sábado, 21 de diciembre de 2013

REVISTA MUJER DE HOY, DE CERCA, Premio a la Mujer de Hoy. Rosa Clará: "Las prioridades y las limitaciones en tu vida te las pones tú misma"/ PROTAGONISTA,.Premio a la Mujer más admirada. Belén Rueda: "Tengo la sensación de que puedo ayudar más"


  1. -foto-Rosa Clará, en la portada de Mujer hoy, con un look de Prada.
     
    Es una de esas empresarias hechas a sí mismas, a golpe de tesón y entusiasmo. Hace 18 años, revolucionó el sector de la moda nupcial con sus espectaculares diseños y hoy viste a novias de todo el mundo. Ha alcanzado el éxito y el reconocimiento, pero no escatima esfuerzos en todas sus creaciones. Por eso, las lectoras la han elegido mujer del año.

    Está feliz y se refl eja en su cara, risueña y rejuvenecida. El año que termina ha resultado extraordinario para ella. En el terreno personal, no cabe más de gozo: “Me casé en junio con Josep, estoy muy enamorada y soy superfeliz, es lo mejor que me ha pasado en la vida”. Y, en su faceta empresarial, no le puede ir mejor: “Hemos experimentado un subidón increíble. Con un crecimiento de entre el 40-50%, y estoy convencida de que 2014 será aún mejor”.
    Y, para cerrar el círculo de su desbordada felicidad, nuestras lectoras le han otorgado el Premio a la Mujer de hoy: “Es un reconocimiento muy especial y lo voy a disfrutar todo lo que pueda”. Camino de su despacho, en la fábrica de Hospitalet de Llobregat (Barcelona), me cruzo en el ascensor con las novias de Cesc Fábregas y Leo Messi: “Les estoy haciendo unos trajes de fi esta –me explica– y han venido a una prueba”. Se ve mucho movimiento por los pasillos. Hoy, además, ha sido “día de cierre” y Rosa ha revisado uno a uno los modelos de una de sus próximas colecciones. No hay tiempo que perder, tenemos los minutos justos para hacer un boceto de su biografía.
    Mujer hoy. Hábleme de su niñez. 
    Rosa Clará. Nací en Barcelona, en el barrio del Eixample. Mi madre era una mujer muy trabajadora, que se dedicaba a la venta de muebles. Montó su propio negocio y tiró para delante. Mi padre se dedicó a la construcción, era superemprendedor, muy visionario para los negocios. Éramos una familia de clase media normal.
    P. Solo tiene un hermano, siete años mayor, ¿era la “nena” de la casa? 
    R. Para mi padre, sin duda; con mi madre, compartíamos. Yo soy muy parecida a mi padre en el carácter, en la forma de ver la vida y los negocios... Él era bonachón, de trato fácil. Mi madre, en cambio, era un sargento, pero ahora pienso que todo lo que yo he llegado a hacer se lo debo a lo estricta y rigurosa que fue conmigo.
    P.  Y quisieron que usted fuera universitaria. 
    R. Sí, ellos no tenían carrera y esta era su asignatura pendiente. Mi hermano se puso a trabajar en el negocio familiar y yo me matriculé en Derecho. Pero en tercero lo dejé porque me aburría. Me busqué la vida y empecé a trabajar en Yves Rocher, una compañía de distribución de cosméticos que acababa de llegar a España
    P. Y a los 22 años se fue de casa. 
    R. Sí, poco a poco fui subiendo en la empresa, y me mandaron a Madrid, pero los fi - nes de semana volvía con mi familia.
    P. Y 10 años después decide tener un hijo.
    R.  ¡Síííí! Trabajaba muchísimo, había cumplido 32 años y no tenía muy claro que quisiera ser “señora de”, pero sí que deseaba ser madre. Cuando nació mi hijo dejé un año y medio de trabajar porque, en aquel momento, lo más importante, sin ningún genero de dudas, era él.
    P. ¿No intentó conciliar trabajo y familia? 
    R. No, tenía que dejarlo todo y centrarme en mi hijo. Yo no valgo para hacer muchas cosas a la vez, y tenía que concentrarme en una tan importante.
    P.  Entrada en la treintena, le saltó la alarma del reloj biológico, de la maternidad... 
    R. Lo mejor de la vida es ser madre, después viene todo lo demás. A veces, cuando nos reunimos mujeres empresarias, acabamos hablando de nuestros hijos, porque es lo que realmente nos importa. Las mujeres tenemos la enorme suerte de poder elegir, ellos no; son los cazadores, sí o sí.
    P. No todas las mujeres pueden elegir. 
    R. Las limitaciones y las prioridades te las pones tú misma. Por ejemplo, yo tuve un hijo y decidí no tener más, porque tenía otros proyectos por hacer. Elegí.
    P. Un hijo único, ¿es un mimado de aúpa? 
    R. ¡No! A veces se lo digo: “Cariño, podrías ser un idiota y no lo eres”. Puedes preguntar a quien quieras, es un hijo cariñoso, humilde... Con 22 años, podía ser un imbécil integral, pero –no es pasión de madre, porque reconozco sus defectos– es tremendamente humilde, cosa que valoro mucho, y responsable.
    P. Cuando su hijo cumplió 11 años, usted se separó de su pareja. 
    R. Sí, el padre despareció del mapa. Es la realidad y lo puedes poner tal cual. A partir de los 11 años, solo tuvo madre.
    P. ¿Qué tal le fue sola con un adolescente? 
    R. Muy bien. Él sabía que, si no asumía sus obligaciones, no tendría nada; y siempre las cumplió. Jamás he tenido que decirle “no”, porque todo lo pactábamos antes y nos ha funcionado bien. No hemos tenido grandes discusiones, ni ha habido una adolescencia dura. Me ha puesto la vida muy fácil a todos los niveles; convivir con él es facilísimo, porque todo le parece bien y no discute. Espero que siga viviendo conmigo muchísimos años más.
    P. ¿Le ahuyenta las novias? 
    R. No, me llevo bien con ellas. De hecho, cuando han cortado, siguen viniendo a casa. Sergi sabe hacerlo muy bien.
    P. Y, de pronto, es mamá la que aparece un buen día con un novio… 
    R. Antes de que mi hijo cumpliera 18 años, no hubo nadie más en mi vida, solo tenía espacio para él. Yo no concebía un fi n de semana con alguien que no fuera él. Si me iba de viaje, mi hijo venía conmigo. Así que, al cumplir los 18 años, le dije: “Mira, hemos llegado hasta aquí. Ahora yo tengo que ordenar mi vida”. Y así lo hice.
    P. ¿En qué consistió? 
    R. En abrir más los ojos para pensar que podía compartir mi vida con alguien, que el tema sentimental no se había acabado, porque, hasta entonces, a mí solo me interesaban mi hijo y mi trabajo.
    P. Dice que su primera pareja desapareció. ¿Quizá porque, como reconoce, a usted solo le interesaban el trabajo y su hijo?
    R.  Sí, estoy convencida de que fue así. Cada mujer establece sus prioridades y deja muchas cosas aparcadas. Yo estoy muy contenta con las prioridades que elegí porque, en este momento, estoy muy feliz.
    P. ¿Se ha sentido muy sola hasta llegar aquí? 
    R. Sí. La soledad del poder existe, y el que te diga que esto no es así está mintiendo Mandar y dirigir implica renuncia, tener que mantener muchas distancias.
    P. ¿Ha llorado mucho? 
    R. No soy muy llorona, y mi carácter hace que siempre salga de lo más duro. A lo mejor luego, cuando ya ha pasado todo, me desmorono y me voy a un rincón a llorar o llamo a mis amigos, que son los que al fi nal te escuchan y con los que te explayas.
    P. ¿Por dónde empezó su nueva vida? 
    R. Le dije a mi hijo: “Cariño, aquí hay un cambio: si me voy a cenar con quien sea y a donde sea, te lo diré, pero lo voy a hacer. A partir de ahora, si hay algo que pueda ser bueno para nuestra vida, lo voy a coger”. Y apareció Josep, que fue lo mejor que me ha pasado en mi vida, con diferencia.
    P. ¿Cómo lo conoció? 
    R. Fue hace 36 años. Yo entonces tenía 18 años y él, 16. A mí, en aquel momento, no me interesaba lo más mínimo, no quería ni verlo. Nuestros padres eran amigos y salían a cenar muchas veces juntos en un pueblecito de la Costa Brava...
    P. ¿Y cómo reapareció? 
    R. Simplemente, me puso un correo electrónico para pedirme un favor para una persona, y se lo hice. Después, quiso agradecérmelo y yo, al principio, le di bastante esquinazo, porque me daba mucha pereza contarle mi vida, ya que no nos veíamos desde los 20 años. Pero, al fi nal, nos reencontramos, y hasta hoy. Me di cuenta de que, realmente, es el hombre de mi vida.
    P. Este segundo amor, cumplidos los 50 años, ¿es más refl exivo, menos pasional…? 
    R. Es maravilloso, y si hay chispa... (se le iluminan los ojos). Es una oportunidad increíble que te da la vida. Creo que Josep se lo merecía y yo, también.
    P. Pero, ¿es una historia más adulta, más razonada, menos loca? 
    R. No, porque hay piel, ilusión, amor, ganas de estar juntos... Muchas cosas que, si fueran racionales, no funcionarían.
    P. ¿Y la pasión también es igual que a los 25?
    R.  ¡Claro! Es lo mismo. Los matrimonios que llevan 25 años juntos se adoran, pero la convivencia también los machaca.
    P. ¿Así que recomienda cambiar de pareja antes de celebrar las bodas de plata?
    R.  ¡Noooo!, el ideal es que dure toda la vida.
    P. No sé, según lo está poniendo… 
    R. Nosotros nos hemos encontrado para ser felices. La oportunidad que nos ha dado la vida de poder pasar estos años juntos es extraordinaria. Estoy tan segura de su amor y él del mío que estoy convencida de que va a durar muchos años.
    P. ¿Cómo ha reaccionado su hijo? 
    R. Estupendamente. Si no hubiera sido así, Josep no hubiera entrado en casa. Son muy iguales de carácter, ninguno de los dos tiene ganas de problemas.
    P.¿Viven sus padres? 
    R. No, a Josep solo le queda madre, y yo perdí a mi padre con 40 años y a mi madre con 49. Fue duro, muy duro.
    P. ¿El primer revés para una triunfadora? 
    R. Serio, sí, pero yo nunca me he planteado si soy una triunfadora. Mi objetivo no ha sido tener éxito, sino hacer las cosas bien. El sentido de la responsabilidad nunca me ha dejado disfrutar de un triunfo.
    P. ¿Le hacen ilusión los premios?
    R. ¡Síííí!, este de Mujer hoy me ha hecho muchísima ilusión. Me han dado unos cuantos, pero este es muy importante, porque viene de un grupo empresarial potente y son los lectores quienes han votado.
    P. Está claro que 2013 ha sido un año de lujo… 
    R. Sí. Y estoy segura de que 2014 va a ser mejor; a nivel personal es difícil, me conformo con seguir así. Pero a nivel empresarial tengo muchos proyectos por delante.
    P. Tiene en nómina a 160 personas, pero da trabajo a más de 8.000 familias… 
    R. Sí, no tenemos “stocks”, trabajamos por encargo. Estamos en todos los continentes, en más de 60 países, con 3.500 puntos de venta y unas 150 tiendas.
    P.  El 30% son suyas y el resto, franquicias. 
    R. Esto está cambiando. La idea es tener más tiendas propias y menos franquicias. No uso la palabra suerte, pero cada año crecemos más, nunca nos hemos estancado.
    P. ¿La gente se casa menos con la crisis? 
    R. Sí, en 2007 hubo 220.000 bodas; en 2012, 160.000. Sin embargo, este año se ha animado. Yo reviso las cifras de mi empresa semanalmente, y el subidón es increíble. Hay brotes verdes, porque veo que los restaurantes y los cines están llenos, que la gente está viajando, que en las pistas de esquí de aquí al lado no se cabe...
    P. La firma Rosa Clará ha cumplido 18 años. 
    R. Sí, pero esta edad, para una empresa, no es nada, todavía somos una compañía joven.
    P. ¿Ha sido la única mujer en muchas reuniones? 
    R. No he sentido nunca a nivel empresarial que estoy en un mundo de hombres. Yo parto de la base de que quien quiere, puede.
    P. Pues la discriminación existe, hay cifras. 
    R. Yo no creo que sea culpa de los hombres, aunque en alguna ocasión puede que sí. Desde mi perspectiva, cada persona elige un camino. A mis 54 años, si miro atrás, no sé si mi elección fue la mejor, no sé si la repetiría. Me lo he planteado muchas veces.
    P. ¿Es más difícil vestir de novia a una mujer mayor?
    R.  No, yo demostré en mi boda que una señora madura puede estar estupenda. Aunque te diré la verdad: hice régimen dos meses, sin comer casi nada, para entrar en el traje; era un modelo que marcaba todo.
    P. ¿Hace más trajes de corto que antes, ya que ahora hay más bodas civiles? 
    R. Mucha gente se sorprende, pero las novias, aunque se casen en un juzgado, quieren vestirse de largo y de blanco, y también se ponen cola y velo.
    P. ¿Es verdad que la novia recorta antes en el banquete que en el traje? 
    R. Sí. Cuando alguien se enamora de un vestido, acaba comprándolo. Yo dispongo de precios variados, para que nadie se quede sin el traje que ha venido a buscar, pero si alguien se encapricha de un modelo, lo último que va a hacer es quedarse sin él.
    P. ¿Cuántos trajes ha preparado para la próxima colección? 
    R. Para 2015, tenemos previstos más de 780 nuevos diseños.
    P. ¿Y si yo quiero uno que vi hace unos años? 
    R. Mantenemos la colección del año pasado y algunos modelos del anterior, pero hacemos lo que haga falta para satisfacer al cliente.
    P. Creo que los japoneses no compran trajes de novia, los alquilan. 
    R. Es verdad. Yo no tengo tienda en Japón.
    P. En Alemania y en Holanda venden la línea más barata. 
    R. Sí, nos costó mucho entrar allí. En Italia todo es fácil: quieren diseños espectaculares y no importa el precio. Pero en Alemania y en Holanda el concepto de boda es muy distinto.
    P. Por cada traje de boda también vende muchos vestidos de fiesta. 
    R. Sí, las hermanas y las amigas empiezan a animarse. Se está poniendo de moda que haya damas de honor, una costumbre estupenda importada de Estados Unidos.
    P. ¿Su colección está hecha aquí, en España? 
    R. La colección Rosa Clará, al 100%, hasta la última puntada. Otras están fabricadas en Asia y en la India, y son trajes para estos países, donde valoran menos el tejido y se optimizan los costes para llegar al cliente.
    P. ¿Sergi se hará cargo de este negocio? 
    R. No lo sé, estudia Arquitectura. No lo fuerzo, aunque sería maravilloso terminar mi vida laboral con él. Yo tengo mis sueños realizados y él ha de cumplir los suyos.



    1. Las lectoras de Mujer hoy han reconocido su brillante carrera cinematográfica y su labor solidaria en la Fundación Menudos Corazones.
       
      Las lectoras de Mujer hoy han reconocido su brillante carrera cinematográfi ca y su labor solidaria en la Fundación Menudos Corazones. Un ejemplo de superación y de saber dar

      Este ha sido un buen año para Belén Rueda, presente por partida doble en los cines (con “Séptimo” e “Ismael”) y rodando la serie “B&B”, una comedia costumbrista sobre una revista de moda y actualidad junto a Gonzalo de Castro. Hoy, sin embargo, sus ojos no brillan tanto por los éxitos profesionales como por los personales. Las lectoras de Mujer hoy le han dado el premio a la Mujer más Admirada y Belén ve reconocida su larga labor junto a la Fundación Menudos Corazones, a la que está unida desde el fallecimiento en 1997 de su hija María, cuando solo era un bebé. 
      Mujer hoy. ¿Cómo es hoy su relación con la Fundación Menudos Corazones? 
      -foto,.Belén Rueda. La fundación se creó después de unifi car muchas asociaciones pequeñitas: si gritas sola en tu casa, logras menos que si gritamos todos en la calle. Cuando empezaron estaba muy encima, porque me preguntaban mucho cómo organizar una maratón, cómo gestionar la recaudación de alguna película en la que les donaba benefi cios... Hoy ya cuentan con gente maravillosa que me dicen a mí lo que tengo que hacer. Me gusta saber de los críos que cuando empezamos eran chiquititos hoy son voluntarios, niños con cardiopatías que han logrado superar la adolescencia y sus últimas operaciones, y que están integrados en un ritmo de vida normal. También sigo muy de cerca a algún niño concreto y voy al hospital...
      P. ¿Cómo recibe este premio?
      R. Es el mejor regalo, sinceramente. El mejor premio es aquel que vota gente que ni te conoce pero que, de alguna manera, se siente identifi cada contigo porque ellos harían lo mismo. Y contenta también por la fundación, de la que soy presidenta de honor. Elegí Menudos Corazones porque conozco muy bien su labor, muy profundamente, por lo que tengo la sensación de que puedo ayudar más.
      P. ¿En su carrera quién apostó por usted? 
      R. Esta es una profesión en la que lo más importante para poder seguir estando ahí es el trabajo y la suerte. Y fue una suerte que Alejandro Amenábar creyera en mí y me ofreciera un personaje como el de Julia en “Mar adentro”. ¡Y con ese reparto!
      P. ¿Fue el momento de inflexión? 
      R. No, yo creo que ocurrió mucho antes, aunque gracias a él pude abrir algunas puertas en el mundo del cine. Yo diría que el momento que marcó un antes y un después fue la primera vez que me dieron la oportunidad de presentar en televisión, porque eso me permitió aprender trabajando. Fue en Globomedia donde empecé con los programas de entretenimiento. Luego, como sucede en muchas familias, entré en una cierta inercia... Y el primero que me propuso participar en una serie fue Vicente Escrivá. Era “Este es mi barrio”, con José Sacristán. Pero en ese momento estaba muy, muy embarazada y quedamos en que tendría a la niña, María, y luego me reincorporaría. Pero la vida... La vida siempre te sorprende. Y, bueno, tuve problemas y me retiré del mundanal ruido como un año [Apuntan las lágrimas en los ojos de Belén].
      P. No hay año que no tenga película... Además, de las que funcionan en taquilla: de terror, intriga... 
      R. Sí, he rodado bastantes películas de género, pero en realidad cuentan historias muy reconocibles. Dentro de ese punto fantástico, son muy terrenales. Guillermo del Toro decía que, cuando critican la falta de realismo de los fi lmes de género, él se preguntaba dónde está la realidad, en lo que podemos percibir o en lo que está dentro de la cabeza. Hay momentos en los que lo que hay dentro de ti es mucho más real que lo que la gente ve por fuera.
      P. Ahora vuelve a la tele con “B&B”, una serie centrada en una revista de moda. 
      R. Sí, pero no es “El diablo se viste de Prada”. Las series que funcionan son aquellas que, además de contarte algo excepcional, se fijan en las relaciones íntimas de los personajes. No se trata tanto de retratar los entresijos de una revista. De todos modos, la revista está más centrada en la actualidad que en la moda, cosa que nos permite abordar situaciones que nos tocan mucho ahora, problemas sociales que tratamos con un tono de humor. A ver cómo reacciona la audiencia... El panorama ha cambiado muchísimo desde que hizo “Periodistas”. ¡Muchísimo! Recuerdo que, cuando volví a la tele con “Luna, el misterio de Calenda”, en 2012, todo el mundo estaba encantado con el 14,8% de audiencia que hacíamos... Yo alucinaba: el último capítulo de “Los Serrano” lo dejamos en un 46 o 47%.
      P. Ha protagonizado historias que han dejado huella en la audiencia... ¿Quién se la ha dejado a usted? 
      R. Me acuerdo mucho de Julia Gutiérrez Caba, que era mi madre en “Los Serrano”. Una gran dama, maravillosa. Aprendí mucho de ella, de su actitud ante el trabajo y ante la vida. Con ella aprendí que las palabras dicen mucho más de lo que significan.

      Muy personal
      -Nació en Madrid en 1965. Su padre era ingeniero y su madre, profesora de ballet. Tiene dos hijas.
      -Empezó Arquitectura, pero dejó los estudios y en 1994 debutó en televisión. En 1997 dio el salto con “Médico de familia”. Luego llegaron “Periodistas”, “7 vidas” y “Los Serrano”.
      -En 2004 logró el Goya por “Mar adentro” .




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