domingo, 29 de marzo de 2015

DESAYUNO - CENA - DOMINGO - El cantante y actor Javier Gurruchaga./ VIAJANDO CON CHESTER, Cada vez más cultos y cada vez más papanatas,./ COCINA DOMINGO, Arroz a banda. Receta tradicional valenciana,.

TÍTULO: DESAYUNO - CENA - DOMINGO -El cantante y actor Javier Gurruchaga.

Javier Gurruchaga: "La obra 'Pluto' habla de todos los 'emos' que suenan hoy: podemos, queremos, robemos"


Donostiarra del 58. Fundé la Orquesta Mondragón. Actúo en 'Pluto', una sátira de Aristófanes llena de 'rock. Ahora, en Madrid, hasta el 3 de mayo. Después, en Murcia, Pontevedra, Santiago...



XLSemanal. Pluto fue escrita hace 2500 años. Hemos cambiado poco, ¿no?
Javier Gurruchaga. ¡Poquísimo! Al leerla, me pareció un telediario. Tiene mucho que ver con los viejos tiempos, con los nuevos y con los de siempre.
XL. Pluto es un dios ciego que reparte la riqueza sin saber a quién se la da.
J.G. Es una obra que habla de dinero, de corrupción y de todos los emos que suenan hoy: podemos, queremos, robemos... Es muy actual. La que está cayendo es muy dura y, sin llegar a lo de Grecia, estamos muy en la línea.
XL. ¿Es la historia de una utopía?
J.G. Sí. «Ya se hundirán en su propia utopía» [declama, histriónico]. Todo suena a muchas cosas y a mucha gente; cada uno que saque sus conclusiones...
XL. Su rol es el del dios del dinero.
J.G. Sí, hago de Pluto, pero a la vez de la diosa de la pobreza. Un Jekyll y Hyde...
XL. ¿Acabó usted Filosofía y Letras?
J.G. No, empecé muy pronto con la Orquesta Mondragón y con la música... Tampoco acabé la carrera de saxofón, me quedé en quinto curso. Pero todo aportó a aquel tío inquieto que quería cantar.
XL. Prepara a la vez un nuevo disco.
J.G. Sí, y como yo no podía ser menos que otros, será un álbum de duetos con esas canciones que más han marcado a unas cuantas generaciones: Tic tac, Viaje con nosotros, Caperucita feroz...
XL. Casi 30 años de Orquesta Mondragón, ¡cómo pasa el tiempo!
J.G. Acabo de hacer 57 años y me impresiona mucho. No me hace mucha gracia cumplir años. 
XL. Ha pasado de hijo único a hijo solo.
J.G. Sí, mis padres fallecieron hace poco y... A pelearla, que esta carrera es difícil.
XL. Cuenta que de niño acompañaba a su madre a las casas donde ella trabajaba y le regalaban magdalenas...
J.G. Sí, yo era un niño pobre, hijo de cocinera y ferroviario. Y, cuando no tenía escuela, para no quedarme solo en la calle, iba con mi mamá. Me quedaba en la cocina quietecito, esperando a que ella terminara. Era un niño estudioso, pero humilde ¡y a mucha honra! Lucho con lo que me ha tocado y no tengo ningún rencor hacia nadie ni hacia nada.
XL. ¿Era niño un niño bueno?
J.G. ¡Eso ya es otro tema! [Ríe]. Era un poco rebelde y muy contestón, pero siempre aprobaba todo en junio.
XL. Desde el año 81 vive en Madrid.
J.G. Y tan a gusto. Soy de ese Madrid de la Movida, desde Tierno Galván.
XL. ¿Echa de menos San Sebastián?
J.G. Me siento a gusto en Donosti y en Madrid. Soy ciudadano del mundo.

Su desayuno: «Me encanta tomar un té y un cruasán. Pero el médico me ha mandado tomar pan sin gluten. Me está yendo muy bien, pero confío en que sea solo temporal».

 La cena un filete de carne con patatas fritas, pan, beber agua, tomate y lechuga, postre una pera,.

TÍTULO: VIAJANDO CON CHESTER, Cada vez más cultos y cada vez más papanatas,.
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VIAJANDO CON CHESTER, foto,.

Esta historia empieza en Disneylandia, pero no es un cuento de hadas. Claro que, para que se produjera, tuvieron que conjurarse antes ciertos actores y factores muy típicos en este mundo tontorrón que es el de las modas. Júntese una actriz famosa, un miembro de la dinastía americana más célebre, la obsesión por la vida hipernatural y el revisionismo iletrado de algunos que creen saber más que los científicos, agítese bien, y ya tenemos la tormenta perfecta. O, lo que es lo mismo en este caso, la perfecta epidemia. El sarampión desapareció de los Estados Unidos, como del resto de los países avanzados, a finales del siglo XX. Sin embargo, hace un par de meses Disneylandia se convirtió sin querer en un infierno vírico, en la zona cero del contagio de tal enfermedad. De pronto, familias de Washington, Kansas, Utah o Arizona descubrieron que sus niños volvían a casa con sarampión, mal que por supuesto contagiaron a su vez a otros muchos en sus ciudades y pueblos. En realidad, algo así se esperaba y temía desde hace tiempo. 
De unos años a esta parte, padres de los países más civilizados del mundo parecen haberse unido a lo que ya se llama la Histeria Antivacuna. Se comenzó por prescindir de la vacuna de la viruela, con el argumento de que dicho mal estaba ya erradicado y que, por tanto, los posibles efectos colaterales de la inoculación eran mayores que la posibilidad de contraer la enfermedad. De ahí, los anti-vaxxers -que así se llaman los padres contrarios a las vacunas- han extendido su doctrina a la triple vírica vacuna destinada a prevenir el sarampión, la rubeola y las paperas. Y ya saben ustedes con qué rapidez -vírica, y nunca mejor dicho- se trasmiten ciertas tonterías. En el caso del sarampión, bastó unir la corriente anti-vax al predicamento de una persona popular y respetada como Robert Kennedy júnior y a este el poco afortunado comentario en televisión de Mayim Bialik, actriz de The Big Bang theory, afirmando que las vacunas causan autismo en los niños, para que floreciera la histeria. Me pregunto qué estará pasando para que, en lo que a salud se refiere, se produzcan este y otros tipos de involución. Al ya alarmante número de mujeres que eligen dar a luz en casa -porque el parto es lo más natural de mundo y debe producirse en el hogar-, se suma ahora la moda también supernatural de no vacunar a los niños. ¿En qué momento empezó a confundirse lo natural con lo saludable? ¿Quién demonios logra convencer a personas, no analfabetas precisamente, sino universitarias y perfectamente razonables, de que deben prescindir de diversos avances médicos y científicos? ¿Quién ha conseguido vender la moto de que no hace falta parir en un hospital? 
A lo mejor es que esa gente tan culta e ilustrada ignora que, hasta que se comenzó a dar a luz en hospitales, la mayor causa de mortandad en mujeres de menos de cuarenta años era el parto y sus complicaciones. En cuanto a las vacunas, la histeria anti-vax llega a límites grotescos. A pesar de que los estudios médicos dicen que de un colectivo vacunado de 300.000 personas, por ejemplo, solo un niño desarrollará efectos colaterales negativos en los próximos 250 años, nada impide que cada vez sean más los padres que optan por no inocular a sus hijos. Claro que, si contraer sarampión puede ser grave (las complicaciones posibles van desde infecciones de oído y pecho al riesgo de sufrir encefalitis), peor es lo que está ocurriendo en el caso de la viruela. De una enfermedad que casi había desaparecido por completo nos encontramos ahora con que empieza a haber casos, con el riesgo que entraña para toda la población que no está vacunada. La información que recibimos a diario, y por la que nos guiamos, está demasiado condicionada por quién la emite. Conviene recordar que lo que opine un Kennedy o una estrella de la tele sobre una enfermedad no tiene más valor científico que lo que cuenta su vecina. Tampoco Internet es el oráculo de Delfos cuando se trata de dar información médica. Todos lo sabemos y todos caemos en ello. ¿Por qué? Cada vez más cultos y cada vez más papanatas.

TÍTULO: COCINA DOMINGO,  Arroz a banda. Receta tradicional valenciana,.

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Receta de arroz a banda - 1
Con una pareja de amigos hemos adquirido una tradición muy sana: juntarnos de vez en cuando para disfrutar de las artes culinarias de cada uno. Empezamos discretamente con tortillas de patatas y cosas por el estilo, pero últimamente la calidad ha mejorado mucho, y en la mesa han ido apareciendo una fideuá, un arroz al horno y, en la última reunión, un delicioso arroz a banda, una receta tradicional valenciana.
Al igual que la paella, este tipo de recetas salen mejor en buena compañía, porque necesitan prepararse con calma, sin prisa, y eso es mucho más fácil rodeado de familia y amigos, con una cervecita en la mano y un aperitivo en la mesa.

Ingredientes para cuatro personas


  • Para el arroz: 4 cacitos de arroz (unos 260g), 12 cacitos de caldo de pescado, una sepia arrocera, 8 gambas alistadas medianas, 1 cebolla, 2 tomates maduros, sal, un diente de ajo, pimentón y azafrán.

  • Para el caldo: Morralla (pescado de roca, cola de rape, cabeza de bacalao…), una patata, una cebolla, sal

Cómo hacer arroz a banda

Como comentaba al principio, el arroz a banda sale mejor si se prepara con tiempo. Empezamos con el caldo, que elaboraremos con pescado de roca y las colas y cabezas que hayamos ido guardando (rape, bacalao, merluza…), así como una patata, una cebolla y un poco de sal.
En una paella con un poco de aceite, doramos las gambas. Las retiramos y añadimos la cebolla, que doramos a fuego medio, luego añadimos también el tomate rallado, la sepia y un diente de ajo picado, rehogando hasta que se haga bien el tomate. Por otro lado, pelamos las gambas y trituramos las pieles junto con un poco de caldo, lo colamos y lo incorporamos al caldo. 

Añadimos ahora el arroz a la paella, sal, un poco de pimentón y azafrán y, cómo no, el caldo hirviendo, en una proporción aproximada de tres a uno con respecto al arroz (tres cazos de caldo por cada uno de arroz) y cocemos durante 19 minutos, hasta que quede seco y suelto, incorporando las gambas peladas al final de la cocción. Un buen truco para que quede perfecto es tener algo de caldo hirviendo al lado, por si vemos que se queda corto a mitad de cocción. Por último, dejamos reposar unos minutos antes de servir.
Tiempo de elaboración | 2 horas
Dificultad | media


Degustación

El arroz a banda es un rico arroz de pescado que tradicionalmente se sirve con alioli (ajoaceite) y, siendo estrictos con la tradición, también con el pescado con el que se ha preparado “a banda”, que en valenciano quiere decir aparte o a un lado, por si el comensal quiere repelarlo, aunque es algo que ya no se estila.

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