domingo, 28 de diciembre de 2025

El paisano - Viernes - 2 - Enero - Gérgal (Almería) ,. / HOSPITAL - Salud - Hallan muerto a uno de los dos desaparecidos por el temporal en Alhaurín el Grande ,. / VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - El retrato de la comarca del Campo del Dalías en "Me acuerdo perfectamente" ,. / VUELTA AL COLE - Caravana educativa - Jávea ,. / EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles - 7 - Enero - Jorge Dioni ,. / EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes - 2 - Enero - Isabel Coixet - Rob Reiner, un genio inclasificable ,.

 

 TITULO: El paisano - Viernes -  2 - Enero -  Gérgal (Almería),.

Viernes - 2 - Enero a las 22:10 horas en La 1 , foto,.

  Gérgal (Almería),.

 Gérgal - Wikipedia, la enciclopedia libre

 En Gérgal (Almería) conocemos a Marta, de 32 años, madrileña y formada en Ingeniería Informática. Criada en la capital, siempre pensó que su futuro estaba ligado a la ciudad, pero pronto comprendió que una vida sedentaria y encerrada entre cuatro paredes no encajaba con ella. Apasionada de los deportes al aire libre y del contacto con la naturaleza, decidió dar un giro radical a su vida y mudarse a Almería, concretamente a Gérgal, muy cerca del parque natural de Tabernas. Allí dejó atrás la informática y puso en marcha un negocio de actividades al aire libre. Hoy pertenece al club de alpinismo y trabaja como guía de escalada, barranquismo, senderismo y espeleología. Marta ha ganado dos campeonatos de Andalucía, uno de barranquismo y otro de espeleología, y asegura que el mayor riesgo de su vida fue, precisamente, atreverse a cambiar de rumbo.

TITULO: HOSPITAL - Salud -  Hallan muerto a uno de los dos desaparecidos por el temporal en Alhaurín el Grande ,.

 Hallan muerto a uno de los dos desaparecidos por el temporal en Alhaurín el Grande ,.

El cuerpo del hombre se ha encontrado a un kilómetro de donde se localizó la furgoneta, que estaba destrozada.

Siguen las tareas para localizar al otro hombre con el que viajaba así como al motorista desaparecido en Íllora al ser arrastrado cuando intentaba cruzar el Arroyo de la Cañada.

 Hallan muerto a uno de los dos desaparecidos por el temporal en Alhaurín el  Grande

foto / La Guardia Civil ha hallado el cuerpo sin vida de uno de los dos hombres que estaban desaparecidos después de que un río arrastrara la furgoneta en la que viajaban en Alhaurín el Grande debido a las intensas lluvias en la provincia, han informado fuentes del instituto armado.

La furgoneta en la que se trasladaban los dos hombres, de 53 y 54 años, había sido localizada en la mañana de este domingo volcada en el cauce del río Fahala y no se tenía noticias de ellos desde anoche.

El cuerpo ha sido encontrado aproximadamente a un kilómetro de donde se localizó la furgoneta, que estaba destrozada, según fuentes del operativo de búsqueda.

El dispositivo continúa las labores para localizar al otro desaparecido, aunque con la llegada de la noche tendrá que paralizarse mucha actividad por seguridad.

La Guardia Civil ha movilizado un amplio dispositivo de búsqueda con patrullas, helicóptero y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), que están desplegados por la zona.

Además, participan decenas de voluntarios del pueblo, Policía Local, Bomberos del consorcio provincial y personal de SOS Desaparecidos con perros.

Los dos desaparecidos, de los que no se tenían noticias desde las 23.00 horas de este sábado aproximadamente, cuando más llovía, son amigos e irían juntos en el vehículo, según ha señalado a EFE el alcalde de la localidad, Anthony Bermúdez.

La furgoneta ha sido arrastrada al intentar cruzar el río, donde anoche se registraron intensas precipitaciones, y ha sido hallada a 1,6 kilómetros de distancia, vacía y con severos daños, con el techo destrozado, de acuerdo con el alcalde del municipio malagueño.

Los familiares de los desaparecidos acudieron esta mañana a interponer denuncia al conocer la complicada situación climatológica y no poder localizar a los dos hombres. Durante la toma de la denuncia, la furgoneta fue hallada, han indicado fuentes de la Guardia Civil.

Al parecer, los dos hombres habían estado en un concierto en un bar de la zona y uno de ellos iba a llevar al otro a su vivienda, en una zona rural, ha detallado el regidor. 

BUSCAN A UN MOTORISTA EN ÍLLORA

Varios operativos han iniciado este domingo, 28 de diciembre, la búsqueda de un motorista que ha caído al río y ha sido arrastrado por la corriente en la localidad granadina de Íllora, según han confirmado fuentes del Servicio de Emergencias 112 Andalucía a Europa Press.

Por su parte, fuentes del instituto armado han detallado también a esta agencia que se trata de un joven vecino de Zujaira que fue arrastrado por la corriente del Arroyo de la Cañada, cuando intentaba cruzarlo en motocicleta junto a un amigo.

Los hechos se han producido en la carretera GR-3409 (Puerto Lope-Obéilar), cuando ambos jóvenes intentaban atravesar el cauce del arroyo, desbordado por las fuertes precipitaciones. Uno de ellos fue arrastrado por la corriente, mientras que su acompañante ha logrado ponerse a salvo y ha comunicado la desaparición de su amigo sobre las 13,00 horas de la tarde, según ha precisado también el 112.

La sala coordinadora ha desplazado hasta la ubicación efectivos de la Guardia Civil, Bomberos de Granada, Policía Local de Íllora, la Unidad Aérea de la Guardia Civil, el Equipo Pegaso, patrullas de Seguridad Ciudadana, efectivos del Grupo de Rescate en Montaña de la Guardia Civil y servicios sanitarios, quienes se encuentran trabajando en las labores de rastreo y localización del desaparecido.

Con ello, la Guardia Civil continúa monitorizando la situación y ha indicado a la ciudadanía la importancia de extremar las precauciones durante episodios de lluvias intensas, especialmente evitar cruzar cauces de agua, aunque aparentemente parezcan transitables, ya que pueden representar un grave peligro debido al aumento repentino del caudal.

TITULO: VACACIONES - EUROPA DE PELICULA - El retrato de la comarca del Campo del Dalías en "Me acuerdo perfectamente",.

 El retrato de la comarca del Campo del Dalías en "Me acuerdo perfectamente",.

  El director José Sánchez Montes se basa en su propia historia familiar para hacer un recorrido por una de las comarcas que hoy en día es referente de la agricultura mundial.

 

foto - El patio con la familia,.

"Me acuerdo perfectamente" narra las raíces familiares del realizador granadino José Sánchez Montes y, de paso, las de Campo de Dalías y Balerma, zona en la que su tatarabuelo compró 1.000 hectáreas a finales del siglo XIX.

El director cuenta en primera persona la transformación a todos los niveles de una comarca convertida hoy día en referente de la agricultura mundial, a través de un recorrido cargado de testimonios, recuerdos, documentos gráficos y audiovisuales.

 

TITULO:  VUELTA AL COLE - Caravana educativa -  Jávea ,.

Caravana educativa - Jávea ,.

 Caravana educativa - Jávea

foto / Luis Quevedo conduce “Caravana Educativa” rumbo a una de las ciudades donde luce el sol casi los 365 días del año, Jávea. Aquí se encontrará a Angélica Fernández, una profesora de inglés cuyo objetivo es que sus alumnos tengan una buena relación con el idioma y aprendan siendo ellos los protagonistas. En todos los talleres Jávea y los “tourists” jugarán un papel principal, por ello se convertirán en agente de viajes o “travel agents”. En el primer taller aprenderán todo el vocabulario que cabe en una maleta, desde “sunglasses”, muy necesarias en Jávea, hasta toalla, bañador o gorra. Harán una batida por la playa para descubrir el vocabulario relacionado con la basura, aprenderán consejos para protegerse del sol y como buenos agentes turísticos recopilarán información sobre Jávea para hacer un folleto, en inglés, que incluya temas de interés como "sports", "typical food" y "routes". Y para finalizar, con todo lo aprendido sobre Jávea, crearán un anuncio publicitario para atraer a más turistas.

 

TITULO: EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles - 7 - Enero  - Jorge Dioni ,. 

En la tuya o en la mía  - Miercoles    -  7 - Enero  ,.

 En la tuya o en la mía', presentado por Bertín Osborne, acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en La 1 a las 22:30, el miercoles - 7 - Enero   , etc.

 EN PRIMER PLANO - A FONDO - REVISTA XL SEMANAL PORTADA ENTREVISTA - En la tuya o en la mía - Miercoles -7 - Enero - Jorge Dioni,.

Jorge Dioni,.

 

fotos - Jorge Dioni retratado en el centro de Madrid : “En España el neoliberalismo tiene dos corrientes: el Partido Turístico y el Partido Inmobiliario”,.

Tras el éxito de ‘La España de las piscinas’, el autor publica ‘El malestar de las ciudades’, un viaje hasta ese centro de la gran urbe que abraza al turista y ahoga al vecino, cambio a más ( cambios a menos ),.

“¿Os podéis apartar un momento, que yo también quiero hacer mi foto?”. Estamos retratando a Jorge Dioni López en un rincón de la madrileña plaza Mayor y un hombre de mediana edad con un móvil 5G en la mano, tras esperar su turno unos instantes, nos insiste en que acabemos de una vez. No hay acritud en sus palabras, pero sí la velada exigencia del que reivindica un derecho. “Espere un momento”, responde el fotógrafo, “estoy trabajando, ya casi tengo lo que buscaba”. “Oye, que yo me estoy gastando mucho dinero en Madrid y no tengo todo el día”, zanja el (presunto) turista. Quiere su foto, que viene a ser la misma que la nuestra. Y la quiere ahora.

A Jorge Dioni (Benavente, Zamora, 48 años) la anécdota le resulta deliciosa. Cree que ilustra a la perfección una de las tesis centrales de su nuevo libro, El malestar de las ciudades, un ensayo sobre urbanismo, turismo, superficies comerciales y otros accidentes del cuerpo y del alma que publica Arpa Editores. Las ciudades ya no pertenecen a sus residentes. Son escaparates en los que todo está en venta, y los visitantes se sienten accionistas que han adquirido derechos de propiedad. Un rincón de la plaza Mayor susceptible de convertirse en una foto que irá a parar a Instagram es un bien de consumo como cualquier otro, y cuando alguien está invirtiendo una pequeña fortuna en unas vacaciones en Madrid es hasta cierto punto lógico que considere que todo, incluso los encuadres ajenos, le pertenece.

Minutos después, ante un par de cañas y una tapa de embutido en una terraza del barrio de La Latina, Dioni nos habla del malestar de Madrid, un síndrome difuso pero muy perceptible que podría tener cura “si entre todos encontrásemos la manera de resistirnos al modelo dominante y construyésemos una ciudad un poco más amable y humana que no expulsase a sus ciudadanos a la periferia”. Ese modelo, que describe sin ambages como el “urbanismo neoliberal”, construye ciudades en las que, sostiene, “cada vez ocurren más cosas y vive menos gente”. Según él, Madrid es una urbe “muy terciarizada”, que depende de su capacidad para “captar flujos”, del movimiento permanente, como ya mostró la pandemia: “Si no se mueve, se muere”. Dioni afirma en su libro que Londres y la capital de España son “las ciudades más segregadas y desiguales de Europa”. No es casual: son el fruto de la aplicación del modelo de Margaret Thatcher y Esperanza Aguirre. Es decir, la madre ideológica de la revolución conservadora y su gran albacea en España.

Dioni fue periodista deportivo en el diario Sport. Hoy es articulista, editor y corrector, realiza tareas de comunicación corporativa y da clases de Narrativa en la Escuela de Escritores. Se crio en Benavente, vivió 10 años en el centro de Barcelona y se instaló en 2000 en Parque Oeste, un barrio de nuevo cuño en Alcorcón, muy cerca de Madrid, “pero en una constelación mental algo distinta”. Hace año y medio publicó su primera obra de no ficción, La España de las piscinas, uno de los libros más citados y celebrados de 2021, premio al mejor ensayo del Gremio de Librerías de Madrid. En aquella ocasión, Dioni describía la “periferia azul” (por el color de sus piscinas) de las grandes ciudades españolas, producto del bum inmobiliario y sede de una clase media aspiracional que ha huido de la colmena para abrazar la utopía del suburbio estadounidense, con sus chalés, sus alarmas, sus colegios concertados, su centro comercial y sus hipotecas. Con El malestar de las ciudades, el escritor ha querido recorrer el corto trecho que separa las periferias de sus núcleos urbanos para seguir indagando en cuál es nuestro modelo y cómo condiciona nuestras vidas.

¿Qué tal le han tratado a usted las ciudades?

Me crie en un pueblo grande. Al final de la adolescencia fui a Barcelona y estuve allí 10 años. Viví en el centro, iba andando al trabajo. Hace 23 años me mudé a la periferia de Madrid y aquí sigo. Barcelona me trató bien, disfruté la ciudad. Madrid me fascina y me agobia. Mi barrio periférico me trata muy bien, es una pequeña comunidad con su calle mayor que la vertebra, su comercio de proximidad, su parque público… Un lugar en el que conoces a tu frutero y a tu panadera.

Fue cronista deportivo. ¿Qué le enseñó el fútbol?

El deporte es una gran escuela. Pero tal vez la lección más duradera de esa etapa fue política: viví en tiempo real la emergencia del populismo en la España democrática. A alguien que ha escrito de fútbol en la era de los Jesús Gil, Lopera, Caneda, Cuevas y Del Nido no pueden sorprenderle fenómenos contemporáneos como Bolsonaro o Donald Trump. Lopera llegó a teatralizar la salvación económica del Betis con una falsa llamada en directo en la que daba luz verde al pago de miles de millones de pesetas: “Ya está, hemos salvado al Betis”. Populismo vanguardista de manual.

Dice usted que siempre ha aspirado a escribir ficción, pero el ensayo, la no ficción, se cruza una y otra vez en su camino.

Tengo ahí mi proyecto de novela, aparcado de nuevo, porque estos años leyendo sobre urbanismo y política neoliberal me han atrofiado la imaginación. Una amiga del taller de escritores me recomienda que lea ahora mucha narrativa y, sobre todo, poesía, para desengrasar ese músculo.

El urbanismo neoliberal ha ido apostando por convertir las ciudades en un producto al que se da acceso al que puede pagarlo

¿Cómo se gesta El malestar de las ciudades? ¿Hasta qué punto es hijo del éxito de La España de las piscinas?

Bueno, mi primer libro tuvo una gran repercusión. Eso me dio la oportunidad de viajar por toda España participando en presentaciones, ponencias y actos de todo tipo. Soy más bien introvertido, pero he disfrutado la oportunidad de abrirme al mundo, conocer gente nueva y ver de cerca lugares que apenas conocía. Eso ha supuesto un estímulo para mi curiosidad. Mi abuelo tenía un bar, y de él heredé la costumbre de observar dónde está el trasiego, dónde se reúne la gente, dónde hay actividad económica y qué uso se hace del espacio público. No me planteaba seguir escribiendo sobre modelos urbanísticos porque no soy arquitecto, no soy urbanista. Pero mis viajes llevaron a nuevas reflexiones, y esas reflexiones, a nuevas lecturas, y poco a poco se fue imponiendo la idea de hacer otro ensayo. Primero iba a ser sobre centros comerciales; después, sobre el efecto depredador del turismo, y, por último, encontré en las ciudades, en su apuesta por crecer convirtiéndose en objetos de consumo y expulsando a parte de sus residentes, un escenario de reflexión general que me permitió conectar todos los puntos.

Cuenta usted en su prólogo que uno de los detonantes fue la condescendencia arrogante con la que se suele hablar de la clase media, de sus hábitos y su estilo de vida.

Sin duda. En concreto, el desprecio elitista a los centros comerciales y al turismo, cuando casi todos, en algún momento, somos turistas o consumidores acríticos y frívolos. Hace unos meses se abrió un nuevo centro comercial en Torrejón de Ardoz y fue saludado por la prensa como “un nuevo corral para la clase media”. Pues miren, el centro comercial de mi PAU de Alcorcón es lo más parecido a las calles mayores que conocí en mi infancia, un lugar al que acudes a pasear, dejarte ver y hacer cosas. De hecho, estuve a punto de centrarme en cómo los grandes almacenes habían supuesto una liberación para las mujeres a las que el modelo suburbano estadounidense había encerrado en casa en los años cincuenta y sesenta, esos ángeles del hogar que enloquecían por la soledad y la reclusión, que se atiborraban a ansiolíticos y que encontraron en el mall un lugar en el que podían socializar sin supervisión masculina. Ese es otro libro, sin duda, pero mi interés por el turismo, el gran comercio y, en general, los hábitos de la clase media está sin duda en El malestar de las ciudades.

¿Sin clase media no hay ciudades?

Esa sería una de las tesis del libro. Las ciudades trajeron la democracia y la extensión de la democracia trajo a la clase media. Hoy, cuando debatimos sobre la crisis de esos dos pilares de la sociedad occidental nos resistimos a identificar la verdadera causa, que es el modelo. El urbanismo neoliberal ha ido apostando gradualmente por convertir las ciudades en un producto al que se da acceso al que puede pagarlo. Y como se trata de un producto cada vez más caro, nos hemos acercado peligrosamente al punto de saturación, el momento en que la clase media ya no pueda pagarlo.

Usted lo describe como un proceso de autodestrucción gradual.

Exacto. Si tu apuesta no consiste en producir, sino en vender la propia ciudad, acabarás consumiéndola hasta que ya no quede nada. Ese es el efecto a largo plazo de la especulación inmobiliaria y el turismo masivo, y a eso me refiero cuando hablo de urbanismo neoliberal. El mismo modelo, por cierto, que ha adoptado el país en su conjunto. En el libro explico que la mejor materia prima de España son la propia España y los españoles. No producimos casi nada sólido, exprimimos el territorio y a sus habitantes.

¿Es un proceso reversible?

Sí, por supuesto. Pero no resulta fácil. Para entender por qué el modelo neoliberal lleva más de cuatro décadas siendo hegemónico en nuestras sociedades hay que entender lo audaces, lo revolucionarios y lo inteligentes que fueron sus impulsores y lo bien que supieron venderlo. Hablo de gente como Milton Friedman, un extraordinario divulgador de las ideas de economistas brillantes como Friedrich Hayek, o como Margaret Thatcher, la última gran política marxista de Occidente.

¿Marxista porque se tomó muy en serio la guerra de clases y trazó una estrategia eficaz para ganarla?

Claro. Pero también porque utilizó la economía como herramienta para una transformación social revolucionaria. Ella misma lo dijo: no le importaban los resultados económicos ni a corto ni a medio plazo, quería transformar la cultura y las mentalidades. Aspiraba a imponer los valores de la clase media conservadora, de su padre, pequeño tendero de Birmingham. De la misma manera que los bolcheviques y Stalin crearon al Homo sovieticus, Thatcher creó al moderno Homo britannicus o, si lo prefieres, a nivel más universal, al actual Homo economicus.

Insiste usted también en que las ideas neoliberales triunfaron porque eran sexis. Eran un buen producto, adaptado a las necesidades de sus clientes potenciales.

Vendían la promesa de una vida mejor. ¿Cuál era el horizonte vital que te ofrecían las políticas keynesianas de ese periodo de estabilidad que consolidó los Estados sociales entre el fin de la II Guerra Mundial y la crisis del petróleo? La cultura del esfuerzo, el sentido comunitario, un trabajo para toda la vida… Como alternativa, el neoliberalismo ofrece aventura, iniciativa, individualismo, la posibilidad de enriquecerse persiguiendo tus sueños. Es la lógica romántica del individuo excepcional contra la masa. Es Billy Elliot, el hijo del huelguista que quiere bailar y que consigue que su padre dé la espalda a la ética de clase obrera y se convierta en un esquirol para ayudar al muchacho a perseguir su sueño. El padre representa lo caduco, lo obsoleto. Billy Elliot es un personaje que encaja a la perfección en la moderna literatura de autoayuda.

En España, el partido neoliberal tiene dos corrientes principales: el Partido Turístico y el Partido Inmobiliario

De alguna manera, todos queremos bailar, todos tenemos miedo a que se nos perciba como caducos y obsoletos. Usted afirma que el partido neoliberal tiene un comité central bien organizado, pero que su verdadera fuerza radica en sus muchos millones de militantes, que somos, en uno u otro momento, casi todos nosotros.

Sí. Y en España, el partido neoliberal tiene dos corrientes principales: el Partido Turístico y el Partido Inmobiliario. Gran parte de nuestros empleos dependen directa o indirectamente del turismo, y en cuanto adquirimos una propiedad empezamos a pensar más como propietarios que como padres o futuros abuelos de ciudadanos que heredarán el país que les dejemos. Nos convertimos en cómplices de un modelo que genera desigualdad y degrada el territorio.

¿Qué hacemos entonces? ¿Cambiamos la música? ¿Dejamos de bailar?

Dejar de bailar casi nunca es una opción. La mayoría de las personas tenemos un margen de maniobra limitado. Podemos optar por la desconexión radical, por estilos de vida alternativos, pero los héroes contraculturales son cuatro, el resto aspiramos a vivir lo mejor posible con las cartas que nos reparte la vida. Sí, podemos tratar de organizarnos y hacer un esfuerzo colectivo para cambiar la música, pero pensemos que cualquier alternativa con posibilidades de éxito debería ser al menos tan ambiciosa, tan atractiva y tan audaz como fue el neoliberalismo en su fase emergente. Y eso es difícil.

El filósofo Mark Fisher decía que vivimos la lenta cancelación del futuro, que nos resulta más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo.

Tampoco quiero caer en una deriva melancólica. Siempre hay cierto margen de resistencia. Hay varias esferas: la política, el pensamiento, el activismo… La participación en movimientos vecinales, el pensamiento crítico, el intercambio de conocimiento y tantas otras actividades pueden ayudarnos a vivir en ciudades mejores. Pero la sustitución del actual modelo por otro más redistributivo, menos depredador, llevará su tiempo. Si es que ocurre.

¿Hay algún contramodelo de éxito, algún ejemplo concreto de ciudad que esté proponiendo algo distinto y viable?

Bilbao me parece un ejemplo de modelo neoliberal atenuado. Construyeron el Guggenheim, apostaron por el efecto atracción de la llamada arquitectura milagro, pero a renglón seguido trazaron una estrategia de regeneración urbana que pasaba también por reindustrializar la ciudad. Y me interesa el caso de Pamplona, la que fue durante mucho tiempo la ciudad española con mayor proyección internacional. En julio, durante los sanfermines, se convierte, obviamente, en una locura, pero el resto del año es una ciudad equilibrada y bastante humana, en la que la gente se toma sus vinos relajada en los bares de la Estafeta. Han encontrado un cierto equilibrio sin salirse del modelo, pero adaptándolo y matizándolo.

En El malestar de las ciudades abundan las conexiones insólitas fruto de esas tormentas mentales. El libro nos pasea por la Baltimore que sirvió de modelo a Pasqual Maragall mientras urdía su plan maestro para transformar la Barcelona de los primeros ochenta, pero aborda también el ocaso de la socialdemocracia (“italianos y franceses optaron por prescindir de ella y hoy, en el espectro político tan crispado y convulso que se les ha quedado, la echan de menos”) o habla de fútbol (“la Premier es una perfecta metáfora de cómo el modelo neoliberal se apropia de todo menos, de momento, del patrimonio sentimental: los clubes ya no pertenecen a sus socios, sino a fondos de inversión, oligarcas y jeques, pero símbolos como la bandera o el escudo se blindan para dar al aficionado un vínculo emocional y un cierto sentimiento de pertenencia”). También propone una estrategia de resistencia a la deriva neoliberal de las ciudades que va mucho más allá de los lugares comunes progresistas: “Hay que encontrar la manera de atraer a la gente de orden. A conservadores y nacionalistas periféricos que quieren vivir en sociedades con textura y arraigo, con conciencia comunitaria, y aspiran a preservar su cultura, sus costumbres, su lengua, su idiosincrasia local. Su modelo. Hay que explicarles que, si apostamos por seguir convirtiendo la ciudad, el territorio, en un producto que se pueda vender en un mercado desregulado, nada de eso va a poder conservarse”.

Su libro se cierra con una especie de manifiesto exprés, una hoja de ruta para intentar articular sociedades más humanas: “Trabajo garantizado, semana laboral de cuatro días, jornada de seis horas, salarios y patrimonios mínimos y máximos”.

Es un intento de ofrecer algo de aire, porque entiendo que mi diagnóstico de la actual situación puede resultar un tanto fúnebre. Quería dejar claro que hay alternativas, que hay proyectos que podrían marcar diferencias muy sustanciales, como la apuesta por cooperar más y competir menos, por repartirnos el trabajo y por preservar del mercado lo que nos resulta valioso y consideramos que debe preservarse.

Sin embargo, la receta que triunfa ahora mismo para canalizar el malestar de nuestras sociedades parece más bien cerrar la puerta.

Sí, las políticas de exclusión, el nativismo, el racismo, el particularismo identitario, están de moda. Como no parece factible un debate serio sobre equidad, sobre cómo nos repartimos entre todos el espacio y los recursos de que disponemos, muchos se están dejando tentar por esa lógica de cerrar la puerta. En la guerra del último contra el penúltimo, al penúltimo se le recomienda que agite bien la bandera, porque es su manera de demostrar que cuando llegó el último él ya estaba. Y lo cierto es que en el modelo neoliberal llevado a sus últimas consecuencias no cabemos todos. En mi opinión, la clase media no ha entendido aún que ese espacio de exclusión tiende a ampliarse y que, si insiste en cerrar la puerta, al final va a ser ella quien se quede fuera. Lo estamos viendo en las ciudades.

 

TITULO : EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes  -  2 - Enero -   Isabel Coixet - Rob Reiner, un genio inclasificable  ,.   

MI CASA ES LA TUYA - VIERNES - 2 - Enero     ,.

MI CASA ES LA TUYA -', presentado por Bertín Osborne,.

acerca a los espectadores el lado más desconocido de personajes relevantes de diversos ámbitos. Durante aproximadamente una hora, los telespectadores tienen la oportunidad de conocer mejor al invitado y también al propio Bertín Osborne, en Telecinco  a las 22:00, el viernes  -  2 - Enero ,etc.

  EL BLOC DEL CARTERO - LA CARTA DE LA SEMANA - MI CASA ES LA TUYA - viernes - 2 - Enero - Isabel Coixet - Rob Reiner, un genio inclasificable ,. 

 Isabel Coixet - Rob Reiner, un genio inclasificable ,.
 
 Isabel Coixet: Rob Reiner, un genio inclasificable - XLSemanal - El Correo

 Isabel Coixet - foto ,. 

Se murió Rob Reiner y nadie supo muy bien en qué cajón guardarlo. Los obituarios vacilaron: ¿director de comedias?, ¿autor de dramas generacionales?, ¿artífice del terror doméstico?, ¿el boss de las comedias románticas? La verdad es que Reiner pertenece a esa estirpe rara de cineastas que no temían saltar sin red entre géneros, como si el cine fuera un idioma y no una especialización.

Reiner sabía que para el verdadero horror bastan una habitación cerrada, una obsesión y la certeza de que nadie vendrá a salvarte

Me temo que las trágicas circunstancias de su muerte junto con su esposa a manos de un hijo de ambos harán que la apreciación hacia su carrera quede opacada. Y no me parece justo. 

This is spinal tap sigue siendo una de las películas más divertidas que se han hecho jamás. No porque tenga chistes brillantes –que los tiene–, sino porque Reiner entendió algo fundamental: la parodia más feroz nace del afecto. Aquellos músicos patéticos, con sus amplificadores que llegan hasta el once y sus escenografías que se pierden en la niebla, son ridículos precisamente porque los conocemos. Porque hemos estado en conciertos así; hemos creído en poses así. Y hemos sido tan pomposos como ellos (aunque nuestros mullets nunca fueron tan radicales). Reiner no se burla de ellos; los filma como quien documenta una especie en extinción que merece respeto y una carcajada por igual. Y con esa película, al lado de Christopher Guest (otro genio incomparable), creó un nuevo género, el mockumentary, del que luego se han nutrido un buen puñado de cineastas. 

Luego hizo Stand by me, con un preadolescente River Phoenix, y demostró que sabía mirar a los niños sin condescendencia. Aquella película sobre cuatro chavales buscando un cadáver en el verano de 1959 tenía la temperatura exacta: ni nostalgia empalagosa ni cinismo posmoderno. Solo la tristeza nítida de saber que crecer es, sobre todo, perder cosas. Reiner filmó la amistad infantil como lo que es: un territorio frágil donde todavía no ha entrado la mentira, aunque todo apunte a que no tardará.

Y Misery. Quién iba a pensar que el mismo tipo que había filmado a guitarristas inanes podía crear una de las experiencias más claustrofóbicas del cine. Kathy Bates rompiendo los tobillos de James Caan con un mazo sigue siendo más aterradora que cualquier monstruo digital. Porque Reiner sabía que el verdadero horror no necesita efectos especiales: basta con una habitación cerrada, una obsesión y la certeza de que nadie va a venir a salvarte. 

Reiner hacía películas que no gritaban su importancia ni su ingenio. Humanas. Aparentemente simples, pero tremendamente complejas. 

Donald Trump ha escrito algo sobre su muerte en esa red social suya. Algo mezquino, sucio y patético. Algo demencial (y demenciado). No importa demasiado qué ha dicho exactamente.

Lo importante es esto: Rob Reiner seguramente se hubiera reído y le hubiera dicho una de las frases más memorables de A few good men: «Mister president, you can’t handle the truth».


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