martes, 16 de febrero de 2016

LIBRO - LA ULTIMA NOCHE DE LA LUNA,./ EL DIA DEL PETROLEO - PORTUGAL SUBE LA GASOLINA,.

la ultima noche de la luna-jorge gomez soto-9788434842151TITULO: LIBRO - LA ULTIMA NOCHE DE LA LUNA,.

Algo inquietante sucede en la noche de san Juan. Un sobre aparece de forma asombrosa en la habitación de Anabel. En ese verano que comienza, Anabel va a tomar decisiones importantes que la llevarán hasta una casa en ruinas que encierra más de un misterio. El lector debe decidir lo que quiere que ocurra en el libro tomando l as decisiones por Anabel.




TITULO : EL DIA DEL PETROLEO - PORTUGAL SUBE LA GASOLINA,.

Portugal sube la gasolina,.

Gasolinera de Badajoz con cola de clientes portugueses. :: hoy
-foto, Gasolinera de Badajoz con cola de clientes portugueses. 
  • A partir del uno de abril, volverán las colas a los surtidores de la Raya,.

    En los pasos fronterizos extremeños ya no hay aduanas, pero hay gasolineras. Desde la Meroil de Valverde del Fresno hasta la Iberdoex de Valencia del Mombuey, la Raya es, para los portugueses, el microparaíso de la gasolina barata. De todas estas gasolineras fronterizas, la más emblemática y representativa es la de la familia Casares, situada a menos de un kilómetro de la antigua aduana de Valencia de Alcántara.
    Después de El Faro, la gasolinera de los Casares, con su supermercado-bazar, es el lugar de Extremadura más visitado por los portugueses y el que tiene las colas más largas. «¿Vai tudo ben, senhor Casares?», saluda un cliente luso. «Muito ben, meu amigo», responde el comerciante valentino. El ambiente en la gasolinera es cosmopolita: emigrantes ucranianos, camioneros suecos, guardias civiles que desayunan y vecinos de las 'freguesías' cercanas que acuden a hacer la compra. El padre de José Casares trabajó en la farmacia Castell de Cáceres hasta que en 1939 abrió una droguería en Valencia Alcántara. Después ya vino la gasolinera.
    En Portugal, venir a por gasolina a España sigue siendo rentable, pero depende de los kilómetros que haya hasta la frontera. La semana pasada, el periódico lisboeta Diário de Notícias publicaba un reportaje en el que calculaba que solo tiene cuenta llenar el depósito a los portugueses que vivan a menos de 31 kilómetros del surtidor español, en caso de que tengan un coche de gasolina. Si el vehículo es de gasóleo, entonces solo es rentable el viaje si se vive a menos de 18,6 kilómetros de la gasolinera española.
    Con los datos de precios medios semanales que facilita la Unión Europea, llenar en España un depósito de gasóleo de 60 litros supone para un conductor portugués un ahorro de 5,40 euros, que sube a 11,04 si se trata de gasolina. El cálculo que hace Diário de Notícias es con desplazamiento por autovía y, consiguientemente, pagando peaje. Si se circula por carreteras gratuitas, entonces la distancia de rentabilidad aumenta y el ahorro empieza a menos de 49,02 kilómetros para el diésel y de 62 para la gasolina.
    Pero atención: Portugal anuncia una subida del precio del combustible, que se empezará a aplicar a partir del uno de abril. En esa fecha, la gasolina y el gasóleo subirán 7,5 céntimos por litro. Así, el nuevo gobierno portugués espera recaudar 568 millones de euros solo por el IVA de los combustibles. Es de imaginar que después de Semana Santa, a partir del viernes uno de abril, las gasolineras extremeñas de la Raya volverán a presentar un espectáculo singular de colas interminables.
    Si con los precios actuales resulta rentable venir a llenar el depósito a Badajoz desde Estremoz, con la subida inminente, hasta los conductores de Évora tendrán un pretexto para venir a comprar a Extremadura: «Con lo que nos ahorramos en gasolina, podemos equipar al niño para el verano».
    En Portugal, la subida de los combustibles preocupa a las grandes empresas petrolíferas como Galp. En el país vecino, el 80% del combustible que se vende en las gasolineras se expende en la zona litoral, entre Viana do Castelo, al norte de Oporto, y Setúbal. Pero gran parte del 20% restante sentirá la tentación de acercarse a repostar a la frontera, donde la empresa Galp ya ha anunciado que reforzará los servicios en sus gasolineras españolas de la Raya.
    No estaría de más que, entre Valverde y Valencia, fueran pensando en contratar más personal ante la avalancha que se avecina. Y ya que vienen, pues nada, a comprar al súper de los Casares y a comer pajaritos fritos en el restaurante La Raya de Valencita la Quemada y huevos rotos en el Inocencio de Valverde del Fresno.

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