domingo, 8 de diciembre de 2013

REVISTA XL SEMANAL, PORTADA ,.Magnus Carlsen. El cerebro del genio,./ EL SILENCIO POR FAVOR, VANESA ROMERO,.


  1. El superdotado del ajedrez, Magnus Carlsen. (Foto: EFE).
    Oslo, una tarde luminosa. Magnus Carlsen está sobre el sofá con las piernas abiertas, casi tumbado, como si se encontrara en el diván de un ...
     
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    -foto.Magnus Carlsen. El cerebro del genio

    foto--el ajedrez,.

    Es el Sebastian Vettel del ajedrez. Con 13 años ya se codeaba con los grandes, a los 19 se encaramó al número uno del 'ranking' y ahora, con 22, acaba de completar el círculo. El nuevo campeón mundial rompe moldes. Noruego, elegante y tan seguro de sí mismo que raya la arrogancia, Magnus Carlsen tiene unos ingresos anuales por encima del millón de euros y una mente privilegiada. Nos adentramos en ella.
     

    Oslo, una tarde luminosa. Magnus Carlsen está sobre el sofá con las piernas abiertas, casi tumbado, como si se encontrara en el diván de un psicoanalista. Así es como sus oponentes, sin duda, querrían verlo: mentalmente desordenado, como le sucediera al antiguo campeón mundial de ajedrez Bobby Fischer. Carlsen se lo toma a broma, dice que solo tiene 22 años y mucho tiempo por delante «para hacer locuras». Pero las locuras, por el momento, parecen estar muy lejos. Acaba de arrebatarle el título mundial a Viswanathan Anand, de 43 años y cinco veces campeón del mundo. Vishy, como es conocido, preparó la cita de forma intensiva durante tres meses. Carlsen se lo tomó con mucha más calma. Esa tranquilidad forma parte de su talento.
    Tratar a Carlsen de genio puede sonar a recurso facilón, pero no hay término más adecuado. Es lo que explica que sea conocido como el Mozart del ajedrez. Un apodo que tiene menos que ver con sus dotes más espectaculares memorizar millares de partidas o derrotar a diez buenos jugadores de forma simultánea y con los ojos vendadosque con su forma de jugar. Carlsen realiza sus movimientos basándose más en la intuición que en el análisis, más en el sentimiento que en el raciocinio. Y en sus partidas se da una armonía peculiar; una música, por así decirlo.
    No sería sorprendente, por tanto, que los aficionados al ajedrez también quisieran ver a Carlsen en el diván o, mejor dicho, escuchar con atención lo que tuviera que decir y adentrarse un poco en su mente extraordinaria. Y es que Carlsen sigue siendo un enigma, a pesar de su muy conocida ascensión de niño prodigio a número uno del mundo más joven de la historia con tan solo 19 años, culminada el año pasado con su reconocimiento como mejor jugador de la historia y rematada hace unos días con el campeonato mundial, el segundo ajedrecista más precoz en conquistar el título después de Gari Kaspárov.
    Su padre, Henrik, era un ejecutivo del sector petrolífero muy aficionado al ajedrez, pero jugador del montón. Magnus, desde muy pequeño, destacó por su memoria asombrosa: era capaz de enumerar los países del mundo con sus índices de población y demás, si bien no se concentró de verdad en el ajedrez hasta los ocho años, estimulado por la rivalidad con sus tres hermanas mayores. Corría 2004.
    ¿Qué siente por sus rivales?
    Su expresión meditabunda, el trazo mohíno de la boca, la frente abombada, casi de neandertal, en la que aparecen arrugas cuando se concentra en algo; todos estos rasgos le han granjeado la designación de «uno de los hombres con más gancho sexual de 2013» por la revista Cosmopolitan, así como varios lucrativos contratos para posar junto a Liv Tyler en una campaña publicitaria. Ese gesto de aburrimiento permanente se transforma en una sonrisa morbosa y torcida -una expresión que arranca en la comisura de los labios para extenderse por su rostro como una sombra- cuando juega al ajedrez y sabe que el jaque mate anda cerca.
    ¿Qué siente por sus rivales?
    -Nada en especial. Me resulta difícil, eso sí, jugar contra quienes dan la impresión de no tomarse el juego con la suficiente seriedad. Por poner un ejemplo, en el curso de uno de los principales torneos vi que el jugador que iba a ser mi rival al día siguiente se tomaba un par de copas por la noche. Eso afectó a mi concentración, pues me resultaba difícil jugar en serio contra una persona que había estado bebiendo unas horas antes.
    ¿Es un genio?
    Los periodistas consideramos que es un genio. ¿Lo es?
    -No, yo no soy un genio. Simplemente soy muy bueno en lo que hago y tengo la suerte de dedicarme a lo que más me gusta. Soy un tipo tranquilo y relajado, pero muy decidido en lo que respecta al ajedrez. No me gustan los conflictos de ninguna clase, salvo en el tablero.
    A los 13 años ya era famoso en Noruega. ¿En el colegio había alumnos que se metían con usted?
    -No mucho. Había chicos con los que no me llevaba bien, que me tenían manía y me decían esto o lo otro, pero nada que me molestara en particular. A veces les provocaba un poco y ellos se tomaban su venganza.
    ¿Sus hermanas lo ayudaron a no creérselo demasiado?
    -Pues sí. Nunca me trataron como si fuera un ser especial.
    Su padre decía que usted podía ser bastante cabezota...
    -Sí, sobre todo en la relación con mis hermanas, porque ellas también son testarudas.
    Un ejemplo de esa cabezonería fue su decisión de no ir a la universidad...
    -Mis padres querían que fuese, pero yo me fui alejando de la idea de contar con una educación formal y, finalmente, lo aceptaron. No ponía mucha atención y nunca fui muy buen estudiante. Los últimos años en el colegio fueron bastante aburridos, no me interesaba ninguna asignatura.
    ¿Es un monstruo?
    Carlsen viste una americana gris con el logo de su patroci-cinador; el edificio de acero y cristal en el que nos encontramos alberga las oficinas de otro de sus patrocinadores: un banco de inversión. Entre ambos, Magnus recibe alrededor de 1,2 millones de euros anuales, algo inusual en un ajedrecista. En todo caso, no parece importarle que entre sus obligaciones contractuales se incluyan espectáculos publicitarios como partidas simultáneas con los ojos vendados. De hecho, parece divertirse con estas cosas.
    -Cuando te pasas la vida pensando en el ajedrez, es como si tuvieras una constante venda en los ojos. Aunque entiendo que otras personas piensen en mí como una especie de monstruo de feria. Uno de los aspectos más bonitos del ajedrez es que no necesitas del tablero para jugar o analizar una partida.
    ¿Juega mejor que una máquina?
    En su casa apenas hay tableros, no precisa de ellos para entrenarse. Tampoco utiliza los ordenadores tanto como otros ajedrecistas.
    -Los uso para analizar mis aperturas, pero en un torneo parto de la presunción de que soy el mejor jugador de los presentes. Intento detectar movimientos que suelen escapar al análisis de un ordenador.
    La seguridad en sí mismo no es, resulta evidente, una de las carencias de Carlsen. En 1997, la derrota de Kaspárov a manos de Deep Blue un superordenador de IBM alimentó el debate sobre la capacidad del ser humano contra las máquinas. Un debate por el cual Carlsen no parece muy interesado.
    -Nunca me gustó jugar contra las máquinas. Si gano, yo no me siento satisfecho y perder contra una máquina siempre resulta doloroso.
    La derrota contra Deep Blue desequilibró a Kaspárov.
    -Es verdad, pero es que a Kaspárov le afectan mucho las derrotas. No pensaba que iba a perder contra Deep Blue y al final del enfrentamiento estaba nervioso y reconcomido por las dudas. En el fondo, me temo, se derrotó a sí mismo.
    Los ordenadores no sufren fatiga mental. ¿Cómo se siente cuando lleva siete horas jugando? ¿Le duele la cabeza?
    -Me siento cansado, pero tampoco es eso. Me cuesta estar sentado siete horas frente al tablero. Necesito levantarme y pasear un poco.
    ¿Se trata de un truco para desconcentrar al rival?
    -No. Me levanto para refrescar la mente, con el objetivo de volver a afrontar la partida desde una nueva perspectiva.
    ¿Teme volverse loco?
    El número de partidas posibles en el ajedrez es mayor que el de los átomos en el sistema solar. El mero hecho de pensarlo resulta mareante. Y, sin embargo, los Grandes Maestros disfrutan de dicho vértigo intelectual y se refieren a él como «el tanque», un lugar donde les resulta agradable perderse y olvidarse del tiempo mientras la mente explora un alud de ideas.
    -Cuando lleva mucho tiempo pensando en la próxima jugada, una hora entera quizá, dándole vueltas en la cabeza a un sinfín de variantes, ¿no tiene a veces la sensación de estar volviéndose loco?
    -Un poco sí, es posible. Pero si me paso una hora estudiando un movimiento, al final no hago más que pensar de forma circular, por lo que la jugada final seguramente no acabe siendo la más indicada. Por lo general, me bastan diez segundos para tener claro qué es lo que voy a hacer; el resto del tiempo lo empleo en confirmar que esa idea inicial, efectivamente, es la mejor jugada posible. Muchas veces soy incapaz de explicar un movimiento preciso. Tan solo sé que es lo que el cuerpo me pide. Y, por lo visto, mi intuición acierta la mayoría de las veces.
    ¿Le inquieta la posibilidad de perder la cabeza, como le pasó a Bobby Fischer?
    -Creo que el ajedrez fue lo único que mantuvo cuerdo a Fischer. Sin el ajedrez se hubiera vuelto loco mucho antes. Su historia personal es muy distinta a la mía. Él tuvo una niñez difícil, unas relaciones familiares difíciles. Yo he disfrutado de una niñez mucho más protegida, más normal. Todo lo normal dentro de lo posible, teniendo en cuenta que me pasaba media vida viajando.
    ¿El nuevo Bobby Fischer?
    Hay paralelismos entre Carlsen y Bobby Fischer, el único campeón mundial anterior procedente del mundo occidental. Ambos se hicieron famosos a muy temprana edad merced al audaz sacrificio de una reina, los dos se encontraron con que la celebridad empañó su niñez y ambos son tenidos por fanáticos del ejercicio físico. Carlsen es socio del gimnasio existente en el nuevo complejo de apartamentos donde reside; también es muy buen esquiador y futbolista.
    -Últimamente he empezado a jugar en un equipo de Oslo. Juego de lateral izquierdo, como 'defensa-estorbo' más que otra cosa. Aunque es verdad que soy bastante perezoso. Me gusta dormir hasta media mañana, por ejemplo. Es un lujo que casi ninguno de mis amigos puede permitirse. También hago un poco de yoga, aunque hasta la fecha nunca se me ha ocurrido una buena jugada de ajedrez mientras lo practico.
    -Cuando duerme, ¿sueña con el ajedrez?
    -De vez en cuando, pero los sueños de ese tipo suelen tener que ver con algo negativo. Muchas veces sueño que pierdo contra jugadores en principio bastante peores o que llego tarde a la partida y me penalizan. Son sueños muy recurrentes, y no sé por qué me vienen a la cabeza.
    ¿Hay sitio para el amor?
    Fischer vivió como un solterón durante la mayor parte de su complicada existencia. Carlsen, por el momento, tampoco tiene pareja.
    -Porque en los últimos tiempos no he tenido tiempo de llevar una relación de tipo serio. Espero que las cosas cambien en este sentido ahora que ya se ha acabado el campeonato mundial.
    Supongo que su futuro amor tendrá que saber un poco de ajedrez...
    -Sí, bueno, probablemente. Pero también sería bonito que... La verdad es que no disfruto cuando salgo por la noche y las chicas empiezan a contarme que, cuando eran pequeñas, solían jugar al ajedrez con su abuelo. Eso no lo soporto. Me parece de lo más aburrido. Prefiero hablar de cualquier otra cosa.
    ¿A veces llora?
    -Ayer, me entró un berrinche tremendo mientras instalaba mi nuevo televisor, porque no había manera de que el sonido funcionara. Pero eso era más frustración que otra cosa. ¿Que si a veces lloro? Casi nunca. Puedo enfadarme, pero casi siempre en relación con el ajedrez.
    GENIOS DEL TABLERO
    -ARTURO POMAR. El niño prodigio español
    Si hubiera nacido en la URSS, habría sido un serio aspirante al título mundial». Son palabras del Gran Maestro ruso Aleksandr Kótov. Pomar, sin embargo, nació en España y se destapó como niño prodigio del ajedrez en la posguerra. En 1944, con 13 años, hizo tablas con el campeón mundial Alexander Alekhine y a los 15 ganó el campeonato nacional. Sus logros llevaron al régimen de Franco a exhibirlo como muestra de una supuesta inteligencia superior española para este deporte. Su presencia en el NO-DO y en la prensa elevó el interés por el ajedrez a cotas desconocidas en el país.
    -JUDIT POLGÁR. La mujer que rompió moldes.
    Tenía 15 años cuando, en 1991, se convirtió en la persona más joven en obtener el título de Gran Maestro. Cinco años después, esta húngara sería la primera mujer y única hasta ahora en alcanzar el top ten de la clasificación ajedrecista mundial (octava). Aprendió a jugar gracias a su padre, que hizo girar la educación de sus tres hijas alrededor del ajedrez e insistió en que participaran en los torneos absolutos y no en los femeninos. Las tres son hoy ajedrecistas profesionales. En la actualidad, considerada la mejor ajedrecista de la historia, ocupa el puesto 58 del ranking de la FIDE.
    -BOBBY FISCHER. Un campeón diferente
    No fue un niño prodigio, pero desde la adolescencia no se detuvo hasta conquistar, con 29 años, el título mundial. Su victoria ante Boris Spassky, en 1972, en el 'duelo del siglo', rompió el dominio de la URSS, que había producido todos los campeones y subcampeones desde 1948. Fue el final de su carrera. En 1975 perdió, por incomparecencia, frente a Anatoli Kárpov. No volvió a jugar hasta 1992, en la reedición de su duelo con Spassky, disputado en la antigua Yugoslavia. Se llevó cuatro millones de dólares, pero violó la resolución de embargo de la ONU y jamás regresó a los Estados Unidos.
    -DEEP BLUE. El poder de los bits
    Este superordenador creado por IBM para jugar al ajedrez fue la primera máquina que venció a un campeón del mundo en ejercicio, Gari Kaspárov. Ocurrió el 10 de febrero de 1996, imponiendo un ritmo de juego lento que desesperó al genio ruso. Kaspárov, sin embargo, ganó las tres siguientes partidas y empató otras dos, dejando el marcador en un comprometido 4-2 a su favor. Un año después, una nueva versión mejorada, Deeper Blue, lo retó de nuevo a seis partidas para convertirse (3½2½) en la primera computadora en derrotar a un campeón vigente.

    TÍTULO: EL SILENCIO POR FAVOR , VANESA ROMERO,.

    1. Vanesa Romero

      Fue Lidia en ¡Ala... Dina!, Ana en Aquí no hay quien viva, Raquel en La que se avecina... Y, ahora, Vanesa Romero es Cris Krystal y Vicky en ...
       
      Se habla de...

      ¡Silencio, por favor! Vanesa Romero

      Alicantina del 78. Modelo, actriz y presentadora. Saltó a la fama con 'Aquí no hay quien viva'. Ahora se sube a las tablas con 'Qué desastre de función! (Por delante y por detrás)'.
      Fue Lidia en ¡Ala... Dina!, Ana en Aquí no hay quien viva, Raquel en La que se avecina... Y, ahora, Vanesa Romero es Cris Krystal y Vicky en ¡Qué desastre de función! (Por delante y por detrás), la versión española de una obra teatral que, desde que se estrenó en Londres en 1982, siempre ha estado en cartel en, al menos, uno de los más de 50 países en los que se ha representado (estos días, en el teatro Caser Calderón de Madrid).
      Para Vanesa, 2013 ha sido el del salto de la pequeña pantalla donde ha ejercido como actriz y presentadora al teatro. Primero, con Tres; ahora, con esta comedia escrita por Michael Frayn y adaptada por Paco Mir. En la sesión fotográfica constatamos que su desparpajo sigue intacto, aunque amablemente le pedimos que guarde silencio.
      Su nueva obra de teatro se titula ¡Qué desastre de función!
      Es una habitual de la prensa del corazón. ¿Cómo lo lleva?
      Con 18 años fue nombrada Dama del Foc en su barrio de Alicante.
      El año pasado presentó las campanadas en televisión.
      Le hemos visto pintarse la cara de verde en una campaña televisiva.
      Escribe casi a diario en su blog.





ENTREVISTA, Joaquín Navarro Valls: "Cuando yo estuve en le Vaticano, no existía ningún "lobby" gay" / EL PRIMER PLANO,..EL DESEMBARCO DE LOS MEXICANOS,.

  1. Portavoz del Vaticano durante 22 años, ningún laico conoce como él .... del lobby gay que Francisco asegura que existe dentro del Vaticano?
     
    Entrevista

    -foto-Joaquín Navarro Valls: "Cuando yo estuve en le Vaticano, no existía ningún "lobby" gay"

    Portavoz del Vaticano durante 22 años, ningún laico conoce como él el funcionamiento de la curia. Invitado por la Fundación Rafael del Pino para dar una conferencia sobre la figura de Juan Pablo II, hablamos con él sobre el VatiLeaks, el banco vaticano, el Papa Francisco... No rehúye ninguna pregunta. En exclusiva para 'XLSemanal'.

    Joaquín Navarro-Valls, (Cartagena, 1936), doctor en Medicina y licenciado en Periodismo, ejerció en España como médico 14 años hasta que ABC lo envió a Roma como corresponsal. En 1984 fue nombrado portavoz de la Santa Sede cargo en el que se mantuvo 22 años, convirtiéndose en el único laico y no italiano en ocupar esa responsabilidad. Miembro numerario del Opus Dei, gran conocedor de la curia romana y testigo de excepción de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, Navarro-Valls ha recalado unos días en Madrid, invitado por la Fundación Rafael del Pino, para pronunciar una conferencia: El sentido del sufrimiento humano en Juan Pablo II; momento que XLSemanal ha aprovechado para realizar esta entrevista en exclusiva.
    XLSemanal. Veintidós años junto con Juan Pablo II son muchos años...
    Joaquín Navarro-Valls. ¡Excepcionales! Vivimos magníficas ocasiones de trabajo, de proyectos, de discusión de temas, de ansiedad, de angustia, de enfermedad, de dolor...
    XL. Sobre el dolor del Papa trata la conferencia que ha impartido en la Fundación Rafael del Pino.
    J.N.-V. Así es. Vivimos un tiempo en que el dolor es políticamente incorrecto, la sociedad no quiere contemplarlo. ¡Y no te digo ya la muerte! Pero, paradójicamente, el dolor es la experiencia humana más universal. No hay ser humano que, antes o después, no conozca el sufrimiento y, sin embargo, se lo quiere silenciar. En Asia y en ciertas partes de África es diferente, y en la India es completamente distinto. En fin, esto nos llevaría a una reflexión más profunda de la que podemos hacer aquí.
    XL. ¿Cree que su pertenencia al Opus Dei y su condición de numerario influyeron en la elección del Papa?
    J.N.-V. Lo ignoro, nunca se lo pregunté. Nunca hablé con él de este tipo de cosas.
    XL. Qué curioso, con la estrechísima relación que los unía.
    J.N.-V. No, es que esa condición era irrelevante. Él valoraba mucho la profesionalidad.
    XL. En su pontificado se destaparon casos de pedofilia, de corrupción en las finanzas del Vaticano...
    J.N.-V. Hay que decir también que se acusó falsamente a dos cardenales el de Chicago y el de Sídney, que de forma gallarda pusieron su cargo a disposición del Papa y en 15 días se demostró que eran inocentes. Luego resultó que en los Estados Unidos el problema era más amplio.
    XL. Se tuvo entonces la sensación de que se intentaron tapar muchas cosas.
    J.N.-V. No, no hubo oscurantismo. La dimensión no se la imaginaba nadie; para todos fue una sorpresa, sobre todo la proporción. Fue tremendo porque, en su limpieza intelectual y moral, el Papa no podía creer que aquello tuviera esa magnitud. En los primeros años del pontificado, Juan Pablo II quitó el permiso canónico de enseñar Teología Moral Católica al americano Charles Curran, que era un escándalo. Él estaba enseñando que no hay límites, que todo da igual... El resultado de esta Teología equivocada no se hizo esperar.
    XL. ¿Quiere decir que la mayoría de los casos de pederastia y homosexualidad dentro de la Iglesia son consecuencia de la doctrina moral impartida por un teólogo americano?
    J.N.-V. Muchos casos se habían dado coincidiendo con la enseñanza de la Teología Moral de Curran; está todo muy unido. Naturalmente, el Papa cogió el toro por los cuernos y dio amplios poderes al cardenal Ratzinger, entonces decano de la Congregación para la Doctrina de la Fe. El proceso contra Marcial Maciel, por ejemplo, se inició durante su pontificado y se comprobó la veracidad del caso en los primeros meses del de Benedicto XVI, y yo fui el que lo comunicó y no lo dudé ni un momento. Todavía recuerdo una carta de Maciel en la que decía: «Aseguro delante de Dios que todo es calumnia, no me pienso defender para mayor purificación...». ¡Dios santo!
    XL. Cuenta que tardó dos años en convencer a Benedicto XVI de que lo sustituyera como portavoz.
    J.N.-V. A mí, Benedicto XVI me inspira una gran ternura. Durante todo el pontificado de Juan Pablo II, raro era el día en que no trabajábamos juntos. Él no se esperaba ser elegido. Al día siguiente de su elección le dije que consideraba mi trabajo terminado porque estaba tremendamente cansado.
    XL. ¿Se veía venir lo que estaba a punto de destaparse?
    J.N.-V. No, no, era un problema de cansancio. Los últimos meses, con la enfermedad y muerte de Juan Pablo II, habían sido muy duros y yo estaba realmente cansado. Él me dijo que no le hablara de eso y que tenía que seguir.
    XL. Dígame la verdad, ¿se imaginaba lo que estaba a punto de conocerse? Según LOsservatore Romano, Benedicto XVI era «un pastor rodeado por una manada de lobos».
    J.N.-V. Vamos a ver, si tú me pides un juicio basado en 23 años trabajando allí dentro, te diré que en la curia he encontrado una enorme cantidad de gente buenísima y que algunos me parecen santos. Segundo: es verdad que hay un poco del 'carrierismo' que dicen los italianos; todo es una carrera, lo cual no es un grave delito. Tercero, delincuentes lo que se dice delincuentes yo no he encontrado ninguno, ni en el ámbito del IOR [el banco del Vaticano] ni fuera de él.
    XL. ¿No le parecen relevantes las filtraciones del caso VatiLeaks, que provocaron la destitución del cardenal Bertone, secretario de Estado del Vaticano?
    J.N.-V. También vamos a ponerlo en perspectiva. Cuando medio año antes aparece Julian Assange con el caso WikiLeaks, y se transmitieron a la opinión mundial todos los cables privados de la diplomacia vaticana, se pusieron en peligro relaciones internacionales... Pero los papeles del llamado VatiLeaks no ponen en peligro absolutamente nada. VatiLeaks es de una modestia infinita. ¿Qué es el VatiLeaks? Un pobre desgraciado con un cerebro así de pequeño que filtra unos papeles porque le viene la idea de que tiene que reformar la Iglesia. Y entonces salen a la luz tres cartas en las que se ve una pelotera de uno con otro... y poco más.
    XL. Cuando Benedicto XVI se dio cuenta de las reformas necesarias dentro de la curia, ¿se sintió desbordado?
    J.N.-V. Mi opinión es diferente. Juan Pablo II fue elegido con 58 años; Benedicto XVI, con 78. Yo, que lo conocía bien, pensé que podía ser elegido y que no aceptaría. Él pudo rechazar ser papa, pero hizo un acto heroico aceptando aquel peso que él sabía que era enorme.
    XL. Hábleme de su posterior renuncia.
    J.N.-V. Un papa siempre es un misterio. ¿Qué ocurre cuando se da cuenta del límite de la naturaleza humana en forma de fuerzas, de capacidad, frente a la demanda espiritual que viene con aquello? Eso es lo que ocurrió: él hizo un acto de coraje increíble, y lo hizo con una elegancia tal que lo comunicó en el orden normal del día de trabajo, sin pompa.
    XL. ¿Descarta que Benedicto XVI se sintiera impotente para hacer la necesaria reforma de la curia vaticana?
    J.N.-V. El banco, la curia... Lo que se dice es desproporcionado. No era una situación explosiva. ¿Qué ha hecho Francisco hasta ahora? Ha empezado con un estilo personal distinto, pero no ha hecho grandes reformas urgentes.
    XL. ¿No hubo una conversación entre los dos Papas en la que Benedicto XVI puso al corriente a Francisco del informe que había encargado?
    J.N.-V. La hubo, sí; pero el 'muerto' que le dejaba era muy pequeño. El problema ha sido sobredimensionado: ¡Horror, la curia terrorífica! ¡Quieren asesinar al Papa! ¡El banco del Vaticano lava dinero de la mafia...! [Se ríe irónico].
    XL. No me negará que el Vaticano es un centro de poder...
    J.N.-V. Es un centro de poder muy grande y muy relativo. Porque ¿en qué consiste su poder? ¿Puede poner o quitar el Papa un jefe de Estado? ¡No, hombre, no... por Dios!
    XL. ¿Por qué cree que el Papa Francisco gusta tanto a los no católicos y preocupa mucho a los practicantes?
    J.N.-V. Esa inquietud de algunos católicos por Francisco es la misma que siente el hermano mayor cuando el hermano menor pide dinero a su padre, se va con prostitutas, lo pierde todo y, cuando vuelve a casa, su padre lo abraza.
    XL. ¿Cree que los católicos preocupados lo están porque el Papa Francisco trate bien al 'hijo pródigo'?
    J.N.-V. Sí. La inquietud es la misma: «¿A ese hijo tuyo ni siquiera lo llama 'hermano' que se ha portado mal ahora lo tratas así? O sea, que yo tengo que ser mejor aún». Por eso, el Papa martillea con una idea: misericordia, misericordia.
    XL. ¿La austeridad del Papa deja mal a los anteriores?
    J.N.-V. No, no... Dos días después de su elección escribí en La Reppublica: «La expresividad de la fe cristiana en términos de estilo barroco ha terminado. El Papa Francisco va a implementar y crear un nuevo estilo comunicativo. El problema es si será aceptado». Y es lo que estamos viendo.
    XL. ¿Cree que es cuestión de estilo comunicativo y no de un rechazo por el lujo y el oropel?
    J.N.-V. Vamos a ver. Nos habíamos habituado a pensar que, en la liturgia y en todo lo que tenía que ver con el cristianismo, el estilo propio de este era el barroco; y no es así, porque el barroco nace a finales del XVI. El tema es que el Papa Francisco, en 24 horas, ha acabado con eso: los zapatos del Sumo Pontífice ya no serán más de color rojo, no se ha puesto nunca la mantelina roja... ¿Está revolucionando algo? En el fondo, lo que está haciendo es cambiar de estilo porque no le interesa el estilo barroco. Madrid tiene algo de estilo barroco, pero es más sobrio que Roma. Roma es absolutamente barroca.
    XL. Y ya que habla de Madrid, hay quien piensa que la 'era Rouco' ya está finiquitada...
    J.N.-V. ¡No tengo ni idea! Llevo 40 años fuera de España.
    XL. No hace falta vivir aquí para saber lo que pasa; desde Roma incluso se está mejor informado de si Rouco se jubilará sin pasar por la Santa Sede.
    J.N.-V. ¡No tengo ni idea! España, aunque parezca un poco superficial, para mí es un país nuevo. No entiendo ni conozco la dinámica social, la dinámica política... Conozco mejor la de Italia.
    XL. La política de comunicación del Papa Francisco también ha roto esquemas: entrevistas personales, declaraciones muy arriesgadas... ¿Qué me dice del lobby gay que Francisco asegura que existe dentro del Vaticano?
    J.N.-V. ¡No tengo ni idea! Cuando yo estuve no existía, y no quiero decir con esto que no hubiera alguna persona gay que yo no he conocido... Pero, desde luego, como lobby o como grupo de presión, no; seguro que no.
    XL. ¿Le sorprende que el Papa hablara de este lobby?
    J.N.-V. A estas alturas ya... [se ríe]. De las cosas que pasan, la verdad, me sorprenden poquísimas. Lo acepto, lo ha dicho, es verdad. Es como aquella frase enigmática, bueno no tan enigmática, que dijo en el avión volviendo de Brasil: «Quién soy yo para juzgar a un homosexual que quiere acercarse a Dios de forma humilde...».
    XL. A la vez, decía el Santo Padre que había que integrar a los homosexuales en la sociedad. ¿Cómo los integra la Iglesia si condena la práctica de la homosexualidad?
    J.N.-V. Creo que algunas de las cosas que planteas se aclararán con un poquito de paciencia. Estamos al principio del pontificado y hay que esperar para ver más antes de juzgar.
    XL. Respecto al banco vaticano, sea sincero, ¿cree que la mafia lava dinero a través del IOR, tal y como se denunció?
    J.N.-V. Yo no sé qué estarán encontrando, porque yo del banco vaticano no sé nada. Sé que se ha encargado un proceso a Moneyval para que el IOR sea legalizado a nivel europeo como una banca con completo control. Ya se han controlado dos tercios del banco y el proceso puede terminar este año. De manera que el año próximo la transparencia puede ser total.
    XL. ¿Cree que puede peligrar la seguridad del Papa si continúa con esa labor de transparencia en el banco?
    J.N.-V. Este Papa no admite que haya algo que no sea claro. Y si las personas que ha puesto a estudiar el banco ven algo que no esté limpio, este Sumo Pontífice no lo va a pasar por alto; este, como cualquier otro. ¿Y que se pueda sentir en peligro? Bueno, va por ahí sin escolta. Estas cosas no se saben hasta que no ocurren: recuerda el atentado a Juan Pablo II...
    XL. ¿Piensa que la mafia se siente amenazada?
    J.N.-V. La mafia, ¡la señora mafia!, tiene una capacidad proteica de moverse: «Se me cierra una puerta y me abro otra». Ellos no se sienten amenazados nunca.
    XL. Ha oído eso de «a este Papa lo acabarán matando».
    J.N.-V. Lo he oído, sí; pero yo creo que no va a ocurrir. Porque, ingenuamente, yo creo en el Espíritu Santo [risas].
    PRIVADÍSIMO
    -«Soy el garbanzo negro de la familia. Soy el Joaquín Navarro número nueve, y los ocho anteriores han cursado todos carreras de Derecho: son jueces, notarios...».
    -«Ejercí como médico 14 años antes de irme a Roma. Tenía tiempo libre y se me ocurrió que el periodismo podía ser la vía para participar en el debate público de nuestra época».
    -«Siendo corresponsal en Italia, Juan Pablo II me invitó a comer. Durante una rueda de prensa, me acercaron un papelito: 'Tiene usted que ir a comer con el Papa a la una y media'. Pensé que era broma».
    -«Acepté la propuesta de ser su portavoz. Pero puse una condición. Le dije: 'Mire usted, Santo Padre, esta tarea solo se puede llevar a cabo si tengo acceso a usted en cualquier momento'. El Papa respondió que así sería».
    -«Que yo fuera el primer portavoz laico y no italiano de la Santa Sede no habla mucho de mí, sino de Juan Pablo II, de su visión universal».

    TÍTULO: EL PRIMER PLANO,.EL DESEMBARCO DE LOS MEXICANOS,.


    1. España está en venta. Pero ahora, ¡ándale!, tiene quien la compre. El dinero está volviendo. Decenas de fondos extranjeros han aterrizado en ...
       
      En primer plano

      El desembarco de los mexicanos

      Los empresarios e inversores mexicanos han desembarcado en España. Haciendo honor a su fama, no lo hacen con discreción, pero en un país como el nuestro, necesitado de dinero, son recibidos con entusiasmo tanto en los consejos de las grandes compañías como en los de los pequeños clubes de fútbol. Le contamos quién mueve el oro azteca y cómo lo hace
      España está en venta. Pero ahora, ¡ándale!, tiene quien la compre. El dinero está volviendo. Decenas de fondos extranjeros han aterrizado en busca de gangas.
      Hay de todo: fondos buitre a la caza de despojos, pero también inversores a largo plazo. Desde Bill Gates a jeques cataríes, pasando por capital chino, ruso, fondos de pensiones y de capital riesgo... Una llovizna de 14.000 millones desde enero que empieza a compensar la fuga de capitales, que fue una auténtica estampida hasta no hace mucho: más de 200.000 millones en 2012.
      La gran sorpresa la protagoniza México, cuyos empresarios han sido los primeros en volver a confiar en España. Como todos, están comprando barato, muy barato... Pero, a diferencia de otros inversionistas más discretos, han irrumpido bravamente. ¿Alguien ha oído decir 'esta boca es mía' a alguien de Temasek, fondo de Singapur que ha inyectado 1036 millones en Repsol? Pero quién no se ha sobresaltado con la 'tremenda balacera' de Emilio Lozoya, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Los disparos apuntaban a la cabeza de Antonio Brufau, presidente de Repsol. Y eso que son socios y aliados... «Cobra mucho, pero sus resultados son mediocres». Lozoya ha forzado el acuerdo entre Repsol y Argentina sobre la nacionalizada YPF. La petrolera se conformaría con 3700 millones de euros (pedía 12.000). Pero estamos de rebajas... De rebote, uno de los grandes beneficiados es otro mexicano, Carlos Slim, el hombre más rico del mundo (54.000 millones de euros), cuya inversión en el yacimiento argentino de Vaca Muerta queda a salvo de litigios.
      Lo de Slim con España es un idilio. Todos lo cortejan. Y el magnate, gran amigo de Felipe González, no solo invierte en bienes tangibles, también en un intangible: el optimismo. «España ha tocado fondo y saldrá de la crisis en 2014», augura. A sus múltiples intereses financieros, inmobiliarios y energéticos sumó el de un club de fútbol desahuciado, el Real Oviedo. Y todo por una broma telefónica. Un periodista de radio llamó a su yerno y mano derecha, Arturo Elías, haciéndose pasar por el exfutbolista Emilio Butragueño. Y le pidió ayuda. Lejos de molestarse, Slim compró acciones del club por valor de dos millones, salvándolo de la liquidación.
      La economista mexicana Claudia Luna Palencia conoce bien a Slim. «No es impulsivo. Es alguien que se lo piensa diez veces antes de invertir el dinero. Solo lo hace cuando está seguro de que va a ganar». Por eso la inversión en un club histórico, aunque venido a menos, es especial. Un gesto caballeroso. «Hay una corriente histórica de simpatía a España por parte de los mexicanos que se manifiesta sobre todo en épocas difíciles, como cuando se acogió a tantos exiliados republicanos tras la Guerra Civil. Y también hay lazos de sangre. El mismo Slim (con ancestros en Galicia), los Servitje (Grupo Bimbo) -de raíces catalanas- y otros muchos empresarios son originarios de España... Pese a 200 años de independencia y a que los mexicanos somos orgullosos, España sigue siendo la 'madre patria'. Además, las empresas españolas invirtieron mucho en México, sobre todo de 1995 a 2005. Y ahora toca devolver el favor».
      No es solo un favor, también es una oportunidad. Son inversiones potentes. Como la del Grupo ADO, que ha comprado la empresa de transportes Avanza, con una flota de casi 2000 autobuses, por unos 800 millones. Sin embargo, Avanza no estaba ya en manos españolas; la controlaba un fondo británico. Es una pauta que se repite. La diferencia es que el dinero anglosajón (más especulativo) deja paso a capital, como es el mexicano, con pretensiones más duraderas. Es el caso de Bimbo. En 2001, Daniel Servitje Montull vendió la filial hispana por 900 millones a la firma estadounidense Sara Lee. Llegó la crisis; un ERE, cierre de plantas... La recompró en 2011 por 115 millones. Negocio redondo, sí, pero ha seguido apostando por España a pesar de cerrar 2012 con pérdidas.
      «España necesita inversores, no pelotazos -resume Javier Flores, analista de la Asociación Europea de Inversores-. Sería deseable que se tomasen medidas que permitiesen que la inversión financiera que llega a España de todas partes encuentre incentivos para llevar a cabo también inversiones productivas a largo plazo». Y más ahora que el Estado parece dispuesto a poner en el escaparate 'pasteles' como AENA, Loterías... Y que todavía queda el grueso del ladrillo que vender por parte del Sareb (el banco malo)». «Solo es el principio -vaticina Enrique de la Madrid, director del Banco Nacional de Comercio Exterior mexicano-. Es buen momento para invertir en España: es un mercado muy atractivo y los precios están muy por debajo de su valor natural. Creo que la crisis ya tocó suelo y que la economía solo puede ir a mejor. Espero más inversión mexicana».
      Esa percepción positiva la comparte Rosendo Sainz-Trápaga, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares de México. «Las medidas anticrisis están empezando a surtir efecto. The Economist habla de que España puede convertirse en la nueva Alemania, guardando las proporciones. Otros países importantes no se han tomado con tanta seriedad la lucha contra la crisis. Son medidas dolorosas, pero los españoles están siendo muy estoicos, muy hidalgos, y verán resultados. La disciplina es muy importante. La señora Angela Merkel no es tonta y su prioridad es mantener a raya la inflación, que es el impuesto silencioso, pero también sabrá aflojar algo para que la economía no se estanque».
      De momento, la Bolsa española se ha revalorizado un 20 por ciento. «Yo invertí en Banco Santander cuando las acciones estaban a 4 euros y pico. Y ya han subido un 50 por ciento», comenta Sainz-Trápaga, que se considera inversor a largo plazo. «Invierto a cinco, diez años. Tengo acciones en Zardoya Otis, la empresa de ascensores. Mis amigos me preguntan por qué, si la construcción está parada. Pero yo les digo que en España se instalaron muchos ascensores y que hay que mantenerlos. Y eso hace que la empresa esté activa. Y cuando se empiece a construir de nuevo, habrá beneficios».
      Parece que España ya no es 'radiactiva', como dijo un empresario. Y el ladrillo vuelve a ser atractivo, al menos para el gran capital. Y en México, que tiene las cuentas macroeconómicas bastante saneadas, hay liquidez. Moisés El-Mann ha comprado 300 oficinas del Banco Sabadell de una tacada. A tocateja. En algunos aspectos, El-Mann recuerda a algunos reyes hispanos del ladrillo que arrasaron en la lista Forbes con la burbuja y volaron a otras tierras con el 'pinchazo', como Enrique Bañuelos... Resulta, además, inquietante la presencia de fondos buitre, como Fintech, dirigido desde Nueva York por el también mexicano David Martínez, al que envuelve un halo de misterio. Se sabe muy poco de él, aunque rompió su silencio en Financial Times para alardear de que «había participado en casi todas las reestructuraciones de deuda soberana de los últimos 25 años, desde América Latina a Rusia o Grecia».
      España ha entonado un «Bienvenido, míster Moctezuma» porque necesita un empujón. Y quizá esté dispuesta a ciertas concesiones. Por ejemplo, la Agencia Tributaria abrió un expediente a la cementera Cemex, presidida por Lorenzo Zambrano. La multa: 450 millones. La inspectora que desestimó el recurso fue despedida. Cemex asegura que cumple con Hacienda, y el Gobierno español niega que exista trato de favor.¿Todos contentos con el 'oro azteca'? Unos más y otros menos... Hace cincuenta años, un panadero de Alcoy creyó hacer el negocio de su vida. Había visto en una revista mexicana el logo y la marca Bimbo. Le gustaron y los registró en España. Cuando el Grupo Bimbo, líder mundial de la panificación, desembarcó en España allá por el año 1963, sus directivos se quedaron estupefactos. Su marca ya estaba patentada. Hubieron de desplazarse a Alcoy para negociar la cesión de derechos. Desembolsaron un millón de pesetas. Durante la comida que siguió a la firma del contrato, el panadero les comentó eufórico que se hubiera conformado con cien mil pesetas. Los negociadores mexicanos le confesaron que estaban autorizados a pagar hasta 12 millones.
      ESTÁN EN TODAS PARTES
      -ALIMENTACIÓN. A por el salami. El grupo Sigma, del empresario Armando Garza Sada, ha lanzado una opa (amistosa) de 700 millones de euros para hacerse con el control de la compañía de alimentos cárnicos Campofrío. La propiedad de la empresa aún está en manos de la familia Ballvé, aunque la firma china Shuanghui dispone ya del 37 por ciento de sus acciones.
      -INMOBILIARIO. El rey del ladrillo. El fondo de inversión Fibra Uno, controlado por Moisés El-Mann, promotor de urbanizaciones turísticas y centros comerciales, se ha convertido en el nuevo casero de Banco Sabadell tras comprar 278 oficinas por 300 millones. Esta red de oficinas pertenecía ya a un fondo británico.
      -ENERGÍA. El petrolero amotinado. Emilio Lozoya, director general de Pemex -socia de Repsol-, puso en la picota a Antonio Brufau, el presidente de la petrolera española, por su «excesivo» sueldo (5 millones anuales) en vísperas del acuerdo con Argentina por YPF. En el fondo subyace el interés de ambas compañías por el yacimiento argenti
      -BANCA. El "zopilote" misterioso. David Martínez dirige Fintech, un fondo buitre que controla el 5% del Banco Sabadell. Entre sus 'gestas', renegociar la deuda de Brasil. Por su gestión, de dos horas, ganó 30 millones de euros. Vive en Londres y no hay fotos de él; solo un borroso perfil extraído de una cita con Néstor Kirchn
      -OCIO. Salvando a "Pocoyó". Miguel Valladares, propietario de un holding de comunicación, ha salido al rescate de Zinkia, la productora de Pocoyó, en preconcurso de acreedores. Valladares es ahora el segundo accionista de Zinkia. Hace tres años ya invirtió en la compañía con intención de 'enderezarla'.

      Claudia Luna Palencia: "El empresario mexicano tiene aversión al riesgo. No se la juega"
      Economista y periodista mexicana afincada en España desde 2006. Dirige la revista 'Conexión Hispanoamérica'.
      XL. ¡Que vienen los mexicanos!
      C.L.P. Sí, sí. Antes eran las empresas españolas las que iban a México, ahora se han vuelto las tornas. Es una cuestión de oportunidad, pero también de simpatía mutua. España es el segundo socio comercial de México, tras EE.UU.
      XL. ¿De dónde sale el dinero?
      C.L.P. México es la segunda economía latinoamericana. Tenemos unas reservas de divisas muy altas, la deuda bajo control, buenos ingresos de las industrias energética y automotriz, y remesas que llegan de los emigrados en los EE.UU. Esos dólares han permitido la expansión de la clase media.
      XL. ¿Pero las pymes mexicanas invierten en España?
      C.L.P. De momento no, solo las grandes corporaciones. Estamos al inicio de un ciclo. La inversión aún es tímida. Pero hay potencial para que un centenar de empresas desembarquen en España.
      XL. ¿El empresario mexicano es diferente al de otras latitudes?
      C.L.P. El carácter mexicano es más gregario y el control de las corporaciones está en manos de la familia. El empresario mexicano también tiene cierta aversión al riesgo. No se la juega. Se lo piensa mucho. El español es más lanzado.
      XL. Usted llegó a España antes de la crisis. ¿En qué ha cambiado la sociedad?
      C.L.P. Yo vine en invierno. Paseaba por la calle y no podía diferenciar al ejecutivo del obrero; todos, con buenos abrigos. En México, la clase social salta a la vista por la manera de vestir. Ahora, sí que se aprecia la diferencia en las calles. Yo soy hija de la crisis. En mi país he pasado cuatro o cinco. Las recetas para salir me las sé de memoria. Y sé a dónde llevan.
      XL. ¿Adónde?
      C.L.P. Al abaratamiento de la mano de obra. España no puede devaluar el euro, como hace México con el peso.
      XL. Hay pocos emigrantes mexicanos en España...
      C.L.P. Unos 17.000 residentes. Es una emigración diferente de la que va a EE.UU. Vienen a estudiar, a conocer a sus ancestros; no a trabajar de camareros y a buscar el dólar.
      XL. ¿Y ahora van muchos españoles allí?
      C.L.P. Sí. La Embajada se llena cada día. En México se admira mucho la intelectualidad de los españoles. Es fácil que se coloquen como investigadores o profesores. Y también se valora su buen hacer en la hostelería.

GAZPACHO DE FRESAS Y TOMATE, LA COCINA DEL DOMINGO,. / TECNOLOGIA,.DEL SUPERDRONE AL SACACORCHOS,.

TÍTULO: GAZPACHO DE FRESAS Y TOMATE, LA COCINA DEL DOMINGO,.

Gazpacho de fresas y tomate

Ingredientes: 600 g de tomates maduros, 400 g de fresas, 50 g de pimiento rojo, 60 g de pimiento verde, 1,5 g de ajo, 80 g de pepino (sin semilla), 40 g de miga de pan ecológico, 150 g de aceite de oliva virgen extra, 500 g de agua mineral, 20 g de vinagre de Jerez, 1 pizca de pimienta, 12 g de sal gorda. Además: unas fresas cortadas en láminas para acompañar, jamón de pato, queso mozarela y unas rebanadas de pan tostado. Elaboración: se lava toda la verdura. Se pela el pepino y se le quitan las semillas. Se le retiran las pepitas a los pimientos. Se cortan en trozos los tomates, los pimientos y el pepino, y se coloca toda la verdura en una cazuela con el resto de los ingredientes menos con las fresas: el ajo, la miga de pan, el vinagre de Jerez, el agua, el aceite y la sal. Se mezcla todo, se cubre la cazuela con papel film y se dejar macerar ocho horas en la nevera. Acabado y presentación: cuando hayan pasado las ocho horas, se agregan a la cazuela las fresas y se tritura el conjunto con la túrmix o en un vaso americano. Se pasa el gazpacho resultante por un chino fino, se rectifica de sal y pimienta y se sirve bien frío. Para que resulte más sabroso, se puede acompañar con unas láminas de jamón de pato, unas rodajas de mozarela y otras de fresas. También se puede servir con unas rebanadas de pan tostado. Dependiendo de la temporada, se puede cambiar la fruta: si no hay fresas, también quedará estupendo con frambuesas, melocotón o cualquier otra que nos guste y que haya en el mercado. 
 
TÍTULO;  TECNOLOGIA,.DEL SUPERDRONE AL SACACORCHOS,.

Sacacorchos

Sacacorchos de alas.
El sacacorchos, también llamado descorchador, es un instrumento consistente en una hélice metálica con un mango o una palanca que se inventó para poder quitar los tapones de corcho a los frascos y botellas de vino y jarabes embotellados. Los sacacorchos se fabrican en materiales tan diversos como plástico, metal o madera pero la espiral siempre es de acero.

Tipos

Existen diferentes tipos de sacacorchos:1
  • De botella, el más habitual que a su vez adopta diferentes formas
    • Plegable, propio de hostelería ya que se puede llevar en el bolsillo.
    • De alas que se levantan al introducir la barrena facilitando así la extracción al hacer palanca. Es muy común en el ámbito doméstico.
  • De pared, adosado a la pared y que se acciona por sistema de palanca.
  • De láminas o lengüetas - consistente en dos láminas metálicas que se introducen en los laterales del cuello de la botella extrayendo de esta forma el corcho intacto. También permite reintroducir el tapón
  • De aire comprimido - se inyecta aire con una bomba atravesando el tapón con una aguja. La corriente de aire hace elevar el tapón, pero puede perjudicar la estructura del vino, por lo que es poco utilizado.

Historia del sacacorchos

Dos sacacorchos.
La primera muestra del sacacorcho se remonta al siglo XVII en Inglaterra. Los primeros sacacorchos se utilizaron hace 300 años y eran similares a la herramienta con la que se extraían las balas de los fusiles, aunque la primera patente fue la de Samuel Henshall en 1795. Cuando proliferó el hábito de utilizar un corcho para cerrar las botellas de vino, durante el siglo XVIII, también lo hizo el uso del utensilio. En este tiempo aparece la botella cilíndrica, entonces el corcho queda a la medida de la botella para no derramar ningún líquido y así facilitar el almacenaje horizontal. esta forma de almacenaje propicia que se adhiera a la botella de manera que es por eso que se tuvo que ingeniar un utensilio capaz de extraer el tapón de éstas botellas. Aún cuando Samuel Henshall no es el inventor director del sacacorchos, adhirió una rueda al diseño para que no se sumerja de más el sacacorcho y facilitar la extracción. Su patente tenía una forma de "T". En el año 1802 es cuando Edward Thompson añade al diseño un "sombrero" metálico que envuelve la oca de la botella y después de que el espiral perfora el corcho lo hace ascender y salir.2 Durante el siglo XIX la herramienta fue evolucionando, generándose distintos modelos.3

DESAYUNO DE DOMINGO CON, Lorenzo Silva: / EL CLUB DE LOS PERROS VERDES,.

  1.  
    "Escribir es un trabajo mucho más proletariode lo que la gente cree"

    ¿Es complicado vivir de la cultura? Lorenzo Silva. Vivir de la cultura requiere mucho trabajo y es mucho más proletario de lo que la gente cree.
     
    Desayuno de domingo con...

    -foto.--Lorenzo Silva: "Escribir es un trabajo mucho más proletariode lo que la gente cree"

    Soy el cartero de 'XLSemanal', autor de más de 30 libros, llevo un festival de novela negra, tengo cuatro hijos... Acabo de publicar 'Siete ciudades en África'. ¿La verdad? No me aburro. 


    XLSemanal. Premio Nadal, premio Planeta 2012, escritor de prestigio... ¿Es complicado vivir de la cultura?
    Lorenzo Silva. Vivir de la cultura requiere mucho trabajo y es mucho más proletario de lo que la gente cree.
    XL. Además de autor es editor, una tarea cercana al romanticismo.
    L.S. Vamos por el décimo título [sonríe]. Editar es poco lucrativo, pero es bonito cuando descubres un buen escritor y un buen libro; y eso ya nos ha pasado.
    XL. ¿Edita alguna obra suya?
    L.S. No, prefiero que me editen otros.
    XL. Sobre el Protectorado español en Marruecos ya escribió un libro en 2001.
    L.S. Aquel era de viajes; este es más histórico. Esa época me atrae por razones personales: mi abuelo hizo la guerra de África y tengo familia marroquí. Y es un filón literario sin explotar.
    XL. El tiempo entre costuras también está ambientado en el Protectorado.
    L.S. Sí, pero desde otro punto de vista, porque habla poco de lo que significó ese episodio para la historia de España, que a mí es lo que más me atrae. Si no llega a ser por el ejército de África, Franco no hubiera ganado la guerra.
    XL. Joaquín Costa dijo que el Protectorado español respondía a una deuda de gratitud con Marruecos, pero acabamos a tiros con los moros.
    L.S. El Protectorado se implantó a sangre y fuego. Ellos no querían que se los protegiera, y fue una empresa claramente insatisfactoria. Costa era honesto y bienintencionado, pero, como decía Wilde, las buenas intenciones acaban empedrando el camino del infierno.
    XL. Hemos tenido mucha vida en común, pero siempre en conflicto.
    L.S. Las dos orillas del estrecho han estado más tiempo reunidas que separadas. Pero arriba ha pesado más la cultura occidental y abajo, la oriental.
    XL. Por definición, las relaciones con los países fronterizos son difíciles...
    L.S. [Sonríe y asiente]. A los marroquíes los despreciamos, a los portugueses los ignoramos y ante los franceses aún mantenemos un cierto complejo. Ninguna de las tres actitudes es buena.
    XL. Cuando recibió el Planeta, habló del meridiano virtual que separa Barcelona del resto de España. ¿Lo ve así?
    L.S. Cada vez veo más gente, no solo allí, que intenta que deje de ser virtual. Pero la sinrazón nunca prospera a largo plazo en la historia.
    XL. ¿Qué final pronostica al independentismo?
    L.S. Estas historias no tienen final. Seguramente estemos toda la vida así.



    Su desayuno es el siguiente,.Sin fronteras,.

    Zumo de naranja, café con leche y unas rebanadas de pan con aceite de oliva y tomate, aunque en mi caso es un desayuno más andaluz que catalán,.

    TÍTULO: EL CLUB DE LOS PERROS VERDES,.


    1. Gracias a mi amigo Carlos Perreau he conocido el Círculo de El Manifiesto. Uno que se autoproclama social y políticamente incorrecto y cuya ...

      El club de los perros-foto- verdes

      Gracias a mi amigo Carlos Perreau he conocido el Círculo de El Manifiesto. Uno que se autoproclama social y políticamente incorrecto y cuya meta es intentar que la cultura vuelva a ser un referente en la vida de las personas. No una flor en el ojal ni un adorno de papanatas, tampoco una palabra más o menos vacía que todos invocan como un mantra, y mucho menos una mercancía de tanto cuestas tanto vales, tal como ocurre con frecuencia en el mundo del arte, sino un eje central en sus vidas. Al igual que sucede con otros círculos europeos, la idea es recuperar los valores culturales de esta vieja Europa nuestra contraponiéndolos a otros propugnados por la sociedad de las prisas, esa que demanda satisfacciones tan inmediatas como epidérmicas. Por supuesto no se trata de un grupo de nostálgicos que intentan negar la modernidad. Nadie pretende restarle méritos a la tan mentada globalización, que hace que seamos un mundo conectado y, por tanto, solidario que ha ayudado a crear riqueza y que se moviliza más rápida y fácilmente que nunca antes en la historia cuando ocurre una tragedia como la de Filipinas, por ejemplo.
      Pero precisamente esa misma globalización e interconexión de la que todos nos beneficiamos tiene como efecto colateral una pérdida de referentes. Vivimos en un mundo en el que la gente viste idéntica camiseta Nike, come idéntica hamburguesa Big Mac o escucha la misma canción de Madonna en Madrid o en Pekín, en São Paulo o en Moscú. Y eso indudablemente tiene su lado positivo y aglutinador. Pero, según ha señalado no hace mucho un estudio sociológico elaborado por la Universidad de Oxford, la gente precisa referentes cercanos, de modo que se produce, a la vez, una especie de vuelta a la tribu. Eso explica, siempre según este mismo estudio, el auge en los últimos años de actitudes intransigentes amparadas en la religión, como el fundamentalismo islámico, por ejemplo, y también el reverdecer de los nacionalismos. Curiosa paradoja, por tanto, que lo que nos globaliza y nos une sea también lo que nos separe. Ante esta situación es interesante descubrir que existen propuestas que, lejos de propugnar una vuelta a la tribu, lo que buscan es recuperar los llamados valores europeos, nuestros referentes más propios. En otras palabras, nuestra cultura, la de Leonardo y la de Cervantes, la de Montaigne y la de Hume, la de Spinoza y la de Kafka. Con esa idea, El Manifiesto organizó hace unos días una cena coloquio con uno de los escritores más talentosos que he tenido ocasión de conocer últimamente. Se trata de Mauricio Wiesenthal, un europeísta convencido, con el que intentamos dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿pueden la cultura, el arte, el pensamiento rescatarnos de la situación de desesperanza en la que nos encontramos en este momento? Se dice con frecuencia que las crisis comienzan con un desmoronamiento de los valores.
      Así ha ocurrido en la caída de los diferentes imperios, tanto el romano como el otomano o el chino. ¿Qué se puede hacer entonces para poner el pensamiento en el centro de nuestras vidas? Fue interesante escuchar las palabras de Wiesenthal, un escritor tan de culto como políticamente incorrecto. Pero más interesante aún fue ver el completamente inesperado número de personas que se apuntaron a la convocatoria. Tantas que, días antes de la fecha convenida, tuvimos que cerrar el plazo de admisión porque no cabíamos. Yo, que siempre me he considerado una especie de perro verde y que rara vez hablo de nada que pueda parecer culto porque pienso que la gente no tiene especial interés por esas cosas, estaba asombrada. ¿Será verdad, como dicen algunos optimistas bien informados, que tanta banalidad, zafiedad y friboludez como ve uno a diario están a punto de producir un cambio en la sensibilidad general? ¿Es posible que estemos llegando a un punto de inflexión? Aquella noche, ante tanto perro verde igual que yo, me hice la ilusión de que puede que así sea.