capaz de dinamitar la
realidad. ¿Qué papel juega el lector en este regalo de sugerencias, de
vasos comunicantes, que nos brinda el cuento?
Creo que el lector de mi cuento, o eso me gustaría, es un
«agente activo» de la creación del mismo. Es un lector creativo, porque
leer no es una actividad pasiva. Por eso le pido su colaboración, para
llegar a conclusiones de manera conjunta. Yo tampoco sé todo lo que le
sucedió exactamente al personaje de esa historia. También se me escapa
cómo puede suceder algo así. ¿Cómo es posible que la imaginación entre
de tal modo en la realidad de alguien como para hacerla saltar por los
aires? No estoy seguro, pero pienso: ¿No es cierto que en mi vida lo que
veo y lo que leo cambian mi manera de ver el mundo y establece un
diálogo con mi propia vida y me afecta muy vivamente? ¿Hasta dónde es
posible que la realidad y la ficción establezcan vasos comunicantes?
¿Puede una ficción cambiar por completo la vida de alguien?
Es verdad que tengo algunas ideas al respecto y las
aporto como escritor. Pero siempre lleno de dudas, de inseguridades, sin
rotundidad, porque deseo que el lector se haga sus propias preguntas.
No creo que, como autor, tenga la verdad absoluta. Tampoco considero que
la tenga el lector, sino que debemos construirla entre los dos. Es una
verdad consensuada y a medias. Quizá haya tantas conclusiones como
lectores. Y ojalá así incluso consiga algo más ambicioso, es decir,
ojalá a través del cuento mis lectores se interroguen sobre algunas
cuestiones de su propia existencia. ¿Qué lugar ocupa la ficción en su
vida? ¿Y por qué la necesitan: para escapar de una realidad que no le
gusta o para comprenderse mejor a sí mismos? Para mí el lector es una
persona inteligente y mis cuentos piden a gritos su colaboración activa.
-
La imaginación transmite vida, «por eso la ficción es una forma de
consuelo. Porque intenta presentar la existencia. Y la existencia es un
desastre narrativo sin igual». ¿De qué nos salva la ficción?
No sé de qué nos salva. Sé que nos sirve, en ocasiones,
para ordenar un poco en palabras, frases y estructuras narrativas el
desorden de nuestras vidas. Necesitamos contarnos y contar cuentos a los
demás para que nos comprendan, pero, sobre todo, para comprendernos a
nosotros mismos y al mundo que nos rodea. También para intentar
comprender a los otros, ponernos en su lugar, ver otros puntos de vista,
salir de nuestro mundo cotidiano, darnos cuenta de que hay vida más
allá de nuestro ego y de nuestras preocupaciones domésticas. Y recordar,
si es que lo hemos olvidado, que vivimos en un mundo que es bastante
desastroso, aunque esté lleno de belleza y de luz. En ocasiones, nos
cuesta verlo, porque nos vamos dejando lo mejor en nuestras pequeñas
miserias cotidianas. Me gusta que la ficción me recuerde que estar vivo
es un milagro, y que la vida de cada uno de nosotros también es una
ficción que inventamos cada día, por eso hay un margen para que podamos
reescribirla cada uno a nuestro modo.
- «Vivir
es acumular preguntas y llega un momento en el que no importa si tienen
respuesta o no». Tu prosa es una Literatura que continuamente nos
interroga, ¿no?
Así es. Incido en la idea que comentaba antes. Mi
literatura plantea muchas preguntas y trata de involucrar al lector. En
mis cuentos, habitualmente, el narrador es alguien que duda, que no
tiene grandes certezas, ni siquiera sobre aquello que está contando; nos
podemos fiar de él a medias, a veces ni siquiera recuerda bien lo que
está contando, su memoria le falla, no sabe si ha visto lo que ha visto,
nos pide a gritos nuestra ayuda para descifrar la realidad. Me siento
muy identificado con esa manera de ver el mundo. Mis cuentos están
llenos de preguntas abiertas que nos llevan por diferentes caminos;
hasta una respuesta, hasta otra pregunta… Quién sabe.
- El
tercer relato, el más extenso, «Un cuento perfecto», parece casi una
declaración de intenciones. ¿Crees que, de alguna manera, la
imperfección, tan maravillosa, es la base de la escritura?
Como escritor, quiero narrar el cuento perfecto. Lo
escribo como si pudiera hacerlo. Después de mucho escribir y reescribir
me sale un cuento imperfecto. Y no solo no lo rechazo, sino que lo tomo
como bueno. Resulta que las imperfecciones, lo inesperado, los
accidentes, los hallazgos, las digresiones, lo que me encuentro por el
camino, son mejores que lo que pretendía encontrar. Así le sucede a la
protagonista de ese cuento. Porque la imperfección es maravillosa y hay
que aceptarla si quieres crear, escribir libros, amar... La imperfección
es estar abierto a lo que uno se encuentra, a lo que no había
calculado. La perfección, por el contrario, es paralizante por irreal.
Solo en lo imperfecto late la vida.
- «Escribir es un juguete delicado y poderoso». Para Daniel Monedero, escribir es…
Mi manera de estar solo. Mi manera de intentar
comprenderme a mí mismo y al mundo que me rodea. Mi manera de
divertirme. Mi manera de decir aquello que no soy capaz con el lenguaje
hablado y que solo puedo elaborar en soledad, frente a la pantalla de mi
ordenador, fuera del diálogo cotidiano y de la inmediatez de la
respuesta hablada. Mi manera de recordarme, cuando lo olvido, que la
vida merece la pena a pesar de todo. Mi manera de intentar que me
quieran. Mi manera de buscarme a mí mismo para después encontrarme
cualquier cosa por el camino. Eso hoy. Mañana quizá sea otras cosas.
-
En «Alta literatura coreana» leemos: «La verdadera literatura no puede
contarse. La verdadera literatura es la carne que hay en las palabras».
¿Las palabras son un punto de partida, de llegada o de tránsito? ¿Crees
que estamos hechos, inevitablemente, de palabras?
Las palabras están a lo largo de todo nuestro camino.
Somos palabras. Aquello que decimos, que nos dicen y que nos decimos a
nosotros mismos cambia nuestra realidad y la reinventa. A una persona
que le dicen (o que se dice a sí mismo), habitualmente, que le aman o
que le odian le están transformando la realidad de una manera brutal. Y
para mí la literatura no puede prescindir de la precisión a la hora de
utilizar las palabras. Son la materia prima del escritor igual que para
un cineasta las imágenes. Lo que un escritor haga con las palabras es lo
que lo define. Lo que se cuenta está pegado a cómo lo contamos. A pesar
de vivir, aparentemente, en una época muy visual, nada sigue siendo tan
poderoso como las palabras.
La unión inesperada de unas palabras con otras es capaz
de crear belleza, misterio y literatura. Cuando uno descubre eso y se
fascina por ello, es imposible no tener una relación íntima con las
palabras.
- «El
mundo es una cosa y la contraria según uno ponga sustantivos y verbos en
un lugar o en otro». Estas palabras enlazan directamente con esa fusión
de la que hablábamos antes, entre escritura y realidad. ¿La Literatura
constituye una forma de mirar el mundo para Daniel Monedero?
Sí. Escribir, para mí, es una forma de mirar. Me interesa
la mirada poética sobre la realidad. ¿Y qué es eso? Una mirada que
observa el mundo como algo recién hecho, abierto al deslumbramiento. La
literatura es el lugar que utilizo para «traducir» el mundo. O lo que es
lo mismo, para intentar comprenderlo mejor. Muchas de las cosas que
vivo tengo que meterlas en una ficción, como el que hace un experimento
para intentar comprender qué pasa ahí. Cómo funciona la realidad. La
mayoría de las veces no lo consigo, pero logro algunas intuiciones,
momentos de revelación, algunas preguntas interesantes. Algunas lámparas
en la oscuridad. Esto ya me parece mucho.
- En este sentido, todos tus relatos beben de lo que tú has denominado «el extrañamiento». ¿En qué consiste este concepto?
En no tomar la realidad como algo conocido, sino como
algo que no acabamos de entender. Percibir la realidad como si fuese
algo recién creado, que tenemos que descifrar, que nos saca de una
mirada que, de tan cotidiana como es, ya no descubre nada. Se trata de
desautomatizar nuestra percepción. Descubrimos así hallazgos
inesperados. Nos permitimos deslumbrarnos. Nos sirve para refrescarnos
la realidad y descubrirla, en mi caso, llena de misterio, de humor y de
poesía. También de dolor, claro. En resumen, nos sirve para mirar mejor y
más allá. O más acá. La vida diaria está llena de cosas alucinantes que
solo están esperando que pongamos la suficiente atención sobre ellas.
Para mí eso es la mirada poética. Una manera de mirar, atentos y
abiertos, lejos de clichés y de prejuicios.
- Una
metáfora bellísima de la tenue distancia que hay entre lo real y lo
irreal, tan consustancial a este libro, es «la desaparición de mamá»:
«¿Puede alguien caerse dentro de un verso y desaparecer?».
Ahí está llevada al límite esa idea, sí. Y por eso me
gustaba. Creo que la literatura, entre otras cosas, debe ponernos al
límite. Y todos los que somos lectores, nos «caemos» dentro de los
libros y nos «perdemos» dentro continuamente. En el cuento al que hacéis
referencia lo que hago es coger esas palabras, que normalmente se toman
de forma metafórica, y colocarlas de manera literal. Para hablar,
claro, del poder brutal de la ficción en nuestras vidas y también del
impacto incalculable que puede tener en nosotros.
- ¿Volar a casa es un libro de perdidos, de personas que andan a la búsqueda de su lugar en el mundo?
Así es. Un libro de gente que busca su lugar en el mundo,
y que no lo encuentra, o que a lo mejor no tiene lugar. O que quizá
existe por un rato y luego cambia. O que se trata de un lugar
metafórico. Me interesa más la gente que está en permanente movimiento
interior, algo rota, que la que cree que quizá ya ha encontrado su lugar
o se ha cansado de buscar. Seguramente porque me siento igual que
ellos. El escritor, en este caso, es un perdido más entre la galeria de
perdidos, que son sus personajes. Por eso guardo por ellos una enorme
comprension y cariño. Si supieran cuánto los comprendo… Así, además,
estamos menos solos en la aventura. Ellos y yo.
- Quizás
por eso nos acompañan siempre en este vuelo la poesía y el humor. Ya en
«Llamadme Mississippi», perteneciente a tu anterior libro de relatos
decías muy acertadamente: «Vivir es un rato y da risa». ¿Hasta dónde
vuelan tus cuentos?
Los pongo en la pista de aterrizaje y en el aire los
sostienen los lectores y las lectoras. Así que volarán hasta donde
quieran aquellos y aquellas que los leen. Digamos que yo he abierto una
ventana y los he lanzado. De los lectores depende que no caigan al
suelo.
Antes de despedirme y de terminar esta entrevista, quiero
daros las gracias, Marga y Nuria, por vuestras interesantísimas
preguntas. Todas ellas me han servido para comprender mejor mi libro y
para plantearme nuevos interrogantes.
TITULO: EL CLUB COMEDIA - Donde las luces del norte - Alberto San Juan da vida en el Bergidum a los versos visionarios de Lorca en 'Poeta en Nueva York' ,.
Donde las luces del norte - Alberto San Juan da vida en el Bergidum a los versos visionarios de Lorca en 'Poeta en Nueva York' ,.

foto / El actor Alberto San Juan protagoniza 'Lorca en Nueva York'.
En la obra, que llegará al coliseo ponferradino el 26 de mayo, estará acompañado por un cuarteto de músicos,.
Alberto San Juan, acompañado de un espléndido cuarteto de
músicos, consigue en 'Lorca en Nueva York' dar vida a los versos
visionarios de Federico recitándolos «casi como si se los contara a un
amigo en un club de madrugada, brindando con un alcohol purísimo», como
ha dicho el crítico Marcos Ordóñez. La obra llega al Bergidum el próximo
viernes, 26 de mayo (20.30 horas), dentro del programa de la Red de
Teatros de Castilla y León. Las localidades (10 y 8 euros) están a la
venta.
Lorca viajó a Nueva York en junio de 1929 y vivió allí
hasta marzo de 1930. Ese mismo año presentó en la Residencia de
Señoritas de Madrid su libro Poeta en Nueva York y contó sus impresiones
tras un año de vida en aquella ciudad, donde fue testigo del Crack del
29. «Un sistema económico cruel al que pronto habrá que cortarle el
cuello», dijo aquel día Lorca refiriéndose al capitalismo.
El espectáculo que presentan Alberto San Juan y su banda
reproduce el texto que Federico pronunció en aquel encuentro con el
público de hace casi un siglo y que mantiene una luz plenamente actual.
Los poemas y la prosa de Nueva York están llenos de imágenes
misteriosas, pero también de claras visiones que retratan de modo casi
periodístico nuestra realidad actual. «Llega el oro de todas partes de
la tierra y con él, llega la muerte», dice al describir el mercado
financiero de Wall Street. Lorca habla desde el misterio, desde lo
trascendente, lo sagrado, tocando profundo nuestro propio misterio, lo
que no tiene respuesta. Y también habla con una claridad radical.
Federico tiene la hermosa capacidad de ver lo que pasa y contarlo.
El crítico Marcos Ordóñez resume así el espectáculo:
«Aparece San Juan con un traje negro de chansonnier, y vuelve diáfanos
los versos intrincados, oraculares, de Poeta en Nueva York, casi como si
se los contara a un amigo en un club de madrugada, brindando con un
alcohol purísimo (…) Al acabar, el público se pone en pie y aplaude como
quien toca palmas. Le digo: «Esta joya debería verse en colegios,
clases de teatro… debería ser obligatoria».
En escena, San Juan está arropado por Claudio de Casas a
la guitarra, Pablo Navarro al contrabajo, Gabriel Marijuan en la batería
y Miguel Malla con el saxo y los teclados. El resultado «es todo un
viaje a emprender lo que esta obra propone, desde una sencillez que
enamora al espectador y que hace que se deje llevar por los sentidos».