martes, 18 de febrero de 2014

DESAYUNO DE DOMINGO CON, Juan José Ballesta: / LA PIEDAD CANSADA,.


  1. A los ocho años hice mi primer papel en Querido maestro. A los trece me llevé un Goya por El Bola. Y ahora, a los 26, debuto en teatro con ...
     
    Desayuno de domingo con...

    Juan José Ballesta: "Me he refinado mucho, pero lo del 'Bola' no me lo quito de encima"

    A los ocho años hice mi primer papel en Querido maestro. A los trece me llevé un Goya por El Bola. Y ahora, a los 26, debuto en teatro con una adaptación de El nombre de la rosa, de Umberto Eco.
    XLSemanal. Dice que cada papel le cambia un poco... ¿Con el de Adso de Melk le ha dado por la mística?
    Juan José Ballesta. ¡Para nada! De pequeño solo iba a la iglesia cuando acababa la misa para robar una hostia y llevársela a mi abuela. Yo le decía que fuera de misa eso no servía, pero ella no me hacía caso.
    XL. Se pasa media función llorando...
    J.J.B. Sí. Además, lloro de verdad y pongo gestos de niño todo el rato. Mi papel es el de un chico muy asustadizo.
    XL. Al Bola, de eso le queda poco...
    J.J.B. Ni poco ni nada. Lo que no me quito de encima es lo del Bola. A mi hijo incluso lo llaman el mini-Bola.
    XL. Aquel papel le procuró un Goya y no pocos altercados violentos en la calle. ¿Ese rollo macarra pasó?
    J.J.B. Sí, me refiné mucho cuando dejé de salir por la noche y me eché novia. No bebo ni tomo drogas, y delante de mi hijo no se me escapa ni una palabrota. Vivimos en el campo y ni uso Internet.
    XL. En esa época, casi muere de éxito...
    J.J.B. Tras El Bola todo el mundo me reconocía. No aguanté y me fui a trabajar de albañil con mi padre. Tener dinero no sirve si no eres feliz, y yo no lo era.
    XL. Ahora ha estado casi dos años sin trabajar, pero rechazó un papel porque le parecía que estaba mal pagado.
    J.J.B. La dignidad es lo primero. Con la crisis te ofrecen hacer un capítulo por 500 euros y les da igual dárselo a otro sin tu nivel. Para eso prefiero cobrar el paro y quedarme en casa con la mujer y el niño.
    XL. Asegura que no cambia Parla por nada del mundo.
    J.J.B. Es verdad. Aunque vivo en Illescas, voy a Parla hasta para tirarme un pedo. Allí hago la compra, están mis colegas...
    XL. A los 18 años se convirtió en padre. ¿Demasiado pronto?
    J.J.B. Mis padres tienen 41 y 42 años y yo, 26... viene de familia [ríe]. He disfrutado con mi hijo desde el primer día y tenerlo con 40 no habría sido lo mismo.
    XL. Dice: «La Vero dejó la peluquería porque para trabajar ya estoy yo».
    J.J.B. Yo estoy para ganar dinero; ella, para gastárselo. Si quiere ir a la peluquería, le doy para mechas; y, si no hay dinero, que se vaya a cascar, pero no a trabajar.
    XL. Su hijo tiene seis años, dos menos de los que tenía usted cuando empezó a trabajar en la serie Querido maestro.
    J.J.B. Quiere ser actor, pero no le voy a dejar hasta que tenga una buena base. Yo perdí muchas cosas por serlo tan joven.
    XL. Por ejemplo...
    J.J.B. Cumpleaños, partidos de fútbol, fiestas... Perdí mi juventud trabajando.

    Su desayuno: «En los hoteles tomo de todo, pero, cuando estoy en casa, desayuno nada más que un café cortado. Eso sí, la cajetilla de tabaco que no me falte».

    TÍTULO: LA PIEDAD CANSADA,.


    1. Hace poco tuve la suerte de intervenir en una iniciativa interesante. La ONG Paz y Desarrollo nos encargó a cinco autoras españolas escribir ...
       
      Hace poco tuve la suerte de intervenir en una iniciativa interesante. La ONG Paz y Desarrollo nos encargó a cinco autoras españolas escribir la biografía (inacabada) de otras tantas mujeres que viven en situaciones de riesgo en diversas partes del mundo. Inacabada porque, después de relatar sus historias todas, durísimas, por cierto, la idea era dejar el resto de las páginas de dichas biografías en blanco. No solo como una puerta a la esperanza, sino para dar a entender que depende de todos nosotros que los capítulos que faltan puedan escribirse de modo distinto. Entre las cinco autoras que participamos en la experiencia estaba Rosa María Calaf, tantos años corresponsal de Televisión Española en los lugares más conflictivos del planeta y testigo directo, por tanto, de situaciones dramáticas que el resto de nosotros solo vemos a través de los medios de comunicación.
      Según nos explicó ella, hoy en día se informa a golpe de titular, buscando despertar la emoción de los espectadores pero, paradójicamente, lo que se consigue con tanta sobredosis de desastres es el efecto contrario, una creciente indiferencia. Pocos días más tarde de este encuentro tuve oportunidad de hablar con un miembro del Club de Roma, un reputado think tank del que forman parte prestigiosos e independientes pensadores cuya finalidad es analizar los desafíos que afronta la sociedad actual e intentar poner en marcha acciones que ayuden a crear un mundo más prospero, más igualitario, también más seguro. Me contaba este amigo que actualmente están estudiando el modo en que los medios de comunicación de masas, además de propiciar esa paradójica indiferencia de la que hablaba Calaf, ayudan a crear una cierta confusión entre gestos y acción. «Vivimos en un mundo de gestos me decía él. Uno en el que alguien marca un me gusta en una iniciativa solidaria y ya cree que está contribuyendo a dicha causa; un mundo en el que el famoso de turno se disfraza de Coronel Tapiocca, vuela en business a un lugar remoto, le sacan un par de fotos dando de comer a un bebé y ya piensa que le ha salvado la vida.
      Es como si el dolor se hubiera convertido en un espectáculo más». Y esa política de gestos, ese modo de priorizar lo impactante por encima de lo importante, que tienen los medios de comunicación produce, además, lo que se llama el síndrome de la piedad cansada. «El ser humano puede asumir una cierta cantidad de dolor -me decía Rosa María-. Pero, llegado un momento, desconecta. Sin embargo, si se informa bien y a la emoción se le añade conocimiento, el efecto es espectacular. Cuando se sabe o se ve de cerca cómo pasan las cosas, la gente piensa de inmediato en el modo en que puede implicarse y, no solo eso, acaba sintiéndose responsable».
      Me encantó este comentario porque llevo tiempo dándole vueltas a esas dos formas de fariseísmo. A los gestos que tanto jalean y propician las revistas del chismorreo, y al oportunismo interesado de los programas de televisión que utilizan el dolor ajeno para subir la audiencia. Todo lo contrario, por cierto, de lo que está sucediendo en España actualmente con tantas hermosas iniciativas solidarias como han surgido espontáneamente frente a la crisis. Estudiantes que emplean su tiempo libre en ayudar a los demás, vecinos que se movilizan para auxiliar a uno de los suyos que pasa penurias, bancos de alimentos... Nada que ver con esa piedad cansada que, hasta hace poco, nos atenazaba cuando veíamos una tragedia en televisión mientras con apenas un vacuo suspiro de conmiseración continuábamos tomando la sopa o contestando un WhatsApp. Porque, si algo bueno tienen los tiempos difíciles, es que se deja uno de pavadas y se convierte de pronto en la mejor versión de sí mismo. Solo un frívolo o un perfecto imbécil sigue confundiendo los gestos con la acción cuando el dolor, que antes veía a miles de kilómetros, está apenas al doblar la esquina. Y si lo hace, ya se encargarán, espero, sus allegados, sus amigos (o la vida misma) de bajarlo a la realidad de un guantazo.


     

lunes, 17 de febrero de 2014

BUSCA PISO, BIMBA BÓSE CANTANTE Y MODELO, Me encantan las Femen,./ EL DECIMO LOTERIA 3€ JUEVES, SOY UN POCO MANDONA,.

TÍTULO: BUSCA PISO, BIMBA BÓSE CANTANTE Y MODELO, Me encantan las Femen.

 A Eleonora Salvatore de niña la llamaban Bimba (nena) y así se quedó. Nació en Roma hace 38 años y se crió en Escocia, México.
 
A Eleonora Salvatore de niña la llamaban Bimba (nena) y así se quedó. Nació en Roma hace 38 años y se crió en Escocia, México... Camaleónica pero siempre Bosé, Bimba ha convertido la androginia en arte, aunque detrás de su aspecto cañero se esconde una 'mamma' italiana. Ahora estrena con Julia de Castro 'Antipasti' en el Nuevo Apolo de Madrid.
- ¿Qué es 'Antipasti'?
- Un concierto dramatizado, tipo 'El intérprete' de Asier Etxeandia.
- Pero con lasaña.
- Desgraciadamente no. Era la idea inicial, unir música y comida, pero al final se ha quedado en algo más conceptual. Y me da pena porque yo amo cocinar. Cocino mañana, tarde y noche. Aquí donde me ve, al final lo que me preocupa es que mis niñas (Dora y June, de nueve y dos años) me coman bien, ja, ja, ja... Por suerte, en eso son las dos de lujo.
- ¿Interpretará canciones italianas?
- Sí, de Raffaella Carrá, Mina... Pero también otras en castellano y en inglés.
- ¿Alguna de su tío Miguel?
- De momento no, aunque no lo descarto.
- ¿A Bosé se le escapan gallos, como dice Olfo?
- Pues claro, como a todo el mundo. Es que no somos máquinas. El otro día estuve viendo a Michael Bublé y hasta a él se le escapó algún gallo. Ser perfecto es un coñazo.
- ¿Le ha reñido a su hermano Olfo por ir a un plató?
- No, con mi hermano y con mi familia tengo una relación al margen de la prensa. Yo fui a un plató pero para hablar de cuando posé en 'Interviú', no para contar mi vida. Hablar mal de mi familia no me sale. Pero tampoco critico a los que van a platós. Ahora soy madre soltera y tengo que mantener a dos hijas con un trabajo que no es estable... A lo peor estoy en un momento horrible y tengo que recurrir a eso.
- ¿Serán los Bosé los nuevos Janeiro?
- No, y de hecho a mí la gente cuando me habla de mi abuela me dicen que aunque vaya a un programa de esos está estupenda. La gente se parte porque ella es surrealismo total. Y yo la entiendo: no tiene pensión y a su edad se tiene que buscar las habichuelas. A mí me han ofrecido muchas veces contar mi vida pero tendría que estar muy desesperada.
- ¿Hay tanto ego en la familia Bosé como dice su hermano?
- Cuando estoy con mi familia, que es muy poco, no me paro a pensar si hay ego o no. Porque eso además denota a veces que el que tiene ego eres tú.
- ¿Es Olfo el verso suelto de los Bosé?
- No. Creo que la que va más por libre soy yo.
- Volviendo a la lasaña...
- Me he pasado a la cocina ayurvédica, muy especiada.
- ¿Y qué nota?
- Maravillas. Rejuveneces asombrosamente. Emanas luz. Y te sientes de lujo. Puedes hacer una dieta durante la semana basada en mucha verdura y mucho grano y luego el fin de semana te comes una hamburguesa.
- ¿Ayurvédica de lunes a viernes?
- Exacto. Hay que tener rutinas y disciplinas. Porque a mí también me tira más la carne.
- ¿Se ha producido una ciclogénesis en su vida? Se ha separado, ha posado desnuda...
- Bueno, ya ve cómo está el tiempo. Todo influye. Pero ha sido una separación de buen rollo.
- Su novio actual, el modelo Charlie Centa, tiene 21 años: otra famosa de carácter con un hombre mucho más joven.
- Será porque están más verdes, je, je... Lo mío con Charlie fue un flechazo. Y estoy aprendiendo mucho. Por ejemplo, a vivir con más alegría. Intentar ser feliz es el principio de todo.
- Solo por curiosidad... ¿Le gustan las Femen?
- Me encantan, son estupendas. Estamos robotizados y pequeños grupos como ellas se agradecen. En el libro que escribí sobre el embarazo también hablé del aborto. A favor.
- ¿Se apuntaría al movimiento?
- Bueno, no tengo ningún problema en despelotarme. Tengo otros pudores, pero ese no.

«Soy un poco mandona»TÍTULO: EL DECIMO LOTERIA 3€ JUEVES, SOY UN POCO MANDONA,.

 EL DECIMO LOTERIA 3€ JUEVES, SOY UN POCO MANDONA,.-foto

TELEVISION

«Soy un poco mandona»

-foto-Edurne Pasaban sube al monte con Juanjo Ballesta, Kiko Veneno, Laia Sanz.... y Judit Mascó: «Camina con crampones igual que con tacones»


'Cumbres' (domingos, a las 20.00 horas, en La 2) escala para asegurarse una posición tranquila en TVE. Edurne Pasaban (Tolosa, 1973) capitanea la expedición de famosos. Perico Delgado ha sido el último en apuntarse a la excursión. Pero habrá más porque la cadena pública ya está pensando en una segunda temporada.
- Juanjo Ballesta se atrevió a decir que la esperaba arriba. ¿Quién llegó antes?
- ¡Yo! Ahí donde le veis, tan atrevido, tiene un vértigo increíble. Subimos al Almanzor y había una trepada y parte de roca. El pobre estaba bloqueado y sufrió muchísimo. Pero tiene un afán de superación... Subió algún tramo con los ojos cerrados, es muy exigente consigo mismo.
 ¿Quién le sorprendió por todo lo contrario, por subir mejor de lo que esperaba?
- Judit Mascó. Es una chica guapa, una modelo... y la metes en un determinado perfil, te imaginas la típica mujer con tacones. Nada que ver. Está superacostumbrada a caminar por la montaña. Anda igual con tacones que con crampones. Cuando llegamos al refugio tratamos de conseguir una habitación, por si se sentía incómoda, y fue ella la que dijo que no, que había estado en sitios así con su padre desde pequeña. Además, se había preparado mucho para este reto con su marido.
- ¿Algún momento crítico?
- El de Juanjo Ballesta. Y Kiko Veneno sufre mucho con el frío, aunque puede subir hasta donde se proponga.
- ¿Remedios para las agujetas?
- Que yo sepa, las agujetas no tienen remedio, hay que pasarlas. A mí también me ocurre, así que lo mejor es volver a subir al día siguiente. Yo les avisé de que iban a tener agujetas, sobre todo con las bajadas, que es cuando se cargan las piernas.
- El pico más bonito es...
- El Monte Perdido, que lo subí con Laia Sanz. Ella es una máquina y le sirvió de entrenamiento para el París Dakar.
- ¿Costó convencerles?
- Nada, igual por desconocimiento. Decían: 'Me hace ilusión ir con Edurne'. Para ellos fue como una aventura. Cuando terminamos me aseguraron que querían repetir, quieren que organice una subida en grupo con todos. Se han portado muy bien, nos dedicaron dos días cada uno para rodar.
- Alguno estaría poco menos que como un pulpo en un garaje...
- Había quienes llegaban al refugio y alucinaban cuando les decían que había unos señores que vivían allí.
- Espido Freire no había dormido jamás en un saco
- Yo me reía y le decía: 'No me lo puedo creer'. Pero eso no solo Espido Freire ¿eh? ¡Más de uno! Y decían: '¿Para qué sirve este gorro?'. No era un gorro, era la parte de arriba del saco de dormir (risas).
Himalaya
- Y usted, ¿cuántas noches ha pasado en un saco de dormir?
- ¡Uff! Antes, de doce meses que tiene el año, me pasaba seis en el Himalaya...
- ¿Cuáles son las principales dificultades de subir y rodar a la vez?
- Había que ir despacio. Si en una circunstancia normal tardas dos horas en subir, esta vez había que echarle el doble. Porque, además, hay que ir parando. Subimos con dos cámaras, un especialista de sonido, un realizador y el director.
- Y usted de capitana.
- Los cámaras del programa me decían que soy una mandona, que tengo carácter. Y reconozco que sí, que soy mandona.
- ¿No es 'Cumbres' un programa para La 1 en lugar de La 2?
- ¡Me encantaría! En TVE dicen que La 2 es una televisión más cultural, más del perfil de lo que hacemos. A mí me gustaría que lo pusieran en La 1, pero es el espectador quien tiene que decirlo.