viernes, 6 de noviembre de 2026

Metrópolis - Manifesta 16 Ruhr. This is not a church ,. / DIAS DE TOROS - Talavante puso el alma que le faltó a los toros ,. / Retratos con alma - Un retrato perdido de Buñuel por Dalí busca comprador ,.

 

TITULO: Metrópolis -  Manifesta 16 Ruhr. This is not a church,. 

  El lunes - 9 - Noviembre los lunes a partir de las 00:30, en La2, foto,.

 Metrópolis - Manifesta 16 Ruhr. This is not a church

Metrópolis viaja hasta la región alemana del Ruhr para conocer Manifesta 16, la bienal nómada europea que celebra este año su 30 aniversario. Bajo el lema This is not a church, esta edición propone una mirada singular sobre el presente y el futuro de doce iglesias infrautilizadas de Duisburg, Essen, Gelsenkirchen y Bochum.

Construidas en buena parte durante la reconstrucción de posguerra, estas iglesias fueron durante décadas espacios centrales de la vida comunitaria y hoy se enfrentan al abandono o a la pérdida de su función original. Manifesta las convierte en lugares de creación, encuentro, participación y convivencia, a través de instalaciones, intervenciones arquitectónicas, proyectos comunitarios y actividades desarrolladas junto a los vecinos.

Metrópolis recorre algunos de estos espacios para descubrir cómo artistas, arquitectos y colectivos trabajan sobre la memoria industrial, las migraciones, la transformación urbana y las nuevas formas de comunidad.

TITULO:  DIAS DE TOROS  - Talavante puso el alma que le faltó a los toros ,.

 

Talavante puso el alma que le faltó a los toros,.

El extremeño cortó la única oreja tras la mejor faena de la tarde; Ortega dejó un galleo para el recuerdo y ni él ni Manzanares encontraron lote en una corrida sin raza,.

Alejandro Talavante puso el toreo donde la corrida apenas puso toros

Alejandro Talavante puso el toreo donde la corrida apenas puso toros. Cortó una oreja al segundo tras la faena más completa de la tarde y volvió a destacar con el quinto, otro manso con brío al que supo sujetar en la muleta. Fueron los dos momentos de un festejo con toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto, bien presentados, aunque desiguales de presencia y juego. Quinto y sexto tuvieron más plaza. En líneas generales faltaron fuerza, fondo y alma.

'Manzano', segundo de la tarde y de Puerto de San Lorenzo, tampoco escondió su mansedumbre, pero tuvo el empuje que faltó en buena parte de la corrida. Talavante advirtió su querencia cuando empezó a buscar las tablas y aprovechó lo bueno que llevaba dentro. No le discutió el terreno: encontró el sitio desde el que conducirlo y la altura a la que podía sostener sus embestidas sin que perdieran emoción.

La faena creció con naturalidad. Talavante ligó series por la derecha con pulso y limpieza, volvió a citar cuando el toro seguía pensando en las tablas y mantuvo el hilo de la labor. Hubo inspiración y una lectura precisa del animal. El final encontró a Sevilla entregada. Dejó una estocada que puso en sus manos la única oreja de la corrida. Fue la mejor faena de la tarde.

José María Manzanares durante su primera faena de la tarde
 
José María Manzanares durante su primera faena de la tarde.  

'Pardillo', quinto y de La Ventana del Puerto, salió con una presencia más seria y la querencia escrita en cada arrancada. Era manso, pero tenía brío. Talavante se fue a buscarlo cerca de toriles, donde el toro quería estar, y empezó a llevar sus embestidas sin darle ocasión de desentenderse. Había que sujetarlo.

Firmó muletazos intensos por la derecha y naturales de mucho trazo. Expuso en un pase cambiado por la espalda y pasó un pequeño susto, sin consecuencias. Fue una buena faena, la segunda aportación importante del extremeño. Se pasó de faena y el pinchazo se llevó buena parte del premio; después se atascó con el descabello y sonaron dos avisos. Quedó la ovación para un inspirado Talavante.

Juan Ortega vestía un traje corinto y oro, con flores bordadas en los golpes de la chaquetilla y sin chorrerillas. Así recibió a 'Cuba', su primero y tercero de la tarde. Lo esperó en el centro del ruedo y meció las verónicas con un temple exquisito antes de rematar de rodillas. Y aún quedaba el galleo con el capote por la espalda para llevarlo al caballo: una obra de arte. Ortega lo condujo acompasado, sin romper el ritmo de un solo paso, e hizo de aquella suerte uno de los momentos más bellos de la corrida.

El tercero, de Puerto de San Lorenzo, apuntó clase también en la muleta, pero se vino abajo cuando la faena necesitaba crecer. Ortega le dio sitio y trató de alargar sus viajes; cada vez que parecía encontrar el hilo, el toro perdía fuelle. Quedaron muletazos sueltos y una posibilidad consumida pronto. El sevillano quería quedarse en el sitio y ligar, pero el animal ya no tenía fuerzas para seguirlo. Lo mató de media estocada. Lo mejor de Ortega había quedado escrito con el capote.

Con el sexto volvió a imponerse la condición del toro. 'Ligantesco', de La Ventana del Puerto, fue, junto al quinto, el ejemplar que más llenó la vista. Ortega intentó estirarse con el capote y después buscó partido a una embestida corta. Hubo naturales con categoría, muletazos de uno en uno en los que consiguió templar y alargar lo poco que llegaba. Faltó fondo y transmisión para enlazarlos. Pinchó, dejó una estocada delantera y tuvo que recurrir al descabello. Se marchó de vacío.

Juan Ortega cerró una tarde sin un lote para expresar su toreo
 
Juan Ortega cerró una tarde sin un lote para expresar su toreo.

José María Manzanares, de azul Hiniesta, tampoco encontró el toro que había venido a buscar. El primero, 'Bohemio', de La Ventana del Puerto, le ofreció algunas opciones por el pitón derecho. El alicantino lo cuidó y logró una serie de temple y limpieza, de ese trazo reposado que tiene en su muleta una elegancia reconocible. Por el izquierdo hubo menos claridad. Conforme avanzó la faena, las limitaciones del animal se hicieron más evidentes. Manzanares intentó mantenerla viva, pero el toro no acompañó hasta el final. Lo despachó de media estocada.

El cuarto, 'Cartuchero', de Puerto de San Lorenzo, resultó todavía más ingrato. Manzanares lo saludó con verónicas, aunque pronto se vio que al animal le faltaban firmeza y entrega. Sus embestidas no ofrecían regularidad para construir una faena. El torero buscó darles orden y encontrar alguna continuidad, pero allí había muy poco que arrancar. Dejó una estocada contraria al encuentro y se marchó de vacío de una plaza a la que regresaba con la ilusión de escribir otra tarde importante.

La Maestranza llenó sus tendidos en un septiembre con temperatura demasiado altas. Talavante se llevó la oreja del segundo y dejó frente al quinto otra faena de mérito. Manzanares y Ortega no tuvieron lote para expresar su toreo, aunque el sevillano regaló con el capote un galleo de los que la Maestranza guardará en la memoria. La corrida se fue sin ofrecer la embestida que la plaza esperaba. Entre tanta falta de fuerza y de fondo, Talavante puso el alma de la tarde.

  • Feria de San Miguel

  • Real Maestranza de Sevilla

  • Viernes, 25 de septiembre de 2026. Segundo festejo de la Feria de San Miguel y vigésimo tercero de abono. Primera corrida de toros del ciclo. 'No hay billetes' en tarde muy calurosa. Toros de Puerto de San Lorenzo (2.º, 3.º y 4.º) y La Ventana del Puerto (1.º, 5.º y 6.º), bien presentados en conjunto, aunque desiguales de presencia y juego. Más serios el 5.º y el 6.º. En general, faltos de fuerza y fondo; destacaron por su empuje el 2.º y el 5.º, ambos mansos.

  1. 1.

    José María Manzanares , de azul Hiniesta y oro: media estocada (silencio); estocada baja y contraria (silencio).

  2. 2.

    Alejandro Talavante , de tabaco y oro: estocada (oreja); pinchazo hondo y tres descabellos (ovación tras dos avisos).

  3. 3.

    Juan Ortega , de corinto y oro: media estocada (silencio); pinchazo, estocada y tres descabello (silencio tras aviso).

Revoleras

Septiembre de agosto. La segunda de San Miguel llegó con los tendidos llenos y un calor de pleno verano. Parte del público no aguantó en el sol y abandonó sus localidades para buscar la sombra. El calendario dice que estamos en otoño; la Maestranza, esta tarde, parecía seguir en agosto.

Flores en la chaquetilla. Juan Ortega vistió de corinto y oro, sin chorrería y con flores bordadas en los golpes de la chaquetilla. Un detalle distinto en uno de los vestidos más bonitos de la temporada maestrante.

Un brindis entre compañeros. Antes de iniciar la faena al sexto, Juan Ortega brindó el toro a José María Manzanares. Un gesto que dejó su pequeña estampa entre dos toreros a los que Sevilla quiere.

 

TITULO:  Retratos con alma - Un retrato perdido de Buñuel por Dalí busca comprador,. 

 

La periodista Isabel Gemio regresa a la televisión para presentar 'Retratos con alma', el nuevo programa producido por RTVE en colaboración,.  

 

 Lunes -  9 - Noviembre a las 22:40 horas en La 1 / fotos,.

Un retrato perdido de Buñuel por Dalí busca comprador,.

Un boceto de 1935 que sale ahora a subasta incluye la imagen del célebre cineasta,.

Luis Buñuel y Salvador Dalí en una imagen inédita tomada en el verano de 1929. A la derecha una de las primeras fotografías del pintor y Gala
 
Luis Buñuel y Salvador Dalí en una imagen tomada por Anna Maria Dalí en el verano de 1929,.

En 1935, Salvador Dalí ya había empezado a tratar de conquistar el mercado estadounidense. El pintor de Figueres ya no era aquel pintor local que pintaba paisajes de Cadaqués sino que era uno de los principales representantes artísticos, por no decir el que más, del movimiento surrealista para envidia de André Breton. Era la estrella del momento. Cuando llega a la ciudad de los rascacielos encontró en la Prensa una buena manera de dar a conocer su talento, por lo que aceptó todo tipo de encargos, eso sí llevando sobre los hombros el pasado que dejaba en Europa con alguna que otra controversia.

Eso es lo que se deduce de un interesante dibujo realizado por el catalán y que ahora se pone en manos del mejor postor en Durán Subastas el próximo 10 de diciembre. Con un precio de salida de 7.000 euros, este es un boceto sencillo protagonizado por una figura femenina, un apunte para el número de 1935 de la revista “The American Weekly” en la que colaboró. No deja de ser interesante que el papel que usó el pintor fuera el reverso de una carta dirigida a él por el Carniege Institute de Pittsburg, donde en 1928 se pudo ver obra del artista, como un retrato de su hermana Anna Maria y una de sus celebradas cestas del pan.

Un retrato perdido de Buñuel por Dalí busca comprador
 
Un retrato perdido de Buñuel por Dalí busca comprador,.

Sin embargo, en la misma hoja encontramos el retrato de un hombre de perfil. La forma del rostro y su particular mirada recuerdan mucho a uno de los principales amigos del joven Dalí, un aragonés que estaba empezando a hacer ruido detrás de la cámara y llamado Luis Buñuel. No parece exagerado pensar que Dalí, en Nueva York, pensaba en Buñuel, aunque en aquellos momentos la amistad entre ambos, nacida en los primeros veinte en la Residencia de Estudiantes de Madrid, estaba rota. Los dos habían colaborado juntos en las dos principales películas del surrealismo: “Un perro andaluz” y “La edad de oro”. Mientras que en la primera cinta se hacía evidente la fusión de ideas, las cosas se pusieron más difíciles en la segunda, hasta el punto de tener problemas Dalí para aparecer en los títulos de crédito. La razón es que una mujer había surgido en la vida del pintor para cambiarla para siempre. Se llamaba Gala y Buñuel, como contó en sus memorias “Mi último suspiro”, fue testigo de todo aquello, el momento en el que “de la noche a la mañana Dalí ya no era el mismo. Toda concordancia de ideas desapareció entre nosotros, hasta el extremo que yo renuncié a trabajar con él en el guion de “La edad de oro”. No hablaba más que de Gala, repitiendo todo lo que decía ella. Una transformación total”. Buñuel y Dalí se distanciaron y aún volvieron a reencontrarse en Nueva York en los años del destierro, en un episodio que acentuó más la enemistad.

En los años treinta, Buñuel había cruzado el charco probando fortuna en Hollywood y conociendo la manera de trabajar de aquella industria. En 1935, ya en España, fundó la productora Filmófono en la que puso en marcha películas comerciales, como “Don Quintín el amargao” o “La hija de Juan Simón”.

¿Puede que Dalí pensara en su antiguo amigo mientras trabajaba en Nueva York? El boceto a lápiz que se subasta hace evidente pensar que así fue y que el cineasta estaba muy presente en el universo daliniano.

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