lunes, 7 de diciembre de 2020

Domingo -13- Diciembre - LIARLA PARDO - Anabel Alonso ,./ ESPAÑOLES POR EL MUNDO - Por qué me fui de Extremadura ,. / Donde viajan dos - Un trozo de Nueva York en Valencia . / Escala humana - En manos del tiempo,. Miercoles -9- Diciembre . / LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea - La pandemia dispara al doble el voluntariado social en España,.

 

 TITULO: Domingo -13- Diciembre   LIARLA PARDO  - Anabel Alonso   ,.

El domingo -13- Diciembre   a las 18:00 por La Sexta, foto,.

 Anabel Alonso ,.

 Anabel Alonso visita este domingo a Cristina Pardo en Liarla Pardo

 

Anabel Alonso: "Al Zendal se le llama hospital por llamarle algo, porque se le podría llamar almacén",.

La actriz se muestra indignada por la campaña de apertura del nuevo hospital de Madrid por parte del Gobierno de la Comunidad. "Me parece un escándalo de grandes dimensiones".

La actriz Anabel Alonso ha sido muy crítica con el Hospital Enfermera Isabel Zendal que ha inaugurado recientemente la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que de momento no tiene pacientes y cuyos recursos escasean. "Se llama hospital por llamarlo algo", ha denunciado en Liarla Pardo la intérprete, que cree que también se le puede "llamar almacén".

"Todo lo que tenga que ver con no ingresar a nadie está muy bien", ha seguido manifestando en el programa Alonso, que también ha hecho referencia a la equivalencia que hizo la presidenta madrileña entre el gasto en TV3 y el invertido en el recién estrenado hospital: "Se gastan 303 millones de euros, lo que equivale a tres zendales".

La actriz afirma que le divirtió esa declaración: "Me gustó mucho lo de la moneda Zendal. Y sabemos que un zendal son 100 millones de euros". No obstante, ha matizado: "A mí me parece un escándalo de grandes dimensiones y echo mucho de menos oposición en la Comunidad de Madrid".

TITULO:  ESPAÑOLES POR EL MUNDO - Por qué me fui de Extremadura ,.

 

Por qué me fui de Extremadura,.

Emigrar. La mayoría de los mejores expedientes de la UEx de hace 5 años están fuera. Su diagnóstico desde la distancia es claro: «La región ofrece poco empleo y mal pagado»,.

José Manuel Garrido, físico, ha seguido su carrera en Madrid. / HOY
 
José Manuel Garrido, físico, ha seguido su carrera en Madrid. / foto,.

La sección de Cartas a la directora de HOY publicó el 5 de marzo de este año una titulada 'Mi hijo biotecnólogo, ¡a Madrid!'. En ella, Juan Francisco Muñoz Corredor, de Badajoz, contaba el caso de su hijo: licenciado en Biotecnología por la Universidad de Extremadura (UEx), con dos másteres y dos idiomas (inglés y portugués),  etc,.


TITULO:  Donde viajan dos -Un trozo de Nueva York en Valencia .

 

Un trozo de Nueva York en Valencia,.

Un modelo de los míticos 'Yellow Cabs' de la Gran Manzana se fabrica en la factoría Ford de Almussafes, de donde también salen taxis para Los Ángeles, Hong Kong y Canadá,.


La factoría Ford en Almussafes es un hormiguero de 2,7 millones de metros cuadrados donde todo está pautado. Todo se mide en minutos o en centímetros. También en kilos, claro. Y allí, dentro de ese caos organizadísimo, hay un rincón donde nacen algunos de los taxis de Nueva York. Es el Ford Transit Connect, un vehículo a mitad de camino entre una furgoneta y un utilitario, muy al gusto de los norteamericanos, que adoran los coches espaciosos con amplios maleteros.

El Transit, que también se comercializa como vehículo de carga, transporta a pasajeros por la Gran Manzana, y por ciudades como Los Ángeles y Boston. También por otros países como Canadá y Hong Kong. Los taxis que viajan a Asia hacen una parada en Italia para cambiar el tanque de gasolina por uno para gas.

Al rincón de la Transit en Almussafes solo le falta música de Tchaikovsky. Pues ballet parece el movimiento sincronizado, al centímetro y al segundo, de los robots que trabajan cada parte del coche. Los brazos agarran con firmeza una pieza, la elevan, la giran y la picotean o perforan, según toque. Las chispas saltan en un inesperado espectáculo visual. Ráfagas incandescentes que apenas duran un instante. Los laterales del coche, de unos cuatro metros de longitud, pasan rozando las vallas protectoras. Pero los robots no fallan. Podría parecer una película de ciencia ficción si el diseñador les hubiera dado una forma más humana, al estilo del C3PO de La Guerra de las Galaxias. Y sin embargo, un rostro y unas piernas no hubiesen aportado nada y les basta y les sobra con unos raíles para sus movimientos laterales.

Los tiempos en los que todo se hacía a mano, cuando la factoría valenciana se inauguró en 1976 -en octubre de aquel año salió el primer Ford Fiesta-, ya son historia. Ahora cuenta con unos 8.000 trabajadores (600 ingenieros) en nómina para sacar su producción y este año esperan alcanzar las 400.000 unidades. También se dejó de trabajar en stock. Hoy todo va por pedido. Incluidos los taxis valencianos de Nueva York. Si quieren 10, se hacen 10. Porque de este modelo en concreto, con su dualidad de pasajeros o carga, existen 350 posibilidades de acabado. Para empezar, en los taxis de Estados Unidos el volante está colocado a la izquierda y en los de Hong Kong, a la derecha.

Salvador Bahilo, jefe de lanzamiento del Connect y el Kuga en Ford Valencia, explica alguna de las peculiaridades de los célebres Yellow Cabs. «El taxi americano es más espacioso, con más sitio entre los asientos y luces a los pies por si quieren llevar a mano sus maletitas...».

- ¿Y por qué se fabrica en Valencia y no en Estados Unidos, como hacen con el carismático Crown Victoria?

- Ford quiere globalizar su producción y este modelo concreto solo se fabrica aquí.

El color que más se ve

El identitario baño amarillo, eso sí, se lo reservan los neoyorquinos. De Almussafes sale blanco, con una etiqueta que especifica su destino y unos apliques anticorrosión para proteger las ruedas de los coches que van a cruzar el océano. Al llegar al destino los visten de amarillo, el color que se convirtió en oficial en 1967, cuando la ciudad sufría una masificación insoportable entre los taxis legales y los ilegales y se adoptó esta fórmula para distinguirlos.

Aunque este color venía de años atrás, cuando el fundador de la Yellow Cab Company, John Hertz, leyó en un estudio de la Universidad de Chicago que el amarillo es el color más fácil de divisar. Su apuesta triunfó tanto que si hubiera que elegir un color para la ciudad de Nueva York sin duda sería el amarillo de sus taxis.

El inicio de su historia se remonta a finales del siglo XIX. Pero el sistema de bajada de bandera no se inauguró hasta el 1 de octubre de 1907, cuando un taxi cogió a un pasajero frente al hotel Plaza. Se implantó después de que un conductor se enojara porque le habían acusado de cobrar una fortuna, cinco dólares, por un trayecto. Vamos, como si ahora le pidiesen a un turista 115 dólares por ir de la 47 a Wall Street, unos diez minutos de trayecto. Por eso se estableció una tarifa fija por cada milla recorrida. Los taxis no estuvieron regulados hasta la segunda mitad de los años treinta, cuando el alcalde Fiorello H. La Guardia (el que da nombre a uno de los aeropuertos neoyorquinos) firmó en 1937 la Ley de Haas, que establecía las licencias oficiales y el sistema de medallones que sigue vigente.

Al principio se repartieron 16.900 medallones, pero la cifra descendió hasta 11.787. Ahora hay 13.437 licencias que dan de comer a cerca de 50.000 taxistas, que atienden a una población de casi nueve millones de habitantes, sin contar los viajeros que llegan por miles cada día a NY. Los vehículos pasan tres revisiones al año.

Los taxis de Nueva York también transportan unas cifras deslumbrantes, como que cada año recorren 125.500 kilómetros, tres vueltas casi completas a la Tierra. Recorren esa distancia para satisfacer las 485.000 carreras que realizan cada día, 175 millones al año. A este ritmo, la vida media de un taxi es solo de 3,3 años. Hay días poco productivos que suelen coincidir con los festivos (Año Nuevo, Acción de Gracias...), pero también con inclemencias meteorológicas. Los taxistas no olvidan dos muy recientes: el huracán Irene (28 de agosto de 2011) y la supertormenta Sandy (29 de octubre de 2012), que acabó con otro icono, el maratón de Nueva York. Esos días no llegaron ni a los 350.000 trayectos.

Manhattan concentra el tráfico amarillo. El 90% de los taxis se cogen en la isla y el 3,5%, en los aeropuertos. El taxi en Nueva York no es especialmente caro y si se viaja en compañía puede ser una opción muy recomendable. El taxista ingresa una media de 13,40 dólares por carrera. Es más caro que la media nacional, pero más barato que en otras grandes ciudades estadounidenses como Boston, Los Ángeles, San Francisco o San José.

La edad media del conductor es de 46 años y no es fácil ver a un lugareño al volante. Solo el 6% de los taxistas son estadounidenses. Lo más fácil es subir a un cab y encontrarse a un chófer de piel cetrina. Casi la mitad procede del sur de Asia. De India (9,3%), Pakistán (13%) y, sobre todo, Bangladesh (23%).

Si uno subiera a todos los taxis de Nueva York sería muy difícil averiguar qué país no está representado en este cosmos. Hay taxistas de más de 175 nacionalidades. Más extraño es encontrarse con una mujer al mando. Solo hay 536 conductoras, el 1%. Y eso que han pasado más de 70 años desde que se estrenó la primera, Gertrude Hadley Jeanette, una adelantada a su tiempo que fue la primera mujer en obtener una licencia para conducir una moto en Nueva York y la primera en pilotar un taxi. Lo logró en 1942, aprovechando que, a causa de la II Guerra Mundial, no había tantos hombres. No duró mucho. Pasado un tiempo cambió de profesión. De taxista a actriz.

 

TITULO : Escala humana -  , Miercoles -9- Diciembre,.
 

El Miercoles -9- Diciembre  a las 21:00 por La 2, foto,.

 Escala humana - En manos del tiempo - RTVE.es

Escala humana - En manos del tiempo,.

Algunos edificios conservan su belleza a pesar de sufrir el paso del tiempo y acabar en estado de abandono. Veremos algunos edificios que, gracias a su importancia arquitectónica y las historias que pueden contar sus paredes, se resisten al olvido.

 

TÍTULO: LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea  -La pandemia dispara al doble el voluntariado social en España ,.

LA MAQUINA DE ESCRIBIR - Esta noche, 'En primera línea - La pandemia dispara al doble el voluntariado social en España ,. , fotos,.

 Este miércoles -9- Diciembre  a las 22.45, Antena 3,.

 

La pandemia dispara al doble el voluntariado social en España,.

Más de dos millones de personas ajenas a la red de colaboradores habituales de ONG se han activado este año para ayudar a paliar los efectos de la crisis sanitaria,.

Cruz Roja bate un récord histórico de incorporación de voluntariado /EP
 
Cruz Roja bate un récord histórico de incorporación de voluntariado,.
 
Resultat d'imatges de la maquina escribir

«Se ha producido una explosión de solidaridad sin precedentes». Es la frase con la que Mar Amate, la directora de la Plataforma del Voluntariado, describe la respuesta sin parangón de los españoles, que este año se han volcado como nunca para ayudar de forma altruista a las personas y colectivos más vulnerables, cuyas necesidades se han visto multiplicadas por la tragedia y la crisis sanitaria y social desatadas por el coronavirus.

El informe anual del Observatorio del Voluntariado desvela un dato sorprendente. «Más de dos millones de personas que no formaban parte de la red habitual de voluntariado han decidido activarse para paliar el dolor y la fragilidad ajena. Por una breve etapa, o en un momento puntual, han dejado atrás la inacción para unirse a la tarea solidaria».

Este despertar colectivo de conciencias ha permitido que casi cinco millones de españoles hayan realizado en algún momento del año acciones y tareas de voluntariado social, lo que supone literalmente duplicar la cifra de voluntarios habituales, los algo más de 2,5 millones de ciudadanos -6,5% de la población- que colaboran con regularidad y de forma reiterada en acciones de lucha contra la pobreza, de apoyo educativo y a la discapacidad, de cuidado y protección de la infancia y de los mayores, de apoyo a las víctimas de la violencia contra las mujeres, o de protección del medio ambiente, entre sus áreas principales.

El voluntariado corporativo ha vivido un gran crecimiento en el último lustro e implica ya a más del 10% de los empleados en dos de cada tres empresas

A esta actividades habituales se han sumado en estos meses otras acciones urgentes como el abastecimiento de material sanitario y de emergencia, paliar la soledad o el desvalimiento de los más vulnerables -mayores o pacientes de covid- con cartas, llamadas, mensajes, ayudas o visitas, el reparto de alimentos básicos, y toda una lista de otras colaboraciones 'online' como ayudas a estudiantes, asesoramiento en gestiones burocráticas, o los talleres formativos de toda clase.

No es el único dato positivo del estudio, que se da a conocer 24 horas antes del Día Internacional del Voluntariado, que se celebra este sábado. La pandemia ha sido el desencadenante de una solidaridad inédita, pero parece que buena parte de este potencial humano altruista no va a perderse. Ocho de cada diez voluntarios habituales se han reafirmado en la idea de continuar con su compromiso por el aumento de las necesidades sociales causado por la crisis de la covid. Pero, y lo que parece más determinante para el futuro, al menos la mitad de los dos millones de españoles que se estrenaron como voluntarios con la pandemia tiene intención de mantener la colaboración en el tiempo.

Estos cambios han traído consigo algunas variaciones en el perfil del voluntariado social, que hasta ahora tenía como persona tipo a una mujer, de 18 a 29 años, con estudios superiores, estatus socio económico medio-alto, y sin hijos. La brecha de género se ha estrechado, con un 47% de hombres. La edad media del voluntariado se sitúa entre los 45 y 54 años, su estatus social es medio-alto, y posee un nivel medio de formación. Con la pandemia y las limitaciones sociales han crecido mucho las acciones de voluntariado telemático, hasta un 35% de los voluntarios habituales -en su mayoría jubilados y población de riesgo- han tenido que suspender sus colaboraciones, pero se han visto compensados con la incorporación de muchos jóvenes.

Un sector en auge

Uno de los segmentos más desconocidos de la solidaridad entre españoles es el del voluntariado corporativo, el voluntariado social promovido por empresas de todo tipo entre sus empleados. Esta faceta aún está en España lejos de las proporciones que tiene en los países más avanzados de la UE, pero ha logrado un notable desarrollo en solo un lustro, según la radiografía elaborada por Voluntare con el apoyo de La Caixa.

Prueba de ello es que en 2015 el 71% de las firmas españolas tenía menos del 10% de su plantilla implicada en programas y proyectos de voluntariado, cuando este año son el 63,9%, prácticamente tres de cada cuatro, las que tienen a más del 10% de sus empleados comprometidos en tareas altruistas. En el 28,8% de las compañías esta implicación alcanza a entre el 11% y el 20% de su personal. En la UE, no obstante, son el 43% las empresas que tienen hasta un quinto de su plantilla comprometida con la colaboración social.

Entre las motivos que explican la distancia con Europa destacan que se trata de actuaciones de implantación reciente -el 58% de los proyectos empresariales tienen cinco años o menos- y que solo un 25% de las empresas fija horas laborales concretas para que sus empleados puedan ejercer el voluntariado -la media de la UE es del 65%-, por lo que la mayoría debe aportar para ello su tiempo libre. A favor de su consolidación está que el 63% de las compañías ya destina fondos propios anuales para estos proyectos sociales (22 puntos más que en 2015) y que las cantidades más habituales se mueven entre 50.000 y 200.000 euros.

No solo falta aún mucho por hacer en el desarrollo del voluntariado corporativo español sino que tambi

én hay que lograr aumentar el nivel de compromiso de las plantillas. En el 43% de las firmas no llegan ni al 25% los voluntarios que realizan tres o más actividades en el año, aunque la proporción alcanza el 75% en las empresas con programas más antiguos y con más número de empleados implicados. Sin embargo, el futuro del voluntariado corporativo español, que centra sus tareas en la reducción de la pobreza y las desigualdades, la educación, el fomento del trabajo decente y la acción contra el clima, parece halagüeño. El 83% de las empresas considera que sus proyectos van a crecer, el 50% de forma moderada y el 33% de manera considerable.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario