TÍTULO: EL CAFÉ TARDE CON ROSQUILLAS,.Ashley Johnson.
Ashley Johnson-foto- EL CAFÉ TARDE CON ROSQUILLAS,.
Ashley Johnson (n. 9 de agosto de 1983 en
Camarillo California)
es una actriz estadounidense, mejor conocida por su papel de dos
temporada como Chrissy Seaver en el programa de televisión Los problemas
crecen.
Biografía

Es la hija menor de Nancy (de soltera Spruiell), productora de cine
independiente, y Clifford Johnson, el hijo de Evelyn Taft, concertista
de piano y un capitán de una embarcación de exploración, que murió de
cáncer de pulmón e hígado en julio de 2000. También tiene un hermano,
Chris, quien trabajó en la serie de televisión El Distrito, y una
hermana, Haylie, con quien ha formado una banda. Ashley es de
ascendentes sueco, noruego, escocés, irlandés, y nativo americano.
Debido al trabajo de su padre se trasladó a Michigan, cuando ella
tenía nueve días, la familia se asentó en el pueblo de Franklin,
Michigan, uno de los suburbios mas poblados de Detroit. Y tanto Haylie
como Ashley fueron elegidas Miss Michigan Jr. Ashley se graduó de
escuela secundaria cuando tenía 15.
Carrera
Ashley ha tenido una prolífica carrera a una edad temprana, actuó en
la película "LIONHEART" como la sobrina de lyon ( Jean Claude Van Damme
)y antes de que cumplir los veintiún años de edad ya había formado parte
de los elencos de ocho series de televisión. Su carrera empezó a los
seis años, cuando desempeñó el papel de Chrissy Seaver en la serie de
televisión "Los Problemas Crecen" ("
Growing Pains") de 1990 a 1992, durante las sexta y séptima temporadas, ella y el poco conocido actor entonces
Leonardo DiCaprio
fueron los principales personajes que se añadieron a la serie antes de
su cancelación. Ashley también apareció en la comedia de 1994 "All
American Girl", que duró sólo una temporada, y fue la hija de
Mel Gibson
en la comedia de 2000 "En qué piensan las mujeres". En 2008 se
convirtió en habitual en la serie "Dirt" como Sharlee Cates, una
estrella cuyo personaje se basa en la cantante pop
Britney Spears. En 2009, actuó en "Omega", el capítulo final de la serie de
Joss Whedon Dollhouse. También actuó en el piloto de la serie, "Echo".
También es actriz de doblaje, dobló la voz de Gretchen Grundler en la
serie animada de Walt Disney pata TV "Recess", de Terra en la serie de
dibujos animados "Teen Titans" durante la segunda temporada, y también
dobló las voces Jinmay en
Super Escuadrón Ciber Monos Hiperfuerza ¡Ya! y Gwen Tennyson en
Ben 10 Alien Force
Vida personal
Ashley Johnson asiste a la Escuela Internacional de Música, donde
cursa los estudios de Violín y Piano, y también toca la guitarra y
cello. Cuando no actúa o se dedica a los estudios musicales, Johnson,
co-dirige la empresa de fotografía Infinity Pictures con su amiga, la
asistente de producción Mila Shah. [2] Le encanta el
snowboard y el
surf, su padre la enseñó a navegar, y es una ávida tiradora.
Filmografía
TÍTULO; LA LOTERIA EL DECIMO DE NAVIDAD,.
Historia de la Lotería de Navidad: 200 años entre guerras y crisis
Israel Viana
Todo ha superado este sorteo desde que el ministro del
Consejo y Cámara de Indias lo instaurara en 1812, para «aumentar los
ingresos del erario público» y expulsar a los franceses de España
Casi 200 años, varias guerras devastadoras, unas cuantas crisis
económicas, cambios de moneda, repúblicas, monarquías, dictaduras,
democracias
todo ha superado la Lotería de Navidad desde que comenzara a
celebrarse (bajo la denominación de «Lotería Moderna») en 1812, en
plena
Guerra de Independencia. Según su impulsor, el ministro del Consejo y Cámara de Indias,
Ciriaco González Carvajal, el objetivo era «aumentar los ingresos del erario público sin quebranto de los contribuyentes».
España sufría entonces una de las peores crisis de su historia
contemporánea: las hambrunas de 1808 y 1812, unido a los enfrentamientos
con los franceses y las epidemias, produjeron a lo largo de la guerra
unas pérdidas económicas gigantescas y un descenso demográfico de entre
560.000 y 885.000 habitantes, en una población que apenas superaba los
10 millones. Y lo peor de todo, el Gobierno aún necesitaría dinero para
seguir asumiendo los elevados gastos militares hasta el final de la
guerra, en 1814.
En esta coyuntura de crisis
se celebró el primer sorteo navideño, el 18 de diciembre de 1812, en Cádiz,
a través de papeletas con los números impresos. Y el primer «gordo»,
dotado de 8.000 reales, se lo llevó un españolito de a pie tras gastarse
sólo 40 en el número 03604. Era la primera vez que la Lotería de
Navidad «escogía» a su afortunado, tras cuatro años de penurias y
combates, y poco después de la
importante victoria en Arapiles y la salida definitiva de los franceses de Andalucía.
Esto progresiva retirada de las tropas napoleónicas hizo que la
Lotería, circunscrita en principio a Cádiz y San Fernando, se implantara
después en Ceuta y más tarde en toda la comunidad andaluza,
instalándose finalmente en Madrid en 1814, ya con el sistema de bombos y
bolas establecido un año antes.
Nunca han faltado desde entonces los españoles a su cita con la
(mala) suerte en Navidad, comprando cada vez más décimos (en 1832 ya se
emitían 12.000 números), hasta el punto de que los bombos metálicos
vigentes desde 1850 llevan cada año a la Administración, ante la
imposibilidad de introducir más bolas en ellos, a ampliar las series
correspondientes a cada número. «Y si no toca, ¿cómo se ha jugado este
año más que en todos los anteriores?»,
se preguntaba ABC en 1930. Una pregunta repetida hasta la saciedad aún en las peores crisis de los últimos dos siglos.
Historias increíbles de la Lotería de Navidad
Tan solo habían pasado seis meses desde que
se fundara «Blanco y Negro», en 1891,
y ya encontramos la primera referencia a este sorteo: «Hay en Barcelona
sujetos que habiendo obtenido premio en la lotería de Navidad del año
pasado, aún no han cobrado. Me parece que con eso les hacen un
beneficio. Porque la alegría de los premios dura hasta que se cobran. Y
no pagándoles, les alargan la alegría». Cuando se publicó esta reseña,
aún ni siquiera se llamaba oficialmente «Sorteo de Navidad», un título
que recibiría el año siguiente y que no se imprimiría en el décimo hasta
1897, sustituyendo a la leyenda de «Prósperos de Premios».
Desde entonces, miles de historias preciosas, trágicas o
increíbles alrededor del sorteo de Navidad han llenado, año tras año,
las páginas de «Blanco y Negro» y «ABC» (
fundado en 1903). Como la del Sr. Herce, quien había adquirido el «gordo», según se leía en 1918, después de que la
señora Ayendia le escribiera en agosto recordándole que buscase el número 5.605.
Una «idea que nació de una combinación hecha con plantas de habas
sembradas por dicha señora, las cuales dieron por resultado una pepita
en cuyo interior se leía el número 5.605 agraciado». O al pobre Don
Matías Martínez, dueño de una lavandería en la calle Francisco Santos de
Madrid, quien, en 1944, al comunicarle su familia que tenía varias
participaciones del segundo premio, sufrió un colapso y falleció
repentinamente. O aquel malagueño que en 1949
se presentó en la Asociación del Cuerpo de Correos de Madrid «solicitando con insistencia alguna participación del 55.666»,
pues días antes había tenido la corazonada de que ese número sería el
premiado. Para desgracia de este visionario, el número, que finalmente
salió, ya había sido vendido en otras localidades.
Una guerra, dos sorteos
Ni tan siquiera la Guerra Civil suspendió la celebración del sorteo de Navidad.
Sufrió, eso sí, la misma «suerte» que el resto de los españoles,
quedando dividida en una Lotería republicana y otra nacional, como
anunciaban cada una de las dos ediciones de ABC en Madrid y Sevilla. Y
es que las bombas no pudieron con la ilusión del «gordo», en unos años
en los cuales la venta de décimos supuso un 1,1% del PIB, es decir, un
3% de los ingresos del Estado.
Nada detiene este importante negocio del Estado que Zapatero se
ha empeñado en privatizar. Desde los 40 reales de 1812, el décimo de
Navidad no ha parado de incrementar su precio: en 1944, 100 pesetas; en
1953, 200 pesetas; en 1957, 400 pesetas, y en 1970, 1.000. Los 20 euros
que cuesta hoy (más de 3.300 pesetas) hicieron recaudar el año pasado al
Gobierno más de 2.700 millones de euros.
Un año este de crisis en el que la venta de billetes para el sorteo
de Navidad sólo decreció un 1%, gastando cada persona una media de más
de 70 euros. Así siguen los españoles, confiando en la magia de los
números capicúas, las fechas históricas significativas o los triunfos
deportivos de cada año: el 11.901, por el
ataque de la Torres Gemelas de Nueva York en 2001; el 13.112, por
el hundimiento del Prestige en 2002; el 22.504, por la
boda real entre el príncipe Felipe y Letizia Ortiz en 2004; el 22.106, por la
segunda victoria de Fernando Alonso en el campeonato de Fórmula 1 en 2006, o el 2.016 y 2.020, por las
candidaturas olímpicas de Madrid, en 2009. Y este año, como no podía ser de otra manera, el número estrella será el 11.710:
la victoria de España en el Mundial de Sudáfrica.
La Diosa Fortuna volverá a repartir suerte este año entre unos pocos,
mientras la mayoría seguiremos gastando más y más, aunque las cosas
vayan de mal en peor
,etc.
La Lotería
de Navidad, exenta de impuestos hasta este año para los ciudadanos, va a
tributar por primera vez. Esta novedad, que afecta a todos los premios
de Loterías y Apuestas del Estado, fue una de las medidas que se incluyó
en los Presupuestos Generales de Estado de 2013.
La previsión del Gobierno era que con este nuevo gravamen iba a lograr
una recaudación extra de 824 millones de euros en este ejercicio. Sin
embargo, las cifras que se conocen hasta el momento apuntan que no se
logrará ese objetivo. José María Mollinedo, secretario general de
Gestha, explica que "hasta octubre los ingresos derivados de retenciones
a Loterías y Apuestas del Estado ascendían a 207 millones de euros y,
aunque la Lotería de Navidad representa el 30% de las ventas del año, no
parece que se vayan a cumplir las expectativas de Hacienda". Mollinedo
calcula que a final de año la recaudación será de unos 700 millones, por
debajo de los 824 millones previstos en los PGE. ¿Cómo le afecta a los
ciudadanos? Cualquier persona que estas Navidades obtenga un premio
superior a 2.500 euros verá cómo se le aplica una retención del 20%. Es
decir, si la suerte le sonríe y su décimo es premiado, por ejemplo, con
los 400.000 euros del gordo le tocará pagar al fisco. Concretamente,
debe saber que los primeros 2.500 euros están exentos y que tributará
por el resto. De esta forma, en el caso del Gordo 79.500 euros irán a
Hacienda.
Estos impuestos se retendrán directamente en el momento del cobro de
décimo premiado.
En este sentido, la Agencia Tributaria explica que los contribuyentes
del IRPF que hayan soportado la retención en el momento del abono del
premio, o no la hayan soportado por ser su cuantía inferior a 2.500
euros, no tendrán que presentar ninguna otra autoliquidación. Mollinedo
de Gestha puntualiza que esta retención "está diferenciada del resto de
rendimientos y no afecta a la progresividad en ningún caso".
Por su parte, los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades que
obtengan un premio sujeto al gravamen especial deberán incluir, igual
que antes del 1 de enero de 2013, el importe del premio entre las rentas
del periodo sujetas al impuesto y la retención/ingreso a cuenta
soportado como un pago a cuenta más. Con la nueva normativa, la única
diferencia es que estos premios pasan a estar sometidos a retención o
ingreso a cuenta del 20%. ¿Y si sólo tienes una participación? Una de
las frases más repetidas el día del sorteo es que "el premio ha estado
muy repartido". Y es que en España hay mucha tradición de compartir
décimos con la familia y amigos y también de comprar directamente
participaciones. Pues bien, si usted tiene una partición puede que
también sufra el recorte fiscal. Hay que tener en cuenta que a efectos
fiscales las participaciones no existen y lo que tributa es el décimo.
Por lo tanto, si tiene una participación de un décimo y ese décimo es
premiado con más de 2.500 se aplicará la retención y cobrará lo que le
corresponda proporcionalmente una vez descontados impuestos.
¿Qué impuestos debe pagar si le toca el Gordo? ¿Y si lleva una
participación?
Vea los impuestos
que paga cada premio
A quien sea el depositario del décimo o gestor de cobro será al que se
le aplique la retención y éste a continuación deberá repartir el premio
neto (después de impuestos) entre los participantes. Hay que identificar
a los participantes para evitar que el reparto sea una donación
Hacienda asegura que el gestor del décimo deberá estar en condiciones de
acreditar ante la Administración Tributaria que el premio ha sido
repartido a los titulares de participaciones para que cuando se divida
el premio no se considere como una donación y se grave con el Impuesto
de Sucesiones y Donaciones.
La Asociación de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget)
aconseja que los décimos premiados se cobren a través de las entidades
bancarias y que en el propio banco se identifique con nombre, apellidos y
DNI a cada una de las personas con quienes se ha compartido el décimo
afortunado.
Asefiget insiste en que el peligro de no dar los datos identificativos
de la lista de premiados en el banco es que no lleguen adecuadamente a
la Agencia Tributaria. En ese caso, el comprador del décimo lo cobrará
en el banco (con la retención igualmente aplicada de antemano), pero a
la hora de repartirlo entre las personas con las que compartía dicho
décimo, la entrega se podría considerar una donación y, por tanto,
gravarse con el Impuesto de Donaciones.
¿Qué pasa si tributas en otro país? Además, la Agencia Tributaria
explica que los contribuyentes no residentes sin establecimiento
permanente que resulten agraciados y hayan soportado la retención en el
momento del abono del premio, podrán solicitar la devolución que pudiera
corresponderles por aplicación de un convenio para evitar la doble
imposición internacional.
Lotería
de Navidad: ¿Qué impuestos debe pagar si le toca el Gordo? ¿Y si lleva
sólo una participación?,Datos macroeconómicos, economía y política -
Expansión.com
Lotería de
Navidad
¿Qué impuestos debe pagar si le toca el Gordo? ¿Y si lleva una
participación?
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19.12.2013 B. Amigot . Siga al autor en 15
Este año la Lotería de Navidad ya tiene un agraciado: Hacienda. Y es
que, por primera vez, los números premiados con un importe superior a
2.500 deberán pagar impuestos. Si a usted le tocan los 400.000 euros del
Gordo, debe saber que 79.500 euros irán a las arcas públicas. Pero,
¿qué pasa si sólo tiene una participación?
Lotería de Navidad. Gordo
La Lotería de Navidad, exenta de impuestos hasta este año para los
ciudadanos, va a tributar por primera vez. Esta novedad, que afecta a
todos los premios de Loterías y Apuestas del Estado, fue una de las
medidas que se incluyó en los Presupuestos Generales de Estado de 2013.
La previsión del Gobierno era que con este nuevo gravamen iba a lograr
una recaudación extra de 824 millones de euros en este ejercicio. Sin
embargo, las cifras que se conocen hasta el momento apuntan que no se
logrará ese objetivo. José María Mollinedo, secretario general de
Gestha, explica que "hasta octubre los ingresos derivados de retenciones
a Loterías y Apuestas del Estado ascendían a 207 millones de euros y,
aunque la Lotería de Navidad representa el 30% de las ventas del año, no
parece que se vayan a cumplir las expectativas de Hacienda". Mollinedo
calcula que a final de año la recaudación será de unos 700 millones, por
debajo de los 824 millones previstos en los PGE. ¿Cómo le afecta a los
ciudadanos? Cualquier persona que estas Navidades obtenga un premio
superior a 2.500 euros verá cómo se le aplica una retención del 20%. Es
decir, si la suerte le sonríe y su décimo es premiado, por ejemplo, con
los 400.000 euros del gordo le tocará pagar al fisco. Concretamente,
debe saber que los primeros 2.500 euros están exentos y que tributará
por el resto. De esta forma, en el caso del Gordo 79.500 euros irán a
Hacienda.
Estos impuestos se retendrán directamente en el momento del cobro de
décimo premiado.
En este sentido, la Agencia Tributaria explica que los contribuyentes
del IRPF que hayan soportado la retención en el momento del abono del
premio, o no la hayan soportado por ser su cuantía inferior a 2.500
euros, no tendrán que presentar ninguna otra autoliquidación. Mollinedo
de Gestha puntualiza que esta retención "está diferenciada del resto de
rendimientos y no afecta a la progresividad en ningún caso".
Por su parte, los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades que
obtengan un premio sujeto al gravamen especial deberán incluir, igual
que antes del 1 de enero de 2013, el importe del premio entre las rentas
del periodo sujetas al impuesto y la retención/ingreso a cuenta
soportado como un pago a cuenta más. Con la nueva normativa, la única
diferencia es que estos premios pasan a estar sometidos a retención o
ingreso a cuenta del 20%. ¿Y si sólo tienes una participación? Una de
las frases más repetidas el día del sorteo es que "el premio ha estado
muy repartido". Y es que en España hay mucha tradición de compartir
décimos con la familia y amigos y también de comprar directamente
participaciones. Pues bien, si usted tiene una partición puede que
también sufra el recorte fiscal. Hay que tener en cuenta que a efectos
fiscales las participaciones no existen y lo que tributa es el décimo.
Por lo tanto, si tiene una participación de un décimo y ese décimo es
premiado con más de 2.500 se aplicará la retención y cobrará lo que le
corresponda proporcionalmente una vez descontados impuestos.
¿Qué impuestos debe pagar si le toca el Gordo? ¿Y si lleva una
participación?
Vea los impuestos
que paga cada premio
A quien sea el depositario del décimo o gestor de cobro será al que se
le aplique la retención y éste a continuación deberá repartir el premio
neto (después de impuestos) entre los participantes. Hay que identificar
a los participantes para evitar que el reparto sea una donación
Hacienda asegura que el gestor del décimo deberá estar en condiciones de
acreditar ante la Administración Tributaria que el premio ha sido
repartido a los titulares de participaciones para que cuando se divida
el premio no se considere como una donación y se grave con el Impuesto
de Sucesiones y Donaciones.
La Asociación de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget)
aconseja que los décimos premiados se cobren a través de las entidades
bancarias y que en el propio banco se identifique con nombre, apellidos y
DNI a cada una de las personas con quienes se ha compartido el décimo
afortunado.
Asefiget insiste en que el peligro de no dar los datos identificativos
de la lista de premiados en el banco es que no lleguen adecuadamente a
la Agencia Tributaria. En ese caso, el comprador del décimo lo cobrará
en el banco (con la retención igualmente aplicada de antemano), pero a
la hora de repartirlo entre las personas con las que compartía dicho
décimo, la entrega se podría considerar una donación y, por tanto,
gravarse con el Impuesto de Donaciones.
¿Qué pasa si tributas en otro país? Además, la Agencia Tributaria
explica que los contribuyentes no residentes sin establecimiento
permanente que resulten agraciados y hayan soportado la retención en el
momento del abono del premio, podrán solicitar la devolución que pudiera
corresponderles por aplicación de un convenio para evitar la doble
imposición internacional.
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sólo una participación?,Datos macroeconómicos, economía y política -
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Este año la Lotería de Navidad ya tiene un agraciado: Hacienda. Y es
que, por primera vez, los números premiados con un importe superior a
2.500 deberán pagar impuestos. Si a usted le tocan los 400.000 euros del
Gordo, debe saber que 79.500 euros irán a las arcas públicas. Pero,
¿qué pasa si sólo tiene una participación?
Lotería de Navidad. Gordo
La Lotería de Navidad, exenta de impuestos hasta este año para los
ciudadanos, va a tributar por primera vez. Esta novedad, que afecta a
todos los premios de Loterías y Apuestas del Estado, fue una de las
medidas que se incluyó en los Presupuestos Generales de Estado de 2013.
La previsión del Gobierno era que con este nuevo gravamen iba a lograr
una recaudación extra de 824 millones de euros en este ejercicio. Sin
embargo, las cifras que se conocen hasta el momento apuntan que no se
logrará ese objetivo. José María Mollinedo, secretario general de
Gestha, explica que "hasta octubre los ingresos derivados de retenciones
a Loterías y Apuestas del Estado ascendían a 207 millones de euros y,
aunque la Lotería de Navidad representa el 30% de las ventas del año, no
parece que se vayan a cumplir las expectativas de Hacienda". Mollinedo
calcula que a final de año la recaudación será de unos 700 millones, por
debajo de los 824 millones previstos en los PGE. ¿Cómo le afecta a los
ciudadanos? Cualquier persona que estas Navidades obtenga un premio
superior a 2.500 euros verá cómo se le aplica una retención del 20%. Es
decir, si la suerte le sonríe y su décimo es premiado, por ejemplo, con
los 400.000 euros del gordo le tocará pagar al fisco. Concretamente,
debe saber que los primeros 2.500 euros están exentos y que tributará
por el resto. De esta forma, en el caso del Gordo 79.500 euros irán a
Hacienda.
Estos impuestos se retendrán directamente en el momento del cobro de
décimo premiado.
En este sentido, la Agencia Tributaria explica que los contribuyentes
del IRPF que hayan soportado la retención en el momento del abono del
premio, o no la hayan soportado por ser su cuantía inferior a 2.500
euros, no tendrán que presentar ninguna otra autoliquidación. Mollinedo
de Gestha puntualiza que esta retención "está diferenciada del resto de
rendimientos y no afecta a la progresividad en ningún caso".
Por su parte, los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades que
obtengan un premio sujeto al gravamen especial deberán incluir, igual
que antes del 1 de enero de 2013, el importe del premio entre las rentas
del periodo sujetas al impuesto y la retención/ingreso a cuenta
soportado como un pago a cuenta más. Con la nueva normativa, la única
diferencia es que estos premios pasan a estar sometidos a retención o
ingreso a cuenta del 20%. ¿Y si sólo tienes una participación? Una de
las frases más repetidas el día del sorteo es que "el premio ha estado
muy repartido". Y es que en España hay mucha tradición de compartir
décimos con la familia y amigos y también de comprar directamente
participaciones. Pues bien, si usted tiene una partición puede que
también sufra el recorte fiscal. Hay que tener en cuenta que a efectos
fiscales las participaciones no existen y lo que tributa es el décimo.
Por lo tanto, si tiene una participación de un décimo y ese décimo es
premiado con más de 2.500 se aplicará la retención y cobrará lo que le
corresponda proporcionalmente una vez descontados impuestos.
¿Qué impuestos debe pagar si le toca el Gordo? ¿Y si lleva una
participación?
Vea los impuestos
que paga cada premio
A quien sea el depositario del décimo o gestor de cobro será al que se
le aplique la retención y éste a continuación deberá repartir el premio
neto (después de impuestos) entre los participantes. Hay que identificar
a los participantes para evitar que el reparto sea una donación
Hacienda asegura que el gestor del décimo deberá estar en condiciones de
acreditar ante la Administración Tributaria que el premio ha sido
repartido a los titulares de participaciones para que cuando se divida
el premio no se considere como una donación y se grave con el Impuesto
de Sucesiones y Donaciones.
La Asociación de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget)
aconseja que los décimos premiados se cobren a través de las entidades
bancarias y que en el propio banco se identifique con nombre, apellidos y
DNI a cada una de las personas con quienes se ha compartido el décimo
afortunado.
Asefiget insiste en que el peligro de no dar los datos identificativos
de la lista de premiados en el banco es que no lleguen adecuadamente a
la Agencia Tributaria. En ese caso, el comprador del décimo lo cobrará
en el banco (con la retención igualmente aplicada de antemano), pero a
la hora de repartirlo entre las personas con las que compartía dicho
décimo, la entrega se podría considerar una donación y, por tanto,
gravarse con el Impuesto de Donaciones.
¿Qué pasa si tributas en otro país? Además, la Agencia Tributaria
explica que los contribuyentes no residentes sin establecimiento
permanente que resulten agraciados y hayan soportado la retención en el
momento del abono del premio, podrán solicitar la devolución que pudiera
corresponderles por aplicación de un convenio para evitar la doble
imposición internacional.
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