- XLSemanal. ¿Cuánta gente trabaja en el Banco?Javier Espinosa. Solo en Madrid hay seis asalariados, 260 voluntarios fijos y más de 15.000 ...
Desayuno de domingo con... Javier Espinosa: "En España siempre se ha pasado hambre y no se ha querido reconocer"
Soy presidente del Banco de Alimentos de Madrid, que abastece a otros 52 de España, uno por provincia. En 2013 repartimos 13 millones de kilos de comida; un millón más que en 2012.XLSemanal. ¿Cuánta gente trabaja en el Banco?
Javier Espinosa. Solo en Madrid hay seis asalariados, 260 voluntarios fijos y más de 15.000 circunstanciales. Muchos quieren quedarse, pero no se puede.
XL. Inflación de voluntarios... ¿Hay muchos parados?
J.E. Hay, ante todo, jubilados. El mayor, Eduardo, tiene 94 años y hace un trabajo estupendo. Aquí luchamos también contra el despilfarro de personas.
XL. Reciben comida de empresas de alimentos, de la agricultura, y, en la operación Kilo, de los particulares.
J.E. Hay un ligero descenso en lo donado por las empresas, pero se ha compensado generosamente por la solidaridad de la gente en la operación Kilo.
XL. Y los alimentos los entregan solo a instituciones, nunca a particulares.
J.E. Así es: a más de 450 entidades benéficas. A través de ellas, solo en Madrid, hemos atendido a 100.000 personas más que el año anterior.
XL. ¿Hay empresas que colaboran solo por mejorar su imagen?
J.E. No sé cuáles son los motivos: solidaridad, moda, marketing... No me preocupa mientras recibamos alimentos, siempre dentro de la más absoluta legalidad y transparencia. Nuestra biblia es ser muy rigurosos y transparentes.
XL. ¿Garantiza el buen estado de los alimentos que reparte?
J.E. Sí, somos muy escrupulosos. Jamás aceptamos alimentos que hayan sobrepasado la fecha de caducidad, aunque nos duele porque sabemos que muchos de ellos serían perfectamente consumibles. Si es perecedero y está en fecha, se reparte inmediatamente.
XL. ¿Qué volumen de comida reparten?
J.E. En el colegio de San Fernando, en Colmenar Viejo, almacenamos hasta 400.000 kilos. Y repartimos a diario entre 50.000 y 60.000. La media de almacenaje es de tres días.
XL. Dicen que España es el país europeo que más comida reparte.
J.E. Es normal: los bancos de alimentos siempre han crecido en función de las necesidades, y España está en peores condiciones que otros países. No es una medalla repartir más, sino la muestra de que lo estamos pasando peor.
XL. El hambre del Tercer Mundo es otra cosa, ¿no?
J.E. Sí, en España siempre se ha pasado hambre y no se ha querido reconocer. Empezamos en 1994 y esa realidad existía: 1,5 millones de personas pasaban hambre ya. Ahora son más de tres millones.
Su desayuno: «Mi desayuno consiste en tomar algo muy básico y sencillo: un zumo de naranja y una taza de café con tres bizcochos».
TÍTULO: EL CUENTO,.
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición).
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:
- Buenos días.
- Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
- Esto es el Cielo.
- ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!
- Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.
Y el guardián señaló la fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
- Buenos días - dijo el caminante.
- El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
- Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando
el lugar. Podéis beber toda el agua como queráis.
- El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron
su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
- Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre.
- EL CIELO.
- ¿El Cielo?
- ¿Sí?
- Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello
era el Cielo!.
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! - advirtió el hombre.
- ¡De ninguna manera!-increpó el hombre - En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar sus mejores amigos.
domingo, 12 de enero de 2014
DESAYUNO DE DOMINGO CON Javier Espinosa: / EL CUENTO,.
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