foto / 152 años llevaba circulando por el sur de Extremadura el tren
carbonero entre Almorchón (Badajoz) y Espiel (Córdoba). Se trata de un
tramo de gran relevancia histórica para ambas provincias que se queda
sin uso ferroviario. En 1974 dejaron de pasar pasajeros y la única
mercancía que se movía era la provisión de carbón hasta la central
térmica de Puente Nuevo, en Espiel. Puente Nuevo cerrará en junio y no
necesitará más carbón. Desde la Asociación Extremeña de Amigos del
Ferrocarril quieren hacer un homenaje a este servicio y a este tramo,
según explicó Ángel Caballero, presidente del colectivo.
foto / El Balneario El Raposo, situado en el término municipal de Puebla de
Sancho Pérez, en Badajoz, ha ampliado sus instalaciones y presentará
esta semana un nuevo proyecto social que creará más de 200 nuevos
puestos de trabajo directos e indirectos con una inversión total
estimada de 11 millones de euros. Una nueva piscina, un nuevo salón de
usos múltiples y siete nuevas habitaciones completan las instalaciones
de este hotel balneario. El balneario impulsa también una cooperativa de
residentes mayores dispuestos a envejecer juntos que se ubicará junto a
las instalaciones del balneario.
Algunos de los estandartes de este movimiento cultural nos muestran sus objetos más preciados
Las botas de plataforma que figuran sobre estas líneas han acompañado a Paco Clavel
durante muchos años. Las encontró en un contenedor en los 80 y les
aplicó un tinte plateado. Han sido un referente en su estética
cutreluxe. De entre los muchos personajes que irrumpieron en el Madrid
de La Movida, Clavel era uno de los más chispeantes. Hoy, fiel a su
peculiar estética, se define en su Instagram como "agitador cultural,
creador del cutreluxe y el tontipop. Superguarri star", ahí es nada. Pero él no se las apropió según estaban: "Eran de un color marrón hábito Virgen del Carmen", así que las tiñó de plateado y se dijo a sí mismo: "Yo me subo a estas plataformas y no me baja nadie". Con ellas, dice, hace un particular homenaje al glam hispano de Tony Ronald, Módulos o Georgie Dann, y también a otros como Bowie, Kiss, Abba... "Todos ellos se subieron a las plataformas" porque dice, parafraseando a Lee Hazlewood, "these boots are made for acting" (estas botas están hechas para actuar), remata.
En 1981 salió el primer disco, homónimo de Los Secretos, que incluía la famosa Déjame. En la portada, unos chavales jovencísimos posaban, serios y encorbatados, para una foto en blanco y negro. Imposible presagiar que serían uno de los grupos con mayúsculas de La Movida y, mucho menos, que a día de hoy seguirían publicando discos (Mi paraíso, 2019). El único elemento que rompe la sobriedad de la carátula es la guitarra de Álvaro Urquijo, una Hofner President de los años 60.
"La compré de segunda mano, no teníamos dinero y esa es la que pude llevarme. Me costaría siete u ocho mil pesetas", recuerda. Curiosamente, esa guitarra de doce cuerdas aportó a Los Secretos un sonido característico que ha sido su seña de identidad. Así, hicieron de la necesidad, virtud. Álvaro tiene más de 20 guitarras, pero su Hofner es de las más especiales y la cuida con mimo: "La sigo usando, pero ya no la llevo de gira", reconoce.
Bárbara Allende Gil de Biedma, Ouka Leele, puso color a La Movida madrileña con sus fotos y sus acuarelas. Su firma estaba en aquella estética pop, brillante y disfrutona, que convivía con otras corrientes artísticas en la efervescencia de los 80. "Éramos muy libres y nadie te preguntaba de dónde venías. Hacíamos cosas que serían impensables hoy", cuenta.
Como artista interdisciplinar, no es raro que su objeto fetiche de aquella época no sea una de sus míticas fotografías, sino un singular palillo de plata, que hizo con ayuda del joyero Jorge Rojas. "Me acompaña desde el año 87 y surge de una foto que hice llamada Los tesoros del bosque" , explica. En ella pretendió captar de la naturaleza lo que a sus ojos eran auténticas joyas. Por eso, de una ramita cualquiera, nació ese palillo. Ahora ha retomado esa colección con una pulsera que venderá la Fundación Mainel con fines solidarios.
Nacha Pop, con Antonio Vega y Nacho García Vega como caras más visibles, es uno de los muros de carga de La Movida. De hecho, La chica de ayer, una de sus canciones míticas, está considerada el himno de aquella revolución cultural. En 1982 Nacho se cruzó con un tipo que tocaba en una orquesta de Valencia. Estaba en apuros y vendía su guitarra, una Gibson 335, fabricada en 1962. Se la compró. "Es como el Rolls Royce de las guitarras, porque en aquella época eran artesanales. Aunque tengo más, esta es mi guitarra titular. El 90% del tiempo que estoy en un escenario, estoy con ella", afirma.
El primero que la popularizó fue Chuck Berry, en los 50, y es la guitarra (aunque en rojo) que usa Marty McFly en Regreso al Futuro, cuando toca la legendaria Johnny B. Goode. "No soy nada fetichista, ni siquiera con las gafas, aunque tengo más de 70. Pero ésta es mi guitarra", dice.
Actriz, cantante y modelo son las aristas fundamentales de la poliédrica Rossy de Palma. Aunque siempre ha estado vinculada a la música, el arranque en estas lides se gestó en los 80, a bordo del grupo de pop Peor Impossible. Su objeto fetiche de aquellos años es, precisamente, uno de sus discos, Passión, del 85.
Su portada recrea Las Meninas, de Velázquez, y la fotógrafa Ouka Leele se ocupó de la portada: "Vinieron a mi estudio para que les fotografiara. Ya tenían hasta la ropa, pero, puesto que eran mallorquines, les convencí para hacerlo allí. Hacía un frío espantoso, yo apenas podía pulsar el disparador. No quiero ni pensar en el frío que pasó el que posaba como un perro. Iba desnudo", recuerda Ouka Leele. Peor Impossible se disolvió en 1989.







