domingo, 22 de diciembre de 2013

ENTREVISTA, NOAH GORDON , LA BOMBA ATÓMICA ME SALVO LA VIDA,./ EN PRIMER PLANO, VIOLADORES, CASO ( RE) ABIERTO,.

TÍTULO;   ENTREVISTA, NOAH GORDON , LA BOMBA ATÓMICA ME SALVO LA VIDA,.
 Noah, me ha gustado mucho tu libro», dice sin detenerse un anciano que camina con bastón. Noah Gordon le da las gracias. «Casi todos los ...


Entrevista

-foto.Noah Gordon: "La bomba atómica me salvó la vida"

Su novela 'El médico' fue un auténtico 'boom' en España y enamoró a toda una generación. Han pasado más de 20 años y Noah Gordon, a los 87, ha podido ver su sueño cumplido: el 'best seller' se ha convertido enpelícula. Hablamos con él en su residencia de Boston sobre una de las cosas que el novelista conoce mejor: la vid
Noah, me ha gustado mucho tu libro», dice sin detenerse un anciano que camina con bastón. Noah Gordon le da las gracias. «Casi todos los vecinos se lo han leído ya», cuenta el escritor riéndose, entre orgulloso y avergonzando por su popularidad en el barrio. Él y su mujer, Lorraine, viven en una lujosa comunidad para mayores a las afueras de Boston. Hace 27 años, Gordon escribió su novela más famosa, El médico, que fue todo un fenómeno editorial en Europa. Ahora, el libro que enamoró a toda una generación llega a la gran pantalla.
XLSemanal. Usted ha dicho muchas veces que su mujer es la esposa perfecta.
Noah Gordon. Sí... Tengo el matrimonio perfecto. Cuando no teníamos ni un centavo, a ella le parecía lógico que me pasara cuatro años escribiendo un libro. Nunca se quejó. Yo tenía tres hijos, hipoteca, letras del coche... y, cuando me ofrecieron el primer contrato literario, no sabía qué hacer. Y Lorraine me dijo: «Si no lo haces ahora, no lo harás nunca». Y dejé mi trabajo en el periódico. Ha sido una maravillosa mujer de escritor. He tenido suerte.
XL. Hace 27 años que escribió El médico. ¿Qué pensó de su obra cuando la terminó?
N.G. Voy a parecer arrogante, pero pensé: «¿Será tan buena como yo creo que es?». [Risas].
XL. ¿Cómo ha sido ver a sus personajes cobrar vida en el cine?
N.G. Fue bonito y... no tanto. [Risas]. Te das cuenta de que esos personajes están ahí porque tú los has escrito, lo cual es emocionante. Quizá no son como yo los imaginaba, pero ese sentimiento solo duró unos minutos porque la interpretación es excelente.
XL. Curiosamente, el libro arrasó en Europa, especialmente en Alemania y España, pero en los Estados Unidos no. ¿Le ha encontrado ya una explicación?
N.G. Bueno, mi editor cambió de editorial en el peor momento. Cuando eso pasa, dicen que el libro se queda huérfano. Pero un día mi agente me llamó. Un editor alemán se había enamorado de esta obra y se aseguró de que cada librero tuviera una copia. Así se convirtió en un best seller. Y luego, en España, gracias a un editor y una librería independiente de Barcelona, se convirtió también en un fenómeno.
XL. En realidad iba usted para médico...
N.G. Sí, mis padres pensaban que era una forma segura de ganarme la vida, pero yo nunca me lo tomé muy en serio.
XL. Le tiraban más las letras, ¿no?
N.G. Fui un niño de la Gran Depresión. En mi familia no teníamos dinero, pero un día mi hermana me llevó a la biblioteca y allí descubrí un mundo maravilloso. Leía como un diablo. Desde pequeño supe que quería contar historias, pero me alisté en el Ejército.
XL. ¿Quería ir a la guerra?
N.G. Tenía miedo, como todos. Nadie quiere morir con 18 años. Pero, tras graduarnos en el instituto, muchos estudiantes íbamos a la guerra. Además, yo era un joven judío americano y sabía lo que pasaba en Alemania. La guerra terminó cuando yo aún estaba en la fase de adiestramiento. Fui un soldado raso, no un héroe.
XL. Terminó estudiando Periodismo y escribiendo en diarios y revistas, tanto en Nueva York como en Boston. ¿Le gustaba?
N.G. Me encantaba. Fue la mejor formación. Vi de todo. De reportero tienes asientos de primera fila para la vida y la muerte, los negocios, todo tipo de cosas horribles y otras maravillosas. Me lo pasé en grande. Pero siempre había querido escribir ficción. Un día, cenando con un amigo, me preguntó: «¿Qué estás escribiendo ahora, Noah?». Y yo le dije: «Perfiles de científicos prominentes». Y él me contestó: «¡Vago cabrón!» [risas]. Me fui a casa pensando en eso. Poco después conseguí que su agente me representara. Firmé mi primer contrato, pedí una excedencia y así es como escribí El rabino.
XL. Usted es un buen ejemplo del sueño americano. ¿Todavía sigue vivo ese ideal?
N.G. Desde luego. Pero no para todo el mundo. Vienes aquí, trabajas duro y puedes tener éxito o, al menos, trabajo y una vida decente. Pero también puedes estrellarte porque el sistema capitalista tiene sus peligros. Por eso necesitamos fórmulas para evitar que la gente se estrelle.
XL. La etiqueta de 'escritor de superventas' puede ser un estigma. ¿Lo ha sido?
N.G. Un best seller es un libro que se vende mucho. Ahora... puede ser un buen libro o una basura. ¡No es una categoría! [Risas]. Hay libros que no querría tener que escribir, pero, si estuviera empezando y tuviera hijos, lo haría.
XL. ¿Tuvo que hacerlo alguna vez?
N.G. Sí. En mis tiempos de periodista gané diez mil dólares por reescribir un libro para un millonario que quería parecer buen escritor. También escribí por encargo unos libros con una enfermera de protagonista. ¡Escribí la mejor basura de la que fui capaz!
XL. Para algunos novelistas escribir es un tormento, otros se divierten y hay quien lo utiliza como terapia. ¿Qué tipo de escritor es usted?
N.G. Escribir me resulta agotador, como cavar una zanja. Por eso creo que mi obra de anciano ha sido tan escasa, porque es condenadamente doloroso. Suelo decir que no soy un escritor, sino un reescritor. Solía terminar con montañas de papeles sobre la mesa hasta que me compré un ordenador. Así escribí El médico. Me costó tres meses aprender a usarlo. Lo primero que hice fue pasar la documentación de un año. ¡Y lo borré todo! [Risas].
XL. Como novelista histórico, ¿cree que el ser humano aprende de sus errores?
N.G. Como naciones seguimos cometiendo los mismos errores, ahora exacerbados por la tecnología. Cuando estaba en el Ejército, nos preparábamos para invadir Japón. Si lo hubiéramos invadido, muchos de nosotros hubiéramos muerto. Así que a mí me salvaron Harry Truman y aquella bomba que mató a miles de personas. Es un mundo de locos donde tenemos la capacidad de matar a mucha gente. Y ahora es aún más fácil. Siempre he sido un liberal, pero suelo recordar que yo me salvé de aquella forma. También odio la idea de que alguien escuche mis conversaciones telefónicas, pero me gusta que escuchen otras conversaciones que podrían salvar a mis hijos. Vivimos en un mundo muy complicado.
XL. Mucha gente que apoyó a Obama se siente decepcionada. ¿Le ocurre lo mismo?
N.G. Yo creo que será recordado como un gran presidente, sobre todo si consigue que todo el mundo tenga acceso a la sanidad. Si lo logra, será un hito. Y si fracasa, será recordado como alguien que sinceramente lo intentó y que apostó casi todas sus fichas en ello. Creo que es inteligente, pero los presidentes inteligentes siempre lo tienen difícil.
XL. ¿Qué le parece la radicalización del Partido Republicano?
N.G. Que no quiero vivir en una sociedad en la que se les quitan los cupones de alimentos a las familias necesitadas mientras se les dan beneficios fiscales a los ricos.
XL. ¿Qué acontecimientos actuales acabarán en las novelas históricas del futuro?
N.G. Los cambios sociales que se están produciendo gracias a Internet. Leeremos novelas sobre cómo las redes sociales cambiaron la vida de las personas. Es un mundo nuevo, emocionante, pero que a la vez da miedo.
XL. Con tanta tecnología, ¿la literatura tiene la misma relevancia ahora que hace un siglo?
N.G. Con lo complicado que es el mundo ahora, es más necesario que nunca sumergirse en los universos de ficción. Yo la utilizo para escaparme del mundo. Si estoy enfermo, leo; si me duele algo, leo; si tengo problemas, leo. Soy un lector escapista.
XL. ¿Y sigue siendo fiel al papel o lee en el e-book?
N.G. Me gusta el libro tradicional, pero si estoy leyendo una novela de 600 páginas es incómodo hacer equilibrios con ella en la cama [risas]. Tengo un e-book.
XL. El mundo editorial también está cambiando. Los escritores jóvenes pueden publicar su propio libro electrónico sin necesidad de un editor. ¿Son buenas noticias?
N.G. Por un lado sí, porque los buenos escritores que no tengan un editor sagaz podrán publicar solos, pero por otro es peligroso. Algunos publicarán demasiado rápido, sin la madurez necesaria. Yo, por ejemplo, hubiese estado tentado de publicar mi primera novela. Y no era nada buena. Ahora, me alegro mucho de que nunca viera la luz.
XL. ¿Qué le recomendaría a un aspirante a escritor?
N.G. Antes, siempre tenía una respuesta para eso, pero ya no la tengo. Les decía que buscaran trabajo en cualquier periódico. Pero con tantos despidos y medios que cierran, ya no es posible. Es una tristeza.
XL. ¿Qué está escribiendo últimamente?
N.G. Juego con una novela corta. No estoy muy contento con ella. Pero no me presiono. Me he pasado toda la vida siendo consciente de que debía escribir porque mis hijos necesitaban ir al dentista, un techo, una educación... Ahora, me he quitado ese peso de encima. Eso sí, me gustaría acabarla antes de morirme.
XL. ¿Le da muchas vueltas a ese tema?
N.G. No le tengo miedo a la muerte. No pienso en ella. Eso sí, ¡ser viejo apesta! [risas].XL. Cuando hace balance vital, ¿de qué se siente más orgulloso?N.G. Me da un poco de vergüenza decirlo, pero lo que más me enorgullece es haber sido capaz de retirar a mi padre. Si has sufrido por dinero, sabes lo gratificante que es no tener que sufrir más.
Privadísimo
-Antes de trabajar como periodista, vendió sombreros y zapatos de señora y condujo un taxi.
-Casados desde hace más de 60 años, él y su mujer, Lorraine, tienen tres hijos. El pequeño, Michael, vive en Cataluña y es su representante.
-Escribir una novela suele costarle cuatro años de trabajo. Solo para documentarse, necesita un año entero.
-El médico fue el primer libro que escribió con ordenador. Recibe decenas de e-mails de sus fans a diario. Los lee todos. Antes también los contestaba, hasta que se dio cuenta de que, en vez de escribir libros, solo escribía cartas.
-Para mantenerse en forma, practica natación a diario.

TÍTULO: EN  PRIMER PLANO, VIOLADORES, CASO ( RE) ABIERTO,.
Violadores

  1. Caso de Juan Manuel Valentín Tejero. Investigador: Francisco Javier Galache"Acatamos la sentencia de estrasburgo, pero nos da mucha ...
     
    En primer plano

    -foto-Violadores Caso (re)abierto

    Los violadores son fríos, calculadores, escurridizos, reincidentes y peligrosos. Y lograr la prueba definitiva que los ponga entre rejas es tarea minuciosa y difícil. Al dolor de las víctimas se une siempre la alarma social. Tres investigadores que estuvieron detrás de alguno de los casos más sonados de los últimos años reviven aquellos días de pesquisas en medio de la polémica por su excarcelación.
    Caso de Juan Manuel Valentín Tejero. Investigador: Francisco Javier Galache
    "Acatamos la sentencia de estrasburgo, pero nos da mucha pena el resultado. no lo esperábamos"
    En 1992 descubren, cerca de Valladolid, el cadáver de una niña de nueve años. Se llamaba Olga Sangrador. Había sido violada. Este agente logró que el asesino confesara. Se trataba de un condenado por abuso de menores con permiso penitenciario.
    La imagen apareció en los telediarios de la época. Es un breve vídeo de aficionado de dudosa calidad, pero tan elocuente que no hace falta más: es de noche, varios guardias civiles, algunos de paisano, acompañan a un detenido de espesa barba. La luz es dura, tanto como los rostros que se ven en la grabación. El hombre, esposado, trata de desviar la mirada, pero uno de sus vigilantes le impide hacerlo: «¡Mírala, mírala!», exclama, al tiempo que, agarrándole el rostro con las manos, lo obliga a girar la cara. La cámara no lo recoge, pero a sus pies se encuentra el cadáver de la pequeña Olga Sangrador, de nueve años de edad. Estamos a finales de junio de 1992.
    En la noche del 25 de junio fue secuestrada, violada y asesinada por Juan Manuel Valentín Tejero, que disfrutaba de un breve permiso penitenciario tras ser condenado por dos violaciones, abusos sexuales a menores y exhibicionismo. «Sí, es ella», musita. «Esta investigación me impresionó mucho», cuenta hoy el coronel de la Guardia Civil Francisco Javier Galache, en la reserva desde finales de 2010; él fue quien obligó al verdugo a mirar a su víctima. «Yo tengo una hija de la misma edad de Olga Sangrador y pasé una época muy preocupado por que le pudiera ocurrir algo parecido». Hoy entiende la alarma producida por la excarcelación de Valentín Tejero, libre desde el pasado 27 de octubre a raíz de la derogación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo: de haberse aplicado, hubiese permanecido entre rejas hasta 2025. «Acatamos, claro. Es una sentencia muy bien justificada, pero a nosotros nos produce mucha pena el resultado. No lo esperábamos», concluye.El asesino, que hoy tiene 52 años, salió de la cárcel de Herrera de la Mancha con gorra, larga melena y una barba que le cubría el rostro.
    Unas gafas de sol ocultaban sus ojos, pero Galache no los ha olvidado: «Desde que salió, no he querido saber nada. Pero no tengo la menor duda de que es mala persona, tiene el odio dentro y en mi opinión volverá a hacerlo si tiene oportunidad. Ha estado completamente aislado todos estos años, sin hablar con nadie ni recibir visitas. Y en nuestros interrogatorios lanzaba una mirada cada vez que le hacías una pregunta... Claro, que las nuestras eran más duras». «Estábamos seguros de que era él, lo habían visto merodeando en el pueblo la noche antes de los hechos, y conocíamos sus antecedentes; solo necesitábamos su confesión o reunir las pruebas suficientes para poder demostrarlo en el juicio», relata Galache. Durante 48 horas, no soltó prenda. Tenían que conseguir que hablara o se verían obligados a dejarlo en libertad a las 72 horas de su detención.
    Tras consultarlo con el juez, decidieron realizar una reconstrucción de los hechos en Villalón de Campos (Valladolid), la localidad natal de la pequeña. Había que actuar con discreción: sus habitantes, volcados en la búsqueda de la menor -aún tenían la esperanza de encontrarla con vida-, querían venganza. «Con un par de bemoles lo llevamos al bar donde había estado antes de salir a por la pequeña. Incluso practicamos estrategias de distracción: hicimos creer a la gente que había una pista a las afueras del pueblo, para que se fueran para allá. Iba esposado de manera discreta, para que no se notara que era el detenido, pero él tenía miedo de que lo reconocieran: en realidad son unos cobardes. Allí se empezó a derrumbar».
    Unas horas más tarde, lo confesaría todo. En el juicio, que se celebraría al año siguiente, se lo condenó a 50 años por el caso de Olga Sangrador; lo que, sumado a otras condenas por abuso de menores, dio un total de 64 años y nueve meses de condena. A raíz de la sentencia de Estrasburgo se han quedado en 21 años de cárcel. Unos días antes que él, abandonaba la prisión de Alcalá Meco (Madrid) el Violador del Ascensor, condenado a 273 años de cárcel por 18 delitos de agresión sexual y dos asesinatos. Uno de ellos, el de la joven Leticia Lebrato, de 17 años, ocurrió en Valladolid y el mismo Francisco Javier Galache participó en la investigación. Hoy, ambos están libres.
    El caso del 'violador del portal'. Investigadora: Mariluz Carro Pereira
    "Los violadores en serie son como depredadores a la espera de su presa. y siempre van a más"
    'El Sucio' y 'el Limpio'. Así llamaban esta investigadora y sus colegas a Pablo García Ribado y Antonio Barroso Mingo antes de su detención. Un total de 74 violaciones en tres años. Siempre en portales. La agente Mariluz Carro nunca olvidará aquellos días.
    Los violadores en serie son como depredadores a la espera de su presa. Y siempre van a más», dice Mariluz Carro, oficial de policía del Servicio de Atención a la Mujer de Madrid. Y sabe de lo que habla: lleva en el cuerpo más de 26 años y ha trabajado en casos como el del Violador de Pirámides: «Fue terrible, porque yo estaba embarazada. Todavía recuerdo la llamada de una menor, que tenía la edad que ahora tiene mi hija». O aquel pederasta que, en el momento de la detención, dijo que los estaba esperando: solo así sería capaz de parar. También pateó las calles de Madrid tras los pasos de Pablo García Ribado, el Violador del Portal. «Llegar hasta ellos implica muchas noches de guardia, buscando algún indicio, algo de lo que empezar a tirar. Especialmente si, como en este caso, no tenemos nada».
    Las víctimas no los reconocían en los álbumes de fotos: no tenían antecedentes. Tampoco es fácil obtener datos: «Imagina cómo nos llega una mujer que acaba de sufrir una agresión sexual». Demasiadas veces no denuncian, y las que lo hacen llegan traumatizadas, en estado de shock. «Había mucha prisa, porque iban a más: llegaron a cometer más de una violación por noche». Fueron meses de calle y analizando las declaraciones en busca de detalles que se hubieran pasado por alto. Una noche se cruzaron con un individuo que coincidía con las descripciones.
    Le piden la documentación. «Al identificarlos, incluso en la detención, ellos siguen tan normales. Es gente muy fría. Su cabeza no funciona como la nuestra». Pablo García Ribado y Antonio Barroso Mingo; el Limpio y el Sucio, como los apodaron los investigadores. El primero iba desaliñado y tenía las manos muy sucias: era mecánico. Su compinche iba repeinado y perfumado. García Ribado fue condenado a 1721 años de prisión por 74 violaciones, seis agresiones sexuales y diez delitos de robo. El 13 de noviembre quedó en libertad. Tiene 44 años. «Dicen que no está rehabilitado. Yo no opino. Solo me importa que no se vuelva a repetir.
    El caso del violador Antonio García Carbonell. Investigador: Reyes Benítez
    "Actuaban con mucha agresividad. se llevaban a las víctimas a un lugar apartado. violaban a la chica y golpeaban al chico"
    Cinco años estuvo tras la pista de unos casos de violación que aterrorizaban a Cataluña. Su empeño logró reabrir un expediente cerrado y llevar a la cárcel al verdadero culpable.
    Es tal el rechazo que suscitan ciertos casos que a menudo no hay nadie esperando a la salida de la prisión. A Antonio García Carbonell, casado y con diez hijos, lo esperaba un nutrido grupo de familiares, armados con amplias sonrisas y botellas de güisqui. Libre desde el pasado 24 de octubre, fue el primer preso común en quedar en libertad tras la derogación de la doctrina Parot. Tiene 76 años -lo que reduce notablemente el riesgo de reincidencia- y ha pasado 18 en prisión: en 1996 fue condenado a 230 años de cárcel por robo, detención ilegal y violación.
    «Todo empezó el 1 de noviembre de 1991. Es el día de la castañada en Cataluña y estaba celebrándolo cuando me sonó el busca», explica Reyes Benítez, destinado entonces en la Policía Judicial de Martorell. Se había producido una agresión sexual. La primera de una serie de ataques similares: dos individuos se acercan a vehículos aparcados en zonas apartadas, se identifican como policías y asaltan con mucha violencia a la pareja. «Se los llevaban a otro lugar, donde violaban por turnos a la chica mientras el otro golpeaba brutalmente al chico». Las víctimas dijeron que hablaban árabe y dos ciudadanos marroquíes -Abderrazak Mounib y Ahmed Tommouch- fueron detenidos y condenados a más de un siglo de prisión. «Qué ocurre, que en 1995, estando ambos en prisión, comienzan a producirse una serie de violaciones casi idénticas. A mí, como a muchos otros compañeros, el tema nos había olido mal desde un principio». Así que decidió hacer una prueba: mostró a las víctimas la foto de Ahmed Tommouch... Y lo identifican. «¡Pero él estaba en prisión! El culpable estaba libre y se seguían produciendo violaciones».
    Siguieron meses de investigaciones. Poco a poco obtienen algunos datos, como sus vehículos: un Renault 5, un Volkswagen, una furgoneta... Peinando una amplia zona -se movían en varias provincias catalanas- logran localizar uno de los coches en una estación de tren. Se monta un dispositivo, «hasta que una persona, muy parecida a Tommouch, se acerca. Logró escapar, pero al registrar el vehículo encontramos algunos objetos empleados en los hechos -como una pistola falsa o una barra de hierro- y material sustraído a las víctimas... de 1991». Finalmente detienen a Antonio García Carbonell: de etnia gitana, hablaba caló con su compinche. «La primera vez que lo vi fue en el cuartel de la Guardia Civil de Terrasa. Era clavado a Tommouch». A los primeros acusados se los exculpó de una de las violaciones: la única donde se conservaban muestras de ADN, que demostraron la culpabilidad de Carbonell. Por las demás, cumplieron su pena. Mounib falleció en prisión, por un infarto. Tommouch, ya libre tras cumplir una condena de 14 años, reclama un indulto que no llega.

HISTORIA, PSICOLOGÍA, TIERRAS DE LEYENDA,./ CONOCER ZOOM ¿ QUE ES LO MAS LE PREOCUPA DEL PAIS EN QUE VIVE ?

TÍTULO:HISTORIA, PSICOLOGÍA,TIERRAS DE LEYENDA,.

  1. LA ATLÁNTIDA: El continente perdidoEs la tierra que más ha hecho fantasear a filósofos y científicos, sobre todo porque la leyenda se ...
     
    Historia

    Tierras de leyenda, según Umberto Eco

    El célebre novelista italiano nos lleva de viaje por tierras llenas de ensueño y enigmas: la Atlántida, Jauja, Ávalon, Camelot, Saba... Su nuevo libro, 'Historia de las tierras y los lugares legendarios', es un prodigioso recorrido por espacios míticos que, incluso sin haber existido nunca, son parte de la historia de la humanidad. Adéntrese con nosotro
    LA ATLÁNTIDA: El continente perdido
    Es la tierra que más ha hecho fantasear a filósofos y científicos, sobre todo porque la leyenda se refuerza, entre algunos, con la convicción de que existió un continente que se hundió en el mar. En 1915, Alfred Wegener formuló la teoría de la deriva de los continentes, y en la actualidad se considera que hace 225 millones de años el conjunto de las superficies terrestres constituía un solo territorio: Pangea. Y en el curso de su escisión podrían haber surgido y desaparecido muchas Atlántidas.Fue Heródoto, en el siglo V antes de Cristo, el primero en hablar de la Atlántida y en mencionar a los atlantes como pueblos del norte de África. Él la sitúa más allá de las Columnas de Hércules (hacia el estrecho de Gibraltar). Allí había, según él, una isla más grande que Libia y Asia juntas. Una gran potencia con la que Atenas guerreó antes de que un «violento terremoto y un diluvio extraordinario» la sepultaran en el mar. Francisco López de Gómara introdujo en 1554 un cambio radical en la narración, al aventurar que los habitantes de la tierra sumergida eran los aztecas. Francis Bacon, en 1627, diría que América misma era la Atlántida.
    Y, a partir de ahí, las teorías se dispararon. Bartolomé de las Casas (1551) la relacionó con las tribus perdidas de Israel; el padre Athanasius Kircher (1665), que nos ha dejado el mapa más famoso de la isla, la situaba cerca de donde hoy se encuentran las Canarias; y Olaus Rudbeck (1679-1702), rector de la Universidad de Uppsala, la situó en Suecia, adonde se habría trasladado Atlas, nieto de Noé. Rudbeck inauguraba así la celebración de los hiperbóreos como pueblo elegido, que más tarde dio lugar a numerosos mitos del poder ario. En el siglo pasado se buscaron las ruinas de la Atlántida en Tartesos (ciudad ibérica desaparecida de la que hablan la Biblia y Heródoto) y en el Sáhara. Se creía que los bereberes del Atlas, de piel blanca, ojos azules y cabellos rubios, eran los supervivientes de la Atlántida. Lo único seguro es que, si existió alguna vez, el mar se la tragó sin dejar rastro.
    El find el paraíso. El curso del imperio. Destrucción, de Thomas Cole (1836). Esta imagen de la Collection of the New York Historical Society se ha interpretado como una representación del fin de la Atlántida.
    AVALÓN: En busca del grial y Camelot
    Qué era el grial? Al parecer, era un vaso, un cáliz o un plato (en varios textos se lo llama gradale, un plato o escudilla para contener alimentos refinados). Este plato o escudilla podía haber contenido la sangre derramada por Jesucristo en la cruz, o bien ser la copa que utilizó el Señor en la última cena. Otras veces se ha sugerido que el grial fue la lanza con la que Longinos hirió al Señor en el costado mientras estaba colgado en la cruz. En cualquiera de los casos, a partir del siglo XIII y de los escritos del poeta francés Robert de Boron, el grial estaría en la legendaria Ávalon. Y los caballeros de la tabla redonda, como Perceval, Lancelot, Galaad y otros, emprenderán su búsqueda. ¿Pero dónde está la legendaria ciudad de Ávalon?
    La tradición la identifica con Glastonbury, en Somerset (Inglaterra). Una de las razones para ello es que en 1191, en las cercanías de la vieja iglesia, los monjes encontraron una piedra con la siguiente inscripción: «Aquí yace el famoso rey Arturo, con su segunda mujer, Ginebra, en la isla de Ávalon». Como reza una lápida que todavía se puede ver en el lugar, en 1278 los restos mortales de Arturo y Ginebra fueron enterrados en el interior de la abadía, en presencia del rey Eduardo I, y desaparecieron con la destrucción del templo en 1539. En efecto, en el siglo XII Robert de Boron escribe que Arturo, profundamente abatido por la traición de su mujer Ginebra y la muerte del amado Galván, cae herido de muerte en su último combate, pero que no muere, sino que manda que lo lleven a Ávalon para que su hermanastra Morgana le cure las heridas. Prometió volver, pero ya no se supo más de él.
    En cualquier caso, si se retiró a Glastonbury, nadie podrá rezar ya sobre su tumba. ¿Y dónde estaba el palacio de Camelot? Ausente en los primeros textos del ciclo artúrico, el nombre aparece en las novelas francesas del siglo XII (lo cita por primera vez Chrétien de Troyes en El caballero de la carreta). Robert de Boron habla de que el reino artúrico está en Logres, pero en galés Lloegr es un nombre de origen incierto que significa Inglaterra en general. Luego, poco a poco, va apareciendo el nombre de Camelot, y por ejemplo Thomas Malory lo cita repetidas veces en La muerte de Arturo. Un pasaje de este texto hace pensar en Winchester, y, efectivamente, en Winchester se expone en el Grand Hall una tabla redonda que, según una reciente datación hecha con carbono 14, fue construida con árboles cortados en el siglo XIII (y que en su forma actual fue pintada de nuevo entre los siglos XV-XVI).
    Sin embargo, Caxton, el editor de La muerte de Arturo, se inclinaba por situar Camelot en Gales. Su ubicación real, incluso para los devotos del grial, es más imprecisa que la de Ávalon, pero en la imaginación popular ha arraigado la imagen de un Camelot fabuloso difundida por la industria cinematográfica y televisiva, que ha creado infinitas historias sobre el palacio de Arturo, desde el Parsifal, de 1904, al musical Camelot, de 1960, y hasta hoy mismo.
    ¿Aquí yace el rey?: Ruinas de la abadía de Glastonbury, pintadas en el siglo XIX por George Arnald. Situadas en Somerset, el Reino Unido, allí se halló en el año 1191 la única evidencia del posible.
    JAUJA: El reino de la abundancia.
    En ciertas leyendas, el paraíso terrenal adopta una forma totalmente materialista: el País de Jauja. El nombre aparece por primera vez en un poemilla del siglo X, pero la composición más antigua que ha llegado hasta hoy es del siglo XIII, en el que el autor dice haber viajado, por encargo del Papa, al País de Jauja, donde aparecen todas las maravillas que luego se repiten. En El perro de Diógenes, de Francesco Fulvio Frugoni (1687), la isla de Jauja está situada en el mar del Calducho, «envuelta en una niebla blanca que parecía cuajada. [...] Corren ríos de leche y manan fuentes de moscatel, malvasía y vino dulce. Los montes son de queso y los valles, de mascarpone. De los árboles cuelgan marzolinos y mortadelas».
    La tradición es imprecisa respecto a la ubicación. La tierra de Bengodi, la Jauja que se describe en El decamerón, donde se atan los perros con longanizas, está situada en «el país de los vascos». En un drama religioso germano, el Schlaraffenland nombre alemán de este país feliz se encuentra entre Viena y Praga. En un poemilla inglés aparece en medio del mar, al oeste de España. Ahí se dice, además, que Jauja es mejor que el Paraíso, donde para comer solo hay fruta y para beber, solamente agua. Y es que la leyenda de Jauja no nace en ambientes místicos, sino entre las masas populares que padecen un hambre secular.
    Días de vino y rosas. El País de Jauja, de Pieter Brueghel el Viejo, pintado en 1567. Allí, se dice, corren ríos de leche y manan fuentes de vino dulce. Va a ser lo segundo...
    EL INTERIOR DEL PLANETA: El territorio de los muertos
    ¿Qué ocurre en el corazón de la Tierra? Las tradiciones antiguas imaginan que, si se penetra en él, se entra en el reino de los muertos. Así era el Hades en Homero o Virgilio, el Infierno de Dante y el de muchas visiones del más allá anteriores. Penetrar en el corazón del planeta, bajo la corteza terrestre, es algo que siempre ha atraído a los humanos, y hay quien ha querido ver en esta pasión un deseo de regresar al útero materno. La primera hipótesis de una Tierra hueca la formuló el científico Edmund Halley, el que dio nombre al cometa. Este astrónomo inglés del XVIII creía que el planeta estaba constituido por tres esferas concéntricas, que no se comunicaban entre sí, y por un núcleo caliente, también esférico, situado en el centro del sistema. En adelante y tomando en más de un caso sus teorías, se escribieron muchas, demasiadas, novelas en torno a lo que había en las entrañas del planeta, desde Edgar Rice Burroughs a Julio Verne, que la imaginó hueca y llena de animales prehistóricos. Pero ni el concepto de una Tierra llena de agujeros como una manzana podrida ni el de una Tierra hueca se sostienen.
    En efecto, unos pocos kilómetros por debajo de la superficie terrestre se entra en una zona donde el calor y la presión hacen que la roca sea maleable, de modo que cualquier agujero se cerraría como los orificios en un bloque de plastilina cuando se aplasta. Además, ya Isaac Newton demostró que en el interior de una esfera hueca la fuerza de gravedad es equivalente en todas las direcciones, de modo que cualquier objeto libre agua, tierra, rocas, hombres se tambalearía sin peso en una caótica confusión mientras que la fuerza centrífuga o las mareas provocarían el colapso de la esfera. Pese a ello, más tarde, en los ambientes nazis se tomó muy en serio la novela La raza futura, de Bulwer-Lytton (1870), en la que una extensa comunidad de supervivientes de la Atlántida vive en las entrañas de la Tierra, dotada de poderes extraordinarios gracias a que poseen el Vril, una especie de energía cósmica.
    De las profundidades de la Tierra descrita por Bulwer-Lytton se esperaba el resurgimiento de la raza futura, formada por seres superiores de extraordinaria potencia y belleza. La idea de una Tierra hueca reapareció a su vez en 1983 en la obra de un matemático, Mostafa Abdelkader, que, con cálculos muy complejos, intentó conciliar la geometría de un mundo cóncavo con los fenómenos de la salida y la puesta del Sol. Por fortuna, él mismo señala que si bien sus suposiciones son aceptables en un sistema matemático, no lo serían en el físico.
    Una ficción muy real. Ilustración de la novela La raza futura, de Edward Bulwer-Lytton (1870), que anticipó con notable precisión la energía nuclear, el láser y los genocidios étnicos.
    SABA: Entre la reina y los Magos
    Cuenta la biblia que la reina de Saba fue a conocer a Salomón atraída por su sabiduría y la suntuosidad de su palacio. «Sabemos dónde estaba Salomón escribe Eco: en Jerusalén. ¿Pero de dónde provenía la reina?». Según la tradición, de Etiopía, pero Saba se hallaba en el punto en que se cruzaban las caravanas que transportaban incienso en dirección al mar Rojo; es decir, en lo que hoy sería el Yemen. Esto indica que la noción de Etiopía en aquella época era confusa. Y en el Segundo Libro de las Crónicas, al hablar de los regalos que la reina le hizo a Salomón, se menciona el «oro de Ofir». Ofir es varias veces citado en la Biblia y era, sin duda, un puerto. El historiador Flavio Josefo, nacido en el 37 después de Cristo, lo sitúa en Afganistán. Tomé Lopes, compañero de Vasco da Gama, plantea que era el antiguo nombre de Zimbabue. Y otras fuentes lo ubican en Mozambique, Pakistán, Egipto...
    El país de la reina de Saba se desvanece, así, en la confusa geografía del mito. Pero su misterio viene a unirse a otro mucho más 'cercano': los Reyes Magos. Su leyenda es tan popular que nadie se pregunta ya si existieron o no. Pero su fugaz aparición en la historia se sitúa entre dos lugares legendarios: los de su origen y sepultura. Respecto al primero, las fuentes son numerosas, empezando por el Evangelio de San Mateo, que solo dice que venían «de Oriente». Las demás fuentes hablan de Azerbaiyán, Persia, la India, Nubia... Lo que es una constante en la tradición es que eran un blanco, un árabe y un negro, y la historia de su sepultura. Marco Polo dice que visitó sus tumbas en Saba. Esto encajaría con la teoría de que su primer túmulo estuvo en Persia, cuando este imperio había anexionado el Yemen, hacia el 226. De allí fueron trasladados a la basílica de Santa Sofía, en Constantinopla.
    De allí, a su vez, el obispo Eustorgio, que deseaba ser enterrado con los Magos, los trasladó en el siglo IV a la basílica que lleva su nombre en Milán. Y de allí, y esta es la única parte documentada, se mandó trasladarlos a la catedral de Colonia, Alemania, donde hoy se puede ver el arca de los Magos.
    Rindiendo honores a Salomon. Visita de la reina de Saba (1871-75), de Sir Edward John Poynter. En ella se ve a la reina de Saba en el palacio de Salomón, que constaba de cinco edificios distintos y que, según el historiador Flavio Josefo, tardó 13 años en levantarse.

    TÍTULO:CONOCER ZOOM  ¿ QUE ES LO MAS LE PREOCUPA DEL PAIS EN QUE VIVE ?


    1. Nada ni nadie me puede quitar el derecho individual que tengo a que me pregunten cómo quiero vivir. Los supuestos mejores expertos del ...

      ¿Qué es lo que más le preocupa del país en que vive?

      Nada ni nadie me puede quitar el derecho individual que tengo a que me pregunten cómo quiero vivir. Los supuestos mejores expertos del país, como el gobernador del Banco de España, pueden augurarme todo tipo de calamidades en el caso de que prefiera no formar parte del país llamado España. O exactamente lo contrario, como ha hecho el recientemente galardonado con el premio Jaime l, el científico Manel Esteller. Los dos tienen derecho a contestar a la pregunta, aunque el uno proponga que se impida votar y el otro que dejen hacerlo.
      ¿Qué es lo que más me preocupa del país en que vivo? En primer lugar, esa manía ancestral que tenemos de no escuchar a los demás y escucharnos solo a nosotros mismos. El gobernador del Banco de España no sabe de verdad si los siete millones de catalanes vivirían mejor o peor siendo independientes. Lo que está claro es que a él no le gustaría nada que unos cuantos millones de catalanes optaran por la independencia. Mi amigo científico Manel Esteller vaticina que, si Cataluña eligiera la independencia, él investigaría mejor. Pero sería tan absurdo optar por la opinión del gobernador del Banco de España como por la del gran científico y afianzador de la epigenética en este país: los dos tienen razón al creer cosas dispares, pero ninguno de los dos sabe de verdad lo que ocurriría.
      La segunda cosa que me molesta es la falta de vocación y de experiencia en lidiar con los votos y las consecuencias de votar de una determinada manera. No hay más que estudiar la manera en que toman sus decisiones las comunidades de vecinos. En lugar de atenerse al sentido estricto del voto, en las reuniones de vecinos se producen discusiones interminables sobre las preferencias en materia de colores, la historia y la evolución supuesta del gusto, o se escuchan los panegíricos sobre lo que se votó en tal o cual ocasión a comienzos del siglo pasado. Absolutamente todo menos el recuento de los votos, que es lo único que cuenta. En España parece que lo importante es apreciar la división entre derechas e izquierdas, dejando que ella establezca el porvenir por encima del sentido del voto.
      La tercera cosa que me separa de mis vecinos es su negativa absoluta a cambiar de opinión. Dar el brazo a torcer supone una verdadera traición a la doctrina heredada. Es mejor defender lo que siempre he pensado que mostrar mi capacidad para saber adaptarme a una situación nueva. Siempre cito a este respecto la sorpresa que me provocó mi nieta al quejarse, en pleno verano, de mi supuesta afición por jugar a cambiarle los cubitos de hielo de su vaso sin que se diera cuenta; no se había percatado de que yo no tenía nada que ver en el cambio y me costó horrores convencerla de que la culpa de la desaparición de los cubitos de hielo no la tenía yo, sino el calor, que los transformaba en líquido. Aproveché esta oportunidad que me brindaba la naturaleza para apostar a favor del cambio: «Si hasta la estructura de la naturaleza puede cambiar de sólido a líquido le dije, imagínate lo fácil que debe ser cambiar de opinión».
      La cuarta costumbre de mis conciudadanos que me gustaría ver desaparecer para siempre es su incapacidad para conciliar entretenimiento y conocimiento. «Vais a llevar a vuestra empresa a la bancarrota les digo a mis amigos empresarios con la cara cuadrada; sonreíd, por favor; está comprobado en el laboratorio que una sonrisa es mejor que un fármaco». El día que desaparezcan el enfado y la cara cuadrada del trato personal se habrá iniciado el recurso a las políticas de prevención, hoy día inexistentes a pesar de su naturaleza casi gratuita. Se vivirá mejor cuando nos dejen votar para lo que nos interesa y no solo para lo que les interesa a ellos; cuando aprendamos a cambiar de opinión y de partido.Y, por favor, sonrían un poco.



COCINA DE DOMINGO,. ENSALADA DE RULOS DE JAMON,./ ELLA & BELLEZA EL JINETE MÁS GUAPO DEL MUNDO, NACHO FIGUERAS,.

TÍTULO: COCINA DE DOMINGO,. ENSALADA DE RULOS DE JAMON,.





  1. Ingredientes para cuatro personas: 8 lonchas de jamón cocido de buena calidad, 450 g de carne de ternera tierna cortada en tiras, 30 g de ...

     

    La cocina fácil...de Martín Berasategui

    Ensalada de rulos de jamón



    Una opción 'low cost' tanto para aperitivo como para un primer plato.



    Ingredientes para cuatro personas: 8 lonchas de jamón cocido de buena calidad, 450 g de carne de ternera tierna cortada en tiras, 30 g de mantequilla, 100 g de brotes tiernos de lechuga, 240 g de mayonesa (preferiblemente casera), 70 g de mostaza, 20 g de queso Idiazábal rallado, sal y pimienta. Además: 1 puñado de rúcula fresca, 1 cucharada sopera de vinagre de Jerez, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra y 2 cucharadas soperas del jugo de cocción de la carne.
    Elaboración: se corta la carne de ternera en bastones de uno por seis centímetros de largo. Se calienta al fuego una sartén grande y, con unas gotas de aceite y la mantequilla, se saltea unos segundos hasta que esté dorada. Se retiran los bastones del fuego, se salpimentan y se reservan. A continuación se limpia la lechuga y se corta en juliana. Se bate la mayonesa con la mostaza y se mezcla con la carne, que no debería estar fría. Cuando la mezcla sea homogénea, se añaden a la preparación la lechuga y el queso Idiazábal rallado. Se salpimenta el conjunto y se reserva en la nevera hasta el momento en que se vayan a montar los rollos de jamón.
    Acabado y presentación: se extienden las lonchas de jamón cocido sobre la mesa, procurando que sean todas del mismo tamaño. Se coloca la mezcla de la carne con la lechuga y el Idiazábal encima de las lonchas de jamón y se enrollan formando cilindros de un tamaño y un grosor similares. En un bol se aliña la rúcula con el aceite de oliva, el vinagre y el jugo de carne y se pone en la base de un plato. Se cortan los rulos en dos partes al bies, se colocan sobre la ensalada de rúcula recién aliñada y se sirve.
    Mis trucos
    Para saltear la carne, se debe elegir una sartén adecuada: grande para que quepa toda sin que se amontone, pero no tanto como para que queden superficies vacías, ya que se quemaría el aceite y se saldrían los jugos.

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    1. Tenía que viajar de Argentina a Nueva York y se desvió hacia Europa para presentar Polo Red, el nuevo perfume masculino de Ralph Lauren.
       Belleza

      -foto.Nacho Figueras. El jinete más guapo del mundo


      Es uno de los mejores jugadores de polo del mundo y su nombre suele aparecer en las listas de los hombres más guapos y elegantes. Es Nacho Figueras, imagen de Polo Red, el último perfume masculino de Ralph Lauren.



      Tenía que viajar de Argentina a Nueva York y se 'desvió' hacia Europa para presentar Polo Red, el nuevo perfume masculino de Ralph Lauren. Nada más bajar del avión se sometió a la sesión de fotos y a la entrevista con XLSemanal, antes de seguir, horas más tarde, con su fugaz periplo por el Viejo Continente. Nacido y criado en Argentina, «donde el polo es un deporte bastante corriente», supo desde niño que quería ser deportista. Comenzó a jugar al polo con nueve años en la finca de unos amigos, aunque su carrera profesional arrancaría al cumplir los 17. Cerca de dos décadas más tarde, está considerado uno de los mejores polistas del mundo y, en la actualidad, es el capitán del equipo neoyorquino Neil Hirschs Black Watch.
      Además, Figueras suele aparecer en las listas de los hombres más atractivos del mundo, lo cual no parece tomarse muy en serio. «Cuando me levanto por la mañana, es para estar con mi familia y con mis caballos... Esas listas no me cambian nada; tengo que trabajar igual. Aunque si me sirve para poder promover el polo por el mundo, bienvenido sea». De hecho, afirma que no es nada presumido y que no se preocupa mucho por su imagen. «No tengo tiempo: cuatro hijos, cuatrocientos caballos... Lo que más me gusta es ponerle esfuerzo a lo que hago, creer que nada es imposible, que los sueños se cumplen, aunque hay que trabajar mucho para conseguirlos, ser tenaz. Me lo enseñó mi padre cuando era pequeño». Casado con la fotógrafa Delfina Blaquier, tiene cuatro hijos. «Tuve la suerte de encontrar una mujer espectacular, muy joven, y llevamos juntos 14 años. Vivimos en las afueras de Buenos Aires, donde tengo una gran cuadra, Cría Yatay, y viajamos mucho a Nueva York».
      Nacho Figueras lleva ya trece años siendo imagen de Polo Ralph Lauren. «Es una relación de mucho respeto; admiro muchísimo a Ralph Lauren como persona, como líder de una empresa, de una familia, como padre, como esposo... Me inspira un montón de cosas buenas y creo que eso es clave; no siento que esté trabajando para una empresa, trabajo con una persona. Tenemos una relación muy cercana, ese es el secreto de que hayamos estado tanto tiempo juntos». Sin embargo, la relación entre Figueras y los perfumes de Ralph Lauren se inició mucho antes de que representara a la marca. «Me crie admirando y usando Polo; esa botellita de cristal verde era mi perfume porque tenía un caballito y un jugador de polo. Y hoy, después de tantos años, ser la imagen de Ralph Lauren es muy fuerte para mí. Realmente hay una simbiosis entre la marca y yo, que represento bastante ese estilo de vida que el señor Lauren soñó como imagen cuando creó su firma hace casi 50 años».