domingo, 29 de diciembre de 2013

CONOCER, SALUD , Cuando el deporte pasa 'fractura',./ INFORMATICA, EL BUNKER SUIZO DE LOS BYTES,.


  1. A esa misma edad, muchos descubren sus ambiciones deportivas y se ... fármacos, plantillas de alta tecnología para las zapatillas deportivas.
     
    Salud

    Cuando el deporte pasa 'fractura'

    Más de 16 millones de españoles practican algún deporte. Y muchos entrenan casi como profesionales. ¿El problema? Sobrevaloran sus capacidades y se exponen a sufrir lesiones importantes. Le contamos lo que la ciencia y las nuevas terapias de rehabilitación ya son capaces de hacer para curarlas.
    En mayo, David Beckham se retiró del fútbol. Tenía 38 años. A esa misma edad, muchos descubren sus ambiciones deportivas y se marcan unos objetivos casi inalcanzables. Y las lesiones, claro, no tardan en llegar.
    Esos 'nuevos deportistas' se suelen dedicar a su flamante deporte favorito de forma obsesiva, ignorando los tiempos que el cuerpo necesita para su recuperación. No es de extrañar por ello que cada vez más médicos vean hoy a pacientes aficionados al deporte con lesiones que antes solo veían en el ámbito profesional. Así lo confirma la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (Secot), según la cual las lesiones deportivas son hoy más habituales entre aficionados que entre profesionales. Y ciertas lesiones también se ven más en los centros de atención primaria porque los propios aficionados al deporte son cada vez más.
    Según la última encuesta de hábitos deportivos en España, realizada por el Centro Superior de Deportes y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la actividad física está en auge en nuestro país desde hace varios años; unos 16 millones de personas de entre 15 y 75 años practican algún deporte. El más popular es correr. Su sencillez, el no estar sujeto a un horario fijo y el ser económico lo convierten en uno de los preferidos. Su auge también ha disparado el número de contracturas, roturas fibrilares, esguinces, tendinitis, calambres y lesiones de menisco y de ligamentos cruzados. Las lesiones más frecuentes se dan en las piernas (30,6 por ciento de los casos), las rodillas (28,2) y los pies (12,6) y las sufren, sobre todo, los mayores de 35 años. En cuanto a las consecuencias, cerca del 60 por ciento de los lesionados en carrera urbana necesitan recuperación; y de estos: el 29 por ciento precisa hasta 15 días de rehabilitación; el 10,7 por ciento, entre 16 y 30 días; y alrededor del 20 por ciento, más de un mes.
    Ante este aumento de lesiones, la medicina deportiva responde a su vez con métodos de recuperación más refinados: modernos procedimientos no quirúrgicos, nuevos cócteles de fármacos, plantillas de alta tecnología para las zapatillas deportivas... Esos hallazgos provocan, a su vez, que muchos de los aficionados que se exigen como profesionales pierdan el miedo a nuevas lesiones: en el peor de los escenarios saben que sus médicos los ayudarán a recuperarse pronto. Es una pescadilla que se muerde la cola.
    Además del 'running' y de los juegos con balón, también están de moda deportes más 'extremos' como el kitesurf o el mountain bike, y siempre bajo un mismo lema: «cuanto más rápido, mejor». A nadie sorprende así que el 95 por ciento de los practicantes de bicicleta de montaña se lesionen al menos una vez en su vida. Y la dislocación acromioclavicular, al golpear el hombro contra el suelo tras una violenta caída, suele ser una de las consecuencias más frecuentes. Ante ella hay que operar de inmediato: los huesos quedan tan desplazados que, sin cirugía, el hombro quedaría inestable.
    En cualquier caso, los expertos intentan evitar cada vez más las operaciones. Y en su búsqueda de los mejores métodos para acelerar la recuperación, depositan ya grandes esperanzas en los tratamientos con células madre. El procedimiento, en estos casos, se basa en trasplantar células cartilaginosas sanas del propio cuerpo en la zona dañada. Para ello es clave cultivar antes células cartilaginosas sanas del propio paciente a partir de sus células madre. Para lograrlo, los investigadores recurren a biorreactores específicos que reconstruyan lo más fielmente posible el entorno de la articulación, de tal modo que las células madre evolucionen de la forma conveniente.
    Sin embargo, hasta hoy nadie ha conseguido que estas células comodín se transformen en células cartilaginosas a gran escala. Quien lo logre habrá conseguido revolucionar el tratamiento quirúrgico de las lesiones de cartílagos, ya que se evitarían así intervenciones muy complejas. Los científicos también buscan sacar provecho de los efectos antiinflamatorios de las células madre. En un primer estudio con pacientes publicado en mayo pasado, un grupo de trabajo coreano de la Stems Medical Clinic de Seúl recogía el éxito obtenido por la aplicación de inyecciones de células madre en el tratamiento del proceso inflamatorio del cartílago rotuliano. Al mes de la intervención, los tres pacientes tratados con células madre aseguraron que sus dolores se habían reducido hasta en un 70 por ciento; a los tres meses, la mejoría llegaba al 90 por ciento. Al año, los pacientes decían estar libres de dolor.
    Otro procedimiento que ya se emplea es la llamada 'terapia celular' o 'de autotransfusión de plasma'. Consiste en utilizar proteínas del propio cuerpo para reparar tejidos dañados o inflamados. El médico extrae primero sangre del paciente y la enriquece en el laboratorio con plaquetas, factores de crecimiento y mensajeros químicos celulares. Los médicos llevan años utilizando estos cócteles, pero hasta hoy no hay aún disponibles evidencias científicas sobre la eficacia real del procedimiento.
    Pero, por muchos avances que haya en las terapias de rehabilitación, los deportistas aficionados podrían reducir sus lesiones con solo ceñirse a un entrenamiento adecuado. Y adecuado ya no quiere decir hacer cien repeticiones en cualquier máquina del gimnasio, sino recurrir a un programa variable de ejercicios basados en la utilización del peso del propio cuerpo. La idea es trabajar simultáneamente cada parte del organismo, no solo un miembro concreto, y hacerlo mediante secuencias flexibles de movimientos. Los elementos perfectos para ello son las superficies inestables y las cintas de suspensión. Además de la fuerza, mejoran sobre todo la coordinación y la percepción del propio cuerpo.
    Pero los consejos de los mejores expertos no sirven de nada si los deportistas entrenan sin preocuparse por su salud, solo obsesionados con batir marcas impropias para la preparación o la edad que tienen. En ese caso, incluso especialidades tan saludables como el yoga suponen a veces un peligro. Una encuesta del Columbia Collage of Physicians and Surgeons, realizada entre más de 1300 alumnos y profesores de yoga de 34 países, confirma que la principal causa de lesiones es una actitud de superación personal mal entendida.
    El tobillo: un punto crítico
    Una articulación compleja. Un total de 26 huesos y 108 ligamentos forman un pie con sus 57 articulaciones. Más de una cuarta parte de los accidentes deportivos afectan al tobillo. En el baloncesto, el 70 por ciento de las lesiones lo tienen como protagonista, mientras que en el fútbol ese porcentaje se queda en el 18. Cuando el tobillo se dobla en exceso, lo mejor es recurrir al protocolo RICE: reposo, hielo, compresión y elevación. Es habitual que en uno de estos esguinces se produzca una rotura o desgarro del ligamento fibulotalar anterior.
    Cuando el tendón de Aquiles duele. Es el tendón más grueso del cuerpo humano. Si se inflama, como consecuencia de una carga de trabajo inadecuada, la curación puede durar incluso meses: los tendones cuentan con una mala irrigación y los fármacos antiinflamatorios tardan en llegan al lugar afectado. Las inyecciones ayudan más. En casos extremos, el tendón puede llegar a romperse (si ya estaba dañado o se sufre un accidente grave). La solución suele ser entonces la cirugía.
    La rodilla: palanca para el peso corporal
    Carga elevada. A cada paso ejercemos una presión equivalente a dos o tres veces el peso de nuestro cuerpo sobre dos superficies del tamaño de una moneda: los meniscos, la zona en la que el fémur descansa sobre la tibia. Esta articulación es la segunda más afectada por las lesiones. Los ligamentos son los otros puntos débiles. El cruzado anterior se rompe con más frecuencia que el posterior. Esa rotura hace a la rodilla más inestable. Los médicos aconsejan la cirugía, sustituyendo el ligamento roto por un injerto de un tendón.
    Amortiguación limitada. Un giro brusco o una parada en seco pueden desgarrar un menisco. Si la rotura es estable, un tratamiento contra el dolor suele ser suficiente. Un desgarro en la parte exterior del menisco, mejor irrigada, se puede coser. Si el cartílago se ha roto en el centro, el cirujano ha de retirar la parte afectada. Cuanto más cartílago se conserve, menos riesgo de artrosis.
    El hombro: zona de contacto
    Un paquete muy apretado. En una zona muy limitada del hombro se unen varios huesos, músculos y tendones. Juntos forman la articulación esférica de mayor movilidad del ser humano. Una carga inadecuada provoca dolor, sobre todo en deportes centrados en la parte superior del cuerpo (tenis, voleibol, golf). Si la cabeza del húmero impacta en el acromion, la bolsa sinovial y los tendones se irritan y se inflaman. La cabeza del húmero puede a su vez salirse de su posición por golpes o choques, con lo que se produce la luxación del hombro.
    Fijar la clavícula. Los golpes y caídas pueden hacer saltar la articulación del hombro y romper los ligamentos que sujetan la clavícula.Si el hueso queda desplazado, se aconseja la cirugía: una técnica apenas invasiva que fija dos placas metálicas en la clavícula y en la apófisis coracoides del omóplato. Entre ambas se tiende un cordón que mantiene la clavícula en su posición original para que los ligamentos se curen.

    TÍTULO: INFORMATICA, EL BUNKER SUIZO DE LOS BYTES,.

    Aquí están todos los datos de los poderosos,.

     Infórmatica-foto,.

    El búnker suizo de los bytes. Aquí están todos los datos de los poderosos

    Los datos informáticos de bancos, gobiernos y grandes multinacionales valen más que el oro. La información más sensible e importante del mundo se esconde aquí, en este búnker suizo. Un auténtico acorazado bajo los Alpes capaz de resistir terremotos, ataques químicos, espionajes masivos e incluso colisiones estelares. Entremos...
    Es un mordisco enorme en la montaña, una fortaleza subterránea capaz de resistir un ataque nuclear o una supertormenta solar. Está en el corazón de los Alpes suizos, cerca de la estación de esquí de Gstaad.
    Se lo conoce como el Fort Knox suizo, en alusión a la base militar de Kentucky donde se almacena buena parte de las reservas de oro de los Estados Unidos. Pero aquí se guarda algo más valioso: aquí se guardan datos. «La mayor parte del dinero consiste hoy en anotaciones en una cuenta bancaria. El dinero es reemplazable; los datos, no. Por eso, ciertas informaciones no tienen precio. Y hemos creado un banco de datos. Nuestros activos no son financieros, son archivos digitales», explica Christoph Oschwald, consejero delegado de SIAG, la empresa que lo explota. «Al principio, no nos tomaban en serio», reconoce este paracaidista suizo retirado y promotor del proyecto junto con su socio, el ingeniero Hanspeter Baumann. «¿Almacenar datos en una montaña? ¿Para qué?».
    Era una idea peregrina que se les había ocurrido hace más de 20 años. Solo el acondicionamiento de un antiguo búnker nuclear de los años sesenta, excavado por el Ejército helvético durante la Guerra Fría, costó más de 40 millones de francos suizos (unos 33 millones de euros). Pero el terrorismo global, los desastres ambientales, la crisis financiera y el espionaje masivo de las comunicaciones han convertido el Fort Knox suizo en una gran caja de caudales mundial.
    Grandes compañías les confían sus datos más sensibles: farmacéuticas como Novartis, bancos como el Deutsche Bank, gigantes tecnológicos como Cisco Systems... «Tenemos más de diez mil clientes», asegura Oschwald. Gobiernos, constructoras, multinacionales... También políticos de regímenes autoritarios que quieren disponer de un lugar seguro para guardar información con la que negociar o incluso salvar la vida. Los honorarios rondan los diez mil euros mensuales, aunque hay cuentas de dos millones al año. Pero también ofrecen servicios más asequibles, como copias de seguridad por siete euros al mes.ücomo cualquier banco suizo, no le hacen ascos a ningún cliente y garantizan la máxima confidencialidad. Hay una pista de aterrizaje con aduana para los que deseen entrar directamente en las instalaciones, aunque también se puede acceder por carretera.
    No aparece en los mapas turísticos. Se llega a través de un camino forestal. Las medidas de seguridad son dignas de una película de James Bond. Puertas de 45 centímetros de espesor y tres toneladas con las bisagras recubiertas de teflón, software de reconocimiento facial, bóvedas acorazadas... Los centinelas van armados con porras y gas pimienta; no llevan armas de fuego porque en un tiroteo las balas podrían ocasionar daños a los datos almacenados. Dispone de cinco zonas de seguridad; una minicentral eléctrica; víveres para varios meses; un sistema de enfriamiento que saca el agua de los glaciares; filtros de aire contra amenazas biológicas, químicas y atómicas; habitaciones presurizadas y a temperatura constante: 12 °C. Incluso un hotel cuyas habitaciones espartanas parecen diseñadas para la tripulación de un submarino, apenas un par de literas y un lavabo, pero «inexpugnable», afirma Oschwald.
    Las instalaciones resistirían incluso el temible pulso electromagnético, una radiación procedente de un ataque nuclear, una tempestad solar o el impacto de un asteoride y que dejaría inservibles aparatos electrónicos, satélites de comunicaciones, GPS y radares, provocando un apagón de Internet de consecuencias catastróficas que podría afectar a países enteros e incluso a continentes. Pero tienen un talón de Aquiles... Un hacker infiltrado entre el personal podría borrar archivos o copiarlos sin permiso, como le sucedió a la NSA con Edward Snowden. El factor humano siempre es imprevisible.
    No obstante, es el almacén digital más seguro del mundo y alberga desde 2010 una de sus posesiones más preciadas: la cápsula del tiempo del proyecto Planets, en el que participó un consorcio de 16 universidades, archivos y bibliotecas europeas. Es un recipiente de metal sellado dentro del cual están las herramientas necesarias para descifrar todos los formatos de archivos que se conocen en la actualidad, algo así como la piedra de Rosetta de la era digital; el genoma de nuestros bytes...
    Esta cápsula temporalcontiene las instrucciones para descifrar los formatos digitales más corrientes, algunos de los cuales prácticamente han pasado a la historia, como los disquetes y las tarjetas perforadas. Otros, como CD, DVD, pendrives con conexión USB y Blu-ray son de uso habitual hoy, pero dejarán de serlo en el futuro, cuando estas tecnologías queden obsoletas. Las instrucciones contenidas en la cápsula permitirán a las generaciones venideras recuperar la información aquí archivada.
    «¿Cuál es la mayor amenaza para los datos digitales? Que no son permanentes. Ya no escribimos a mano, usamos procesadores de texto. No usamos cámaras analógicas, sino digitales. No escuchamos casetes, sino descargas y mp3. No mandamos cartas, enviamos correos electrónicos», explica Andreas Rauber, de la Universidad de Viena, corresponsable del proyecto. Toda la información digital equivalía en 2011 a 150 pilas de libros con una altura desde la Tierra al Sol. Y cada 18 meses se duplica... «Esto nos pone ante un dilema. Almacenamos nuestro legado digital en formatos que solo duran unos años, cuando antes, en la época del papel o de los jeroglíficos en piedra, duraba siglos o milenios. No conservarlo de manera adecuada nos puede costar en el futuro miles de millones».
    En un lugar de los alpes... Swiss Fort Knox se aloja en un túnel bajo los Alpes excavado por el Ejército suizo durante la Guerra Fría. Costó más de 40 millones de francos. Más de 10.000 clientes confían su información sensible a este gigante especializado en seguridad informática.
    LOS SECRETOS DE LA FORTALEZA
    Con una autononía operativa total de varias semanas no detallan cuántas, así funciona por dentro el Fort Knox suizo de los datos.
    -Comunicación total. Dispone de un sistema de comunicación vía satélite.
    -Check in. Aduana de acceso directo internacional.Aterrizaje. Pista para aviones y helicópteros.
    -Control total. Todas las instalaciones cuentan con videovigilancia.
    -Velocidad de datos. Los diferentes centros están conectados mediante conexiones de fibra óptica.
    -Seguridad máxima. Cuerpo de seguridad civil y militar las 24 horas.
    -El hotel. Zona hotelera con áreas de trabajo y servicio de catering para casos de emergencia.
    -El 'cerebro'. Aquí trabajan los técnicos del SFK, el personal de supervisión general, el que controla el sistema...
    -Antenas. Conexiones mediante fibra óptica y radiofrecuencia.
    -Alta velocidad. Enlaces de fibra óptica con los principales proveedores.
    -Antiterrorismo. Cinco controles de acceso a prueba de bombas.
    -Aire limpio. Filtro de aire, con sistema de sobrepresión contra gases nocivos.Zona de 'Embarque'. Control de acceso.
    -El búnker. Planta informática en la que se alojan l os servidores informáticos de los clientes.Sustento vital. Depósito de agua potable.
    -El tesoro. Servidores del Swiss Fort Knox.Sector VIP. Centros de datos de carácter privado y salas polivalentes.
    -Sin riesgo de apagón. Generadores de emergencia, transformadores y baterías de alimentación ininterrumpida.
    -Climatización. Sistema de limpieza del aire contra ataques terroristas.Refrigeración. Sistema de enfriamiento de alto rendimiento, construidoa prueba de sabotajes.
    LOS OTROS DIEZ "MEGADISCOS" DUROS
    1. DU PONT FABROS. UBICACIÓN: cerca de Chicago. 32 generadores diésel con dos megavatios cada uno. SUPERFICIE: 21.400 m2.
    2. SUPERNAP (MICROSOFT). UBICACIÓN: Las Vegas (Nevada). 7000 unidades. 250 megavatios de capacidad. SUPERFICIE: 37.800 m2.
    3. MICROSOFT DATA CENTERS. UBICACIÓN: San Antonio (Texas) y Quincy (Washington). SUPERFICIE: 43.700 metros cuadrados cada uno.
    4. PHOENIX ONE. UBICACIÓN: Phoenix (Arizona). Paneles solares que ofrecen una capacidad de 4,5 megavatios. SUPERFICIE: 51.000 m2.
    5. MICROSOFT DATA CENTER. UBICACIÓN: Dublín (Irlanda). Refrigeración por aire. SUPERFICIE: 51.000 m2.
    6. MICROSOFT DATA CENTER. UBICACIÓN: Northlake, junto a Chicago. Alrededor de 224.000 servidores en más de un centenar de contenedores. SUPERFICIE: 65.000 m2.
    7. NEXT GENERATION DATA EUROPE. UBICACIÓN: Newport (Gales). Dos naves con 19.000 armarios rack para servidores. SUPERFICIE: 70.000 m2.
    8. NAP OF THE AMERICAS. UBICACIÓN: Miami (Florida). Protección contra huracanes de categoría 5. SUPERFICIE: 70.000 m2.
    9. QTS METRO DATA CENTER. UBICACIÓN: Atlanta (Georgia). 80 megavatios de capacidad. SUPERFICIE: 92.000 m2.
    10. 350 EAST CERMAK. UBICACIÓN: Chicago. 100 megavatios de capacidad. SUPERFICIE: 102.000 m2.
    Una de sus posesiones más preciadas. Desde hace tres años custodia la cápsula del tiempo del proyecto Planets, en el que participaron 16 universidades europeas. Es un recipiente de metal sellado dentro del cual están las herramientas necesarias para descifrar todos los formatos de archivos que se conocen en la actualidad, algo así como la piedra de Rosetta de la era digital.




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