martes, 1 de septiembre de 2026

MAS QUE COCHES - Los aranceles de Trump han costado a las automovilísticas más de 30.000 millones de euros ,. / Para Todos La 2 - Caravana educativa Redondela ,. / Gigantes de La 2 - Rafael Saravia ,. - Jueves - 3 , 10 - Septiembre ,. / ¡ Atención obras ! - Cine - El caballero de los siete reinos’: cría una IP y échate a dormir,.

 

TITULO : MAS QUE COCHES - Los aranceles de Trump han costado a las automovilísticas más de 30.000 millones de euros ,.

 

 Los aranceles de Trump han costado a las automovilísticas más de 30.000 millones de euros,.

 

Las imposiciones arancelarias amenazan la competitividad y la estrategia de expansión de las marcas europeas en América,.

El proteccionismo de la era Trump abre una brecha de rentabilidad entre los fabricantes

Según el último análisis de la industria, los aranceles impuestos a la importación de vehículos y componentes han generado un agujero de 35.400 millones de dólares (unos 30.800 millones de euros) desde que la política entró en vigor en 2025.

El impacto no entiende de fronteras, pero sí de volúmenes. Toyota se lleva la peor parte, con una previsión de costes de 7.917 millones de euros para su cierre fiscal este mes. En Europa tanto Volkswagen como BMW y Mercedes-Benz ya reportan pérdidas individuales que superan los 870 millones de euros debido a estas barreras comerciales.

Ni siquiera el producto «local» se libra. Los «Tres de Detroit» (GM, Ford y Stellantis) han visto cómo 5.655 millones de euros se esfumaban solo en 2025 debido a la complejidad de las cadenas de suministro, según el informe «Tariff Impact Study» de Automotive News.

Para marcas como BMW, Mercedes-Benz y Audi, el arancel del 15% a vehículos terminados y del 50% al acero/aluminio supone un ataque directo a su línea de flotación.

A diferencia de sus rivales, los fabricantes alemanes exportan sus berlinas de mayor margen (como el Clase S o el Serie 7) directamente desde Europa. Según datos internos de BMW, esto ha provocado un incremento de precios de hasta 11.000 € por unidad en suelo americano, lastrando su margen operativo en 1,25 puntos.

Audi, por su parte, se encuentra en una posición más delicada al carecer de una planta propia en EE. UU., lo que la obliga a pagar el arancel íntegro en toda su gama, perdiendo competitividad frente a firmas locales como Tesla, según recogen respectivamente los informes de resultados de BMW Group y Mercedes-Benz (marzo 2026).

Desde ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles), advierten que estos aranceles son «discriminatorios» y que el coste de 60.900 millones de euros en reestructuraciones eléctricas, sumado a la presión fiscal de EE. UU., podría provocar cierres de líneas de producción en Europa destinadas a la exportación.

También la VDA (Unión de la Industria Automotriz Alemana) ha expresado su preocupación por la «falta de claridad a largo plazo», lo que está paralizando inversiones críticas en digitalización y conducción autónoma.

Los aranceles de Trump han costado a las automovilísticas más de 30.000 millones de euros

Cómo afecta a los diferentes mercados

Coches europeos y asiáticos: gravados con un 15% al entrar en EE. UU.

Méjico y Canadá: pese al tratado TMEC, las piezas de origen no estadounidense sufren un arancel del 25%.

Materias primas: el acero y el aluminio importados por los EE.UU. están sujetos a un gravamen del 50%, lo que encarece cualquier coche fabricado en suelo americano.

China: se mantiene el arancel del 100% para los eléctricos del gigante asiático.

En cuando a los fabricantes asiáticos, Toyota lidera las pérdidas en términos absolutos con 9.100 millones de dólares. Paradójicamente, aunque Toyota es uno de los mayores fabricantes «locales» en EE. UU., su dependencia de componentes de Japón y México (estos últimos gravados con un 25% si no cumplen las estrictas reglas de origen del TMEC) ha disparado sus costes logísticos, según los comunicados corporativos de Toyota Motor Corp.

Hyundai y Kia han optado por la estrategia de absorber los costes arancelarios sacrificando su beneficio neto para no ceder cuota de mercado, a la espera de que su nueva «Mega Planta» en Georgia alcance plena capacidad.

En este caso la Asociación de Fabricantes de Automóviles del Japón (Jama) lamenta que el arancel del 25% sobre piezas «no estadounidenses» en México rompe la cadena de valor del tratado de libre comercio, forzando a las marcas japonesas a una relocalización acelerada y costosa hacia territorio estadounidense.

Este lastre llega en el peor escenario posible. Las marcas están inmersas en reestructuraciones que cuestan cerca de 60.900 millones de euros, obligadas por unas ventas de eléctricos menores de lo previsto y la eliminación de las ayudas federales de 7.500 dólares en EE. UU., tal y como recoge Automotive News Tariff Tracker.

La consecuencia directa para el usuario, según el Informe de Automotive News es la desaparición de algunos modelos. Ya se han cancelado lanzamientos de vehículos familiares y minivans porque los aranceles los hacían invendibles por precio. La industria advierte además que el coste se está trasladando al cliente final y el coche «asequible» está en peligro de extinción en el mercado estadounidense.

TITULO: Para Todos La 2 - Caravana educativa  Redondela ,.

 Caravana educativa   Redondela ,.

 Caravana educativa - Redondela

fotos /  Sara Escudero conduce "Caravana Educativa" rumbo a Redondela, Pontevedra, para encontrarse con la profesora de refuerzo Patricia García, más conocida en redes como @trazos_class. En este viaje nos vamos a sumergir en la gastronomía como excusa para trabajar la creatividad al máximo en cuatro talleres. Empezamos identificándonos con objetos de cocina donde vemos muchas particularidades de las 

 

niñas y niños. Posteriormente, pintamos refranes de toda la vida en una vajilla en desuso y las niñas y niños tienen que adivinar qué refrán han pintado sus compañeros en los platos. Descubrimos que la imaginación no tiene límites con unos dientes de ajo, unas palomitas y unos lazos de pasta. Nuestros pequeños “chefs” crean unos dibujos donde antes sólo había unos tristes ingredientes de cocina. Terminamos los talleres con la ayuda de Fran, un cocinero que nos hace dos trampantojos engañando el ojo de nuestros peques. Junto a él harán unos bodegones de lo más especiales con elementos cotidianos.

TITULO:  Gigantes de La 2 -  Rafael Saravia ,.Jueves - 3 , 10  - Septiembre,.

Gigantes de La 2 - Programa de entrevistas, de cincuenta minutos de duración y emisión semanal, para La 2  Jueves -  3 , 10  - Septiembre , 23:50 de Televisión Española,.

 

  Rafael Saravia ,.

 

La poesía de León llegará a Latinoamérica de la mano de Rafael Saravia,.

El leonés con origen malagueño ha sido elegido para participar en el Festival Internacional Primavera Poética en Lima,.

Rafael Saravia, durante la presentación del Festival Palabra del próximo octubre.

El poeta leonés Rafael Saravia será uno de los poetas seleccionados para participar en uno de los festivales más importantes de latinoamérica. Hablamos del Festival Internacional Primavera Poética organizado por la Fundación Iberoamericana para las Artes.

El festival se desarrolla en Lima, capital de Perú, del 8 al 12 de septiembre y cuenta con la colaboración del Instituto Cervantes.

Saravia participará junto a otros poetas y conferenciantes de la talla de Raúl Zurita y representará a España junto a otros poetas como la gallega y Premio Nacional Yolanda Castaño.

En el festival se reunirán poetas de diversas partes del mundo, con representantes de China, Uruguay, Bolivia, España, Chile, Grecia, México, Argentina, Perú, etc.

Talento andaluz para la ciudad de León

Rafael Saravia nació en Málaga en 1978, pero ha realizado toda su carrera literaria en la ciudad de León. Ha publicado los libros de poesía 'Pequeñas conversaciones' (Leteo, 2001; Amargord, 2009), 'Desprovisto de esencias' (Renacimiento, 2008), 'Llorar lo alegre' (Bartleby, 2011), 'Carta blanca' (Calambur, 2013), 'El abrazo contrario' (Bartleby, 2017) y 'Vena Amoris. Cafuné & Revolución' (Eolas, 2020), recientemente ha salido la traducción de este libro en Italia firmada por la editorial Ensemble Edizioni.

Se han publicado antologías de su obra como 'La transparencia de las cerraduras' (Atrasalante, 2014) en México, 'Eón' (4 de agosto, 2014) en España, 'Gramática de la escucha' (Summa, 2019) en Perú y 'Pantonomía' (FOEM, 2023) en México, siendo considerado como «uno de los valores emergentes de la poesía española actual».

Trabaja como bibliotecario y desarrolla en la ciudad de León su función de editor y gestor cultural a través de las diferentes publicaciones y actividades que se organizan desde el Club Leteo y el Festival Internacional Palabra.

TITULO:  ¡ Atención obras ! - Cine  -  El caballero de los siete reinos’: cría una IP y échate a dormir,.  

El caballero de los siete reinos’: cría una IP y échate a dormir,.

Cuántos compañeros guionistas se plantean escribir novelas con sus ideas para series y películas porque saben que, aunque no tengan éxito editorial, les allanarán el camino para tratar de venderlas como guiones,.

 
foto - Imagen de la serie El caballero de los Siete Reinos,.

A 1 de enero de 2014, 72 niñas nacidas en España habían recibido el nombre de Arya. Quiero dar por hecho que el nombre procede de la pasión de sus madres y padres por Juego de tronos y no de otras siniestras aficiones, así que, con esos mimbres, no me resulta difícil imaginar a un buen puñado de hoy adolescentes llamadas Arya, sentadas ayer frente al televisor, por deseo expreso de sus padres, viendo el primer,.

España Directo -Economía - Cuando el error es la base del acierto: las empresas aprenden a perder el miedo al 'fail fast' ,. / Mi casa es la vuestra - Alain Passard ,. Viernes - 4 , 11 - Septiembre ,. / Detrás del muro - PÁGINA DOS - David Uclés ,. Martes - 1 , 8 - Septiembre ,. / Cartas de amor - Hacia las puertas ,.

 TITULO: España Directo - Economía - Cuando el error es la base del acierto: las empresas aprenden a perder el miedo al 'fail fast',.

Cuando el error es la base del acierto: las empresas aprenden a perder el miedo al 'fail fast',.

Entender el fallo no como un problema, sino como parte de un proceso de aprendizaje, es un potente motor de mejora empresarial, pero exige un profundo cambio de mentalidad en toda la organización,.


Cuando el error es la base del acierto: las empresas aprenden a perder el miedo al 'fail fast'

foto / El testeo a través del ensayo-error, bajo el concepto de 'fail fast' o fallar rápido, es una dinámica que muchas organizaciones llevan haciendo años para convertir el error en un motor de mejora continua. «No debería entenderse como equivocarse deprisa, sino como aprender pronto», aclara Xavier Gangonells, director general de la Asociación Española de Directivos (AED). Se trata de un «proceso consciente integrado en la filosofía ágil donde se asume desde el inicio que habrá fallos, pero con el objetivo de probar, aprender y adaptarse rápidamente, evitando invertir tiempo y recursos en ideas que no generan el impacto esperado», explica a su vez Georgina Barquin, profesora del MBA y del Máster en Gestión de Personas, Talento y Transformación Digital de EAE Business School. Y ya existen ejemplos muy claros de esto. «Muchas herramientas de IA se lanzan al mercado en versión beta y se van ajustando con el uso real de los usuarios; o empresas que lanzan productos a menor precio en fases iniciales que, lejos de ocultarlo, lo hacen con transparencia, utilizando el feedback como motor para evolucionar hacia versiones más sólidas».

La diferencia entre fallar rápido y cometer errores está en la intención y el nivel de conciencia. «Cuando adoptamos una mentalidad de experimentación y aprendizaje, estamos más atentos, detectamos antes los problemas y corregimos con mayor agilidad. Si entendemos que equivocarse forma parte del proceso, tiene sentido hacerlo cuanto antes para identificar qué ha fallado, extraer aprendizajes, compartirlos con el equipo y seguir avanzando», continúa explicando Barquin. Sin embargo, cuando aparece un imprevisto que nos desvía del objetivo –un error–, «es frecuente perderse en la búsqueda de la causa o del responsable, dedicando demasiado tiempo a analizar el detalle en lugar de ver el conjunto». Para evitarlo muchas empresas refuerzan el control en cada paso del proceso, lo que deriva en sobreexigencia y perfeccionismo reforzando sin querer la mentalidad de error y este enfoque puede generar una visión de túnel, ralentizar la toma de decisiones y reforzar estructuras jerárquicas rígidas, reduciendo la agilidad y la capacidad de adaptación. En esta misma línea, Gangonells apunta que «un error puede deberse a una mala ejecución, falta de preparación o negligencia. En cambio, un experimento bien planteado parte de una hipótesis, limita el riesgo, mide resultados y permite tomar una decisión mejor».

Cuando hablamos de esta experimentación responsable o de aprendizaje temprano (mejor que llamarlos fracasos), nos referimos a nuevos productos, servicios, procesos, tecnologías, modelos comerciales o formas de organización, sostienen desde la AED. En esos ámbitos, una prueba bien diseñada puede no dar el resultado esperado y, aun así, generar conocimiento útil.

Aunque no está limitada a un sector, es más fácil en entornos donde el riesgo puede ser controlado y acotado como innovación, producto digital, marketing, experiencia de cliente, nuevos canales comerciales. modelos organizativos... La IA está ampliando mucho las posibilidades de experimentar sin trasladar todo el riesgo al mundo real. En sectores industriales, logísticos, energéticos, sanitarios o de infraestructuras permite simular escenarios, anticipar incidencias, analizar grandes volúmenes de datos y probar alternativas antes de ejecutarlas. «Esto no elimina el riesgo ni sustituye el criterio, pero sí permite aprender antes y decidir con más información», afirman desde la AED. La clave no es tanto el sector como la reversibilidad del experimento, recalca Gangonells. «Puede permitirse fallar rápido quien limita el coste del error y protege a clientes, empleados y otros grupos afectados. No debería llamarse experimentación a trasladar riesgos mal calculados a terceros».

Dificultad

Pero a diferencia de las grandes corporaciones, los autónomos y las pymes se enfrentan a barreras estructurales que dificultan este ensayo-error. «Para un autónomo, un error puede comprometer no solo su negocio, sino también su patrimonio familiar y rentas futuras debido a la responsabilidad ilimitada», apunta Celia Ferrero, vicepresidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA). Aunque la reforma de la ley concursal introdujo procedimientos simplificados para microempresas, señala que existe un incumplimiento tácito de la Ley de Segunda Oportunidad en el caso de los pequeños empresarios. «En España y Europa, existe una estigmatización del fracaso que contrasta con economías como la estadounidense, donde la experiencia de un fracaso previo se valora positivamente para la obtención de crédito». Y esto es un fracaso social, puntualiza.

Para que la ley sea efectiva y realmente ofrezca una segunda oportunidad, son necesarias varias acciones. En primer lugar, que las deudas con la Seguridad Social y Hacienda se incluyan en la negociación al mismo nivel que los créditos privados, ya que son las que suelen hundir al autónomo. También que los autónomos tengan acceso a la justicia gratuita en los mismos términos que las personas físicas sin actividad económica y para ello «se debe actuar sobre los procedimientos previos para fomentar la prevención de la quiebra y la reorientación del negocio antes de llegar a una situación insalvable». Esta prevención es un punto clave. Mecanismos de alerta temprana, que ya operan con éxito en países como Dinamarca y funcionan como hospitales de empresas donde se realizan diagnósticos en tres fases. Una primera de atención primaria para resolver problemas puntuales de endeudamiento o embargos mediante negociación, una segunda de diagnóstico profundo para detectar fallos en marketing, contabilidad o adecuación del producto al mercado y una tercera de acompañamiento y mentoría para evitar la quiebra y permitir el aprendizaje a través del error. Todo ello orientado y enfocado a un sistema de acompañamiento que proteja al empresario y permita que la experiencia adquirida en un fracaso se convierta en un activo para el reemprendimiento, concluye.

Medir menos, pero mejor

Barquin cree que una pyme puede experimentar con cosas pequeñas que no estén directamente relacionadas con el negocio central. Recomienda no «invertir el dinero asignado a la supervivencia y sólo hacerlo en aquello que se esté dispuesto a perder o realizar microexperimentos y mediciones para poder corregir de forma ágil. «Muchas pymes se centran en medirlo todo y es mejor escoger algunas métricas importantes que sean 'quick wins', es decir, que requieran bajo coste, pero que generen un alto impacto». Y en definitiva, se trata de entender que la experiencia se construye a base de errores pequeños de práctica. «Al integrar estos fallos dentro de los tiempos y costes planificados, la pyme convierte el error en un motor de mejora continua y excelencia, evitando que se convierta en un fracaso traumático», explica.

Pero un cambio real implica dejar de castigar el fallo y empezar a premiar la innovación y el aprendizaje compartido y para ello se requiere de una cultura que permita experimentar sin miedo al fracaso. Y los líderes son claves. Según Barquin, «cuando la dirección impulsa el cambio de forma clara y, sobre todo, lo encarna con el ejemplo, la transformación se vuelve mucho más natural y contagiosa». Desde la AED añaden que el líder «debe crear un entorno donde se pueda discrepar, advertir riesgos y proponer alternativas sin temor a la ridiculización, pero también debe exigir método: qué se quiere probar, con qué recursos, qué riesgos existen y cómo se decidirá si seguir o parar». Para ello no siempre hacen falta grandes cambios de organigrama, a menudo basta con equipos transversales, pequeños presupuestos para pilotos, espacios de innovación y procesos de decisión más ágiles. Lo importante es que las ideas no mueran por jerarquía, burocracia o miedo interno, concluye Gangonells.

TITULO: Mi casa es la vuestra - Alain Passard ,. Viernes - 4 , 11 - Septiembre ,.

Viernes - 4 , 11 - Septiembre  a las 22.00, en Telecinco, foto,.

 

Alain Passard,.

Alain Passard, el chef con tres estrellas Michelin que renuncia a la carne: “Un animal muerto no es poesía” - en la cocina del restaurante L'Arpège, en París, que propone desde hace seis meses un menú estrictamente vegano.

El cocinero cumple 40 años al frente del restaurante L’Arpège, en París, adoptando una carta plenamente vegana, lo que ha generado sorpresa y críticas en su país,.

 

Alain Passard (La Guerche-de-Bretagne, 69 años) lleva décadas instalado en la cima de la cocina francesa. Su restaurante en París, L’Arpège, cumplirá este año su 40º aniversario. El establecimiento, a dos pasos del Museo Rodin, conserva tres estrellas Michelin desde 1996 y fue durante años un templo de la carne, emblema de una idea tradicional del lujo gastronómico en su país. Pero a este chef le gustan los retos. Tras la crisis de las vacas locas, decidió eliminar la ternera de su carta y convirtió los productos del huerto en el centro de su cocina.

El verano pasado dio el paso definitivo: retiró de la carta todos los productos de origen animal, con la única excepción de la miel, y se volcó en una propuesta plenamente vegana. El resultado ha generado tanta sorpresa como críticas. Para algunos ha sido una provocación dictada por una moda pasajera. Él sostiene, mientras prepara el servicio del almuerzo junto a un equipo joven, dinámico y muy internacional, que se trata más bien de un nuevo comienzo.

Pregunta. Al anunciar este giro, ¿no temió que sus clientes le dieran la espalda?

Respuesta. No, porque mi decisión respondía a un largo proceso de reflexión. Creo mucho en esta cocina de la tierra, saludable y artística. Hemos mantenido el volumen de reservas, aunque me parece normal que este cambio sorprenda. Supongo que llama la atención que un chef con tres estrellas Michelin, que contaba con caviar, foie gras, rodaballo o pularda en su menú, se ponga a cocinar lo que cultiva en sus tres huertos.

P. ¿Qué le empujó a dar este paso?

R. Sentí que había llegado al final de mi aprendizaje de la cocina animal. Aún preparaba algo de cordero y alguna ave, pero ya estaba en el último capítulo de ese libro. Quise dejar de lado las cosas fáciles. Con mantequilla, nata, queso y leche, es sencillo que cualquier plato funcione. El reto es conseguir una salsa sabrosa sin productos de origen animal. Si no aprendo, no me interesa trabajar. Y ahora aprendo cada día.

P. No es su primera metamorfosis. L’Arpège nació como un restaurante de piezas asadas, hasta que un día decidió prescindir de la carne roja.

R. Fue después de la crisis de las vacas locas, un episodio muy doloroso para mí. Mi relación con lo animal se deterioró. Hasta entonces, la carne era toda mi vida. De pronto, me sentí incapaz de poner un filete en la cazuela. Me pareció que la carne estaba enferma. Estuve a punto de dejarlo todo.

P. ¿Por qué no lo hizo?

R. Se me apareció una salida. Tuve la idea de recurrir a los colores de las frutas, las hierbas y las flores. Fue como recuperar la fe, aunque también fue un proceso duro. De un día para otro, el restaurante se vació. Los clientes llegaban y, al descubrir que apenas había carne en el menú, daban media vuelta. Perdí a parte del equipo y tuve que empezar de cero. Esta vez no ha sido así. Las cosas van avanzando.

"No me molesta que la cocina se haya convertido en espectáculo, hay lugar para todos. Pero yo no aceptaría salir en Masterchef"

P. ¿Su decisión también responde a la preocupación climática?

R. Por supuesto. Hay que dar la voz de alarma y hacer que el sector sea consciente de la necesidad de un cambio radical al respecto. Y no solo respecto al consumo de carne roja: al eliminar los productos animales, hemos reducido también un 50% de los residuos. Ya no usamos film de plástico, ni productos de aluminio, ni bolsas de plástico.

P. Incorpora prácticas poco habituales en la alta gastronomía, como el compostaje o la elaboración de kombucha casera, asociadas a otro tipo de establecimientos.

R. Sé que hay muchos prejuicios al respecto, pero hay que cambiar ya. Si no, no sé qué planeta les dejaremos a nuestros hijos.

P. Georges Perec escribió un libro sin usar la letra e y los directores del Dogma 95 prohibieron la música en sus películas. En su caso, ¿las restricciones también han estimulado su creatividad?

R. Mucho. Para mí, las prohibiciones son una fuente de felicidad. Te obligan a encontrar recursos: gestos, sabores, cocciones y perfumes nuevos. Y los clientes lo notan: en mi restaurante detecto una nueva emoción. Llevamos solo seis meses. ¿Dónde estaremos dentro de seis años?

P. ¿La cocina francesa sigue siendo demasiado conservadora?

R. Sí, pero no me opongo a ese conservadurismo. Es una base necesaria. Es como en la música: sin aprender solfeo a la manera tradicional no llegas a ser John Coltrane. Hay que saber elaborar una blanquette, un navarin, una salsa bearnesa… Y, a partir de ahí, innovar.

P. Desde que introdujo su nueva carta, ha recibido críticas muy severas.

R. Sí, hemos tenido una en Le Monde y otra en Le Figaro, las dos bastante sangrientas. Puedo entender que un crítico no tenga aprecio por esta cocina. Pero hay maneras de decirlo... Y seamos claros: después de medio siglo en los fogones, creo que sé cocinar un puerro. En cualquier caso, no me duele: las críticas me dan alas.

P. Su menú degustación cuesta 420 euros. ¿No es un precio excesivo?

R. Nadie está obligado a pagar eso. Se puede cenar por menos de 100 euros pidiendo medias raciones y una infusión del huerto. Y uno se va satisfecho, se lo aseguro.

P. ¿Qué justifica ese precio?

R. Somos 50 empleados para 40 cubiertos. Y he contratado a una decena de jardineros dedicados a mis huertos, que nos mandan los productos que utilizamos a diario. Además, yo estoy aquí cada día, al mediodía y por la noche. En todo el año pasado solo falté a tres servicios. Eso tiene un coste. Y también un precio.

“Hubo mucha violencia en las cocinas. Por suerte, eso ha cambiado. Se puede ser exigente usando palabras amables”

P. Existe la idea de que lo vegetal exige menos trabajo que la carne. ¿Es comparable, en términos de dificultad y coste, cocinar una remolacha y un pichón al vinagre de frambuesa?

R. No se equivoque: preparar una remolacha lleva horas. Ir al huerto, limpiarla, costra de sal, dos horas al horno, romper la sal, hacer la salsa… Hay mucha sofisticación en lo vegetal. Y además tiene algo que la carne no tendrá nunca: poesía, sinfonía y amor.

P. ¿La carne no puede ser todas esas cosas?

R. No de la misma manera. No podemos decir que un animal muerto sea poesía.

P. Vegetarianos y veganos siguen siendo minoría. ¿Por qué cuesta tanto cambiar los hábitos?

R. Porque nos crían con la carne y porque ya hemos perdido la noción de las estaciones. En invierno comemos tomate, pepino, melón… Es absurdo y genera una gran confusión en el consumidor. Si el mercado falsea los ciclos, es difícil conectar con esta cocina. ¿Cómo vas a querer comerte un tomate en enero? Y además, lo que te sirven ni siquiera es un tomate: lo producen en 50 días. En mi huerto, un tomate tarda cinco meses en crecer. La naturaleza ya lo escribió todo. Solo hay que saber leerla.

P. Fuera del restaurante, ¿usted es vegano?

R. No del todo. Todavía me como algún huevo, pero ya he dejado la mantequilla. A mí lo que me importa es el “pasaporte” del producto: su identidad y su procedencia.

P. ¿Cómo nació su vocación?

R. Crecí en un pequeño pueblo bretón muy gastronómico. Mercados, panaderos, charcuteros… Mi familia vivía al lado de una pastelería. Levantarme cada día con olor a brioche me marcó. A los 12 años vi salir de un restaurante a una brigada de cocina, vestidos con chaquetilla y sonrientes, y pensé: “Quiero dedicarme a eso”.

P. La cocina se ha convertido en espectáculo televisivo.

R. No me molesta, hay lugar para todos. Pero yo no aceptaría salir en MasterChef.

P. En su restaurante no hay órdenes militares ni se grita “sí, chef”.

R. Hubo mucha violencia en las cocinas. Por suerte, eso ha cambiado. Yo creo que se puede ser exigente usando palabras amables, enseñar y corregir con respeto. Mi equipo trabaja de forma autónoma y horizontal. Todo el mundo puede probar sus ideas, incluso los becarios.

P. Su próximo reto: privilegiar los zumos, las tisanas y otras bebidas sin alcohol en su carta.

R. Armonizan mejor con este tipo de cocina. Una infusión caliente limpia el paladar. El vino, a veces, es demasiado fuerte. Ya lo ve: soy un chef francés que no cocina carne y que recomienda no tomar vino. Un día no podré ni salir a la calle... [risas].

 

TITULO: Detrás del muro - PÁGINA DOS - David Uclés ,.    


PÁGINA DOS -  David Uclés ,.

 

 

Martes - 1 , 8 - Septiembre a las 22:00, en La2, foto,.

 

 David Uclés ,.

 

 Página Dos - David Uclés

 

 Página Dos pasea por Barcelona con David Uclés, que ha escrito sobre ella en La ciudad de las luces muertas, una novela en la que un apagón produce un desfase espacio temporal. Por otro lado, nos acercamos a la figura de Mercè Rodoreda a partir de una exposición. Y mostramos varios libros en el Año Gaudí.

 

TITULO: Cartas de amor - Hacia las puertas ,.

 

 Hacia las puertas,.

 

 Las puertas de la gloria - Miguel Barrero - Zenda

foto  - Una habitación con cuadro de pintura ,.

En Os he querido tanto (Círculo de Tiza, 2026), primera novela de Juan Domínguez, no asistimos únicamente a una sucesión de amores pasados de un narrador nostálgico ni a una trampa autoficcional de la intimidad. Lo que el libro acaba construyendo es algo más complejo: la historia de una educación sentimental observada desde la distancia de quien ya no necesita heroizarse. De este ejercicio de retrospección emerge la conciencia de que cada amor fabrica un yo distinto, de que escribir(se) consiste, entre otras cosas, en sentarse frente a los restos de todas esas versiones contradictorias de uno mismo.

Las mujeres que aparecen en el texto no funcionan como un mero mapa sentimental. Cada relación obliga al narrador a enfrentarse con una limitación distinta de sí mismo: el narcisismo juvenil, la dependencia, la idealización o la experiencia devastadora de la pérdida.

En la primera parte (Rebeca), el narrador expone las reliquias de su yo más joven: un yo enfático, cursi, sincero y desmedido, incapaz todavía de distinguir entre amar a otra persona y enamorarse de la intensidad de sí mismo enamorado. Entre la confesión, la comedia involuntaria de la juventud, la memoria generacional y el ajuste de cuentas con el propio ridículo, Domínguez da con una temperatura narrativa no fácil de conseguir.

"Después de los amores marcados por el deseo y la fascinación, la paternidad introduce otro tipo de pregunta: ¿qué queda de uno mismo cuando ya no puede seguir ocupando el centro de su propia historia?"

Tras la intemperie emocional post-Rebeca, Mariana desplaza la novela hacia Buenos Aires y hacia una forma de feminidad mucho más telúrica, corporal y desidealizada. Aunque el capítulo insiste en el cuerpo y la disponibilidad erótica, con el tiempo la relación desemboca en una zona más gris: la de las parejas sin épica que habitan esos vínculos no sostenidos por la intensidad romántica, sino por una mezcla confusa de deseo intermitente, inercia, cansancio y necesidad mutua.

Júlia encarna la fascinación por lo ingobernable. El tercer capítulo nos conduce hacia una forma de amor menos vinculada a lo emocional que al magnetismo de aquello que se resiste a ser poseído. Con Júlia aparecen más mundo, más superficie brillante y más capital cultural: el narrador se deja arrastrar entre restaurantes, hoteles, cine, noches urbanas y conversaciones rebosantes de una sofisticación performativa. Más que en la intimidad, la relación se desarrolla dentro de una escena social iluminada cuidadosamente. Bajo una estética de levedad cosmopolita late, además, una tensión incómoda entre sumisión y dominio: el narrador cree aceptar las reglas de Júlia mientras fantasea secretamente con convertirse en la excepción capaz de alterarlas, sin advertir que algunas personas solo resultan fascinantes —y convenientes— mientras permanecen parcialmente fuera de nuestro alcance.

Violeta altera toda la gramática sentimental de la novela. Hasta ahora, el narrador había sido muchas veces alguien que mira su propio dolor. En Violeta la mirada debe desplazarse. La biografía propia deja de ser el acontecimiento principal. Después de los amores marcados por el deseo y la fascinación, la paternidad introduce otro tipo de pregunta: ¿qué queda de uno mismo cuando ya no puede seguir ocupando el centro de su propia historia?

"Tal vez ahí, cuando el sufrimiento irrumpe con violencia y ocupa toda la escena, es cuando el narrador llega a entender que lo malo es agudo pero lo bueno es crónico"

Por fin, el punto de inflexión definitivo para el narrador aparece con Chloe, amor ya en los tiempos de Tinder y la deconstrucción. Chloe obliga al narrador a traducirse en muchos sentidos: lingüística, cultural y sexualmente. En esta etapa aparecen otras formas distintas de entender la pareja, la culpa, la libertad y el cuidado del otro. Ya no se trata de repetir viejos patrones sino de comprobar si el sujeto puede aprender a amar de otra manera, haciendo que el amor deje de ser una coartada para el narcisismo y se convierta en una forma de responsabilidad.

El último capítulo, Toya, podría leerse como clave de bóveda del libro entero. Frente a las amantes, que pertenecen al territorio de la pérdida narrable, la madre pertenece a algo infinitamente más profundo: aquello que no se puede dejar de amar, aunque ya no se parezca a lo que una vez amamos. Si el libro venía trabajando hasta aquí el (des)amor romántico, con Toya la pregunta se hace espina: ¿qué ocurre con un amor del que no se sale? Con las amantes se rompe, se vuelve, y se vuelve a romper; pero con la madre no hay ruptura definitiva. La madre pertenece a otro orden afectivo y lingüístico. Con ella, no existe el prefijo “ex”. El amor materno no conoce el desamor, sino algo peor: la permanencia de un vínculo cuando la persona empieza a retirarse de sí misma. Aquí, el narrador se examina sin heroísmo ni épica filial. No se presenta como un hijo negligente, pero tampoco como santo del cuidado. Reconoce la devoción, pero también la culpa; el agradecimiento, pero también el impulso de evitar la visión de la madre degradada por la enfermedad. Tal vez ahí, cuando el sufrimiento irrumpe con violencia y ocupa toda la escena, es cuando el narrador llega a entender que lo malo es agudo pero lo bueno es crónico.

Leída en conjunto, la novela de Domínguez parece reformular aquella vieja pregunta pop de Cher: no si existe la vida después del amor, sino quiénes somos cuando finalmente llegamos a ella.