domingo, 20 de julio de 2014

LA BARBACOA DE OLGA VIZA, RAFA NADAL TENISTA, ENTREVISTA,./ LA CENA, PERRITO CALIENTE, DEL DOMINGO,.ABBA conquista la región,.

TITULO: LA BARBACOA DE OLGA VIZA, RAFA NADAL TENISTA, ENTREVISTA,.
Rafa Nadal: «Ganar me da energía, pero mi vida es más que eso»

Tenis / entrevista

Rafa Nadal: «Ganar me da energía, pero mi vida es más que eso»

El título de Madrid anima al balear justo después de sentirse algo vulnerable con las derrotas en Montecarlo y Barcelona

Al filo de la medianoche del domingo, con los operarios desmontando en tiempo exprés la gigantesca Caja Mágica, Rafael Nadal celebra con media sonrisa su título en el Mutua Madrid Open. Él se lleva el premio gordo, el vigesimoséptimo Masters 1.000 de su carrera, pero puede que sea el triunfo más frío porque revierte la situación a partir de la lesión de Kei Nishikori, impecable dominio japonés hasta que le falló la cadera. Nadal, sin embargo, se reconcilia a partir de la victoria, fundamental para afrontar Roma –se estrena mañana contra Gilles Simon– desde esta semana justo antes de Roland Garros. A la carrera, y mientras su equipo espera a que termine con los compromisos, atiende unos minutos a ABC.
–¿Qué supone ganar así?
–Uno no tiene la misma satisfacción, claro. Sé lo que significa, es poco agradable sufrir en una pista. A mí me ha pasado, y más recientemente en la final de Australia, y duele más el no poder competir que el propio daño. Yo hubiera preferido que se acabara el partido con normalidad y más después de haber reaccionado.
–Aunque perdía 6-2 y 4-2, siempre se piensa de usted que puede volver. ¿Lo notan también sus rivales?
–No sé lo que piensan ellos. Es verdad que he hecho un primer set muy malo y estaba jugando bastante mejor que yo. A veces hay suerte en el tenis y ha sido un pequeño milagro, pero creo que el tenis me debía algo en cierto modo por los partidos que se me han escapado este año. El título para mí es muy importante y hay muchas cosas positivas del torneo de Madrid. He recuperado sensaciones y me voy mucho mejor de lo que llegué aquí. En la final me han pesado un poco los nervios, pero he tenido fuerzas para luchar, he vuelto a competir. En el deporte tienes momentos y hay que tener un poco de perspectiva. Ahora hay que ser positivos y ver que las cosas van bien en un año raro, que soy el líder de la Carrera de Campeones. Necesito regularidad y seguir creciendo.
–Esta semana, y después de las manchas de Montecarlo y Barcelona, no ha parado de repetir la palabra ganar. ¿Qué es para usted ganar?
–Ganar, para todos los deportistas, es lo más importante. Ganar me da tranquilidad, me da confianza. Es difícil de explicar lo que es. Pero realmente le doy valor al ganar cuando lucho y cuando me sacrifico para conseguirlo. En toda mi carrera he trabajado para eso, trabajo para ganar y para ser feliz con lo que hago. Ganar, en según que momento, te da felicidad, energía y una pausa imprescindible.
–¿Es su gasolina?
–No, ni mucho menos. Mi vida es mucho más que ganar. Claro que es importante y que me encanta, no puedo negarlo porque sería mentirle. El tenis ha sido y sigue siendo una parte muy importante de mi vida, pero tengo muchas más cosas fuera del deporte, muchísimas más. No puedo decir que ganar o incluso el tenis lo sea todo.
–Una vez se pierde. ¿Da miedo no volver a ganar?
–Mmmm... No sé exactamente si es miedo. Es tan complicado de explicar... Mire, algún día no ganaré más. Yo lo tengo aceptado y asumido, llegará el día, a todos nos llega. Espero que se retrase al máximo, claro, pero uno tiene que estar preparado para todo, y la gente también.
–¿Se aprende a perder?
–Desde mis inicios he sabido perder, creo que en eso no hay dudas. Es parte de nuestra vida, la derrota es una compañera de viaje que siempre te acompaña.
–¿Y la entiende mejor a medida que se hace mayor?
–Las derrotas nunca han sido un problema para mí porque siempre lo he tenido muy claro. Siempre he sabido que en una pista puedo ganar o puedo perder, en el tenis sólo hay dos opciones. Es el deporte, en realidad es muy sencillo.
–¿Se ha sentido vulnerable a partir de las últimas derrotas?
–Sí, claro. En toda mi carrera me he sentido vulnerable, pero cuando gano también. Has de tener claro en el tenis que puedes perder, que hay mucho nivel y que muchos jugadores te pueden ganar si no estás a un buen nivel. Y hay que ser humilde, no creerse invencible.
–Usted vive mucho de sensaciones. ¿Necesita estar bien para jugar?
–Yo soy un jugado regular, bastante estable. He trabajado siempre para ello, pero está claro que con una sensación positiva el tenis y la vida van mejor. Las cosas salen más rodados. Pero eso se trabaja.
–¿Ha cambiado su manera de entender el tenis?
–No, no. El tenis sigue siendo mi profesión, a lo que me dedico y un deporte por el que sigo sintiendo pasión. Cuando deje de sentirla, quizá sea el momento de pensar en otras cosas, pero no sucede esto ahora mismo.
–¿Sigue siendo su prioridad?
–Al final, sigo haciendo lo mismo que hace no sé cuántos años. Mi vida es la misma, más o menos, que hace cinco años, con los mismos valores y objetivos. No cambia, de verdad que no cambia por mucho que tenga 27 años y esté cerca de los 28. Llegará el momento de pensar en otras cosas, pero no es el momento.
–¿Satura el tenis?
–No, a mí de momento no. El deporte me enamora en todos los aspectos. El tenis también. Llevo toda la vida jugando y compitiendo y quiero seguir haciéndolo.
–Cuando imagina el futuro, ¿en qué piensa?
–Pienso en el siguiente torneo. Pienso en Roma, luego en Roland Garros y luego en la hierba. Es absurdo pensar en el más allá, no me aporta mucho imaginar el futuro.

TÍTULO:  LA CENA, PERRITO CALIENTE,  DEL DOMINGO,ABBA conquista la región,.

  1. El musical ABBA 'The Gold Experience' sigue recorriendo tierras extremeñas. Esta representación ha conseguido ganarse el público de las ...

    Las entradas para este musical se pueden adquirir en Oferplan,.

    El musical ABBA 'The Gold Experience' sigue recorriendo tierras extremeñas. Esta representación ha conseguido ganarse el público de las localidades que ya ha visitado, como Logrosán, Montijo, Don Benito, Coria, Villafranca de los Barros o Los Santos de Maimona y sigue ofreciendo su espectáculo al resto de la comunidad. Sus próximos destinos serán, en este mes de julio Santa Marta de los Barros, y en el mes de agosto, Casar de Cáceres, Barcarrota, Torremejía, Cabeza del Buey, Fuente del Maestre, Zorita y, en último lugar, Fregenal de la Sierra, y las entradas para asistir podrán adquirirse en Oferplan.
    Este espectáculo de dos horas revive la trayectoria de una de las bandas más míticas y disfrutadas en el mundo de la música. Son un total de veinte profesionales y una fusión de quince artistas, entre ellos el ballet compuesto por bailarines de los musicales dirigidos por el reconocido coreógrafo italiano Antonio Fago. Artistas procedentes de musicales con éxito como Mamma mía, Cabaret, Chicago, La fuerza del destino o Peter Pan On Ice ofrecerán una puesta en escena que gracias al vestuario, coreografías, iluminación y música de la época conseguirán un buen ambiente y un grato recuerdo difícil de olvidar para sus asistentes.
    Al finalizar la obra, los personajes principales -Agustín Guerrero, Lorena Jamco, Antonio Tomás y Andrea RMS- se harán fotografías con todo aquel espectador que desee inmortalizar el momento en un photocall que se instalará en el recinto para tal función. Habrá entradas disponibles hasta completar aforo, 10 euros venta anticipada y 15 euros en taquilla y se ofrecerá un precio especial de 5 euros para los niños.
    Este escenario esconde una historia entramada, una persona anónima, la cual mantiene una relación de amistad con Stig Anderson, manager del grupo ABBA desde su creación hasta su disolución, recibe en el año 1997 una llamada de la mujer de Stig en la que le informa de la muerte de este y le comunica que su marido ha dejado una maleta a su nombre. La maleta contenía muchos recuerdos, entre ellos, el diario personal del manager. A partir de aquí el amigo anónimo narra lo que transmiten las líneas recogidas en ese diario, tanto el aniversario del grupo en su éxito en Eurovisión como el aniversario del nacimiento de la banda. Ya que Stig no pudo conocer auges posteriores, este amigo anónimo y narrador principal en 'voz en off' decide recoger en las páginas en blanco del diario los triunfos posteriores de la banda.
    De esta forma, el 'narrador sin rostro' hipnotiza al público recorriendo de manera cronológica las mejores canciones del grupo sueco, entre ellas Waterloo, Mamma Mía, Dancing Queen, Chiquitita o Super Trouper.
El día después de su noveno título en Roland Garros, Rafael Nadal tiene que imortalizarse con el trofeo de campeón en Trocadero, con vistas a la famosa Torre Eiffel. Antes, y mientras firma su camiseta Nike dedicada para Tiger Woods, el golfista estadounidense que el domingo fue uno de los primeros en felicitarle a través de las redes sociales, se sienta con MARCA para repasar pasado, presente y futuro y todo lo vivido durante las dos semanas del torneo parisino.
Pregunta.Terminó el partido exhausto. Incluso se mareó atendiendo a los medios. ¿Le ha costado más conciliar el sueño la pasada noche que las ocho anteriores veces que ganó en París?
Respuesta. Llegué tarde al hotel, sobre las cuatro de la mañana, y a partir de ahí sí que dormí bien. Lo que pasa es que la cena se alargó y cuando regresé a mi habitación empecé a preparar las maletas.
P. Usted comentó el domingo que cuando Novak Djokovic comete la doble falta es difícil explicar la sensación que pasa por su cabeza. ¿Me puede decir qué pensaba cuando estaba en lo alto del podio llorando, escuchando el himno de su país?
R. Te ves solo en medio de la pista, otra vez con el trofeo, escuchando el himno español, en el lugar que es más importante para ti, rodeado del equipo, de la familia y de un público que estuvo increíbe conmigo. La combinación de todas estas cosas hace que uno se emocione.

P. Desde fuera daba la sensación de que la grada se decantó por primera vez por usted en una final de Roland Garros. ¿Tuvo también esa sensación jugando?

R. Creo que hace años que el público está mucho más por mí. No es nada nuevo. Pero sí que es verdad que en el encuentro se decantaron más por mí de lo habitual. Hace tiempo que siento el apoyo y cariño de la gente de París y me siento muy agradecido por ello. Sentir el afecto en un lugar tan importante para mí es muy emocionante.
"Se habla siempre de los 'Grand Slams' pero el tenis es más"
P. A la conclusión reconocía que estaba acalambardo y que no sabe lo que hubiera pasado si el desenlace va a un quinto set. ¿Cree que Djokovic se dio cuenta de su mal momento?
R. No lo sé, no lo creo. Pero yo me daba cuenta de que él tampoco estaba bien porque estaba descoordinado más de lo normal con el revés, cuando nunca descoordina. Seguro que se dio cuenta de que yo buscaba golpes ganadores desde el primer tiro cuando sabe que no soy tan agresivo desde la primera bola. Son pistas que te sirven para darte cuenta de que ninguno de los dos estaba al cien por cien.
P. El año pasado confesó que antes de cada uno de sus 82 partidos había tenido que recurrir a los antiinflamatorios para aliviar el dolor por algún percance físico. ¿Ha necesitado esa ayuda en lo que llevamos de temporada?
R. Me estoy encontrando mejor en general, pero no en este Roland Garros. Este torneo ha sido duro porque jugué un poco al límite por los problemas de espalda que he tenido desde el principio. Pero en cuanto a la rodilla, que era lo que más me preocupaba el año pasado, he dado un paso adelante y al menos puedo entrenar con muchas menos limitaciones de las que había antes. Algún día sí que me sigue molestando la rodilla, pero hablando de calidad de vida diaria a nivel de dolor, sí que he mejorado respecto al año pasado.
P. ¿Lo de la espalda era sobre todo el temor a volver a quedarse clavado en mitad de un partido como le pasó en la final de Australia con Stanislas Wawrinka?
R. Lo que me pasaba en la espalda es que me dolía mucho los primeros días. Pero nunca pensé que me iba a quedar clavado. Me molestaba y me limitó bastante tanto el segundo como el tercer partido.
P. Usted confesó que después del percance de Australia se quedó un poco vacío por dentro y que le costó volver a ser el que era. ¿En algún momento perdió las ganas de ir a entrenar?
R. De entrenar no porque este año he hecho lo contrario a lo que había hecho en toda mi carrera, que es entrenar mejor que competir. Lo que perdí es la fuerza interior y la energía para competir. No es un tema de estar cansado del tenis en sí, sino de la competición. Cuando me lesioné después de llegar a la final de un Grand Slam, pues me quedé un poco tocado.
"Sé el dinero que tengo pero es menos de lo que la gente piensa"
P. Djokovic nos comentó en una entrevista durante Roland Garros que habían hablado de irse de vacaciones juntos cuando terminen sus carreras para hablar de todo lo sucedido y reírse un rato con el objetivo de desdramatizar tanta rivalidad.
R. No me acuerdo, pero es que no hay ningún drama. Tanto el uno como el otro tenemos muy claro que esto es un deporte, que es un juego, que a veces se gana y que a veces se pierde. Lo que pasa es que cuando juegas tantas veces por tantas cosas importantes hay tensión, pero no a nivel personal sino profesional.
Desde el punto de vista personal, Djokovic no es alguien que me caiga mal, me cae bien. No tengo palabras negativas hacia él en ningún momento. Es un jugador que cuando pierde acepta bien las derrotas y yo creo que también. Hemos sido capaces de jugar muchas exhibiciones juntos con un ambiente muy correcto.
P. Cuando ha jugado 42 partidos, 22 de ellos finales con alguien, ¿se hace imposible ser amigos?
R. No es por la rivalidad que sea imposible ser amigos. Vivimos en lugares distintos, mis amigos son los de Mallorca, con los que convivo diariamente. Novak vive en Montecarlo o en Serbia y yo vivo en Mallorca. Tenemos mundos diferentes, aunque nos veamos cada semana en el circuito. Lo veo cinco minutos en el vestuario cada día y eso no es una verdadera convivencia. Los amigos son los que están contigo habitualmente y los que conoces desde niño. Con Djokovic no tengo un roce diario. Pero puedo decir que es un buen compañero.
P. Usted sumó en Roland Garros su decimocuarto ‘Grand Slam’, pero no quiere entrar a valorar si alcanzará los 17 de Roger Federer. Quiere ir paso a paso en su carrera y torneo a torneo. Pero es que si sigue con la media de un gran título cada año puede que, como mínimo, empate con el suizo.
R. No sé si es imposible o no sumar los mismos que él, pero es algo que no me preocupa ahora mismo. Lo único que me preocupa es seguir e intentar estar por aquí el mayor tiempo posible, siendo competitivo, y luego se verá. No es algo que me plantee nunca. El hecho de ganar 10 años seguidos un Grand Slam es algo muy complicado de hacer. Tiene mérito.
Y los 17 títulos de Federer son un número muy grande, complicado de alcanzar, y yo quiero hacer mi camino. Se habla siempre de los torneos del Grand Slam, pero el tenis es algo más que cuatro torneos al año. Creo que hablar sólo de Grand Slam es un poco injusto tanto para Federer como para mí como para cualquier otro. Sólo son cuatro oportunidades al año y depende de la época que te toque vivir, tienes más posibilidades o menos.
P. ¿Sabe lo que tiene en el banco? ¿Es consciente de lo que supone a nivel económico ganar Roland Garros o piensa sólo en la gloria que dan las victorias?
R. Bueno, a nivel económico un 56 por ciento se lo lleva el Estado, lo que significa que a nivel económico más de la mitad de los partidos que he ganado se han ido al Estado. No es que me esté quejando por eso, pero es una realidad. Cuando la gente ve las ganancias de mi carrera piensa que es mucho, pero de lo que ves tienes que restar la mitad y pasarlo a euros porque sale en dólares. Ni mucho menos es tanto como la gente se piensa.
Sí sé el dinero que tengo. Sé las cosas que hago y las que no hago. Con 28 años lo lógico es saber lo que uno hace con el dinero. He tenido la suerte de tener un padre que controla porque ha sido empresario toda la vida. Sin él todas estas cosas serían más complicadas. Mi padre es una persona muy importante a nivel personal, principalmente, pero también a nivel de organización general.
P. ¿Los controles antidopaje han cambiado con la introducción del pasaporte biológico?
R.
Yo no he visto nada nuevo. Me sorprende bastante el hecho de que este año haya menos controles. Después de la final, evidentemente pasé uno, pero he tenido menos que habitualmente. Es verdad que me han venido a ver a casa otra vez, pero en los torneos veo menos controles que otros años. Yo siempre digo lo mismo, al final igual es una percepción mía, pero yo creo que tendrían que hacerse públicos.
P. ¿Es consciente de que con 28 años recién cumplidos ya es una leyenda viva del deporte?
R.
Soy consciente a nivel de títulos, por los años que he estado arriba, el tiempo que he competido, lo que he conseguido. Sé que un lugar en la historia del tenis tengo, pero no sé dónde. Una cosa es ser humilde, la otra es ser tonto. La realidad es la que es y lo que se ha conseguido se ha conseguido. Aquí estoy para seguir disfrutando y luchando por cosas. Más que por lo que he conseguido la satisfacción personal te la da que vaya donde vaya me siento muy querido y eso es muy bonito, especialmente en España.
P. Usted tiene 14 ‘Grand Slams’, 64 títulos en total, cuatro Copas Davis, una medalla de oro olímpica. ¿Qué es lo que le motiva para seguir trabajando cada día?
R.
Me motiva la pasión que tengo por lo que hago. Me gusta lo que hago, disfruto con ello, y sé que esto no es para siempre. Tienes una serie limitada de años e intento aprovecharlos al máximo.
P. ¿Le dará tiempo a ir a la final del Mundial de fútbol, como hizo en Sudáfrica, si España la juega?
R.
No te lo puedo decir, pero es complicado. Ahora mismo no me lo planteo porque este año llevo muchas semanas fuera. Jugué Sudamérica y ya me quedé allí, jugué Australia y me fui el 26 de diciembre para ir a Abu Dabi, pasando muy pocos días en casa, y el verano es el único momento que tengo para estar en Manacor. Además, este año, cuando parta hacia Estados Unidos, lo hago sabiendo que si pierdo pronto en el US Open no volveré antes porque hay Copa Davis en Brasil. Salgo hacia Toronto sabiendo que voy a estar dos meses fuera.
P. Usted viaja a Halle como torneo preparatorio de Wimbledon. ¿Es el año que está aparentemente mejor de la tendinitis en las rodillas?
R.
Que yo recuerde no. Estaba mejor antes. En 2005, 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011 estaba mejor que ahora. En 2009 ya no porque no lo jugué. No lo sabré hasta que vea mis sensaciones cuando pise la hierba, pero creo que estoy mejor que los dos últimos años.
P. Aquí en París siempre es fiel a una serie de costumbres, empezando porque siempre está alojado en el mismo hotel y no hay nadie que le pueda convencer de cambiarlo. ¿Por qué?
R. Intento ya ir a restaurantes diferentes. El hotel no es el más lujoso en el que estoy durante la temporada, pero es pequeño y acogedor. Es más fácil estar en la recepción con la familia y en hoteles grandes es más complicado porque hay mucha más gente.
P. Leí que en 2009, tras ver cómo Federer completaba el ‘Grand Slam’ en Roland Garros, se le cayeron algunas lágrimas por él.
R.
Soy un gran seguidor del deporte y una persona que se emociona por todo, también con películas. Después de que hubiera perdido cuatro veces seguidas en París conmigo, creo que era justo que ganara. Vi que él se emocionó y yo desde Mallorca también lo hice.

Hace balance y habla de futuro tras su noveno Roland Garros

Nadal: “Tengo un lugar en la historia, pero no sé dónde”

  • Rafa Nadal analiza para MARCA la conquista de su noveno Roland Garros

Nadal: “Tengo un lugar en la historia, pero no sé dónde”
Joan Solsona. París 10/06/14 - 23:52.
El día después de su noveno título en Roland Garros, Rafael Nadal tiene que imortalizarse con el trofeo de campeón en Trocadero, con vistas a la famosa Torre Eiffel. Antes, y mientras firma su camiseta Nike dedicada para Tiger Woods, el golfista estadounidense que el domingo fue uno de los primeros en felicitarle a través de las redes sociales, se sienta con MARCA para repasar pasado, presente y futuro y todo lo vivido durante las dos semanas del torneo parisino.
Pregunta.Terminó el partido exhausto. Incluso se mareó atendiendo a los medios. ¿Le ha costado más conciliar el sueño la pasada noche que las ocho anteriores veces que ganó en París?
Respuesta. Llegué tarde al hotel, sobre las cuatro de la mañana, y a partir de ahí sí que dormí bien. Lo que pasa es que la cena se alargó y cuando regresé a mi habitación empecé a preparar las maletas.
P. Usted comentó el domingo que cuando Novak Djokovic comete la doble falta es difícil explicar la sensación que pasa por su cabeza. ¿Me puede decir qué pensaba cuando estaba en lo alto del podio llorando, escuchando el himno de su país?
R. Te ves solo en medio de la pista, otra vez con el trofeo, escuchando el himno español, en el lugar que es más importante para ti, rodeado del equipo, de la familia y de un público que estuvo increíbe conmigo. La combinación de todas estas cosas hace que uno se emocione.

P. Desde fuera daba la sensación de que la grada se decantó por primera vez por usted en una final de Roland Garros. ¿Tuvo también esa sensación jugando?

R. Creo que hace años que el público está mucho más por mí. No es nada nuevo. Pero sí que es verdad que en el encuentro se decantaron más por mí de lo habitual. Hace tiempo que siento el apoyo y cariño de la gente de París y me siento muy agradecido por ello. Sentir el afecto en un lugar tan importante para mí es muy emocionante.
"Se habla siempre de los 'Grand Slams' pero el tenis es más"
P. A la conclusión reconocía que estaba acalambardo y que no sabe lo que hubiera pasado si el desenlace va a un quinto set. ¿Cree que Djokovic se dio cuenta de su mal momento?
R. No lo sé, no lo creo. Pero yo me daba cuenta de que él tampoco estaba bien porque estaba descoordinado más de lo normal con el revés, cuando nunca descoordina. Seguro que se dio cuenta de que yo buscaba golpes ganadores desde el primer tiro cuando sabe que no soy tan agresivo desde la primera bola. Son pistas que te sirven para darte cuenta de que ninguno de los dos estaba al cien por cien.
P. El año pasado confesó que antes de cada uno de sus 82 partidos había tenido que recurrir a los antiinflamatorios para aliviar el dolor por algún percance físico. ¿Ha necesitado esa ayuda en lo que llevamos de temporada?
R. Me estoy encontrando mejor en general, pero no en este Roland Garros. Este torneo ha sido duro porque jugué un poco al límite por los problemas de espalda que he tenido desde el principio. Pero en cuanto a la rodilla, que era lo que más me preocupaba el año pasado, he dado un paso adelante y al menos puedo entrenar con muchas menos limitaciones de las que había antes. Algún día sí que me sigue molestando la rodilla, pero hablando de calidad de vida diaria a nivel de dolor, sí que he mejorado respecto al año pasado.
P. ¿Lo de la espalda era sobre todo el temor a volver a quedarse clavado en mitad de un partido como le pasó en la final de Australia con Stanislas Wawrinka?
R. Lo que me pasaba en la espalda es que me dolía mucho los primeros días. Pero nunca pensé que me iba a quedar clavado. Me molestaba y me limitó bastante tanto el segundo como el tercer partido.
P. Usted confesó que después del percance de Australia se quedó un poco vacío por dentro y que le costó volver a ser el que era. ¿En algún momento perdió las ganas de ir a entrenar?
R. De entrenar no porque este año he hecho lo contrario a lo que había hecho en toda mi carrera, que es entrenar mejor que competir. Lo que perdí es la fuerza interior y la energía para competir. No es un tema de estar cansado del tenis en sí, sino de la competición. Cuando me lesioné después de llegar a la final de un Grand Slam, pues me quedé un poco tocado.
"Sé el dinero que tengo pero es menos de lo que la gente piensa"
P. Djokovic nos comentó en una entrevista durante Roland Garros que habían hablado de irse de vacaciones juntos cuando terminen sus carreras para hablar de todo lo sucedido y reírse un rato con el objetivo de desdramatizar tanta rivalidad.
R. No me acuerdo, pero es que no hay ningún drama. Tanto el uno como el otro tenemos muy claro que esto es un deporte, que es un juego, que a veces se gana y que a veces se pierde. Lo que pasa es que cuando juegas tantas veces por tantas cosas importantes hay tensión, pero no a nivel personal sino profesional.
Desde el punto de vista personal, Djokovic no es alguien que me caiga mal, me cae bien. No tengo palabras negativas hacia él en ningún momento. Es un jugador que cuando pierde acepta bien las derrotas y yo creo que también. Hemos sido capaces de jugar muchas exhibiciones juntos con un ambiente muy correcto.
P. Cuando ha jugado 42 partidos, 22 de ellos finales con alguien, ¿se hace imposible ser amigos?
R. No es por la rivalidad que sea imposible ser amigos. Vivimos en lugares distintos, mis amigos son los de Mallorca, con los que convivo diariamente. Novak vive en Montecarlo o en Serbia y yo vivo en Mallorca. Tenemos mundos diferentes, aunque nos veamos cada semana en el circuito. Lo veo cinco minutos en el vestuario cada día y eso no es una verdadera convivencia. Los amigos son los que están contigo habitualmente y los que conoces desde niño. Con Djokovic no tengo un roce diario. Pero puedo decir que es un buen compañero.
P. Usted sumó en Roland Garros su decimocuarto ‘Grand Slam’, pero no quiere entrar a valorar si alcanzará los 17 de Roger Federer. Quiere ir paso a paso en su carrera y torneo a torneo. Pero es que si sigue con la media de un gran título cada año puede que, como mínimo, empate con el suizo.
R. No sé si es imposible o no sumar los mismos que él, pero es algo que no me preocupa ahora mismo. Lo único que me preocupa es seguir e intentar estar por aquí el mayor tiempo posible, siendo competitivo, y luego se verá. No es algo que me plantee nunca. El hecho de ganar 10 años seguidos un Grand Slam es algo muy complicado de hacer. Tiene mérito.
Y los 17 títulos de Federer son un número muy grande, complicado de alcanzar, y yo quiero hacer mi camino. Se habla siempre de los torneos del Grand Slam, pero el tenis es algo más que cuatro torneos al año. Creo que hablar sólo de Grand Slam es un poco injusto tanto para Federer como para mí como para cualquier otro. Sólo son cuatro oportunidades al año y depende de la época que te toque vivir, tienes más posibilidades o menos.
P. ¿Sabe lo que tiene en el banco? ¿Es consciente de lo que supone a nivel económico ganar Roland Garros o piensa sólo en la gloria que dan las victorias?
R. Bueno, a nivel económico un 56 por ciento se lo lleva el Estado, lo que significa que a nivel económico más de la mitad de los partidos que he ganado se han ido al Estado. No es que me esté quejando por eso, pero es una realidad. Cuando la gente ve las ganancias de mi carrera piensa que es mucho, pero de lo que ves tienes que restar la mitad y pasarlo a euros porque sale en dólares. Ni mucho menos es tanto como la gente se piensa.
Sí sé el dinero que tengo. Sé las cosas que hago y las que no hago. Con 28 años lo lógico es saber lo que uno hace con el dinero. He tenido la suerte de tener un padre que controla porque ha sido empresario toda la vida. Sin él todas estas cosas serían más complicadas. Mi padre es una persona muy importante a nivel personal, principalmente, pero también a nivel de organización general.
P. ¿Los controles antidopaje han cambiado con la introducción del pasaporte biológico?
R.
Yo no he visto nada nuevo. Me sorprende bastante el hecho de que este año haya menos controles. Después de la final, evidentemente pasé uno, pero he tenido menos que habitualmente. Es verdad que me han venido a ver a casa otra vez, pero en los torneos veo menos controles que otros años. Yo siempre digo lo mismo, al final igual es una percepción mía, pero yo creo que tendrían que hacerse públicos.
P. ¿Es consciente de que con 28 años recién cumplidos ya es una leyenda viva del deporte?
R.
Soy consciente a nivel de títulos, por los años que he estado arriba, el tiempo que he competido, lo que he conseguido. Sé que un lugar en la historia del tenis tengo, pero no sé dónde. Una cosa es ser humilde, la otra es ser tonto. La realidad es la que es y lo que se ha conseguido se ha conseguido. Aquí estoy para seguir disfrutando y luchando por cosas. Más que por lo que he conseguido la satisfacción personal te la da que vaya donde vaya me siento muy querido y eso es muy bonito, especialmente en España.
P. Usted tiene 14 ‘Grand Slams’, 64 títulos en total, cuatro Copas Davis, una medalla de oro olímpica. ¿Qué es lo que le motiva para seguir trabajando cada día?
R.
Me motiva la pasión que tengo por lo que hago. Me gusta lo que hago, disfruto con ello, y sé que esto no es para siempre. Tienes una serie limitada de años e intento aprovecharlos al máximo.
P. ¿Le dará tiempo a ir a la final del Mundial de fútbol, como hizo en Sudáfrica, si España la juega?
R.
No te lo puedo decir, pero es complicado. Ahora mismo no me lo planteo porque este año llevo muchas semanas fuera. Jugué Sudamérica y ya me quedé allí, jugué Australia y me fui el 26 de diciembre para ir a Abu Dabi, pasando muy pocos días en casa, y el verano es el único momento que tengo para estar en Manacor. Además, este año, cuando parta hacia Estados Unidos, lo hago sabiendo que si pierdo pronto en el US Open no volveré antes porque hay Copa Davis en Brasil. Salgo hacia Toronto sabiendo que voy a estar dos meses fuera.
P. Usted viaja a Halle como torneo preparatorio de Wimbledon. ¿Es el año que está aparentemente mejor de la tendinitis en las rodillas?
R.
Que yo recuerde no. Estaba mejor antes. En 2005, 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011 estaba mejor que ahora. En 2009 ya no porque no lo jugué. No lo sabré hasta que vea mis sensaciones cuando pise la hierba, pero creo que estoy mejor que los dos últimos años.
P. Aquí en París siempre es fiel a una serie de costumbres, empezando porque siempre está alojado en el mismo hotel y no hay nadie que le pueda convencer de cambiarlo. ¿Por qué?
R. Intento ya ir a restaurantes diferentes. El hotel no es el más lujoso en el que estoy durante la temporada, pero es pequeño y acogedor. Es más fácil estar en la recepción con la familia y en hoteles grandes es más complicado porque hay mucha más gente.
P. Leí que en 2009, tras ver cómo Federer completaba el ‘Grand Slam’ en Roland Garros, se le cayeron algunas lágrimas por él.
R.
Soy un gran seguidor del deporte y una persona que se emociona por todo, también con películas. Después de que hubiera perdido cuatro veces seguidas en París conmigo, creo que era justo que ganara. Vi que él se emocionó y yo desde Mallorca también lo hice.

EL BLOC DEL CARTERO, LA BRISA DEL CIELO / LA CARTA DE LA SEMANA, DAVID ORTEGA EX NADADOR, OLIMPICO ESPAÑOL,.

TÍTULO: EL BLOC DEL CARTERO, LA BRISA DEL CIELO,.


  1. Durante los últimos meses, he estado indagando en la obra y en la vida de Santa Teresa de Jesús. Ha sido, en verdad, una experiencia vital ...foto,.
     
    Durante los últimos meses, he estado indagando en la obra y en la vida de Santa Teresa de Jesús. Ha sido, en verdad, una experiencia vital muy purificadora que, además de brindarme el gozo literario del reencuentro con una escritura candeal y transparente, me ha permitido asomarme a los paisajes agostados de mi vida espiritual, tan invadidos de abrojos y malas hierbas. Andaba yo convaleciente de muchos dolores, escarmentado después de haber probado cálices amargos que hicieron que mi fe temblase como un junco; y leyendo a Teresa aprendí recordé tal vez que lo primero que debe hacer quien desea acercarse a Dios es renegar de los bullicios y pompas del mundo, cerrar los ojos y oídos a sus vanidades y seducciones para adentrarse en el castillo de su propia alma y atravesar muchas moradas, hasta llegar a la más íntima, allá donde por fin podemos entablar coloquio amoroso con quien sabemos que nos ama. Y todo ello no como un ejercicio de ensimismamiento (al estilo fatuo y zen propio de nuestra época), que no es, a la postre, sino endiosamiento propio, sino con un ímpetu de donación. Una de las cosas que más sorprende y cautiva de la personalidad de Teresa es su humor incombustible, que la lleva a reírse de sí misma y a tomarse a chirigota todas las potestades y autoridades terrenas; y también su sentido profundo de la obediencia, que en alguien que sufrió tantas persecuciones adquiere ribetes heroicos y que, además, nunca arañó su alegría, ni mermó su independencia de criterio.
    Pero, después de zambullirme durante varios meses en el castillo interior de Santa Teresa, aún me restaba por disfrutar de un regalo imprevisto. Un amigo muy querido, Antonio Torres, me propuso hacer una visita al monasterio de la Encarnación, en Ávila, donde Teresa permaneció durante casi tres décadas, desde su ingreso en la vida religiosa como carmelita calzada hasta que empezó su reforma; y al que todavía volvería después como priora, algunos años más tarde. El monasterio de la Encarnación es hoy lugar de peregrinaje para todos los seguidores de Santa Teresa; y uno de esos raros lugares de la tierra donde se cuela una brisa del cielo que nos lava por dentro y nos deja como nuevos. Mi amigo había conseguido una cita con la priora del monasterio, que nos aguardaba en el locutorio, detrás de una doble reja; en apenas unos minutos, a la priora se habían sumado quince o veinte hermanas, más de la mitad del convento, y entre ellas algunas novicias con la toca blanca, y hasta una postulante muy hermosa de poco más de veinte años, que acababa de ingresar en la Encarnación apenas una semana antes. Iban, todas ellas, vestidas con el hábito de sayal de su fundadora, invariable como las palabras divinas después de cinco siglos. Empezamos a hablar de Santa Teresa, sobre la que sabían hasta la más mínima y escondida anécdota; y entonces me di cuenta de que para ellas no era tan solo la fundadora de su orden, ni la santa a la que se encomendaban cada día, ni su lectura más frecuente, sino también su respiración y su sangre, su sueño y su desvelo, su llanto y su risa: era la amiga que habitaba cada célula de su cuerpo, el huésped que dormía en las cámaras más secretas de su alma, inundándolas de alborozo. Santa Teresa estaba viva en ellas, hablaba a través de sus labios, volvía a hacerse presente ante mí en sus ademanes, en sus sonrisas, en su bendita ausencia de respetos humanos. Y, estando llenas de Teresa, estaban llenas de Dios.
    Estuve con ellas más de hora y media; y me pareció que no hubiese pasado ni siquiera un minuto. No fue una experiencia beatífica ni una ensoñación mística lo que anuló mi noción del tiempo; fue, simplemente, la conciencia de estar lavado de ruidos, de tráfagos y premuras, de pasiones necias e inquietudes torpes, de toda esa chatarra de palabras gastadas, rutinas sórdidas, entretenimientos inanes y ocupaciones mazorrales que abarrota nuestros días. Una conciencia lustral de que la vida que había llevado hasta entonces era una vida vicaria, malgastada en afanes fatuos, en pecados fétidos o inodoros, en mil pamplinas y banalidades que de repente se me mostraban gangrenadas y purulentas, como tumoraciones con las que me daba asco seguir viviendo. Y descubrí que estaba lleno de una alegría eterna y recién nacida.
    Ellas quizá no se enterasen (o quizá se enterasen desde el primer momento, antes que yo mismo), pero me llenaron los aposentos del alma de ese aire matinal que respiran los resucitados. No sé si tendré el valor de seguir respirándolo, pero cada vez que deje de hacerlo volviendo a llenar mis días con las vanidades del mundo sabré que estoy un poco más muerto. Porque no se respira impunemente la brisa del cielo. 

    TÍTULO: LA CARTA DE LA SEMANA, DAVID ORTEGA EX NADADOR, OLIMPICO ESPAÑOL,.

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    David Ortega
    Datos personales
    Nacimiento Castellón de la Plana20 de julio de 1979
    Nacionalidad(es) Flag of Spain.svg España
    Carrera
    Deporte Natación
    Club Club Natación Castalia Castellón


    David Ortega (Castellón de la Plana, España, 20 de julio de 1979) es un nadador español. Sus especialidades son el estilo espalda y el libre. Ha obtenido tres medallas en los Campeonatos de Europa de Natación: una de oro y dos de bronce. Ha participado en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.

REVISTA SEMANAL XL RAMON MASATS, EN PORTADA, / SILENCIO POR FAVOR, EL LIBRE ALBEDRIO CON JOAQUIN FUSTER,.

TÍTULO:  REVISTA SEMANAL XL RAMON MASATS, EN PORTADA,

' 'YO NO HAGO FOTOS. ME DESENAMORE Y SE ACABO'',.
 
Que le hayan puesto el nombre de la cámara mítica se antoja inevitable, aunque suene a nombre de chica. ... Yo me podía equivocar, creer que había hecho una buena foto y luego en el laboratorio decir: ... Y se acabó. XL.foto,.

En portada

Ramón Masats: "Ya no hago fotos. Me desenamoré, y se acabó"

Es el gran maestro de la fotografía española. Un clásico que en los años cincuenta y sesenta revolucionó el periodismo gráfico en nuestro país. A sus 83 años, ya no hace fotos, pero no para de exponerlas. Desde que en 2004 recibiera el Premio Nacional, su trabajo se ha revalorizado y es todo un referente. Hablamos con él de su trayectoria y lo desafiamos a que elija a los otros genios de la fotografía del siglo XX.
Leica asoma detrás de Ramón Masats, entre curioso y desconfiado. Es un gato negro, uno de los varios que tiene y ha tenido el fotógrafo. Que le hayan puesto el nombre de la cámara mítica se antoja inevitable, aunque suene a nombre 'de chica'. «No creo que a él le importe», dice Masats. Leica nos acompañará toda la entrevista, a cierta distancia, en este modesto piso de Ciudad Lineal donde vive el maestro de la fotografía española.
Llegó a Madrid con 27 años, pero todavía no ha perdido el acento de su Barcelona natal ni la fina ironía que, asegura, «viene de fábrica» con el hecho de ser catalán. Expone ahora por partida doble en PhotoEspaña, donde además ha sido premiado por «su papel en la modernización de la fotografía española, por la capacidad narrativa de su trabajo y por su influencia en posteriores generaciones de fotógrafos». Sobre esto último, él lo tiene claro: nada de nostalgia. «Hay fotógrafos jóvenes que son una maravilla; el problema es que no se ven».
XLSemanal. ¿A qué se debe esta invisibilidad?
Ramón Masats. Los fotógrafos españoles hemos tenido siempre el defecto de ser muy caseros, no nos ha interesado exponer en el extranjero, movernos. Un error. España es un país muy visual, con gente muy creativa. Los pintores sí han sabido venderse, han ido a París, a Nueva York, pero los fotógrafos no hicimos lo mismo. Y siguen sin hacerlo.
XL. ¿No valoraban entonces su trabajo?
R.M. No había galerías, no había interés por la fotografía. Pero nosotros sí valorábamos nuestro trabajo. Vamos, cada uno creía que sus fotos eran muy buenas [ríe]. Fue por desidia. Nos bastaba con ir tirando, con funcionar aquí.
XL. Quizá también se explica porque ustedes empezaron haciendo reportaje y no fotografía artística.
R.M. El reportaje siempre ha sido poco valorado, es cierto, se consideraba algo comercial. Y ahora ya ni le cuento...
XL. ¿Qué buscaban o buscaba usted con el reportaje? Además de ganarse la vida, claro.
R.M. Contar la vida. Mi ilusión era retratar la época. Y hacerlo con una foto. Nosotros, los de mi época, hacíamos una foto, no un tema. Ahora hacen unas tesis... [sonríe con sorna]. Vamos, que hacen unas fotos más bien mediocres y luego se explican bastante bien.
XL. ¿Habla usted de la fotografía conceptual?
R.M. Sí. De esas fotos que requieren una explicación y que para mí, en muchos casos, son incomprensibles... incluso con explicación.
XL. ¿Y qué considera usted que es una buena foto?
R.M. La que te satisfaga a ti y que satisfaga a quien la ve.
XL. Hombre, ya, pero eso de la satisfacción es un poco amplio y muy subjetivo, ¿no?
R.M. En la fotografía, como en todo, lo importante es la honestidad. Que la mirada del fotógrafo se muestre como es. Y, luego, que cause una emoción.
XL. Usted define su propia fotografía como muy intuitiva.
R.M. Absolutamente. Yo he trabajado siempre por intuición. Yo no salía con una historia o una idea concretas en la cabeza. Me dejaba llevar.
XL. Sin embargo, sí hay ciertas constantes en su trabajo, como su reincidencia en fotografiar ciertos tópicos nacionales. ¿Por qué esa atracción?
R.M. Porque es muy difícil hacer buenas fotos de un tópico. Se hacen tantas fotografías mediocres de los tópicos que la tentación es hacer fotos distintas. Es un reto para uno mismo. Para mí lo era.
XL. También muestra un claro interés por las personas, incluso cuando ya no fotografiaba gente...
R.M. Últimamente, aparte de cambiar al color, no fotografiaba personas; es verdad. Pero siempre me ha interesado el hombre. Me fijaba en obras que el hombre ha hecho sin ser consciente de que estaba haciendo arte.
XL. ¿Eso le ha pasado a usted mismo: haber hecho arte sin ser consciente de ello?
R.M. No, yo siempre he sido consciente de lo que hacía [ríe]. Yo me podía equivocar, creer que había hecho una buena foto y luego en el laboratorio decir: «¡Qué burro eres, qué mala es esa foto!». Lo que solo me habrá pasado una o dos veces en la vida es que haya descubierto una buena fotografía en el laboratorio.
XL. Contó durante mucho tiempo que se hizo fotógrafo porque le tocó una cámara en una tómbola, pero hace poco supimos que no fue así...
R.M. No, esa era una bonita historia, pero no fue así. Compré la cámara con el dinero que le sisaba a mi padre. Pero en casa dije que me había tocado en una tómbola. La compré cuando estaba haciendo la mili porque había visto una revista, Arte y Fotografía, y me interesó aquello. Yo dibujaba un poquito y leía mucho, y quise probar la fotografía. Pero en vida de mi padre no podía decir que le cogía dinero; no le habría gustado nada. No nos llevábamos bien.
XL. ¿A qué se dedicaba su padre?
R.M. A la pesca salada; a vender bacalao, sardinas... Yo trabajé en eso también de los 16 a los 27, que me vine a Madrid. Cuando fui a Pamplona a hacer el reportaje de los sanfermines, todavía era aficionado. Al volver, en Barcelona, nos reunimos los amigos y dije: «Yo no me entiendo con mi padre, me quiero ir, quiero ser fotógrafo». Y me contestaron que muy bien, pero que en Barcelona había muchos fotógrafos y a ver si les iba a hacer la competencia... [ríe]. Y, entonces, Oriol Maspons, que ha sido una persona importantísima para la fotografía española, me consiguió una cita con el director de la Gaceta Ilustrada en Madrid. Le gustaron mis fotos y me dio trabajo aquí. No fijo. Yo nunca he querido ser fijo de nada.
XL. La formación fotográfica en aquella época era autodidacta. Se formaban entre ustedes, ¿no?
R.M. Sí, aquello era absolutamente autodidacta. Nos reuníamos y dábamos nuestra opinión sobre las fotos de los compañeros. Y charlábamos y discutíamos sobre fotografía. Aunque yo creo que el fotógrafo de reportaje, nace. Debes tener un instinto especial.
XL. Esos amigos formaron grupos como La Palangana, ahora reivindicado como detonador de la fotografía moderna en España.
R.M. Bueno, la verdad es que nos juntábamos más para tomar vinos que para hacer fotos. Ahora se está valorando mucho ese trabajo, pero no era nuestra intención ser una escuela ni nada. Lo único que queríamos era hacer buenas fotos. Y éramos muy independientes. A veces íbamos a algún pueblo juntos, pero desayunábamos y luego cada uno iba por su lado. Como los cazadores: «¿Qué tal te ha ido? Bueno, creo que tengo un par de ellas buenas...». Y así.
XL. A pesar de las ventajas tecnológicas de hoy en día, parece que entonces era más fácil 'salir a cazar fotos' y sobre todo retratar gente.
R.M. ¡Mucho más! Es que ahora la gente se ha dado cuenta de que tiene derecho sobre su imagen. Entonces, ni nosotros ni los retratados éramos conscientes de ello. Pero la gente tiene todo el derecho a saber qué haces con su imagen. La fotografía que hacíamos nosotros ahora no sé si sería posible.
XL. Y usted ¿no tuvo nunca la tentación de cubrir otros países, incluso de hacerse reportero de guerra, que tuvo en un momento tanto prestigio?
R.M. Una vez, me mandó la revista para que fuera con un escritor a la guerra de Argelia, pero no conseguimos un barco ni nada que nos llevara. Fue un intento frustrado y no hubo más. No tuve interés, la verdad. Yo me he movido poco de España. He hecho siempre lo mismo: ver, sentir y expresar mi punto de vista. Y eso lo podía hacer aquí.
XL. Hace 12 años que no hace fotos, ¿no lo echa de menos?
R.M. En absoluto. Me compré una cámara digital para que mi mujer saque fotos de la familia, de los gatos... pero aquella pasión que yo tenía por la fotografía desapareció y no ha vuelto.
XL. Es curioso, después de 60 años haciendo fotos...
R.M. Es así. Me desenamoré. Y se acabó.
XL. ¿Y a qué dedica ahora el tiempo libre?
R.M. A leer. Siempre he sido, más que un lector, un gran leedor. Ahora leo cuentos porque una obra larga, cuando la cojo al día siguiente, me tengo que ir cinco páginas atrás... para recordar.
XL. Usted no es de los que creen que una imagen valga más que mil palabras...
R.M. Es que eso no es así. Si yo le digo a un grupo de personas la palabra 'puerta', cada uno pensará en una puerta distinta. Es la imaginación. En cambio, si les muestro una foto de una puerta, les recordará una cosa o la otra, pero es esa puerta lo que ven. La palabra te permite crear veinte puertas, tantas como personas. Generan más imágenes las palabras que las fotos.
XL. ¿Qué le diría a un fotógrafo que empieza?
R.M. Que lo deje.
XL. Eso será broma...
R.M. Sí y no. Si uno tiene el ímpetu de hacer fotografía, no podrá dejar de hacerlo, le digan lo que le digan, y saldrá adelante, además. Pero ahora está muy difícil. Era mucho más fácil ganarse la vida como fotógrafo en mi época. Así que si no sientes de verdad ese impulso, déjalo.

 TÍTULO:  SILENCIO POR FAVOR, EL LIBRE ALBEDRIO CON JOAQUIN FUSTER,.

  1.  
    XLSemanal. ¿Qué es la libertad, según usted?Joaquín Fuster. La capacidad que tenemos para elegir entre una serie de acciones posibles en ...
     
    Se habla de...

    El libre albedrío, con Joaquín Fuster

    Neurocientífico. Nació en Barcelona en 1930. Hermano del cardiólogo Valentín. «En la familia hay 20 médicos. ¡Es genético!». Investiga en EE.UU. En su libro 'Cerebro y libertad' (Ariel) analiza el libre albedrío.
    XLSemanal. ¿Qué es la libertad, según usted?
    Joaquín Fuster. La capacidad que tenemos para elegir entre una serie de acciones posibles en un momento y en unas circunstancias determinados. Incluyendo la no acción, claro, el no hacer nada.
    XL. ¿Y qué determina que nos decidamos por una opción u otra?
    J.F. Lo que hemos vivido, pero también la cultura que nos rodea, las tradiciones, las creencias... La memoria personal y hasta la memoria de la especie...
    XL. ¿Estamos condenados a ser libres...?
    J.F. ¡Bien dicho! Sí, lo llevamos escrito en nuestra capacidad para imaginar e inventar el futuro. Estamos condenados... Pero es una libertad que tiene sus límites...
    XL. ¿Cuáles?
    J.F. Los físicos: al no tener alas, no podemos volar. El cerebro es una estructura física y también tiene límites.
    XL. Según usted, ¿existe el libre albedrío?
    J.F. Me sitúo en un determinismo blando: hay ciertas cosas que limitan nuestra capacidad para elegir, pero a la vez ciertas facultades mentales nos abren al futuro, nos dan libertad.
    XL. ¿Qué papel juega la corteza cerebral en esto?
    J.F. Mucha parte de este 'medioambiente' en que vivimos está escrito en nuestro cerebro.
    XL. ¿De qué modo?
    J.F. La corteza posterior de nuestro cerebro tiene que ver con la experiencia personal, con la memoria. En cambio, la prefrontal se orienta al futuro, ¡y es la última en desarrollarse!
    XL. Curioso.
    J.F. No alcanza la madurez completa hasta la tercera década de la vida. Es la corteza prefrontal la que hace que el hombre sea capaz de predecir, una cualidad que no tienen los animales.
    XL. Ni el niño pequeño.
    J.F. Exacto, el niño necesita la recompensa inmediata. Es en la madurez, en la adolescencia, a través de la educación y del contacto con el mundo, cuando nos vamos abriendo al futuro. Y lo que antes era solo 'qué voy a hacer hoy' comienza a ser 'qué voy a ser mañana'...
    XL. ¿La capacidad de predecir también está en el cerebro?
    J.F. El enfermo con lesión del lóbulo frontal es incapaz de hacer planes y, menos aún, de llevarlos a cabo. El individuo sano puede hacer predicciones sobre el futuro y autopredicciones: puede pensar en lo que él mismo hará.
    XL. ¿Siempre tomamos las decisiones de un modo consciente?
    J.F. ¡En absoluto! En nuestra toma de decisiones influyen la emoción y las necesidades biológicas, los impulsos, los instintos: el sexo, el hambre, etcétera. La corteza cerebral para formar nuevas estructuras de memoria, de lenguaje o de conducta mayormente utiliza información inconsciente. ¡La intuición desempeña un papel fundamental!
    XL. ¿Y qué papel tiene la intuición en la libertad?
    J.F. La intuición es en realidad un razonamiento inconsciente que se funda en cosas que ya sabemos. Es la base de lo que llamamos una corazonada. Hacemos algo y no sabemos por qué, pero es que nuestro cerebro sabe mucho más de lo que creemos. ¡El 90 por ciento de lo que percibimos lo hacemos de manera inconsciente!
    XL. Pertenece a la generación que inventó la neurociencia; cuando usted empezó, no existía ni el nombre...
    J.F. ¡Es tremendo lo que ha cambiado todo! En los últimos 50 años hemos aprendido sobre el cerebro mucho más de lo que supimos en toda la historia de la humanidad. Los próximos cien años serán muy decisivos en nuestro conocimiento del cerebro, y tendrá enormes consecuencias para la sociedad y para la economía...
    Pregunta a bocajarro
    ¿Usted cree en el alma?
    Como neurocientífico, no puedo pronunciarme sobre ello. Y no tiene nada que ver con si creo o no en Dios: simplemente la neurociencia no puede probar que exista o no. Lo que no hago ni prentendo hacer con el libro es metafísica.

EN PRIMER PLANO,. Especialistas: Yo me juego el tipo por Tom Cruise,./ UNA HISTORIA EN IMAGENES, LA MAREA DE LOS DESESPERADOS,.


  1. Nunca has oído hablar de David Leitch, pero seguro que lo has visto... o has visto sus espaldas. Cada vez que a brad pitt le sueltan un ...fotos,.
     
    En primer plano

    Especialistas: Yo me juego el tipo por Tom Cruise

    Sin los protagonistas de este reportaje, no habría cine de acción. Se juegan la vida en cada secuencia y, aunque los veamos constantemente en la pantalla, nadie los reconoce. Ahora se han decidido a 'salir del armario'. Le presentamos a los verdaderos héroes de Hollywood: los especialistas.
    Nunca has oído hablar de David Leitch, pero seguro que lo has visto... o has visto sus espaldas. Cada vez que a brad pitt le sueltan un puñetazo en 'el club de la lucha', quien recibe el golpe no es pitt. Es David Leitch. Cuando Neo arroja al agente Smith contra las paredes en Matrix, su víctima no es el agente Smith, sino David Leitch. Y cuando Matt Damon está en Tánger y salta desde un tejado para detener al asesino que va a matar a la chica en El ultimátum de Bourne, el que entra por la ventana haciendo añicos los cristales no es Matt Damon. Es David Leitch. Leitch ha trabajado como doble de Pitt en cuatro ocasiones, pero, lejos de cobrar las estratosféricas cifras de la estrella, su sueldo está establecido por convenio en un mínimo de 629 euros por día. «Es parte del trabajo dice Leitch. No sacamos 20 millones por película, pero sí que nos pagan muy bien». Pese a su pragmatismo, alguna vez se ha sentido irritado en un rodaje.
    «Rodando Señor y señora Smith, estábamos haciendo una secuencia de alpinismo. Brad se subió a una plataforma pegada a la pared rocosa, le hicieron varios planos de su rostro con expresión cansada y lo mandaron a descansar. Filmaron entonces un plano general en el que su cuerda se rompía y después me rodaron a mí, cayendo por paredes rocosas a 15 metros de altura durante el resto del día. Primero caía por una pared. '¡Corten!' Luego por otra pared. '¡Corten!'. Esa vez sí que me mosqueé un poco. ¡Y la secuencia ni siquiera apareció en la película!».Hoy, Leitch es uno de los principales directores de secuencias de acción en Hollywood. También es el cofundador de 87eleven, un colectivo de especialistas que según aseguran los conocedores es el sindicato del ramo «más cabrón» de la ciudad. Su cuartel general está ubicado en un hangar cercano al aeropuerto internacional de Los Ángeles: un buen lugar para iniciar mi investigación sobre los verdaderos héroes de acción de Hollywood.

    La dieta de los especialistas: un vaso lleno de aceite de oliva
    Hay quien empieza el día con un café y las noticias. En 87eleven prefieren las proteínas, un vaso lleno de aceite de oliva y algo de jiu-jitsu. Entre ellos, Cale Schultz, un tipo de 110 kilos que recuerda a un Matthew McConaughey muy barbudo y que ha pasado el fin de semana encaramándose a árboles gigantescos en un remoto paraje californiano. «Es una buena forma de entrenarse para el trabajo con cables y arneses», comenta. Cerca de Cale, Jackson Spidell cinturón negro de kárate, antiguo miembro del equipo olímpico de gimnasia y doble de Chuck Norris en Los mercenarios II ensaya con un sparring una pelea con puñetazos. Suelta un golpe trazando un largo arco con el brazo. Su oponente se gira y se echa hacia atrás en el instante preciso para fingir el contacto. Más tarde, el departamento de efectos incluye el sonido de arrojar un pavo al horno contra el suelo. Fácil.O quizá no tanto. Algunos actores pierden el control y pegan puñetazos de verdad al doble de turno.
    «En casos así, te toca fastidiarte y aguantar el chaparrón hasta que oyes '¡corten!'», explica Spidell. También hay directores que exigen puñetazos de verdad en los planos cortos y caídas que no se pueden simular por unas escaleras o contra una pared, en las que se debe reprimir el impulso instintivo de protegerte del impacto. Si la cosa parece falsa, sonará un inevitable: «¡Corten! Repetimos la toma». Y el presupuesto no siempre llega para usar suelos acolchados. «Así que lo normal es caer sobre hormigón», revela el especialista.
    La expresión de dolor muchas veces es absolutamente real
    Spidell acaba de doblar a Keanu Reeves en John Wick. En el rodaje hubo peleas, hormigón en cantidad y una caída desde un séptimo piso a un suelo de madera. «Es lo que llamamos un triplete explica. Le damos a una palanca, la cuerda se suelta y me precipito al vacío, aterrizando de espaldas contra el suelo. Llevas el cuerpo acolchado, pero el impacto se nota... ¡y de qué manera! Eso sí, la expresión de dolor que pones es de lo más convincente», ironiza. No muy lejos de allí se escucha el grito de Jared, el aparejador: «¡El trinquete está a punto!». Se refiere a un sistema de poleas que tira de un cable de acero en una dirección precisa y que se activa por un estallido de aire comprimido. Jared, que ha hecho saltar por los aires a especialistas en algunas de las principales películas de acción de Hollywood, comenta que los trinquetes son caprichosos. Una vez, recuerda, se disparó antes de lo previsto con un actor al que estaban maquillando. El hombre salió volando cuando le estaban aplicando el lápiz de labios.
    «Es equiparable a vivir un accidente de automóvil cuando los airbags se disparan», cuenta, como si sufrir un accidente de coche fuera de lo más normal. Para ellos lo es, claro.Los golpes, a veces, no son la única secuela. Ralf Koch dobla en edad a Josh Hutcherson, estrella masculina y juvenil de Los juegos del hambre, y luce las mismas mechas rubias del actor. «Este no es mi pelo subraya. Acabo de doblar a Josh y no me dio tiempo de arreglármelo». Así que, además de llevarse todos los mamporros para que alguien que podría ser su hijo quede bien en la pantalla, se ha visto obligado a lucir durante meses un peinado ridículo.
    ¿Y qué pasa cuando el actor no quiere que se usen dobles?
    Para colmo de males, los especialistas han de lidiar con el intrusismo de ciertos ídolos del celuloide empeñados en hacer el trabajo que no les corresponde. «El problema es que a nosotros se nos puede sustituir, pero a ellos no. Ya se vio en Iron Man 3 señala Koch. Robert Downey Jr. insistió en hacer él lo del trinquete. Se emperró. Pues se rompió el tobillo y paralizó la producción dos meses». Koch era campeón de gimnasia antes de hacerse especialista. Lleva más de 20 años. Una vez le tocó correr hacia una furgoneta que daba marcha atrás en El señor y la señora Smith. «La primera toma salió fatal recuerda. Y, al hacerla, oí un grito tremendo. Levanté la mirada y allí estaba Angelina Jolie con las manos en la boca diciendo: 'Es un hombre tan bajito... Cómo se atreve'. Me levanté, saludé, repetí la toma y me fui a jugar al cróquet con Brad».
    Otra vez, el personaje de Hutcherson iba a ser arrollado por un campo de fuerza en Los juegos del hambre. Tenía que volar entre unos árboles hasta estrellarse contra otros dos especialistas. «Al levantarme, vi que el hombro me sobresalía. Alguien dijo: 'Hay que repetir la toma'. Y eso hicimos».Heidi Moneymaker, doble de Drew Barrymore en Los ángeles de Charlie o de Scarlett Johansson en Los vengadores, hace las mismas acrobacias que sus colegas masculinos, pero con traje de noche y stilettos. Para ella, dar una voltereta hacia atrás con tacones de 15 centímetros es el pan nuestro de cada día. «A veces llevas un vestido sin mangas, y el único lugar donde puedes poner un acolchado es la cadera. Así que procuro caer sobre la cadera». Moneymaker no se queja. «Me apasiona lo que hago», afirma.
    La difícil relación de las estrellas con sus dobles
    Algunas estrellas, como Keanu Reeves, son extremadamente educadas con los especialistas. Leitch nunca olvidará el rodaje de la secuencia de Matrix en la que Neo combate contra decenas de replicantes. «Hicimos 40 o 50 tomas de cada plano en una semana. Era una secuencia muy compleja, pero Keanu se disculpaba por las repeticiones y decía que la culpa era toda suya. Éramos 12 especialistas y no hacíamos más que caer y rodar por el suelo. Ante la acumulación de ajustes tarifarios, después de siete días, no había dinero para pagarnos. Así que Keanu apareció con una Harley-Davidson para cada uno». A Ky Furneaux nunca le han regalado una Harley. Casi todos los actores, dice, tratan a sus dobles con respeto, pero no todos. «Cierta actriz tuvo una vez un problema con mis pechos rememora. No hizo que me despidieran, pero no me podía ver. El coordinador me dijo: 'Cuando ella esté aquí, tú te vas'. No sé qué le pasó, tenía unas tetas iguales que las mías y le hice un doblaje estupendo». A Furneaux, ganadora de un Taurus los Óscar del ramo por una triple voltereta en una escena de lucha con un monstruo en Thor, le molesta especialmente cuando las estrellas no reconocen que usan especialistas.
    «Los dobles de Tom Cruise se juegan la vida en sus películas expone. Me parece horrible negar que te han doblado. Cruise es un actor muy atlético, pero hay cosas que no conviene olvidar». Como los demás especialistas, Furneaux ha sufrido lesiones de todo tipo: muñecas rotas, un hombro dislocado en la primera toma, un hombro fracturado en la segunda... «Lo sobrellevas dice, pero nuestra vida profesional no es eterna. Yo pensaba trabajar en esto diez años. ¡Y llevo 12! Conozco a una chica que se ha roto casi todos los huesos, tiene poco más de 40 años y sufre artritis. Yo he tenido más suerte, pero puedo contar con los dedos de las manos las veces que me he despertado por la mañana sin dolor». Por eso Furneaux, como muchos colegas, tiene su propio plan de escape: escribir libros y protagonizar espectáculos de supervivencia extrema. Es lo que un especialista puede entender por «algo más acomodado».

    TÍTULO:UNA HISTORIA EN IMAGENES,  LA MAREA DE LOS DESESPERADOS,.

    Más de 45.000 migrantes arriesgaron su vida en el Mediterráneo en 2014,

    Más de 45.000 migrantes arriesgaron su vida en el Mediterráneo en 2013foto-

    Llegada de inmigrantes a la isla de Lampedusa.
     El Canal de Sicilia, la franja de 145 kilómetros que separa las costas de Malta y de Italia de África se ha convertido en una salida desesperada para muchas personas que huyen de guerras como las de Siria y Somalia y a quienes las restrictivas políticas europeas de inmigración y asilo obligan a intentar una travesía de fortuna en el Mediterráneo que muchas veces acaba en una muerte trágica.
    En 2013, más de 45.000 personas arriesgaron su vida en esas aguas según un balance difundido en Ginebra por la Organización Internacional de las Migraciones. Un número que representa un récord desde 2008, si exceptuamos el año 2011 marcado por la crisis libia, indicó un portavoz de la organización.
    Si el dato cuantitativo es grave, también lo es el relativo a sus nacionalidades. Más de la mitad de los 42.900 inmigrantes sin documentación que llegaron a Italia, así como los 2.800 que arribaron a Malta, procedían de Siria, Eritrea y Somalia, países con conflictos enquistados que han forzado a la huida a buena parte de sus población.
    José Ángel Oropeza, el director de la oficina de coordinación para el Mediterráneo de la OIM, detalló que, de esos 45.000 migrantes registrados, “11.300 eran originarios de Siria , 9.800 de Eritrea y 3.200 de Somalia. Todos fueron obligados a abandonar sus países y tienen derecho a recibir protección bajo la ley italiana”, señaló el funcionario, que recalcó que “las cifras de migración hacia Italia muestran que cada vez hay más gente que huyen de la guerra y de regímenes opresores”.
    “Nos hemos acostumbrado a ver como meras estadísticas a las personas que huyen de la guerra, la persecución, la pobreza y el hambre. Es urgente que encontremos maneras de impedir que estas personas perezcan en el mar cuando lo único que tratan de hacer es alcanzar una vida mejor. Debemos lograr una migración segura para que estas personas tengan alternativas reales”, concluyó Oropeza.
    Durante los últimos 20 años, más de 20.000 personas han perecido tratando de alcanzar las costas italianas. Sólo en 2013, hubo 700 fallecimientos registrados, aunque es muy probable que otras muertes en el Mediterráneo hayan pasado inadvertidas y no estén reflejadas en las estadísticas europeas.
    Restricciones al derecho de asilo
    En noviembre el alto comisario de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, pidió a los países de Europa que abrieran sus fronteras a los refugiados sirios y fuesen “solidarios con su sufrimiento”.
    Sin decirlo explícitamente, el alto comisario aludía a cómo la Unión Europea ha dado la espalda a estos y otros refugiados, lo que probablemente ha forzado a muchos de ellos a emprender la arriesgada travesía desde las costas de Túnez y Libia hasta Italia, o incluso hacia España intentando entrar en la ciudad autónoma de Melilla.
    Amnistía Internacional aseguró literalmente el pasado mes de noviembre que “a los dirigentes europeos se les debería caer la cara de vergüenza por la ínfima cantidad de personas refugiadas de Siria que sus Estados están dispuestos a reasentar”.
    La organización hizo esta afirmación durante la presentación de un documento en el que la organización denunciaba que miembros de la UE sólo se habían ofrecido a dar cobijo a unas 12.000 de las “personas refugiadas más vulnerables de Siria: es decir, tan sólo el 0,5 por ciento de los 2,3 millones de personas que han huido del país.”