martes, 24 de junio de 2014

MARTES, CINE, INTOCABLE,./ EL PAJARO LOCO, EL GRECO, LA SEMILLA DE LA MORDENIDAD,./ SCOOBY DOO, François Cluzet-actor cine,.

TÍTULO: MARTES, CINE, INTOCABLE,.
IntocableReparto
François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet, Joséphine de Meaux, Alba Gaia Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri, Marie-Laure Descoureaux, Gregoire Oestermann,.
 
 Philippe, un aristócrata que se ha quedado tetrapléjico a causa de un accidente de parapente, contrata como cuidador a domicilio a Driss, un inmigrante de un barrio marginal recién salido de la cárcel. Aunque, a primera vista, no parece la persona más indicada, los dos acaban logrando que convivan Vivaldi y Earth Wind and Fire, la elocuencia y la hilaridad, los trajes de etiqueta y el chándal. Dos mundos enfrentados que, poco a poco, congenian hasta forjar una amistad tan disparatada, divertida y sólida como inesperada, una relación única en su especie de la que saltan chispas.
 
TÍTULO:  EL PAJARO LOCO, EL GRECO, LA SEMILLA DE LA MORDENIDAD,.
 
 EL PAJARO LOCO, EL GRECO, LA SEMILLA DE LA MORDENIDAD,.-fotos,.
  1. «El Greco es, seguramente, el maestro antiguo de influencia más clara y duradera en la pintura moderna; arrebató el cetro a Velázquez a ...

    El Greco, semilla de la modernidad

    El Prado rastrea su huella y, sobre todo, su influencia en la obra de Picasso

    «El Greco es, seguramente, el maestro antiguo de influencia más clara y duradera en la pintura moderna; arrebató el cetro a Velázquez a finales del XIX y se colocó muy por encima de Goya o Rafael». Lo dice sin dudar Miguel Zugaza, director del museo del Prado, que abre una muestra histórica que ratifica con brillantez esta tesis y «da la bienvenida a la vanguardia de la mano del Greco». Reúne 106 obras, 26 del genio cretense y 80 de algunos de sus más egregios sucesores, de Cézanne y Manet a Chagall y Bacon, pasando por un obsesionado Picasso, Giacometti, Modigliani, Fortuny, Zuloaga, Sorolla, Kokoschka o Pollock. Es una sucesión de intensos e iluminadores diálogos de pintor a pintor. Ya fueran impresionistas, cubistas, expresionistas, figurativos o abstractos, todos lo perciben como «uno de los nuestros». Aprecian su osadía y emulan y homenajean la rara pintura de un creador incomprendido en su tiempo, tenido por loco o alucinado. Harían falta tres siglos para que la grandeza del Greco (Candía, 1541-Toledo, 1614) se hiciera evidente y universal. Antes que crítica y estudiosos, percibieron su genialidad y su singular grandeza muchos de los más sólidos maestros del arte de los dos últimos siglos, en cuya obra se rastrea la honda huella del cretense.
    Y eso es lo que hace El Greco y la pintura moderna, que inauguró ayer la reina Letizia. Una selección de excepcionales obras del pintor que eligió vivir y crear en la España del Siglo de Oro y morir en Toledo. Se confrontan con las más de 80 obras modernas no menos fascinantes. La tensión que surge de confrontar joyas como el Laoconte de la National Gallery de Washington con las pinturas en que influyó pone de manifiesto la complejidad y riqueza de la influencia del Greco en un período de cambios radicales en la pintura universal. Una huella «nunca analizada con tanta intensidad», según Gabriele Finaldi, subdirector del Prado, que no oculta su sorpresa al constatar «el peso del constante redescubrimiento del Greco para las varias generaciones que hallaron en él un vocabulario plástico y un compañero de viaje».
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    Su poderoso influjo es patente los raros dibujos de un Alberto Giacometti que copia La dama del armiño original, y en la que recreó Cézanne, y en el estilizado retrato que Modigliani hizo de su mecenas al estilo del Caballero de la mano en el pecho, el retrato del Greco más influyente en los pintores modernos. En especial en el Picasso más iconoclasta, que del inicio al final de su carrera tuvo una sólida referencia en el Greco. Lo demuestra la veintena de cuadros del malagueño, de todas las épocas, que figuran en la muestra. «Picasso estaba obsesionado con él y su huella está presente en Las señoritas de Aviñón, la obra germinal del cubismo», sostiene Javier Barón, comisario de la exposición y que llegó a revisar la huella del Greco en 300 pintores para elegir finalmente cuarenta. Se ve cómo un Picasso adolescente dibuja ya al estilo del Greco: cómo retrata luego a su amigo Sabartés con gola de caballero, cómo recrea en su período azul el Entierro del Conde de Orgaz al pintar el sepelio de su amigo Casagemas, cómo La comida frugal evoca las manos de San Pedro y San Pablo, cómo tiene al cretense muy presente en su revolución cubista y regresa al maestro griego en la salvaje y fresca pintura de sus años últimos.

    TÍTULO: SCOOBY DOO, François Cluzet-actor cine,.

    François Cluzet-fotos, scooby doo,.

    Francisco Cluzet et Mardié (21 de septiembre de 1955, Bourdeaux) es un actor de teatro y cine francés. Es conocido por varios de sus trabajos en el cine, entre ellos destaca su protagónico en la película de 2011 Intouchables. pero la pelicula con la que estreno su carrera es le boulanger de suresnes,.

    Biografía

    Hijo de un vendedor de diarios de París, tuvo una infancia humilde y sus padres se divorciaron durante la misma época. Inspirado por Jacques Brel en la película L'Homme de la Mancha, comenzó a los 17 años su formación como actor, en la Academia Cours Simon.
    Su carrera teatral empezó en 1976. Muy pronto estaba trabajando con directores franceses de renombre como Claude Chabrol, Bertrand Tavernier.1 En 1994 actuó en la película Prêt-à-porter bajo la dirección de Robert Altman.2
    En el 2006 conquistó la fama como Dr. Alexandre Beck en la película Ne le dis à personne. Su segunda colaboración con Guillaume Canet se realizó en 2010 en la tercera película del director, Pequeñas mentiras sin importancia, en la cual interpreta un hotelero estresado. En 2011 interpretó a un millionario tetrapléjico en la película de éxito mundial Intouchables de Olivier Nakache y Éric Toledano.

    Vida privada

    Cluzet tiene cuatro hijos. Paul, con Marie Trintignant, hija de Jean-Louis Trintignant, Blanche, de otra relación y Josheph y Marguerite con su compañera Valérie Bonneton. La pareja actuó como matrimonio en la película Pequeñas mentiras sin importancia. Al finalizar el rodaje se separaron y el 5 de julio de 2011 el actor se casó con una francesa de origen marroquí.

    Filmografía

    • 1981: Le boulanger de Suresnes
    • 1980: Le cheval d'orgueil
    • 1982: Les fantômes du chapelier
    • 1982: Coup de foudre
    • 1983: L'été meurtrier
    • 1984: Aveugle, que vois-tu?
    • 1985: Round Midnight
    • 1985: Les enragés
    • 1987: de malfaiteurs
    • 1987: Jaune revolver
    • 1988: Chocolat
    • 1988: Force majeure
    • 1988: Une affaire de femmes
    • 1989: Trop belle pour toi
    • 1989: La révolution française - TV
    • 1992: L'instinct de l'ange
    • 1992: Olivier, Olivier
    • 1994: L’enfer
    • 1994: Prêt-à-porter
    • 1995: French Kiss
    • 1995: Le hussard sur le toit
    • 1995: Les apprentis
    • 1996: Enfants de salaud
    • 1997: Rien ne va plus
    • 1998: L'examen de minuit
    • 1998: Fin août, début septembre
    • 1998: Dolce far niente
    • 2006: Quatre étoiles
    • 2006: Ne le dis à personne
    • 2007: Ma Place au soleil
    • 2008: Paris
    • 2008-2012: Gossip Girl - F.B.I Agent
    • 2009: Les liens du sang
    • 2009: À l'origine
    • 2010: Les petits mouchoirs
    • 2011: Die Kunst zu lieben
    • 2011: Intouchables
    • 2013: En solitaire

    Premios

    En 1984 Cluzet ganó el Premio Jean Gabin, y en 2007 el César como Mejor actor de reparto por su actuación en Ne le dis à personne.

DESAYUNO DEL MARTES "Hablen más bajito",./ LA CENA DEL MARTES, ROSBERG, SUBIDO A LA OLA,.

  1. Centro de Artes Visuales Helga de Alvear, un lugar silencioso donde admirar la belleza.
     
     
    Los extremeños, en general, solemos hablar a voces en todos los sitios salvo en las iglesias. El otro día fui con un grupo de jóvenes al centro ...

    Los estudiantes extremeños coleccionan riñas de museos europeos,.

    Los extremeños, en general, solemos hablar a voces en todos los sitios salvo en las iglesias. El otro día fui con un grupo de jóvenes al centro de arte Helga de Alvear de Cáceres y, antes de llegar al primer piso, ya me estaba pidiendo una de las vigilantes que habláramos más bajito. Mi primera reacción fue la lógica (e ilógica) en estos casos: molestarme. Pero antes de iniciar ninguna protesta, me callé un momento y comprobé cómo, en efecto, el silencio que reina en este museo acababa de ser destrozado por mis jóvenes acompañantes de entre 20 y 25 años.
    Solo en las iglesias somos capaces de moderar nuestra voz. Fuera de ellas, somos expertos en guirigáis y los montamos con pasmosa facilidad en los bares llenos y en los hoteles vacíos, en la tienda y en el aula, en la piscina y en el tren, en el ambigú del teatro y hasta en las rutas senderistas de fin de semana. Y no acabamos de asimilar que los museos son los templos de la modernidad, lugares donde se entra con devoción y se admira con voz queda. Pero nada, si no manifestamos nuestras impresiones y sentimientos a voces, no estamos a gusto.
    Los asiduos a los museos suelen coleccionar postales, pins, chapas, imanes de nevera, marcadores de libro... Yo colecciono riñas. Me han regañado por dar voces en los mejores museos de Europa. Atesoro parisinos avisos de silencio del museo d’Orsay y del Louvre, me han chistado enérgicamente en Amsterdam, tanto en el Rijksmuseum como en el de Van Gogh, e incluso me pidieron moderación en el Voldenpark, el parque más grande y famoso de Amsterdam, porque mis jóvenes turistas se habían arrancado con ese canto tan bello y racial de «Los hermanos Pinzones eran unos...». En España, el Reina Sofía, el Prado y el Thyssen figuran en mi colección. Me faltaba una riña de museo extremeño, pero ya la tengo: la del Helga de Alvear.
    En mi descargo, he de decir que en todos estos casos iba acompañado por jóvenes extremeños, en excursión cultural, que si no vociferaban ante la Ronda de Noche o la Mona Lisa no parecían felices.
    Cuestión aparte es la vergüenza que pasas cuando uno de tus alumnos deja claro que él pintaría el Guernica en un par de horas y un Miró en dos minutos para, a continuación, despachar toda la obra de Picasso con tres voces de desprecio y chulería: «¡Vaya chorrada, tío!»
    En esos casos, el público, que admira los cuadros en silencio y con pose adusta e interesante, siempre mira al profesor responsable componiendo un rictus de escandalizada incomodidad que lo señala y culpabiliza. «Nos molestan sus alumnos y la culpa es de usted por no enseñarles las claves del arte moderno, so inútil», parecen decirte sin hablar, que es como se dicen las cosas en los museos, no a voces.
    Los estudiantes, en principio, se sorprenden ante la riña o el aviso y callan algo avergonzados, pero enseguida se amparan en el gregarismo para salir a flote y culpan a la sargenta, sota o bicho de la vigilante por ser tan exigente. En el extranjero, responder con un ¡menuda sargenta! a la riña de una guardiana holandesa no provoca mayores incidentes. Salvo en una ocasión, que en la casa de Ana Frank una señora guardesa nos pidió templanza, la llamaron tiquis miquis, nos entendió porque su madre era de Córdoba y amenazó con echarnos. Menos mal que le dio la risa y nos salvamos.
    Donde sí que me devolvieron el dinero y me enseñaron la puerta fue en un hotel de los alrededores de París. Aunque aquello no fue por culpa de las voces, sino de un macrobotellón en las habitaciones y hoy solo quería hablarles de las voces que damos, no de los botellones que organizamos.

    TÍTULO: LA CENA DEL MARTES, ROSBERG, SUBIDO A LA OLA,.

     LA CENA DEL MARTES, ROSBERG, SUBIDO A LA OLA,.-fotos,.

    1. Rosberg y Hamilton, en el GP de Austria. Y es que Nico Rosberg está subido a la ola del éxito. Sólo tiene un rival real por el título, su propio compañero Lewis Hamilton, pero después ...

      El alemán superó el domingo a su padre en número de victorias y se coloca como el máximo favorito para conquistar el título este año,.

      Nico Erik Rosberg cumplió el domingo en el circuito austríaco de Spielberg, el Red Bull Ring, con un viejo anhelo de todo hijo de piloto: batir la marca de su padre. El alemán subió su inmensamente superior Mercedes a lo más alto por sexta vez en su carrera deportiva, con lo que ya cuenta con una victoria más en su palmarés que su progenitor, Keijo Erik Rosberg, más conocido como Keke. Nico ya puede mirar por encima del hombro a su padre, al menos hasta que acabe esta temporada cuando, salvo hecatombe, podrá igualarle.
      Y es que Nico Rosberg está subido a la ola del éxito. Sólo tiene un rival real por el título, su propio compañero Lewis Hamilton, pero después de la carrera de Austria ha conseguido un colchón de una carrera. Ahora, son 29 puntos los que les separan, así que ocurra lo que ocurra en Silverstone dentro de dos fines de semana, Nico seguirá comandando la clasificación general. Su regularidad le convierte en el ‘coco’ a batir este año, ya que Hamilton cuenta con dos ‘ceros’ en su haber. Una campaña casi impecable, de esas ‘a la alemana’, como ya ha venido enseñando Sebastian Vettel estos últimos años o, antes, el añorado Michael Schumacher, puede darle a Rosberg su ansiado primer campeonato.
      Ocho carreras, ocho podios. Un balance envidiable para un piloto del que se decía hasta hace no mucho que no iba a acabar brillando en Fórmula 1, pese a los innegables mimbres con los que estaba tejido. Ha tardado más de lo que se esperaba en un principio, pero ahí está, plantándole batalla a un Lewis Hamilton más concentrado que nunca, pero también más agobiado que nunca. Primero en tres ocasiones, segundo en las cinco restantes, el sabor a champán ya forma parte de la dieta de Nico. Este ibicenco de adopción, de ahí su buen dominio del idioma castellano, está en condiciones de batir todas las marcas. Y aunque no las bata, puede permitirse un fallo. De hecho, no le hace falta ni siquiera ganar ninguna de las carreras que quedan, y quedan once. Con ser segundo de aquí a final de temporada le valdría para ser campeón en Abu Dabi, cuando se doblen los puntos que se repartan cumpliendo con una de las normas más extrañas, polémicas e impopulares que rigen la Fórmula 1 de 2014.
      A sabiendas de que lograr semejante gesta será harto complicado, Nico Rosberg no debe relajarse. Es verdad que con los 29 puntos que tiene de colchón puede permitirse un pequeño fallo, pero teniendo en cuenta quién le persigue, debe andarse con mucho ojo. Lewis Hamilton es uno de los pilotos más competitivos de la parrilla, y si tiene que olvidarse de que es su compañero de equipo, lo hará. A las pruebas nos remitimos, y no hace falta remontarse más que dos carreras para recordar lo ocurrido en Mónaco. Hamilton sabe que este año es, posiblemente, irrepetible, y que no volverá a tener un coche tan perfecto como el Mercedes F1 W05. No puede permitirse más errores, no ante un Rosberg que no dará su brazo a torcer. Deberá aprender a conservar mejor los neumáticos, a aligerar la carga a la que somete a los frenos -causa de su abandono en Canadá- y, sobre todo, a saber cómo llevar la presión a la que le está sometiendo su propio compañero de equipo. Porque en una batalla de tú a tú, con los mismos coches, Rosberg le ha sacado ya una carrera de ventaja, y no sólo se debe a los dos abandonos.
      Lucha entre viejos amigos
      Queda más de medio campeonato, pero a Rosberg se le está poniendo muy bien. Las apuestas siguen dando a Hamilton como ganador en cada carrera, ya que está considerado como un piloto mucho más talentoso y rápido que su compañero, pero el trabajo de fondo que está realizando Rosberg es, sin duda, encomiable. Otra cosa es la batalla de egos que sostienen en el seno de Mercedes. Veremos si los hombres bajo el mando de Toto Wolff y Niki Lauda son capaces de no tirarse los trastos a la cabeza en lo que queda de Mundial.
      Silverstone será una nueva piedra de toque para las opciones de Hamilton. Ante su público, lo previsible es que Lewis quiera resarcirse y regresar a lo más alto del cajón en un gran premio en el que sólo ha ganado una vez, en 2008, precisamente el año en el que se acabaría proclamando campeón. Para volver a repetir, tendrá que quitarse de encima a Nico Rosberg, su antagonista, su compañero, su amigo... su mayor rival.