sábado, 12 de abril de 2014

ENRÉDATE, EL ESPEJO DISTORSIONADO,./ SU LADO FEMENINO,.

TÍTULO: ENRÉDATE, EL ESPEJO DISTORSIONADO,.

Hola,
Yo en el espejo me veo más o menos guapa pero cuando me sacan una foto me veo horrible y la gente me dice que salgo mal en fotos , que soy poco fotogénica. Sin embargo creo que ta vez en las fotos salgo como realmente soy (fea) por que yo a los demás en fotos los veo tal y como son! Así que talvez al mirarnos al espejo nos vemos de una forma distorsionada (cuando miras a alguien que está al lado tuyo a través del espejo se les ve raros a veces, a que si?) Entonces, significa que soy realmente tan fea como en las fotos y lo que veo en el espejo no esta distorsionado?

Es una pregunta seria, me interesa mucho este tema y la percepción que tenemos nosotros mismos y los demás de nuestro aspecto.
 
TÍTULO: SU LADO FEMENINO,.

  1. Cuando un hombre presume de un lado femenino significa sobre todo que está muy seguro de su masculinidad, tan seguro que hasta hace ...
     
    Cuando un hombre presume de un lado femenino significa sobre todo que está muy seguro de su masculinidad, tan seguro que hasta hace exhibición de feminidad. Y, después, que probablemente quiere conquistar a la mujer a la que se lo dice con el mensaje indirecto de “soy muy sensible”. Claro que si hacemos un esfuerzo de recopilación de los diferentes conceptos de feminidad usados por los hombres, comprobaremos que ellos, lo mismo que nosotras –al menos yo–, tienen cierto lío sobre qué es eso de ser femenino. 

    El actor Vicent Cassel afirmaba hace poco ser un tipo femenino “porque sé usar mi instinto, miento muy bien y tengo unos pechos hermosos”. O sea, que femenino equivaldría a instintivo y mentiroso. El cocinero Ángel León, poseedor de una estrella Michelín, contaba en otra entrevista: “Soy un hombre con matices de mujer, extremadamente sensible”. O sea, sensible. Y un amigo mío me decía que su lado femenino explicaba sus llamadas a los amigos para averiguar datos sobre una mujer que le interesaba. O sea, fisgón y cotilla.  En resumen, según esta breve muestra, lo femenino significaría ser instintivo, mentiroso, sensible, fisgón y cotilla. Lo que no está tan lejos de muchas afirmaciones más o menos científicas de psicólogos y expertos varios sobre diferencias entre hombres y mujeres. Por ejemplo, un muy ilustrado colega mío y su teoría de que los hombres son más agresivos y competitivos, tienen mayor control verbal de las emociones y más inclinación a la vida económica y política, mientras que las mujeres seríamos menos agresivas y competitivas, con menor control verbal de nuestras emociones y con más inclinación hacia la vida social, estética y religiosa. En definitiva, que la sensibilidad y las emociones distinguirían lo femenino frente a agresividad y la dureza, propias de lo masculino. 
    Pero no importa la insistencia, que es mucha, en tales diferencias, que yo sigo con mi escepticismo y mi sospecha de que se trata de diferencias sociales más que biológicas. Y pienso, por ejemplo, en la música romántica, uno de esos asuntos con los que se cae estrepitosamente todo lo anterior. En las mejores canciones románticas del último siglo. En mi preferida, “She”, o en otras dos que están entre mis 10 favoritas: “Arráncame la vida” y “Pra Sempre”. Tan bellas, tan emocionantes, tan desgarradoras, tan extremamente sensibles, tan eternas. Y todas... compuestas por hombres. “She”, por Charles Aznavour; “Arrancáme la vida”, por Chico Novarro; y “Pra Sempre”, por Roberto Carlos. Y cantadas por ellos mejor que por ellas, sobre todo “She” en la que nadie puede igualar la sensibilidad de Aznavour, o “Pra Sempre”, exquisita en la voz de Roberto Carlos.
    No sé si Aznavour, Novarro y Roberto Carlos dirán que lo suyo viene de su lado femenino. Pero ocurre que casi toda la música más romántica y más bella ha sido compuesta por hombres. Escucho “She” y siento que la sensibilidad de Aznavour y la mía son muy semejantes.

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