- Sentarse en su despacho de Los Ángeles durante una hora cuesta 750 dólares. La tarifa de Laura Wasser es tan exorbitante como los ...|fotos|,.
A fondo Hasta que Laura nos separe
Esta mujer ha estado detrás del divorcio de Demi Moore, Angelina Jolie, Christina Aguilera, Scarlett Johansson... Y, ahora, del de Melanie Griffith. No es una rompe-corazones. Laura Wasser es la mejor abogada matrimonialista de los Estados Unidos. Estas son sus armas.Sentarse en su despacho de Los Ángeles durante una hora cuesta 750 dólares. La tarifa de Laura Wasser es tan exorbitante como los divorcios de sus clientes. Pero quién mira el dinero cuando quieres que la mejor abogada del país se encargue de negociar quién se queda con la casa de la playa en Malibú y quién con la mansión en los Hamptons, cómo repartir las obras de arte del apartamento de Nueva York y cómo pactar los términos de la custodia compartida de los niños. Pero también la del chihuahua. Por algo, todo el mundo en Hollywood conoce a Wasser como Queen of Disso o la reina de la disolución (matrimonial, se entiende). Su destino estaba escrito en la misma partida de nacimiento. Las iniciales de Laura Allison Wasser (L. A. W.) significan 'ley' en inglés. No fue casualidad. Su padre, Dennis Wasser, un prominente abogado especializado en divorcios de Los Ángeles, lo hizo con conocimiento de causa. El adiestramiento casero empezó temprano.
Wasser y su hermano crecieron entre los niños de papá de Beverly Hills. Pero mientras sus amigos recibían coches deportivos cuando cumplían 16 años, en casa de los Wasser todo requería una pequeña negociación. Para conseguir su primer coche, Laura tuvo que buscarse un trabajo y comprometerse a pagar parte de su seguro. Su paga y su horario también requirieron de un convenio regulador. Finalmente, la estrategia de papá dio sus frutos y Wasser terminó licenciándose en Derecho en 1994.El primer divorcio lo vivió en su propia casa: sus padres se separaron cuando ella tenía 16 años. Fue una ruptura civilizada. «Rompieron antes de empezar a odiarse», explica ella. En el segundo, Wasser era una de las partes contratantes. Después de haberse casado demasiado joven con un compañero de universidad, ella misma se encargó de tramitar los papeles. No ha vuelto a pasar por el altar, aunque es madre de dos hijos, de nueve y cuatro años, de dos padres diferentes.
Wasser no tiene fama de despiadada, sino de eficaz, de gran negociadora y, sobre todo, de discreta. Su bufete tiene una estricta política de confidencialidad y jamás opina sobre sus clientes en la prensa. Quizá por eso es la favorita de las estrellas: representó a Heidi Klum en su divorcio del cantante Seal, a Ashton Kutcher en su separación de Demi Moore y a Ryan Reynolds después de que su matrimonio con Scarlett Johansson se fuera a pique apenas dos años después de casarse. Christina Aguilera, Mariah Carey, Angelina Jolie y Kim Kardashian también han sido clientes suyos. Y Melanie Griffith acaba de contratarla para que gestione su separación legal de Antonio Banderas después de 18 años de matrimonio.
También ha tramitado algunos de los divorcios más sonados de Hollywood. Maria Shriver se hizo con sus servicios nada más hacerse público que su marido, Arnold Schwarzenegger, había tenido un hijo con una de sus empleadas domésticas. Casi tres años después, su divorcio que está llamado a batir récords debido al abultado patrimonio del actor aún no es oficial y Wasser sigue cobrándole su elevada minuta a Shriver. Vanessa Bryant, mujer de la estrella de la NBA Kobe Bryant, confió en ella hasta que el año pasado decidió reconciliarse con el jugador de los Lakers y poner su demanda de divorcio en cuarentena. Wasser puede presumir, además, de haber negociado la separación más cara de Hollywood: la que en 2011 obligó a Mel Gibson a pagar la mitad de su fortuna (estimada en unos 850 millones de dólares) a su exmujer, Robyn Moore. La abogada también consiguió que el actor, que estuvo casado durante 30 años y tuvo siete hijos con Moore, tuviera que cederle a su ex el 50 por ciento de los derechos de sus películas para el resto de su vida.
Pero, a pesar de las cifras astronómicas, según Wasser, ante un divorcio todos somos iguales. «Todo el mundo tiene la misma ansiedad, tristeza y odio cuando un matrimonio se termina. Da igual que unos tengan que pensar con quién irán a los Oscar o con quién asistirán a la fiesta de Navidad de la oficina. Todos tienen la misma mirada cuando llegan a mi despacho. No importa cuánto dinero o poder tengan, siempre tienen el mismo miedo de no volver a ver nunca a sus hijos».
Guapa, delgada y estilosa, Wasser tiene una percha más propia de esas estrellas de Hollywood a las que representa que de picapleitos. Pero lo tiene claro: «Represento a las celebridades, no soy una de ellas». Además, no son sus únicos clientes. Wasser también realiza trabajo pro bono representando a mujeres pobres y víctimas de violencia de género en el Harriett Buhai Center for Family Law de Los Ángeles. E incluso ha tenido tiempo de escribir un manual sobre cómo divorciarse civilizadamente. Ahorrándose los nombres y apellidos, su anecdotario es infinito: desde la mujer que recibió sus papeles del divorcio con un ramo de rosas marchitas el Día de San Valentín hasta la batalla que una pareja libró por la custodia de su loro.
Con esa agenda, ese currículo y esa reputación, a Wasser le sobra clientela. Por eso tiene una estricta política a la hora de aceptar nuevos casos. «A veces llegan a mi despacho diciendo: Quiero destrozarlo. Castigarlo tanto como sea posible. En esos casos, yo suelo contestar: Quizá no seamos el bufete adecuado para usted». El estilo poco beligerante, pero efectivo de Wasser incluye evitar, en lo posible, poner un pie en los juzgados. «En un divorcio, nunca ganas. Solo puedes pretender alcanzar un buen acuerdo», dice. Tiene razón: un acuerdo extrajudicial siempre es más rápido, más indoloro y, sobre todo, más barato. «Siempre les digo a mis clientes que tendrán suerte si no tienen que ver el interior de un juzgado. El nivel de animosidad y el desembolso económico son enormes. Puede que ahora te caiga bien, pero te garantizo que no te va a gustar firmarme un cheque por valor de medio millón de dólares».
Su otra advertencia para clientes recién llegados es que no hay espacio para el diván en su despacho. «Siempre les digo que un terapeuta es mucho más barato que yo. Además, ¿qué sé yo sobre relaciones? Tengo dos hijos con dos hombres diferentes». Aun así, cuando el rencor y el odio amenazan con convertir el proceso en un calvario, Wasser tiene un sencillo consejo para sus representados. «Suelo decirles: Vuelve a aquel momento en el que empezasteis a salir o cuando estabais en el paritorio cogidos de la mano. Tiene que haber algo que te gustase de esa persona».
Quizá por pura deformación profesional o porque a estas alturas ha visto y oído de todo en los juzgados Wasser no cree en el matrimonio. «El aspecto que más me incomoda del matrimonio es que se trata de un contrato regulado por el Estado, y yo no quiero que el Estado controle mis asuntos privados. Creo en el compromiso, en la familia y en educar a los hijos dentro de una pareja, simplemente no creo que haya que estar casado para hacer todo eso», explica. Por eso, no entra en sus planes volver a pasar por el altar. «No he encontrado a nadie que me diera una buena razón para casarme. Pero me encanta estar enamorada. Y a nadie le gusta más una boda que a mí». Es natural. Al fin y al cabo, una boda siempre es el primer paso hacia uno de esos divorcios multimillonarios con los que tan bien se gana ella la vida.
LOS 'HITS' DE LAURA
-Heidi Klum y Seal Casados en separación de bienes. Klum con 170 millones de dólares y Seal con 15 no se enzarzaron por dinero. Ella contrató a Laura para conseguir la custodia de los niños. Al final llegaron a un acuerdo.
-Ashton Kutcher y Demi Moore. Ella, pese a tener una fortuna de unos 150 millones de dólares, quería más. Así que él contrató a Laura en 2012 para encargarse del divorcio. Al parecer, Kutcher 'solo' le dio 10 millones.
-Maria Shriver y 'Conan'... Tras 25 años y cuatro hijos se divorciaron en 2011. Él tenía un hijo con la asistenta. Laura Wasser defendió a Shriver para conseguir unos 300 millones de dolares, la mitad de la fortuna de Arnie.
-Mel Gibson y Robyn Moore. Laura Wasser logró para Robyn 425 millones de dólares en el quinto divorcio más caro de la historia y el mayor en la industra del cine. Atrás quedaron 28 años de matrimonio y siete hijos.
Mis diez claves para divorciarte bienPor Laura Wasser1. Antes de casarte: habla con tu pareja. Antes de pasar por el altar habla sobre tus expectativas, sobre dónde viviréis, cómo educaréis a vuestros hijos o si tendréis cuentas bancarias comunes o separadas. También es el momento de valorar si os convendría firmar un contrato prematrimonial. No es una conversación agradable, pero sentarte a escribir tu testamento tampoco lo es y debes hacerlo.
2. Busca el momento adecuado para dar el paso. Una pista: cuando las cosas malas exceden a las buenas durante demasiado tiempo, puede que el divorcio sea la única respuesta. Y encuentra una buena manera de decírselo. La forma en la que lo hagas marcará el tono del resto del proceso.
3. Piensa siempre en tus hijos y su bienestar. Esa debería ser la prioridad de ambos.
4. Sé amable, razonable y rápido. Y trata a tu ex como te gustaría que él te tratase a ti.
5. Nunca olvides que un divorcio es una transacción legal. No dejes que las emociones, el miedo o el odio dicten el curso de las negociaciones.
6. Busca un buen abogado. No necesitas un 'pitbull', sino un experto legal que te aconseje sobre tus derechos y tus responsabilidades, que sea un buen estratega y un excelente negociador. Pide referencias en tu entorno más cercano.
7. Tu abogado no es tu terapeuta. Mantén los asuntos legales y los emocionales separados y te ahorrarás una fortuna. Si necesitas ayuda psicológica, busca un profesional.
8. No hay divorcio bueno, pero puedes evitar que sea un calvario. Si lo necesitas, acude a un mediador o un consejero. Y evita en lo posible ir a juicio, resolverlo en los despachos será más indoloro (y más barato) para todos.
9. Vive tu vida. No dejes que tu divorcio te la amargue. Concéntrate en tus responsabilidades, tus hobbies y tus otras relaciones.
10. No rompas todos los lazos. Aunque te estés divorciando, trata de presentar un frente común con tu ex en aquellos asuntos que aún tengáis en común. Ten en cuenta que, si tenéis hijos, siempre seguiréis estando presente en la vida del otro.
TÍTULO: ENTREVISTA, MELINDA GATES,." HEMOS CONVENCIDO A 127 MILLONES PARA QUE DONEN LA MITAD DE SU FORTUNA,. -|foto|,.
. "Ya hemos convencido a 127 millonarios para que donen la mitad de su fortuna" ... Hemos invertido 400 millones de dólares en ayudar a los ...Entrevista Melinda Gates: "Ya hemos convencido a 127 millonarios para que donen la mitad de su fortuna"
La esposa del creador de Microsoft es una de las mayores filántropas del planeta. Hablamos con ella sobre impuestos a las grandes fortunas; sobre su marido, Bill Gates; sobre las contradicciones de vivir en una gran mansión y dedicarse a la cooperación; y sobre el futuro de su fundación, la mayor institución privada de ayuda al desarrollo.Melinda Gates, de 49 años, licenciada en Informática y antigua gerente de Microsoft, dirige junto con su marido y el inversor Warren Buffett la Bill & Melinda Gates Foundation, la mayor organización privada de ayuda al desarrollo del mundo, con unos fondos de 40.000 millones de dólares y una contribución anual por encima de los 3000 millones. La fundación financia proyectos en más de un centenar de países. Se centra especialmente en la mejora de la salud de niños y madres en el Tercer Mundo, la planificación familiar, las campañas de vacunación y el desarrollo de vacunas contra la malaria y el sida. Con una fortuna personal estimada en unos 78.000 millones de dólares, Melinda y Bill Gates se cuentan entre las personas más ricas del mundo.
XLSemanal. Señora Gates, ¿cómo se siente uno cuando con su dinero influye en la vida de millones de personas?
Melinda Gates. Nuestro presupuesto parece enorme, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta la cantidad de proyectos que apoyamos. Bill y yo estamos convencidos de que nuestra labor solo es efectiva si impulsa cosas nuevas. Nosotros invertimos en proyectos que los gobiernos no pueden permitirse, como el desarrollo de una vacuna contra la malaria. Sabemos que, de seis proyectos que financiemos, cinco fracasarán. Pero uno de ellos será un éxito. Cuando una madre te dice que su hijo está vivo porque hemos podido ayudarlo... te sientes de maravilla.
XL. ¿Por qué no se limitaron a confiarle su fondo a una gran institución, como hizo el empresario Ted Turner, quien donó mil millones de dólares a Naciones Unidas?
M.G. Siempre creímos que nuestra experiencia en la economía privada podía ser útil. Bill fundó Microsoft, yo trabajé allí durante nueve años. Tenemos un enfoque distinto al del sector público. Aportamos una forma de pensar empresarial e impulsamos innovaciones para que los demás puedan trabajar a partir de ellas. Esto genera un efecto de bola de nieve.
XL. Su generosidad es incuestionable, pero ¿es correcto que personas particulares fijen las prioridades de la ayuda global al desarrollo?
M.G. Nosotros decidimos sobre nuestro dinero y de acuerdo con nuestras prioridades. Eso no significa que los demás tengan que hacer lo mismo. Los países africanos tienen su propia agenda, no vamos nosotros y les decimos lo que deben hacer. Pero colaboramos estrechamente con los gobiernos siempre que se dan coincidencias de intereses.
XL. ¿Cómo deciden en qué problemas del Tercer Mundo quieren centrarse?
M.G. Al principio, cuando empezamos, nos planteamos varias preguntas: ¿de qué mueren la mayoría de los niños, qué mata a la mayor parte de los adultos? Así llegamos al sida, la malaria, la tuberculosis... toda la lista. Luego analizamos qué enfermedades, aunque no maten, causan grandes daños económicos. Siempre hemos tenido un enfoque económico. Y sobre esta base decidimos dónde puede resultar más eficaz nuestro dinero.
XL. ¿Y dónde lo es?
M.G. La planificación familiar nos parece importante. Por eso, nos dedicamos desde el principio al tema de los anticonceptivos. También nos interesa la agricultura porque puede aportarle una mejora económica a la gente. Hemos invertido 400 millones de dólares en ayudar a los campesinos a aumentar su productividad.
XL. Acaban de lanzar, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una iniciativa en pro de la salud de los recién nacidos.
M.G. La tasa de mortalidad en recién nacidos es la que retrocede más lentamente. De los 6,6 millones de bebés que mueren cada año, un millón de ellos lo hacen el primer día y 2,9 millones en los primeros 30. Por eso estamos formando a enfermeros y matronas en el Tercer Mundo. No tienen que centrarse solo en la madre, sino también en el bebé... y desde el primer minuto. Son remedios sencillos que tienen un gran efecto.
XL. ¿Cuánto han avanzado en la lucha contra la polio? Hace pocas semanas, la OMS calificó la expansión de la enfermedad como una amenaza global.
M.G. Hace tres años, solo estaba en cuatro países: la India, Pakistán, Afganistán y Nigeria. La India ya está libre de la polio. Pero en Nigeria la enfermedad ha logrado atravesar la frontera y saltar a Camerún, también la hemos localizado en el Chad, Somalia y Siria. Si conseguimos erradicar la polio en Nigeria para 2015, estos brotes también cesarán. Y entonces podríamos concentrarnos en Afganistán y Pakistán. Bill y yo recibimos cada mes un informe con los casos que se han registrado en Nigeria. A estas alturas del año, en 2013 se habían producido 24 casos en nueve regiones, mientras que este año solo se han dado tres casos en dos regiones, de momento. Estamos en la fase final de la lucha contra esta enfermedad.
XL. ¿Cómo trabajan sus empleados en zonas de guerra?
M.G. Es muy difícil. Hay inquietud, ataques contra los equipos. Pero todavía podemos trabajar sobre el terreno. Los líderes tribales nos ayudan a distribuir las vacunas. Pero es cierto que los equipos afrontan un trabajo muy duro.
XL. Usted era una ejecutiva que cuidaba de tres hijos. ¿Cómo acabó la fundación convirtiéndose en su vida?
M.G. Bill y yo hicimos nuestro primer viaje a África cuando éramos novios; ¡me cuesta creerlo, pero ya han pasado 21 años de aquello! Vimos la sabana, los animales salvajes, fue maravilloso. Pero lo que más nos impactó fueron las personas. Nos preguntamos de qué forma podríamos ayudarlas. Antes del viaje, ya habíamos hablado de devolverle a la sociedad la fortuna que había hecho Microsoft, pero fue en África donde concretamos aquellos planes. Es verdad que Bill dijo que podríamos dedicarnos al mundo de la beneficencia cuando tuviéramos 60 años, pero, bueno, las cosas han sido de otra manera: ahora tiene 58.
XL. Su fundación es la mayor organización privada de ayuda al desarrollo del mundo. ¿Era ese su objetivo?
M.G. No. Mire, yo siempre he viajado mucho por temas de la fundación, desde el principio, incluso cuando nuestros niños eran pequeños. Bill no tenía mucho tiempo entonces, pero cuando llegaba a casa le contaba lo que había visto en África. Ahora es igual: cuando vuelvo de un viaje, Bill es la primera persona con la que quiero hablar, y yo soy la primera persona con la que él quiere hablar. Hemos aprendido juntos a entender a África. Pero nuestro proyecto, nuestra fundación, solo empezó a crecer cuando identificamos cuáles era los problemas que queríamos afrontar. Y fue entonces cuando llegó Warren Buffett y nos dio la sorpresa.
XL. Ha donado a su fundación 31.000 millones de dólares.
M.G. A partir de ese momento pudimos empezar con nuestro programa global de desarrollo, con nuestras inversiones en agricultura. Hasta entonces nos habíamos dedicado solo al tema de la salud.
XL. En un discurso ante la OMS dijo que su marido y usted odiaban la desigualdad. ¿No le parece contradictorio volver a su lujosa mansión tras sus viajes por África?
M.G. Creo que a usted le pasa igual: usted viaja al Tercer Mundo y luego vuelve a casa y tiene un asiento con calefacción en el coche. O se mete en la ducha, abre el grifo y tiene agua caliente. Tanto si vive en un pequeño apartamento en Europa o en una mansión enorme, el tema es que hay desigualdades. Pero, para serle sincera, si ahora tuviésemos que empezar de nuevo, ni Bill ni yo nos construiríamos la misma casa. La cuestión es qué hacemos cada uno de nosotros para combatir esa desigualdad. Y Bill y yo hemos orientado nuestra vida a esa labor; no solo aportamos dinero, también invertimos nuestro tiempo.
XL. ¿No lo hacen también un poco por mala conciencia?
M.G. Yo no lo llamaría mala conciencia, sino conciencia de nuestra responsabilidad. El que tiene la suerte de crecer en un país como España o Gran Bretaña o Japón o los Estados Unidos debería hacer algo por el resto del mundo.
XL. El economista Thomas Piketty acaba de avivar el debate al asegurar que la desigualdad no está reduciéndose en los países industrializados, sino que está creciendo. Y exige que se suban los impuestos a las personas ricas. ¿Está eso en la línea que usted sostiene?
M.G. Bill y yo somos partidarios de un impuesto de sucesiones, siempre lo hemos sido. Cuando uno se encuentra en la parte más alta de la escala de ingresos de un país rico, debería devolverle más a la sociedad. Bill, Warren y yo estamos intentando convencer a otras personas acaudaladas de que devuelvan a la sociedad la mitad de su fortuna, ya sea en vida o tras su muerte.
XL. ¿Y a cuántos multimillonarios han convencido?
M.G. Hasta ahora a 127 multimillonarios, no solo de los Estados Unidos, sino de todo el mundo. Tenemos algunos de Gran Bretaña, de Suiza, de Australia y de la India. Y Bill está tratando ahora con gente de China.
XL. En los noventa se llegó a demonizar a su marido por haber creado una posición de monopolio con su empresa. Hoy son ustedes un símbolo del bien. Han logrado cambiar su imagen radicalmente con la ayuda de su fundación.
M.G. Verá, en aquella época, Bill era un competidor muy duro; él y Steve Jobs eran rivales encarnizados. También fueron amigos, sobre todo al final. Pero cuando empezamos nuestra labor de beneficencia, no lo hicimos para mejorar la imagen de Bill o de Microsoft; eso habría sido ridículo.
XL. ¿Qué será de la fundación cuando Bill y usted no estén?
M.G. Cuando muera el último de los dos, la fundación seguirá existiendo 20 años más. El dinero tendrá que gastarse en ese plazo. Los fondos de Warren Buffett tendrán que invertirse en los diez años siguientes a su muerte. Los tres creemos que solo podemos combatir los problemas del presente. No tenemos una bola de cristal que nos permita ver qué pasará dentro de cien años. ¿Se habrá detenido el cambio climático? ¿Se habrán resuelto nuestros problemas energéticos? Este año cumplo 50 y seguiré trabajando otros 30 en nuestra fundación. Lo que venga después, eso ya no se lo puedo decir.
domingo, 13 de julio de 2014
A FONDO, HASTA QUE LAURA NOS SEPARE,./ ENTREVISTA, MELINDA GATES,.
TÍTULO : A FONDO, HASTA QUE LAURA NOS SEPARE,.
INVESTIGACION, LOS INGENIEROS SE HACEN CON EL CEREBRO,./ ¿ QUE PAPEL JUEGA EL LIBERALISMO EN LA HISTORIA?,.
TÍTULO: CONOCER, CIENCIA, INVESTIGACION, LOS INGENIEROS SE HACEN CON EL CEREBRO,.
Amanece la era de los hombres máquina. Si primero fueron los genetistas y los bioquímicos, ahora son los ingenieros los que se han lanzado ...|foto|,.
Investigación Los ingenieros se hacen con el cerebro
Amanece la era de los hombres máquina. Si primero fueron los genetistas y los bioquímicos, ahora son los ingenieros los que se han lanzado a manipular las conexiones neuronales. Su intención: reparar los cerebros dañados como si fueran coches. Le contamos cómo estos científicos han entrado ya en nuestra memoria y pensamientos.En el cráneo de la paciente Jan Scheuermann hay fijados dos pernos. Son dos piezas redondas y de brillo metálico a las que se anclan unos cables grises; a través de ellos fluyen los pensamientos originados en su cerebro. La propuesta de los científicos de abrir su cráneo no asustó a esta mujer de 52 años de Pittsburg. «¿Miedo? ¿Por qué? La verdad es que no podía dejar pasar una oportunidad así», afirma. «Para mí es tan emocionante como montar en una montaña rusa o saltar en paracaídas».Jan lleva más de diez años con parálisis por una enfermedad nerviosa degenerativa; no puede mover ni brazos ni piernas. «Ni siquiera puedo encogerme de hombros», dice. Por eso resulta tan impresionante que pueda volver a levantar un vaso, sostener un lápiz o estrechar una mano.
Todo esto es posible porque un brazo robot obedece las órdenes que surgen de su cerebro. Para conseguirlo, le han acoplado dos chips en el córtex motor la región cerebral responsable del movimiento. Cada uno de estos chips cuenta con 96 sensores de alta sensibilidad que perciben el chisporroteo eléctrico de las neuronas y lo envían al brazo robótico a través de los cables acoplados al cráneo.Es cierto que Héctor, como llama Jan a su prótesis, se mueve un poco a tirones, pero también que lo hace con una precisión total. «Al principio tenía que concentrarme y pensar adelante; a la derecha; ahora, doblar la articulación; luego, sujetar'», cuenta. Pero ahora va casi solo: «Es como si Héctor fuese parte de mí».
Los aparatos son todavía demasiado voluminosos y los cables conectados al cerebro, poco prácticos. Sin embargo, el cableado del cerebro de Jan supone un hito científico: conectar sistema nervioso y ordenador. La era de los cíborgs ha comenzado.
El objetivo: saber cómo funcionan los pensamientos
Los biólogos han dedicado muchos años a estudiar hasta la última neurona. El objetivo ahora es el propio panel de conexiones neuronales. Los científicos están empezando a entender cómo surgen los pensamientos a partir de la interacción entre las innumerables células nerviosas.
Tras genetistas, físicos y bioquímicos, al grupo de investigadores cerebrales se han unido ahora los ingenieros. Es difícil encontrar una universidad norteamericana de élite que no haya creado una cátedra o incluso un instituto entero de neuroingeniería o neurotecnología: la manipulación del cerebro se ha convertido en cosa de ingenieros. Pero ¿cómo lo hacen? ¿Cómo se adentran en los cerebros de sus pacientes? Primero atraviesan la cubierta craneal con un taladro y a continuación el cirujano introduce una especie de aguja a través de la masa neuronal, guiado por imágenes de resonancias o tomografías computarizadas. La sonda traspasa primero la capa de neuronas que forman el córtex, luego se abre camino a través de la sustancia blanquecina, hasta que por fin alcanza su destino final: el cerebro medio, también denominado 'mesoencéfalo'. Allí se encuentra el núcleo subtalámico, que reúne una colección de neuronas que alargan sus tentáculos hacia las muchas zonas motoras del cerebro.
Seguidamente, los médicos introducen un electrodo a través de la sonda y comprueban cómo reacciona su paciente: la fluidez con la que puede mover sus brazos, sus manos, sus dedos... Colocar el electrodo una fracción de milímetro a la derecha o a la izquierda supone a menudo una gran diferencia. Pero los investigadores no cejan en su empeño y siguen probando sus métodos con la constancia proverbial de la profesión. Aplican electrodos de wolframio, silicio, platino o acero en distintas zonas del cerebro; y prueban con corrientes de distintas frecuencias y potencias para hacer que los pacientes anoréxicos coman o para exorcizar fobias y miedos compulsivos. Sin embargo, todas estas técnicas no son más que un anticipo de lo que está por venir.
Jugar con el cerebro como si fuera un mecano
De hecho, en un laboratorio del famoso Media Lab, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el futuro ya ha comenzado. Aquí trabaja Ed Boyden, unos de los más sorprendentes pioneros de la neurociencia. Cuando habla del cerebro, parece un niño comentando un juego con el que se pueden hacer un montón de cosas geniales. Por ejemplo, lo de los ratones 'narcolépticos'. El científico puede conseguir que se duerman simplemente pulsando un botón, sin importar lo activos que estuvieran un segundo antes. Otro botón... y se vuelven a despertar. «Funciona todas las veces, al cien por cien», asegura Boyden.El truco está en un interruptor que el científico ha implantado en unas células nerviosas concretas.
Estas neuronas regulan el sueño de los ratones. Boyden puede activar el interruptor gracias a un cable de fibra de vidrio introducido a través del cráneo. Boyden explica que en el futuro se podrá reparar el cerebro igual que se hace con una radio o un automóvil. La confianza que muestra este científico es comprensible. A fin de cuentas ya sacudió una vez los cimientos de la neurociencia. Solo tenía 24 años cuando, en 2004, consiguió por primera vez introducir un interruptor en las neuronas. Acababa de nacer lo que más tarde se bautizó como 'optogenética'.
Apenas una década después hay investigadores trabajando con métodos optogenéticos en más de mil laboratorios de todo el mundo. Y Boyden ya no solo pone a dormir a sus ratones cuando quiere, sino que también puede inducirles miedos o despertarles el apetito. Pero ahora lo que lo mueve es captar con mayor precisión las conversaciones que las neuronas mantienen entre sí. Para ello ha desarrollado un robot que puede conducir unas pipetas microscópicas por la maraña de dendritas y axones, que son algo así como brazos neuronales. Boyden quiere arrancarle al cerebro todos sus secretos. Ahora bien, la pregunta es: ¿todo esto será de alguna ayuda para las personas que más la necesitan? ¿Se desarrollarán en algún momento tratamientos para las enfermedades mentales?
Los grandes trastornos siguen siendo un misterio
Por mucho fervor que hayan puesto los científicos en sus investigaciones sobre el cerebro, por muchos ratones que hayan sido sacrificados por la experimentación farmacéutica, los aportes a la rama clínica han sido por el momento bastante decepcionantes. Autismo, psicosis, trastornos por ansiedad... todavía no se ha conseguido entender a fondo ninguno de los grandes trastornos psicológicos. Los científicos se han conformado con la idea de que las enfermedades mentales se deben a desequilibrios químicos en el cerebro. Sin embargo, esta hipótesis no se ha demostrado. Y es que hay otro obstáculo más: el valor diagnóstico de las pruebas con animales en el caso de la psiquiatría es mucho menos claro que en las restantes disciplinas médicas. A fin de cuentas, ¿qué es realmente un ratón esquizofrénico o autista?Robert Desimone, director del Instituto McGovern de Investigación Neurológica en el MIT, añade que la gente está harta de curar ratones.
Piensa que en la industria hay una gran necesidad de primates. Cuando de capacidades intelectuales se trata, estos animales son mucho más parecidos a los seres humanos que los roedores. Por eso, en el MIT criarán simios mutados en cuyos genes los científicos podrán introducir diferentes enfermedades psicológicas. Un proyecto similar desarrollado en China está incluso más avanzado en cuanto a su planificación.Los simios mutantes, asegura Desimone, son mucho más adecuados que los ratones para determinar la existencia de fallos de conexión en el cerebro. Y cuando los científicos consigan localizar estos problemas, podrán actuar directamente sobre los circuitos implicados.
La respuesta pueden tenerla los simios
Precisamente en este campo es donde deberían aplicarse las novedosas herramientas desarrolladas por la neuroingeniería. Un indicio de adónde podría llevar esta investigación lo encontramos en el laboratorio de Miguel Nicolelis en la Universidad de Duke en Durham (Carolina del Norte). El visitante que llega hasta aquí tiene que estar preparado para enfrentarse a cosas extrañas que no podrá ver en ningún otro lugar del mundo: simios que aprenden a ir en silla de ruedas sin mover un solo dedo, otros que se intercambian información a través de un cable que conecta sus cerebros... Nicolelis parece ser un tipo bastante tranquilo, pero cuando habla sale a la luz el apasionado brasileño que lleva dentro. «¡Imagínese que pudiera descargarse de un banco de memoria los recuerdos y experiencias de sus antepasados!». Todo esto, cree Nicolelis, dejará algún día de ser ciencia ficción.
Todos los cerebros del mundo, conectados
Nicolelis ha fundado en la ciudad de Natal, al noroeste de Brasil, un 'campus cerebral' centrado en la neurotecnología y consiguió que el saque de honor del partido inaugural del Mundial lo hiciese una persona tetrapléjica dotada de una especie de prótesis de cuerpo entero. Su próximo gran proyecto es conectar los cerebros de varios individuos. Ya lo ha conseguido con ratas. Está convencido de que, algún día, los cerebros de todo el mundo estarán interconectados en una red dotada de consciencia. Y, al igual que ocurrió con Internet, que conquistó todo el planeta en poco tiempo, esa idea se expandirá en la sociedad «como una supernova». Qué papel desempeñará el individuo en un neuromundo colectivo como este es algo que ni el propio Nicolelis puede responder: «Es muy posible que para entonces los individuos ya no se parezcan mucho a lo que hoy denominamos 'especie humana'».
Posibilidades presentes y futuras de la neurociencia
Estos experimentos y realidades nos ofrecen un aperitivo de lo que nos traerá un futuro no tan lejano:
-Implantes de oído interno. Los implantes no son solo cosa del futuro. Los llamados 'cocleares' permiten la percepción por parte del cerebro de estímulos auditivos a través del nervio.
-Oreja cíborg. Con una impresora 3D y a partir de células reales, científicos de Princeton han creado una oreja con un equipamiento electrónico que permite oír los ultrasonidos.
-Interconexión cerebral. Investigadores han interconectado los cerebros de dos ratas en los Estados Unidos y Brasil. Los roedores pueden resolver problemas juntos y aprender el uno del otro mediante ese contacto intercerebral.
-Recuerdos falsos. Neurobiólogos del MIT implantaron en ratones recuerdos de cosas que nunca sucedieron. Con ayuda de unos impulsos de luz transmitidos a sus cerebros hicieron creer a los animales que habían recibido descargas eléctricas al entrar en una cámara concreta, aunque nunca había sido así. Los científicos están seguros de que es el primer paso para poder eliminar recuerdos traumáticos en seres humanos.
-Tejidos electrónicos. En Harvard, un grupo de investigadores ha creado tejidos dotados con nanocables y nanotransistores que permiten monitorizar de forma electrónica estos implantes. Los expertos creen, además, que algún día podrán fabricar piel artificial dotada de sentidos electrónicos.
-Cerebro conectado a un ordenador. Ya se han conectado electrodos al cerebro humano, como el de Jan Scheuermann, capaces de medir y registrar los estímulos que llegan al córtex y enviar órdenes a un robot o al cursor del ordenador.
-Estimulación del cerebro profundo. Unos electrodos introducidos en el interior del cerebro ya son capaces de mitigar ciertas enfermedades, como el párkinson.
-Crear minicerebros. En la Universidad de Viena, los científicos consiguieron cultivar a partir de células madre unos minicerebros del tamaño de lentejas que podrían permitir estudiar en placas el desarrollo cerebral.
-Nuevos sentidos. Científicos de Carolina del Norte han logrado que unas ratas perciban la luz infrarroja a través de los pelos de sus bigotes. Para ello, les acoplaron un casco con un sensor infrarrojo y enviaron señales a través de unos electrodos conectados a la región cerebral que se encarga del procesamiento de los estímulos táctiles que estos animales reciben a través de los bigotes.
El programa Apolo del cerebro
-La mente del profesor de harvard George Church está considerada una de las más brillantes en el campo de la genética. Ahora, su objetivo es estudiar con exactitud la actividad cerebral. Pero ¿cómo conseguirá rastrear los cientos de billones de conexiones que comunican entre sí todas estas neuronas? Church ha adoptado como regla «no dar por imposible nada que no contradiga las leyes naturales». Su experiencia en el campo de la genética le ha enseñado cómo la miniaturización ha acelerado los descubrimientos y ha permitido logros que se tenían por impensables. Cree que, en el terreno de la neurociencia, también se producirá un avance semejante. Nanosondas y antenas moleculares especula permitirán mejorar considerablemente nuestra capacidad de medir la actividad neuronal.
-Él y cinco de sus colegas siguieron trabajando inmunes al desaliento, y en la pasada primavera el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, hizo suyo el proyecto: declaró que la llamada Iniciativa Cerebro se convertía a partir de ese momento en el «siguiente gran proyecto americano». Su meta será cartografiar el conjunto de la red de conexiones neuronales. El presupuesto destinado por Obama es más bien modesto, de solo cien millones de dólares, pero eso no ha impedido que la comisión de expertos encargados de elaborar el proyecto lo compare con el programa Apolo.
TÍTULO: ¿ QUE PAPEL JUEGA EL LIBERALISMO EN LA HISTORIA?,.
- Estoy concluyendo el primer estudio de lo que han significado los liberales en el concierto político español. Lo primero que debo hacer es ...|foto|,.Estoy concluyendo el primer estudio de lo que han significado los liberales en el concierto político español. Lo primero que debo hacer es aceptar lo evidente: es muy difícil juzgar el liberalismo cuando lo primero que descubres es que nunca ha existido en ningún país un gobierno que haya querido ser liberal.
Me he referido otras veces a este hecho, sin precedentes, de silenciar a varias generaciones que tuvieron un inmenso poder para poner en marcha, simultáneamente, la revolución social y un Estado preocupado por el futuro de los más débiles. Yo nací justo cuando empezaba la más horrenda y sangrienta guerra civil jamás padecida por este país; los que la perdieron casi la mitad del país nunca oyeron hablar de lo que realmente había ocurrido. Por ignorancia, por miedo, por el hecho de que ni en la escuela ni en casa se hablaba de lo que no había existido.
Pero volvamos al liberalismo porque no estoy seguro de que todo el mundo pudiera explicar a sus nietos lo ocurrido. Hay tres vertientes distintas, que dieron lugar a tres guerras liberales que es preciso distinguir: (1) el anarquismo; (2) el liberalismo imposible; y, finalmente, (3) el movimiento libertario. ¡Que levanten la mano, por favor, los lectores que se identifican claramente con una de las tres acepciones! ¿En qué se distinguen si se distinguen en algo un anarquista, un liberal imposible o un libertario? La Historia de España está hecha de estos ingredientes en un cincuenta por ciento. Es, pues, muy importante.
Los primeros fueron los más consecuentes con lo que pensaban y querían. Se trataba de emancipar a sus conciudadanos y de ningún modo someterlos. Para evolucionar hacia un porvenir libre y más justo, es preciso entroncar la vida de hoy con la del pasado y la del futuro. Los anarquistas ven la revolución como un proceso asociativo, creativo, cultural y humanista, evitando al máximo la violencia.
Los liberales imposibles hablan de libertad política, de libertad de pensamiento o de libertad económica temas todos ellos que van a constituir el eje de grandes disputas internas, pero no de Estado. Los dirigentes eran una minoría de clase media-alta muy cualificada, pero sin osadía para enfrentarse al absolutismo. Hicieron lo que sabían hacer: la Constitución de 1812. Está claro y lo reconocen hasta los ultraliberales «que, por problemas de coordinación social, mayor justicia y equidad en el reparto de la riqueza, ciertos servicios no pueden ni deben regularse a través del libre mercado, sino de un Estado». Lo que debe evitarse es entrar en una fase de más Estado, sino de menos poder porque el Estado es suficientemente poderoso para darte y quitarte todo.
Quedan los libertarios como cuna de los liberales. El término se utilizaba en los Estados Unidos desde el siglo XlX y se generalizó a partir de 1940. Se trata de ciudadanos que abogan o luchan históricamente por la extensión de las libertades y los derechos individuales, en franca oposición con los regímenes autoritarios. Los libertarios entienden un cambio revolucionario de costumbres y de pensamiento dirigido contra civilizaciones apolilladas. «Changer d´abord vos moeurs, vous changerez ensuite vos lois», decía Balzac.
El «movimiento hacia las montañas» que hoy se observa más en plazas y calles ocurre cuando la manada ha abandonado la esperanza de que el Estado pueda actuar como un vehículo de reforma social. A comienzos de este siglo es decir, ahora mismo podemos pensar que el fracaso del anarquismo no fue tal fracaso, sino una manifestación de que ese movimiento no había llegado entonces a su madurez.
DESAYUNO DE DOMINGO CON NATIVEL PRECIADO,./ EL PAJARITO DE ' CAILLOU',./ LA COCINA DEL DOMINGO,. Rillette' de salmón fresco y ahumado,.
Soy periodista desde hace 40 años y lo seguiré siendo. ... puedo decir que soy de las pocas personas que ha sido entrevistada por una reina.
Nativel Preciado: "¡Soy de las pocas personas a las que ha entrevistado una reina!"
Madrileña, de 1948. Soy periodista
desde hace 40 años y lo seguiré siendo. Acabo de publicar 'Canta solo
para mí', la historia novelada de mi profesión, por la que he recibido
el premio Fernando Lara.
XLSemanal. ¿Se puede vivir hoy de la literatura... con la que está cayendo?
Nativel Preciado. Muy mal. Yo he ido tirando un tiempo gracias a algunos premios, pero ya es muy difícil.
XL. Esta es una novela de mujeres, amor, pasión, sexo, terrorismo, política... ¿Me dejo algo?
N.P. Y de periodistas, que tenemos la suerte de vivirlo todo en primera línea.
XL. En aquellos tiempos, los últimos de la dictadura franquista, los periodistas teníamos buena imagen...
N.P. Pero fue breve, porque siempre la hemos tenido malísima. Recuerda esas películas en las que se nos retrataba como hambrientos que íbamos a los actos a comernos las sobras...
XL. Pues parece que añora esos años.
N.P. Es que la nostalgia te hace recordar lo mejor de cada época. Todo aquello ahora parece heroico, pero no es cierto.
XL. Al hilo de esta novela, ¿las madres siempre somos una incógnita para nuestros hijos?
N.P. García Márquez decía que tenemos tres vidas: la pública, la privada y la secreta; y esta no se puede contar nunca a los hijos, porque perderían la admiración hacia nosotros [se ríe].
XL. Tras 40 años, a la protagonista de su novela le entregan un premio los Príncipes de Asturias. Muy oportuno...
N.P. Ha sido casualidad. Me divertía contar un encuentro con Felipe y Letizia y describir una escena principesca.
XL. ¿A usted le han entregado algún premio los Príncipes?
N.P. No, pero Letizia me entrevistó por el 25 aniversario de la desaparición del diario Madrid. Al cabo de unos años coincidí en un acto con el actual Rey y me dijo: «Recuerdos de Letizia».
XL. ¿Y se acordaba?
N.P. En ese momento, no. El Príncipe me dijo: «¿No te acuerdas de la entrevista que te hizo Letizia?». La recordé al instante... Ahora puedo decir que soy de las pocas personas que ha sido entrevistada por una reina.
XL. ¿Cree que la Reina Letizia echa de menos su profesión?
N.P. Aunque dice que no, seguro que siente algo de nostalgia.
XL. ¿Con Felipe VI se cierra una etapa?
N.P. Sí. El Rey ha abdicado y a la generación de los que aprobamos la Constitución del 78 casi nos piden que nos retiremos también para dejar paso.
XL. Entonces, ¿piensa en jubilarse?
N.P. No. Me resistiré y seguiré luchando, pero ya me gustaría tener 20 años para poder contar esta nueva etapa como conté aquella desde la primera línea.
Su desayuno: "Un café con leche, tostadas de avena con aceite de oliva picual y queso blanco y, en primavera, un cuenco de cerezas. Y muy temprano, por que me encanta madrugar"
TÍTULO: EL PAJARITO DE ' CAILLOU',
Nativel Preciado. Muy mal. Yo he ido tirando un tiempo gracias a algunos premios, pero ya es muy difícil.
XL. Esta es una novela de mujeres, amor, pasión, sexo, terrorismo, política... ¿Me dejo algo?
N.P. Y de periodistas, que tenemos la suerte de vivirlo todo en primera línea.
XL. En aquellos tiempos, los últimos de la dictadura franquista, los periodistas teníamos buena imagen...
N.P. Pero fue breve, porque siempre la hemos tenido malísima. Recuerda esas películas en las que se nos retrataba como hambrientos que íbamos a los actos a comernos las sobras...
XL. Pues parece que añora esos años.
N.P. Es que la nostalgia te hace recordar lo mejor de cada época. Todo aquello ahora parece heroico, pero no es cierto.
XL. Al hilo de esta novela, ¿las madres siempre somos una incógnita para nuestros hijos?
N.P. García Márquez decía que tenemos tres vidas: la pública, la privada y la secreta; y esta no se puede contar nunca a los hijos, porque perderían la admiración hacia nosotros [se ríe].
XL. Tras 40 años, a la protagonista de su novela le entregan un premio los Príncipes de Asturias. Muy oportuno...
N.P. Ha sido casualidad. Me divertía contar un encuentro con Felipe y Letizia y describir una escena principesca.
XL. ¿A usted le han entregado algún premio los Príncipes?
N.P. No, pero Letizia me entrevistó por el 25 aniversario de la desaparición del diario Madrid. Al cabo de unos años coincidí en un acto con el actual Rey y me dijo: «Recuerdos de Letizia».
XL. ¿Y se acordaba?
N.P. En ese momento, no. El Príncipe me dijo: «¿No te acuerdas de la entrevista que te hizo Letizia?». La recordé al instante... Ahora puedo decir que soy de las pocas personas que ha sido entrevistada por una reina.
XL. ¿Cree que la Reina Letizia echa de menos su profesión?
N.P. Aunque dice que no, seguro que siente algo de nostalgia.
XL. ¿Con Felipe VI se cierra una etapa?
N.P. Sí. El Rey ha abdicado y a la generación de los que aprobamos la Constitución del 78 casi nos piden que nos retiremos también para dejar paso.
XL. Entonces, ¿piensa en jubilarse?
N.P. No. Me resistiré y seguiré luchando, pero ya me gustaría tener 20 años para poder contar esta nueva etapa como conté aquella desde la primera línea.
Su desayuno: "Un café con leche, tostadas de avena con aceite de oliva picual y queso blanco y, en primavera, un cuenco de cerezas. Y muy temprano, por que me encanta madrugar"
- Ocurrió porque en un capítulo de Caillou moría un pajarito. Supuso una conmoción. Por más que uno lo proteja de películas e informativos en ...foto,.Mi primogénito se enfrentó no hace mucho a un descubrimiento terrible: el de la existencia de la muerte. Ocurrió porque en un capítulo de Caillou moría un pajarito. Supuso una conmoción. Por más que uno lo proteja de películas e informativos en los que la gente se degüella, resulta que en Caillou de repente se ponen a morir los pajaritos, y el chico sale de ahí con preguntas trascendentales para las que uno mismo no tiene respuesta ni deidades consoladoras. Si llega a ser un poco mayor, la conversación habría terminado en un bar, para beber juntos y olvidar la náusea y la ansiedad de la nada que seremos. Mientras, por culpa de Caillou, el niño ha comenzado un aprendizaje basado en la resignación en el que tendrá éxito si alcanza la misma sabiduría que inspiró a Art Buchwald esta frase expresada en sus postrimerías, poco antes de fallecer, a los 82 años: «Morir no es tan difícil como encontrar plaza de aparcamiento en Manhattan».
En realidad, no lo llevó tan mal. Ahora hasta es consciente de una superioridad adulta sobre sus hermanos, porque ellos ignoran un secreto que él conoce. Tiene tanta prisa por vivir que se ha echado novia y exige más frecuencia en las visitas al parque de atracciones, como en un carpe diem desesperado, byroniano. Incluso ha pasado ya, estos días, por su primera eliminación consciente en un Mundial, que eso sí que da idea de finitud. Entre el pajarito de Caillou y el 5-1, me lo ha cambiado para siempre una experiencia que los cursis llamarían iniciática. Le pesan los estragos de lo vivido, cualquier día se me cala una boina, enciende un Gauloises y me escribe un ensayo existencialista. O una elucubración sobre el hipster ante el pavor al fin del mundo nuclear como el de Norman Mailer.
Mientras digería intelectualmente su primer contacto con la muerte, lo que sí ocurrió es que yo tuve algunas noches de dormir mal. No porque estuviera buscando las respuestas que ambos necesitamos, sino porque él venía a la cama y me despertaba para comprobar que seguía vivo y no tendrían que meterme en una caja de zapatos como al pajarito de Caillou. Aquella fue una curiosa inversión de papeles porque, durante sus primeros meses de vida, cuando a mí me afectaron las angustias típicas del padre primerizo, era yo quien despertaba y le ponía la mano sobre el pecho para asegurarme de que respiraba. Eso se supera: para levantarse de la cama por el tercero, tiene que estar atacándolo Drácula. El tercero, por cierto, no puede permitirse angustias intelectuales. Bastante tiene con sobrevivir en términos darwinistas, con pelear por todo cuanto al mayor le fue dado. No me extrañaría que, en tiempos medievales, el tercero fuera siempre el más apto para la guerra.
Algo que siempre me fascina es descubrir que repito como padre experiencias que tuve primero como hijo. Entre mi padre y yo también hubo un pajarito muerto, si acaso en circunstancias más crudas, y por lo tanto más aleccionadoras. Durante un fin de semana en la finca de unos amigos en Cáceres, salimos con una escopeta casi de juguete a tirar postas a latas. Con la mala suerte de que un disparo de mi padre hecho al azar abatió un ruiseñor que cantaba en un olivo. Un animal precioso, con colores de personaje ajeno a la discreción: un pajarito dandi. Fue tal la pena que el descubrimiento que hice no fue la existencia de la muerte, sino de la mortificación por la vida arrebatada. Pensado ahora, supongo que compusimos una estampa patética, observando los dos con infinita lástima al pajarito muerto como si acabáramos de matar a un boy scout con una bala perdida y diciéndonos cosas a lo William Munny: «... le quitas todo lo que podría haber sido este ruiseñor». Pero creo que ahí quedó bloqueada para siempre cualquier posibilidad de que yo acabara adquiriendo con los años afición a la caza. El ruiseñor de Cáceres hasta se me cruzó en las lecturas de los relatos africanos de Hemingway, como el de Francis Macomber, igual que el pajarito de Caillou ha sacado a mi primogénito de algunos de los refugios mentales de la infancia.
TÍTULO: LA COCINA DEL DOMINGO,.Rillette' de salmón fresco y ahumado,.
- Ingredientes: 250 gramos de salmón fresco, 150 gramos de salmón ahumado, una cucharada sopera de eneldo picado y una cucharada ...foto,.Ingredientes: 250 gramos de salmón fresco, 150 gramos de salmón ahumado, una cucharada sopera de eneldo picado y una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra.Para la mayonesa de curri: una yema de huevo, un decilitro de aceite de girasol, 15 gramos de mostaza de Dijon, 10 gramos de zumo de lima, 0,5 gramos de curri, una pizca de sal y pimienta.
-Elaboración: De la mayonesa de curri: se mezclan en un vaso de túrmix la yema de huevo, la mostaza de Dijon, el curri y los 10 gramos de zumo de lima. Se agrega después, poco a poco, el aceite de girasol para montar la mayonesa. Se añaden, luego, la sal y la pimienta y se reserva.
De la rillette: se precalienta el horno a 130 grados. Se exprime la lima y se extrae el zumo. Se separan 10 gramos de ese zumo para la mayonesa y se reserva el resto. Luego se pica el eneldo finamente y se corta el salmón ahumado. Es recomendable cortarlo en dados pequeños de un centímetro por uno. En una bandeja se ponen el aceite de oliva y el salmón fresco, con la piel hacia abajo. Se hornea durante unos 10 minutos aproximadamente.Se saca el salmón del horno y se rocía con el zumo de lima reservado. Se deja enfriar todo. Y una vez frío el salmón, se desmenuza con las manos.
-Acabado y presentación: colocamos ahora la mayonesa de curri en un bol, agregamos tanto el salmón ahumado como el salmón cocido más el eneldo picado y lo mezclamos todo con delicadeza. Rectificamos finalmente de sal y pimienta y servimos la rillette en pequeños tarros de cristal. Una sugerencia de presentación sería untarla en unas pequeñas tostas de pan con una pizca de aceite de oliva.
Mis trucos
Podemos preparar esta rillette con cualquier otro pescado que sea de nuestro gusto, aunque los grasos son mejores porque la preparación coge más gusto y consistencia. En cualquier caso, al final solo nuestra imaginación es el límite.
Reinos de humo, por Benjamín Lana
Hambre o apetito
Se puede matar y morir de hambre. Se puede matar el hambre y juntarlo con las ganas de comer. El apetito, sin embargo, se despierta, como si perteneciera a una cualidad más elevada, quizás porque aplique no solo a la comida sino a otras demandas y deseos en los que también se usa o no la boca. Iñaki Camba, uno de los cocineros más singulares de la Villa y Corte, de los pocos que se cubre con gorro de chef, ajeno a las modas, un erudito al que uno podría imaginarse en las cocinas de Luis XV o en las del Waldorf de Nueva York, se sienta con sus comensales cada día en su restaurante, Arce, y les pregunta qué preparaciones y tamaño de porciones prefieren. «¿Hoy tenemos hambre o apetito?», interroga.
Como Iñaki, Alejandro Dumas, el autor de El conde de Montecristo, era otro apasionado del fogón que se tomaba muy en serio lo del apetito. Dedicó sus últimos años a escribir un diccionario de cocina en el que explica que existen tres tipos de apetito: el que se experimenta en ayunas, «una sensación imperiosa que no admite caprichos y que podríamos satisfacer con un trozo de carne cruda como con un faisán»; el que, aun sentándonos sin hambre a la mesa, surge tras un plato suculento. Y tercero, en el que tan bien nos vemos reflejados los locos del yantar: «El que produce, tras varios platos deliciosos de la cena, un manjar que aparece al final, cuando el comensal sobrio iba a abandonar la mesa sin pesar, donde lo retiene esta última tentación de la sensualidad».
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