sábado, 10 de agosto de 2024

El Telediario La 1 - Maduro debe aceptar su derrota», dice fuerte informe de la OEA sobre elecciones en Venezuela ,. / MAGO DEL TIEMPO - Temperaturas significativamente elevadas en casi todo el país,. / Volando voy - Jesús Calleja - Juan Gómez-Jurado - Dejandolo para los suecos ,.

  TITULO:  El Telediario La 1 - Maduro debe aceptar su derrota», dice fuerte informe de la OEA sobre elecciones en Venezuela,.

Maduro debe aceptar su derrota», dice fuerte informe de la OEA sobre elecciones en Venezuela,

 Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. Imagen: Flickr Eneas De Troya.

foto / Nicolás Maduro, presidente de Venezuela,.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado sobre el proceso electoral en Venezuela y la represión por parte del régimen del presidente Nicolás Maduro.

«La peor forma de represión, la más vil, es impedirle al pueblo encontrar soluciones a través de elecciones», dice el comunicado.

La oficina del secretario general recibió un informe del Departamento de Cooperación y Observación Electoral, que señala que no se garantizó la libertad, la justicia y la transparencia del proceso electoral.

La OEA dijo que el pueblo debe contar con las máximas garantías de libertad política para poder expresarse y proteger sus derechos de votar y, por el contrario, a lo largo de este proceso electoral, se observó la aplicación de un esquema represivo por parte del régimen de Nicolás Maduro, complementado con acciones destinadas a distorsionar completamente el resultado electoral.

“El régimen madurista se burló de importantes actores de la comunidad internacional durante estos años y nuevamente se fue a un proceso electoral sin garantías, ni mecanismos y procedimientos para hacer valer esas garantías. El manual completo del manejo doloso del resultado electoral fue aplicado en Venezuela la noche del domingo, en muchos casos de manera muy rudimentaria”, añadió.

La OEA también mencionó la falta de veracidad en las actas electorales. Según la organización, se ha hablado de auditorías o recuento de actas de un material electoral que no ha tenido las mínimas condiciones de seguridad y control.

Cabe mencionar que el régimen está atrasado al menos 11 años en cuanto a auditorías, ya que no se cumplió con realizar una auditoría del 100 % de las actas del proceso electoral del 14 de abril de 2013.

La derrota de Maduro en las elecciones

Ahora bien, la oposición ya presentó las actas que indicarían su victoria, mientras que el oficialismo, incluido el CNE, aún no ha podido presentar las actas que justificarían su triunfo,.

La OEA agregó: “A esta altura sería risible y patético sino fuera trágico; en este contexto resulta imperioso conocer sobre la aceptación de Maduro de las actas en poder de la oposición y en consecuencia aceptar su derrota electoral y abrir el camino al retorno a la democracia en Venezuela”.

En caso de que no lo anterior no suceda, la OEA abre otra posibilidad, unas nuevas elecciones: “Sería necesaria la realización de nuevas elecciones, pero en este caso con las MOEs de la Unión Europea y la OEA presentes y un nuevo CNE para que se reduzca el margen de irregularidad institucional que plagó este proceso”.

TITULO: EL MAGO DEL TIEMPO - Temperaturas significativamente elevadas en casi todo el país,.

Temperaturas significativamente elevadas en casi todo el país,.

 Temperaturas significativamente elevadas en casi todo el país

foto / En casi todo el país se prevé un tiempo estable con cielos poco nubosos o despejados. Únicamente se dará nubosidad baja, con probables bancos de niebla matinales, en el entorno cantábrico, norte de Galicia, alto y bajo Ebro, Melilla y Estrecho, donde será más persistente sin descartar alguna llovizna, igualmente posible en A Mariña. Asimismo se prevé nubosidad yendo a más en los litorales del sur de Galicia, con posibles brumas costeras. Por la tarde se desarrollará nubosidad de evolución en amplias zonas de interior de la mitad norte y tercio este peninsulares, con posibilidad de tormentas secas aisladas y, en montañas, algún chubasco disperso, en montes de Galicia y especialmente en el entorno de Pirineos y la Cordillera Cantábrica, donde podrían ser localmente fuertes. En Canarias poco nuboso en general, con algunos intervalos de nubes bajas en el norte de las islas y de evolución en Tenerife.

Posible calima en Canarias y centro y mitad sur peninsular, más probable en el sureste y Alborán.

Las temperaturas tenderán a aumentar en general, más acusadamente las mínimas en la mitad oeste peninsular y las máximas en el tercio norte, incluso de forma notable en el alto Ebro e interiores del Cantábrico oriental. Pocos cambios en Canarias. Se superarán los 35 grados en buena parte de interiores de la Península, Baleares y en puntos del sur de Canarias, incluso los 40 en depresiones de la vertiente atlántica sur y del nordeste, sin descartarlos puntualmente en el Miño y meseta Norte.

Soplarán vientos de componentes este y norte en Galicia y Cantábrico. En el Mediterráneo predominará un viento de componente este, con un levante en Alborán y Estrecho. En el resto predominarán los vientos flojos del sur y este. Podrán darse intervalos de fuerte en los litorales del noroeste de Galicia y Estrecho, donde también podrían producirse rachas muy fuertes. Alisio moderado en Canarias con intervalos de fuerte en zonas expuestas.

 

TITULO:  Volando voy -  Jesús Calleja -  Juan Gómez-Jurado - Dejandolo para los suecos ,.

 Este domingo - 1 - Septiembre a las 21.30,Cuatro emite una nueva entrega de 'Volando voy',foto,.

 Juan Gómez-Jurado - Dejandolo para los suecos ,.

 

 Juan Gómez-Jurado  ,.

El padre McClasky reprimió una blasfemia justo antes de que abandonase su boca. Antes de ingresar en el seminario había pasado quince años como estibador en los muelles de Portland, y los viejos hábitos eran difíciles de abandonar. Ahora, cercano a los cincuenta, había pasado un tercio de su vida como golfillo a orillas del Willamette, otro tercio cargando barcos y el último echando las redes para pescar almas.

—Todo tiene un poco que ver con el agua —se excusaba ante los feligreses, asustados ante aquel hombre descomunal, en cuyas manos la hostia parecía una moneda de 25 centavos.

"McClasky sólo se irritaba ante la injusticia"

La constitución hercúlea del cura servía de envoltura a un alma dulce y un carácter bonachón. McClasky sólo se irritaba ante la injusticia, y el aviso de desahucio con el que le amenazaba el Departamento de Urbanismo de la ciudad de Nueva York entraba de lleno en aquella categoría. Por eso se moría de ganas de blasfemar y acordarse de las madres de todos y cada uno de los funcionarios del ayuntamiento. En lugar de ello agarró un paquete de caramelos de menta del cajón de su escritorio y comenzó a masticarlos nervioso, con tan mala fortuna que acabó mordiéndose un carrillo. El lugar debía ser el mismo en el que se había estado guardando la retahíla de insultos, porque salieron una docena de ellos disparados antes de que el santo varón tuviera tiempo de contenerse.

—¡Padre McClasky! —le reconvino la voz de la señora Peters desde la sacristía.

El cura se encogió ligeramente. No convenía enfadar al ama de llaves, la mujer que controlaba con mano firme la sal en sus comidas. No sería extraño que después de un exabrupto como aquel la sopa de guisantes estuviese sosa durante una semana. La buena mujer tenía un particular sentido de la penitencia. Cuando su rubicundo rostro apareció en la puerta del despacho, McClasky intentó atraerla a su causa esgrimiendo la carta del ayuntamiento.

—Ocho mil dólares. Antes del próximo viernes o nos echan de la iglesia.

"Los feligreses de Saint Thomas no iban a ser de mucha ayuda para superar aquel bache, y tampoco el obispado"

Algo temible y definitivo debió de ver la señora Peters en el rostro del sacerdote, porque dejó a un lado la escoba que blandía amenazante y comenzó a retorcerse las manos. Aquella multa por una irregularidad en los terrenos de la parroquia había estado planeando sobre Saint Thomas varios años. Era una desgracia que los funcionarios hubieran decidido cobrarla —y con intereses— en aquel triste 1983, en el que los vecinos de Brooklyn notaban el zarpazo de la crisis económica con toda su fuerza. Los feligreses de Saint Thomas no iban a ser de mucha ayuda para superar aquel bache, y tampoco el obispado, que sólo guardaba telarañas en su caja fuerte.

—¿Qué vamos a hacer?

—No lo sé, señora Peters. El coche ya lo vendimos el año pasado, cuando lo de las cañerías del centro comunitario. Apenas quedan los muebles de la rectoría, y por esos dudo mucho que nos dieran ni cien dólares. Como no cobremos entrada a la misa…

—¡Padre! ¡No se puede cobrar por la gracia de nuestra Santa Madre Iglesia! Jesús dijo: “Lo que gratis recibisteis, dadlo gratis”!

—Es una forma de hablar, señora Peters. No sea usted mojigata y ayúdeme a pensar algo.

"Tendrían que convencer a los feligreses, pintar los cuadros y organizar la exposición en tan sólo una semana. Era una locura, pero también la única solución"

Estuvieron estrujándose el cerebro durante un buen rato, hasta que al final fue el ama de llaves quien propuso la mejor idea.

—¡Ya está, padre! ¿Sigue usted teniendo ese amigo en el Post, verdad?

—Sí, señora Peters, pero con su sueldo de periodista dudo mucho que pueda colaborar.

—No me entiende, padre. La hija de mi prima Jessica va al instituto Feelwood, en Sacramento, y cuando necesitaron un marcador nuevo para el campo de fútbol se les ocurrió organizar una feria de arte. Compraron pinceles y lienzos y pintaron ellos mismos los cuadros. Luego invitaron a toda la ciudad…

El sacerdote meneó la cabeza, desesperado. Tendrían que convencer a los feligreses, pintar los cuadros y organizar la exposición en tan sólo una semana. Era una locura, pero también la única solución.

 

La señora Peters era más eficaz que la CNN a la hora de propagar las noticias, así que la tarde siguiente la rectoría bullía de gente dispuesta a ayudar. Formaron una cola enorme, muchos de ellos llevando algunas muestras pretéritas de su arte. El padre McClasky los examinaba atentamente, y a los menos lamentables les entregaba un lienzo, un par de pinceles y un paquete de diez tubos de óleo. Para hacerse con un centenar de lienzos y suficientes pinturas el cura había tenido que visitar seis almacenes distintos y desembolsado más de cuatrocientos dólares. El dinero salió de sus gastos de comida, y sintió que estaba jugándoselo todo a aquella última y absurda carta.

"Interrumpió sus rezos al sentir que había otra persona con él en la estancia. Alzó la vista y se encontró frente a él un rostro triste y escueto"

Mientras arrancaba a los feligreses la promesa de entregar un cuadro presentable antes de 72 horas, el sacerdote se preguntaba si no había sido un tremendo error. Cuando hubo atendido al último de los solicitantes, inclinó la cabeza, juntó las manos y rezó bajito, rechinando los dientes. Pidió por el éxito de la feria, por que todos los feligreses terminasen su cuadro, porque viniesen muchos visitantes a la exposición…

Interrumpió sus rezos al sentir que había otra persona con él en la estancia. Alzó la vista y se encontró frente a él un rostro triste y escueto. Su dueño sostenía un viejo y arrugado sombrero negro entre las manos y le miraba con timidez.

—Buenas tardes, Beppo —dijo el cura.

El otro asintió, cortés. El viejo Beppo visitaba la parroquia de Saint Thomas a diario desde antes de que McClasky se convirtiera en el párroco. No era raro atisbarle al fondo de la iglesia durante la misa, siempre de luto, siempre en silencio. El sacerdote había creído que era mudo hasta que un día le dijo su nombre, aquellas cinco únicas letras, susurradas como al descuido. No volvió a decir nada más, pese a los múltiples intentos de entablar conversación que había iniciado McClasky. No le conocía ni oficio ni beneficio, más allá de su ocupación diaria del último banco del templo, y supuso correctamente que sufría algún trastorno psicológico.

Por eso lo que sucedió después le sorprendió aún más.

—¿Qué deseas, Beppo?

El viejecito señaló con un dedo huesudo el cartel, escrito a mano con un rotulador grueso, que el cura había situado sobre la puerta de su despacho:

“SALVA A TU PARROQUIA PINTANDO!”

—¿Quieres colaborar? —dijo el cura, cauteloso—. Claro, Beppo. Si pudieras enseñarme alguna obra, algún dibujo que hayas hecho antes…

El otro se encogió de hombros.

—Verás, Beppo, es que ya no quedan lienzos.

La voz de la señora Peters resonó como un graznido desde la rectoría.

—¡Padre! ¿Qué va a hacer con este lienzo que sobra?

"En el pasillo de la rectoría, apoyado frente a una ventana, había quedado un lienzo enorme. Medía dos metros de alto por tres de ancho"

McClasky maldijo para sus adentros la oportunidad de la señora Peters, pero no le quedó más remedio que salir de su despacho junto con Beppo. En el pasillo de la rectoría, apoyado frente a una ventana, había quedado un lienzo enorme. Medía dos metros de alto por tres de ancho, y el cura había tenido que sudar tinta para meterlo en la ranchera que le había prestado un parroquiano. No se lo había llevado por gusto. El almacenista que se lo había vendido le había obligado a llevárselo a cambio de hacerle un descuento.

—Nadie lo quiere —había dicho—. Todos se asustan al verlo.

McClasky le mostró el lienzo a Beppo, y este no quitó la vista de él. Se sentó despacio en el suelo, frente a la ventana y habló. Por primera vez en década y media, que el sacerdote supiera.

—Yo… puedo hacerlo.

El cura, asombrado, dejó un juego de pinturas junto a Beppo.

 

Al día siguiente, el viejo enlutado continuaba en la misma posición en la que le habían dejado la noche anterior. El cura nunca cerraba la rectoría, pues tenía el sueño pesado y quería poder ser localizado en caso de urgencia. Por eso no le molestó que Beppo se quedase allí, pero le asombró el hecho de que el cuadro siguiese completamente intacto. Siguió así todo el día y la noche siguientes, con el viejo Beppo mirándolo fijamente sin apenas cambiar de posición, ignorando las bandejas de comida que le acercaba la señora Peters, y bebiendo tan solo un poco de agua de tanto en tanto. La mañana en la que los parroquianos debían entregar sus obras, aparecieron unas manchas verdes y caóticas por diversos puntos del lienzo. Nada más. El padre McClasky meneó la cabeza, pero estaba demasiado atareado organizando la distribución de los cuadros en el centro comunitario, así que prefirió ignorar aquel problema.

 

Quedaban menos de diez minutos para que se inaugurase la exposición cuando una señora Peters sin aliento tiró de la manga al sacerdote.

—Padre, tiene que venir a ver esto.

—Ahora no, por favor.

"El conjunto transmitía una paz y una tristeza infinitas, y el sacerdote casi pudo escuchar el rumor del viento entre las ramas"

Estaba desesperado. Tan sólo la mitad de los feligreses se habían presentado con cuadros dignos de tal nombre, y de esos más de la mitad apenas valían para nada. Había un par de bodegones por los que, con buena voluntad de los donantes, podría sacarse un par de cientos de dólares. No sólo no conseguiría el dinero necesario, sino que estaría peor que antes y perderían la iglesia.

Iba a despedir al ama de llaves con cajas destempladas cuando se fijó en sus ojos desorbitados y la siguió.

Al entrar en la rectoría, por un momento no supo dónde se encontraba. Donde debía haber una pared, ahora había un bosque. Un bosque estilizado, entre pardo y verdoso, con un camino de tierra que lo cruzaba en diagonal. Por él caminaba una figura morena, una mujer de talle estrecho que sostenía una flor en la mano mientras miraba de frente al espectador. El conjunto transmitía una paz y una tristeza infinitas, y el sacerdote casi pudo escuchar el rumor del viento entre las ramas.

Beppo seguía sentado en el mismo sitio, como si no tuviera nada que ver con aquello, la mirada clavada en los ojos de la mujer de la flor. Los restos de pintura que le cubrían los brazos y la ropa eran el único testigo de que aquel hombre encerrado en sí mismo era el autor del cuadro.

"Tal vez eso hizo que la sorpresa fuese mayor, pues el crítico no se acercó al cuadro de manera gradual, sino que lo encontró de golpe al volver una esquina"

Cuando llegó su amigo del New York Post, lo hizo acompañado de un compañero crítico de arte. El cura le observó mientras alzaba la nariz con desprecio, mirando por encima del hombro las obras expuestas. Finalmente se detuvo ante el enorme lienzo de Beppo. No estaba en el mejor sitio, pues el párroco lo había colocado apoyado sobre los peores cuadros de la muestra, tapándolos. Tal vez eso hizo que la sorpresa fuese mayor, pues el crítico no se acercó al cuadro de manera gradual, sino que lo encontró de golpe al volver una esquina. Por un momento se quedó petrificado, y luego pareció que se mareaba y estaba a punto de caer al suelo. Así habría sucedido si McClasky no le hubiera sujetado con sus enormes manazas.

—¿Qué le ocurre, amigo?

—Este cuadro… ¡no es posible!

El crítico se incorporó y acercó mucho la nariz al cuadro.

—La pintura está aún fresca. ¡Es imposible!

—Bueno, es que está recién pintado.

—Pero ese trazo inconfundible… no, no me engaño. ¡Este cuadro es una obra inédita del genial Fortichiari!

—Se equivoca. Es de un feligrés de mi iglesia.

—Yo le digo que es un Fortichiari. ¿Acaso no han oído hablar de Giuseppe Fortichiari, de cómo revolucionó el neorealismo europeo en los años treinta, de cómo fue perseguido en Italia durante la Segunda Guerra Mundial? Desapareció en un campo de concentración en 1945, y el mundo de la pintura aún lamenta su pérdida.

El padre McClasky se rascó la cabeza, confuso.

—Pues yo al señor Fortichiari no lo conozco, pero con mucho gusto les presentaré al autor. Síganme.

 

"El sacerdote no necesitó mirarla dos veces para comprender que era la mujer del cuadro"

Al ver a Beppo, el crítico de arte permaneció unos minutos escrutando su rostro, cambió unas pocas palabras en secreto con su compañero y dijo que tenía que irse, dejando al padre McClasky sumido en la incertidumbre. Cuando regresó al cabo de una hora, lo hizo acompañado de una mujer madura y canosa, que entró en la rectoría muy seria. El sacerdote no necesitó mirarla dos veces para comprender que era la mujer del cuadro. Por fuera podía estar llena de arrugas, pero la profundidad de aquellos ojos no engañaba.

—¡Beppino! —gritó ella al ver al viejo enlutado—. ¡Mi amor! ¡Te he esperado, te he esperado todos estos años!

El viejo se incorporó despacio, con una mirada que bailaba del temor a la alegría. Fue como si ante ellos se levantase un telón invisible.

—¡Valentina!

 

—Has tenido suerte —le dijo al cura su amigo periodista—. Ella está forradísima. Al desaparecer su marido invirtió en bolsa todo lo que habían ganado con los cuadros, y ahora nada en dólares. Creo que tu iglesia está salvada.

El cura no le escuchaba. Estaba demasiado ocupado contemplando el amor verdadero. Ese que, como la pintura de Fortichiari, tiene un trazo inconfundible.

BOLIGRAFO Y LIBRETA - EL BINGO - Maestros de la Costura - Un artista ghanés convierte telas en grandes obras de arte ,. Miercoles - 28 - Agosto ,./ El Juego Rana - El Juego Oca - RADIO ANTIGUA - Interlocutor ,. / EL JUEGO LA PERA - EL JUEGO RELOJ - Universo Valdano - Fútbol - España se hace de oro en París ,. / El país de Biden se encomienda a Lula para que le ayude a forzar el relevo democrático en Venezuela,.

 

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 BOLIGRAFO Y LIBRETA - EL BINGO - Maestros de la Costura -   Un artista ghanés convierte telas en grandes obras de arte , . Miercoles - 28 - Agosto  ,  fotos,.

 

Un artista ghanés convierte telas en grandes obras de arte,.

Un artista ghanés convierte telas en grandes obras de arte

Cada vez son más los que deciden darle una segunda oportunidad a las antiguas prendas de vestir...Las atrevidas telas que fueron alguna vez vestidos, camisas o faldas han sido 

 

 

modificadas por este artista ghanés para convertirlas en obras de arte. "En esta pieza, tengo cinco hombres, todos ellos libres de preocupaciones". Cada semana el artista suele acudir a 

 

tiendas de segunda mano para recolectar desechos.Sus obras de arte han logrado cruzar las fronteras de su país, han sido expuestas en varios mercados extranjeros.Con su arte contribuye poco a poco a solucionar el problema de los desechos textiles del Ghana.

TITULO: El Juego Rana - El Juego Oca - RADIO ANTIGUA  -    Interlocutor  ,.

El Juego Rana - El Juego Oca - RADIO ANTIGUA -    Interlocutor   , fotos,.

   Interlocutor ,.

 Cuáles son los principales locutores de radio españoles?

Marzo en Moscú es uno de los meses más cambiantes. Hay días soleados y templados, pero de repente las temperaturas pueden caer por debajo del cero y hasta empezar a nevar. Hay un refrán ruso que dice: «En el mes de marzo mucho calzo». Aquel día a mediados de marzo de 1944 era más bien soleado, anunciando una pronta primavera. Después de varios años seguidos con inviernos muy crudos, este día de sol y de un calor tímido anunciaba a los moscovitas una tregua de la naturaleza. La gente iba por las calles, moviendo sus pálidos 

 

rostros hacia el brillante foco celestial, que les agraciaba con un leve y agradable calorcito. Algunos se atrevían a desabrochar sus largos abrigos de invierno o quitarse los abultados gorros, llevándolos en sus manos ya sin guantes. Ninguno de los transeúntes parecía tener prisa. Algunos incluso disminuían la marcha para quedarse más tiempo expuestos a aquella agradable radiación solar que, después de un largo letargo invernal, despertaba en el cuerpo los deseos y la alegría de la vida que resucitaba de las blancas y gélidas cenizas del invierno.

 

Una limusina de color negro, con la matrícula de la Embajada de México en Moscú, avanzaba vigorosamente por la céntrica calle Gorki, sorteando los semáforos que abrían y cerraban el paso más bien a los peatones que a los coches. En Moscú aquel año, todavía en guerra, prácticamente no había tráfico. Los pocos coches que circulaban eran oficiales, algunos militares, y el resto, autobuses, trolebuses y tranvías que constituían el lento e irregular transporte público moscovita. La limusina negra muy pronto llegó a su destino. El chofer con su impecable uniforme salió del vehículo con un gran ramo de flores en la mano. Encontrar flores en Moscú, en marzo y en plena guerra, no era tarea fácil, pero las misiones diplomáticas 
 
 
tenían recursos especiales. El chofer se acercó a la puerta principal del edificio, frente al que había aparcado su coche. Enseguida, salió una mujer joven que sujetaba cuidadosamente entre sus manos un «objeto» alargado, envuelto en una manta y con una pequeña sábana para cubrir la parte superior del envoltorio. Le acompañaban dos mujeres con batas blancas, una era la jefa del departamento de partos y la otra una enfermera, ambas de la casa de maternidad del muy céntrico distrito de Arbát. El chofer entregó el ramo de flores a la joven madre, ayudándole a bajar la escalera del portal y sujetar el ingenioso envoltorio que escondía un niño recién nacido, que estaba durmiendo una larga siesta en la improvisada «cunita» formada por los brazos y las manos de su madre. El chofer ayudó a la madre a entrar en el coche, cerró la puerta con cuidado —para no despertar a la criatura— y arrancó suavemente, dirigiéndose de nuevo hacia la calle Gorki.

Pero su ruta no pasaba por la embajada mexicana. El coche bajó la calle Gorki hacia la plaza de Manézh y la muralla del Kremlin, giró a la izquierda al final de la calle, justo al lado del hotel Nacional y, pasando entre el edificio del Gosplan (Ministerio de Planificación Estatal) y el hotel Moscva (Moscú), giró levemente a la derecha, donde la Casa de los Sindicatos, y, dejando a su izquierda el teatro Bolshoi (el principal teatro de ópera y ballet del país), avanzó unos doscientos metros y se detuvo enfrente del hotel Metropol.

Un ujier, con gorra de oficial del ejército del zar, salió apresuradamente por la puerta giratoria del hotel, abrió la puerta del coche antes de que lo pudiera hacer el chofer, ayudó a la dama con el niño y el gran ramo de flores a salir del coche y la acompañó hacia la entrada del hotel y, ya dentro, la siguió hasta el ascensor. «¡Enhorabuena, doña Eva y felicidades!».

En el ascensor otro ujier cogió la estafeta y pulsó el botón del cuarto piso. Al salir la dama con el niño del ascensor, la camarera de guardia, sentada en una mesa justo enfrente del ascensor, salió como una flecha a su encuentro: «Doña Eva, permítame que le ayude». Recogió el ramo de flores y acompañó a la mujer hasta la habitación cuatrocientos ochenta y tres para abrirle la puerta. Echó una ojeada al interior del bulto que la madre no dejaba de sujetar y exclamó: «¡Qué monada! La felicito. Es una copia de su padre. A propósito, su marido todavía no ha venido».

Por fin, la camarera salió de la habitación. La madre puso cuidadosamente al niño en la verdadera cunita, al lado de la cama de la alcoba, diciéndole muy cariñosamente: «Pues, hijo, ya estamos en casita».


El padre de la criatura en aquellos momentos estaba sentado ante el micrófono en un hermético estudio de Radio Moscú. Era redactor, locutor, autor y presentador de los programas que la emisora estatal soviética emitía en castellano para España y los países de América Latina. Hoy estaba de muy buen humor. Había varias razones para ello. Un día alegre y soleado. Todas las noticias que traían los teletipos eran buenas. El último parte citaba las nuevas conquistas del Ejército Rojo en su imparable avance hacia las fronteras alemanas, liberando, batalla tras batalla, el territorio soviético, invadido por las tropas nazis al comienzo de la Gran Guerra Patria. Los soldados soviéticos se acercaban cada vez más a las fronteras de los países que el ejército alemán había conquistado al principio de la Segunda Guerra Mundial. La victoria total sobre la Alemania fascista se aproximaba cada vez más. Quizá faltaba un año, ¡no más!, para que cayeran Hitler y todos sus aliados, entre ellos, el general Franco. Eso significaba que él, Eusebio Cimorra, periodista de Radio Moscú, exiliado en la Unión Soviética después de la derrota de la república en la Guerra Civil, podría volver a España, como miles y miles de españoles republicanos, dispersos por toda la geografía del exilio mundial. Esta era ya su quinta primavera y, con suerte, la sexta a lo mejor podría pasarla de nuevo en una España liberada del franquismo, democrática y republicana, apoyada por todas las potencias democráticas, vencedoras en esta última y más cruel guerra mundial.

Y también hoy Eusebio Cimorra tenía otra magnífica noticia, más personal: su hijo, recién nacido, regresaba con su madre a casa, al hotel Metropol, y el padre estaba impaciente por ver al pequeño. No había podido acudir a la maternidad para recoger a la madre y al hijito, pero llamó al amigo Quintanillas, el embajador mexicano en Moscú, para pedirle el favor de que mandase un coche de la embajada para llevar a Eva y al niño al hotel. El embajador accedió, sin dudarlo, a esta petición. Eusebio le preguntó si había alguna noticia desde México de su común amigo, Jesús Hernández, que ya hacía varios meses desde que se había marchado a México por asuntos del Partido y prometió informarle de cómo le iban las cosas. El embajador le dijo que no, que las comunicaciones, estando medio mundo en guerra, no eran fáciles, y por tanto, solo quedaba armarse de paciencia y esperar.

 

TITULO: EL JUEGO LA PERA - EL JUEGO RELOJ -   Universo Valdano   - Fútbol - España se hace de oro en París  ,  .

  EL JUEGO LA PERA - EL JUEGO RELOJ -  Universo Valdano   - Fútbol -  España se hace de oro en París , fotos,.

 

 Fútbol - España se hace de oro en París,.

 

 Resultado Final - Francia -3- España -5-,.

 

Un Oro que da a España lo que sólo Francia había sido capaz de hacer hasta  la fecha | Onda Cero Radio

 Fermín,.

Dos goles de Camello en la prórroga dan la victoria a la Selección de fútbol masculino en los JJ OO de París 32 años después de la última presea dorada.

No hay mejor escenario para colgarse un oro olímpico que el Parque de los Príncipes, un estadio cuyo nombre bien podría hacer honor a la Selección de fútbol masculino, delfines de la Absoluta que reinó en la Eurocopa, que este viernes conquistó París 32 años después de que España lograra su última presea dorada en Barcelona ‘92 con aquel gol de Kiko. Los chicos de Denia derrotaron en la final de los JJ OO a Francia (3-5), un país que durante un tiempo verá en sus pesadillas la camiseta rojigualda de la Selección con el mismo terror con el que los niños temen las garras afiladas de Freddy Krueger. Y es que España se ha convertido este verano en el coco de la selección francesa, a la que ha derrotado también en las semifinales de la Eurocopa y en la final del Europeo Sub-19. Duérmete garçon, que vienen Fermín y Camello.

El juego del reloj

Pronto se supo que el encuentro no iba a ser un tranquilo. En solo tres minutos, Sergio Gómez y Fermín pidieron asistencia médica tras recibir sendos golpes y Eric Garcia y Lacazette se encararon tras un choque en el área que no requería tantas actitudes chulescas. Probablemente, la emoción por jugar en casa hizo que Francia saliera más enchufada que España y el gol bleu llegó pronto, en el 12′. Un mal despeje de Baena en el área dejó la pelota franca para el disparo a Millot, cuyo tiro fue directo a las manos de un Arnau al que la pelota se le escurrió absurdamente. Otro mal inicio para una España que se ha mostrado remolona durante todo el torneo, en el que le ha costado arrancar en todas las primeras partes.


Y también como en casi todos los JJ OO, Fermín actuó de despertador. A los cinco minutos del gol en contra, el azulgrana encontró un pasillo en el área aprovechando un desmarque de Abel Ruiz al costado, un movimiento que Baena vio y que permitió al del Villarreal filtrar un pase interior a Fermín, que remató a gol con su pierna derecha. No se conformó con el empate la estrella de la Selección en estos JJ OO y en el 25′ hizo su sexto gol en el campeonato al empujar en el área pequeña un mal despeje de Restes a remate de Abel. El fichaje de Olmo por el Barça ha sacado lo mejor del onubense, que en París le ha mandado un mensaje a Flick de que no lo tendrá fácil si debe decidirse entre uno u otro. Francia pareció quedar definitivamente noqueada cuando tres minutos después Baena lanzó una falta directa a la escuadra para dejar encarrilada la final. El oro estaba cerca, pero quedaba un mundo.

Los primeros minutos tras el descanso evidenciaron que el partido se le iba hacer largo a la Selección. Eso sí, cada vez que la pelota pasaba por Baena, todo cobraba sentido para España. El del Villarreal hizo su mejor partido en la final después de verano sin vacaciones. Se dudó de su estado de forma, pero supo administrar la batería mejor que nadie.


Empate. Un cabezazo de Koné al poste presagiaba momentos duros para España con media hora por delante. La Roja tuvo ocasiones para cerrar el partido a la contra, pero fue finalmente Akliouché el que recortó distancias al rematar en el primer palo una falta botada por Olise desde la derecha. Mateta hizo el 3-3 de penalti en el añadido cuando el VAR avisó al árbitro de un claro agarrón de Miranda a Kalimuendo en un córner. El Parque de los Príncipes rugía de alegría y eso que Turrientes estuvo cerca de enmudecerlo con un tiro final al larguero.

España jugó la prórroga sin Fermín, Baena ni Abel y con tres centrales. Se avecinaba tormenta ante una Francia crecida por la euforia. Pero entonces apareció la figura de Camello, reserva que entró en la convocatoria a última hora en detrimento de Samu y que volvió a adelantar a España con una sutil vaselina tras recibir en el área de Adrián Bernabé. Corría el minuto 100 y quedaban 20 de infarto. Los chicos de Santi Denia, completamente agotados, hicieron un ejercicio de resiliencia envidiable hasta el minuto final y en el que de nuevo Camello, el nuevo Kiko, resolvió el partido en la última jugada con otra definición para la Historia. Enhorabuena.

 

TITULO:  El país de  Biden se encomienda a Lula para que le ayude a forzar el relevo democrático en Venezuela,.

El Martes - 27 - Agosto 22:00 por la Sexta,foto,.

 

 

Biden se encomienda a Lula para que le ayude a forzar el relevo democrático en Venezuela,.

El presidente brasileño ha pedido la publicación de las actas electorales,.

Lula y Biden caminan juntos durante una visita del presidente de Brasil a la Casa Blanca,.
 
 La Casa Blanca espera ahora que los socios que la convencieron de que, con las concesiones adecuadas, Nicolás Maduro aceptaría unas elecciones fiables y libres este año , fuercen al régimen a obrar con la transparencia necesaria para probar sus cuestionados resultados electorales . De todos esos países, el que mejor posicionado está ahora para hacer de interlocutor es Brasil, pues el presidente Lula da Silva envió a Caracas a su asesor en política exterior, Celso Amorim, quien ha pedido directamente a Maduro que haga públicas las actas de la votación. La clave de los primeros pasos de la Administración estadounidense es que Joe Biden esperó a pronunciarse sobre las elecciones en Venezuela a tener una llamada con Lula,.