El geólogo y meteorólogo Juanjo Díaz-Guerra es uno de los
españoles que han decidido presentarse como candidatos al proyecto Mars
One, impulsado por una empresa holandesa para crear un asentamiento
permanente en Marte. Su deseo es viajar al planeta rojo, tal y como
prometen sus impulsores, a partir de 2023, y asegura que sabe a lo que
va. «Lo que buscan son cobayas humanas a la conquista de Marte. Seremos
las ratas de laboratorio. Vamos a hacer el trabajo sucio de lo que va a
venir en el futuro», declara el geólogo, quien opina que dentro de diez
años la NASA podrá acumular mucha información para futuras misiones
gracias a los que participen en esta iniciativa.
En este sentido, precisó que la experiencia pondrá a prueba
retos como el viaje en la nave, que durará entre 10 meses y un año, el
transporte de alimentos para una misión sin regreso o las consecuencias
de la radiación en un planeta con una atmósfera extremadamente fina.
Sin regreso a Tierra
Algunos de los participantes en el proyecto nunca
regresarán a la Tierra. Pero Díaz-Guerra asegura que eso no le ha echado
hacia atrás. «Una vez mentalizado sé que debo asumir unos riesgos, yo
lo tengo claro».
El geólogo explicó que viajar a Marte no es un sueño a
cumplir, sino que se lo toma como una oferta de trabajo. «Es igual que
si te dicen que tienes que ir a Australia. Te mentalizas para ello» . A
su juicio, este tipo de oportunidades deben aceptarse «con fe ciega» en
el proyecto. Y eso que también sabe que el cuerpo humano no puede
tolerar la radiación existente en Marte más de cinco años. «Sé que es
algo loco y suicida, pero estoy dispuesto», añadió.
Los aspirantes a la aventura Mars One -se han apuntado más
de 200.000 personas, entre ellos unos 3.700 españoles- sabrán en 2014
quiénes son los 40 elegidos para la misión. Un viaje polémico antes de
empezar, pues algunos científicos ponen en duda que en 2023 la
tecnología haya avanzado lo bastante para llevar a cabo una expedición
de estas características.
TÍTULO: Muere Doris Lessing,.
Autora de más de
50 novelas, durante su carrera fue galardonada con numerosos premios,
entre ellos el Nobel de Literatura en 2007,.
La británica -foto-Doris Lessing, fallecida a la
edad de 94 años, fue una de las escritoras más influyentes del siglo XX,
capaz de capturar con una obra profunda y analítica la "épica de la
experiencia femenina". Así resumió su aportación a la literatura la Real
Academia de las Ciencias de Suecia cuando en 2007 le concedió el Nobel,
galardón que se sumó a muchos otros, entre ellos el Príncipe de
Asturias (2001) o el Premi Internacional de Catalunya (1999), que han
reconocido su talento en las letras.
Gran parte de su
obra narrativa y poética está basada en su propia experiencia en África e
Inglaterra, con personajes femeninos sensibles y perceptivos que se
adentran en cuestiones existenciales y exploran las
contradicciones. Aunque se la ha calificado de escritora feminista,
Lessing,
que militó en grupos de izquierdas, rechazó esa etiqueta al considerar
que su obra era más bien un examen psicológico del ser humano y su
entorno.
Doris May Tayler nació el 22 de octubre de 1919
en Persia (actual Irán), donde se habían trasladado por trabajo sus
padres, un antiguo oficial del Ejército británico que sirvió durante la I
Guerra Mundial, Alfred, y una enfermera, Emily. En 1925, la familia se
mudó al sur de Rhodesia (el Zimbabue actual), donde su padre compró una
granja que no fructificó y su madre se esforzó por vivir como una dama
georgiana, lo que tuvo un impacto pernicioso en su hija, que la autora
describió en la primera parte de su autobiografía, "Bajo mi piel"
(1994).
Lessing, quien fue internada en una escuela de
monjas, abandonó la educación formal a los catorce años y tuvo varios
empleos, al tiempo que empezó a experimentar en literatura. Tras
trabajar de telefonista en Salisbury (actual Harare), en 1939, con 19
años se casó con el funcionario Frank Charles Wisdom, con quien tuvo un
hijo, John, y una hija, Jean, y del que se divorció en 1943.
Dos
años después contrajo matrimonio con Gottfried Lessing, un exiliado
judío-alemán a quien había conocido en un grupo literario marxista, con
quien tuvo otro hijo, Peter. Tras divorciarse de Lessing, en 1949 la
escritora se trasladó al Reino Unido con su hijo menor, dejando en
Sudáfrica a los otros dos al concluir, según explicó años después, que
no quería desperdiciar su intelecto en la sola labor de ser madre.
Lessing
militó en el Partido Comunista británico entre 1952 y 1956 y participó
en campañas contra las armas nucleares. Su crítica al régimen
surafricano le costó que se le vetara la entrada al país entre 1956 y
1995, y también a Rhodesia en 1956. Durante las últimas décadas de su
vida, Lessing ha vivido en la misma calle del londinense barrio de West
Hampstead, cuidando a su hijo inválido Peter y sin abandonar su
actividad literaria.
Conocida sobre todo por "El cuaderno dorado" (1962), donde hace un análisis de la personalidad y la creatividad femeninas, la
obra de Lessing es amplia y versa sobre muchos temas, desde la cuestión de la identidad en culturas ajenas hasta el umbral de la locura.
Además
de la crítica social de sus primeros textos, considerados comunistas,
como "Canta la hierba" (1950) o la pentalogía "Hijos de la violencia", o
de las investigaciones psicológicas de muchas de sus novelas, la
escritora también se dedicó a la ciencia ficción con su serie "Canopus
en Argos", realizada entre 1979 y 1983 e inspirada en el sufismo.
Otros
libros son "La buena terrorista" (1985), "El quinto hijo" (1988) o los
que escribió bajo el pseudónimo de Jane Somers, como "Diario del buen
vecino" (1983), con el fin de demostrar las dificultades para publicar
que afrontaban los escritores noveles.
Pese a que
rechazó erigirse en portavoz del feminismo de la época, que consideraba
una simplificación de la relación entre hombres y mujeres, su obra más
famosa, "El cuaderno dorado", de marcado cariz autobiográfico, se ha
convertido en un clásico de la literatura feminista por su estilo
experimental y su análisis de la psique femenina.
Lessing,
que en 1999 rechazó el título de Dama del Imperio británico que concede
la reina Isabel II, porque "ya no hay ningún imperio", aunque aceptó
otro título menor, trabajó hasta el final de su vida escribiendo
artículos, novelas, relatos y poesía.