lunes, 1 de agosto de 2016

BICICLETA - La extremeña que subió a lo más alto,./ EL OBJETIVO LA SEXTA - EL SI DE RAJOY AL REY SOFOCA OTRO ENFRETAMIENTO ENTRE SANCHEZ,.

TITULO: BICICLETA - La extremeña que subió a lo más alto,.

La extremeña que subió a lo más alto

Isabel camino del Monte Robson, en Canadá.
-foto, Isabel camino del Monte Robson, en Canadá. 
  • Isabel María Asensio Hernández - Arquitecta técnica y aventurera,.

    En la Sierra de Gredos es muy conocida pues durante años era una rutina para ella arrancar su furgoneta el viernes al salir del trabajo, dormir en un apartadero del Puerto de Tornavacas y madrugar para subir algún pico del macizo central y pasar el fin de semana bajo las estrellas, incluso en invierno.
    Pero más allá del mundo minoritario del alpinismo, Isabel Asensio (Badajoz, 1969) se dio a conocer en 2008 cuando este diario patrocinó su expedición al Cho Oyu (8.201 metros), uno de los catorce ochomiles.Su objetivo era convertirse, junto a Vanessa Ortega, en la primera ochomilista extremeña. No pudieron hacer cumbre pues la prudencia les aconsejó bajar al campo base cuando Nicolás, su pareja, empezó a sentirse mal. De vuelta tuvieron que dormir en la misma tienda con un cadáver que pertenecía a otra expedición.
    Aquella experiencia ni fue la primera aventura extrema -se han topado con osos varias veces en sus expediciones, una vez en Alaska- ni detuvo a Isabel en su afán por conocer sus límites y explorar territorios lejanos. Arquitecta técnica de profesión perteneciente a la Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura, hace malabares con el calendario para cuadrar viajes alejados de las rutas turísticas y siempre con un componente de desafío deportivo.
    «En el mundo de la montaña se ven mujeres, pero en la alta montaña hay muy pocas. No sé si es porque nos han educado como si fuéramos más débiles, cuando por mi experiencia sé que se sube más con la cabeza que con las fuerzas, y de hecho está comprobado que las mujeres aclimatamos mejor en altura», dice.
    Hasta ahora Isabel Asensio es la extremeña que ha coronado la cima más alta, el Muztag Ata (Asia Central, 7.550 metros), uno de varios sietemiles que ha hollado guiada por una afición a la montaña que solo es comparable a su deseo de hacer grandes rutas en bicicleta, siempre con su pareja, Nicolás Durán, agente forestal y fotógrafo. «Lo que nos gusta es vagabundear, por eso nunca tengo una lista de montañas que quiero hacer sino que vamos a aquellas que se cruzan en nuestro camino. De hecho, cuando salimos el fin de semana a Gredos el destino lo decidimos en la furgoneta, y siempre que haya que dormir al raso viendo las estrellas. En los últimos cinco años solo una vez nos quedamos en un refugio y decidí que no me gustaba estar entre cuatro paredes».
    Sin distinción de sexos
    Según cuenta, la montaña iguala a los dos sexos. Quiere decir que en una expedición a una mujer nadie le lleva una mochila o le dejan una tienda para ella sola. «Somos todos iguales y el que tira delante es el más fuerte en ese momento y punto. Yo he visto a muchas mujeres abriendo huella», dice.
    Isabel se define como «cabezona». Este rasgo de su carácter le hizo terminar su primera maratón antes de cumplir los treinta. «Me preparé con una amiga para ver si podía completar por lo menos la mitad y después correr alguna media maratón, pero me vi bien y lo acabé entero», cuenta como anécdota.
    Otro episodio que corrobora su tesón fue cuando una avalancha la sorprendió a ella y a su pareja subiendo al pico Lenin (7.100 metros), una montaña que en el primer intento se les resistió y por eso volvió. «Iba encordado con Nicolás porque avanzábamos por un glaciar y alguien gritó ¡avalanchaaaa!, y entonces oí ¡corre!. Caían bloques de hielo del tamaño de un televisor y un trozo rompió mi bastón y me dio en la rodilla. Bajé como pude y estuve dos semanas haciendo mi propia rehabilitación en el campo base avanzado, donde hielo precisamente no faltaba. Al final me recuperé, me vi con fuerzas e hicimos cima».
    «Es solidaria y muy alegre»
    Elena López de Haro es su amiga. La conoce desde que iban al instituto y ha compartido infinidad de actividades con ella. «Es muy determinada y lo que se propone lo consigue o, como mínimo, lo intenta».
    Según cuenta de Isabel, la montaña le gusta desde muy joven, y a cualquiera le anima que la pruebe. «Confía en todo el mundo y te anima para que la sigas, pero no se da cuenta de que no todos tenemos la misma capacidad ni estamos tan en forma», dice bromeando.

    TITULO:  EL OBJETIVO LA SEXTA - EL SI DE RAJOY AL REY SOFOCA OTRO ENFRETAMIENTO ENTRE SANCHEZ,.

    EL OBJETIVO LA SEXTA ,.

     El objetivo es un programa de televisión de entrevistas y actualidad informativa, producido por Globomedia para Atresmedia Televisión y presentado por Ana Pastor. Es el primer formato español de televisión basado en el género de la verificación de hechos o periodismo de datos. Se emite en laSexta cada domingo a partir de las 21:30 o de las 22:30 horas, según la temporada.,etc.


     EL SI DE RAJOY AL REY SOFOCA OTRO ENFRETAMIENTO ENTRE SANCHEZ,.

    El 'sí' de Rajoy al Rey sofoca otro enfrentamiento entre Sánchez y sus críticos

    Pedro Sánchez y Susana Díaz, durante una reunión de los líderes regionales del PSOE. :: J. P. Gandul / efe
    Pedro Sánchez y Susana Díaz, durante una reunión de los líderes regionales del PSOE. foto,.
  • El líder del PSOE había dejado todas las puertas abiertas y la oposición interna le creía dispuesto a pactos multipartitos para gobernar,.

    Su intención era otra, pero el pasado jueves Mariano Rajoy evitó un incendio en el PSOE. El líder del PP aceptó el encargo del Rey como aspirante a la presidencia del Gobierno convencido de que, con paciencia, será capaz de mover a Ciudadanos y a los socialistas de su negativa a apoyarle, en el primer caso, y a no obstaculizar su Ejecutivo, en el segundo. Está aún por ver que lo consiga, pero lo que ya ha logrado es serenar los ánimos de todos los críticos con Pedro Sánchez que, en los últimos días, habían comenzado a agitarse temerosos de que aún aspire a ser el nuevo inquilino de la Moncloa.
    A diferencia de lo que ocurrió tras los comicios del 20 de diciembre, Sánchez no ha dicho nunca que pretenda liderar un Gobierno alternativo al del PP; algo que, a la vista de los resultados electorales, parece complejo. Los principales cargos de su ejecutiva -desde el secretario de Organización, César Luena, a los portavoces del Congreso y el Senado, Antonio Hernando y Óscar López- han dicho en numerosas ocasiones, incluso, que esa vía está cegada porque Podemos y Ciudadanos, los únicos partidos con los que podrían sumar si se excluye a los independentistas, ya demostraron en la pasada legislatura que son incapaces de participar de un mismo proyecto. Pero las dudas persistían.
    En sus últimas comparecencias, tanto la que siguió a su entrevista con Rajoy como la posterior a la audiencia con el Rey, el secretario general de los socialistas se mostró deliberadamente ambiguo. Es cierto que este jueves afirmó que «todo tenemos que sacar lecciones de lo que pasó en la pasada legislatura», lo que en su entorno interpretan como que no tendría sentido volver a intentar un acuerdo que ya fracasó para su investidura, pero al mismo tiempo evitó afirmar de manera clara y expresa que esa es su convicción.
    El lunes pasado, un cambio en el estado de su whatsapp hizo saltar, además, las alarmas en las baronías críticas con su gestión. «¿Y por qué no?», escribió. A lo largo del último mes han sido varios los líderes territoriales afines -todos los que no gobiernan, como el catalán Miquel Iceta; la vasca Idoia Mendía o el castellano-leonés Luis Tudanca, además de la presidenta balear Francina Armengol- que han dejado caer que si Rajoy fracasara o no se presentara a la investidura, Sánchez debería intentarlo. Y el mismo jueves por la noche, Sánchez agradeció su propuesta a los firmantes de un manifiesto publicado en 'El País' a favor de un Gobierno transversal que impida al Partido Popular seguir en el poder.
    Si Rajoy hubiera repetido la maniobra del pasado 22 de enero, cuando declinó el ofrecimiento del jefe del Estado, el PSOE, pues, habría entrado en ebullición. Una vez más, los críticos no quieren que Sánchez lo intente porque creen que -pese a que, pudiendo, no lo hizo en la legislatura pasada- estaría dispuesto a formar un «Gobierno Frankenstein», ingestionable y nocivo para España, junto a Podemos y los independentistas. Sostienen que lo haría para así perpetuarse en el puesto de secretario general porque difícilmente un presidente del Gobierno perdería un congreso como el que debe celebrar el PSOE a la vuelta del verano o en cuanto se resuelva el vacío institucional. Los oficialistas, en cambio, aseguran que hoy por hoy esa idea no pasa por su cabeza y que el objetivo de Sánchez es liderar la oposición, pero admiten que si la opción de Rajoy no prospera y el resto de los grupos políticos le pidieran que tome la iniciativa, como ya han empezado a hacer esta semana, quizá debería planteárselo.
    Compás de espera
    La decisión de Rajoy ha evitado un nuevo conflicto interno. Pero no está claro por cuánto tiempo. El jefe del Ejecutivo en funciones dio a entender, tras abandonar la Zarzuela, que mantendrá activa su candidatura hasta que sus potenciales socios de investidura claudiquen, pero suena a estrategia negociadora porque, en la práctica, esa postura es inviable. En el PSOE avisan de que el líder del PP sólo tiene dos opciones: o ir a una investidura fallida (y a partir de ahí, con el contador para unas nuevas elecciones en marcha, los socialistas tendrían que replantear su voto) o convencer a Ciudadanos para que vote a favor de su investidura.
    Incluso los más próximos al secretario general admiten que si Rivera diera el 'sí' a un Ejecutivo del PP, habría que replantear la estrategia. «No digo que nuestra abstención fuera automática, ni mucho menos. Habría un montón de cosas que analizar, entre otras, el programa de Gobierno acordado -dice un colaborador de Sánchez- pero admito que estaríamos ante otro escenario». El líder del hoy principal partido de la oposición apuntó en esa dirección el pasado jueves cuando remarcó, una y otra vez, que su partido no puede apoyar las políticas que quiere cambiar. Faltó la otra pata: ¿qué ocurre si las políticas cambian gracias a la presión del partido centrista?
    En todo caso, para que el PSOE abandonara el 'no' a Rajoy tendría que convocar un nuevo Comité Federal en el que debatir y aprobar la nueva postura. Y, de momento ni siquiera los críticos lo contemplan. Pese a querer evitar unas terceras elecciones, ninguno de los dos bandos -'sanchistas' y 'susanistas'- quiere asumir en primera persona el coste que la defensa de una abstención tendría ante una militancia que detesta a los populares y que en pocos meses elegirá a su nuevo líder.

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