TITULO: EL HORMIGUERO LUNES -14 - JUEVES -17- Septiembre,.
Lunes -14- Septiembre,. Antena 3 a las 21:30, foto,.
Este lunes, como madrina de excepción, Tamara Falcó pone en marcha la nueva temporada de 'El Hormiguero 3.0',. El Hormiguero 3.0' vuelve con todas las ganas e ilusión renovadas y muchas sorpresas.
Como
madrina de excepción, recibimos a Tamara Falcó, uno de los rostros
revelación de la televisión de los últimos meses y que nos hará
participes de su nueva colaboración semanal en el programa.
Será
el pistoletazo de salida a una nueva temporada que girará en torno al
humor, la actualidad y el entretenimiento en estado puro.
Martes -15- Septiembre,.
Antena 3 a las 21:30, foto,.
El martes, visita estelar del actor Mario Casas a 'El Hormiguero 3.0',.
El Practicante' es un thriller psicológico que se estrena mundialmente en Netflix el próximo 16 de septiembre.
En
la cinta, Casas interpreta a un técnico en emergencias sanitarias al
que la vida junto a su pareja empieza a desmoronarse tras sufrir un
accidente. Obsesionado con la idea de que ella le es infiel, convertirá
su vida en un infierno del que será difícil escapar. Miercoles -16- Septiembre,. Antena 3 a las 21:30, foto,.
El
miércoles, 16 de septiembre, nos acompañan dos de los grandes
triunfadores de la cartelera española de este verano, los actores
Santiago Segura y Toni Acosta.
Este lunes, como madrina de excepción, Tamara Falcó pone en marcha la nueva temporada de 'El Hormiguero 3.0'
El martes, visita estelar del actor Mario Casas a 'El Hormiguero 3.0'
Ellos protagonizan 'Padre no hay más que uno 2', la película
más taquillera del año en nuestro país que han visto casi dos millones
de personas. La cinta prosigue el éxito de su primera parte,
'Padre no hay más que uno', que logró ser también la película española
más vista de 2019. Además, Segura y Acosta nos presentarán a una
de los jóvenes talentos de la saga, Luna Fulgencio, que en la película
interpreta a una de las hijas del matrimonio que forman Santiago y Toni.
Jueves -17- Septiembre ,.
Antena 3 a las 21:30, foto,.
Alejandro Sanz, Laura Pausini, Pablo López y Antonio Orozco, invitados el próximo jueves en 'El Hormiguero',.
Los coaches de la nueva edición de 'La voz' serán uno de los
primeros platos fuertes de la nueva temporada del programa presentado
por Pablo Motos en Antena 3,.
El hormiguero' regresa este lunes a Antena 3
con una temporada que seguirá contando con invitados cuyos rostros son
muy conocidos por los espectadores de nuestro país. El formato
presentado por Pablo Motos volverá a recibir la visita en plató de Laura Pausini, Alejandro Sanz, Pablo López y Antonio Orozco en sus primeros programas tras su descanso estival, según ha conocido en exclusiva YOTELE.
Para ser más exactos, los coaches de la nueva edición de
'La voz' en Antena 3 volverán divertirse en el plató del programa el
próximo jueves 10 de septiembre, siendo el broche de oro a la
primera semana de su 15ª temporada en la cadena principal de Atresmedia
Televisión al ser artistas que ya han sido invitados en
numerosas ocasiones. De esta forma, la cadena calienta motores ante el
inminente estreno de la nueva edición del talent show musical.
TITULO: La Sexta Columna - El PSOE de Badajoz celebra que Fragoso recoja «el guante» de su propuesta de plan de movilidad . Viernes -18- Septiembre .
Este viernes -18- Septiembre a partir
de las 21.30, 'La Sexta, foto,.
El PSOE de Badajoz celebra que Fragoso recoja «el guante» de su propuesta de plan de movilidad,.
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Badajoz envió ayer
un comunicado en el que celebra que el alcalde, Francisco Javier
Fragoso, haya «recogido el guante» respecto a su propuesta de poner en
marcha un plan de movilidad y consideran que es un «buen punto de
partida» para «trabajar en común» para explorar soluciones innovadoras a
la movilidad en Badajoz.
Los socialistas se sienten «agradecidos
del cambio de idea del alcalde» ante la solicitud de la comunidad
universitaria de ampliar el servicio de transporte urbano y «reconocer
la propuesta de los socialistas de lanzar un nuevo y verdadero Plan de
Movilidad Urbana».
Algunas
de las ideas propuestas para este plan, señalan los socialistas en nota
de prensa, fueron ampliar los servicios de autobuses, mejorar el carril
bici, reactivar el servicio de bicicletas, compartir vehículo, acceder a
pie... y «otras tantas alternativas saludables y beneficiosas para toda
la ciudad que pueden ser parte de este nuevo Plan de Movilidad Urbana».
Los
socialistas recuerdan el Pacto de Ciudad «ofrecido y rechazado por el
equipo de gobierno» para mejorar «en todo lo posible» la ciudad de
Badajoz y, a pesar de no estar liberados, se ofrecen para trabajar en un
«actualizado Plan de Movilidad en unión a expertos de la Universidad de
Extremadura y otras entidades públicas o privadas», indicaron ayer.
TITULO: Equipo de investigación - Contagio o soledad, el dilema de las residencias , Viernes -18- Septiembre,.
Este viernes -18- Septiembre,. a partir
de las 22.30, 'La Sexta, fotos.
Contagio o soledad, el dilema de las residencias,.
Difícil
equilibrio. Las familias tienen ahora más miedo al daño que el
aislamiento prolongado pueda causaren sus mayores que al virus. La
región reanuda las visitas para mitigar la factura emocional de los
residentes
Carla
García, Ana, Yolanda y Cristina Belloso y Adrián García. Son la familia
de Ángela López, que vive en la residencia La Granadilla de Badajoz El
lunes se concentraron para pedir que les dejaran verla.
El
lunes en las páginas de HOY se publicaba la carta de un lector en
recuerdo de su padre fallecido en una residencia de ancianos. 'No fue
por la covid-19' se titulaba, y en ella decía que sin poder asegurar que
la pena producida por la falta de contacto con su familia es lo que se
lo había llevado, estaba convencido de que había contribuido a su
deterioro físico, anímico y emocional. Esa sensación es la que expresan
ahora muchas de las familias que tienen a un ser querido en una
residencia. Del miedo a que entrara el virus y los matara, han pasado al
terror de pensar que puedan morir de pena. En esta evolución hay cinco
meses y medio de ausencia forzosa, de visitas que se cuentan con los
dedos de una mano, de encuentros cronometrados a más de dos metros de
distancia y de una sensación de tristeza que le ha ido comiendo el
terreno a la prudencia.
La pandemia ha planteado a las
residencias de ancianos un difícil dilema: mantenerse blindadas para
proteger a los mayores de un virus que ha demostrado ser implacable con
ellos o abrir las puertas para frenar la factura emocional que les está
provocando el aislamiento forzoso. Cerrar las residencias a cal y canto
fue la solución fácil, abrirlas está siendo más complicado.
En
un intento de equilibrio, el Consejo de Gobierno ha acordado esta misma
semana flexibilizar las visitas de los familiares y las salidas de los
residentes en Extremadura. Lo hace con el mejor escenario dentro: ahora
mismo solo una (en Azuaga) de las 324 residencias de la comunidad tiene
contagios, y con un contexto amenazante fuera: contagios al alza y
rebrotes diarios. Esta decisión alivia a las familias pero ha despertado
los fantasmas entre quienes están al frente de la gestión de las
residencias.
Estefanía Hidalgo está integrada en el área de envejecimiento del
Colegio de Psicólogos de Extremadura. Hace un radiografía de cómo se
pueden estar sintiendo los mayores que están en las residencias: «Va a
haber mucho sentimiento de soledad por estar fuera del entorno familiar
en estos momentos, de tristeza y desmotivación por el aislamiento y de
miedo por poder contagiarse y morir. El enfado con la situación, sus
familiares y con los propios trabajadores del centro también pueden
formar parte de esas emociones».
Hidalgo augura que la restricción
del contacto social «va a favorecer la aparición de trastornos
afectivos como la ansiedad y la depresión, agravando el deterioro
cognitivo que ya tuvieran». Ante esto, pone el acento en la falta de
psicólogos que trabajan en las residencias. «Por ley debería haber un
psicólogo en cada residencia pero no se cumple y ahora son muy
necesarios para dar cobertura a residentes y familiares». Sobre estos
últimos, habla de sensaciones comunes de incertidumbre, miedo, duelo
anticipado, rabia, culpa e impotencia por no poder ver a sus familiares.
Ante esto ha preparado un decálogo para dar unas claves que ayude a las
familias a sobrellevar la situación.
Cristina
Belloso ha visto a su madre una sola vez desde que se declaró la
pandemia del coronavirus. Fue a inicios de julio, Extremadura estrenaba
nueva normalidad y con ella se rompía el confinamiento también de las
residencias de ancianos. Entonces se hablaba de una posible segunda ola
de contagios en otoño, una tregua para la separación forzosa entre ambas
que no llegó ni a diez días. La segunda semana de julio, la residencia
de La Granadilla de Badajoz donde vive su madre desde hace cinco años
volvió a cerrar sus puertas. En la capital pacense a esas alturas, los
rebrotes asustaban y Salud Pública aconsejó volver a cerrar las
residencias de la ciudad. Durante el estado de alarma, estos centros
fueron el punto débil de la región: 432 residentes fallecidos, más del
80% de las vidas que la covid se ha llevado en Extremadura desde el 14
de marzo.
No
es el caso de la residencia pacense, que se ha mantenido libre del
virus con un férreo aislamiento. El coste, la erosión emocional para los
residentes y sus familias. «Nosotros estamos cada vez más apenados, más
agobiados y más impotentes porque no nos dejan verla y a ella –su
madre– cada vez que hablamos le notamos más tristeza en su voz y menos
entendimiento de por qué la hemos dejado sola. Mi madre es una persona
muy dada a la depresión y no las tengo todas conmigo de que salga
indemne de todo esto. Tenemos más miedo a eso que a cualquier virus».
Ese
miedo es el que le ha llevado a sumarse a la plataforma de familiares
que el pasado martes se manifestó delante de la puerta de la residencia
en la que está su madre para pedir que volvieran a abrirla a las
visitas. «Me dan ganas de saltarme la valla, ella necesita de nuestro
afecto y nos lo niegan».
Decálogo para los familiares
1-El
cuidado emocional. Identificar lo que se está sintiendo, ponerle nombre
y sacarlo fuera:hablando, escribiendo un diario o a través de la
pintura u otro arte. 2-Orientarse a la solución. Aceptar lo que no está en nuestra mano cambiar aunque no nos guste. 3-Hábitos
saludables. Es fundamental cuidar la alimentación, el sueño, practicar
deporte de forma regular y mantener las rutinas. 4-Tiempo para uno mismo. Hay que darse momentos de gratificación haciendo actividades que nos gusten o nos distraigan. 5-Familia y amigos. Apegarse a familiares y amigos. En un momento malo, hay que desahogarse con el entorno. 6-Darse ánimo. Tanto si se consigue ver al familiar o si se ha logrado controlar el desánimo. 7-No
culparse. Hay que repetirse mucho que se ha hecho lo que se creía mejor
en ese momento y que lo que ha sucedido después no depende de uno. 8-Contacto.
Mantener un contacto continuo con la residencia para saber de su
familiar, mediante teléfono, redes sociales o a través de los
trabajadores. 9-Información fiable. Acudir a medios de comunicación para informarse y evitar los bulos que circulan por las redes. 10-Ayuda profesional. Si con estas claves se sigue sintiendo desbordado, hay que pedir ayuda a un psicólogo.
María
José Pereira sabe también de esa impotencia. Tiene a su madre en la
misma residencia. Ella ha podido verla en cuatro ocasiones en estos
meses marcados por el virus. Lo ha hecho con una mesa larga de por
medio, con mascarilla y negándole el contacto cuando su madre le hacía
gestos para que se acercara. Hace siete años sufrió un ictus y la dejó
sin habla, por lo que ni siquiera puede recurrir a la llamada de
teléfono. «Mi madre tiene una tristeza infinita. Es muy duro porque
quieres abrazarla y no puedes, me dice que me acerque y no la puedo
tocar, lo hago por su bien pero es tan doloroso». Como muchos familiares
han tirado de los trabajadores de las residencias para poder ver a su
madre a través del teléfono. «Me he tenido que buscar la vida para verle
la cara. La última vez le pedí el favor a la peluquera de que le
hiciera un vídeo y me lo mandara». Desde el Sepad, su gerente José
Vicente Granado, reconoce que la pandemia les ha colocado en una
complicada tesitura. «Está siendo tan dura que es muy difícil conjugar
la protección de la salud con el régimen de visitas. Sabemos que cuando
entra el virus en una residencia es letal, eso nos lo ha enseñado la
primera parte de la pandemia. Sin embargo, desde el fin del estado de
alarma no ha vuelto a haber fallecidos en los centros residenciales, lo
que nos demuestra que estamos haciendo las cosas bien. Prefiero el ruido
de los familiares por no tener todas las visitas que les gustaría antes
de que muera más gente». Lo más duro para los mayores ya ha
pasado, asegura Granado. Se refiere al estado de alarma, los meses de
encierro en sus habitaciones. «El aislamiento les ha hecho demenciar,
muchos han perdido la memoria y también movilidad. Ahora estamos
intentando que se recuperen con fisios y terapeutas ocupacionales,
luchando por revertir ese impacto». En la nueva normalidad –añade–
no están encerrados, pueden moverse por las zonas comunes y exteriores
de los centros, pero ahora es cuando más necesidad de contacto familiar
tienen. «Entiendo la importancia de las visitas porque el deterioro
cognitivo va en aumento cuando no se tiene el mismo contacto con los
familiares. Por eso estamos intentando poner todos los recursos que sean
necesarios con videollamadas y un régimen de visitas aunque sea
restringido. El impacto emocional cero y el riesgo de contagio cero es
imposible».
«El aislamiento les ha hecho demenciar. Estamos intentando revertir esa impacto emocional»
José Vicente Granado Gerente del Sepad
«Estamos apenados e impotentes; mi madre tiene la voz más triste y entiende menos por qué la hemos dejado sola»
cristina belloso, familiar
«He tenido que buscarme la vida para ver a mi madre. La última vez le pedí a la peluquera que le hiciera un vídeo»
maría josé pereira, familiar
El regreso de
las visitas alivia en parte la desazón de los familiares, pero vuelve a
sembrar el miedo entre los que gestionan las residencias. «Las familias
no son conscientes de que ellos pueden traer el virus, les pueden las
ganas de verlos, pero la experiencia anterior nos dice que no podemos
exponer a los abuelos al virus por no saber decir que no a tiempo»,
valora la directora de varias residencias de la provincia cacereña, que
pide que no se publique su nombre. «No estoy de acuerdo con que
se flexibilicen las visitas. Desde las administraciones es muy fácil
escuchar a las familias, pero si la situación se agrava lo vamos a
sufrir los que estamos al pie del cañón». Ella ha visto los estragos del
virus, por eso lo tiene claro:«Yo antepongo la salud, si supiera la
gente lo que es la covid cambiaría todo. Falta mucha conciencia entre
los familiares y en la sociedad en general», concluye.
«Una persona válida no debería estar en una residencia»
La
pandemia ha puesto en cuestión la asistencia a los mayores basada en
las residencias. El Sepad empezó a fraguar un cambio de rumbo en sus
políticas antes de que la covid hiciera su aparición. Sus estragos han
venido a confirmar que es necesario un cambio en el modelo residencial. Este
se está articulando en tres pilares y se quiere desarrollar esta
legislatura. El primero es evitar que los mayores ingresen en
residencias y que estos centros solo acojan a personas dependientes.
«Una persona válida no debería estar en una residencia y tenemos muchos
válidos en ellas. Sabemos que nadie quiere salir de su casa por mucho
que se diga con la boca chica que sí para no dar castigo a sus hijos. En
muchas ocasiones se van porque hay ciertos servicios que no tienen
cubiertos en sus casas y ahí es donde tenemos que llegar», explica José
Vicente Granado, gerente del Sepad. La alternativa que barajan es
potenciar los centros de día, los pisos tutelados y la ayuda a
domicilio para que los mayores puedan mantener su autonomía sin salir de
su entorno. «Si no saben hacerse la comida que se la sirva un catering,
si el problema es la soledad vamos a acudir a las nuevas tecnologías de
acompañamiento y videovigilancia», pone como ejemplos. En
segundo lugar, se trata de aumentar la ratio de profesionales que
atienden a los mayores en las residencia e incorporar nuevos perfiles de
trabajadores. «Si antes teníamos un auxiliar por cada diez usuarios,
ahora lo vamos a bajar a cuatro». Unidades medicalizadas El
tercer pilar es crear unidades de enfermería o cuidados más intensos en
residencias públicas de todas las áreas de salud. Esto se concreta en
medicalizar un ala de los centros, con médicos y enfermeros para tratar a
los residentes con covid o con enfermedades crónicas graves. «No se
trata de convertir las residencias en un hospital, sino de hacer
unidades medicalizadas dentro de ellas». Esta idea ya está madurada y
presupuestada:2,5 millones de euros, pendientes de que se recojan en los
presupuestos regionales para el próximo año.
Durante la Primera Guerra
Mundial (1914-1918), la Bella Charito triunfa en el teatro Chantecler de
Madrid como estrella del cuplé. Por su gran belleza y talento, la
pretenden muchos hombres ricos, incluso un ministro conservador. La
obsequian con joyas y toda clase de regalos, pero ella está enamorada de
un joven periodista a pesar de que tiene fama de vividor.
TITULO: MIERCOLES -16- JUEVES-17- VIERNES- 18- Septiembre - CINE - Las brujas de Zugarramurdi .
Dos parados (Mario Casas y
Hugo Silva) cometen un atraco y huyen perseguidos por la policía (Pepón
Nieto y Secun de la Rosa) y por la ex mujer de uno de ellos (Macarena
Gómez). Así, se adentran en los bosques impenetrables de Navarra y caen
en las garras de una horda de mujeres enloquecidas que se alimentan de
carne humana.
TITULO: SABADO -19- DOMINGO -20- Septiembre - CINE - La memoria del agua ,.
Una joven pareja, tras la
muerte de su hijo, lucha por mantener su relación. Este inmenso dolor
los ha fracturado como pareja y a pesar de lo mucho que se quieren, no
pueden sobreponerse a la inmensa pérdida. Asistimos a la sutil
construcción de sus nuevas vidas, y observamos sus movimientos por
olvidar lo que fueron como pareja. Pero la posibilidad de un nuevo
reencuentro aparece y ellos saben que esa decisión podrá cambiar el
sentido de sus vidas para siempre.
TITULO: LUNES -14 - Septiembre - HISTORIA DE NUESTRO CINE - CINE -La otra hija,.
El Lunes -14- Septiembre a las 22:30 por La 2, foto,.
John James (Kevin Costner),
un conocido novelista recientemente divorciado, decide irse a vivir a
una apartada casa de Carolina del Sur con sus dos hijos: Sam (Gattlin
Griffith) y Louisa (Ivana Baquero), una adolescente que se resiste a
vivir lejos de la ciudad. Muy pronto, la familia comienza a percibir
durante la noche extraños sonidos que parecen estar relacionados con un
antiguo túmulo funerario ubicado en los límites de su propiedad. Según
pasan los días, Louisa experimenta una atracción creciente por el
túmulo, lo que coincide con un drástico cambio en su personalidad.
TITULO: DESTINO DE PELICULA - CINE - Un amor verdadero .
Una periodista de Chicago es
enviada de vuelta a su pueblo natal para escribir una historia del 4 de
julio. Allí descubre que la vida y el amor que dejó atrás es todo lo
que se ha estado perdiendo.
TITULO: Yo soy Erasmus - Contar y nombrar,.
Sabado -12- Septiembre la 13:25 por La 2, foto,.
Contar y nombrar,.
UN buen amigo me lo comentó a primeros de junio. Él había visto una
foto de Pau Donés en la que vestía una camiseta con su fecha de
nacimiento y me dijo algo en lo que ya había reparado desde hacía un
tiempo: se está yendo gente de nuestra edad. Y eché la vista atrás y me
di cuenta de que en poco más de un año había visto marcharse a una ex
compañera de trabajo con cuarenta y pocos años; a Teresa, una de las
mejores fotógrafas pacenses; a Julián, el escritor y editor cacereño que
más hizo por la cultura; a la entrañable profesora de francés y la
desgarradora carta de su hija Ana en este periódico; a Julia, la
profesora de latín que siempre repartía alegría en cada encuentro; al
marido de una periodista maravillosa, al de una amiga de la pandilla de
quinceañeros y a una lista que imagino que, desgraciadamente, también
pueden hacer todos ustedes.
Las cifras de las personas que han
fallecido acaban por no significar nada. Hace unos días escuchaba en un
podcast de radio nacional un excelente reportaje sobre la llamada gripe
española y los millones que personas que murieron en apenas dos años. Si
se hacía una comparación entre los 50 millones de muertos de 1918, en
un planeta de apenas 1.200 millones de habitantes, podríamos pensar que
lo que estamos viviendo no es nada del otro mundo. La diferencia está
cuando pasamos de contar a nombrar, cuando dejamos de sumar en un hoja
de cálculo y comenzamos a recordar con nombres y apellidos a personas
con las que hemos convivido y que nos han dejado.
El
relato de este tiempo tendrá cicatrices muy difíciles de curar y quizá
una de ellas sea la dureza del duelo y de las despedidas, sobre todo en
unos momentos en los que era imposible reconfortar con abrazos y afecto a
las familias. Morir en soledad y saber que alguien querido se debate
entre la vida y la muerte, sin siquiera poder tenderle una mano, es una
de las imágenes mentales más dramáticas de toda esta tragedia.
Por
todo eso creo que no podemos permitirnos que la relajación de las
costumbres, que las desbocadas ganas de salir de tantos meses de
encierro, acaben convirtiéndose en nuevos botes, nuevas
hospitalizaciones y nuevos fallecimientos. Tanto esfuerzo colectivo no
se nos puede venir abajo por las malditas prisas de volver a unas
costumbres, las de antes, que deberíamos posponer. Siempre está en
nuestra mano ser un poco más autoexigentes de lo que nos indican en los
decretos. Y la mejor forma para convencernos de ello es dejar de
calcular tantas cifras y empezar a pensar en los nombres y apellidos de
personas a las que queremos proteger para que sigan con nosotros. En
ellas debemos pensar cada vez que nos quitamos la mascarilla o cuando
nos juntamos por veintenas y sin respetar las distancias.
Mañana
empieza un curso escolar lleno de incertidumbres. Muchas de ellas las
seguiremos teniendo durante un tiempo, pero nos convendría no tener que
arriesgar más de lo debido. Como canta Pau Donés en su última canción,
estar aquí vale la pena. Lo que más.