Úrsula Corberó desafía a los números. Es mitad
niña (juega, baila, devora los instantes) y mitad
mujer hecha y derecha (reflexiva, segura y con
las ideas claras). Es 100% actriz (se transforma,
interpreta, se mete en una nueva piel con cada
vestido) y otro 100% modelo capaz de comerse
la cámara. Para tener el retrato completo, sumémosle también
un 100% de chica normal, cercana en el trato, desprovista de
toda traza de presunción.
Es evidente, con Úrsula Corberó las
cuentas no cuadran.
¿Será esa combinación imposible la que
ha seducido al supermodelo Andrés Velencoso? Ella, que ni
confi rma ni desmiente, se ríe mucho y señala hacia las fotos,
que algo dicen... Pero más allá de su relación con el ex de Kylie
Minogue, Úrsula está de actualidad por su trabajo. La nueva
chica Tampax acaba de rodar con Carmen
Machi y Javier Cámara una comedia,
Perdiendo el norte y estará en la serie
Isabel como Margarita de Austria.
Mujerhoy. Vuelve a la televisión con un
papel de época muy lucido…
Úrsula Corberó. Margarita ha sido un
regalo maravilloso. Para empezar, por
tener la oportunidad de ponerme esas
extensiones de pelo, esas joyas fabulosas,
esos tocados… En Flandes estaban muy
avanzados en moda. Ella es la prometida
del príncipe Juan, heredero de Castilla, hijo
de Isabel y de Fernando y, cuando llega a
Castilla, la reina alucina con ella, porque
Margarita fue de las primeras mujeres que
se atrevieron a llevar escotes y colores
llamativos en la corte de Castilla…
En España eran muy austeros y ella
llega con un vestidazo azul eléctrico de
terciopelo… Si hablamos de romper las
reglas, ella sí que fue rompedora. Pero
lo más bonito del personaje es que fue
una mujer encantadora, inteligente, de
corazón limpio y don de gentes.
MH. Con ella, además, ha cambiado de registro
y ha roto también en cierta medida su
“querencia” por la comedia…
UC. Sí, la verdad es que estoy enganchadísima
con la comedia. Y eso que es un género
muy difícil, que no admite tensión, nervios…
esas cosas que con el drama son
más fáciles de camufl ar. En Perdiendo
el norte casi toda la trama la tenía con
Carmen Machi y Javier Cámara, unos
auténticos maestros.
MH. A ver si sale un bombazo como ha sido
Ocho apellidos vascos.
UC. ¡Ojalá! La gente, sobre todo ahora, cuando
se toma un tiempo para ir al cine, le
apetece reírse y desconectar de todo.
MH. ¿Y usted como desconecta?
UC. A mí me tira todo lo artístico, cantar
bailar, dibujar… Mi padre es carpintero,
un artesano, y mi madre comercial. No
tengo una familia de artistas, pero nunca
he querido otra cosa que ser actriz. Fui
la típica niña que no se callaba ni debajo
del agua y siempre estaba bailando u
organizando desfi les con mis Barbies.
MH. O sea que nunca llegó a haber un plan B.
UC. No, hice Bachillerato artístico, quería estudiar
diseño de joyas o de moda. Pero
aproveché mi oportunidad en Física o
química, que fue mi trampolín.
MH. ¿Qué tipo de actriz es?
UC. Soy muy espontánea y me gusta mucho
arriesgar. Me dejo llevar por los sentimientos,
soy muy sensible y eso me ayuda
para empatizar con los personajes. Mucha
gente dice que interpretar es mentir, pero
yo creo que es todo lo contrario.
MH. En sus fantasías comparte escenas con…
UC. Tengo debilidad por Leonardo DiCaprio.
Todo lo que hace me fascina, me parece
sobrehumano. Pero mi ambición no es ir a Hollywood, mis
deseos van más por aprender, por conocer a gente interesante
y ser cada día un poco mejor. Todo lo que quiero es estar feliz,
tener a mi alrededor a gente que me quiera y en la que pueda
confi ar, trabajar, ganar lo sufi ciente para llenar la nevera y
hacer mis cocinitas y poder tener tiempo de bailar todos los
días al llegar a casa. Con eso ya voy sobrada.
MH. Acabar el día bailando no es mala idea.
UC. A mí es algo que me sale de dentro, se me escapa, no lo puedo
contener. Yo me meto en una discoteca, me pongo a bailar
y Úrsula desaparece. Es como una terapia, me desintoxico.
MH. En su blog la hemos visto hacer macarrones con bechamel, ternera
con salsa… ¿Es usted cocinillas?
UC. Totalmente. Cuando tengo tiempo, me encanta ponerme el
delantal, cocinar, invitar a los amigos a casa…
MH. ¿Mejor que recorrer los locales de moda?
UC. Sin duda. Es algo que me pasa también por la profesión, me
apetece estar tranquila y relajada. Una cena en casa con amigos
y una buena charla no los cambio por nada.
MH. Supongo que se refiere a algunos de
los “efectos colaterales” de la fama, como
los paparazzi, ¿qué tal lo lleva?
UC. A días. Yo los tengo continuamente en mi
puerta y hay momentos en que lo llevo
bien, otros mal y otros regular… Soy una
persona normal y corriente. Hay días que
salgo de casa hecha un trapo, o cansada,
o sin ganas de hablar ni de encontrarme
con nadie, como le pasa a cualquiera.
MH. Buena parte de ese interés que
despierta se debe a su relación con
el modelo Andrés Velencoso. ¿No
sería más fácil decir: “Sí, estamos
juntos” y punto?
UC. Nunca me ha gustado dar explicaciones
de lo que hago o dejo
de hacer en mi vida. La verdad,
soy muy celosa de mi intimidad,
quiero tener cosas reservadas solo
para mí. Y creo que me aporta
nada el hecho de hacer públicos
ciertos detalles.
Tal vez aportaría libertad. Es sencillo:
¿Está usted enamorada de
Andrés Velencoso?
Nunca digo ni sí, ni no. Hay cosas
que se ven, hay documentos gráfi
cos que están ahí. Pero yo de mi
boca prefi ero que no salga nada.
MH. Anímese a romper sus propias
reglas y hábleme de él...
UC. [Risas y, después, silencio].
MH. Tratemos entonces de indagar en
qué será lo que él ha visto en usted.
¿Es coqueta?
UC. ¡Muchísimo! Mi madre, que es todo lo
contrario, me dice: “Ursu, que te pasas”.
¡Pero qué puedo hacer si soy Doña Cremitas!
Los potingues siempre han sido
mi perdición: una crema, un maquillaje,
una laca de uñas, un nuevo corte de
pelo… ¡Me vuelven loca! Cuando tengo
un evento me puedo pasar dos horas
maquillándome.
MH. ¿Hay cosas que le quedan grandes a esa
niña de pueblo?
UC. Sí, claro que las hay. Muchas.
MH. Por ejemplo…
UC. Toda esta expectación. A veces hay que pararse a pensar en lo
que te está pasando, pero hay que darle la importancia justa.
MH. Creo que me he perdido. No sé si se refiere al asunto Velencoso,
al acoso de los fotógrafos…
UC. Me refiero a todo, a la repercusión de ser un personaje público,
las consecuencias y cómo puede afectarte.
MH. Hablemos de reglas, ¿las cumple o se
las salta?
UC. Mi regla es no pensar mucho en el
futuro. Vivir el presente, el instante.
MH. Entendido: no es usted de hacer planes.
UC. No, yo soy de vivir. De aprovechar el
presente. De dejarme llevar y de hacer
lo que me apetece. Escucho y me dejo
aconsejar, pero luego soy bastante
de hacer lo que me da la gana. En
ese sentido sí que rompo las reglas.
Apuesto por confi ar en los valores de
uno mismo, por dejarse guiar por las
propias intuiciones e inquietudes. Y
seguro que tendré que equivocarme
muchas veces, tengo 24 años, pero
aun así seguiré siendo siempre yo.
MH. Este verano cumplirá 25…
UC. Sí, es increíble… ¡Si hace nada tenía 18!
MH. ¿Ya se ve mayor?
UC. Para mí son muchos años.
MH. ¿Está donde pensaba estar a esa edad?
UC. Sí, estoy donde quiero estar. Lo que
sucede es que lo que soñamos, aquello
que queremos conseguir, cuando lo logras te das cuenta de
que es diferente a la idea que tenías en la cabeza. Los sueños
solo tienen cara buena, pero la realidad tiene siempre también
una cara B, muchas veces inesperada. Hay que saber jugar con
ambas para ir creando tu propio destino.
MH. En su primer papel, cuando tenía 13 años, mataba a su hermano
por amor… Sin llegar a esos extremos, ¿qué sería capaz de hacer
Úrsula por amor?
UC. Soy muy enamoradiza y muy romántica. Me entrego mucho,
no me reservo, lo vivo a tope sin dejar nada para mañana, pero
mis sueños, mi trabajo, mis objetivos están por delante, siempre.
Para estar bien en el amor tienes que estar bien contigo misma.
MH. ¿Lo dejaría todo por él (por el amor, quiero decir…)?
UC. No. En este momento no.
TÍTULO: EN EL FOCO, MUJERES, LIDERES, BELEN FRAU,.DIRECTORA GENERAL DE IKEA,.
Muchas barreras nos ponemos nosotras mismas,.-foto
Lleva tres años al frente del gigante sueco de la decoración y
acaba de ser elegida la mejor directiva del año. El suyo es un ejemplo
de que otro modelo de liderazgo es posible.
Hace 10 años, esta bilbaína del 74 comenzó a redecorar
su vida. Licenciada en Económicas,
Belén Frau
decidió cambiar los balances y las auditorías por
sofás, mesas y camas de nombre impronunciable. La
culpa la tuvo la empresa sueca más internacional del
mundo, cuando decidió abrir su tienda en Barakaldo.
Frau entró como jefa del departamento de administración.
Luego,
un ascenso trajo otro, y en siete años
se encontró al frente de la compañía en nuestro país, con casi
6.000 empleados a su cargo. Han pasado tres años desde entonces
y sigue empeñada en mantener un liderazgo diferente,
más cercano, y por el que ha recibido varios reconocimientos
como la mejor directiva del año, el último hace unos meses.
Y
todo sin renunciar a la maternidad. Porque, ella lo tiene claro,
se puede. En unas ofi cinas abiertas que parecen una extensión
de la propia tienda, llenas de muebles de diseño y colores,
hablamos de conciliación, liderazgo y empleo femenino.
Mujerhoy. ¿Cuántos muebles de Ikea tiene en su casa?
Belén Frau. Tengo que reconocer que no todos, pero sí bastantes.
Una de las cosas buenas de nuestros muebles es que combinan
muy bien con otros. Mi marido tenía la casa montada, así que
había otros muebles, pero la balanza se va inclinando cada vez
más hacia Ikea. Al final, el resto me parece
caro y aquí cada día veo un montón de
cosas que me gustan.
MH. ¿Y cuál es su favorito?
BF. Sin duda, el diván Hemnes, ese que tiene
tanta gente. Me encanta, porque tiene
almacenaje y es muy funcional, ideal
para cuando tienes visitas en casa, y yo
tengo muchas. Pero cuesta montarlo...
MH. ¿Así que los monta usted misma?
BF. Sí, a mi marido no le gusta mucho [Risas].
Además, es una satisfacción, sientes como
que en parte lo has hecho tú.
MH. Usted entró en la empresa hace 10 años y
sus circunstancias personales han estado
siempre muy ligadas a su carrera...
BF. Sí, por los embarazos.. [Risas]. Es cierto
que es algo atípico en nuestro país, pero
me ofrecieron ser jefe de la tienda de
Barakaldo 10 días antes de que naciera
mi primer hijo. Les pregunté: “¿Pero me
habéis visto?”. Y el jefe de personal me
contestó: “¿Y qué? Es una baja, como si
te torcieras un pie”. Muchas veces, las
barreras nos las ponemos nosotras mismas.
Aunque es cierto que una situación
como la mía es atípica: al poco tiempo de
nacer mi segunda hija me ofrecieron la
dirección general de la empresa. Y ahora
estoy embarazada del tercero.
MH. ¿Es difícil trabajar en una empresa sueca?
BF. No, la verdad es que me gusta. Muchos
de sus valores forman parte de nuestra
identidad corporativa. Son muy cercanos,
consciente de los costes, trabajadores,
abiertos, entusiastas...
MH. ¿Hay mucha diferencia con las españolas?
BF. En las empresas nórdicas, la cultura de
personal está muy avanzada, y no solo
en conciliación o igualdad, sino en hacer
que el empleado se sienta parte de la empresa, que esté muy
vinculado, que sepa que cuenta, que todo el mundo es un talento
y tiene oportunidades de desarrollarse: promocionándose,
intercambiando su puesto con otra persona en otro país, formándose
en una nueva tienda... Si en algo somos diferentes es
en la cultura y el concepto de recursos humanos. Por ejemplo,
ahora que todos los que empezamos
en Barakaldo cumplimos 10
años, nos han regalado tres días de
vacaciones, dos noches de hotel,
dinero para disfrutar esos días...
MH. ¿Cómo definiría estos 10 años en
la empresa?
BF. He disfrutado y he sentido que se
pueden cometer errores, que de
todo se aprende. Eso no es habitual.
MH. Además de la crisis financiera, le
ha tocado afrontar dos crisis muy
importantes relacionadas con sus
productos de alimentación: las albóndigas
que contenían carne equina
y las tartas contaminadas.
BF. Sí, me han tocado crisis de todo
tipo, pero eso te obliga a buscar
oportunidades. La empresa fue
honesta, dijimos que nos habíamos
equivocado y pusimos todas
las medidas para que no vuelva a
pasar. Hemos sabido recuperar la
confi anza del consumidor.
MH. ¿Qué cualidades cree que la han
ayudado a afrontar esas crisis, pero
también a desarrollar su carrera?
BF. Sobre todo, el liderazgo. Uno de
los principales valores de Ikea es
liderar con el ejemplo y a mí, más
que los triunfos personales, me
satisface que las personas se unan
en torno a un objetivo. Como un
director de orquesta, el mérito lo
tienen quienes tocan los instrumentos.
Unir y entusiasmar es la clave.
Y que mis valores sean similares a los
de la empresa lo ha hecho fácil.
MH. ¿Y cuáles son esos valores?
BF. Responsabilidad, entusiasmo, trabajo
en equipo, honestidad, transparencia,
cercanía, reconocer los errores, tener
conciencia de los costes...
MH. ¿Es diferente la forma de liderar de las
mujeres respecto a la de los hombres?
BF. Creo que no. Más bien, creo que hay un liderazgo
antiguo y uno moderno, más cercano
y participativo, que es el que se demanda
ahora, independientemente del género.
MH. ¿Por qué cree que hay tan pocas mujeres en
puestos importantes como el suyo?
BF. A veces, nosotras mismas nos frenamos.
Una de las cosas que aprendí del primer
director de Recursos Humanos que tuve
es que la empresa se tiene que adaptar a
ti, no tu a la empresa. Al final en una vida
laboral, ¿qué son cuatro meses de una baja
maternal? Muchas veces, nosotras pensamos:
“Como quiero ser madre y dedicarme
a mis hijos, no puedo asumir esa
responsabilidad”. Pero sí se puede,
hay que tener voluntad. El relevo para
acceder a puestos de responsabilidad
tiene que venir de los hombres, pero
también hay que buscarlo. En muchas
reuniones solo hay corbatas. Y no lo
digo solo por las mujeres. Creo en la diversidad en su sentido
más amplio: diferentes edades, nacionalidades, géneros... Cuanto
más heterogéneo sea el grupo, más aportaremos.
MH. Para que haya más mujeres en esos puestos, ¿qué habría que hacer?
BF. Debe ser un trabajo conjunto de las empresas y de otras instituciones.
Yo intento fomentar la promoción interna de las
mujeres, pero también tengo una responsabilidad externa. Ikea
es una empresa en la que la diversidad es un pilar fundamental,
y debemos explicarlo fuera, queremos que sea un ejemplo.
MH. Entonces, ¿está a favor de las cuotas?
BF. No creo que deban ser el fin, pero a veces son el único medio.
No estoy en contra, pero espero que no tengan que existir.
MH. En su empresa, de los cerca de 6.000 trabajadores que tiene,
¿cuántas son mujeres?
BF. Aproximadamente, un 60%. Por el tipo
de trabajo, que gusta mucho, y porque
pensamos que es bueno reflejar la sociedad.
MH. Entonces, serán importantes las políticas
de conciliación.
BF. Para las mujeres y para los hombres,
en eso soy guerrera. Cuando me preguntan
cómo me arreglo con tres hijos,
siempre digo que a mi marido deberían
preguntarle lo mismo. Tenemos un plan
de igualdad con más de 80 medidas,
entre ellas la discriminación positiva de
las mujeres para cualquier puesto, si los
candidatos son similares; su promoción
a puestos directivos; potenciar que los
padres disfruten también de los derechos
de conciliación; planifi car anualmente los
días laborables para ayudar a que todo
el mundo se organice mejor su tiempo;
ayudar a las víctimas de violencia de
género; dos meses adicionales de excedencia
por paternidad, un cheque bebé
de 450 € y un kit de regalo...
MH. ¿Y la proporción de mujeres se mantiene en el comité de dirección?
BF. Ahora, somos cinco mujeres de 12 puestos, pero otras veces
hemos sido más. El objetivo es que quien esté preparado, tenga
la posibilidad de alcanzar ese puesto.
Muy personal
Belén Frau nació en Bilbao en
1974, está casada y es madre de
dos niños. Licenciada en Ciencias
Económicas y Empresariales por la
Universidad del País Vasco.
Comenzó su carrera en la consultora
Deloitte & Touchel, y se incorporó a la
tienda Ikea de Barakaldo, como jefa de
administración en 2004.
Dos años
después fue nombrada subdirectora y
más tarde, en 2008, directora.
Desde
septiembre de 2011 es directora
general de la compañía en nuestro pais.
Acaba de recibir el premio a la Mujer
Empresaria 2014 en Madrid Woman’s
Week. También ha sido Mujer Directiva
del Año de la Federación Española de
Mujeres Directivas, Ejecutivas,
Profesionales y Empresarias y está en
el Top 100 Mujeres Líderes.