miércoles, 1 de abril de 2026

La Hora Musa - Los tambores no sienten rencor ,. Martes -7 - Abril ,. / Cachitos de hierro y cromo - Mural - Gonzalo del Val y Abe Rábade no necesitan contrabajo ,. Martes - 7 - Abril ,./ Locos por las motos - MotoGP - Bezzecchi y Martín ponen a Aprilia por las nubes en el GP de Brasil ,.

 

 TITULO: La Hora Musa  - Los tambores no sienten rencor ,. Martes - 7 - Abril ,.


 'La Hora Musa', presentado por Maika Makovski ,a las 22:55 horas, en La 2 martes -7 - Abril  ,   fotos,.

 Los tambores no sienten rencor,.

 La agrupación Ingoma Nshya, en una actuación.

 La agrupación Ingoma Nshya, en una actuación.

Ingoma Nshya, una agrupación de mujeres percusionistas de Ruanda pertenecientes a las etnias hutu y tutsi, recibe en Bilbao el premio Fair Saturday a la vocación social de la cultura,.

¿Es posible limpiar un baño de sangre con música? La respuesta, obviamente, es no. Pero sí puede provocar un efecto balsámico. Ayudar a que la sangre se escurra de la memoria. Odile Gakire Katese lo ha demostrado en los quince años que dura ya su iniciativa Ingoma Nshya. Tras el genocidio de Ruanda, esta artista e intelectual pudo regresar a su país de ascendencia y tratar de coser las heridas con un tambor. Así nació su proyecto: reunió a mujeres de las etnias hutu y tutsi y las puso a golpear los parches creando un extraordinario grupo de percusión que ha revelado su capacidad de desafiar la oscuridad. Ingoma Nshya ha actuado ya por media África, desde Senegal hasta Etiopía, y realizado giras por América y Europa. A veces, en solitario; otras, en colaboración con estrellas de la música global comprometidas con la igualdad de los derechos humanos.

Odile será una de las artistas que el lunes, 24 de junio, subirá al escenario del museo Guggenheim de Bilbao para recoger uno de los premios de la Fundación Fair Saturday. Los galardones distinguen a aquellas personas e iniciativas que aplican la cultura con fines de superación social y su capacidad de tender puentes a nivel mundial. Dos centenares de ciudades y 10.000 artistas de distintos países se han adherido a esta experiencia nacida en la capital vizcaína. Escocia ha adoptado también su día nacional dedicado al Fair Saturday. Y es en ese movimiento singular y vocacional donde esta mujer ha hecho vibrar la percusión. Un día, a Odile le preguntaron por qué había creado un taller de tambores cuando ella, que había estudiado interpretación en París, trabajado en Canadá con el director de cine Roger Spottiswoode y aprendido con prestigiosos profesores, podía haber seguido una tranquila carrera en Europa. Y respondió: «Como artista me plantee qué mensaje podía transmitir al mundo. Me dije: pues que la mujer ruandesa es fuerte». Y así reunió a víctimas de las dos etnias. «Vivimos unos entre los otros. Y teníamos dos opciones: seguir matándonos o encontrar la forma de vivir juntos», declaró en una entrevista, donde se mostraba convencida de la capacidad de la música y la cultura de diluir el rencor.

 
Odile Gakire Katese,.

Odile y su familia pertenecen a la casta tutsi. Sus padres tuvieron que exiliarle al Congo ya antes de la masacre que entre abril y julio de 1994 abrió el infierno en la tierra con una violencia inusitada. Fue en África. Muchas naciones prefirieron mirar hacia otro lado. El genocidio exterminó al 75% de los tutsi a manos de la mayoría hutu. Casi todos los parientes de Odile figuran en esa trágica estadística. Entre uno y dos millones de muertos, cuyos cadáveres todavía siguen apareciendo a día de hoy en fosas ocultas para golpear la memoria del mundo. Poco después, ella volvió a Ruanda y se dedicó a colaborar en el resurgimiento del país desde la perspectiva que mejor conocía: la cultura. Abundaban las viudas, las huérfanas y las madres que se habían quedado solas, sin hijos, sin maridos. Tres cuartas partes de la población ruandesa eran mujeres. Se planteó ofrecer a las supervivientes del genocidio tres armas de superación, progreso y reconciliación: la música, el teatro y la escritura. Lejos de otras expresiones laborales y artísticas más vinculadas históricamente a la condición femenina en el continente, suponía también la ocasión de reivindicar la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres desterrando los clichés machistas tradicionales.

Así, Ingoma Nshya ha conseguido vencer la siembra de deshumanización y rencor posterior al genocidio y, además, configurar el empoderamiento de la mujer en su país. Hoy nadie duda del derecho de este grupo a utilizar el tambor, que tiene su razón de ser. Hasta fines del siglo pasado, este instrumento constituía un símbolo de poder en Ruanda y sólo la población masculina estaba autorizada a tocarlo. La banda de percusión de Odile rompió con esta norma. Y con otras. Sus integrantes juegan al fútbol y enseñan a los hombres a cocinar. Las percusionistas no pertenecen a grupos de clase media y alta con estudios. Son fundamentalmente amas de casa que conocieron el horror y el terror en primera persona que ahora tienen en sus manos un tambor y la música, la capacidad y la ilusión para crear un nuevo orden más humano.

 

TITULO: Cachitos de hierro y cromo - Mural - Gonzalo del Val y Abe Rábade no necesitan contrabajo  ,. Martes - 7 - Abril  ,.  

   El martes -  7 - Abril    a las 22:30 horas por La 2, foto,.

Mural - Gonzalo del Val y Abe Rábade no necesitan contrabajo,.

Estreno absoluto en el bar Rubicón de Santander del nuevo dúo formado por el baterista mirandés y el pianista compostelano, que con igual soltura transitan por el blues, la clásica, la música mexicana, los solos bateristas étnicos,.

 Abe presentando las coplas de amor de su disco 'Botánica'.

 Abe presentando las coplas de amor de su disco 'Botánica',.

Llenazo este miércoles en el Bar Rubicón de Santander para ver el primer concierto, el estreno absoluto, de un nuevo dúo de jazz, el formado por el baterista mirandés Gonzalo del Val y el pianista coruñés Abe Rábade: si el aforo es de 80 almas, al menos hubo 77 disfrutando de un repertorio variado y vivaz de 9 piezas en 90 minutos que se hicieron cortos. Hoy están en Santiago y el viernes en Gijón.

Ambos son docentes en conservatorios superiores (Del Val en el Liceu de Barcelona, desde donde vino en avión con los patillos y un udu -un moderno aparato percusivo que suena como una vasija, más frágil para transportarla-, y Rábade en Pontevedra y en Oporto), presentaron la mayor parte del repertorio a dos voces colíderes, y Del Val dedicó todo el concierto a Marcos, el difunto motor del Rubicón, un local que permanece estéticamente igual bajo el mando de Iván y donde el mirandés ha actuado a menudo con diferentes grupos y que dijo haberse emocionado al ver expuesta en el mural de una pared alguna entrada de conciertos suyos.

Con el público atento, silente y respetuoso, pero al que le costó ovacionar tras momentos emocionantes que sí se aplaudirían de inmediato en el Bilbaína Jazz Club (la gente jaleaba contenta los finales de cada pieza, y solo en la segunda parte premió con palmas tres lapsos solistas, dos de Abe y uno de Gonzalo, que se marcó unos cuatro solos, alguno bastante étnico por el citado sonido acuático del udu) se sucedió una sesión que combinó temas propios grabados en discos de ambos músicos con versiones originales, y cuyo espectro osciló con naturalidad entre la clásica y el blues, ahí es nada.

Ah, en su primera salutación Abe Rábade prometió que no echaríamos de menos el contrabajo, y en verdad el dúo se bastó y sobró para llenarlo todo con una hondura radical. Rábade comentó que él y Del Val comparten sensibilidades musicales similares, y gustos comunes, como el que sienten por Bud Powell, del que eligieron su clásico 'Bouncing' para comenzar con regusto swing. Un momento de especial riesgo y paradójicamente de vanguardia fue la versión de 'Amanecí en tus brazos' en la voz pregrabada de José Alfredo Jiménez, el primer tema de los dos que Del Val dedicó explícitamente a la memoria de Marcos, y el segundo llegaría más adelante, 'La martiniana', un tradicional de Oaxaca donde Rábade impuso su tono melódico, culto, clásico. Del Val informó que está empapado de la música de México porque ha hecho dos giras por ahí en 2023, y al acabar el concierto nos cont'o que su próximo disco tendrá repertorio y músicos mexicanos, un disco que adelantará en abril en el Bilbaína Jazz Club.

El resto de la sesión fue elegante, con el piano picando en el blues como lo ejecutaría Gonzalo Rubalcaba y con el neoclasicismo jazz de Dave Brubeck (los dos temas de 'Botánica', el último disco de Abe Rábade, ambos adaptaciones de coplas de amor tradicionales de Galicia y musicadas por el compostelano), sugiriendo el bolero cha en la creciente versión de 'When I fall in love', marcando el ritmo second line de Nueva Orleáns para el también creciente cover del 'Gingerbread boy' del saxofonista Jimmy Hearh con Abe emulando al Professor Longhair, y la despedida con el 'Round trip' del saxofonista Ornette Coleman, «para hacer algo más canalla», como introdujo Abe este tema que nos trasladó al pianista orate Thelonius Monk, no sólo porque Abe tocara un piano de pared. Por cierto, actuó todo el rato dando la espalda a Del Val, lo cual da más mérito a esa primera actuación, a ese estreno absoluto.

TITULO:  Locos por las motos - MotoGP  - Bezzecchi y Martín ponen a Aprilia por las nubes en el GP de Brasil ,.

Bezzecchi y Martín ponen a Aprilia por las nubes en el GP de Brasil,.

El italiano logra su cuarta victoria consecutiva en MotoGP, el español vuelve al podio tras su clavario de lesiones y Di Giannantonio le arrebata el podio a Márquez,.

 
foto - Marco Bezzecchi durante la carrera de MotoGP en el Gran Premio de Brasil.

En el retorno de Brasil al calendario de MotoGP, la samba la pusieron las Aprilia de Marco Bezzecchi y Jorge Martín, que empiezan a meter miedo en el paddock y comandan ya tras su inapelable doblete en Goiânia el Mundial de pilotos y constructores. El turinés de 27 años logró un triunfo portentoso con más de tres segundos de margen sobre su compañero madrileño, que celebró tanto o más que él un podio que entierra definitivamente su 2025 negro, marcado por una terrible concatenación de lesiones. El tercer clasificado fue el poleman Fabio Di Giannantonio, capaz de superar a su jefe de filas Marc Márquez tras un bonito e intenso duelo donde llegaron a tocarse.

Mientras la marca de Noale festejaba por todo lo alto, en Ducati la preocupación era más que evidente. El campeón pidió bajar la persiana del garaje de inmediato tras quedarse fuera del podio y verse incapaz de seguir de cerca a la máquina que pretende asaltar el trono de Borgo Panigale. La RS-GP de Aprilia parece más afilada y redonda que la Desmosedici GP en este inicio de curso, y encima ha encontrado a un piloto capaz de lograr aquello que tan solo otros cuatro titanes lograron en la era moderna de MotoGP. Bezzecchi, con su cuarto triunfo consecutivo –dos para cerrar el curso pasado y dos para iniciar el nuevo–, situó su nombre entre el de campeones de la talla de Valentino Rossi, Marc Márquez, Jorge Lorenzo y Pecco Bagnaia gracias a su brillante racha.

“Estoy muy contento, ha sido un fin de semana difícil. Mantener la motivación alta fue complicado tras un mal viernes. Pero he empujado más allá del límite y hemos encontrado con el equipo la manera de poner la moto a punto y luego ajustar mi pilotaje. Hoy por la mañana ya me he sentido bien y ahí me he dicho que sí, que quizás esto era posible”, explicó Bezzecchi, que le dedicó el triunfo a un buen amigo suyo, Roberto Lunadei, fallecido en accidente de tráfico. El nuevo líder del certamen cuenta ahora con 11 puntos de margen sobre su compañero de equipo y 14 sobre Pedro Acosta, de KTM. Márquez es el quinto clasificado a 22 puntos del cabecilla de la parrilla.

“Marco iba súper fuerte. Las tandas largas todavía son una incógnita para mí a estas alturas, pero estoy muy contento de cerrar así el fin de semana. Quiero darle las gracias a Aprilia y al propio Marco, que me ha ayudado mucho. Creo que formamos un gran equipo y podemos lograr muy buenos resultados este año”, valoró Martín, pletórico y todavía emocionado. Este invierno, el madrileño tuvo que repetir visita al quirófano para consolidar sus roturas de clavícula y escafoides del año pasado, y desde entonces se ha dedicado a su recuperación plena en cuerpo y alma.

Desde la segunda posición de parrilla, Bez salió como un tiro y ni siquiera usó los retrovisores. En el cuarto giro, ya contaba con más de un segundo de margen sobre el resto, y las batallas por detrás terminaron de desengancharle del grupo. Márquez se las tuvo con Martín, renacido y convincente en el cuerpo a cuerpo, descarado como cuando ganó en 2024 el título. También se las vio con Diggia. Ambos superaron al campeón en la sexta vuelta, pero solo el español de Aprilia tuvo ritmo para desengancharse del defensor de la corona, tenaz como ninguno a pesar de que ni la moto va fina ni su físico responde como él querría a estas alturas de la película. Su triunfo número 100 tendrá que esperar al menos otra semana.

En un fin de semana donde nada funcionó según lo esperado, Dirección de Carrera recortó a pocos minutos del inicio la distancia del gran premio: se pasó de 31 vueltas de récord a tan solo 23 debido a la degradación del trazado. Algunos puntos del asfalto en las curvas 11 y 12 se desprendían, y la decisión pilló a pilotos y equipos con el depósito lleno y la estrategia ya pensada para la carrera completa. “Esto nos ha pillado a todos por sorpresa, estábamos preparados para completar la carrera completa”, defendía Piero Taramasso, responsable de Michelin, al micrófono de Dazn. Las gomas, tantas veces en el punto de mira, no fueron en esta ocasión el problema.

En el retorno al país sudamericano, a pesar de las inundaciones de las semanas previas, algunos problemas organizativos y sobre todo del agujero en el asfalto que hizo saltar todas las alarmas el sábado, la afición respondió con casi 150.000 visitantes entre las tres jornadas de acción en pista. El espectáculo fue bueno en una pista rápida pero técnica, según los protagonistas muy divertida. La curva cuatro se cobró a 12 víctimas a lo largo del fin de semana, el último Joan Mir con la Honda en carrera. La uno envió a la grava a Bagnaia, que sigue negado como antaño y parece no levantar cabeza.

El murciano Pedro Acosta, que llegó a la cita como líder del Mundial, tan solo pudo ser séptimo a pesar de lograr remontar de la novena a la cuarta plaza en el momento de la salida. El puntal de KTM vio como la marca austríaca volvía a hundirse ante el claro dominio de las máquinas italianas en el campeonato del mundo, las japonesas de nuevo perdidas en la parte trasera del grupo. Para Aprilia, que no lideraba el certamen desde 2022 con Aleix Espargaró, la fiesta fue completa gracias a la quinta plaza de Ai Ogura, japonés del Trackhouse. La semana que viene, MotoGP reanuda la acción en Austin, circuito fetiche del campeón Márquez.

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