domingo, 17 de mayo de 2015

LA PANTERA NEGRA, LORENZO QUINN ESCULTOR,./ EL OBJETIVO CON ANA PASTOR,. / DOMINGO - CINE - RESACON II, ¡ AHORA EN TAILANDÍA!

TÍTULO: LA PANTERA NEGRA, LORENZO QUINN ESCULTOR,.

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No puedes cortar este país a trocitos, 

Resultat d'imatges de LA PANTERA NEGRA,Para Lorenzo Quinn, la escultura es principalmente un arte de comunicación, un medio a  través del cual conseguir su objetivo de ayudar a la gente a evolucionar en valores como la tolerancia, la comprensión y la harmonía. “Hago arte para mí mismo y para la gente que desea acompañarme en un paseo a través de mis sueños”, dice Lorenzo. “La forma en que vivimos nuestra propia vida, es de suma importancia. Es por esto que la mayor parte de mi trabajo tiene que ver con los valores y las emociones”.
Nacido el 7 de mayo de 1966 en Roma hijo del actor  Anthony Quinn y su segunda esposa Iolanda Addolori, Su infancia se dividió entre Italia y los Estados Unidos. Su padre tuvo una profunda influencia sobre su carrera, ya que ambos han vivido y compartido la experiencia del mundo del cine y del arte.
Lorenzo Quinn estudió en la American Academy of Fine Arts de Nueva York, con la intención de ser un pintor surrealista. Sin embargo, a los 21 años, decidió que su futuro estaba en la escultura, la cual podría adaptar mejor  su energía y originalidad. Él recuerda tímidamente el momento en 1989, cuando sintió que había creado su primera obra de arte genuina: “Yo había hecho un torso del dibujo de Adán de Miguel Ángel… un trabajo artesano…. Tuve una idea y empecé a modelar, y Eva salió del cuerpo de Adán…. Había empezado como un trabajo puramente académico, y al final, se había convertido en una obra de arte.
En 1988 Quinn se casó con Giovanna Cicutto, y tras el nacimiento del primero de sus tres hijos decidieron abandonar Nueva York – un lugar que “endurece tus valores humanos “- y se instalaron en España. “Hemos elegido España por su carácter latino, su fervor, la forma en que se valora a las personas y a la familia, y por la gran trayectoria artística de este país”, comenta.
Con apenas veinte años Lorenzo Quinn ya contaba con una trayectoria cinematográfica,  que aunque breve, le había permitido actuar junto a su padre en Stradivari (1989) o interpretar su aclamada actuación como Salvador Dalí en la película del mismo nombre. Sin embargo, tras la experiencia, no le llenó esta profesión y se centro exclusivamente en la escultura.
Entre los artistas cuya influencia cita Quinn están Miguel Ángel, Bernini y Rodin. Sus ideas  creativas  salpican la vida: “La inspiración viene en una milésima de segundo”, dice, mientras se deja llevar observando y modelando la energía, del día a día de la vida. “Sin embargo, la realización de un proyecto tarda meses en conseguirse, y ha de transmitir a un claro mensaje”. Lorenzo Quinn generalmente concibe cada obra por escritito. Este texto poético se expondrá junto a la escultura, como parte integral de la pieza y no como una mera explicación.

Para Lorenzo Quinn, la escultura es principalmente un arte de comunicación, un medio a  través del cual conseguir su objetivo de ayudar a la gente a evolucionar en valores como la tolerancia, la comprensión y la harmonía. “Hago arte para mí mismo y para la gente que desea acompañarme en un paseo a través de mis sueños”, dice Lorenzo. “La forma en que vivimos nuestra propia vida, es de suma importancia. Es por esto que la mayor parte de mi trabajo tiene que ver con los valores y las emociones”.
Nacido el 7 de mayo de 1966 en Roma hijo del actor  Anthony Quinn y su segunda esposa Iolanda Addolori, Su infancia se dividió entre Italia y los Estados Unidos. Su padre tuvo una profunda influencia sobre su carrera, ya que ambos han vivido y compartido la experiencia del mundo del cine y del arte.
Lorenzo Quinn estudió en la American Academy of Fine Arts de Nueva York, con la intención de ser un pintor surrealista. Sin embargo, a los 21 años, decidió que su futuro estaba en la escultura, la cual podría adaptar mejor  su energía y originalidad. Él recuerda tímidamente el momento en 1989, cuando sintió que había creado su primera obra de arte genuina: “Yo había hecho un torso del dibujo de Adán de Miguel Ángel… un trabajo artesano…. Tuve una idea y empecé a modelar, y Eva salió del cuerpo de Adán…. Había empezado como un trabajo puramente académico, y al final, se había convertido en una obra de arte. ”
En 1988 Quinn se casó con Giovanna Cicutto, y tras el nacimiento del primero de sus tres hijos decidieron abandonar Nueva York – un lugar que “endurece tus valores humanos “- y se instalaron en España. “Hemos elegido España por su carácter latino, su fervor, la forma en que se valora a las personas y a la familia, y por la gran trayectoria artística de este país”, comenta.
Con apenas veinte años Lorenzo Quinn ya contaba con una trayectoria cinematográfica,  que aunque breve, le había permitido actuar junto a su padre en Stradivari (1989) o interpretar su aclamada actuación como Salvador Dalí en la película del mismo nombre. Sin embargo, tras la experiencia, no le llenó esta profesión y se centro exclusivamente en la escultura.
Entre los artistas cuya influencia cita Quinn están Miguel Ángel, Bernini y Rodin. Sus ideas  creativas  salpican la vida: “La inspiración viene en una milésima de segundo”, dice, mientras se deja llevar observando y modelando la energía, del día a día de la vida. “Sin embargo, la realización de un proyecto tarda meses en conseguirse, y ha de transmitir a un claro mensaje”. Lorenzo Quinn generalmente concibe cada obra por escritito. Este texto poético se expondrá junto a la escultura, como parte integral de la pieza y no como una mera explicación.
El trabajo de Lorenzo Quinn está presente en muchas colecciones privadas de todo el mundo, y ha formado parte de innumerable exposiciones internacionales a lo largo de los últimos 20 años. Entre los encargos, se encuentra El Árbol de la vida,  creado para las Naciones Unidas, y del cual se estampó un sello en 1993. Al año siguiente, el Vaticano le encargó esculpir una imagen de San Antonio para la Basilica del Santo en Padua, por la conmemoración del 800 aniversario del nacimiento del Santo. La escultura fue bendecida por su santidad el Papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro en Roma, frente a 35.000 personas.
La obra pública de Lorenzo Quinn incluye Encuentros, un monumental globo de cristal, dentro del cual hay una mano apuntando con el dedo índice Mallorca. Esta obra fue inaugurada en 2003 frente al Museo de Arte Moderno de Palma de Mallorca, España.  En Birmingham, la obra el Árbol de la Vida, fue instalada en 2005 para homenajear a aquellos que murieron en el bombardeo que sufrió esta ciudad, durante la Segunda Guerra Mundial. Esta obra está situada frente a la iglesia de St. Martin´s. Otros trabajos están expuestos en King Edward´s Wharf – Creación, Volare y Cruzando un Milenio – con característico enfoque a las manos, la forma humana y el círculo.

TÍTULO: EL OBJETIVO CON ANA PASTOR,.

EL DOMINGO A LAS 21.30H / foto

El esta noche en 'El Objetivo' un debate a seis diferente

Por primera vez en campaña electoral se sientan a debatir nombres muy conocidos de los seis principales partidos que aspiran a presidir una Comunidad Autónoma, PP PSOE, IU, UPyD, Podemos y Ciudadanos. Todos tendrán que dar la cara en un debate diferente #ObjetivoDebate.

TÍTULO: DOMINGO - CINE - RESACON II, ¡ AHORA EN TAILANDÍA! ,.
Resacón 2, ¡ahora en Tailandia!
Reparto
Zach Galifianakis, Bradley Cooper, Ed Helms, Justin Bartha, Ken Jeong, Paul Giamatti, Jamie Chung, Todd Phillips, Mike Tyson, William A. Johnson, Jeffrey Tambor,.
 
 Alan (Zach Galifianakas), Stu (Ed Helms) y Phil (Bradley Cooper) vuelven a despertarse en otra habitación de otro hotel y, para no perder la costumbre, en esta ocasión tampoco recuerdan nada. Esta vez sólo saben que están en Tailandia, adonde han viajado, junto a Doug (Justin Bartha), para asistir a la boda de Stu con Lauren (Jamie Chung). El principal problema: el hermano menor de Lauren, Teddy, ha desaparecido. Y para encontrarlo intentarán recomponer su noche anterior, que al parecer ha contado con monos, monjes, transexuales... y Chow (Ken Jeong), claro.

EL BLOC DEL CARTERO , LA CARTA DE LA SEMANA, " EL CURA Y LOS MANDARINES",.

TÍTULO: EL BLOC DEL CARTERO , LA CARTA  DE LA SEMANA, " EL CURA Y LOS MANDARINES",.
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Acudí a la anunciada conferencia de Gregorio Morán en Sevilla, convocada por el diario 'El Mundo', con la esperanza de hacer verdad aquello que señala el gran Víctor Márquez Reviriego sobre el autor de 'El cura y los mandarines': ver en directo a alguien «con absoluta falta de misericordia». Es autor de algunas citas editoriales inevitables: desde la biografía de Adolfo Suárez hasta la auténtica historia del Partido Comunista de España, escrita por un observador riguroso, y lo recalcaba Gómez Marín en su presentación: Morán es un fiscal implacable, y lo certifica su columna semanal en 'La Vanguardia', que sigo con fidelidad perruna. Morán es un periodista iconoclasta y feroz, pero con método; es decir, no es un francotirador gratuito. Bajo el brazo llevaba su último libro anteriormente citado: un ajuste de cuentas con la intelectualidad española desde la perspectiva de aquel que tiene un cierto derecho al enojo y al pesimismo. Morán tampoco es cenizo; antes al contrario, tiene una gracia repajolera de la que no abusa. Es minucioso, hasta el punto de que en este libro cita a más de mil setecientos personajes, más que 'Guerra y paz', y lo hace habiendo estudiado cada palabra y cada juicio. También lo hace preguntándose cómo es posible que los intelectuales críticos en los sesenta se hicieran moderados en los setenta y conservadores e institucionales en los ochenta, en un libro, ya les digo, demoledor. Producto del trabajo de diez años; que a mí solo de pensarlo me dan las siete alferecías.
Comienza su relato en los albores de 1962. El Contubernio de Múnich fue un punto de partida, aunque aún no sepamos quiénes eran los supuestos doscientos españoles que por ahí transitaban. Ese tiempo, hasta el 69, es en el que, considera Morán, se dio un cierto florecer de la creación española. Cita dos nombres simbólicos: Martín Santos y Max Aub, por razones distintas. Tanto el autor de 'Tiempo de silencio' como el de 'La verdadera muerte de Francisco Franco' vivieron una inusitada suerte de olvido que aún está por corregir. Max Aub, parisino que decidió escribir en español, tuvo la humarada, tras volver del exilio, de presentarse en una librería de Madrid y preguntarle al dependiente: «¿Tienen algún libro de Max Aub?», a lo que el muchacho respondió: «No tocamos autores extranjeros». Depresión. 
Y llegaron los setenta, donde se iba apagando la conciencia crítica, pero donde también apareció el personaje que Morán utiliza de hilo conductor para el resto del relato: el cura Aguirre, con los años duque de Alba. Aguirre era mejor traductor que escritor, como posiblemente sepamos. Incluso no mal editor. Pasó del FLP a asesor del gran Pío Cabanillas Gallas (gran personaje ¡sin biografía!) y después a director general de Música y Danza teniendo como tenía un oído de corcho. Y luego fue duque, como queda descrito en la crónica de la vida, resultando simbólico, catalizador, emblemático.
Los ochenta fueron, según criterio de Morán, los años en los que el PSOE regó la cultura con subvenciones dando por sabido que las subvenciones se cobran. Tú tendrás lo que quieras, pero cuando yo toque el pito te pondrás firme. Y así ocurrió con el referéndum de la OTAN: es indudable que aquel tour de force al que nos sometió Felipe González por no atreverse a tomar por él mismo una decisión no se hubiese ganado sin el apoyo de los intelectuales. La presión fue monumental, se fracturó a la intelectualidad (recuerden a Juan Benet) y los supuestos agentes que actuaban como falso intelectual colectivo (el diario 'El País') dieron la medida de sí mismos. No hay nada más corruptible que un intelectual, recuerda Morán en su libro: ni siquiera un banquero, que es algo más caro. En la intimidad son muy críticos, luego en la escena pública son tan tímidos como poco audaces.
El libro es un repaso impagable. Resulta de lectura lenta. No tengan más prisa que el propio autor en concluir la obra. No todos los personajes están demolidos, sea dicho. Algunos para el autor son una pequeña incógnita en su trayectoria, desde Delibes hasta López Aranguren, pero todos, los que configuran este Bosque de Letrados, han figurado en nuestras lecturas antes o después como indudables referencias. No dejen, por tanto, de leer este libro fundamental. No dejen de seguir a Gregorio Morán, por lo que más quieran. Quedan pocos como él.

REVISTA XL SEMANAL - PORTADA - ¿Por qué un niño se echa al mar?,. / SILENCIO POR FAVOR - Nueve objetos que el 'smartphone' se llevó por delante,.

TÍTULO: REVISTA XL  SEMANAL - PORTADA -  ¿Por qué un niño se echa al mar?,.

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¿Por qué un niño se echa al mar?

Porque lo que dejan atrás es espeluznante. Son niños la mayoría, eritreos y sirios que huyen de la violencia, de la guerra, de la represión. Cada vez vienen más: se ha triplicado este año el número de los que llegan. Y cada vez viajan más solos, sin padres ni parientes. Estas son sus historias.
Arif tiene nueve años. Si alguien le pregunta qué espera del futuro, dirá gravemente: "Nada, puedo morir hoy o mañana".
Arif es de Daraa, una ciudad del sur de Siria. Pertenece a una familia de clase media con siete hijos: el mayor, de 23, y el menor, de 6. Arif y sus hermanos jugaban a ser periodistas o reporteros de guerra en un conflicto enquistado ya cinco años. Pequeños Hemingways que salían por la mañana a ver dónde habían caído los proyectiles del último bombardeo. Y que volvían a casa a contarle a sus padres qué vecinos habían muerto. Los niños preguntaban: «¿Cuándo nos tocará a nosotros?». 
Arif y sus hermanos son carne de éxodo. Una generación que vagará por el mundo con la remota esperanza de echar raíces en alguna parte. Miles morirán por el camino. Save the Children calcula que este año se ahogarán 2500 niños en el Mediterráneo, el mar que es la fosa común europea. En 2015 se batirán todos los récords siniestros de esta ruta de la emigración, que ya es la más mortífera del mundo. En lo que va de año han cruzado el Mediterráneo más de 40.000 personas. Y han muerto más de 1700 (850 en un solo naufragio); cientos de ellas, menores de edad. Son sirios errantes, eritreos errantes, somalíes errantes...
Esta avalancha dejará en mantillas las cifras del año pasado: 219.000 solicitantes de asilo y 3500 muertos. Pero más allá de los números (las llegadas se han triplicado) hay un hecho diferencial y estremecedor: ahora vienen más niños que nunca. Gemma Parkin, colaboradora de Save the Children en Sicilia, lo sabe bien porque lo está viendo con sus propios ojos: «Muchos de los que intentan llegar a Europa son niños. Y de estos chicos, muchos viajan completamente solos. En 2014, la mitad de los menores que llegaron a Italia iban solos, pero este año son dos de cada tres. No son criminales. Son víctimas de la guerra, la persecución, la pobreza extrema, los estados fallidos, los regímenes represivos. Vienen de Siria, Eritrea, Somalia, Libia, Irak...».
El drama de los menores no acompañados. También Médicos sin Fronteras ha detectado esta tendencia... «Hasta 2014, la mayoría de quienes emprendían esta peligrosa travesía eran hombres jóvenes. Pero durante el año pasado y lo que llevamos de 2015 estamos viendo a personas de todas las edades. Llegan familias enteras, con abuelos y niños pequeños... También estamos atendiendo a un número cada vez mayor de menores no acompañados; por lo general son adolescentes que emprenden el viaje sin sus padres», relata Chiara Montaldo, coordinadora de esta organización en Sicilia. El desastre humanitario es de tal envergadura que Médicos sin Fronteras ha puesto en marcha operaciones de salvamento en el Mediterráneo, una misión sin precedentes en la historia de esta ONG, «ante la falta de voluntad de la Unión Europea para cambiar las políticas que han llevado a esta situación», explica su portavoz Aurélie Ponthieu.
¿Por qué una familia entera o un menor desamparado se echan el mar? Porque lo que dejan atrás es espeluznante. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), el perfil de las personas que intentan alcanzar Europa por la frontera sur ha cambiado. Se ha reducido el perfil de inmigrante por motivos económicos. El 60 por ciento escapa de la violencia. Y la mitad son eritreos y sirios, según Frontex, la agencia europea de control de fronteras.
Los adolescentes que viajan solos suelen ser de Eritrea. Allí, el servicio militar es obligatorio para chicos y chicas. Y es indefinido. Te ata de por vida al Ejército. Las detenciones arbitrarias y las desapariciones están a la orden del día. En cuanto a los sirios, viajan en familia si tienen suficiente dinero... Si no, los padres envían a uno o más hijos por delante con la esperanza de reunirse más tarde con ellos. Por ley, los menores que llegan a Italia no pueden ser repatriados.
La mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. 
El éxodo de Siria es la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Han salido del país casi cuatro millones de personas; la mitad, menores de edad. El 96 por ciento de los refugiados sirios han sido acogidos por los países vecinos: el Líbano, Turquía, Jordania, Irak y Egipto. Los 28 países de la Unión Europea solo estaban dispuestos a reubicar a 36.000. España ha ofrecido 130 plazas. La Eurocámara está pidiendo a los países europeos que establezcan cuotas más generosas. Pero los gobiernos son reticentes. No quieren estimular el efecto llamada.
Así que países como Jordania, donde hay 700.000 sirios, cargan con el peso de la crisis. El diez por ciento está ubicado en el campo de refugiados de Zaatari, y el resto está diseminado por el país, en bolsas de pobreza de las grandes ciudades. Son decenas de miles de familias. Pero el Gobierno jordano no da permisos de trabajo a los sirios, por lo que las opciones de supervivencia pasan por el trabajo infantil (hay miles de niños mendigando o recogiendo chatarra por las calles), el matrimonio forzoso de las hijas o hacer el 'petate' de nuevo.
Un millón de personas esperando cruzar. 
De este modo, eritreos y sirios siguiendo rutas diferentes acaban confluyendo en Libia. La Fiscalía de Palermo calcula que hay un millón de personas esperando en la costa africana su oportunidad para llegar a Europa. No es fácil entrar en Libia. Ni barato. Las mafias que controlan la frontera cobran unos 3000 euros.
Tampoco es fácil salir. Subirse a un cascarón infame cuesta entre 700 y 1500 euros. Como en el Titanic, hay clases. Los de cubierta pagan más, pero tienen más posibilidades de sobrevivir en caso de naufragio. Los de bodega se ahogarán sin remedio. Y, antes de zarpar, hay que esperar durante semanas o meses en un territorio donde impera la anarquía y donde el Estado Islámico ya se ha infiltrado. El pánico está servido. Y miles de refugiados intentan adelantar la salida para evitar a los yihadistas. Berhane, eritreo de 17 años, es testigo del horror. «He visto a gente que decapitaba a los cristianos. De camino a Trípoli veíamos coches quemados por grupos fundamentalistas. En este recorrido, unas 60 personas fueron asesinadas. De ellas, 25 decapitadas... Luego esperamos durante cuatro meses cerca de Trípoli, hacinados en una fábrica. Había más de mil personas. Te hacían llamar a tu casa para decir que te estabas muriendo y, mientras, te golpeaban para que tu familia oyera los gritos».
Nadia, de 15 años, es de la ciudad siria de Homs, muy castigada por la guerra. «Nos fuimos de allí hace dos años y medio. Papá, mamá y mis dos hermanos pequeños. Primero, a Damasco; luego, a El Cairo; y, por fin, a Libia. Un libio quería casarse conmigo. Ni mis padres ni yo estábamos interesados, así que nos amenazó de muerte. Hay muchas chicas sirias que pasan por situaciones similares, a veces solo porque tenemos la piel y los ojos claros». Para embarcarse, la familia pagó unos 1200 euros por persona. El barco tenía vías de agua desde que zarpó, pero llegaron a Italia. La familia de Nadia confía en ser acogida en Dinamarca.
La humanidad por delante de la política. 
Ellos tuvieron suerte. Miles no la van a tener. «¿Cuántos niños inocentes más y sus familias tienen que morir para que nuestros líderes actúen? se pregunta el director general de Save the Children, Andrés Conde. Es hora de poner la humanidad por delante de la política».
Los niños que cruzan el mediterráneo. Por ley, los menores que llegan a Italia no pueden ser repatriados.
A la deriva Ahamed, de seis años, envuelto en una manta termal tras ser rescatado del carguero Ezadeen en enero. El barco fue abandonado en alta mar por los traficantes al quedarse sin combustible. Más de 350 inmigrantes de Siria e Irak iban a bordo sin agua ni comida.

Los niños de los campos. Dos millones de niños sirios viven como refugiados en el Líbano, Jordania, Irak, Turquía, Egipto...
A la intemperie. Tamara, de cuatro años, fuera de la tienda de su familia en un asentamiento temporal para refugiados sirios en el Líbano. La pequeña se frota las manos para entrar en calor.

Fuerza mental. Asiyah, en Irak, es uno de los dos mil niños que participan en el programa de apoyo psicológico de Save the Children. «Aprendemos la importancia de la cooperación y de la paciencia; y, además, a ayudar a otros cuando están mal».

NUESTRAS HISTORIAS
La mirada de Bashira, 10 años. Siria

Los ojos de Bashira han visto más de lo que cualquiera puede imaginar. Para protegerse, Bashira se ha construido un mundo de fantasía. En ese mundo tiene un montón de vestidos y juguetes que se trajo de Siria. Su favorito es un vestido azul que hace que se sienta como una auténtica princesa. Un vestido que no enseña a nadie. Pero su madre explica: «No existe tal vestido. No hay nada. Nuestra casa fue destruida durante un bombardeo. Todo se quemó. Mi hija se imagina que tiene esos vestidos y juguetes. Me rompe el corazón». Bashira vive con sus padres y ocho hermanos en el campo de refugiados de Zaatari (en Jordania), el segundo mayor del mundo, con 106.000 personas. La violencia e inseguridad en el campamento se han convertido en el mayor de los problemas para las autoridades jordanas y los miembros de Acnur.
La huida de Delvin, 12 años, Y sus tres hermanos. Iraquíes

Delvin y sus hermanos pequeños escaparon del avance del Estado Islámico hasta un campo de refugiados en el Kurdistán iraquí. Medio millón de personas abandonaron sus casas, aterradas por los yihadistas. «Huimos porque teníamos mucho miedo. A nuestro vecino lo mataron. A nosotros nos dispararon y querían matarnos. Tuvimos que escapar de Mosul sin coger nada, solo algo de agua. Caminamos hasta que llegamos a la región kurda. Estábamos muy cansados... Tuvimos que dormir seis días en la carretera. Vimos a gente muerta por explosiones cuando escapábamos. Llorábamos de miedo. En el camino hubo gente que nos metió en sus casas, nos dio comida y nos ayudó en todo lo que pudo. Nuestro padre está operado de un riñón. En Irak solíamos llevarlo al hospital. A pesar de que pasó por una operación grave, seguía trabajando como taxista para que no nos faltase de nada. Pero todas nuestras cosas se quedaron en casa... Nuestra ropa, nuestros juguetes. No pudimos traer nada. Ahora dependemos de la generosidad de la gente». Los hermanos de Delvin son Gilan, de ocho años; Reem, de cuatro; y Marwa, de tres.
Las mafias y Feben, 16 años. Eritrea

Mi hermana y yo hemos viajado durante cinco meses para llegar a Europa. Salimos de Eritrea y caminamos tres días hasta la frontera con Etiopía. Allí nos enviaron a un campo de refugiados, pero queríamos reunirnos con nuestro hermano mayor, que está en el Reino Unido. Así que caminamos otros tres días más hasta la frontera con Sudán. La cruzamos por el río Tezeke, que está infestado de cocodrilos. Unos traficantes nos llevaron hasta Jartum y, cuando llegamos, nos dijeron que les debíamos 1400 dólares cada una. Nuestro hermano tuvo que hacerles una transferencia. Estuvimos dos meses en Jartum, escondidas en casa de unos parientes. Nunca salíamos a la calle por temor a que nos detuviese la Policía. Luego fuimos en camión hasta Bengasi. Tardamos una semana en cruzar el desierto. Allí nos vendieron a unos traficantes, y nuestro hermano tuvo que hacer una colecta para recaudar los 1700 dólares que pedían por liberarnos a cada una. Luego tuvimos que pagar otros 1800 dólares por el viaje en barco. La travesía es lo peor: 340 personas y una avería a las tres horas. Es como esperar para morir. Rezábamos. Es todo lo que puedes hacer. Aparecieron unos pescadores tunecinos y nos remolcaron durante 24 horas hasta que nos rescató la Marina italiana y nos trajo a Lampedusa».
El rescate de Hamid, 15 años, y su madre. Sirios

Nos fuimos de Siria cuando empezaron los combates en nuestro barrio. Nos bombardeaban. Así que mi madre, mi hermano pequeño Salim (de 13 años) y yo nos fuimos al Líbano, donde estuvimos viviendo en una residencia. Mi padre se quedó en Siria, cuidando de nuestro abuelo, que es demasiado mayor para viajar. Pero todo es caro en el Líbano: la comida, el agua, la ropa, el teléfono... Así que nos mudamos a Libia. Estuvimos catorce meses en una ciudad llamada Brega. Yo trabajé de albañil. Muchos niños trabajan en la construcción. Pero la vida era insoportable. Amenazas de muerte, mucha inseguridad. A mí me apuñalaron y me robaron. Decidimos marcharnos. Conocíamos a otra familia siria. El padre había contactado con una de las mafias que pone los barcos para cruzar a Italia. Fuimos a Trípoli. Un día, los traficantes nos dijeron adónde teníamos que ir. Allí nos dieron algunas instrucciones para pilotar el barco. No había capitán ni marinos. Dos voluntarios entre los refugiados se hicieron cargo. Pero uno de los motores se rompió a las pocas horas de zarpar y empezó a entrar agua. Teníamos mucho miedo de ahogarnos. La gente en cubierta formó una cadena humana y achicó el agua con cubos, hasta que un guardacostas italiano nos rescató. Hemos pedido asilo en Dinamarca».

TÍTULO: SILENCIO POR FAVOR -  Nueve objetos que el 'smartphone' se llevó por delante,.

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Nueve objetos que el 'smartphone' se llevó por delante

La Agenda, los mapas, la cámara de fotos o los cuadernos caben en el mismo bolsillo. ¿Para qué comprar más trastos?
España es campeón en teléfonos móviles: hay más líneas que españoles. El 81 por ciento de nuestros móviles son smartphones, según el último informe de Fundación Telefónica. Ese estudio también revela que en nuestro país existen 23 millones de usuarios activos de aplicaciones, que realizan 3,8 millones de descargas diarias. Y nos conectamos con nuestros smartphones una media de 90 minutos diarios. Hacemos tantas cosas con el teléfono que estos aparatos se están llevando por delante otros inventos que vivieron sus momentos de gloria hace poco tiempo, como los reproductores de música MP3 y MP4, las cámaras compactas de fotografía o los GPS. Quizá al propio smartphone le quede poca vida: en Francia han inventado uno que es un holograma que se proyecta sobre la piel. Más ligero, imposible.
Bloc de notas. Con aplicaciones como Ever Note, Springpad o Catch se puede organizar la información en carpetas, crear listas de tareas, añadir fotos, sincronizar con redes sociales... El cuaderno tradicional queda noqueado ante ellas.

Teléfono fijo. Desde 2006 hay en España más líneas de teléfono móvil (más de 53 millones) que habitantes. Los teléfonos fijos (menos de la mitad de los habitantes de España) son cosa del pasado.

Consolas portátiles. Difícil competir con juegos adictivos como Candy Crush, pasatiempo diario de casi 100 millones de usuarios en el mundo. De ellos, 1,2 de españoles, de los que el 70 por ciento son mujeres. Los europeos juegan con el móvil, sobre todo, camino del trabajo.

Cámaras compactas. Nokia fue el primero en introducir la cámara en el teléfono. Su idea ha transformado hábitos: ahora, las fotos se hacen y se comparten inmediatamente. Los fabricantes de smartphones batallan para sobresalir en la calidad de sus fotos.

DVD. Los más jóvenes ven películas y series de televisión en sus smartphones. Hay muchas aplicaciones que permiten una programación a la carta a la que se acostumbran cada vez más espectadores.

Calendarios y agendas. Recordatorios; alertas; vista diaria, semanal o mensual; códigos de colores; mensajes de voz; sincronización con otros dispositivos... Las muchas posibilidades de estas agendas casi han liquidado a las de papel.

Tarjetas de crédito. Según un estudio de IAB Spain, el 8 por ciento de los dueños de smartphones en España ya han realizado pagos a través del móvil. El 67 por ciento todavía no lo ha hecho, pero sabe que puede hacerlo. Es una tendencia en alza.

Navegador GPS. Además de llevarte adonde le pidas, hay aplicaciones que te indican las constelaciones y satélites, miden la altura de árboles y edificios... Y también los smartphones llevan incluida la brújula.

Reproductor de música. El iPhone se ha comido al Ipod. En 2008, se vendieron 55 millones de iPods. En 2014 las ventas del reproductor musical de Apple cayeron ¡un 52 por ciento! Ahora es algo residual (el 2 por ciento de sus ventas): el rey es el iPhone, con un 56,4 por ciento.

ENTREVISTA - Manuel Gutiérrez Aragón: "Te voy a contar un par de cosas que no he dicho a nadie",. / A FONDO - Robos rurales, crimen sin castigo,. -

TÍTULO: ENTREVISTA - Manuel Gutiérrez Aragón: "Te voy a contar un par de cosas que no he dicho a nadie" ,.

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Manuel Gutiérrez Aragón: "Te voy a contar un par de cosas que no he dicho a nadie"

A sus 73 años, lleva casi una década retirado del cine, pero igual de activo que siempre, abocado por entero a la literatura. En esas estaba cuando fue recientemente elegido como nuevo miembro de la Real Academia Española. «La distinción más importante de mi carrera», dice. Nos lo cuenta.
Tiene casi todos los galardones de cine posibles, así como dos Premios Nacionales y varias candidaturas al Oscar. Ha tocado con éxito muchos palos: cine, teatro, ópera, televisión... Y en su faceta de escritor recibió el Premio Herralde con su primera novela. Fue presidente de la SGAE, de la Fundación Autor y del Instituto Buñuel; y desde 2004 es miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Hace ocho años decidió retirarse del cine, «no quería verme envejecer a la vista de todos, es mejor que no te vean de viejo toreando», y reanudó su vocación literaria. «Ahora soy un joven novelista», aseguraba poco antes de conocer su elección como académico de la RAE, que afirma «es la distinción más importante de mi vida». 
XLSemanal. Lo veo muy contento.
Manuel Gutiérrez Aragón. ¿Se me nota? Pues la elección de los académicos ha traído muchos disgustos. Este sillón de José Luis Sampedro fue el mismo al que aspiró Francisco Umbral, que luego nunca salió elegido. Allí hay sus más y sus menos, pero el resultado de mi votación ha sido halagador (22 votos a favor, 3 en blanco y ninguno en contra).
XL. Pues no siempre se han llevado bien los académicos con los cineastas que adaptan obras clásicas.
M.G.A. Por eso han metido a uno dentro [risas]. Pero he de decir en mi defensa que mi primera vocación fue literaria y que esto no lo he contado nunca tuve de profesor de Lengua y Literatura en el instituto a Samuel Gili Gaya, que era un gran lingüista y que luego fue académico. Con él me inicié en la tarea de escribir y con él, a los 18 años, pisé por primera vez la Academia, porque me invitó a conocerla.
 XL. ¿Soñó entonces con ser uno de ellos?
M.G.A. No, no; para mí aquel era un sitio de sabios y yo podía ser de todo menos sabio. En este país, la Real Academia Española siempre ha generado y sigue generando toquemos madera mucho respeto; y esto está muy bien porque ya ni la Iglesia ni los políticos ni el Parlamento lo generan. La lengua es de las pocas cosas que podemos vender.
XL. No hace mucho, había sacerdotes y militares entre sus miembros. Ahora solo hay un militar y ningún religioso.
M.G.A. Está bien que haya de todo, que no sean solo lingüistas y escritores. En la Real Academia Española debe haber músicos, cineastas, actores... Fernando Fernán Gómez para mí, el mejor actor español fue el primero en ingresar. Y desde la muerte de José Luis Borau no había ningún director de cine. Pero sigue sin haber un músico, cuando en el diccionario se echan mucho en falta algunas entradas referentes a la música.
XL. Usted dirigió con éxito las dos adaptaciones más importantes que se han hecho del Quijote: una para TVE y otra para el cine. ¿Cree que esto ha pesado en la decisión?
M.G.A. Seguro que ha ayudado; pero yo voy a la Academia porque detrás de mí está el cine. El Quijote es una novela que asusta por su complejidad. Además, cuando eres pequeño, te engañan porque te dicen que es un libro divertido; y, cuando lo empiezas a leer, no lo ves nada gracioso. Yo creo que hasta los 40 o 50 años no le encuentras el punto irónico a sus diálogos ni aprecias la escritura tan bonita que tiene. 
XL. ¿Es cierto que, en la adaptación del Quijote que hizo Camilo José Cela, este le propuso que lo protagonizara Fidel Castro y que usted le contestó: «No, que es capaz de decir que sí»?
M.G.A. Sí, sí, es cierto [ríe]. Pero te voy a contar otra cosa que tampoco he contado nunca: era difícil encontrar un actor de cierta edad que hiciera bien de Quijote y que, encima, montase a caballo y fuera casi un atleta para llevar puesta aquella armadura bajo el sol de La Mancha. Mi primera idea fue que lo hiciera Fernán Gómez, pero detestaba los caballos y dijo que no. Luego pensé en Fernando Rey, que, de entrada, no quiso. Entonces, Cela dijo: «Ya lo tengo, que lo haga Lola Gaos» [risas].
XL. ¡Pues no estaba mal tirado! [Risas].
M.G.A. A mí me hizo mucha gracia y me fascinó la idea; pero, evidentemente, no se nos ocurrió ponerla en marcha. Al final logramos convencer a Fernando Rey y nos olvidamos de Lola Gaos y de Fidel.
XL. Por cierto, ¿de dónde le vienen a usted las raíces cubanas?
M.G.A. Mi padre nació en Cuba y mi abuela era cubana cubana. A mi padre lo llamaban Manuel el Criollo porque era hijo de español y cubana; era muy alegre, muy simpático y muy bailarín. Cuando cumplió 14 años, como a todos los criollos pudientes, lo mandaron para España a estudiar, que era como mandar al niño a Oxford. Luego, mi padre se quedó aquí y se casó con mi madre, que era de Torrelavega y que compensa mi lado cubano con ese carácter adusto de los cántabros.
XL. ¿Cree que Obama logrará levantar el embargo a Cuba?
M.G.A. Lo que hay es un deseo enorme de los empresarios norteamericanos por invertir en Cuba, y esa sed desatada es la que motiva a Obama a dar los pasos que está dando. Pero, a la vez, hay otra sed de igual calibre dentro de Cuba porque entren los americanos. Sin embargo, hay un lobby de origen cubano en el exilio que se resiste e impide desde el Congreso que se levante el bloqueo. Más allá de los vaivenes políticos, siempre me va a quedar Cuba, aunque la vea con cierta distancia.
XL. Cuando dejó Torrelavega y se vino a Madrid a estudiar, se afilió al Partido Comunista. 
M.G.A. Lo hice porque era la máquina más poderosa que había contra Franco. De aquel PC luego salieron socialistas, comunistas y también políticos del PP. Entonces, en la Universidad no había socialistas, allí solo estábamos los del PC y el resto. Éramos cuatro gatos.
XL. Ha dicho alguna vez que se consideraba un «afiliado cobarde».
M.G.A. [Sonríe]. Porque llegaba el último y me iba el primero. Me limitaba a cumplir con mis deberes de militante camarada de pura base, nunca tuve cargos; era un currito. Pero jamás he renegado de ello, como luego han hecho otros. Éramos militantes generosos que arriesgábamos nuestra libertad, y algunos su vida, por traer la democracia. Yo no tenía ninguna vis política, lo hacía por obligación moral.
XL. ¿Y esa misma obligación fue la que le hizo, después, darse de baja del PC?
M.G.A. La misma, sí. Cuando se legalizaron los partidos políticos, ya no hacía ninguna falta que estuviéramos allí. Es curioso porque entonces hubo quien no entendió que lo dejara, pero al cabo de un tiempo casi todos mis compañeros fueron expulsados del PCE por Carrillo, como Nicolás Sartorius o Cristina Almeida.
XL. Se convirtió entonces en el cineasta de la Transición.
M.G.A. Ese nombre me lo puso Vázquez Montalbán y lo acepto a mucha honra porque yo reivindico la Transición ahora que algunos la critican. No fue un pacto entre los militares y la monarquía, aunque pudo empezar así; fue el fruto del esfuerzo de mucha gente, de muchos años y de mucha generosidad. Ojalá se recuperara aquel espíritu ahora. Fue un momento en el que los españoles recuperaron la autoestima, esa cosa que siempre falta en nuestro país.
XL. ¿Y luego dice que no le gusta hacer cine político? 
M.G.A. [Ríe]. Es que no me ha gustado nunca hacerlo, pero parece que siempre acabo haciendo las cosas que pensaba no hacer. En 'Camada negra', yo quería reflejar esa permanente tentación al fascismo que existe en los ciudadanos y que sigue estando ahí. Esa tentación también se da ahora, porque siempre hay quien está al borde del fascismo.
XL. Después de cuatro décadas en democracia, ¿reconoce intentos de dar marcha atrás?
M.G.A. La crisis y el paro tan grande que tenemos podían haber provocado un levantamiento popular que no se ha producido; pero, a cambio, han surgido unos movimientos políticos radicales bolivarianos que exigen un cambio total y que quieren matar al padre. Pero estos movimientos tan radicales, por otra parte, han logrado que la gente que se desentendía de la política haya vuelto a interesarse por ella. Yo prefiero esta opción política, por muy radical que sea, a un levantamiento popular. Como ya soy una persona mayor, lo veo como una etapa interesante y sin sangre. Aunque no creo que esta opción populista y radical dure mucho.
XL. Muerto Franco, terminó un tipo de cine muy concreto y les llegó la hora a los Bardem, Berlanga, Saura, Erice, Borau... y Gutiérrez Aragón. 
M.G.A. Mi generación tuvo un momento bueno durante la Transición porque el público estaba muy reconciliado con su cine. Pero también ocurrió que el español se quitó de pronto el luto de 40 años y lo que le divirtió realmente fue la Movida. Nosotros pensamos que, tras la dictadura, la gente iba a querer ver películas comprometidas y no fue así; querían disfrutar de la vida, gozar del momento de libertad y no ir al cine para ver dramones sobre la guerra ni críticas políticas. Pese a eso, logramos mantenernos muy dignamente porque había público para todos.
XL. ¿Y ahora?
M.G.A. Ahora, me preocupa mucho que esa entente cordiale que había entre público y cineastas se haya venido abajo porque una parte de los ciudadanos consideran a la gente del cine del lado de los políticos. El posicionamiento ante la guerra de Irak fue definitivo. Se produjo entonces una tenaza entre cierto radicalismo de izquierdas y cierto radicalismo de derechas, unido a la actitud de algunos medios de comunicación que nos enfrentaron directamente al público, haciéndonos parecer unos subvencionados, una casta protegida por los distintos gobiernos.
XL. Pero el llamado grupo de la zeja...
M.G.A. Eso fue un error total que, además, no ayudó nada al cine. Hasta la guerra de Irak teníamos un buen entendimiento con el Gobierno, del color que fuera. Fue incluso el Ejecutivo de Aznar el que trajo la ley por la cual el cinco por ciento del presupuesto de las televisiones debía invertirse obligatoriamente en el cine. De hecho, ahora mismo es eso lo que permite que se hagan películas. Hay gente muy criticada por mis colegas, como Paolo Vasile, que son verdaderos entendidos y que hacen muy buenas películas desde sus cadenas, cosa que ocurre cada vez menos desde TVE. Y esa gran ayuda al cine fue gracias a una ley del Partido Popular, no a la zeja ni a Zapatero. Hay mucha desinformación con esto.
XL. ¡Lo veo muy suelto, ahora que ya no hace cine! 
M.G.A. Claro, claro [se ríe]. Ahora puedo hablar bien de Vasile porque, como ya no hago películas, no necesito que me dé ninguna.
XL. En 2007 decidió retirarse, al terminar 'Todos estamos invitados'. ¿Reflejar en el cine el problema del terrorismo vasco era una forma de cerrar el círculo de sus obras sobre la Transición?
M.G.A. Siempre se nos acusó de no hacer películas contra ETA ni de apoyar suficientemente a las víctimas, y aquello no era del todo verdad porque se hicieron más de 50 películas sobre este tema. Pero yo pensé que ninguna de ellas hablaba de las víctimas, porque cinematográficamente son menos interesantes que los verdugos. Por eso me esforcé en hacer una película sobre las víctimas, pero no traté de hacer un análisis del problema.
XL. ¿Y después se cortó la coleta para siempre?
M.G.A. Bueno, he hecho algún documental pequeño; lo que se llama torear de corto, de festival y de salón [sonríe].
XL. Por su lenguaje, está claro que otra de sus aficiones son los toros. 
M.G.A. En la plaza es de los pocos sitios donde todavía me emociono. En el teatro y en el cine, como me conozco muy bien el mecanismo, veo la máquina detrás. Pero en los toros no hay máquina, es el hombre contra la bestia... Aunque jamás se me ocurriría ideologizarlos ni hacer una defensa patriótica de ellos.
XL. De hecho, se opuso a que las corridas se declararán Bien de Interés Cultural. 
M.G.A. Me opuse porque pienso que no tienen por qué prohibirse ni tampoco declararlos bien de nada. Detrás de esa decisión había una ideología política concreta, como la hay entre quienes quieren su desaparición. Yo creo que a los toros hay que dejarlos en paz, porque sobrevivirán, o no, sin necesidad de que entren los políticos a bendecirlos o a prohibirlos.
Premios y festivales. Gutiérrez Aragón conversa con Carmen Maura en el Festival de San Sebastián en 1988. Presentaba su película Malaventura.

La vida por delante. Gutiérrez Aragón, en los años 70. Poco después fue catalogado como «el cineasta de la Transición», título que él lleva «a mucha honra».

Privadísimo
1.- Es cántabro, de Torrelavega (1942), y vino a Madrid para estudiar Filosofía y Letras. Terminó graduándose en la Escuela de Cinematografía porque no logró plaza en la de Periodismo.
2.- De padre cubano, se siente caribeño. «En mi casa se comía congrí (alubias rojas con arroz) un día a la semana, se cantaba y se bailaba en cubano... Yo tuve una niñez muy cubana».
3.- «Soy muy mal actor, de los que miran todo el rato a la cámara. En 1962 hice una escena junto con Sánchez Dragó y Alberto Méndez, en La camisa. Y siendo Fernando y Alberto bastante malos, el peor de los tres era yo».
4.- «Yo traté de ser ecléctico, pero no tibio: yo era de Bardem, del cine italiano... y de Paco Camino».
5.- Lejos hoy de los rodajes, dice que empezará a pensar sobre el tema de su discurso de entrada en la Academia. Pero sin prisa, «me han dicho que tengo dos años por delante».

TÍTULO: A FONDO -Robos rurales, crimen sin castigo,.

A fondo / fotos

Robos rurales, crimen sin castigo

Más de 20.000 robos al año. Frutas, tractores, ganado... La crisis ha disparado los delitos contra la propiedad en el campo. Los agricultores, con el agua el cuello, llevan años reclamando justicia.
Desde un coche, los ladrones estudian el terreno. Si no hay vigilancia, un segundo vehículo entra en acción. Sus ocupantes irrumpen en la propiedad, seleccionan el botín y aguardan a un furgón que lo recoge todo y sale disparado. Para cuando el granjero se quiere dar cuenta ya es tarde.
Así actúan las bandas organizadas de delincuentes agrícolas, grupos criminales que se mueven de pueblo en pueblo, en busca de las propiedades más desprotegidas, y que se han multiplicado de forma exponencial desde el estallido de la crisis económica, allá por el año 2008.
Tractores, maquinaria, herramientas, gasóleo, cobre de canalizaciones de riego, cosechas, colmenas, terneros, ovejas, cerdos..., en el campo español se cometen más de 20.000 robos cada año a una media de 58 diarios, que provocan pérdidas millonarias. Cifras que ahogan las explotaciones, obligando a echar el cierre a muchas de ellas, y que desesperan a los agricultores, que llevan años exigiendo a gritos más vigilancia y un endurecimiento de las penas para los delincuentes.
En octubre de 2013, sus reclamos tuvieron una primera respuesta con la creación de los Equipos Roca (acrónimo de robos en el campo), de la Guardia Civil. Se trataba de mejorar la seguridad de las explotaciones agrícolas mediante la vigilancia permanente y un trato más cercano con los colectivos afectados. Año y medio después, con 97 unidades repartidas por todo el territorio nacional, los saqueos en 2014 descendieron un 12 por ciento con respecto al año anterior. El ejercicio se saldó con más de 3000 detenidos, aunque apenas se han conseguido esclarecer el 16 por ciento de los robos. Es decir, los granjeros siguen sin dormir tranquilos.
Jorge Navarro es un agricultor de Albacete. En los últimos años ha denunciado más de 20 robos de todo tipo de materiales en su propiedad. El más reciente, hace apenas un mes. Los ladrones se llevaron 21 motores de sus sistemas de riego y destrozaron otros dos, los más viejos; frustrados, al parecer, por no poder llevárselos al contar ambos con un enganche más sólido.
«Las aseguradoras te cubren los primeros robos subraya Navarro, pero cuando empiezan a repetirse dejan de avalarte o elevan las primas». Todo un problema para quienes, como él, asisten impotentes a una interminable cadena delictiva en sus explotaciones. «En mi caso añade, al estar mis terrenos cerca de una autovía, los ladrones lo tienen fácil para entrar y salir». Es decir, para cuando Navarro se quiere dar cuenta, sus propiedades ya se encuentran en algún puerto con destino al extranjero. Jorge Navarro admite ya no puede más.
Desde su creación, los equipos Roca han detenido a más de 3000 personas, pero organizaciones como Asaja la mayor entidad profesional agraria de España llevan años denunciando que la mayoría de los culpables reciben castigos muy leves o son puestos enseguida en libertad. Una situación que, por otro lado, está a punto de cambiar.
El próximo 1 de julio entrará en vigor la última reforma del Código Penal que atiende las viejas reivindicaciones de los agricultores y ganaderos, que siempre se habían sentido desamparados por la normativa actual. Por primera vez en la legislación española se contemplarán penas de uno a tres años de prisión para hurtos reiterados, sustracción de productos e instrumentos agrarios, así como para la compra de bienes robados. «Es un gran avance», se congratulan desde Asaja.
La reforma, además, eleva las penas de uno a cuatro años a los miembros de organizaciones que se dediquen a la comisión continuada de delitos contra la propiedad, como ocurre con la gran mayoría de los robos que se cometen en el campo.
«Estamos hablando de bandas organizadas que conocen bien el medio rural confirman los investigadores. Los ladrones se saben el calendario de la siembra y de la recogida. Muchos de los robos, de hecho, se producen nada más plantar las semillas o cuando las frutas y las verduras están ya para su recolección».Por ejemplo, en Andalucía escenario de un tercio de los delitos agrícolas en España se registran muchos robos de tomates, pimientos y aceitunas; de naranjas en el Levante; brócolis en Aragón... Estos grupos organizados también roban todo tipo de herramientas y maquinaria, incluidos tractores y hasta cosechadoras, máquinas voluminosas cuyo precio puede alcanzar los 200.000 euros.
Según explican los investigadores, el robo de ganado es algo más reciente, una actividad nacida al hilo de la crisis. «Actúan, como todos los demás, en grupo revelan y gozan de medios específicos para el transporte de reses, ovejas, cerdos...». Una verdadera pesadilla para pastores como Valero Serrano.
Este maño, con más de 700 ovejas y corderos a su cargo, ha sufrido ocho asaltos en los últimos siete meses. En realidad lleva años perdiendo ovejas, el animal preferido por estos cuatreros del siglo XXI, mes tras mes. De nada le sirven las gruesas cadenas y las dos cerraduras con las que intenta blindar la puerta de acceso a su establecimiento. Los delincuentes fuerzan la entrada y se llevan las ovejas. Con frecuencia, al despertarse por la mañana, se encuentra a alguno de sus animales degollado, desollado y sin carne, en lo que puede interpretarse como una suerte de amenaza mafiosa. Otras veces, el saqueo se produce en la nave donde guarda sus herramientas.
Como explican desde la Guardia Civil, una de las principales dificultades que encuentran a la hora de trabajar en este campo es que no existe un perfil muy específico de delincuente. El arco va desde las bandas organizadas de ámbito nacional y estructura jerárquica hasta el ladrón que actúa en solitario. «No hay un ladrón tipo de edad o grupo social señalan, si bien el 70 por ciento de los detenidos son españoles y entre los extranjeros predominan los rumanos».
Las autoridades celebran los logros obtenidos en apenas año y medio por los Equipos Roca, pero lo cierto es que para los agricultores y ganaderos no está siendo suficiente.
Desde la influyente Asaja, sin ir más lejos, se pide un aumento de los controles y de la vigilancia policial en el campo. Quienes se lo pueden permitir, como algunas grandes explotaciones frutícolas, en especial cuando llega la hora de la recogida, contratan seguridad privada e instalan vallas y cámaras de seguridad.
Otros se las apañan como pueden. A Francisco de la Fuente, un agricultor alcarreño, solo le queda confiar en sus cuatro mastines. Sus perros, sin embargo, no detuvieron a los ladrones que, tras destrozar la cerradura de su nave, se llevaron sus herramientas y maquinaria de trabajo. Tampoco los intimidaron mucho cuando se adentraron en mitad del sembrado para llevarse el gasoil de sus tractores, pero sus mastines es todo lo que se puede permitir. En algunos pueblos los productores agropecuarios han optado incluso por formar patrullas vecinales nocturnas, medidas que la Guardia Civil no recomienda como la mejor solución.
Perder el sueño. Ángel López, de Ciudad Real, posee varias hectáreas de viñedos. Hace un mes le robaron parte de sus cultivos. También ha perdido varias instalaciones y un motor de riego. Hace tiempo que no consigue dormir tranquilo.
La investigación. Los investigadores de los Equipos Roca trabajan de paisano. Su labor es crear perfiles de delincuentes y reconstruir cada delito. Visitan con frecuencia los desguaces en busca de material robado.
Indefensión. María del Carmen Martínez* tiene su explotación en Cuenca. Hace dos meses sufrió el último robo. Se llevaron un grupo de luz y maquinaria por valor de 3000 euros. Dice que la vigilancia policial en la zona no es suficiente.

*María del Carmen Martínez
Los rastreadores. En un mapa, tres agentes relacionan puntos donde se han producido robos. Después rastrearán las zonas afectadas con sistemas de geolocalización. La colaboración ciudadana subrayan es fundamental.
Perder el seguro. María Victoria Rituerto, de Zaragoza, se dedica al montaje y suministro de instalaciones agropecuarias. En dos años ha sufrido tres robos y pérdidas por unos 50.000 euros. El seguro ya no le cubre ningún robo más.
Despojado. Enrique Callejas está al cuidado de 400 hectáreas de regadío y una ganadería de terneros en Zaragoza. Le han robado ganado, cable, gasoil... En el último robo perdió un motor de riego de 3000 euros justo cuando la cebada empezaba a espigar. Ahora, al no poder regar, teme perder la cosecha si el seguro deja de cubrirle ante los robos en cadena que ha sufrido.

COCINA DEL DOMINGO - LASAÑA DE VERDURA ASADA,./ NATURALEZA - ANIMAL - Gustavo existe! Estaba en el Caribe...

TÍTULO: COCINA DEL  DOMINGO  - LASAÑA DE VERDURA ASADA,.


Lasaña de verdura asada / fotos

Tiempo de preparación: 2 h y 40 min Ingredientes para: 4 personas
Tiempo de preparación: 2 h y 40 min
Ingredientes para 4 personas: 1 kg de calabaza en rodajas de 1 cm, 2 bulbos de hinojo cortados en rodajas, 2 pimientos morrones crudos y en tiras anchas, aceite de oliva, mantequilla, harina, 7,5 dl de leche caliente, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 1 calabacín picado, 1 zanahoria picada, vino blanco, 800 g de salsa de tomate, hojas de lasaña de cocción rápida, 300 g de espinacas rehogadas con ajo, 3 bolas de mozarela y 1 puñado de Idiazábal rallado.
Elaboración: en una fuente se estiran la calabaza, el hinojo y los morrones con sal y aceite y se hornean durante 40 minutos a 200 ºC. En una olla se sudan la cebolla, el ajo, el calabacín y la zanahoria con sal y pimienta y se rehogan 5 minutos. Mientras, se hace una bechamel con mantequilla, harina y leche. Se añaden a la verdura el vino y el tomate y se guisan 45 minutos.
Acabado y presentación: se monta la lasaña poniendo de fondo el tomate, luego pasta y bechamel y, por encima, la primera capa de verduras asadas. La segunda capa llevará: tomate, pasta, espinacas, bechamel y verduras. Terminamos con una última capa igual, pero coronada no con verduras, sino con mozarela pellizcada y queso Idiazábal. Se hornea 40 minutos. Se deja reposar 15 antes de comer.
Paso a paso
1. Se sudan la cebolla, el ajo, el calabacín y la zanahoria. Se rehogan 5 minutos y se añade el vino para guisar.

2. Se monta la lasaña poniendo de fondo el tomate. Luego, la pasta, la bechamel y la primera capa de verduras.

3. Se agregan una segunda y una tercera capa de tomate, pasta, espinacas, bechamel y verduras asadas.

4. Se corona la lasaña con una capa de mozarela pellizcada y queso Idiazábal. Se hornea durante 40 minutos.

Mis trucos
Según la cantidad de grasa y de harina que echemos, nos quedará una salsa bechamel más ligera o más espesa. Para este tipo de preparación conviene que la densidad sea ligera, para que la lasaña no salga muy 'mazacote'.
El vino: Viña Pomal 106 Barricas Reserva 2010. Desde 1904, ya 106 añadas de este tinto reserva Rioja de edición limitada han visto la luz. Criado 20 meses en 106 barricas, es sabroso, con vigor y estructura y un elegante fondo mineral. 15 ¬. J. L. Recio
Reinos de humo
por Carlos Maribona
Vuelta a la naturaleza
Con la primavera llega el tiempo de las mejores verduras en las huertas de España. Cuando valoramos más que nunca el producto, pocos tan naturales y sanos, cargados de cualidades nutritivas y al mismo tiempo deliciosos en la mesa. Nuestro país es el segundo productor de la Unión Europea, pero no se trata tanto de cantidad como de calidad y de variedad. Y en eso apenas tenemos rival. Las huertas de la ribera del Ebro, desde La Rioja hasta Aragón, pasando por Navarra; las de Murcia y Almería; las de la vega de Granada; sin olvidarnos de las de las orillas del Tajo; de las de Cataluña o del País Vasco, ofrecen estos días lo mejor de sí mismas. Pasaron ya los tiempos que nos recordaba Josep Pla en los que las verduras eran consideradas un simple acompañamiento de otros productos o el alimento de quienes no disponían de otra cosa mejor. Ahora los cocineros las incluyen en sus menús como protagonistas, investigan sobre ellas, las cultivan personalmente o se las compran a pequeños productores. Y demuestran que no tienen por qué ser aburridas. Todo lo contrario. No hay mejor exponente de las nuevas tendencias de la cocina, las que apuestan por el producto más próximo al restaurante y, sobre todo, por la estacionalidad. Se trata de una vuelta a la naturaleza, la que Jean-Fraçois Revel consideraba el destino inevitable de la cocina civilizada.

TÍTULO: NATURALEZA - ANIMAL - Gustavo existe! Estaba en el Caribe...
 
parecidos razonables -fotos,.

¡Gustavo existe! Estaba en el Caribe...

El zoólogo Brian Kubicki la ha llamado Hyalinobatrachium dianae en honor de su madre, Diana, pero la rana merecía llamarse Gustavo (o Kermit, su nombre original americano).
Kubicki y sus compañeros Salazar y Puschendorf descubrieron esta nueva especie de rana de vidrio -es casi transparente- en la vertiente caribeña de Costa Rica, a unos 600 metros sobre el nivel del mar, pero no habría tenido repercusión más allá del círculo científico si no hubiera sido por su gran parecido con el personaje de The Muppet Show y Barrio Sésamo. ¿Habrá también una Miss Peggy por descubrir?


DESAYUNO - CENA - DOMINGO - Albert Espinosa - ESCRITOR - ACTOR ,./ EL BOTIJO - ABANDONEN EL GRUPO,.

TÍTULO: DESAYUNO - CENA - DOMINGO - Albert Espinosa - ESCRITOR - ACTOR ,.

Albert Espinosa: "Reírme de lo que me ha pasado no es macabro: la pérdida es una ganancia"

Barcelona, 41 años. Soy guionista, escritor, cineasta y actor. A los 14 perdí una pierna; a los 16, un pulmón; y a los 18, parte del hígado. Tras 'Pulseras rojas' y 'El mundo amarillo', publico 'El mundo azul'.
XLSemanal. Parece que le divierte hacer humor negro con las cosas que a los demás nos producen pena. 
Albert Espinosa. Son las ventajas de pasar diez años en el hospital y que la gente no venga a verte por miedo a que le pase lo mismo. Al final, las penas son miedos no resueltos.
XL. Me refería a los chistes morbosos que hace sobre sus amputaciones.
A.E. Es que si digo que tengo un pie en el cementerio es porque enterré allí mi pierna. Y si digo que pierdo aceite es porque mi pierna ortopédica se ha estropeado y...
XL. ¡Pare, pare! Esto es macabro y no le voy responder en esa línea. 
A.E. ¡Eh, no te cortes! Si quieres hacer una broma con mi pierna, me reiré seguro. No me parece macabro ni morboso: hay que entender que, al final, cualquier pérdida es una ganancia.
XL. ¿Ha ganado mucho sin una pierna, sin un pulmón y sin medio hígado?
A.E. Sí, gané mucho porque aprendí que con la mitad se puede vivir. Además, desde que me quitaron un trozo de hígado con forma de estrella pienso que llevo un sheriff dentro [ríe]. Creo que las muertes dan mucha vida.
XL. ¡Deje! Cuanto más tarde, mejor.
A.E. Veamos: si yo te pregunto cuál es la muerte que más te ha tocado, seguro que sé por qué eres como eres.
XL. ¡Menos mal que pregunto yo! [Risas]. 
A.E. Digamos que yo vivo de milagro: me dieron un 3 por ciento de posibilidades de vivir y me aconsejaron irme a una isla a pasar mi último mes... Y aquí estoy.
XL. Así empieza su libro: cinco niños terminales se conocen en una isla a la que van a cumplir su último sueño. 
 A.E. Sí, aunque solo el inicio es autobiográfico.
XL. Está claro, los cinco niños mueren...
A.E. Pero cuento muchas cosas que he visto: mis mejores amigos del hospital eran niños que, al morir, me traspasaron sus vidas. Por eso tengo 4,7 vidas.
XL. Las cosas que viven estos niños son irreales, utópicas y hasta casi absurdas. 
A.E. Sí, porque las mejores aventuras son siempre increíbles. Amo 'El principito'. Lo he leído más de 200 veces. He intentado hacer un Principito con mi historia.
XL. ¡Válgame Dios! Apunta alto, ¡eh!
A.E. [Ríe]. Pues creo que a la gente le está llegando: he sido el más vendido en Sant Jordi y, en unos días, me recibe el Papa, que quiere conocerme. Estoy feliz.
XL. Y Spielberg le pidió su pulsera roja.
A.E. Sí, al comprar los derechos de la serie. Pero no se la daré nunca a nadie; al Papa tampoco. Es mi mayor tesoro.

Desayuno,.

Con muchos huevos

«Escribo hasta las cuatro de la mañana y desayuno a las doce: una tortilla francesa de tres huevos (a veces le meto dentro atún), un zumo de naranja y un cruasán».

Cena ,. Un filete de pescado con tomate, lechuga, pan, beber agua, postre una manzana,.

TÍTULO: EL BOTIJO - ABANDONEN EL GRUPO,.

EL BOTIJO -foto,.

Resultat d'imatges de el botijo
Una de las abominaciones sociales de nuestra época son los grupos de WhatsApp. La nueva misantropía consiste en negarse a pertenecer a ninguno. El de la familia. El de los excursionistas a Gredos. El de papás del cole. El de barbacoa este domingo. El de cinéfilos. El de propietarios de una Norton. El de candidatos a acostarse con Bar Refaeli. El del club de tiro de pichón. El del club de lectura. Qué sé yo, hay tantos grupos de WhatsApp como interacciones sociales. Y, si uno abusa de su sentido de pertenencia, si siente pavor a la exclusión o a que le sean interrumpidos los flujos de información con la gente que compone su vida social, corre grave riesgo de no poder hacer otra cosa a lo largo del día que atender sus innumerables grupos de WhatsApp. Es como tener metidas en tu habitación, constantemente, a todas las personas que conoces manteniendo con todas ellas a la vez conversaciones paralelas. Para enloquecer. Yo me borré de los pocos grupos que me abdujeron cuando constaté, primero, que eran triviales. Y, segundo, que, al sentarme a escribir, era incapaz de avanzar dos renglones sin que me distrajera un temblor del móvil. Usted me dirá: pues apaga el móvil. Pero es que no puedo apagar el móvil, porque no estoy dispuesto a asumir el riesgo de que un hijo mío me necesite y yo no pueda enterarme porque tenía el móvil apagado para proteger mi atmósfera de trabajo de la grillera insufrible que son los grupos de WhatsApp. Me salí de todos los grupos y tuve la sensación liberadora de estar echando de casa a un montón de pelmazos que tendrían que haberse ido mucho antes.
Los grupos de WhatsApp tienen un problema añadido del que no fui consciente hasta que un amigo me habló de ello el otro día. Convengamos primero en que la ruptura de relaciones tiene ahora una prolongación en los grupos de WhatsApp. Alguien se enfada con alguien. Antes bastaba con mandarse mutuamente a la mierda y no volver a llamarse nunca más. Si uno quería manifestar su inquina con más vehemencia, podía incluso practicar el ritual de borrar del móvil el número de teléfono del antiguo amigo, devenido enemigo mortal. Como en una ceremonia vudú, como en una muerte alegórica, como clavándole una aguja al muñeco. A todo esto, ahora se agrega una ceremonia más: «Fulanito ha abandonado el grupo». Fulanito sale con cajas destempladas, como pegando un portazo, del grupo de WhatsApp. «¡Ahí os quedáis!». Y si no se va, puede improvisarse un tribunal que lo bloquee, lo cual no es agradable porque tiene algo de purga soviética o jacobina de quien antaño fue un camarada y ahora es pasado por la cuchilla.
A esto último iba, a un ejemplo específico. El amigo que me ha contado el problema pertenece a un grupo de WhatsApp compartido por muchos amigos; algunos de ellos, matrimonios. Allí hablan de planes para hacer todos juntos, pero también comparten anécdotas, se ríen de lo que les va pasando y, en general, se mantienen informados unos de las vidas de los otros. Uno de los matrimonios se separó no hace mucho. Ella se marchó a otro país y el que quedó como miembro del grupo de amistades, tanto en lo virtual como en lo real, fue él. Al cabo de un tiempo, comenzaron a apercibirse de un pequeño problema: ella se había marchado del país y de sus vidas, pero no del grupo de WhatsApp. Nunca apareció el rótulo: «Fulanita ha salido del grupo». Esa ruptura definitiva no se había producido. Pero tampoco decía nada ni interactuaba. Estaba ahí, sin más, como un submarino sumergido que usara su periscopio para espiar. Es decir, que ella no estaba dispuesta a cerrar esa ventanita abierta a la vida de su ex, para saber qué hace, con quién lo hace y qué información interesa al abogado. La situación es de bloqueo, porque en el grupo fueron amigos de ambos y no quieren tomar partido, por lo que no pueden expulsarla. Por supuesto, el ex ya ni escribe, por miedo a meter la pata. O sea que en lo real están separados y con todo resuelto. Pero en WhatsApp todavía no. Salgan de esos grupos, háganme caso.