martes, 15 de octubre de 2019

Viva la vida - Vuelve 'La que se avecina': Antonio Recio ha despertado del coma ,.SABADO -19- Octubre ,./ VIVA LA VIDA - Mauricio Kartun: "Sin pelea seguiríamos trabajando 15 horas diarias de lunes a sábado" . DOMINGO -20- Octubre . / Ese programa del que usted me habla con - La semana de Jaime Peñafiel: cuando un amigo se va,./ LOS TOROS LA SER - Dos novillos de nota de Zacarías Moreno,.

TITULO: Viva la vida -  Vuelve 'La que se avecina': Antonio Recio ha despertado del coma ,. SABADO - 19-  Octubre,.



El sabado -19-  Octubre a las 16:00 por Telecinco , foto,.

Vuelve 'La que se avecina': Antonio Recio ha despertado del coma,.

Antonio Recio despierta del coma en la nueva temporada de 'La que se avecina'. /
Antonio Recio despierta del coma en la nueva temporada de 'La que se avecina'.

Telecinco anuncia los nuevos capítulos de la famosa serie de humor con el regreso de uno de sus protagonistas,.


Antonio Recio ha despertado del coma. Vuelve 'La que se avecina'. Aún no hay fecha anunciada, pero Telecinco ya calienta motores del regreso de una de sus series más exitosas.
«Han pasado los meses tras el accidente que lo dejó en coma y el Recio se ha recuperado y se está rehabilitando poco a poco. Por otra parte, Amador encontrará un nuevo trabajo, muy tántrico, y Lola recibirá una gran sorpresa». Estas son las pistas que Telecinco avanza de la inminente emisión de LQSA.

Una temporada más: y 12

'La que se avecina' tendrá una temporada más, la duodécima, con 16 capítulos, divididos en dos tandas, ocho en cada una. Aunque no se conocen los detalles del nuevo argumento, todo apunta a que los alocados vecinos abandonaran Mirador de Montepinar.
El director de la serie, Alberto Caballero, también contempla la posibilidad de crear un spin-off de la exitosa serie.


TITULO:  VIVA LA VIDA - Mauricio Kartun: "Sin pelea seguiríamos trabajando 15 horas diarias de lunes a sábado"  .  ,. DOMINGO - 20 - Octubre .

El domingo -20- Octubre  a las 16:00 por Telecinco , fotos .

 

Mauricio Kartun: "Sin pelea seguiríamos trabajando 15 horas diarias de lunes a sábado",.


Figura crucial para entender el actual vigor del teatro argentino, presenta en el Teatro de la Abadía 'Terrenal. Pequeño misterio ácrata', una revisión de Caín y Abel.
El actor Claudio Martinez Bel, en un momento de 'Terrenal'.
Caín y Abel hablan. Pelean. Y esperan. Pero no a Godot, sino a Tatita, el abuelo, Dios. Así concibió Mauricio Kartun (San Martín, 1946) el planteamiento de 'Terrenal. Pequeño misterio ácrata', una revisión del mito bíblico pasado por el teatro del absurdo que desde su estreno en 2014 se ha convertido en un fenómeno dentro de ese otro fenómeno que es el teatro en Argentina. Maestro de otros ilustres teatreros 'argentos' como Claudio Tolcachir, Kartun es una figura clave para entender la hiperpotencia escénica del Cono Sur. Después de su fugaz paso por el Festival de Otoño en 2017, el Teatro de la Abadía vuelve a traer a Madrid 'Terrenal', con Claudio Martínez Bel, Claudio Da Passano y Rafael Bruza como trío protagonista y dirección del propio Kartun.
"Veo al arte como una de las pocas alternativas que hemos tenido desde siempre los humanos para mirarnos fuera de la telaraña conceptual ésta en la que vivimos pegoteados", sentencia el dramaturgo con esa español algo lunfardo que marca el ritmo de 'Terrenal'. "Para estirar los brazos afuera un rato antes de que te los vuelvan a retorcer. ¿Cuáles otras tenemos? La religión, quizá, si es que somos capaces de aceptar sin chistar su propuesta extática; la filosofía, que es difícil convengamos, o el psicoanálisis tal vez, que es su versión puerta a puerta, pero es caro". Para él, "el arte es el siempre sagrado campo de la revelación. A cuentagotas claro, quién dijo que la revelación venía a chorros, pero no hay otro mecanismo similar con el que respirar afuera del barril".
Más que con Beckett, Kartun quiere que le comparen con otra figura más próxima. "Soy 'valleinclanista' barrabrava", sentencia. "Valle es mucho más que un absurdista. No necesitó absurdizar la vida, ridiculizarla, para reírse de su sinrazón, encontró en ella los colores corridos con los que distanciarla lo suficiente desde adentro mismo. Es precioso lo que ha hecho". Y apunta que en muy pocos autores ha encontrado la presencia viva de lo contemporáneo como en él. "Y a la hora de escribir me siento de la casaca esperpéntica, y nunca dudo de dónde me viene".
Kartun dice haber escogido a Caín y Abel "porque fueron alguna vez la metáfora del enfrentamiento entre los dos grandes arquetipos: el sedentario y el nómada. Y de allí los tomó la Biblia". Pasan los siglos, reflexiona, "y ese enfrentamiento sigue siendo la dualidad política básica: el que pierde la vida acumulando y el que intenta disfrutarla ligero de equipaje".
También representan para él el punto de partida de eso tan humano: el conflicto. "Creo en el Dios de la dialéctica", proclama el dramaturgo. "De algo así habla 'Terrenal'. Creo que el dos peleando es vida. Y que el uno solo, en cambio, crece monstruo. No ha habido monstruosidades políticas más grandes que las que engendró una sociedad dispuesta a anular la posibilidad de lucha interna. Las de la paz de los cementerios".
"Sin pelea", dice Kartun, "seguiríamos trabajando 15 horas diarias de lunes a sábado. Sin pelea las mujeres no votarían. Ni todo lo demás. En una sociedad de la avenencia, los poderosos seguirían ganando cada transacción, cada acuerdo. Los poderosos sí que estarían felices sin ese conflicto". Pero aclara: "Hablo de pelea, de lucha, de protesta, no del rencor, o el resentimiento, que son su versión maloliente, la fermentada en el encierro. El rencor enferma, la lucha sana", insiste. "Por eso sumarse al reclamo social es tan saludable. No es sólo un medio, es también un fin".

"Arte y anarquismo son hermanos separados al nacer"

De ahí su reflexión en la obra sobre el anarquismo, "el grado cero de la pureza política", según sus palabras. "Tan ideal", dice, "que opera muchas veces volando unos metros por sobre el suelo". Pero eso "no lo aleja de la realidad, todo lo contrario: nos permite mirarla sin la contaminación visual de nuestras contradicciones, de nuestras mediocres negociaciones cotidianas. Su función entre nosotros es especialmente poética. La mirada libertaria es a la política lo que el arte a la vida". Y aún más: "Arte y anarquismo son hermanos separados al nacer".
De ahí que en sus obras lo político tenga tantas lecturas. "Es la política la que viene de las ideas y no a la inversa", plantea Kartun. Por eso ve su país como un gran escenario: "El teatro es un acto siempre de desmesura. Siempre resultado de una óptica deforme o colosal. Y para deformidades colosales, la Argentina. Trabajo desde siempre con mitos porque los valoro como relato inteligente. Miro hacia la historia como hacia una cantera de mitos. Y en la nacional la producción de ellos es tan extraordinaria, tan florida, que aquí no hay forma de no sentirse dramaturgo".
De ahí también que, de esta era Macri que se esté viviendo, extraiga una reflexión. "La rabia ha sido desde siempre una energía creativa extraordinaria", arranca para luego lamentar, "pero aquí ni para rabia ha dado, para depresión apenas, la decadencia de un país en manos de unos muchachos de clase alta y trajecitos azules, que ven al mundo como una empresa y se creen sus gerentes. Y lo más triste de todo es que gerenciando además les va horrible".
Y, otra vez, de ahí, su escepticismo sobre las relaciones con el sistema. "El poder -si es que nos incorpora- nos precisa a los artistas para sólo dos funciones: pastores o verdugos. Difundiendo sus ideas o castigando a los que no creen en ellas". Se trataría entonces "de no entrar, de encontrar ese espacio alternativo desde el que crecer afuera. O bien agachar la cabeza, comer sushi en sus silloncitos y resignarse", se ríe. "Apocalípticos e integrados ha habido siempre".
Eso sí, siempre le quedará su fe en la palabra. "Cuanto más grande la nebulosa léxica, más poderoso y necesario el poder de la elocuencia", afirma Kartun. "Cuando la palabra nombra a lo inefable, el cielo de pronto se despeja. Creo en la palabra como en la llave. Lo experimento a diario en mi trabajo de maestro y en mi trabajo de director. Es la gran ordenadora".


TITULO: Ese programa del que usted me habla con -  La semana de Jaime Peñafiel: cuando un amigo se va .

El martes -15- Octubre por La 2 a las 21:30, foto,. 

 

La semana de Jaime Peñafiel: cuando un amigo se va,.


Entierro de Pepe Oneto ROMÁN RÍOS,.
Recientemente perdí a un amigo de toda la vida, compañero de colegio y universidad. Con tal motivo recordaba el poema de Facundo Cabral, aquel gran cantante, escritor y filósofo argentino, asesinado, el 9 de julio de 2011, en Guatemala, Cuando un amigo se va. Nunca pensé que en el corto plazo de un mes, la muerte de otro amigo y compañero, en este caso de profesión, como lo era Pepe Oneto, me iba a llenar el alma de frío y mi vida como un terreno baldío, como la de un árbol que ya no vuelve a brotar porque es un árbol caído, como cantaba el gran Cabral. Por una sencilla razón: la orfandad de la amistad es mucho más dramática que otras orfandades. Ha sido esta mi semana y cuando solo había transcurrido poco más de dos meses que Pepe y Paloma nos habían acompañado a Carmen y a mi, junto a un reducido grupo de amigos de toda la vida, tan necesarios en los buenos momentos, también en los malos, en un acto muy personal e íntimo.
Oneto no solo era un gran compañero con el que he coincidido a lo largo de cincuenta años sino un gran amigo. Como Paloma, su adorable y enamorada esposa que lo ha sido a lo largo de 47 años. Solo faltaban tres años, el 29 de septiembre, para las bodas de oro pero, desgraciadamente, ocho días después de ese aniversario fallecía en la habitación de la clínica Quirón de San Sebastián en la que había ingresado el 15 de agosto. Y, como en los matrimonios bien avenidos, fueron felices hasta que la muerte nos ha separado, dejándola a ella viuda y a mi huérfano de su amistad. Cierto es que la diferencia de años que nos separaban no hacia presagiar se fuera antes que yo. Hasta ahora pensaba eso de que solos se quedan los muertos. Más bien va a ser lo contrario. Cuando un amigo se va, como a mi se me han ido dos en tan corto espacio de tiempo, ¡qué solo nos quedamos los vivos, Dios mío!

Como su padre... hace 38 años

El próximo viernes 18 de este mes de octubre, tendrá lugar en el Teatro Campoamor de Oviedo la solemne entrega de los Premios Princesa de Asturias. En esta ocasión, lo hará la propia Leonor 38 años después de que lo hiciera su padre, el 3 de octubre de 1981, a su misma edad, 13 años ( la nena cumple 14 el 31 del presente mes).
En aquella ocasión, el entonces Príncipe Felipe leyó, con buena voz aunque con algún gallito que otro, un discurso bien aprendido. Fueron 21 líneas y 255 palabras manuscritas en un folio con una adolescente caligrafía: "He querido que las primeras palabras en público que pronuncio en mi vida tengan, precisamente, como marco este Principado de Asturias cuyo título con tanto honor ostento..." Así fueron las primeras palabras que la Fundación Príncipe de Asturias daba a conocer en un facsímil, el 23 de octubre de 2014, el primer año que Felipe hablaba como jefe del Estado, en la 34 edición de los Premios que, al año siguiente, pasaron a llamarse Princesa de Asturias.
Leonor ya leyó, el 31 de octubre de 2018, coincidiendo con el día que cumplía 13 años, con la voz impostada, tal parecía la de la niña del exorcista, no un manuscrito como su padre sino el articulo 1 de la Constitución: ¡56 palabras! La lectura la hizo bajo la mirada vigilante aunque nerviosamente sonriente de mamá a la nena. Me imagino las veces que habría ensayado tan importante lectura, obligándola a hacer las correspondientes pausas mirando a la cámara, tras cada uno de los tres apartado del articulo 1 del Titulo Preliminar. Que en esto de leer, Letizia es una experta. No olvidemos que, desde que se casó, Felipe aprendió a leer en público. La lectura no ha sido jamás el fuerte de los Borbones. Don Juan Carlos llegaba incluso a perderse como sucedió en aquella Pascua Militar de triste memoria.

Se merece ser príncipe

A propósito de estos Premios, pienso que este año debería concederse, uno muy especial a Marc Márquez, el jovencísimo piloto español de la localidad catalana de Cervera quien, con sólo 26 años, ha logrado su octavo Mundial en Tailandia, sexto en MotoGP. Cierto es que la Casa Real no parece sentir simpatía por este deporte. Posiblemente lo consideran poco glamouroso. En la memoria de todo el mundo está la injusticia de no haber concedido un Príncipe de Asturias a Ángel Nieto, 12+1 campeonatos del mundo, como decía él, y que fallecería en 2017 sin recibir ese honor. Pero los del Patronato prefieren a un extranjero (por aquello de internacionalizar el Premio). Por el contrario, la Fórmula 1 y si quien gana aunque solo sea una vez, como Fernando Alonso, se le hace Príncipe el 6 de septiembre de 2005. ¿Por ser asturiano? ¿Por ser paisano de Letizia? Cierto es que el principesco galardón no le dio mucha suerte. Desde ese día no volvió a ganar ni un campeonato.
Sorprendentemente, Sebastian Coe, el primero que se otorgaba al Deporte en 1987, ni se molestó en acudir a Oviedo al recoger el premio. También se negaron Carl Lewis en 1995 y Lance Armstrong en 2000. ¡En el pecado, la penitencia por esta descortesía total!

TITULO: LOS TOROS LA SER - Dos novillos de nota de Zacarías Moreno  ,.
  

 

 LOS TOROS LA SER,.
 

 Los toros es un programa radiofónico que dirige el periodista especializado Manuel Molés en la Cadena SER. Desde abril de 2015 se emite los lunes de madrugada tras ser sustituido de su horario habitual de emisión de los domingos por el programa Contigo dentro. Contó con la colaboración de Antonio Chenel Antoñete, fallecido en Madrid el 22 de octubre de 2011, siendo uno de los espacios más antiguos del panorama radiofónico nacional ya que continúa emitiéndose de manera ininterrumpida desde 1982.
 Es un espacio taurino a modo de repaso informativo semanal. Consta de tertulias, entrevistas con los personajes de actualidad y crónicas de los eventos taurinos más destacados de la jornada., etc.


 

Dos novillos de nota de Zacarías Moreno,.

El extremeño Alejandro Mora durante la faena a su segundo toro. / EFE
El extremeño Alejandro Mora durante la faena a su segundo toro. / foto,.

Brava en el caballo, codiciosa y noble novillada de serias hechuras. Sorprenden el oficio de Tomás Rufo y la serenidad de Fernando Plaza. Un quite antológico de Alejandro Mora,.


Los dos novillos primeros, muy ofensivos, llamativo cuajo, fueron aplaudidos de salida y en el arrastre. El primero, de sobresaliente nota, embistió y repitió con particular entrega. La codicia de la calidad marca Domecq, que es, por ramas varias, la sangre de la vacada de Zacarías Moreno. El segundo, de prontos galopes, a todo atento, tuvo por mayor virtud la elasticidad. La cosa iba, por tanto, de prueba y fiesta. La prueba del valor. Por la cara, por las puntas y por la velocidad de esos dos toros. Y de fiesta porque se prestaron los dos. En esa doble baza vino a verse y paladearse el quite de la tarde, que no fue ni de Tomás Rufo ni de Fernando Plaza, los dos beneficiarios del sorteo, sino de Alejandro Mora, tercero de terna y el peor parado del reparto. El quite, sin red ni fase preparatoria, fue sobrio, oportuno, sencillo, templado y muy bello de ver. A pies juntos, tres mandiles a cámara lenta, de encaje y juego de brazos impecables, media de remate de notable calidad y un remate de salida sin pasar toro. La tarjeta de presentación.
En el toreo de capa, de salida y en quites, abundaron los tres de terna. Rufo toreó a la verónica al cuarto muy despacito, Plaza se encajó en gaoneras de las rígidas de riesgo, el propio Mora se sacó de la manga tras cobrar el sexto un primer puyazo unos lances de manos altas muy bien traídos y, antes de eso, en el quinto toro, unas sedicentes chicuelinas que no resistieron la comparación con el quite de presentación, pero sí la media de remate, tan garbosa como la que había coronado el quite mayor.

FICHA DEL FESTEJO

uNovillos
Seis novillos de Zacarías Moreno. El tercero bis, sobrero.
uNovilleros
Tomás Rufo, oreja y vuelta tras aviso. Fernando Plaza, saludos tras aviso y silencio tras aviso. Alejandro Mora, saludos y palmas.
uPlaza
Zaragoza. 4ª del Pilar. Estival. Plegada la cubierta de teflón. 2.000 almas. Dos horas y media de función.
Todo venía casi embalado. Con el bravo primero, el oficio y el sitio de Tomás Rufo sorprendentes en torero nuevo, el trazo largo y la compostura vertical de una faena abierta de rodillas sin hacerse esperar y su buen ritmo a pesar de espaciarse en pasajes. Con el lindo segundo, que después de una claudicación fue otro toro y bien distinto, la juncal serenidad y la calma como muletero de Fernando Plaza, que cerró precisamente de rodillas por sentir tal vez que se había quedado frío el personal.
Todo embalado hasta que el tercero, de hechuras soberbias y no tan armado como los dos primeros, se reventó en la primera carrera. Partido en dos, se derrumbó. La casta, que hervía, no pudo mantenerlo en pie. Gateó de rodillas hasta la puerta de corrales. En la falsa manga volvió a derrumbarse. Hasta que no volvió a corrales no se reanudó la función. Cinco minutos. El corte pesó.
El sobrero, tan serio por delante como los dos primeros, fue también aplaudido de salida. Lo paró Alejandro Mora por delantales clásicos y lo dejó sangrar y cobrar más de la cuenta en el caballo, donde se enceló largo rato el toro. Ese larguísimo primer puyazo pasó factura. Aunque codicioso, el toro, que escarbó, arrastró cuartos traseros y no pasó del todo más que en una sola baza. Fue cuando, entre rayas y antes de la igualada, Mora ligó un ampuloso ayudado por alto con el de pecho. La improvisación más celebrada de la tarde. Después de ella, tocó meterse entre pitones, y nada, y cobrar a capón media estocada precedida de un pinchazo. Hace un año Alejandro, sobrino del gran Juan Mora, sufrió aquí mismo una muy grave cornada. Al doctor Val Carreres, que lo curó, brindó ese toro del regreso a Zaragoza.
Casi horas y media cuando se soltó el cuarto novillo de Zacarías Moreno, el más terciado del envío, engatilladito y brocho. Fue noble, pero no tuvo la importancia de los vistos por delante. Ni la entrega ni las ganas ni el misterio. Rufo planteó una faena tomada de las formas y el fondo de Roca Rey, tan patente en los cites frontales y en el modo de ganar el pitón contrario, que no procedía. El quinto, que hizo hilo en banderillas, se rebrinco por flojo antes de fundírsele los plomos. Muy tranquilo y compuesto sin artificio Fernando Plaza, que pecó por pródigo. Un aviso. El sexto, bravo en el caballo, punteó por la mano izquierda, hasta tres desarmes casi seguidos de Mora, una faena despegadita por la mano buena y un remate de faena muy encima del toro, que duró en serio apenas diez viajes.

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