miércoles, 1 de julio de 2015

Un soñador con los pies en su tierra,./ EL LADRÓN DE TOALLAS,.

TÍTULO: Un soñador con los pies en su tierra,.


Un soñador con los pies en su tierra / foto,.

José González Villamel, rodeado de rollos de Fitoplás. C. PÉREZJosé González Villamel es un luchador. Supo superar las sucesivas piedras que se encontró en su camino con buenas ideas y trabajo duro hasta darle forma a Fitoplás: su creación, su patente, su empresa y un invento que ha facilitado el trabajo a miles de profesionales de distintas partes del mundo.

JOSÉ GONZÁLEZ soñaba con ser mecánico. Su padre tenía una vieja camioneta, «un trasto vello que paraba seguido» y que había que arreglar una y otra vez. La ilusión de aquel niño de Bretoña se veía cumplida con un curso de mecánica en A Coruña a los 17 años. «O meu futuro tíñao enfocado», recuerda este emprendedor pastoricense, que ha sido capaz de ir superando los diversos obstáculos que le apartaban de la consecución de sus objetivos hasta materializar Fitoplás, un producto y una empresa que son también un ejemplo de constante superación.
«É un plástico que rompe como se fose papel, que ten carga estática e se pega á superficie», explica José. Fácil, ¿verdad? Pues nadie había pensado en ello hasta que él lo ideó, y después dio todos los pasos necesarios para convertir ese proyecto en una realidad hace ya más de 20 años.

TÍTULO: EL LADRÓN DE TOALLAS,.

Al autor Rick Riordan, que durante muchos años fue profesor de mitología griega en escuelas secundarias de California y Tejas, se le ocurrió la idea del primer libro de Percy Jackson (que posteriormente fue el origen de otras cuatro novelas y dio lugar a un inmenso número de incondicionales, que puede cifrarse en varios millones) después de leer las sagas de los antiguos héroes griegos a su hijo, Haley, para que se durmiera.
Resultat d'imatges de el ladron de toallas “Cuando se me acabaron los mitos, mi hijo sufrió una decepción”, cuenta el autor en su página Web. “Me preguntó si podía inventarme algunas historias nuevas con los mismos personajes. Recordé entonces un proyecto de redacción creativa que solía proponer a mis alumnos de sexto curso, el cual les permitía inventarse a sus propios héroes o semidioses, hijos o hijas de cualquier dios que escogieran, y les obligaba a describir una búsqueda protagonizada por sus héroes al estilo de los griegos.
“Me inventé a Percy Jackson y le conté a Haley su empresa para recuperar el rayo de Zeus, ambientada en la Norteamérica de hoy en día. Tardé aproximadamente tres noches en contar todo el cuento y, cuando acabé, Haley me dijo que debería escribirlo en formato de libro”.
Aquellas tres noches acabaron convirtiéndose en una odisea que duró un año entero, el tiempo que Riordan (pronúnciese Raiordan) empleó en finalizar su primer libro para jóvenes (ya era un autor consagrado que anteriormente había escrito varias novelas, la primera de las cuales fue el thriller protagonizado por Tres Navarre, Big Red Tequila, publicada en 1997).
“Escogí a unos pocos de mis alumnos de sexto, séptimo y octavo curso y les pregunté si estarían dispuestos a realizar un ‘examen práctico’ de la novela”, prosigue Riordan. “¡Estaba tan nervioso! Estoy acostumbrado a enseñar mi trabajo a personas adultas y no tenía ni idea de si a los chicos les gustaría Percy. ¡Por fin entendí cómo las pasarían ellos al entregarme una redacción y mientras esperaban saber qué nota habían logrado! Por suerte, a los chicos les gustó de verdad. Y también me hicieron algunas buenas sugerencias”.
Después de la publicación del libro en 2005, pasarían otros cinco años antes de que Hollywood llevase a la pantalla el primero de los relatos de Percy Jackson. Mientras el estudio consideraba la posibilidad de rodar una película basada en el primer libro de Riordan, el autor continuó con la serie escribiendo una nueva novela cada año entre 2006 y 2009.
Chris Columbus se sintió atraído por “Percy Jackson y el Ladrón del Rayo” porque, según nos cuenta, “nunca antes habíamos visto el mundo de la mitología griega en un relato como éste”, explica. “Creo que Rick Riordan ha aprovechado algo francamente singular, yuxtaponiendo el mundo de la Grecia clásica con el punto débil de la Norteamérica contemporánea”.
Columbus no es ningún extraño en el mundo de la fantasía. Además del lanzamiento de la franquicia cinematográfica de “Harry Potter”, habiendo dirigido las dos primeras películas y producido la tercera de la serie en curso, también consiguió un gran número de seguidores con tres de sus primeros guiones cinematográficos, todos ellos, obras originales: “Gremlins”, “Los Goonies” y “El Secreto de la Pirámide”.
Columbus describe su trabajo en un nuevo género como una aventura contemporánea en la que el cine entra en contacto con la mitología griega, en vez de cómo una pieza de museo llena de dioses griegos vestidos con túnicas que ondean al viento y sentados en nubes. “Este relato tiene sentido de la realidad y calidad épica a la vez que describe una batalla siniestra y sobrenatural entre el bien y el mal”, explica.
Columbus eligió a un antiguo colaborador para que adaptase el libro a la pantalla, Craig Titley, con quien Columbus y sus socios de producción de 1492 Pictures habían trabajado en el éxito cómico “Doce en Casa”.
Los antecedentes académicos de Titley en mitología griega eran un plus de lo más oportuno. “Chris sabía que yo estaba trabajando en un doctorado en estudios mitológicos cuando me envió el libro”, explica Titley. “Acababa de terminar mis estudios y pensé que el encargo era perfecto porque mi cabeza estaba flotando en medio de mitos, monstruos y héroes griegos. Y a decir verdad es el tipo de película que siempre quise ver desde que era un niño. La mitología siempre ha estado de moda, y ahora mismo estamos viendo una especie de renacimiento de la mitología en la cultura popular. Parece que ha conquistado la imaginación de todos”.
Antes incluso de que Titley entregara su guión, Columbus y el productor Michael Barnathan lanzaron al estudio la idea de una película de “Percy Jackson”, diseñando posteriormente el material gráfico conceptual inicial a fin de ilustrar más detalladamente sus ideas. “Este arte conceptual contenía la idea de la película y el tono que Chris quería darle”, dice Barnathan. “Era importante que Chris diseñase algunos monstruos y criaturas claramente basadas en el arte y los conceptos propios de la mitología clásica griega, pero dándoles una nueva y original orientación que no hubiéramos visto nunca. En consecuencia, comenzamos a elaborar nuestro enfoque sobre el papel empezando con el arte conceptual. El estudio fue presa del entusiasmo y vio que esto podía ser algo más grande que una mera historia para jóvenes”.
Una vez que tuvieron un tema visual para el proyecto, los realizadores pasaron al guión. “El libro es una maravilla, pero no es posible trasladar a la película todo cuanto está en el libro”, explica Barnathan. “Lo que tratamos de hacer fue conservar la esencia de la historia, los personajes y el mundo que Rick había creado, y ponerlos en un entorno cinematográfico”.
“Uno de los grandes cambios introducidos fue aumentar la edad de Percy y de sus amigos”, observa Titley. “En el libro, tenía doce años. Resultaba mucho más divertido hacer que tuviera diecisiete. Con esa edad, podíamos sacarle más partido a Percy y a Annabeth, y a la relación entre ambos”.
“Para mí, la historia era perfecta porque contenía todo el gran mundo de la mitología griega, poblado de monstruos que podíamos crear, diseñar y trasladar al nuestro”, dice Columbus. “Y el núcleo de la historia gira en torno a un joven que quiere salvar a su madre y descubrir quién es su padre. Luego es un relato muy emotivo. El tipo de argumento al que respondo como director”.
“La película también se ocupa mucho de las relaciones entre padres e hijos”, amplía Barnathan. “Es el tema que forma el hilo conductor y algo que enlaza con muchas de las películas de Chris, en el centro de todas las cuales hay una familia. En ‘Solo en Casa’, se trata de un niño que ha perdido a sus padres. En ‘Señora Doubtfire, Papá de por Vida’, los hijos tratan de impedir que sus padres se separen. Aquí, un chico trata de encontrar a su padre a la vez que rescatar a su madre, para reunir a la familia”. “Lo que mueve a Percy a embarcarse en esta enorme odisea es su deseo de salvar a su madre”, dice el actor Logan Lerman, que interpreta a Percy.
“Para él, eso es más importante que la salvación del mundo. Durante su aventura descubre que su madre está viva y que Hades la mantendrá prisionera a no ser que (Percy) le devuelva el rayo. De modo que Percy trata de hallar un camino que le lleve al Averno para convencer a Hades de que él es inocente; todo ello para recuperar a su madre. Esto es lo que le impulsa a atravesar el país y a enfrentarse a [criaturas como] la Hidra y la Medusa y a montones de otras alocadas aventuras. Sí; emprende este gigantesco viaje con sus dos amigos para convencer a Zeus y a Hades y a todos los dioses de que es inocente del robo del rayo. Pero en realidad de lo que se trata es de recuperar a su madre”.
Lerman se hizo con el papel del héroe que da título a la película después de que Chris Columbus hubiera presenciado una proyección del western “El Tren de las 3:10”. Pero todo se había puesto en marcha antes de ese momento. Columbus recuerda el proceso de confección del reparto: “Mi ayudante, que lleva varios años trabajando conmigo, me dijo hace un par de años que si alguna vez anduviera buscando una estrella joven para que trabajase en una de mis películas, debería ver ésta, ‘El Tren de las 3:10’, y al joven Logan Lerman.
Vi la película y pensé que era un actor asombroso. Cuando llegó el momento de adjudicar el papel de ‘Percy Jackson’ pensé en Logan. Cuando le conocí, me convenció plenamente, pensé que tenía lo esencial para ser una estrella de cine. Luego, le sometí a una prueba cinematográfica y me dejó anonadado. Logan es parecido a una persona de cuarenta años en el cuerpo de una de diecisiete. Su instinto es verdaderamente notable. No tengo ninguna duda de que Logan tiene la capacidad de convertirse en el próximo Leonardo DiCaprio. Tiene un sentido de la realidad y una intensidad que he visto en pocos muchachos de su edad. Es fantástico”.
Además de la oportunidad de trabajar con Columbus, a Lerman le entusiasmaba hacerlo en un proyecto tan grande. “¡Ésta es una gran película!” exclama Lerman. “Nunca había formado parte de una gran película como ésta, de este nivel. Cada día que pasa, su magnitud te desconcierta. Y además, incluye a Chris Columbus, el asombroso realizador. No querría poner mi carrera en ningunas otras manos”.
“Cuando empecé, no me di cuenta de en qué me había metido”, observa el joven actor contando cómo logró el papel que da título a la película. “Me dan ganas de preguntarme: ‘¿A quién he engañado para llegar hasta aquí?’ En realidad no me di cuenta hasta que llegué a Vancouver [para dar comienzo al rodaje] y vi estos asombrosos decorados. Habían construido el Partenón, el Museo Metropolitano de Arte, el Monte Olimpo y el gigantesco Hotel y Casino De los Lotos”.
De vigilar a Percy muy de cerca se ocupa su íntimo amigo, Grover, una criatura mitológica llamada sátiro -mitad hombre, mitad macho cabrío- que guarda relación con la criatura de la mitología romana Fauno. A Grover se le ha confiado la misión de proteger a Percy en la odisea transcontinental que emprenden juntos, lo que para Grover representa un reto en dos aspectos: Es un primerizo en esto de la protección y, como es habitual en un sátiro, no puede apartar la vista de las mujeres. Este último aspecto no pasó inadvertido a Jackson durante su investigación del papel. “Son criaturas salvajes”, observa Jackson. “Grover se ve envuelto en asuntos con mujeres. En la mitología, los sátiros siempre andan rondando a las ninfas. En esta historia, Grover bebe los vientos por Perséfone [la esposa de Hades, interpretada por Rosario Dawson] y ella se muere por los pedazos de Grover, pero, como sólo es un sátiro, no está acostumbrado a gustarle a una diosa”.
Jackson, que también se dejó perilla para el papel, imitando el pequeño mechón que adorna el mentón de un macho cabrío, revela que su personaje también “se enfrenta a otros muchos problemas, como la inseguridad. Como protector de Percy, es verdaderamente inmaduro. Es un protector subalterno, no superior. Ni siquiera le han crecido todavía los cuernos”. A continuación, el lado cómico del actor vuelve a aparecer cuando añade que “es algo increíble porque cuanto más interpretaba al personaje, más me convertía en Grover. Empecé a sentirme como un macho cabrío. En casa me comía las latas”.
Aunque Columbus conocía y admiraba mucho el trabajo de Jackson por su actuación en el éxito cómico de Ben Stiller “Tropic Thunder: Una Guerra Muy Perra”, al principio le era desconocida la primera actriz que acabaría ayudando a elegir para interpretar el fundamental papel de la semidiosa Annabeth, hija de Atenea: Alexandra Daddario. De Daddario le informaron quienes desde hace mucho son sus directoras de reparto, Jane Jenkins, CSA, y Janet Hirshenson, CSA.

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