viernes, 28 de agosto de 2020

Cartas Olvidadas - Mike Pence, el escudero de la cara de póker. / Cartas en el Cajon -Las elecciones en EEUU: un referéndum sobre Trump,. / REVISTA TENIS - Osaka se mete en la final con reivindicación antiracista,.

TITULO: Cartas Olvidadas - Mike Pence, el escudero de la cara de póker.

 

Mike Pence, el escudero de la cara de póker

El político conservador, bandera de los cristianos evangélicos, la principal mayoría en la que Trump se apoya, jamás ha cuestionado al presidente, por muy estrambótica que haya sido su gestión. Esa lealtad silenciosa le ha llevado a repetir en el ticket electoral republicano
El videpresidente de Estados Unidos, Mike Pence, da un discurso en...
El videpresidente de Estados Unidos, Mike Pence, da un discurso en Wisconsin.


En estos casi cuatro años no ha hecho más que prolongar el enigma. ¿Qué piensa realmente Mike Pence de Donald Trump? El vicepresidente cristiano evangélico, conservador y timorato con pocos logros visibles en su haber durante este mandato -más allá de haber intentado corregir la fallida gestión de la pandemia de su jefe-, al que los analistas no dan demasiadas opciones de añadir votos a la causa republicana en noviembre por su aparente falta de carisma , etc,.

TITULO:  Cartas en el Cajon - Mike Pence, el escudero de la cara de póker. / Cartas en el Cajon -Las elecciones en EEUU: un referéndum sobre Trump,.

 

Las elecciones en EEUU: un referéndum sobre Trump,.


La Convención Republicana arranca hoy con el presidente como absoluto protagonista de cara a unas elecciones convertidas en plebiscito. El rechazo al mandatario unifica a todas las facciones del Partido Demócrata en su contra
Regata de apoyo al presidente Donald Trump en el Lago Winnipesaukee.
Regata de apoyo al presidente Donald Trump en el Lago Winnipesaukee. foto,.
El 56% de los estadounidenses que han decidido que van a votar a Joe Biden tienen como principal argumento para justificar su decisión "que no es Donald Trump". A su vez, sólo el 19% de los votantes del presidente Donald Trump tienen como principal argumento "que no es Joe Biden". En otras palabras: lo que Estados Unidos va a celebrar este año no son unas elecciones: es un plebiscito. Es como el Brexit: ¿está usted a favor o en contra? En este caso, no es de la pertenencia a la UE, sino del presidente.
Los datos anteriores, publicados por el Pew Research Center -una organización sin ánimo de lucro que realiza estudios sobre opinión pública-, reflejan que, por más que se hable de la economía, del sistema de salud, de los nombramientos al Tribunal Supremo, o del coronavirus -los cuatro asuntos más importantes para los estadounidenses en estos comicios, según el Pew- todo es resumible en dos palabras: Donald Trump. Y no es nuevo. Ya en diciembre, más del 90% de los votantes demócratas decían que iban a votar al candidato que saliera de las primarias de su partido fuera quien fuese.
El referéndum de Donald Trump es lógico, porque la capacidad del jefe del Estado y del Gobierno de EEUU para salir en televisión, en Internet, en redes sociales, en prensa y en lo que haga falta no es, sencillamente, de este mundo. Según la revista Vanity Fair, en el mes de abril, cuando EEUU estaba empezando a sufrir el primer golpe de la Covid-19, el presidente aplazó en una hora y media una llamada telefónica con su homólogo chino, Xi Jinping -que, según la citada publicación, se lo tomó muy mal- para ser entrevistado por teléfono por el presentador estrella de la cadena de televisión conservadora Fox News Sean Hannity. No sólo eso: Hannity se permitió el lujo de hacer que Trump, famoso por su impaciencia, tuviera que esperar 20 minutos a que le dieran paso para entrar en directo, como si fuera un oyente más de un programa de radio pidiendo su canción favorita.
Así es como el presidente de EEUU ha monopolizado no tanto la agenda política, sino la agenda informativa al completo -incluyendo la liga de fútbol universitario, sobre cuya apertura también da sus opiniones en Twitter- de EEUU. También acaparará a partir de hoy la Convención Republicana, donde será absoluto protagonista.
Los resultados son espectaculares. En 2016, Hillary Clinton perdió, como poco, tres millones de votos -de los que un millón fueron directamente a Trump- de simpatizantes de su rival de la izquierda demócrata en las primarias, Bernie Sanders. Este año, Joe Biden -centrista, como Hillary- sólo perderá alrededor de un millón de votos de seguidores de Sanders, de los que pocos más de 300.000 irán a Trump, de acuerdo con un sondeo de la empresa Siena para el diario The New York Times.
Aunque la lealtad hacia Biden de los seguidores de Sanders se debe en parte a que el ex vicepresidente con Obama se lleva mucho mejor que Hillary a nivel personal con el senador de izquierdas, hay una diferencia fundamental: Donald Trump. A fin de cuentas, en diciembre pasado el 89% de los votantes de Sanders declaraban que votarían por un candidato demócrata fuera éste el que fuera. El porcentaje, así pues, apenas ha variado, pese a que, para los sanderistas, Biden es el establishment que hay que eliminar. Pero, primero, hay que echar de la Casa Blanca a Donald Trump. La revolución puede esperar hasta que Trump haga las maletas.
El rechazo a Trump entre los demócratas queda compensado por el apoyo incondicional que recibe entre los republicanos. El 96% de los votantes que están registrados en el censo como miembros de ese partido o como independientes reconoce que va a votar a Trump.

Filias y fobias

Si el repudio demócrata a Trump alcanza niveles propios de fobia, el respaldo conservador al presidente es alto, ya que se situaba en mayo en el 89%, según Gallup. Eso deja a Trump por debajo de George Bush padre e hijo, pero , al contrario que ellos, el actual presidente no está dirigiendo ninguna guerra a gran escala y, además, preside una economía en caída libre por la Covid.
Aun así, el apoyo a Trump se sitúa en el terreno religioso entre los cristianos evangélicos, que son la base de su voto. La entonces portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, declaró en febrero, refiriéndose a Dios, que "Él quería que Donald Trump fuera presidente y por eso lo es". Un mes después, el secretario de Estado, Mike Pompeo, interrogado acerca de la posibilidad de que Trump sea una versión del siglo XXI de la Reina Esther del Antiguo testamento, a la que Yavé puso en el poder para defender a Israel de los persas, respondió: "Como cristiano, creo que eso es ciertamente posible". El ex gobernador de Texas y ex secretario de Energía, Rick Perry (dimitido por su implicación en el Ucraniagate), ha comparado a Trump con el Rey David de Israel.
Así, el 3 de noviembre, EEUU afronta un referéndum. O una batalla electoral entre el bien y el mal.

 

TITULO:  REVISTA TENIS - Osaka se mete en la final con reivindicación antiracista,.

 

Osaka se mete en la final con reivindicación antiracista

foto / La japonesa, que había renunciado a jugar las semifinales y cambió de idea, pudo con Mertens (6-2 y 7-6 (5)). Se enfrentará a Azarenka, que venció a Konta (4-6, 6-4 y 6-1).

Osaka se mete en la final y reivindica su postura antiracista
WS Open
No era fácil para Naomi Osaka afrontar su semifinal del Open de Cincinnati después del estrés que le provocó, según confesó, su renuncia inicial a jugar como protesta por la violencia policial contra los afroamericanos en Estados Unidos. La japonesa cambió de idea después de consultar con la WTA y con el torneo, que decidió apoyar las reivindicaciones mundiales con la suspensión de toda la jornada del jueves. El caso es que Osaka ganó este viernes a Elise Mertens (6-2 y 7-6 (5)) y disputará por primera vez la final del evento que se disputa en la burbuja de Nueva York, previo al US Open.
Naomi salió a la pista con una camiseta en la que podía leerse el famoso lema Black Lives Matter alrededor de un brazo erguido con el puño cerrado. Y en la cancha de mostró intratable en el primer set e inteligente y serena en el segundo. Su dominio inicial se tornó en resistencia cuando, en un partido con muchos breaks, en la segunda manga levantó hasta ocho puntos de quiebre de Mertens para ponerse con 5-4 tras un larguísimo juego y aguantar después hasta el desempate. Ahí, a la nipona también se le torció la cosa, con 5-4 abajo y saque de la belga, pero anotó tres tantos seguidos y se llevó la victoria. En el partido por el título se enfrentará a Victoria Azarenka, que pudo con Johanna Konta (4-6, 6-4 y 6-1).

Azarenka vuelve a la final siete años después

Victoria Azarenka no ceja en su empeño de volver a la élite desde 2018, cuando retomó con cierta continuidad la competición tras ser madre. No gana un título desde Miami 2016 (se le escapó el de Monterrey el año pasado por lesión ante Muguruza) y este sábado tendrá la oportunidad de levantar el 21º si consigue vencer a Osaka. La bielorrusa se ganó a pulso esa posibilidad al no perder la fe en su partido contra Konta, que se llevó el primer juego y amenazó con cerrar el partido en el segundo tras igualar dos veces un quiebre en contra. Pero Azarenka aguantó y en la tercera manga pasó por encima de la británica, que apuntaba alto pero se queda de nuevo con la miel en los labios.
La experiencia es un grado y Azarenka jugaba su 58ª semifinal de un torneo WTA. Siete años después de ganar el Western & Southern Open ante Serena Williams en una temporada fantástica en la alcanzó el número uno, Victoria, sólida (sólo 12 errores no forzados) y con las ideas claras, peleará por sumar un segundo trofeo y llegar con la moral por las nubes al US Open, para alegría de su hijo, Leo, al que lleva a los torneos siempre que puede.

 

 

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