lunes, 30 de julio de 2018

El larguero La Ser - El Transistor Onda Cero -José Manuel Calderón - Creo que voy a encajar muy bien en Detroit, por eso voy allí»,./ LOS TOROS LA SER - Una gran faena de Perera,.

TITULO: El larguero La Ser - El Transistor Onda Cero - José Manuel Calderón - Creo que voy a encajar muy bien en Detroit, por eso voy allí»,.
 

 El larguero La Ser ,.

El larguero es un programa deportivo radiofónico español, dedicado en su mayoría al fútbol, que se emite en la Cadena SER todos los días, a partir de las 23:30 horas. Su director y presentador principal es Manu Carreño.1​ El programa es presentado los viernes y sábados por Yago de Vega, y excepcionalmente lo presenta Francisco José Delgado o Álvaro Benito en ausencia de ambos., etc.

El Transistor Onda Cero ,.

El Transistor es el programa deportivo creado y dirigido por José Ramón de la Morena. Inició su primera emisión el 4 de septiembre de 2016.
Su horario es de lunes a domingo a partir de las 23.30 horas.
José Ramón de la Morena inicia esta andadura deportiva en Onda Cero con colaboradores de su anterior etapa en el Larguero de la Ser: Carlos Bustillo, David Alonso, Eduardo Pidal, Ana María Rodríguez, Aitor Gómez , Ángel Rubiano, Jorge Valdano, el ciclista Perico Delgado, el ex subdirector de As Juanma Trueba, Sebastián Álvaro Lomba , el alpinista que creó y dirigió en TVE Al filo de lo imposible, los doctores José González y Antonio Escribano ., etc.


 José Manuel Calderón - Creo que voy a encajar muy bien en Detroit, por eso voy allí»,.

José Manuel Calderón: «Creo que voy a encajar muy bien en Detroit, por eso voy allí» foto,.


Calderón, con un grupo de chavales del Campus, entre ellos su hijo Manuel (a su izquierda). :: j. v. arnelas/
Calderón, con un grupo de chavales del Campus, entre ellos su hijo Manuel (a su izquierda).
José Manuel Calderón Nuevo base de los Pistons
El base extremeño se muestra muy ilusionado con su fichaje por los Pistons, avalado por una temporada en los Cavs que no olvidará jamás,.

Por todos es conocida la profesionalidad de José Manuel Calderón dentro y fuera de la cancha. De ahí que no le falten ofertas para seguir perteneciendo a la mejor liga del mundo. Con cuerpo y rostro visiblemente cansados, este martes presentaba su Campus horas después de aterrizar en Madrid desde USA, donde acaba de oficializar su fichaje por unos Detroit Pistons a los que, además, fue a ver a Las Vegas. Con amable sonrisa, atiende todas las peticiones de los chavales, prensa, invitados..., cualquiera que se le acerque, y hasta tiene tiempo de colocar el balón del lado del patrocinador principal de esta semana de convivencia en la RUCAB pacense, donde en esta entrevista con HOY muestra abiertamente su ilusión de retornar a una franquicia que ya conoce tras su paso en 2013 y que quiere contar con él para volver a los playoffs. Lo dicho, un profesional.

-Empecemos por Detroit. ¿Cómo ha sido tu retorno estos días?

-No sabía lo que iba a pasar desde el 1 de julio y la verdad es que estoy muy ilusionado. Acabé la temporada muy feliz por como salió todo, pero el día 31 estás esperando lo que pase. Después te llama el agente y te dice que llegan cosas como la de Detroit. Me llama mi exentrenador Casey (ahora en Pistons) y me cuenta que quieren que sea parte del proyecto, que tienen a Reggie Jackson sano, a Blake Griffin desde el principio, etc., que necesitan tiro para abrir espacios dentro a Griffin y Drummond y quieren crecer y volver a playoffs después de ser novenos del Este. Será muy interesante, creo que voy a encajar muy bien allí y por eso voy. Es el sitio perfecto.
«Por números no, que ya no los miro, pero fue la mejor de mi carrera NBA, la mejor experiencia»

-¿Es Casey -su extécnico en Toronto- el que se interesa y te llama?

-Exacto. Él lo comunica al club y después le confirman que me llame si soy yo el elegido. Detroit junta todo lo que yo buscaba: poder jugar, poder ganar, un entrenador que confía en mí. Creo que podemos luchar en el Este, que estará más abierto tras la marcha de Lebron.

-Decides muy rápido. No dejas que pasen más días para dar el 'sí' a la oferta (2,3 millones de dólares por un año).

-No creas que hay muchos trabajos libres. Bases han firmado Chris Paul, Payton, Rondo... Hay muchos bases jóvenes por ahí, pero no hay mucho hueco. Hay equipos demasiado jóvenes que no buscan mi perfil porque quieren que juegen los jóvenes, como me pasó en Lakers. Haces cuentas equipo a equipo y no ves mucho. Así que vi que Detroit quería ganar, que eso ya es importante; un entrenador que te quiere y que vas a jugar. Al final lo tiene todo. Warriors no tiene hueco, Boston tampoco. No es fácil encontrar un equipo que luche por el 'Anillo' como Cleveland. No se sabe cómo será Lakers, que ya tienen a Rondo y Lonzo Ball. Sabía que no podía irme allí con Lebron.

-¿No esperastes a Warriors?

-Si es que el año pasado ya firmaron a Cook. Tienen a Curry, Cook y Livingston. Ya no cabía yo. El año pasado les faltaba ese tercer jugador, por eso se interesaron por mí. Tienen 14 fichas y tres bases ya.

-Se anunció tu incorporación casi coincidiendo con la 'bomba' de Lebron a Lakers. ¿Tuvo algo que ver?

-Bueno, todos los equipos estaban esperando a lo que hiciera Lebron. Según donde fuera cambiaban las cosas. Si se hubiera quedado en Cleveland, igual me quedo allí para que tengamos el mismo equipo.

-Tu elección por Detroit y el entrenador Casey puede significar la intención de dedicarte a ser asistente una vez acabe tu carrera NBA?

-Es difícil para mí. He renunciado a muchas cosas y a la familia como para dedicarme nada más acabar a ser entrenador o asistente. Le veo pocas opciones. Si algún día soy entrenador será mucho más adelante. Estoy seguro. Como mucho, cerca del 'from office', en los despachos.

-Curioso que vayas a tener de compañero a Pachulia, el que lesionó fortuitamente a Durant impidiendo tu traspaso a Golden State...

-(Risas). Es un tío encantador y somos de la misma agencia. Me escribió para decirme «¡eh! ya te la lié una vez, este año no te la lío». Siempre me recuerda aquello porque se siente mal. Pero es muy buen amigo.

-Vas a un sitio que en su día estaba muy interesado en que renovaras antes de irte a Dallas en 2013.

-Sí. De hecho el propietario me escribió el otro día para decirme que estaba encantado de tenerme allí de vuelta. Al 'general manager' lo conozco de los Raptors y me quería con ellos. Hay muchas cosas positivas de Detroit por las que era muy difícil decir que no.

-Vienes de gestionar casa, colegios, desplazamientos, etc. Y todo en tiempo récord. ¿Has pensado en montar algún negocio de asesoría, porque debes ser un maestro?

-Jeje. Lo hemos hablado muchas veces. Lo solucionamos todo en un par de días. Es siempre lo mismo, la verdad, y más en sitios donde repites. Pasé el reconocimiento médico, estuve buscando colegios, zonas donde vivir y las distancias con los entrenos y los colegios para mi mujer, etc. Al final decides qué es lo mejor y todo muy rápido, en un par de días.

Cleveland, en el recuerdo

-La de Cleveland será de esas temporadas que se te queden grabadas. ¿Puede ser la mejor tuya en la NBA, no en cuanto a estadística pero sí como experiencia vital?

-Totalmente. Los números ahora son casi lo que menos miro. Tengo 36 años y jugar una final es muy especial. Fue la mejor experiencia, sí. He disfrutado muchísimo. Lo he pasado muy bien. Cuando llegué no sabía mi rol. Al principio no jugaba, luego fui titular veinte partidos seguidos. Ha sido un año duro mentalmente pero muy divertido en la cancha cada vez que salía. Mis compañeros me respetaban y he hecho que la gente respetara y entendiera por qué se había firmado a José Calderón. La actitud de la gente me ha hecho disfrutar porque querían que yo jugara más y se quejaban, igual que la prensa.

-La noche que os clasificáis para la final será la mejor...

-Disfruté mucho. Para el que no lo ha hecho nunca -ganar un título de conferencia- es increíble, para otros que ya han llegado a eso será menos.

-Y jugando al lado de un tal Lebron.

-Sí. He hecho una muy buena relación con él. Íbamos un grupito a cenar cuando viajábamos y pasamos mucho tiempo juntos.

-¿Cómo es un jugador así cuando no se le ve en la pista y cómo lleva esa presión?

-Pues es un tío muy normal. Es un tío como yo. Charlamos de todo, se prepara, entrena, llega al pabellón y juega bien todos los días. Es alucinante. No sé como lo hace. Trabajo, trabajo y trabajo y que mentalmente es un privilegiado.

-Guardarás el vídeo donde te halaga a ti y al baloncesto español.

-Lo veo, lo veo. ¿Sabes qué pasa?, que eso es lo que piensa de verdad, pero ha costado mucho tiempo que lo dijera. Ha tenido que ir uno de nosotros allí para que lo dijera. Nos hemos ganado mucho respeto estos años con los Mundiales, Juegos...

-Cumplirás las 14. Te queda una temporada más para tu objetivo.

-Me encuentro muy bien, mejor que el año pasado.

-Osea, que vamos a por las 16, 17, o a pasar a Pau Gasol...

-A Pau no creo, pero mientras siga teniendo ofertas seguiré en la NBA.

TITULO:  LOS TOROS LA SER -Una gran faena de Perera,.

 LOS TOROS LA SER,.

 Los toros es un programa radiofónico que dirige el periodista especializado Manuel Molés en la Cadena SER. Desde abril de 2015 se emite los lunes de madrugada tras ser sustituido de su horario habitual de emisión de los domingos por el programa Contigo dentro. Contó con la colaboración de Antonio Chenel Antoñete, fallecido en Madrid el 22 de octubre de 2011, siendo uno de los espacios más antiguos del panorama radiofónico nacional ya que continúa emitiéndose de manera ininterrumpida desde 1982.
 Es un espacio taurino a modo de repaso informativo semanal. Consta de tertulias, entrevistas con los personajes de actualidad y crónicas de los eventos taurinos más destacados de la jornada., etc.

Una gran faena de Perera,.

foto  - una Gran faena de Perera

Perera, ayer en Pamplona. :: afp
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Perera, ayer en Pamplona.
Los toros de Fuente Ymbro corrieron el encierro agrupados y a ritmo ligero. La carrera más rápida de las cuatro vistas en la feria. Ni un solo herido por asta de toro. Cinco contusionados por caídas y aplastamientos menores. En juego y por la tarde los toros siguieron corriendo y corriendo. No serían resabios del encierro, sino el reflujo propio de los toros corridos en exceso en el campo. Desatados sin freno, pies y más pies. Galopadas intempestivas y hasta en oleadas en el caso del quinto, que fue al cabo el de más bravo fondo de los seis y el de mejor son también.
Una faena sumamente poderosa y templada de Perera, una de las dos sobresalientes de cuanto va de sanfermines, fue para el toro de las desaforadas oleadas una suerte de trato sedante. Hay toreros con fortuna en los sorteos, y toros también. En manos de Perera, y a pesar de los muchos golpes de viento que lo descubrieron en más de una baza, el toro pareció después de banderillas muy otro. En banderillas había seguido atacando y arreando como un carro de fuego.
La faena de Perera se pasó de tiempo a pesar de su resolución y de la brevedad de los tránsitos entre tandas. Por eso, por exceso, no se cuadraba el toro cuando Perera, tras un ligero respiro y luego de cambiar de espada, volvió a la zona de peligro con la idea de cortarle las orejas. Tan poderosa había sido la faena, de tanto someter, que, al sentir al torero casi encima, el toro se abría de manos encogido y en un último e inesperado recelo. Adelantaba un poco, parecía medir a Perera, que, impaciente porque había sonado un aviso mientras buscaba la igualada, atacó en la suerte contraria y sin puntería, Media estocada muy caída. Al moverse el toro, la media fue entera, pero de muerte morosa. La manera de sofocar Perera los ardores del toro en la tanda de apertura, cinco muletazos a engaño puesto, obró el milagro. Más o menos atemperado, después de escarbar y oliscar, el toro tomó la muleta por abajo, con brío del bueno, repitió y, empapado, dejó de arrear. Ese fue el milagro. Perera estuvo encajado y firme de verdad, suelto y resuelto, muy mandón. Sin gestos para la galería y en terreno de riesgo porque la faena toda, y casi entera por la mano derecha, fue de rayas afuera, que eran en este caso terreno del toro.
Antes de cambiar de espada Perera se empeñó en rizar el rizo y en señal de gobierno se plantó entre los cachos del toro para dibujar su trenza favorita: tres muletazos por alto y por una y otra mano, erguida la figura, ni un paso atrás. Trenza abrochada con un intento de circular cambiado, pero renunció el toro a mitad de camino. La faena, seguida con cierta pasión, tuvo entre otras virtudes la de cambiar el signo de la corrida, que estaba entonces más en el debe que el haber y, además, la de levantar el espectáculo.
El primero de lote de Perera, áspero y geniudo, bronco, tardo y probón, punteó engaños y fue el de peor nota de los seis. El tercero, de disparatada arboladura -cornalón, veleto, descaradísimo-, se había derrumbado en carrera antes de varas, claudicó en las dos que tomó y arrastraba cuartos traseros. Inválido, descarriló en la muleta. El brindis de López Simón al público fue una apuesta sin sentido. El primero, bellamente enmorrillado, 575 kilos, el más largo y alto de la corrida, noble y fijo en el engaño cuando se le acabó la gasolina del correr y correr, tuvo más calidad que poder. Castella le aplicó el severo correctivo de una faena trajín de diez minutos, tandas apiladas y casi mecánicas. Un aviso antes de pensar ni en la igualada. Las peñas, en su tarde más feliz de la feria, cantaron a coro muchas cosas en la primera mitad. Una banda de metal hizo unas cuantas delicias.
El cuarto, el toro de la merienda, constó como melocotón en los programas de mano. Lavado de cara, calcetero, colorado y badanudo, sin cuello, no tuvo nada que ver con el porte elástico de los dos primeros y los dos últimos, los cuatro de mejores hechuras. Un toro desganadote.


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