La concesión del Premio Nobel de Literatura jamás había concitado tanta unanimidad. Antonio Muñoz Molina, al conocer la decisión del jurado de la Academia sueca, reconoció ayer: «En un cuento de Alice Munro caben novelas completas. Es muy raro que haya tanta justicia como se ha hecho hoy».Y Javier Marías, que ya había subrayado la importancia de Munro entregándola el segundo premio del Reino de Redonda, aseguró: «Ha alcanzado en su obra, de una manera muy sobria, grandes cotas de hondura y de emotividad. Sus cuentos son emocionantes. Si algún autor vivo se merecía el Nobel por encima de cualquier otro era ella. Es una escritora excepcional». Silvia Querini, que durante nueve años luchó para traerla a Lumen, el sello que publica los libros de esta autora en España, no tuvo dudas al afirmar: «Para mí, la escritura, lo que cuenta, la manera en que lo cuenta es su tarjeta de visita. Para mí lo más importante es su capacidad para mostrar con las 26 letras del alfabeto la perplejidad ante el mundo. Es alguien que hace preguntas a su lector, que te ayuda a ver cosas de ti mismo que no sabías. Eso es espléndido porque cuenta con la inteligencia de los lectores».
Entre los rasgos más remarcables de este Nobel 2013 está que ha recaído en una autora que se ha dedicado a publicar cuentos. Pero, para Querini, esto no es un misterio: «Es lo mismo que si se lo hubieran dado a Borges. Lo que han hecho esta mañana es entregarle este reconocimiento a una creadora que tiene un universo propio y que despliega toda su imaginación a través del cuento».
¿Y Alice Munro qué dijo al enterarse del Nobel? Mientras la noticia recorría el mundo, ella permanecía ajena a este galardón y al revuelo que había producido entre sus admiradores. Hay que saber, a lo mejor, que no tiene e-mail y que se relaciona con sus agentes y editores por carta. Después de intentarlo durante horas, los miembros de la Academia sueca decidieron dejarle un mensaje en el contestador. Ella, la 13ª mujer en recibir este premio y el primer escritor que lo obtiene en su país, se enteraba de su reconocimiento a través de una grabación (y después de que su hija la localizara para decírselo). «Sabía que estaba entre los nombres de esta lista, pero jamás se me ocurrió que pudiera ganarlo», reconoció poco después. En unas declaraciones a la televisión púbica de Canada, se dejó llevar por la emoción: «¿Puede ser posible? ¿Realmente? Es atroz». Igual de sorprendida que Doris Lossing cuando ganó este galardón, Munro, que ha alcanzado ya los 84 años, dijo: «Es maravilloso. No tenía ni idea. Estoy aturdida». Y, con un rasgo de humildad, declaró: «Ahora se pensará más en los escritores canadienses en su conjunto. Ayudará a impulsar la literatura que se hace en mi país».
Las heroínas de Munro emergen del paisaje vital de la escritora. Sus tramas beben de ese ambiente que ella ha conocido desde pequeña. Creció bajo la influencia de una madre aquejada de dolencias y de un padre férreo. No pertenecía a una familia con una economía holgada, pero acometió, con la voluntad de los que se niegan a acatar las reglas impuestas, la vocación de la literatura, primero desde las asignaturas de la carrera de Periodismo y luego, desde las de filología. Recibió la influencia clara que traen las lecturas desordenadas, de los libros devorados por impulso. Sobre todo, los escritos por mujeres, que dejaron una importante impronta en ella. Al rebasar los veinte años quedó embarazada y las imperativos familiares la obligaron a reducir su vocación a los ratos libres. Ella escribía cuando sus hijos dormían la siesta. Un intervalo en el que fueron naciendo esas narraciones que han conquistado a lectores en todo el planeta casi de puntillas, de una manera algo silenciosa.
Los motivos de un jurado
La
Academia sueca, que reconoció ayer que tardó varias horas en ponerse en
contacto con Munro, explicó en su fallo el motivo de su concesión a
esta autora. Los miembros de este jurado destacaron «el armonioso
estilo de relatar, que se caracteriza por su claridad y realismo
psicológico». De hecho, la escritora ha destacado siempre por la
perfección que caracteriza la construcción de sus relatos. Por algo es
conocida como la «gran maestra del relato corto» de los últimos años.
TÍTULO; ESTE AÑO SERA COMPLICADO PARA EL AGRICULTOR,.
José Antonio Rodríguez González es agricultor en Santa
Amalia, en el corazón de las Vegas Altas. Junto con su hermano Juan
Pablo gestionan y trabajan en cultivos como el maíz y el arroz. Esta
campaña han sembrado un total de 87 hectáreas en una de las zonas más
fértiles y productivas de España. Lleva toda la vida trabajando en el
campo, desde pequeño sabe lo que es ayudar en la faena. Precisamente
ahora están en el periodo de cosecha del maíz, que va con algo de
retraso, a causa, sobre todo, del año difícil que han sufrido los
agricultores de la zona por culpa del mal tiempo. Tras un verano
ajetreado toca hacer balance de este año y de los siguientes con la
incertidumbre continua de la Política Agraria Comunitaria (PAC), de los
precios que se les paga por su producción, de la subida de costes de
producción o de los problemas con el transporte, que cada vez provocan
más quejas entre los agricultores de la zona por las multas que se están
imponiendo.
-¿En qué fase de la campaña está?
-Ahora estamos en plena recolección de maíz. Ahora estaremos aproximadamente en el 50 por ciento por aquí en Santa Amalia.
-¿Cuántas hectáreas tiene?
-Tenemos 80 hectáreas. Además tenemos otras siete hectáreas de arroz. Así que no nos aburrimos en verano, estamos entretenidos.
-¿Qué proceso sigue el maíz?
-Normalmente se empieza a últimos de febrero o primeros de
marzo con los barbechos. Luego se tira el abono y se entierra. Después
se cura, otros lo hacen después, y a sembrar dependiendo del día y del
tiempo. Este año la campaña ha sido más floja que el año pasado. Hay
menos kilos que hace un año. El año ha sido complicado, las lluvias no
han venido en la época óptima y llevamos un retraso de entre 20 días y
un mes. Otros años por esta época normalmente casi se está terminando si
no se ha terminado y este año queda mucho.
-¿Cómo van los precios?
-Fatal. Este año muy mal. Está sobre 28 pesetas y no hay
ventas. No puede ser que en cinco o seis meses baje 12 pesetas el kilo
de maíz. Este año va a ser muy complicado para el agricultor.
-¿Y en otros cultivos?
-En el tomate el precio ha sido parecido, antes de sembrar
ya saben los precios y es algo positivo. Con respecto a los kilos esta
campaña ha sido peor que el año pasado, las hectáreas han dado menos
kilos.
-Tras el jaleo de los meses duro del verano ¿Qué toca ahora?
-Ahora a preparar herramientas. Es más relajado. Algunos
gravean otros lo dejan. Ahora todo es más relajado. Hay alguno que tiene
olivos pero aquí en Santa Amalia no hay muchos.
-Parece que este año muchos agricultores se han quejado de los controles en el transporte de productos. ¿Cree que es excesivo?
-El tema del transporte se está poniendo muy complicado.
Entre familiares no nos podemos ayudar, entre hermanos tampoco nos
podemos ayudar. Tienes que tener un contrato de colaboración y llevar
mucho papeleo encima. Aquí en Santa Amalia hay agricultores con
problemas. Uno con 20.000 euros de multa y otro con 3.000. Han hecho una
masacre.
-¿Debido a todos los problemas que últimamente aparecen
para el agricultor cómo ve el sector del campo de aquí a los próximos
años?
-Hay mucha incertidumbre, sobre todo por la PAC, porque a
día de hoy no sabemos nada. El tomate es el que parece que para el año
que viene pueda subir un par de pesetas por kilo, según me han
comentado. En el arroz está todo mal. El mercado está manipulado, algo
que ya se ha denunciado. Sobre el maíz no se sabe, todo cambia mucho
cada año así que no se sabe. Por ejemplo, en el mes de julio se estaba
vendiendo el maíz a 40 pesetas y a día de hoy está a 28 pesetas y nos
comentan que no hay mercado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario