viernes, 15 de mayo de 2026

VIVA LA VIDA - Marta San Miguel - Periodista y escritora ,. SABADO - 16 , 23 - Mayo , . / VIVA LA VIDA - Luis Arroyo - «Abajo firmantes» camuflados ,. Domingo -17 , 24 - Mayo ,./ No sé de qué me habla - Loteria - El Rasca de la Galleta de la Fortuna - Milei hunde el riesgo país,. / TIERRA DE TOROS - Una feria triunfal ,.

 

TITULO:  VIVA LA VIDA -   Marta San Miguel - Periodista y escritora  ,. SABADO - 16 , 23 - Mayo  ,.

 El sabado  - 16 , 23 - Mayo    a las 16:00 por Telecinco , foto,.

  Marta San Miguel - Periodista y escritora ,.

«A Enrique Granados le preguntaría cómo sonamos hoy en día como país»,.

Tras su celebrado debut, llega a las librerías 'Última escala', su declaración de amor por la música a través del compositor catalán,.

La escritora Marta San Miguel posa junto al piano de la librería Gil, donde tuvo lugar una de las puestas de largo de 'Última escala'.
 
La escritora Marta San Miguel posa junto al piano de la librería Gil, donde tuvo lugar una de las puestas de largo de 'Última escala'.

«Habituados a los sonidos ajenos, temo que empecemos a ignorar nuestro propio silencio». La sentencia puede leerse en 'Última escala' (Libros del Asteroide), la segunda novela de la escritora y periodista Marta San Miguel (Santander, 1981). Una recreación pulcra de la vida y la huella del compositor y pianista Enrique Granados (Lérida, 1867- Canal de la Mancha, 1916), sembrada por una indagación reflexiva sobre el misterio de la música y el sonido de la memoria. Tras su celebrado debut con 'Antes del salto' , la columnista de Vocento, Premio José Hierro de poesía, colaboradora de medios radiofónicos, ha braceado con la marea del lenguaje hasta llegar al epicentro del músico y del hombre. Lo constatable es que en la narrativa de esta melómana asoma la garantía periodística del rigor del dato; y, a su vez, en la escritura del oficio surge la textura literaria de la palabra, «aunque ninguna sirva para nombrar el efecto de la música cuando escuchamos». Su libro es sonido más vida.

–¿Qué suena entre el músico, el artista y el hombre Enrique Granados?

–Aunque sea la primera vez que lo escuchas, en su música hay algo familiar, como si te estuviera contando algo de ti mismo. Hijo de un militar, fue un niño que empezó tardísimo a estudiar música; gracias a un mecenas pudo formarse en París, y de adulto sacó adelante a sus seis hijos con su academia de piano, mientras se hacía un hueco como compositor. En su música no solo suena nuestra memoria como país, suena también el intento de un hombre por crear música, y sudó tinta para lograrlo.

–El lector virgen de su libro se preguntará, ¿por qué Granados?

–Basta con escuchar alguna de sus piezas para que te entre la curiosidad por saber quién fue ese hombre. En mi caso, sucedió cuando escuché por primera vez su Danza nº2, la Oriental: me sorprendió tanto que busqué su biografía y lo que leí me estremeció. La muerte nos alcanza a todos, sin embargo, el modo en que murió, al lanzarse al mar sin saber nadar para salvar a su mujer después de que un submarino alemán torpedeara su barco, vuelve su música un testimonio aún más valioso por lo que dice de él, de la forma en que vivía, y por tanto, cómo creaba.

Sobre Granados

«En todo lo que hacía buscaba la belleza y su sensibilidad le hacía ver la cualidad insólita que tiene lo cotidiano»

–¿Qué pregunta cree que se hará el lector tras cerrar las páginas de 'Última escala'?

–Espero que se haga muchas. ¿Habría saltado yo del barco en una situación similar? Es fácil comprender por qué lo hizo, pero todas las decisiones previas que lo llevaron hasta ese instante definitivo no son tan sencillas de entender. Y ahí es donde surgen las preguntas. Las vidas ajenas son un espejo en el que nos miramos, pero ante el espejo de Granados no es fácil sacar conclusiones de qué está bien o qué está mal cuando tienes que elegir entre la vida o el arte, las facturas o la fama, el genio o el padre.

–¿Siente más vértigo con su segunda novela, que desembarca ahora, que cuando debutó?

–Sí. La primera la escribí sin saber que se iba a publicar, pero con este segundo libro he notado la responsabilidad de que un lector me iba a dedicar su atención, su tiempo. Y ese es un vértigo que no se cura ni después de veinte años trabajando en un periódico.

–En la escritura de su nuevo libro mezcla géneros y voces de aquellos que escribieron sobre el compositor. ¿El desafío ha estado de algún modo en prolongar el eco de Enrique Granados?

–He dedicado varios años a documentarme para narrar con el mayor rigor posible la vida de Granados; visité museos y bibliotecas que contienen su archivo personal y viajé a los lugares donde vivió (Granadilla de Abona, París, Barcelona…). Quería dar veracidad a la voz del músico y enmarcarlo en su contexto histórico, pero sin impostar su identidad, y para ello ha sido clave leer sus cartas y su diario en libros como el de Miriam Perandones, que ha recopilado todo su epistolario, o el estudio biográfico de Josep Maria Rebés. En la documentación encontré historias buenísimas, como la de su hijo Enrique, y también datos que me sorprendieron, como que la madre de Granados era de aquí, de Santander.

Los editores

«Escribir es solitario, pero fue fundamental su apoyo para equilibrar los hechos y el vuelo literario»

–Al final de la obra incluye 'Música para esta novela', una veintena de temas no solo del autor de 'Goyescas'. ¿Es una guía imprescindible, una invitación a vivir ese encuentro entre lo literario y lo musical?

–Son todas las piezas musicales que van saliendo en la novela y que construyen el mapa sonoro en el que se movía Granados; creo que no se puede entender a un músico sin el contexto que le rodea y por eso decidí incluir las piezas en un listado para el lector que quiera indagar en ellas. Además, al final del libro hemos incluido un QR con una lista de Spotify que contiene los mejores discos de Granados, conciertos, óperas, incluso grabaciones inéditas en las que se le puede escuchar tocar a él: cuando surgieron las primeras pianolas, Granados se lanzó a probar todo, era un aventurero, muy curioso, y lo poco que grabó está en esa lista. Me pregunto hasta dónde habría llegado Granados con la tecnología que tenemos ahora.

–¿Teme que la obra quede atrapada en la etiqueta fácil de biografía novelada?

–Cada lector pondrá su propia etiqueta cuando lea el libro, pero biografía no creo que sea una de ellas. La novela funciona en dos niveles; por un lado, es una recreación literaria de la vida de Granados, y por otro, una voz que habla desde el presente mientras recorre las huellas del músico por Barcelona y que reflexiona sobre cuestiones como qué hacemos con lo que heredamos, a qué suena nuestra memoria, y sobre todo, qué misterio es la música para hacernos lo que nos hace por dentro cuando la escuchamos.

–¿Qué enseñanza extrajo de 'Antes del salto' que ha aplicado en 'Última escala?

–Que uno escribe tachando, cortando y eliminando páginas enteras. A diferencia de la primera novela, esta es una mezcla de géneros, manejaba muchísima información y corría el riesgo de hundir la trama con demasiados datos. Escribir es solitario, pero no tienes por qué hacerlo solo, y fue fundamental el apoyo de mis editores para encontrar ese equilibrio entre los hechos y el vuelo literario.

Objetivo

«Quería dar veracidad a su voz, pero sin impostar su identidad, y, para ello, sus cartas y su diario eran clave»

–En toda aventura literaria, ¿hay un Titanic, el riesgo de lo inesperado, y un puerto desconocido, ese destino que no estaba previsto?

–En el proceso de escritura de 'Ultima escala' tumbé varias versiones, pero eso no diría que es un Titanic, sino parte del proceso. Con el punto final llegas a un puerto desconocido, hasta que te leen. Es fundamental para mí la experiencia de los lectores para comprender el libro. Yo puedo creer que he escrito una historia, pero luego, cuando comparten contigo sus ideas y reflexiones, ya sea en una presentación, en un club de lectura o en una entrevista, es como si el libro se completara, se vuelve más comprensible, lo agrandan.

–Sostiene que «la música llega donde el lenguaje no alcanza». ¿Pero 'Última escala' trata de verbalizar y nombrar otros sonidos?

–Empecé a escribir este libro tratando de entender qué nos hace la música, por qué aquella pieza de Granados me trastocó tanto cuando la escuché por primera vez, y sin embargo he terminado con más dudas y con una única certeza, que la música no se puede explicar. Por mucho que nuestro lenguaje sea riquísimo, ninguna palabra sirve para nombrar su efecto cuando escuchamos, pero ni falta que hace: no hay utilidad en la belleza, simplemente es.

–La periodista Marta San Miguel, ¿qué le hubiese preguntado hoy en una entrevista a Granados?

–Donde mejor se expresaba era al piano, así que le pediría que tocara una pieza; él, que se dedicó a recopilar con Albéniz la música tradicional española, le preguntaría cómo sonamos hoy en día como país.

La pregunta

«Qué misterio es la música para hacernos lo que nos hace por dentro cuando la escuchamos»

–Tras el músico catalán asoman palabras como elegancia, poética, intimismo, ternura, dulzura. ¿Alguna vez llegó a pensar que un poemario hubiese reflejado el ser y el estar de Granados?

–El libro lo cierra un poema de Joan Margarit titulado 'Goyescas', y es un guiño precisamente al poeta que fue Granados: en todo lo que hacía buscaba la belleza y su sensibilidad le hacía ver la cualidad insólita que tiene lo cotidiano; y lo traducía en poemas, en canciones, en dibujos, siempre estaba creando, daba igual el arte, hasta diseñó buena parte del vestuario de la ópera 'Goyescas'.

– «Donde no hay música, es más fácil que entre el ruido», escribe. ¿Puede ser una buena metáfora de la sociedad del presente?

–Más que una metáfora, es una advertencia.

–¿Memoria y melancolía son el motor de su travesía narrativa?

–La memoria, sin duda; me parece una fuente inagotable de aprendizaje para comprender todo lo que nos rodea. La melancolía en cambio no me interesa tanto; es un sentimiento hermoso, pero que te ata al pasado y te pierdes el momento, lo que te sucede en este instante.

–¿En sus páginas también ha buscado eso de que la mejor música a veces es el silencio?

–La nota más importante para componer es el silencio, los buenos músicos son los que saben manejarlo. Sin silencio no hay música.

–Las palabras, Granados, su novela, el ruido.... ¿Todo menos ignorar nuestro propio silencio?

–Piense en todo lo que callamos cada día, todos los mensajes no enviados, los deseos no verbalizados, las quejas no dichas… todo eso lo llamamos silencio, ¿cómo lo vamos a ignorar?

«Ahora mismo el periodismo no es que sea necesario, es que es curativo»

–El periodismo, que está en su ADN, vive un cambio acelerado. Desde fuera del día a día de la redacción, ¿cómo contempla ahora la profesión?

–Nos hemos vuelto reactivos, y no es para menos: las redes sociales dominan la conversación pública de modo que funcionamos a golpe de reacciones y espasmos ante lo que pasa, con ese látigo virtual que nos empuja a estar siempre indignados, ofendidos. Ante eso, el periodismo tiene la cualidad de un bálsamo, porque frente a la histeria de la actualidad, busca entender, priorizar y ordenar la actualidad para volverla asumible. Otra cosa es cómo se las arreglan las empresas para sostener un modelo de negocio amenazado por demasiados frentes, pero ahora mismo el periodismo no es que sea necesario, es que es curativo.

–Como columnista, ¿tiene su propio credo y mandamientos?

–Si tuviera un credo, no sería periodista, sino otra cosa. Me interesa más poner la mirada en las cosas que nos unen que en las que nos separan, y lo que trato de hacer en las columnas es compartir con el lector las preguntas y los debates que la actualidad nos pone delante. Todos tenemos opiniones más o menos fundadas, pero lo que me interesa de los columnistas o periodistas que leo es que me confronten, que me hagan dudar y descubrir algo más que mi propia idea.

–«El éxito de un periodista no está en ser leído, sino en ser creído», dice Manuel Vicent. ¿Algo que añadir?

–Amén. 

 

TITULO:   VIVA LA VIDA -   Luis Arroyo - «Abajo firmantes» camuflados    ,. Domingo - 17 , 24 - Mayo ,. 

 

El domingo  -  17 , 24 - Mayo    a las 16:00 por Telecinco , foto,.

Luis Arroyo - «Abajo firmantes» camuflados,.

No es la primera ocasión que el Ateneo de Madrid, donde hace y deshace el gurú socialista Luis Arroyo, se presta para acoger un acto supuestamente «neutro» del frente jurídico-legal más afín al PSOE,.

Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid.© Jesús G. Feria.
 
Luis Arroyo, presidente del Ateneo de Madrid

No es la primera ocasión que el Ateneo de Madrid, donde hace y deshace el gurú socialista Luis Arroyo, se presta para acoger un acto supuestamente «neutro» del frente jurídico-legal más afín al PSOE. En el último evento en favor del condenado fiscal general –algún miembro del Gobierno, por cierto, se enteró de la condena en ese mismo lugar en noviembre pasado, y vaya carita se le quedó sin disponer del argumentario–, se ha contado con la omnipresente «pata negra Paca Sauquillo, el veterano abogado y exdiputado del PSOE Manuel de la Rocha, otro viejo rockero como Nicolás Sartorius o una cuate de los fiscales progresistas como Pepa Berdugo.

 

TITULO: No sé de qué me habla     - Loteria -  El Rasca de la Galleta de la Fortuna -  Milei hunde el riesgo país ,.

No sé de qué me habla - Loteria - El Rasca de la Galleta de la Fortuna -   Milei hunde el riesgo país  , fotos,.

 

Milei hunde el riesgo país,.

 Milei hunde el riesgo país

Mantener el superávit y el rumbo reformista es el único seguro para que Argentina deje de vivir al borde del abismo, de forma ya irreversible,.

 La Galleta de la Fortuna, el nuevo RASCA de la ONCE que incorpora una suerte  de "filosofía" y una campaña de lanzamiento a lo grande - AZARplus

Antes de que Javier Milei ganara las presidenciales, el riesgo país de Argentina superó los 2.500 puntos básicos. Traducido: el Tesoro argentino tenía que pagar 25 puntos porcentuales más que EEUU por endeudarse en dólares. Si Washington emitía a diez años al 5%, Buenos Aires debía prometer un 30%. Un precio confiscatorio: señal de que los mercados no creían que el Estado argentino devolviera el dinero.

Con ese peaje, el acceso al crédito quedó clausurado. Y cuando un Estado con déficit se queda sin refinanciación, entra en la cuenta atrás: renueva vencimientos para sobrevivir. Si la rueda se detiene, el impago se acerca. Por eso el peronismo le dejó a Milei dos bombas: hiperinflación en pesos y default en dólares.

La sorpresa es que no explotaron. No por magia. Por política macroeconómica acertada. En su primer mes, Milei alcanzó superávit y lo sostuvo. Al ingresar más de lo que gasta, el Estado mejora solvencia; y al mejorar solvencia, cae la prima de riesgo. De ahí que, por primera vez desde 2018, el riesgo país haya perforado los 500 puntos básicos: hoy, con un bono del Teso estadounidense a diez años pagando el 4,5%, Argentina abona cerca del 9,5% a plazo similar. Sigue siendo caro. Pero ya no es suicida.

¿Por qué la caída se ha acelerado? Por dos vectores. El primero, el superávit. El segundo, el político: la reducción –temporal– del «riesgo peronista», el temor a un retorno kirchnerista que revierta ajustes y reformas. Antes de las legislativas de octubre de 2025, ese fantasma encareció la deuda. Tras disiparse, la demanda de pasivos argentinos subió: pesos y bonos. Por eso, el riesgo país baja el tiempo que el Estado argentino es capaz de acumular mayores reservas en dólares sin que el peso se deprecie (al contrario, se está apreciando).

Que baje el riesgo país importa por tres vías. Abre margen para bajar impuestos al reducirse el monto de los gastos financieros; aumenta la probabilidad de refinanciación y activa un círculo virtuoso de credibilidad; y abarata la financiación privada: si el Estado deja de absorber ahorro a tipos prohibitivos, familias y empresas podrán financiar inversión, capitalizarse y elevar productividad.

Romper los 500 puntos básicos es una buena noticia. Mantener el superávit y el rumbo reformista es el único seguro para que Argentina deje de vivir al borde del abismo, de forma ya irreversible.

 TITULO: TIERRA DE TOROS - Una feria triunfal ,.
 

TIERRA DE TOROS ,.

Tierra de Toros - Canal Extremadura,.

Tierra de Toros. d. Programa presentado por Juan Bazaga dedicado al mundo del toro en nuestra región. Estamos atentos cada semana a la actualidad taurina .
 Cada semana te lo contamos en “Extremadura: Tierra de Toros”. Toda la actualidad taurina de la semana de la mano de Juan Bazaga. En “La Cantera” ., etc.
 
 Una feria triunfal ,.

Litri, El Viti, Andrés Vázquez, Diego Puerta, Paco Camino, Antonio Bienvenida, Curro Romero y, por supuesto, Antoñete, fueron los nombres propios del exitoso San Isidro de 1966,.

Una feria triunfal
 
foto - Una feria triunfal ,.

Si hay que destacar una edición especialmente brillante, esta es la de 1966, una de las más interesantes de todas las celebradas. Fue pródiga en grandes faenas y prolífica en concesión de trofeos: cuatro orejas en la primera corrida del abono, el día 14 de mayo; tres los días 16 y 17, cuatro al día siguiente; cuatro más el 21, tres el 24, seis el 25 y cuatro el 28.

Fue la feria en la que Antoñete pasó a la historia por la faena al toro “Atrevido” de Osborne. Diego Puerta cortó tres orejas a toros de Urquijo. Litri y Andrés Vázquez se llevaron cuatro orejas de la corrida de Marqués de Domecq. El Viti realizó una extraordinaria faena, por la que se llegó a pedir el rabo, a un toro de Garzón. Sensacional también la de Paco Camino a un toro de Juan Pedro Domecq, aunque no hubiese corte de orejas. Antoñete triunfó de nuevo el día 24, ahora con dos toros de Felipe Bartolomé. Y al final de la feria, el día 28, en un mano a mano entre Antonio Bienvenida y Curro Romero, por caída del cartel de Antonio Ordóñez, ambos salieron a hombros.

 

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