sábado, 25 de abril de 2026

España Directo -Economía - Ouigo comenzará a operar su alta velocidad a Valencia el 7 de octubre desde 9 euros ,. / Mi casa es la vuestra - Juan José Fernández, candidato a rector ,. Viernes - 24 - Abril ,. / Detrás del muro - PÁGINA DOS - Especial Día del libro ,. Martes - 28 - Abril ,. / Cartas de amor - Emilio Lara, centinela de la esperanza,.

    TITULO: España Directo - Economía -  Ouigo comenzará a operar su alta velocidad a Valencia el 7 de octubre desde 9 euros,.

 

Ouigo comenzará a operar su alta velocidad a Valencia el 7 de octubre desde 9 euros,.

Alta velocidad barata: Ouigo lanza billetes desde 9 euros para viajar entre  Valencia y Madrid 

foto - La compañía francesa promete un ahorro del 50% sobre los precios medios que cobra ahora Renfe,.

Ouigo, la marca low cost de alta velocidad de la francesa SNCF, comenzará a operar la línea Madrid-Valencia a partir del 7 de octubre, compitiendo con los servicios AVE y AVLO de Renfe, los únicos que circulan actualmente por esta línea. La compañía ha abierto este jueves la venta de billetes desde nueve euros a través de su página web y su app para móvil. Por el momento, los trenes de Ouigo solo unirán Madrid y Valencia, porque la conexión a Alicante se retrasa al menos hasta 2023,.

 

TITULO: Mi casa es la vuestra -    Juan José Fernández, candidato a rector  ,. Viernes -  24 - Abril  ,.

Viernes - 24 - Abril  a las 22.00, en Telecinco, foto,.

 

 Juan José Fernández, candidato a rector,.

 

 Juan José Fernández, candidato a rector de la ULE.

 

 Juan José Fernández, candidato a rector,.

El catedrático en Derecho vuelve a intentar llegar al Rectorado de la ULE para «provocar el cambio» con un proyecto de universidad «alternativo» y que atenderá la «sensibilidad» de la sociedad leonesa,.

Quiere «provocar el cambio» y llevar al Rectorado de la Universidad de León aires nuevos tras ocho años de una línea «continuista» en la que ve su candidatura como la «única alternativa real» a lo hasta ahora visto. Juan José Fernández (Santovenia del Esla, Zamora, 1965) vuelve a postularse como rector de la ULE. Acude a las urnas por segunda vez tras un primer intento en 2020 con algo más de experiencia y con «ilusión» por poner en marcha un proyecto de universidad que cree, es «necesario».

Quiere atender a los tres pilares que conforman la comunidad universitaria, con propuestas para investigadores y docentes, personal de administración y servicios y estudiantes, sin olvidar el compromiso que asegura mantendrá con la sociedad leonesa, a la que dice se debe la universidad.

Pregunta: ¿Quién es Juan José Fernández?

RESPUESTA: Juanjo es un señor que nació en Santovenia del Esla, un pueblo de Zamora, hace ya casi 58 años y que desde los 14 vive en la ciudad de León. Estudió en la Facultad de Derecho de la ULE y sin transición fue alumno, luego profesor, llegó a ser titular de la escuela universitaria, titular de la universidad y desde el año 2000 es catedrático. Además, tuvo la gran suerte de poder dirigir durante ocho años la facultad de Derecho como su decano.

Es la segunda vez que intenta llegar al Rectorado tras perder en 2020 contra García Marín. ¿Por qué ha dado de nuevo el paso?

Porque tengo un grupo de gente que entonces me respaldó, que creo que ha crecido lo suficiente y me motiva todos los días a ver una posibilidad de que la Universidad de León pueda tener otras alternativas y por la que es bonito luchar.

En aquel 2020 hablaba de «ilusión, fortaleza y experiencia» para afrontar la campaña. ¿Ahora?

Ahora lo hago con un poquito más de experiencia porque son cuatro años más de veteranía, un poco más de ilusión porque hemos sumado a más personas al proyecto y sobre todo con unas ganas grandes de provocar un cambio que es lo que venimos a promover.

¿Se ve como una alternativa real a los últimos ocho años?

Sí, claro. La universidad tiene dos posibilidades: la línea continuista que se propugna en otras candidaturas o la línea innovadora que defendemos nosotros. Es una cuestión de renovarse o morir. Una posibilidad de no perpetuar esquemas, personas o formas de ser y actuar.

¿Cómo valora los últimos cuatro años de gestión de García Marín?

Ha habido una inyección general para las universidades de fondos Next Generation que suele hacer más sencilla la gestión. Pero, a mi modo de ver, no se han aprovechado las oportunidades porque no había una idea concreta de la universidad que se quería desarrollar, y el no tenerlo hace que se viva de improvisaciones en cada momento y es lo que he visto de la gestión de García Marín. Hay cosas que tienen éxito, no hay que negarlo, pero no ha existido una conciencia de universidad ni un planteamiento de a qué universidad se quiere ir.

No podemos estar pendientes de una titulación de medicina que ya hace nueve años tenía una memoria completamente elaborada y que ahora se ha entregado en un 95 por ciento, o de una Casa del Estudiante que se ha comenzado a construir en el último año de mandato. Son asignaturas pendientes que se tenían que haber resuelto si se hubiera tenido esa vocación de ver la universidad como un proyecto global.

¿Qué pasará con esa hipotética Facultad de Medicina si llega Juanjo Fernández al Rectorado?

Tener Medicina es vital. Tendría la capacidad de convertir el campus de León en algo que lo dotaría de un sentido final trascendente. El luchar por la facultad de Medicina tiene que ser uno de los objetivos prioritarios, e insisto en que se podía haber luchado por esa titulación los últimos ocho años, no se puede dejar el último empujón para el último momento, y más con una memoria que ya estaba elaborada.

El mapa de titulaciones se puede abrir o cerrar, depende de la presión que tenga cada universidad y de la comunión entre el Rectorado y las administraciones como la Junta de Castilla y León, las gestiones que se hayan hecho con el Hospital de León o el Colegio de Médicos. Aquella memoria primera fue pactada por todos. La actual no lo sé.

Más allá de Medicina, ¿cuáles son los objetivos que se marca su programa?

Nuestro lema es 'provocar el cambio' y gira sobre dos ejes. El primero, que la universidad sea un espacio plural, abierto a ideas, que se enriquezca por los distintos miembros de la comunidad y que lo hagan en plena libertad porque de eso se trata. Y, en segundo lugar, que la universidad sea un motor de impulso para la sociedad leonesa. Esta universidad vive en León y tiene que dejar que la sociedad entre con sus inquietudes y salir a todos los pueblos y ciudades de la provincia porque es una universidad de León y para León, y es importantísimo que la sensibilidad de los leoneses entre en la universidad.

Y para la comunidad universitaria, ¿qué propone?

Para el Personal Docente e Investigador debemos garantizar una estabilidad. Que sepan que van a seguir estables y van a poder promocionar. Para eso tiene que haber criterios fijos y claros y que todo el mundo sepa y acceda a un documento estable, con reglas fijas y claras y que sea sensible con la capacidad de investigación de cada uno.

Para el personal técnico de gestión de administración y servicios tiene que ser reconocida esa carrera horizontal que hace cuatro años se prometió que sería inmediata y seguimos discutiendo todavía. Decían que iban a tener un derecho al plan de vacaciones anual y a un sexenio que todavía no se les ha dado y necesitan esa atención y ese reconocimiento.

Y para los estudiantes, que son la clave, queremos que la universidad sea el inicio de la experiencia laboral. Hemos dedicado muchas horas a un plan de empleabilidad que permita crear un semillero que no sea de autónomos que se instalen en un determinado momento, sino que sea un semillero de empleo y que signifique para muchos la posibilidad de acreditar por lo menos una experiencia mínima de seis meses a la hora de salir de la universidad. León puede ser pionera y referente en toda España y podemos poner este proyecto en marcha a los seis meses de estar en el Rectorado.

El mandato del nuevo rector durará seis años. ¿Ventaja o inconveniente?

Siempre he dicho que ocho años me parecía excesivo, y tengo la impresión de que seis también puede serlo. Si salgo rector, propondría al claustro que existiera un mandato máximo de seis años y la posibilidad de que tenga que haber una renovación a los tres años. En esa renovación de los estatutos que hay que acometer y que prometo intentaría incluir esta idea de fragmentar en dos periodos el mandato porque este es un sillón para trabajar desde el primer día.

De salir elegido, ¿qué es lo primero que hará?

Espero tener contactos con la sociedad. Hay que tomar contacto fluido con las administraciones, tejido empresarial y sindicatos y que todo el mundo sepa desde el primer momento que la universidad es un lugar de encuentro para todo el mundo y hay que trabajar como el primero.

 

TITULO: Detrás del muro - PÁGINA DOS - Especial Día del libro,.  


PÁGINA DOS - Especial Día del libro ,.

 

Martes - 28 - Abril   a las 22:00, en La2, foto,.

 

 Especial Día del libro,.

 

 Página Dos - Especial Día del libro

 

 Página Dos celebra el Día del Libro con numerosas novedades literarias, entre las que destacan Las jefas, de Esther García Llovet, Una casa sola, de Selva Almada, Las horas secretas, de Mick Herron, Lázaro resucitado, de Richard Price e Instrucción de novicias, de Ana Garriga y Carmen Urbita, entre muchos otros títulos.

 

TITULO:  Cartas de amor - Emilio Lara, centinela de la esperanza,. 

Emilio Lara, centinela de la esperanza,.


Emilio Lara, centinela de la esperanza

 foto - Libro - Centinela de los Sueños,.

La honestidad profesional se tambalea cuando un amigo de los de verdad publica un libro y, claro, te ves obligado —por ti mismo, quiero decir— a escribir sobre la nueva criatura de tu compadre. En estos casos, para qué negarlo, antepongo la amistad al periodismo… con matices: si la obra me parece más mala que Bin Laden, prescindo de adjetivos, describo someramente el argumento, pongo un lacito al texto mío y tiro millas, no sea que luego el lector crítico me ponga una más que justificada reclamación; si la obra me gusta, olvido todo tipo de vínculo personal y la abordo con respeto, justicia y, llegado el caso, pasión.

Diría que Centinela de los sueños (Edhasa, 2021), de mi querido Emilio Lara, pertenece al segundo grupo. Y escribo “diría” y no “digo” porque, conociendo como conozco al escritor jienense, tras haber devorado su novela, no puedo referirme a ella sin obviar ese vínculo personal. Si lo hiciera, de hecho, mi lectura, mi argumento y mi elogio se devaluarían. Las 430 y pico páginas que conforman el libro están impregnadas de la personalidad, los valores y la humanidad extrema de su autor. Leer a Emilio no es tan distinto —permítaseme la hipérbole— de hablar con Emilio. Y, cuando uno lee o habla con Emilio, es mejor que antes de haber leído o hablado con Emilio.

"Leo Centinela de los sueños y recupero, parcialmente, la fe en la Humanidad"

La literatura de Emilio Lara posee tres características esenciales: en primer lugar, practica un clasicismo renovado —para más información, en este sentido, lean esta entrevista que me concedió hace unos días, así como la que le hizo María José Solano en Zenda—; en segundo, es un experto en poner a gente normal en situaciones extraordinarias y en describir cómo tiran p’alante, y en tercero, considera que “toda buena novela histórica”, y las suyas lo son, “habla del presente a través del pasado”. Esto último es clave. Lo mejor que poseen sus “novelas históricas” es que, ante todo, son “novelas”. Lo “histórico” no es un adjetivo que vertebra a un sustantivo, como en tantos y tantos —y tantos, ay— ensayos encubiertos. Sus tramas tienen tensión, temple, estructura y chicha y, además, cuentan con un retrovisor permanente en el que aparece reflejado nuestro hoy. Según el propio novelista, en Centinela de los sueños se habla de un presente en el que por encima de las ideologías “está el factor humano” y nos recuerda que, por dura que nos parezca la situación pandémica actual, “ha habido acontecimientos del pasado mucho más difíciles y generaciones precedentes que han sabido superar esos momentos tan duros con un esfuerzo individual y con un esfuerzo colectivo. Y siempre, al final, dejando una puerta abierta a la esperanza”.

"Centinela de los sueños es un candil iluminado, un chupito de esperanza, un asidero confortable"

Vuelvo a la amistad que me une a Emilio: si no lo conociera, pensaría que es un iluso o que me está vendiendo una moto flower power. Soy terriblemente pesimista. Creo que el ecosistema político, social y económico patrio —y europeo— se está tiñendo de negro, que los bárbaros y los idiotas están alcanzando cotas/cuotas de poder inimaginables hace unos años y que ellos, ellas y elles van a ganar no sé qué guerra cultural de la que personas como yo vamos a salir trasquiladas. En estas, leo Centinela de los sueños y recupero, parcialmente, la fe en la Humanidad: siempre queda gente buena, gente con valores, gente crítica, gente que no comulga con las ortodoxias, gente que dice “no” y gente que pelea en defensa propia. Así son sus personajes porque así es Emilio, una especie de optimista empírico. Sin bravuconadas, imposturas, plásticos ni artificios. Y eso yo lo sé porque Emilio es mi amigo.

Centinela de los sueños es un candil iluminado, un chupito de esperanza, un asidero confortable. La protagonizan un chaval valiente, un perro heroico, un padre con el alma herida y, sobre todo, una periodista inteligente y brava. Ejercen de secundarios personajes históricos como Churchill, Jorge VI, De Gaulle o los capullos de Eduardo VIII y Wallis Simpson, o ficticios como un periodista asqueroso que se apellida Corbyn y un buscavidas jienense llamado “Nono Chilanco”. El escenario principal es el Londres de la II Guerra Mundial; el detonante del argumento, la Matanza de las Mascotas. Los ingredientes del potaje son magníficos y el cocinero, inmejorable. Háganme caso, e hínquenle el diente.

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