sábado, 20 de junio de 2015

ENREDATE - DESAYUNO - CENA - SABADO - El rostro femenino del dinero,./ QUE HAY NUEVO - FESTIVAL DE ALMAGRO - BLANCA PORTILLO ACTRIZ,.

TÍTULO: ENREDATE - DESAYUNO - CENA - SABADO - El rostro femenino del dinero,.

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Susan Sarandon, actriz y feminista

Susan Sarandon apoya el rostro femenino del dinero

Pese a su más que probado activismo social, Susan Sarandon siempre se ha negado a lucir la etiqueta feminista. Recuerdo que, cuando hace cinco años la entrevisté durante la promoción de una película, su explicación me dejó estupefacta. "El problema de muchas mujeres que se denominan feministas es que no tienen sentido del humor y eso hace que las feministas tengan mala reputación. Por eso, digo que yo no soy feminista, soy humanista. Mi hija siempre dice que las feministas son mujeres estiradas que odian a los hombres. Y es verdad. Obviamente, han abanderado la lucha por la igualdad de derechos, pero no puedes aborrecer a los hombres, porque son la mitad de las personas y les necesitamos. Las mujeres que realmente persiguen un cambio son divertidas y tienen sentido del humor", explicaba mientras mi admiración por ella se diluía.

Resultat d'imatges de cafe con dulcesQue Shailene Woodley utilice esos mismos argumentos para no declararse feminista es una cosa, pero que lo haga un icono del activismo como Susan Sarandon es, sin duda, otra muy diferente. O puede que, simplemente, Sarandon sea más de hechos que de palabras o de etiquetas. Es la única conclusión posible después de leer que la actriz se ha convertido en la cara visible de la iniciativa womenon20s. La campaña persigue una cosa muy sencilla: sustituir a Andrew Jackson, séptimo presidente de Estados Unidos, por una mujer ilustre en los billetes de 20 dólares a partir de 2020, coincidiendo con el centenario de la aprobación de la enmienda que garantizó el derecho al voto femenino.
De momento, las candidatas mejor posicionadas en la votación impulsada por este iniciativa son Eleanor Roosevelt, por haber reinventado el papel de 'first lady' y haber formado parte del comité que redactó la declaración universal de Derechos Humanos, la abolicionista y, más tarde, sufragista Harriet Tubman, la activista por los derechos civiles Rosa Parks y Wilma Mankiller, primera jefa de la nación Cherokee.
Hace unos días, Sarandon tuiteaba una imagen suya con el billete de 20 dólares e invitaba a todo el mundo a imitar el gesto como símbolo de compromiso con la iniciativa. Y más tarde, escribía una columna en el 'Daily Beast' argumentando por qué había decido implicarse. Todo empezó cuando vio el vídeo de la campaña ¿Dónde están las chicas en el dinero?, donde un grupo de niños se pregunta por qué no hay mujeres en los billetes americanos, que por cierto no han cambio de protagonistas desde 1929.
Resultat d'imatges de sopas de pollo"La igualdad de género es una lucha que las mujeres han abanderado durante mucho tiempo. Ha sido un camino largo y sinuoso que muchas mujeres brillantes durante las últimas décadas han abierto empujando esa gran roca cuesta arriba", explicaba Sarandon en su carta abierta. "Es el momento de poner a las mujeres en un sitio que hasta hoy ha estado reservado a los hombres que moldearon la historia de este país. Ese sitio está en nuestros billetes y este nuevo retrato puede ser un símbolo de los grandes cambios que están por llegar".
Las activistas británicas ya lo consiguieron con una campaña similar que verá sus frutos cuando, en 2017, el rostro de Jane Austen empiece a imprimirse en los billetes de diez libras. La campaña obviamente no es vinculante y la decisión solo está en manos del presidente de turno. Dicen los analistas políticos (que parece que opinan de todo) que teniendo en cuenta que esta es la última legislatura de Obama y que ya no tiene que competir por la reelección, este podría ser el momento oportuno para hacer un gesto como este. Veremos…

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La Felicidad a escena,.

Blanca Portillo - foto

Blanca Portillo
Blanca Portillo en Almagro (cropped).jpg
Nombre de nacimiento Blanca Portillo Martínez de Velasco
Nacimiento Madrid, Flag of Spain.svg España
15 de junio de 1963 (52 años)
Apodo(s) Blanca Portillo
Ocupación Actriz
Año de debut 1984
Premios
Festival de Cannes Mejor actriz (ex aequo)
2006 - Volver
Festival Internacional de San Sebastián Concha de Plata a la mejor actriz
2007 - Siete mesas de billar francés
Otros premios Medalla de oro al mérito en las Bellas Artes (2014)
Premio Nacional de Teatro (2012)
Ficha en IMDb
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Blanca Portillo
Blanca Portillo Martínez de Velasco (Madrid, España, 15 de junio de 1963) es una actriz, productora y directora española.

Biografía

Nació el en Madrid, ciudad en la que empezó a apuntarse a pequeñas producciones amateurs de teatro. Para realizar su deseo de convertirse en actriz, Blanca Portillo se matriculó en la RESAD, donde se graduó en Arte Dramático. Con el título en la mano consigue papeles en funciones como Bodas de sangre (1984), El mal de la juventud (1985), Lope de Aguirre, traidor (1988), Marat-Sade (1992) o Las troyanas (1993). Entre ellas destacó su doble papel de Cuento de invierno (1992), en la que encarnó a:1) una reina que moría de pena tras verse acusada injustamente de adulterio y padecer la muerte de su primer hijo; 2) la hija de ésta que había vivido durante años creyéndose una campesina y que lograba restablecer la armonía en la tierra.
En 1994 protagonizó al lado de Joaquín Kremel la obra de David Mamet, Oleanna, en la que encarnó a Carol, una estudiante que reclamaba una mayor nota a su profesor quien le otorgaba sobresaliente. Portillo debía interpretar a un personaje cuya percepción sobre el mismo varía en cada acto, de tal manera que el espectador dejaba de ver en ella a una víctima acosada por un abuso de poder para apreciarla como una arribista que no se para ante nada para subir peldaños.
Concluida la función, Portillo participó en obras teatrales como Una bala perdida (1995), El embrujado (1995), Terror y miseria del Tercer Reich (1995), Mujeres frente al espejo (1996), y Un fénix demasiado frecuente (1997). Entre medias debutó en el cine con Entre rojas.
A este título se le sumó El color de las nubes (1997), en la que encarnó a una madre divorciada que desatendía a su hijo. El papel le valió una candidatura al Premio Goya a la mejor actriz revelación y a los premios de la Unión de Actores, en cuya edición recibió el galardón a la mejor actriz secundaria por la obra teatral Eslavos, una reflexión sobre el final de siglo y de la caída del régimen comunista en la URSS.
A pesar del éxito en el cine y del premio obtenido, Blanca Portillo regresó a los escenarios con Madre, el drama padre (1998) -basada en el texto de Enrique Jardiel Poncela- y No hay burlas para el amor (1998). Paralelamente debutó en la dirección teatral con Hay amores que hablan (1997) y Shakespeare a pedazos (1999).
Al año siguiente Luis San Narciso la fichó para la serie de televisión 7 vidas, donde interpretó a Carlota, una peluquera insegura pero a su vez afectiva y racional que se casaba con un tabernero (Gonzalo: Gonzalo de Castro) al que pretendía educar y cuya relación se enturbió en principio ante la negativa de él a tener hijos -y que terminó aceptando debido a un embarazo inesperado-, y por las ansias de explorar una nueva relación con otro hombre. Blanca se sumó a todo el elencó en el movimiento del No a la guerra en 2003, el mismo año en que puso voz en castellano a uno de los personajes del filme de animación Buscando a Nemo.
La actriz compaginó el rodaje de la serie con su trabajo en obras de teatro como El matrimonio de Boston, El sueño de una noche de verano (2002), Desorientados (2003) y Como en las mejores familias (2003) donde coincidió con buena parte de sus compañeros de televisión. En ella encarnaba a Yolanda, una mujer casada que "tenía frío" en su relación conyugal con Philippe y ante el mundo. Gracias a dicho papel la actriz obtuvo una candidatura al Fotogramas de Plata y el premio de la Unión de Actores. Al final del año dirigió la obra Desorientados (2003).
En 2004 decidió abandonar la serie para emprender un proyecto teatral en Argentina titulado La hija del aire, basada en un texto de Calderón de la Barca. En ella interpretó a Semíramis, la reina de Babilonia, una monarca que desafiaba a su destino ejerciendo su poder. La actriz compaginó la obra con el rodaje del filme Elsa y Fred (2005), en la que encarnó a una mujer que se oponía a la relación entre su progenitor y una anciana de su misma edad.
Al regresar a España escenificó la obra en Madrid y decidió interpretar a un hombre -más concretamente a un inquisidor del siglo XVII- en el filme Alatriste (2005), basada en la novela de Arturo Pérez-Reverte. Se rapó el pelo para afrontar su papel. La Unión de Actores le concedió un tercer premio a la mejor actriz de teatro.
Compaginó este trabajo con su participación en una obra de teatro del colectivo Animalario titulada Hamelin, inspirada en el caso de pederastia del barrio del Raval de Barcelona que hizo perder el peso político a una asociación de vecinos en clara oposición a los planes urbanísticos del ayuntamiento. El director de la función, Andrés Lima, declaraba que su principal interés era denunciar la perversión en la educación de los niños.
Más recientemente Pedro Almodóvar la llamó para interpretar a la vecina de Chus Lampreave en la película Volver (2006) en la que interpretó a Agustina, una mujer del pueblo que busca a su madre y a la que le detectan un cáncer. Un ser solitario -tan austero hasta llevar la cabeza rasurada- en cuyos últimos días encuentra el cariño de sus antiguas vecinas y que la vinculaban de nuevo con el repertorio de mujer decidida con iniciativa propia.
Concluido este trabajo fichó para Los fantasmas de Goya, dirigida por Miloš Forman, en la que encarnó a la reina María Luisa de Parma., etc,.

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