viernes, 2 de octubre de 2026

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TITULO: Cartas en el tiempo - Educar o edulcorar ,.


Cartas en el tiempo ,. 

 

 Miércoles - 7 , 14 - Octubre  a las 20:00 en La 2 , foto,.

 

 

Educar o edulcorar,.

La poca autoridad que les quedaba a los maestros se la han desposeído las leyes educativas y los padres, que tampoco la ejercen, de modo que los profesores tienen que hacer malabarismos para blanquear el fracaso escolar,.

Educar o edulcorar

Vaya la tesis por delante: ya no educamos, sino que edulcoramos; y lo hacemos porque nos invade un temor de un género inaudito: el miedo a educar. Nos aterra formar a nuestros hijos, a nuestros alumnos, a nuestros conciudadanos, porque nos parece que con esa acción nos estamos entrometiendo en su intimidad y, de resultas, estamos limitando su libertad. Creemos que cualquier intervención educativa es una invasión, una agresión, una manipulación, con el agravante de la minoría de edad de las supuestas víctimas.

En efecto, nos retrae el miedo a educar. No nos atrevemos a decir (ni siquiera a pensar) lo que está bien y lo que está mal, no osamos reprender, ni corregir. ¡Quiénes somos nosotros, maestros, padres, educadores, para imponer lo que conviene o no conviene, lo que es correcto o incorrecto, lo que es bueno o malo! ¡Quiénes, para señalar en rojo una falta de ortografía, de comportamiento, un desliz moral! ¡Quién nos ha otorgado autoridad para corregir y sancionar!

Nos da miedo educar porque no tenemos nada que dar. ¿Qué vamos a enseñar? ¿Cuál es el temario y cuál el nivel de exigencia? La presunción de inocencia la hemos convertido en presunción de excelencia. Todo alumno es excelente mientras no se demuestre lo contrario, y todo maestro, un presunto aguafiestas. Convertir al alumno en protagonista de su educación –un principio pedagógico que se ha aplicado mal– ha llevado a transformar al educador en el antagonista. Etimológicamente, 'protagonista' es «el primero en la lucha» ('agón', en griego significa lucha o combate, de ahí 'agonía'), pero nosotros lo hemos entendido a lo Hollywood y hemos convertido al alumno en la estrella principal.

También los padres vienen a aguar la fiesta, la fiesta del «hago lo que me da la gana», esos padres, que han dado todo a sus hijos, incluso lo que no necesitan y se han convertido en máquinas expendedoras de caprichos. Entonces, el orgullo paternal los lleva a una salida desesperada: exigir a la escuela lo que no han podido exigir ellos. «Los padres queremos tanto a nuestros hijos que no los podemos educar; por eso los llevamos al colegio, para que sean otros los que lo hagan por nosotros». Estas palabras las pronunció un catedrático de Psicología en una conferencia que trataba sobre la felicidad. Aunque fue una digresión autobiográfica y anecdótica, traída a cuento por una pregunta de alguien del público, la defendió y justificó como si fuera una tesis principal.

Y así lo creía él. El cariño que sienten los padres por sus hijos –explicó– es tan grande que les impide educarlos: para que una madre o un padre exija a su hijo, le ponga límites, lo castigue, le diga que no o simplemente lo corrija tiene que hacer violencia al natural amor que le une a él. «Por eso –continuó– los llevamos al colegio, donde nos los educan, les exigen, les ponen límites, los castigan, les dicen que no y los corrigen, cosas que no podemos hacer nosotros, justamente por ser sus padres».

He aquí la versión paternal del miedo a educar. Muchas personas opinan igual que aquel conferenciante: cómo vamos a exigir a nuestros hijos, cómo vamos a ponerles limitaciones y a corregirlos, cómo los vamos a contrariar o a negarles alguna cosa. El amor maternal y paternal nos vuelve no sólo ciegos, sino también incapaces de educar. Por eso, contratamos a quienes lo hagan, a agentes extraños que no están tan emocionalmente unidos a nuestros hijos como lo estamos nosotros, porque en último término la razón es que los queremos demasiado.

Mandamos, pues, a los niños al colegio para que nos los eduquen. Y exigimos a la escuela lo que no podemos exigirnos a nosotros mismos: que les enseñen a comer, a obedecer, a ser responsables, a trabajar, a esforzarse, a respetar las normas, a aceptar sus limitaciones… siempre, claro está, que los maestros y profesores no les obliguen a comer lo que no les gusta, a obedecer cuando no quieren, a trabajar si están cansados, a esforzarse demasiado, a respetar las normas que ellos creen que no son correctas, a aceptar una mala nota… En tales circunstancias, los profesionales tienen las manos atadas, la poca autoridad que les quedaba se la han desposeído las leyes educativas y los padres, quienes tampoco la ejercen, de modo que los maestros y profesores tienen que hacer malabarismos para blanquear el fracaso escolar.

La contradicción es flagrante: vemos la necesidad perentoria de la educación, pero nadie se atreve a educar. Si aparece un profesor, ¡ingenuo idealista!, que lo pretende, rápidamente es noqueado por los padres, la dirección del centro o la normativa vigente. Ese inverosímil antihéroe me recuerda al profesor Hundert en la película 'The Emperor's Club' (Michael Hoffman, 2002). El maestro solicita una entrevista con el padre de uno de sus alumnos, adolescente con gran potencial, pero poca disciplina, para reconducir su mal comportamiento. El profesor admite que pretende «moldear el carácter de su hijo». El padre, ocupadísimo senador de los EE.UU., que ha llevado a su retoño a un prestigioso colegio para que se lo eduquen, se revuelve contra Hundert y le espeta: «¡Usted no va a moldear a mi hijo; lo moldearé yo!».

Pero nadie moldea a nadie, ni el padre al hijo ni el profesor al alumno, porque en una sociedad de la complacencia eso supondría una insoportable injerencia en la sacratísima libertad del individuo. El carácter, si no se forma, si no se educa, se diluye en el temperamento, esa temperatura biológica con que nacemos. Los niños y adolescentes necesitan que alguien con autoridad les marque el camino (carácter significa marca) y que les ayude a moldear su temperamento, de lo contrario mecerán al capricho de sus deseos, sus instintos, sus antojos. Su medida será la desmesura. Si nadie pone orden, si nadie establece límites, si nadie da forma, si nadie controla la temperatura, si nadie los educa… se disolverán como un terrón de azúcar en el café para todos. Café edulcorado, pero sin sabor, sin carácter. El edulcorante nivela a base de almibarar el sabor y hace que todos los cafés sepan igual. Y que olvidemos que «el carácter de un hombre es su destino» (Heráclito). Sin carácter, ¿qué destino nos espera? Sólo resta que el Estado paternalista nos espete: «Usted no va a moldear a sus hijos; los moldearé yo».

TITULO: Las rutas de Ambrosio  -  Las cuencas mineras de Aragón ,.  

 

El sabado  - 3 , 10 - Octubre  a las 19:10 por La 2, foto,.

 Las cuencas mineras de Aragón,.

 Las Rutas de... - Las cuencas mineras de Aragón

 El chef Gonzalo D'Ambrosio llega a la comarca turolense de Cuencas Mineras para conocer lo que ha dado y sigue dando su suelo. Una tierra que ha estado marcada por la explotación, durante siglos de los recursos mineros, pero que hoy, cerradas las minas, sigue ofreciendo riquezas en forma de deliciosos productos gastronómicos. En su primera parada, en Muniesa, conoce las judías autóctonas y las prueba en un plato típico, judías de ayuno. En Cortes de Aragón recolecta y prueba la borraja, y en La Hoz de la Vieja ayuda a pastorear un rebaño de ovejas de raza ojinegra. A continuación degusta su carne con la chef Andrea, que prepara un carrillón de ternasco a baja temperatura relleno de foie. En Torre de Las Arcas prueba dos de los productos más característicos de esta provincia, setas y trufas. En su última parada en Escucha baja bajo tierra para conocer una mina por dentro y prepara una receta con los mejores productos que fue conociendo a lo largo de su ruta, Cardos a la trufa.

TITULO: LAS RUTAS DE VERONICA - Sendero el Gato por la canal Montestigu y Mermeja   ,.

El sabado - 3 , 10 - Octubre  a las 18:10 por La 2, foto,.

 Foto deSendero el Gato por la canal Montestigu y Mermeja

 Sendero el Gato por la canal Montestigu y Mermeja,.

 Ruta circular a los Corteses por las canales Montestigu, Mermeja y Covarones o canal de las Grajas, ruta muy difícil debido al desnivel 1643 metros aprox. y canales muy pindias y con pequeñas trepadas de II grado. 

 

TITULO:  ¡ Qué grande es el cine ! - ME RESBALA - AQUEMARROPA - ¡ QUE TIEMPO TAN FELIZ ! - EL HORMIGUERO VIERNES - 2 , 9 - Octubre -  Julio Llamazares ,.

 

¡Qué grande es el cine! fue un programa de cine dirigido por José Luis Garci y emitido por Televisión Española por su cadena La 2.
El programa comenzaba con una 
tertulia se encaraba hacia el final con un comentario personal sobre el plano, escena o secuencia preferida de cada uno de los participantes. Posteriormente, entraban los rótulos sobreimpresionados de los créditos del programa mientras seguían comentando la película y se cortaba la emisión silenciando esos comentarios, dando a entender que la tertulia había. El programa comenzó a llevarse a cabo en enero de 1995 y comenzó sus emisiones el 13 de febrero del mismo año., etc,.

¡ Qué grande es el cine ! - ME RESBALA - AQUEMARROPA - ¡ QUE TIEMPO TAN FELIZ ! - EL HORMIGUERO VIERNES - 2 , 9 - Octubre  -  Julio Llamazares ,.

  Julio Llamazares ,.

 

Julio Llamazares, autor de 'El viaje de mi padre'

Julio Llamazares autor de 'El viaje de mi padre' - gana el Premio Nacional de Narrativa con una obra sobre la Guerra Civil,.

La novela 'El viaje de mi padre' narra la historia de un joven de 18 años que se enrola voluntario en las filas de los golpistas y lucha en la batalla de Teruel,.

Me Resbala (@meresbala) / X

En 'El viaje de mi padre', la novela con la que este viernes Julio Llamazares ha sido galardonado con el Premio Nacional de Narrativa, se cuenta la historia de un soldado del bando golpista en la decisiva y cruenta batalla de Teruel. Ese combatiente era su padre, que luego fue maestro en León, llamado Nemesio Alonso Díez. Sucedió hace más de 80 años y aquel joven, que luego engendraría al autor, vivía en un pequeño pueblo, del que salió para disparar a los que defendían a la República. No tiene tono de épica de guerra, aseguraba en una entrevista a este periódico Llamazares (Vegamián, León 1955) y sí de viajes, un género literario en el que tiene amplia experiencia. Sus letras sirven para trasladar un recorrido, sobre el que se traza la ficción, de 800 kilómetros por la España casi deshabitada con «profundo calado memorialístico y humano», según el jurado.

El acta del premio concedido por el Ministerio de Cultura, que tiene una cuantía de 30.000 euros, mantiene que el autor «emociona con un relato donde los recuerdos, las heridas y tantas preguntas sin respuesta nos muestran cómo las huellas de la Guerra perviven en un territorio (…) Combina con maestría la evocación personal y la dimensión histórica, revelando que los desplazamientos geográficos marcaron la identidad de varias generaciones. A través de una prosa poética, depurada y sobria, los paisajes y los personajes se convierten en los verdaderos protagonistas de un viaje en el tiempo que anuda espacio, pasado y literatura, aportando una mirada honesta, sin épica, vinculado a su lado más humano».

Nacido en León, en 1955, y de oficio periodista, escritor y guionista, ha publicado novelas como 'Luna de lobos' (1985), 'La lluvia amarilla' (1988), 'El cielo de Madrid' (2005), 'Distintas formas de mirar el agua' (2015) o 'Vagalume' (2023). Entre sus libros de viajes destacan 'El río del olvido' (1990), 'Cuaderno del Duero' (1999), 'Atlas de la España imaginaria' (2015) o 'El viaje de don Quijote' (2016). También cuentista y cronista, este libro sería una mezcla de todos los géneros que ha abordado a lo largo de su trayectoria.

'El viaje de mi padre' «se configura como una obra de gran sensibilidad que invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y los vínculos generacionales, transformando una experiencia individual en una rebelión íntima contra el olvido y la desmemoria», sostiene el jurado, en un comunicado de Cultura. «Una travesía de redención que ratifica a Llamazares como una de las voces clave de nuestras letras, poseedor de una facultad única para hibridar géneros, conmover al lector y fundir la geografía con el alma humana».

Con la sombra de su padre entre las páginas, que se alistó voluntario a las órdenes de las tropas de Franco y murió en 1996, a los 77 años, Llamazares se une así a un listado de autores como Xesús Fraga, Juan Bonilla, Pilar Adón, Cristina Morales, Almudena Grandes, Fernando Aramburu o Cristina Fernández Cubas. El jurado estuvo compuesto por altos funcionarios del ministerio y delegados de las academias de las lenguas, como la Real Academia Española y las gallega, vasca, catalana y valenciana, además de miembros de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, el Centro de Estudios de Género de la UNED y el autor ganador de la pasada edición, Paco Cerdà.

Cuando Llamazares publicó su novela, ahora premiada, dijo que no era «un libro sobre la guerra, sino sobre sus paisajes» y que había sido «un gilipollas no escuchando a mi padre, y tuve que buscar en el paisaje lo que no aprendí en casa. Porque el paisaje es memoria».

Historias que no escuchó

El periplo bélico comienza en Caminreal. «Se bajó del tren en un páramo a 22ºC bajo cero, cercado por los republicanos», rememora, sobre aquella contienda que reunió a «200.000 combatientes para una ciudad de solo 13.000 habitantes». Hubo 40.000 muertos entre el 15 de diciembre de 1937 y el 22 de febrero de 1938. «Los republicanos tuvieron un efímero éxito militar, fue pronto recuperada por los franquistas, de modo que fue la única ciudad que cambió de bando dos veces».

De la Guerra Civil, en general, Llamazares argumentaba que las «cicatrices siguen abiertas». «Se dice que una guerra se olvida en cien años, pero han pasado 90 y en las tertulias y en el Parlamento vemos como aún condiciona nuestra vidas un conflicto con un millón de muertos en un país de apenas 16 millones de habitantes entonces y con cien mil desaparecidos. La guerra acabará cuando se desentierre al último cadáver que sigue en las cunetas».

Se trata, en todo caso, de una ficción y no un libro de memorias, porque «mi padre hablaba poco y yo hacía oídos sordos a sus historias sobre el inhumano frío de Calamocha, que casi lo mata de pulmonía, con 41 de fiebre, entre compañeros amputados por congelación en lo que se llamó el Stalingrado español». También dijo que este libro «es un viaje sentimental para buscar en el paisaje las historias que no quise escuchar».

 

TITULO: ¿Dónde estabas entonces?  -  La anciana desahuciada por no pagar 39 euros , Martes - 6 , 13 - Octubre  ,.

Este martes - 6 , 13 - Octubre , a las 22.30, La Sexta emite una nueva entrega de la tercera temporada de '¿Dónde estabas entonces?', presentada por Ana Pastor , foto ,.

 

La anciana desahuciada por no pagar 39 euros,.

El caso de Rosario conmocionó a España en 2004, cuando a sus 86 años se vio obligada a abandonar su casa en la plaza de la Encarnación de Sevilla por un error,.

Una vecina de Rosario Piudo lloraba al ver salir de su casa a Rosario Piudo.

Se llamaba Rosario, no Maricarmen, aunque tenía más o menos su edad, 86 años, cuando en 2004 fue obligada a abandonar la casa de la céntrica Plaza de la Encarnación de Sevilla donde vivía desde hacía casi tres décadas de alquiler. En su caso,.

Una anciana de 86 años, enferma del corazón, ha sido desahuciada de la casa donde vive desde hace 30 años porque dejó de pagar, por error, 39 euros de la renta antigua que debía abonar, en un acto en el que sus vecinas abuchearon a los políticos por hacer promesas y no encontrar soluciones.

Tal como estaba previsto, la anciana Rosario Pudio fue obligada por orden del juzgado a abandonar la vivienda a primera hora de la mañana, lo que hizo entre aplausos de sus amigas del mercado y de la iglesia donde oye misa todas las mañanas.

Estas señoras abuchearon a los políticos "por prometer de todo y no encontrar soluciones" a problemas como el de esta anciana, que ahora se instalará en casa de una sobrina en Osuna (Sevilla) que ya tiene a sus suegros viviendo en el salón de su casa, según dijeron los vecinos del inmueble.

La Policía impidió la entrada a los numerosos cámaras de televisión concentrados en el inmueble de la plaza de la Encarnación, donde también se encontraban el dueño del bloque y su abogado, que han ejecutado el desahucio gracias a una deuda de 39 euros que Rosario se olvidó de pagar, lo que ha permitido echarla sin derecho a ninguna indemnización.

Rosario, de 86 años, está enferma del corazón, camina con la ayuda de una muleta y dispone de una pensión mínima, y ahora se instalará en casa de su sobrina hasta que encuentre plaza en una residencia de ancianos.

Los vecinos denunciaron que la familia propietaria del inmueble ha emprendido una campaña de abandono que ha hecho que el edificio sea peligroso, pues "está plagado de puntales, no solo en los pasillos sino en el interior de las viviendas".

En el caso de Rosario, dejó de pagar sus mensualidades en protesta por el estado de ruina de la casa y reanudó los pagos al ser apercibida por el juzgado, pero cometió un error y no pagó 39 euros que ahora han servido para echarla.

Los vecinos denunciaron la política de abandono de los propietarios para conseguir que la Gerencia de Urbanismo declare en ruina el edificio, ya que según sus datos en febrero de 2001 había más de veinte viviendas ocupadas y ya sólo quedan seis. 

 

TITULO:  Informe Robinson -  Nations League Fútbol -  Primer pinchazo de Zidane ,.  

 

 

Nations League  Fútbol - Primer pinchazo de Zidane ,. 

 

 

 Primer pinchazo de Zidane - AS.com

 

 Resultado Final  - Francia -1- Italia -1-, foto ,.

 

Francia empata a uno contra Italia en el primer partido del marsellés como seleccionador en Francia. Olise volvió a marcar un golazo.


Cambios

Antonio Vergara (61', Francesco Pio Esposito), Nicolò Barella (61', Sandro Tonali), Bradley Barcola (75', Désiré Doué), Eduardo Camavinga (75', Rayan Cherki), Daniel Maldini (79', Sebastiano Esposito), Issa Doumbia (79', Davide Frattesi), Maxence Lacroix (86', Lucas da Cunha), Gianluca Scamacca (89', Nicolò Fagioli)

Goles

1-0, 54': Michael Olise, 1-1, 67': Alessandro Bastoni

Tarjetas

Arbitro: Jesús Gil Manzano
Arbitro VAR: Guillermo Cuadra Fernández, Valentín Pizarro Gómez
Nicolo Fagioli (53',Amarilla), Dayotchanculle Upamecano (72',Amarilla), Kean (72',Amarilla), Antonio Vergara (81',Amarilla), Dayotchanculle Upamecano (84',Roja), Alessandro Bastoni (91',Amarilla)

A la tercera fue la vencida para Zidane. Una valiente Italia, su verdugo en la final del Mundial de 2006, arañó un punto valiosísimo en su visita al Stade de France, empañando la vuelta de Zizou a casa. Olise adelantó a los galos con un gol espectacular nada más comenzar el segundo tiempo y Bastoni aprovechó un error de Da Cunha y Rabiot para poner las tablas en el marcador.

El regreso de Zidane monopolizó todo. La leyenda francesa, que volvía a su casa, a su templo, al estadio que él mismo inauguró con un gol a España hace ya 28 años, recibió una ovación ensordecedora de un Stade de France que llevaba dos décadas esperando este momento.

Cualquiera diría que Italia lleva sin disputar 12 años un Mundial. Pero Italia siempre es Italia. Darla por muerta es una osadía. La selección de Mancini ha recuperado poco a poco su competitividad. Avisó con una oportunidad muy clara de Moise Kean y no se arrugó contra una Francia irreconocible por momentos, frustrada por la falta de espacios y que en la primera parte no tuvo ni una sola oportunidad, a excepción de un centro-chut de Olise que escupió el larguero.

Más cómoda replegando que proponiendo, Italia recordó por momentos a la Azzurra que había sido la pesadilla de Zidane en la final del Mundial de 2006, su último partido como jugador. Un equipo aguerrido, con las ideas claras, y con un Tonali dominante en el centro del campo. El mediocampo francés, al que le sigue faltando coordinación, fue incapaz de generar ventajas para Dembélé, Olise y Doué.

Fratessi estuvo a una baldosa del primero de Italia y Moise Kean, esta vez sí, batió a Maignan tras una segunda jugada a la salida de un córner. El Stade de France se quedó mudo. Pero Gil Manzano anuló el gol y el VAR ratificó la posición antirreglamentaria del delantero.

Francia se descontroló tras la salida de vestuarios. Esta plantilla brilla más con espacios que sin ellos, en partidos desenfrenados y en los que no hay control el centro del campo. Donnarumma aplazó el 1-0 de los de Zidane, firmando una parada imposible ante Dembélé.

Como ante Turquía y como frente a Bélgica, apareció Olise. El jugador del Bayern está tocado por una varita. Organiza, genera, acelera y marca las diferencias. Un disparo imparable, marca de la casa, ajustado a la escuadra, desató la locura en el Stade de France.

Ni herida de muerte se rindió Italia. Acostumbrada históricamente a castigar cualquier error, contra Francia no hizo excepciones. Da Cunha y Rabiot no se entendieron y Bastoni, que estaba de delantero y no en su posición de central, se anticipó al mediocentro del Como y batió a Maignan. Por si fuera poco, y tras un recital de Donnarumma, Upamecano fue expulsado tras llegar tarde a un duelo con Kean.

La entrada de Camavinga le dio más aplomo a Francia. El mediocentro del Real Madrid también se topó con un colosal Donnarumma, que evitó el 2-1 en reiteradas ocasiones. El empate no se entiende sin el cancerbero del Manchester City. Italia aguantó apelando a su pasado y Francia no pudo sumar su tercer triunfo seguido.

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