martes, 4 de agosto de 2026

Un país en la mochila - El misterio Mañara ,. / AQUI HAY TRABAJO - Un bombero que ha trabajado en los incendios de Madrid, sobre lo que ocurre una vez sofocado el fuego: "Estas equivocado si piensas que el trabajo está en el frente de llama" ,. / 80 cm - Pico ,.

 

TITULO : Un país en la mochila - El misterio Mañara,.

 El misterio Mañara,.

 Sevilla Free Tours - Miguel Mañara, leyenda a través de la santidad y la redención

El Mañara maduro no mira Sevilla: la ha dejado atrás. Donde antes había mundo, ahora hay advertencia,.

foto / La historia comienza con un rostro joven. No es el perfil de un hidalgo castellano, sino el gesto italiano, casi arrogante, de quien ha aprendido que el mundo se conquista antes con dinero y contactos que con sangre y estirpe. Ese rostro –atribuido, no probado, al pincel de Bartolomé Esteban Murillo– parece salido de la propia ciudad: Sevilla atlántica, abierta al comercio, al oro americano, a las lenguas extranjeras, a la promesa de que todo puede comprarse.

En esa Sevilla del Siglo de Oro, portuaria y bulliciosa, nadie pregunta de dónde vienes mientras sepas moverte. El joven Mañara se mueve bien. Su mirada no es la del exceso, sino la del control. No desafía a la ciudad: la encarna. Pero entonces aparece el otro rostro. No llega de golpe. No se anuncia. Se filtra. Es el rostro viejo, severo, inmóvil, fijado en un retrato póstumo que ya no busca verdad, sino ejemplo. El Mañara maduro no mira Sevilla: la ha dejado atrás. Donde antes había mundo, ahora hay advertencia.

Entre ambos rostros se abre un vacío inquietante. ¿Qué fuerza pudo arrancar a un hombre del centro mismo de la vida para convertirlo en un instrumento de Dios? La respuesta no está en el retrato, sino en las imágenes más terribles del hospital que Mañara gobierna: las pinturas de Valdés Leal: 'In ictu oculi' y 'Finis gloriae mundi'. En ellas no hay rostros, sólo huesos, cadáveres. Y, sin embargo, el misterio no termina ahí. El siglo XIX, romántico y nocturno, vuelve a escuchar pasos donde ya no hay nadie. El fantasma regresa. Ya no se llama Mañara: se llama Don Juan. El 'Don Juan Tenorio' de José Zorrilla no nace de la nada, se reencarna. Recupera el rostro joven, la arrogancia, el pecado, la redención. La Sevilla barroca, atlántica y espectral vuelve a vivir, transformada en teatro y en leyenda.

Hoy, el misterio persiste. Dos retratos de Mañara que no se conocen, y que ya va siendo hora de que alguien se encargue de enfrentarlos en una sala expositiva. Quizá por eso, cuando cae la noche y el río guarda silencio, aún parece que Mañara camina entre sombras, repitiendo las mismas preguntas: ¿quién fui realmente, el santo o el seductor?, ¿qué ocurrirá cuando el pasado y el presente de mis dos rostros vuelvan a reunirse?

TITULO : AQUI HAY TRABAJO - Un bombero que ha trabajado en los incendios de Madrid, sobre lo que ocurre una vez sofocado el fuego: "Estas equivocado si piensas que el trabajo está en el frente de llama" ,.

Un bombero que ha trabajado en los incendios de Madrid, sobre lo que ocurre una vez sofocado el fuego: "Estas equivocado si piensas que el trabajo está en el frente de llama",.

@soybravo178 ha relatado en redes su experiencia durante la fase que en el argot profesional se conoce como remate y liquidación, una tarea que incluye la neutralización de los puntos calientes que quedan entre la vegetación calcinada para evitar la reactivación del episodio horas o días después,.

Un bombero de un operativo de Castilla y León
 
foto - Un bombero de un operativo de Castilla y León,.

Cuando las llamas de un incendio forestal quedan controladas, la mayoría de la gente da por hecho que el trabajo de los bomberos termina ahí. Sin embargo, esa fase visible del fuego apagándose es solo una parte de una operación mucho más larga que sigue durante días.

El bombero profesional @soybravo178 ha alzado la voz en sus redes sociales y ha tratado de contar la cruda realidad de una creencia muy inculcada en la sociedad, matizando todo ello mediante un caso real que ofrece el mayor nivel de detalle posible.

En ese sentido, este profesional ha revelado lo que suele ocurrir una vez la llama ya no está activa.

Hay que prestar atención a los "pequeños focos que todavía podían dar problemas"

"Estás muy equivocado si piensas que todo el trabajo estaba en el frente de llama", advierte el bombero, que relata su experiencia en uno de los pueblos afectados por un incendio en la zona conocida como las Cinco Villas; en este caso estaba en Asín.

Según explica, nada más llegar al municipio, la primera tarea del equipo no tuvo nada que ver con combatir fuego activo, sino con "detectar y controlar los peligros que había dejado el incendio" a su paso, una fase que en el argot profesional de extinción se conoce como remate y liquidación, y que consiste precisamente en revisar y neutralizar cualquier riesgo residual una vez que el frente principal ya está estabilizado.

Entre esas tareas, el bombero detalla que tuvieron que "remojar pequeños focos que todavía podían dar problemas", una labor fundamental para evitar que el incendio se reactive horas o incluso días después de haberse dado por controlado, algo que ocurre con frecuencia cuando quedan puntos calientes sin apagar del todo entre la vegetación calcinada.

A esto se sumó la revisión de "algunas estructuras que no tenían muy buena pinta", apuntalando aquellas que todavía podían salvarse y señalizando como peligrosas las que ya no tenían solución, un trabajo de evaluación estructural que resulta clave para garantizar la seguridad de los vecinos antes de que puedan regresar a sus viviendas.

"Como no, abastecimos de agua al pueblo y dimos de beber a estos bichos que estaban más secos que un polvorón",.

El bombero explica que también tuvieron que hacerse cargo de otros peligros que el incendio había dejado a su paso por el pueblo, como un depósito de gas que necesitaba ser controlado, además de retirar árboles caídos que podían dañar otras estructuras de la localidad. Ese tipo de intervenciones, aunque menos visibles que la lucha contra las llamas, resultan imprescindibles para evitar accidentes posteriores derivados del propio incendio.

El trabajo del equipo no se limitó únicamente a la seguridad de las personas y las infraestructuras. "Como no, abastecimos de agua al pueblo y dimos de beber a estos bichos que estaban más secos que un polvorón", cuenta, en referencia a los animales de la zona que habían quedado sin acceso a agua tras el paso de las llamas.

Todo este trabajo conjunto, sumado al de los demás equipos desplegados en la zona, es lo que finalmente permitió que, al día siguiente, los vecinos del pueblo pudieran regresar a sus casas con garantías de seguridad.

TITULO:  80 cm - Pico ,.

 Pico ,.

 Foto dePico el Rastrillo

foto /  Caminaremos cómodamente por la pista. Al poco hay un sendero que sale a la derecha, que obviaremos, para seguir de frente. Poco después, cruzaremos el Arroyo de Corralines, para seguir por el valle Cascariche. Más adelante, un nuevo cruce nos llega por la izquierda, pero nosotros seguimos a la derecha, norte.

A la altura de la Fuente la Cascariche, se acaba la pista y debemos cruzar nuevamente el arroyo.

Seguiremos por un sendero que nos lleva a media ladera, pero siempre siguiendo muy cerca la traza del arroyo. Disfrutando de las vistas del valle y las cascadas que nos iremos encontrando, hasta llegar a la enorme cascada de Cascariche (1650m).

Dejaremos la cascada y seguimos junto al río hasta su nacimiento en la Fuente de los Pastores, donde lo abandonamos.

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