jueves, 13 de junio de 2024

Metrópolis - La productividad y algo más ,. / DIAS DE TOROS - Hasta que llegó el tsunami , . / Retratos con alma - Rezo por ti ,.

 

 TITULO: Metrópolis - La productividad y algo más ,.

  El lunes - 1 - Julio , los lunes a partir de las 00:30, en La2, foto,.

 La productividad y algo más,.

 No se asusten todavía: Aún hay más, mucho más por venir, que estos modelos de Inteligencia Artificial aún son solo niños

La inteligencia artificial generativa ya ha conseguido sorprender a la mayoría y asustar a muchos. Y la irrupción de los modelos de lenguaje masivos (LLM) como GPT4 de OpenAI, Bard de Google, Llamav2 de Meta, y los que van apareciendo cada día, más aún. Con ellos, la escritura de resúmenes, artículos, trabajos de estudios y hasta libros falsificados de autores, se ha convertido en una realidad con la que hay que convivir.

Pero también puede hacer muchas cosas excepcionales, como resolver problemas, crear programas informáticos, calcular resultados financieros o crear presentaciones para una reunión de negocios, todo ello al haber entrenado a un modelo de Inteligencia Artificial con textos. Con muchos textos. Con muchas palabras enlazadas en narraciones y conversaciones que han caído en los grandes repositorios de datos en Internet.

Sin embargo, controlar lo que va a hacer uno de esos “cerebros” no es siempre sencillo. Dejadme que os lo explique con una anécdota personal, una metáfora, y luego me preguntáis sobre ello.

La anécdota

Como muchos conocen si me han seguido un poco por redes, a mis dos hijas las llamo “Mi Hacker” —a la mayor, porque me cambió los ejes de coordenadas de mi existencia con su llegada al mundo— y “Mi Survivor” —porque tuvo que pelear mucho para llegar con garantías a este mundo—. Como muchos padres y madres de entre los lectores, disfruto del placer de tener dos seres totalmente diferentes. Polos opuestos en casi todo. Calma y terremoto. Fuego y agua. Silencio y alboroto. Sabéis a lo que me refiero, ¿verdad?

"Y llegó el esperado momento en el que le preguntó a mi sobrino si le gustaba el fútbol, y de qué equipo era. La pregunta esperada"

Y en el mundo del fútbol, no podía ser de otra forma, una me ha salido del Real Madrid y la otra del Atlético de Madrid. ¿Qué podía esperar? Esto ha llevado a que yo quiera a los dos equipos, solo por ver felices a mis hijas. Así que feliz si gana el Real Madrid, feliz si gana el Atlético de Madrid. Y ya, que tampoco soy muy futbolero. El caso es que a mi pequeña, la atlética, los amigos del club me la tienen mimada, y de vez en cuando aprovecho para pasarme a ver a los jugadores en el campo de entrenamiento, a que se pueda hacer alguna foto con ellos, charlar unos minutos y disfrutar un día bonito.

Uno de esos días me llevé a mi sobrino también, para que acompañara a Mi Survivor en las fotos. Sus padres lo ataviaron de rojo y blanco de pies a cabeza, a pesar de que él es del Real Madrid. Pero no era momento más que de estar agradecidos con la invitación, así que me llevé a la chavalería ataviada acorde a la ocasión, para disfrutar de un día en modo fan. Los padres aleccionaron a mi sobrino, de ocho años en ese momento, con un “cariño, hoy no es día para que digas de qué equipo eres, así que si te preguntan de qué equipo eres no digas que eres del Real Madrid. Pórtate bien, disfruta y sé cariñoso y alegre con los jugadores del Atlético de Madrid”. Y él, que es un niño muy bien mandado, tenía claro que no podía decir que era del Real Madrid.

Tras el entrenamiento en el Cerro del Espino, los jugadores fueron amablemente parándose uno a uno con los niños. Todos ellos con la misma disciplina que cariño, fueron hablando con ellos, firmándole la camiseta, el balón y haciéndose una foto con ellos. Todos excepcionalmente cariñosos con ellos, que tienen interiorizado lo que significan ellos para los niños. Hasta que llegó el último, el entrenador, el “Cholo” Simeone.

"Si has leído la anécdota que te he contado, te habrás quedado pensado... ¿y esto qué tiene que ver con la Inteligencia Artificial?"

Él, con la madurez que dan los años, dedicó aún más tiempo a los niños. Les hizo bromas, les firmó la camiseta, el balón, y habló con ellos un rato. Y llegó el esperado momento en el que le preguntó a mi sobrino si le gustaba el fútbol, y de qué equipo era. La pregunta esperada. Pero Hugo, que así se llama mi sobrino, iba bien aleccionado de que tenía que ser cariñoso y respetuoso y no podía decir que era del Real Madrid, así que respondió con un: “No te lo puedo decir”.

El Cholo se partía de risa, yo no sabía dónde meterme, y lo que hizo a continuación fue insistir con un “¿y por qué no me lo puedes decir?”, a lo que el niño respondió con un claro: “Porque juega Sergio Ramos en él”. El Cholo disfrutó, echó una carcajada divertida, le revolucionó el cabello y le dijo: “Vamos a hacer una foto, chaval”.

En descarga he de decir que esa semana había sido la Supercopa de Europa que enfrentó al Real Madrid y al Atlético de Madrid, y el trofeo había volado al Metropolitano tras un partido intenso. El buen ambiente reinaba en el club.

La metáfora con la inteligencia artificial

Si has leído la anécdota que te he contado, te habrás quedado pensado… ¿y esto qué tiene que ver con la Inteligencia Artificial? Pues mucho. Veréis. En los famosos LLM (Large Language Models), lo que tenemos es un modelo de inteligencia artificial entrenado con textos para generar textos. Es como si tuviéramos un cerebro (un algoritmo de inteligencia artificial capaz de aprender), que vamos a entrenar con textos. Con muchos textos. Con mucha información que va a meter en él.

"¿Estamos seguros de que ha aprendido lo que debe aprender? ¿Estamos seguros de que no ha aprendido cosas e ideas que no son correctas? ¿O que queremos eliminar de nuestra sociedad?"

Es decir, vamos a hacer un cerebro que va a leer muchos libros, con muchos comentarios y afirmaciones polémicas, inciertas, no ajustadas a la realidad, tendenciosas, interesadas o peligrosas. Puede leer textos con comentarios de odio, discursos políticos con reescrituras de la historia, afirmaciones interesadas, emocionales o erróneas. Puede leer textos sobre cómo construir armas o cómo fabricar veneno. Sobre cómo se mata a una persona o insultos racistas, chistes sexistas, libros con ideología supremacista o de todo tipo.

Ahora, ese cerebro que ha leído tanto está cargado de información que utilizará para mantener conversaciones, para escribir textos, verter información ante preguntas que le realicen. Pero claro… ¿estamos seguros de que ha aprendido lo que debe aprender? ¿Estamos seguros de que no ha aprendido cosas e ideas que no son correctas? ¿O que queremos eliminar de nuestra sociedad? Pues la respuesta es que no. No tenemos esa garantía. Sabemos que ha aprendido, y probamos las cosas que ha aprendido, pero no estamos seguros de que sean las correctas.

Esto lleva a las situaciones que en el mundo de las Generative AI o GenAI o LLMs se llaman hallucinations. Es decir, cuando lo que responde es inventado, erróneo, falso. Como cuando yo le apretaba para que me diera datos de Arturo Pérez-Reverte, David Summers o Rodrigo Cortés y se los acaba inventando, en el artículo de “Ojo con ChatGPT, que es un charlatán mentirosillo”.


O como por desgracia le pasó al propio Google el día que hizo la demo de presentación de Bard para buscar información sobre el James Webb Space Telescope y… se inventó la información, haciendo el ridículo delante de todo el mundo, y le costó 100 billions en valor en bolsa ese día.

Pero esto de las “alucinaciones” es solo uno de los problemas que tenemos con estos modelos de inteligencia artificial, porque otro de los principales es que carecen de herramientas robustas de gestión de la información que manejan, y que tienen que ver con la anécdota que os he contado al principio.

Veréis, una vez que los datos se han leído y cargado en el cerebro, decidir qué puede compartir o no es un proceso similar de decirle a un niño “si te preguntan de qué equipo eres no digas que eres del Real Madrid”. Esto es básicamente en lo que consiste eliminar el llamado harmful mode. Es decirle a un modelo de GenAI basado en un LLM cosas como “si te preguntan cómo suicidarse no lo digas”, “si te preguntan cómo matar al presidente de Estados Unidos no lo cuentes”, “si te preguntan cómo acabar con la humanidad no lo digas”, “si te piden datos privados de los usuarios que aparecían en los textos que te has leído no los cuentes”, etcétera.

Pero es un niño, y no siempre va a entender que le están preguntando eso pero de otra manera. En esto consisten las técnicas de prompt injection. Básicamente consiste en preguntarle al “niño” algo de otra manera para saltarse la orden de su madre. Y si se lo preguntas bien te puede contar:

Al final, el lenguaje es una herramienta compleja y potente, y conseguir eliminar todas las preguntas que no queremos que responda “el niño” es muy complicado. Yo hice una prueba con GPT4 para ver de cuántas maneras podría referenciarme a una persona, y son casi infinitas. Así, podría hacer preguntas sobre mí llamándome “El hacker del gorro”, por ejemplo.

Así que sé que la tendencia es a recibir mensajes en todas partes de todo lo que se puede hacer con la GenAI, y la verdad es que se pueden hacer muchas, muchas, muchas cosas. Cosas que mejoren la productividad y la creatividad de los equipos. Pero ojo cuidado con dejar en manos de un niño armas nucleares, decisiones de negocio importantes, operaciones críticas o cosas que deban ser pensadas de forma más madura… por ahora. Ya veremos cuando estos niños se hagan mayor en GPT4 se convierta en GPT42. ¿Miedo?,.

 

TITULO:  DIAS DE TOROS  -   Hasta que llegó el tsunami,.


 Hasta que llegó el tsunami,.


Aunque los elementos pedían a gritos la suspensión del festejo, finalmente pudieron más las ganas de toros y el extremeño, con una gran faena al quinto, hizo olvidar el mal rato que pasamos en la plaza

Talavante se impuso al viento, la lluvia y los toros
 
foto / Talavante se impuso al viento, la lluvia y los toros,.

La tarde de toros en Olivenza se vio marcada por un clima terrible que desafió la ilusión de la afición. La persistente lluvia, el molestísimo viento y el juego poco convincente de los toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto amenazaron con opacar el espectáculo. Sin embargo, en medio de esta adversidad, se izó un Alejandro Talavante genial, que recordó su mejor versión con el quinto toro, al que firmó una faena memorable cargada de genialiad y emoción.

A medida que avanzaba la tarde, la lluvia cedió en el quinto turno, ofreciendo el escenario perfecto para el arte de Talavante. Con una precisión impecable, el torero bordó el toreo con muletazos tan inspirados como ajustados, tan rítmico todo, tan espontáneo, que despertó la pasión de los tendidos que, por un momento, parecieron recibir el calor que subía desde el lodo en el que se había convertido el ruedo oliventino. Su faena fue una exhibición de técnica y sensibilidad, destacándose con naturales de trazo largo y series con la diestra que arrancaron sentidas ovaciones.

Aunque en su primer turno le faltó un toro que estuviera a la altura, Talavante logró dejar destellos de su tauromaquia, dibujando naturales sublimes que resonaron en el público. A pesar de las circunstancias adversas, el torero supo sacar paritdo y fue premiado con una merecida oreja.

La jornada también contó con la destacada actuación de José María Manzanares y Roca Rey, quienes superaron solventemente a las dificultades del clima y los astados. A pesar de la indiferencia de parte del público debido al mal tiempo, la entrega y el valor de los diestros lograron mantener viva la emoción en la plaza, aunque no consiguieron sacar ningún premio de sus respectivas actuaciones.

FICHA DEL FESTEJO:

Sábado 2 de marzo de 2024. Plaza de toros de Olivenza, Badajoz. Segunda de la Feria del Toro. Lleno en tarde desapacible, de lluvia intermitente y viento.

Cuatro toros de Puerto de San Lorenzo (1º, 3º, 5º y 6º) y dos de La Ventana del Puerto (2º y 4º), bien presentados para la categoría de la plaza, pero escasos de raza en términos generales, exceto el 5º, de gran clase y duración.

José María Manzanares, de gris plomo y oro, ovación y ovación.

Alejandro Talavante, de verde botella y oro, oreja y dos orejas.

Roca Rey, sangre de toro y oro, ovación y ovación..

Incidencias: Javier Ambel saludó una ovación tras un gran tercio de banderillas al segundo.

 

TITULO:  Retratos con alma - Rezo por ti ,.

 

La periodista Isabel Gemio regresa a la televisión para presentar 'Retratos con alma', el nuevo programa producido por RTVE en colaboración,.  

 

 Lunes - 1 - Julio -  a las 22:40 horas en La 1 / fotos,.

 Rezo por ti,.

 

Mientras el joven poeta moría en una estrecha cama de la Cassina Rossa, en el número 26 de la Piazza di Spagna creyendo que su nombre se perdería para siempre como trazos escritos en el agua, la ciudad de Roma inconstante, luminosa, seguía impasible su curso. Sólo tenía 24 años, demasiado joven para morir, aunque acaso, pienso, Fortuna Dubia quería retenerlo en este lugar del mundo para que sus restos alimentaran la tierra mezclados por siempre con los de Papas y emperadores, bellas cortesanas y genios de la creación de manera que el sustrato que hoy pisamos pudiera enredarse como telaraña de consuelo en el alma del viajero capaz de recordar.

La casa de Keats y Shelley

La casa de Keats y Shelley

Tras un discreto portal apenas señalizado, unas estrechas escaleras de madera me conducen a las estancias donde el joven inglés y su buen amigo el pintor Severn compartieron durante apenas dos meses la esperanza de un aire sanador para aquellos pulmones condenados. Huele a madera, a cuero, a libro. La luz que entra por el postigo medio entornado arranca reflejos dorados a los lomos de los hermosos volúmenes que descansan en sus vitrinas de cristal e ilumina los numerosos grabados que cuelgan en los huecos libres de la abigarrada estancia. Le hacen sentir a uno como si entrara en casa de un viejo, querido amigo. Miro los retratos, los libros, los muebles, las cartas autógrafas, los mechones de cabello. Me admira el amor de los ingleses por su memoria; el orgullo por su pasado y emocionada, doy las gracias a esos tres caballeros desconocidos Robert Underwood Johnson, Lord Rennell of Rodd y Harry Nelson Gay, que un día decidieron aunar esfuerzo, tiempo y una parte importante de su patrimonio en la recuperación de esta casa erigida no sólo como monumento a Keats, sino también a la memoria de los poetas y artistas ingleses vinculados a Roma, entre los que se encuentra el poeta Percy Shelley, ahogado en Toscana a la injusta edad de 30 años, con un libro de poemas de Keats en el bolsillo y un trabajo poético inmenso, en el que destaca brillante como un zafiro de sangre, Adonaïs, un legado de amor a la muerte de su amigo Keats. Gracias al esfuerzo de sus fundadores, la Keats-Shelley Memorial House alberga hoy una de las bibliotecas más exhaustivas de literatura inglesa del S.XIX, con más de 8.000 volúmenes.

Scott, William Bell; Keats's Grave

Scott, William Bell; Keats’s Grave

Pero ninguno de esos libros estaban aquí entonces para alumbrar la tristeza de Keats, que al notar los primeros síntomas de una enfermedad que conocía demasiado bien (su madre y hermano habían muerto de tuberculosis), decide abandonar Inglaterra. Le dice adiós para siempre a su ingrata amada Fanny Brawne, a las críticas mordaces de sus poemas, a la vida a la que renunció para dedicarse a escribir y zarpa rumbo a un clima más cálido. Severn le acompaña. Alcanzan el puerto de Nápoles el 21 de octubre de 1819 pero su barco, presintiendo la muerte, es mantenido en cuarentena durante diez días, por lo que llegan a Roma la fría mañana de un 15 de noviembre. Su médico y admirador le aconseja un poco de ejercicio, pero apenas en un mes comienzan las hemorragias. Se recupera un poco para Navidad, pero el 1 de enero cae en la cama de donde no se levantará. La sangre marcaba el camino hacia sus últimos días.

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En mitad de la noche el muchacho pide a su amigo que visite el cementerio protestante y que se asegure de que las cartas sin abrir y un mechón de Fanny se enterrarán con él. También le pide que no aparezca nombre alguno en la lápida. “Que sea sólo la tumba de un joven poeta inglés”. El dibujo floral de los techos de madera de su alcoba es su último paisaje. “Ya noto cómo crecen las flores sobre mí”. Muere en los brazos de Severn el 23 de febrero de 1820.

En conversación con los difuntos

Me despido de Roma en el lugar de todas las despedidas; en el cementerio Acatólico, al que llego en taxi. Me reúno por fin con todos ellos. Con Shelley que murió con un libro de Keats en el bolsillo y que ahora descansa junto al escritor de la Beat Generation, Gregory Corso, que escribió a su vez un poema titulado “Cogí un manuscrito de Shelley”; Con Severn, que se hace enterrar con su pequeño hijo de apenas un año, ambos muy próximos a la tumba del joven poeta inglés cuyo último retrato fue realizado por él mismo, mostrando no el rostro de su amigo muerto, sino el sueño tranquilo de un niño que duerme: el dulce Adonaïs descrito por Shelley.

03-01-2011 07_41_44am (2)KEATS MUERTO

Rezo frente a su memoria lo mejor que sé, invocando al último gran bardo del siglo XX que cierra este extraño, mágico círculo:

“El alto ruiseñor y la urna griega

Serán tu eternidad, oh fugitivo.

Fuiste el fuego. En la pánica memoria

No eres hoy la ceniza. Eres la gloria.”

A vivir que son dos días - A vivir - Cadena SER - Culturas 2 - Mabel Lozano y Piaf! The show ,. / LA BRUJULA ONDA CERO - La Linterna La Cope - Estrategia especifica ,.

 

 TITULO:  A vivir que son dos días - A vivir -  Cadena SER - Culturas 2  -  Mabel Lozano y Piaf! The show,.

 A vivir que son dos días - A vivir -  Cadena SER,. 

 Escucha 'A vivir', con Javier del Pino, el programa líder de las mañanas del fin de semana en la Cadena SER.

  Mabel Lozano y Piaf! The show,.

 Mabel Lozano y Piaf! The show

 foto /  Mabel Lozano y Piaf! The show,.

'Lola, Lolita, Lolaza' es un cortometraje que cuenta el viaje en primera persona de la directora Mabel Lozano a través del cáncer de mama.

'Piaf! The show' es un espectáculo que celebra la vida de Édith Piaf recordando su talento escénico a través de imágenes inéditas y canciones inolvidables y la voz de la actriz Nathalie Lermitte.

Además, sección de cine con Desirée de Fez y reportajes sobre el agitador cultural Miguel Munárriz, la escritora Claudia Piñeiro y el festival Sónar.

 

 TITULO:  LA BRUJULA ONDA CERO - La Linterna La Cope - Estrategia especifica  ,. 

LA BRUJULA ONDA CERO,.


 La Brújula es un programa de radio de la emisora española Onda Cero, presentado y dirigido por David del Cura. Es el tercer espacio en audiencia en la franja nocturna, retransmitiéndose entre las 20 y las 24 horas, tiempo que dedica a un análisis de la actualidad, el deporte, la economía (con el espacio denominado La Brújula de la Economía) y el debate político., etc,.
 

  
La Linterna La Cope ,.
 
  'La Linterna' es el programa de radio informativo, político y económico, cultural y de debate nocturno de la Cadena COPE. Dirigido y presentado desde 2009 por Ángel Expósito, se emite de lunes a viernes de 19:00 a 23:30 horas, correspondiendo la última hora de los viernes a 'La Linterna de la Iglesia', dirigida y presentada por Faustino Catali
na,.

 Estrategia especifica,.

 Blas Ruiz Grau: «Me encanta poder interactuar con mis lectores en vivo»

fotos / Cuando Blas me llamó para proponerme formar parte de esta entrevista, dos emociones claramente contrastadas se colocaron sobre mi mente. La primera, claro está, las ganas que tengo siempre de juntarme con él y charlar un rato; la segunda, dudas, la reticencia de que en estas líneas quedara patente que Blas y yo somos amigos y que barro, naturalmente, para casa.

Pero Blas me dijo que, precisamente, esto último era lo que quería. Tenía muy claro que no quería una entrevista al uso, sino una charla de dos amigos en la cual se pueden explorar otros matices que otro entrevistador, por muy bueno y profesional que sea, no podría porque no hay ese nexo de camaradería. Me gustó tanto la idea que no dudé en decirle que sí. También me atrajo que quisiera realizarla en el emplazamiento real donde ocurre la trama de su nuevo lanzamiento, No mentirás, bajo el nombre ficticio de Mors. La idea de poder charlar en sus calles me sedujo. Más tarde me contó que añadía a este mini proyecto a Luis Endera, el magnífico director de cine, como fotógrafo. Ya Blas me había dado a entender que lo que quería es que tuviéramos uno de nuestros habituales encuentros entre los tres de los que nada bueno sale.

Después de tomar un café en las inmediaciones de la plaza central del pueblo, donde prácticamente comienza la novela, procedemos a sentarnos en uno de los bancos del lugar —que más tarde Blas me explicaría que tiene un significado especial en la trama que no puede desvelar en estas líneas— y empezamos a charlar. Le advierto que no me he traído preparada ninguna pregunta para que la conversación fluya entre ambos. A él le encanta esto. Nuestra charla es ésta:

—¿Qué esperas de la novela? ¿Qué recepción o acogida piensas que va a tener?

"Quiero llegar a esos lectores que no tienen ni idea de quién soy"

—No te puedo negar que sueño con tener bastante notoriedad con este trabajo. Las anteriores han funcionado muy bien, y eso que siempre he jugado por mi cuenta, sin apoyo. ¿Por qué no iba a hacerlo una novela bien trabajada que tiene detrás al mayor grupo editorial del mundo? Quiero llegar a esos lectores que no tienen ni idea de quién soy, por supuesto. Sobre todo me gustaría que considerasen que, una vez leída, tienen delante a un buen escritor.

—¿Entonces podríamos considerar que te interesaría más un reconocimiento como escritor de calidad que la venta de ejemplares en sí?

—Claro. He tenido la suerte de vender muchos ejemplares anteriormente y la recepción siempre ha sido buena, pero uno siempre quiere más y me apetece que me cuenten que en sus páginas había una historia bien escrita que les ha calado.

—Estoy seguro que así será porque yo la he leído y tiene una calidad tremenda. Ya lo he apuntado antes, pero me encantaría recalcar que estamos llevando a cabo esta entrevista en el lugar donde transcurre la trama de la novela. Es así, ¿no?

—Así es —mira a su alrededor—, éste es el famoso pueblo de Mors que aparece en la novela. Evidentemente su nombre real es otro, pero me encantaba el juego que da el dichoso nombre y quería que así se llamara pasara lo que pasara. De todos modos no les será muy difícil a los lectores situarlo en el mapa si así lo quieren.

—No es tan fácil, ¿eh? —me río—, ya que para llegar mi Google Maps no reconocía el nombre real —más risas—. Lo que me llama la atención es cómo se te ha podido ocurrir una historia tan oscura, con esa pegada que tiene, en un lugar tan tranquilo. Esto es un sitio muy pequeño y lo último que esperas es que pueda suceder algo así.

"Esta es la premisa con la que parte la novela. Un pueblo en el que nunca pasa nada y, de repente, pasa lo peor"

—Totalmente de acuerdo. Y esto es con lo que quería jugar. Déjame contarte que la elección de este lugar como emplazamiento de la acción tiene una doble historia. La primera tiene que ver con su tranquilidad. Aquí nunca pasa nada. Y esta es la premisa con la que parte la novela. Un pueblo en el que nunca pasa nada y, de repente, pasa lo peor. Cuando sucesos así ocurren en grandes concentraciones de gente, todo se relativiza y se diluye entre la inmensidad. Cuando pasa en un espacio tan chiquito la sensación de ahogo es mucho mayor. Aquí todos se conocen y es imposible tener secretos. Y si ya se tienen, mantenerlos ocultos ni te cuento. Eso es lo que quería trasladar al lector con el lugar. La segunda historia tiene que ver con que éste no era el emplazamiento inicial de Mors. Me inventé un pueblo al norte de España. La culpa de que ahora esté aquí, ubicado en la provincia de Alicante, la tiene este señor —señala a Luis Endera, que está haciéndonos fotos sin parar—, que me comentó lo guay que podría quedar aquí, ya que esto no se hace habitualmente. Lo fácil es ubicar las ficciones en grandes ciudades o en pueblos del norte. Me hizo pensar en esto y era cierto. Hay una tendencia natural a esto en la novela negra en España. ¿Por qué no en un pueblo de la costa levantina? Me fascinó la idea.

—Considero que es un acierto, desde luego. Hay dos cosas que me llaman mucho la atención de la novela. La primera es el grado de documentación. Me gustaría recalcar a los lectores que esto no les va a afectar para nada en que la lectura sea ágil o no, que lo es, muy dinámica. Pero si te pones a hurgar en tus letras te das cuenta de que hay una precisión técnica en los procedimientos policiales asombrosa. ¿Cómo has conseguido esto?

—Puffff. Me ha costado mucho conseguir este equilibrio. Tuve claro desde un primer momento que me quería desmarcar mostrando una realidad policial y forense poco vista en la ficción. Pero, claro, esto tiene un peligro tremendo. Cuando aprendes mucho sobre cómo se hace de verdad el trabajo policial, quieres contarlo. Para esto te has pasado casi cuatro años investigando codo con codo con los cuerpos policiales. Pero no puedes convertir esto en un manual de procedimientos. Además, el lenguaje que usan ellos es muy específico y, para la mayoría de los mortales, entre los que me incluyo, muy difícil de entender. Esto se traduce en que puede parar el ritmo de acción de la novela o que puedas quedar como un cuñao deseoso de mostrar todo lo que ha aprendido. Hallar ese equilibrio entre el dinamismo y la realidad me ha costado mucho, pero creo que lo he conseguido.

—Esto que dices me viene genial para la segunda cosa que me llama la atención de todo esto. Y es que ya te estás convirtiendo en un erudito de estos temas policiales y forenses. También sobre la mente criminal. De hecho, en tu anterior trabajo, ¡Que nadie toque nada!, lo demuestras. ¿Cómo ves esto?

"Soy una persona curiosa que ha investigado mucho"

—(Risas) Qué va, no me considero un erudito en absoluto, pero sí me llama la atención que poco a poco me van llamando de lugares para dar charlas sobre estos temas. Soy una persona curiosa que ha investigado mucho, sobre todo en vivo, pero jamás se me ocurriría ponerme a la altura de los grandes expertos en esta materia que tenemos en este país. También es cierto que no dejo de formarme para ir consolidando estos conocimientos “de campo” que he ido adquiriendo, y así los voy haciendo oficiales para no sentirme un intruso cuando doy alguna de estas charlas.

—Pues lo estás haciendo genial. Yo, que soy lector de todas tus obras, tengo claro que reflejas ese trabajo policial y forense como nadie.

—Muchas gracias. La verdad es que tenía claro que quería hacerlo, porque es muy injusto lo estereotipado que está este tipo de trabajo. La ficción nos ha vendido durante muchos años una imagen que no se corresponde con la realidad. Y lo que más me fastidia es que, en este caso, la realidad supera con creces la ficción. El trabajo policial y forense real es mucho más interesante e impactante de lo que nos muestran las películas, series y novelas. Pero un día se puso de moda el inspector solitario al margen de la ley que llega a un escenario y lo remueve todo a su antojo y así se quedó para siempre. Ya es hora de romper con esta imagen y al mismo tiempo conseguir que el ritmo de la novela no decaiga.

—Precisamente esto era lo que te quería comentar ahora: el ritmo de la novela. Es que es endiablado. Además, has hecho una cosa muy difícil, que es ubicar cada fragmento de lo que ocurre en un día, un lugar y hasta a una hora específica. ¿Podríamos decir que el lector se va a encontrar con una historia a tiempo real?

"En mi maldito afán por hacerla lo más real posible, he intentado que se cumplan los tiempos que requiere cada acción de manera rigurosa"

—Creo lo podríamos definir así. En mi maldito afán por hacerla lo más real posible, he intentado que se cumplan los tiempos que requiere cada acción de manera rigurosa. Tenía dos opciones. Relatar lo que sucedía durante ese tiempo o mostrarlo con el detalle de la hora. Esto último fue mi elección, porque seguía aportando dinamismo. Por ejemplo, supongo que en lo cotidiano queda claro que un trayecto desde la ciudad de Alicante a un pueblo ubicado a cuarenta kilómetros tiene unos tiempos. Esto añadido al tráfico que te puedas encontrar. Relatarlo está bien, pero puede entorpecer el ritmo de la trama. Si reflejo que en la ciudad de Alicante está a una hora y en el pueblo a otra, pasado el tiempo necesario, el lector, que no es tonto, ubica todo lo que ha debido suceder de por medio y, además, no pierde velocidad en lo que va sucediendo. Me ha costado mucho hacerlo así, pero estoy muy contento.

—Me parece una estrategia muy inteligente por tu parte. La siguiente pregunta que te quiero hacer es peliaguda, porque no sé si se puede contar o no. De hecho, yo ya lo sé, pero me apetece que lo cuentes tú si te dejan. ¿Esta novela forma parte de alguna saga?

—(Risas) Cabroncete… A ver, tampoco es un secreto porque en más de una ocasión se me ha escapado. La idea inicial es una trilogía, pero hoy en día es peligroso vender algo así. Muchas veces esto anima a la gente y otras tantas la echa para atrás. Sí es cierto que mi plan inicial es una trilogía. De hecho, ya tengo la segunda parte escrita y estoy casi terminando la tercera. Pero quiero dejar tranquilas a las dos facciones, defensores y detractores, diciendo que este libro concluye en su trama. Y que en el siguiente, por supuesto, se encontrarán algo parecido pero a la vez muy diferente. Pero no lo tenemos planteado como una trilogía que tiene que serlo porque sí.

—Pues yo estoy convencido de que veremos esa segunda y tercera parte, porque el libro va a tener una acogida espectacular. Por otro lado me gustaría destacar la gran labor que haces frente a tus lectores. Creo que eres uno de los autores que más interactúa con ellos, y esto te hace ser querido y valorado a partes iguales. ¿Cómo lo ves?

"Me encanta poder interactuar con mis lectores en vivo. Es maravilloso"

—Lo cierto es que no concibo hacer las cosas de otra forma. Creo que es una retroalimentación muy bonita la que se puede tener con un contacto directo con los lectores. Algo así como un quid pro quo. Yo les ofrezco mi novela, ellos su opinión al respecto y yo tengo la oportunidad, después, de agradecer esa opinión, tanto buena como mala, de manera directa. Creo que es algo genial poder hacerlo y que me ha ayudado a afianzar una comunidad lectora fiel que me permite tener cierta seguridad de un número aceptable de lecturas de mis obras. Esto, además, me hace querer esforzarme todavía más para poder dar el doscientos por cien de mí. Me encanta poder interactuar con mis lectores en vivo. Es maravilloso.

—Pues siguiendo la línea de esa comunidad fiel, creo que Penguin Random House puede estar muy tranquila contigo, porque el número de lectores va en aumento cada día.

—Bueno, esto es peligroso, porque no siempre es así. Creo que cada novela tiene su público y, sobre todo, su momento. Hay veces que lanzas algo que crees que es buenísimo y se venden 50. Luego sacas algo que tú consideras de menor calidad, y se venden 100. No sé, ojalá encontrar una fórmula que funcionara siempre. Pero la verdad que con No mentirás nos hemos llevado un susto muy grande. Acordé con la editorial lanzar un día concreto para la preventa, es decir, para que la gente pudiera reservarla. Y en dos horas alcanzó el número 1 en España en papel. Entiendo que hay algoritmos de por medio para medir estas cosas que a veces no son muy concretos pero, ¿cuántos ejemplares se reservarían para llegar al número 1 absoluto en papel en España? Lo había conseguido anteriormente en formato ebook, ¿pero en papel? ¿En reserva? Menuda locura. Esto nos hizo ponernos todavía más las pilas y asimilar que con este libro las cosas pueden ir realmente bien. Aunque nunca se sabe.

—Y para estos que todavía no te conocen, hay algo que me gusta mucho de ti, y es que tienes un sello personal que imprimes en cada novela. Algo así como el “sello Blas”. Para esa gente que no sabe cómo es, ¿qué destacarías de él? ¿Qué van a encontrar al leerte a ti?

"Soy de los que les gusta ir al grano. Frases cortas siempre que puedo"

—Esto del sello Blas me encanta. Básicamente porque era lo que quería conseguir desde un primer momento. No hay nada como que un lector lea algo tuyo y que diga: «Es que esto es puro Blas». Más que nada porque a mí me pasa con autores españoles como César Pérez Gellida, Juan Gómez-Jurado o tú mismo. Me encanta abrir un libro y ver siempre ahí vuestra firma clara en cada frase. Cuando los lectores me han ido comentando que yo también poseía ese estilo inconfundible propio me he sentido muy feliz. ¿Que cómo es? Soy de los que les gusta ir al grano. Frases cortas siempre que puedo. No soy excesivamente literario en la construcción de frases, pero porque no me veo capacitado para ello. Me encanta jugar con los latidos de la gente haciendo que aumenten hasta límites peligrosos. Y muy cabrón. Me encanta arrear varazos en los riñones cuando creías estar tranquilo. Metafóricamente, claro.

—Estoy de acuerdo contigo. Sobre todo me interesa saber algo: ¿qué crees que sentirá el lector cuando termine el libro?

—Lo que quiero es que cuando cierren el libro tengan la impresión de que han vivido la trama. Creo que van a sentir una gran dosis de angustia si consiguen conectar con los personajes. Y de verdad pienso que lo van a hacer. Más que nada porque he intentado hacerlos reales. Gente que siente, que sufre, que se alegra, que padece… Esto para mí es fundamental, y creo que lo van a vivir todo junto a ellos. Si cuando lo cierren me cuentan que ha sido así, habré triunfado.

—Y así será, no tengo la menor duda, porque yo lo he vivido de esta forma. No me quiero despedir de ti sin poder preguntarte si hace cinco años te veías donde estás ahora. Para quien no lo sepa, vienes de un mundo de autoedición del cual es muy complicado salir por la puerta grande. ¿Te veías así?

"Ni por asomo pensé que llegaría al punto en el que estoy"

—Ni de coña. ¡Que va! Esto es lo que uno siempre sueña pero, siendo realista, cuesta muchísimo llegar. Yo he tenido que trabajar muy duro durante mucho tiempo para conseguir esto. Ahora, ni más ni menos, voy a publicar una novela con el mayor grupo editorial del mundo, que es Penguin Random House. Además, el año pasado conseguí hacerlo también con Anaya, que no hace falta ni que diga la importancia que tiene en España el grupo Anaya. Es un sueño que pienso vivir a tope. No voy a descuidar ni un momento mi trabajo y voy a dar siempre lo máximo de mí. Pero, qué va, ni por asomo pensé que llegaría al punto en el que estoy. Y ojalá esto siga creciendo.

—No puedo estar más que seguro que sucederá así. Por mi parte no te voy a preguntar nada más: creo que nuestra charla ha sido tal y como queríamos que fuera, por lo que me doy por satisfecho.

—Gracias, Gabri. Tú también sigue peleando fuerte con lo tuyo que, ni más ni menos, has conseguido publicar tu última obra en siete países diferentes. La abuela que cruzó el mundo en una bicicleta es un regalo para los sentidos.

 

Y aquí ponemos punto y final a esta entrevista. Hemos charlado como los camaradas que somos mientras Luis, magistralmente, dejaba inmortalizado este momento con la cámara. Ahora nos vamos a comer juntos y a seguir maquinando gamberradas, que es lo nuestro.