miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA OPERACION DEL REY,./ DESAYUNO DE DOMINGO CON JUAN ANTONIO CORBALÁN

TÍTULO; LA OPERACION DEL REY,.

España

El Rey será operado el martes en el Hospital Universitario Quirón de MadridÉxito en la operación de cadera del Rey, que duró dos horas y media


La Reina, los Príncipes de Asturias, la Infanta Doña Elena y la vicepresidenta del Gobierno acudieron al hospital para conocer el desarrollo de la operación,.

 foto del Rey,.

El doctor Miguel Cabanela resumió la pasada medianoche con estas palabras la operación realizada al Rey: «Todo ha salido afortunadamente bien, para Su Majestad, para nosotros, para el país». Acababa de realizar a Don Juan Carlos una cirugía para reemplazarle la prótesis de la cadera izquierda en la que padecía una infección. El especialista agregó que finalmente habían optado por sustituir la cadera en dos tiempos, de forma que ayer le retiraron la prótesis infectada y le colocaron una provisional, que dentro de ocho semanas será sustituida por la definitiva en una nueva operación.
Cabanela explicó que apenas se había ocasionado daño en el hueso al extraerle la prótesis anterior y que se había fijado con gran estabilidad la prótesis provisional, por lo que el Rey podrá estar cómodo y tener cierto grado de movilidad. «Nos gustaría que mañana, quizá por la tarde, se levantara con andador o dos muletas», indicó y añadió que «en unos días estará relativamene activo», afirmó. No obstante, añadió que para caminar con normalidad habrá que esperar seis semanas a partir de la segunda operación.

Ni cumbre ni 12 de octubre

El traumatólogo descartó que el Rey pueda asistir a la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará los días 18 y 19 de octubre en Panamá, ni a la celebración de la Fiesta Nacional el próximo 12 de octubre: «Un contundente no», dijo, porque «tendría que estar de pie, en actitud firme, un periodo largo... Es lo que he visto en la televisión».
El médico siguió poniendo ejemplos de lo que no debe hacer el Rey durante la convalecencia: «No me gustaría que fuera a Talavera de la Reina, por ejemplo, que estuviera tres o cuatro horas en un coche», precisó, «pero en Palacio con audiencias... Bueno -reconoció-, no sé exactamente lo que hace un Rey».

Antibióticos

Recordó que Don Juan Carlos necesitará antibióticos intravenosos durante seis semanas y «vacaciones de antibióticos» otras dos. Tras estas ocho semanas, se le podrá implantar la prótesis definitiva en una operación con menos riesgo que la de anoche. En cuanto a la rehabilitación, se mostró partidario de unos ejercicios «no agresivos», «como caminar en la piscina».
La eminencia mundial en cirugía de cadera calcula que el Monarca permanecerá entre cuatro y siete días ingresado, aunque podrían ser algunos más, pero no le dio importancia a esta cuestión. «Eso no tiene importancia; se irá a casa cuando se sienta cómodo para irse», manifestó.
El doctor, que compareció acompañado por su colega Robert Trousdale, que le ayudó en la operación del Rey, y con el doctor Ángel Villamor, se mostró dispuesto a volver a España desde Rochester (Estados Unidos) dentro de ocho semanas para implantar a Don Juan Carlos la prótesis definitiva «si Su Majestad lo estima oportuno», señaló.

«Muy contentos»

El equipo que operó al Monarca compareció pasada la medianoche en la sala de prensa del Hospital Quirón de Madrid, donde el Rey se recuperaba tras una operación que duró dos horas y media. Poco antes de que los especialistas facilitaran los detalles de la operación, la Reina, los Príncipes de Asturias y la Infanta Doña Elena abandonaron el centro sanitario. Y lo hicieron «muy contentos», según coincidieron Doña Sofía y Don Felipe, después de haber hablado con los cirujanos. «Ha ido todo como la seda», manifestó el Heredero de la Corona. Cuando los periodistas preguntaron a la Reina cómo había visto al Rey, Doña Sofía respondió: «Pero si no lo he visto todavía», e hizo referencia a las buenas impresiones que les habían transmitido los médicos.
Don Juan Carlos ingresó en el Hospital Universitario Quirón poco antes de las tres y cuarto de la tarde de ayer. Iba vestido con el mismo traje oscuro, camisa blanca y corbata fucsia con la que dos horas y media antes había recibido en el Palacio de la Zarzuela a los 16 nuevos embajadores que le entregaron las cartas credenciales.

Con los deberes hechos

El Rey estuvo trabajando hasta el último momento porque no quería dejar pendiente ningún asunto importante. Su objetivo era entrar en el quirófano con los deberes hechos. Cuando terminó el acto con los embajadores, hacia la una y cuarto de la tarde, tomó un almuerzo, siguiendo las recomendaciones de los médicos, que le habían pedido que no ingiriera ningún alimento después de las dos de la tarde con el fin de que estuviera preparado para la operación.
El Monarca llegó al hospital en un Wolkswagen Tuareg de color gris, acompañado por el jefe de su Casa, Rafael Spottorno. Cuando el vehículo se aproximó al centro sanitario, el Rey bajó la ventanilla, saludó con la mano a los periodistas que le esperaban y, a la pregunta de cómo se encontraba, respondió: «Bien. Ahí voy».
Lo cierto es que Don Juan Carlos también mostraba ayer el mejor de los ánimos posibles, a pesar de las circunstancias. Horas antes, en Zarzuela, hacía hincapié en el elevado número de periodistas que asistieron a la entrega de credenciales, su último acto oficial antes de pasar por el quirófano. «Normalmente no venís tantos... Mucho debe gustaros», comentó.
El vehículo que le trasladó desde su residencia pasó al garaje del hospital y, desde el interior del edificio, Don Juan Carlos se dirigió a la planta de Traumatología, donde quedó hospitalizado. Una vez ingresado, aún tuvo que esperar casi cinco horas antes de que le bajaran al quirófano, donde los preparativos de la intervención se llevaron casi una hora más. La operación empezó a las nueve menos diez de la noche.
A esas horas ya se encontraban en el hospital la Reina, que llegó a las ocho y veinte de la tarde; la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que acudió al centro sanitario media hora después (permaneció tres cuartos de hora), y la Infanta Doña Elena, que llegó cinco minutos después al volante de su coche, un Mini rojo.
En la puerta del hospital la Reina fue recibida por Pilar Muro, esposa del empresario secuestrado por los Grapo Publio Cordón, que es presidenta del Grupo Hospitalario Quirón. Justo cuando Doña Sofía accedía al hospital, un hombre desnudo irrumpió en la puerta mientras gritaba: «No más crímenes secretos de la CIA. No más crímenes secretos de la CIA». Al verse rodeado de policías, el individuo trató de huir y fue finalmente detenido.
Mientras esperaban que terminara la operación, la Reina acudió con su hija a cenar a la cafetería del hospital y, a las once menos cuarto, cuando la intervención estaba próxima a finalizar, llegaron al centro sanitario los Príncipes de Asturias. Mientras tanto, en el quirófano del hospital, el doctor Miguel Cabanela operaba a Don Juan Carlos junto a su colega de la Clínica Mayo, el traumatólogo estadounidense Robert Trousdale, con el que siempre suele operar en equipo.

Fuertes dolores

El objetivo de la intervención era sustituir la prótesis que el doctor Ángel Villamor implantó en la cadera izquierda del Rey el 23 de noviembre del año pasado y en la que recientemente se le había detectado una infección que le ocasionaba fuertes dolores y le reducía la movilidad. «Tengo unos dolores que me están matando», se pudo oír decir al Rey el miércoles de la semana pasada, mientras aguardaba en el jardín de su residencia la llegada de los Reyes de los Países Bajos, de visita oficial en España.

 TÍTULO: DESAYUNO DE DOMINGO CON JUAN ANTONIO CORBALÁN:

Juan Antonio Corbalán-- Nací en Madrid hace 54 años. Fui base del Real Madrid y gané la plata en Los Ángeles 84. Ahora doy conferencias sobre liderazgo y dirijo el Instituto de Rehabitalitación Funcional.
Su frase favorita es la siguiente: " Desde lo estético la celebración de la roja sobraba."
ahora mismo ponemos una gran entrevista a Juan Antonio Corbalán un gran jugador de baloncesto y una gran persona del mundo del deporte, etc.
Juan Antonio Corbalán-foto. también sale la periodista Nieves Herreros es quién le hace la entrevista, fue Capitán de la Selección Española de Baloncesto .... En el despacho donde realizamos la entrevista ...

Juan Antonio Corbalán: 'El aceite de oliva es como un tesoro'.

Ahora que acaba de ganar el Europeo de Basket, la selección sub-20 de baloncesto femenino y masculino, hablamos con uno de esos jugadores imposibles de olvidar en la memoria colectiva. Juan Antonio Corbalán, el mítico capitán de la selección española de baloncesto y del Real Madrid, nos habla de la importancia de la alimentación, el reposo y la actividad física para la salud. Considera que son los tres elementos sobre los que debe sustentarse la vida saludable. Desde siempre, como deportista, médico y empresario, su preocupación ha sido aunar deporte y salud. Habla a sus hijos de libertad y responsabilidad. Hoy trabaja como médico en su consulta privada y también como empresario desde “Make a team”, empresa de formación en liderazgo y trabajo en equipo, de la que fue presidente durante varios años. Acaba de regresar de Santander donde ha participado en un ciclo de conferencias en el que se ha hablado de salud y actividad física. Ahí ha reconocido que le gusta hablar del aceite de oliva aunque no siempre como médico. -. El aceite tiene un mensaje muy sencillo: es bueno para la salud, consumido de forma adecuada. Es un producto de sabor extraordinario que tiene una historia muy interesante. Un pueblo que se identifica con un cultivo que marca su proyección hacia el futuro. Distintas civilizaciones han hecho del pasado, un tesoro, una riqueza. El aceite de oliva es uno de esos productos que la Providencia nos ha puesto para nuestro deleite.
-. Parece que habla del aceite cómo si fuera un tesoro.
-. Sí, efectivamente, es como un tesoro.
-. ¿Ese oro amarillo lo aconseja en las dietas de los deportistas?
-. Es necesario pero no es suficiente. Hay que tomar otros muchos nutrientes. Desde luego, la grasa mejor, la que mejor sabe y la más saludable no es otra más que el aceite de oliva. Hay que enseñar a comer a la gente porque al final, lo que importa es prevenir la enfermedad.
LA DIETA EN EL DEPORTE
-. ¿Somos lo que comemos?
-. Somos lo que comemos naturalmente. Pero nuestro organismo vive a pesar de lo que comamos. El gran mérito del hombre como especie es que si nos cambian la dieta completamente podríamos sobrevivir. Comer de todo no es malo. Hay que entender que la alimentación es un elemento fundamental. Cada uno de nosotros somos un laboratorio de hacer cosas: movimiento, crecimiento, regeneración celular… para todo eso se necesita de una energía que nos viene dada por los alimentos. De cómo trabaje nuestro organismo y de cómo se metabolice, de cómo se desgaste y emplee dependerá nuestra salud. La alimentación es uno de los elementos fundamentales pero también cuentan los hábitos de vida y los factores medioambientales.
-. ¿El entrenamiento es fundamental para una larga vida?
-. Fundamental. Es tan importante el entrenamiento visible como el invisible. El visible tiene lugar mientras estás corriendo o jugando. Después, quedan otras horas donde no estás entrenando pero tu organismo esté preparándose para el próximo sobreesfuerzo, ese es el entrenamiento invisible. Ahí entran los hábitos de vida, la alimentación y un elemento fundamental en la actividad física: el descanso. El entrenamiento no se puede asimilar si no se dan esos tres elementos. Eso hace que sea eficaz. La prevención médica pasa por manejar bien esas tres actividades. Muchas enfermedades dependen de ello.
-. ¿El sueño tiene tanta importancia?
-. Desde luego, dormir mal te produce una alteración de los ciclos circadianos y te provoca un desequilibrio entre el tono simpático y parasimpático de tu organismo. Se puede llegar a situaciones completamente desajustadas. He tenido dos pacientes con este problema. Acaban no teniendo relación con los demás porque viven al contrario: duermen cuando los demás viven y al revés.
-. ¿Habría que enseñar este tipo de cosas en el colegio?
-. Soy absolutamente partidario de la asignatura de “Educación para la Ciudadanía” pero no solo para los niños sino para todos. Los mayores tenemos que aprender qué es ser ciudadano y qué obligaciones tenemos respecto a las personas. Con la salud pasaría igual…Los hábitos deberían tener un tratamiento especial. Cada vez más las sociedades científicas son más sensibles a estos temas…Tiene una gran repercusión sobre nuestra salud la forma de entender la vida. No tenemos en España el mejor modelo en el que movernos.
-. ¿Lo dice por el excesivo consumo de tabaco y alcohol?
-. Hay que tener siempre un equilibrio entre la libertad y la responsabilidad. Yo entiendo la curiosidad de un joven por beber y por fumar. Ahora llega lo que es la educación, hay que saber que no todas las bebidas alcohólicas son iguales y que el alcohol si lo bebes todos los días, recarga tu hígado y le obliga a trabajar más. Al final, el mensaje no es otro que la gente que vive más sanamente, logra vivir mejor. El vencedor de esta lucha tiene que saber que uno no puede ser libre a costa de matarse a sí mismo o de perjudicar a los demás.
-. ¿Le ha sido fácil educar a sus hijos o todo lo contrario?
-. Soy una persona que siempre he tenido mucha suerte en la vida. He sido y soy una persona muy feliz. Respecto a la educación de mis hijos, Nacho y Beatriz, de 27 y 23 años, he tenido la sensación de no haberles educado. Hubo un momento cuando cumplieron 18 años, que les dije que nunca más les iba a fiscalizar porque ya les tocaba ser responsables de sus actos y quería que ellos gestionaran su vida. Les pedí respeto a sus padres y a ellos mismos, nada más.
PERTENEZCO A ESA GENERACIÓN QUE PUDO JUGAR EN LA CALLE”
En el despacho donde realizamos la entrevista hay fotos que recogen momentos irrepetibles de la vida de Corbalán. Medallas olímpicas, diplomas…fotos con los Reyes, con Antonio Díaz Miguel…
-. ¿Qué importancia ha tenido el deporte en su vida?
-. Siempre he visto el deporte como algo natural en mi vida. Pertenezco a esa generación de personas que de niños podíamos jugar en la calle. De todo eso, surgió una forma de entender la vida ligada a la actividad física.
Juan Antonio desde muy joven comenzó a practicar deporte. Ràpidamente comenzó a destacar tanto en fútbol como en baloncesto. En el Colegio San Viator, donde estudiaba cosechó sus primeros triunfos.
-. ¿A los 17 años cambia su vida cuando le descubre el seleccionador nacional Antonio Díaz Miguel?
-. Pertenecía a la selección nacional junior y cuando jugué el preolímpico en León, se me dio bastante bien. Antonio Díaz Miguel estaba reestructurando el equipo nacional senior y me invitó a que fuera con ellos. Mi puesta de largo tuvo lugar sin que hubiera jugado antes en un equipo de primera división.
-. ¿Qué significó para usted?
-. Fue como un terremoto. No era normal que un adolescente jugara en el equipo nacional sin pasar por primera división. Soñaba con que tarde o temprano llegara ese momento tan estelar. No era lo mismo ser un jugador de primera división, donde hay 300, que ser un internacional, donde hay diez.
-. ¿Siempre tuvo facilidad para distribuir juego cuando era capitán de la Selección y capitán del Real Madrid? ¿En su vida personal también se le ha dado bien?
-. Nunca nado en la superficie. Cuando veo a una persona no solo veo su aspecto sino que me pregunto qué tendrá dentro. Tengo una mente muy abstracta y poseo cierta capacidad para ordenar el caos. Sin embargo, lo que me atrae es convertir el caos en orden. Un orden desordenado para que se produzca el desarrollo. El orden – desde el punto de vista biológico- es muerte y el desorden es vida. Mi trabajo en el baloncesto es desordenar el orden para crecer y ordenar el caos para poder convivir.
Me comenta que sigue entrenando con sus antiguos compañeros. No ha querido dejar de practicar el deporte que tantos éxitos le dio, aunque sin tanta presión como antes.
PRIMERA GENERACIÓN DE ESTRELLAS
-. Eran las estrellas del momento y nunca se les subió a la cabeza, ¿cómo lo lograron?
-. Fuimos la primera generación de no futbolistas que llegamos a ser tan populares como ellos. Por lo menos, hasta que llegó la quinta del Buitre y nos superó. Lo supimos asimilar muy bien porque el baloncesto era un deporte que se movía a caballo entre ser aficionado y profesional. Necesitábamos otro ambiente, otra actividad y nos preparábamos para ello porque sabíamos que el deporte no nos iba a hacer ricos.
-. ¿Por ese motivo, muchos estudiaron una carrera universitaria como fue su caso?
-. Estudié Medicina. Por lo tanto, vivía entre dos ambientes y eso me ponía los pies en el suelo. Ahora no, el deportista es una estrella y difícilmente se le va a ver haciendo una cola en el ayuntamiento o gestionando un trámite de la comunidad. Nuestra generación se movió en una situación magnífica de realismo porque podíamos ser muy queridos pero teníamos claro que éramos una más de todos los millones de “hormigas” que nos movíamos por la calle.
-. ¿No cabía tenérselo creído a pesar de ser famoso?
-. Podía uno pertenecer a la élite del baloncesto pero, a la vez, hacer la misma vida que todo el mundo.
-. ¿Cómo surge la vocación por la Medicina?
-. Mi vocación por la medicina surgió a la vez que el interés por el baloncesto. No soy vocacional porque no creo en la vocación, creo más en la curiosidad. Pienso que cualquier actividad en esta vida, cuando la aprendes, piensas que es una maravilla y si no, mejor irse a otro sitio. Soy médico y creo que colaboro a hacer una buena tarea pero sería también feliz si fuera un buen arquitecto o ingeniero. Lo importante es implicarse en lo que uno hace.
-. Se especializó en la medicina deportiva y medicina del trabajo…De una manera o de otra debía estar ligado al deporte.
-. Encontré un nicho en la cardiología, concretamente en la fisiología del ejercicio. Es decir, la valoración funcional del paciente inicialmente cardíaco. La pérdida de capacidad para hacer cosas es el primer elemento que subyace detrás de la enfermedad.
-. Hemos visto algunos casos de deportistas que han muerto en el campo o en la cancha de baloncesto… ¿Cómo es posible que no estuviera detectada la enfermedad?
-. Primero, estamos más informados. Segundo, no somos conscientes de que esto ocurre en toda la sociedad. Tercero, dentro de la información el deporte es algo muy mediático y cuarto, cada vez hay más gente que hace deporte. Por lo tanto, se juntan muchos factores para que aparezcan muchos casos como éste. El deporte sin un diagnóstico previo, sin un reconocimiento apropiado del deportista puede ser un factor de muchas complicaciones y efectos secundarios no deseables.
-. ¿No se supone que los deportistas de élite están muy controlados?
-. Bueno, para empezar uno de los grandes problemas que tiene nuestro deporte es que los deportistas de altísimo nivel están bien controlados. Sin embargo, la mayor parte de las personas que realizan deporte en España no están controladas en absoluto. Me consta que las fichas federativas de muchos que necesitan una supervisión médica, están falsificadas. Por lo tanto, ese es un nicho que alguna vez dará un problema serio. Todo niño que hace deporte de forma reglada debería tener un reconocimiento médico con los estándares marcados por la bibliografía científica. Somos un poco chapuzas todavía.
-. Hemos asistido a muertes súbitas que nos han dejado impresionados.
-. Los casos que hemos visto en prensa, el caso Puerta por ejemplo, obedece a un grupo de enfermedades que nunca dan la cara si no haces exploraciones muy concretas y muy específicas, que no siempre están justificadas. No dan esas enfermedades ningún tipo de sintomatología y su primer síntoma puede ser la muerte súbita. Eso se puede prevenir con una historia clínica convencional y un electrocardiograma.
-. ¿Se puede reconocer de alguna manera que uno puede tener algún tipo de enfermedad cardíaca?
-. Sí, desde luego, si uno padece mareo, dolor de cabeza o se le hinchan los tobillos, ¡hay que ir al médico!
-. ¿Cuáles son las claves de la salud?
-. Insisto en que son tres: La dieta, el reposo y la actividad física.
-. Juan Antonio Corbalán usted se sabe la teoría ¿pero la practica?
-. ¡Por supuesto! – se echa a reír.
El basket español y el deporte en general están de enhorabuena. No paran de cosechar éxitos nuestros deportistas. Corbalán fue uno de los pioneros en hacer más fácil el camino a las generaciones siguientes y en protagonizar uno de los momentos más gloriosos del baloncesto español.

Su desayuno es el siguiente: Salto entre dos:

Un yogur con poco de mueslí, fruta y un café. A veces cambio de yogur por una tostadilla con aceite de oliva o algo así,. Con esto me voy arreglando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario