Making of de la portada de Mujerhoy con Blanca Romero,.
-foto- Blanca Romero: "No necesito vivir enamorada, pero si lo estoy, me vuelvo loca",.
Apasionada, independiente y, sobre todo, libre, esta
asturiana cosmopolita vuelve a la televisión. Cumplir años no le puede
sentar mejor...
Fue modelo cotizada y solicitada en París, Tokio o Nueva York, adolescente rebelde, cantante y compositora, apasionada del flamenco, mujer de torero, madre soltera. Y sí, también es actriz. Acaba de estrenar con gran éxito 'Bajo sospecha', la nueva serie estrella de Antena 3, que la ha obligado a salir de su exilio asturiano.
Blanca explica que regresó a su tierra porque para criar a sus hijos, Lucía, de 16 años y Martín, de dos, necesita la proximidad del mar, horizontes abiertos, calor de familia y poco más... Su charla está plagada de carcajadas espontáneas y contagiosas, de palabrotas honestas, de pretéritos perfectos simples y de asturianismos. Hablamos con ella de surf, de sus hijos, de los hombres... y de las pasiones, que en seguida toman las riendas de la conversación.
Mujerhoy. ¿Quién es Laura, su personaje en 'Bajo sospecha'?
Blanca Romero. Esta policía es una tía convencional, que solo cree en la familia, bastante desconfiada, superlegal, religiosa, fiel a su pareja... Contrasta con otro de los polis, Víctor (Jon González), que es desordenado, carismático, ligón y que se salta todas las normas.
MH. Laura sufre la frustración de no poder ser madre. ¿Le ha sido fácil meterse en ese papel siendo usted tan madraza?
BR. Ella es una mujer fría, brusca, pero poco a poco se va rompiendo y dejando ver su sufrimiento, su debilidad, su gran inseguridad... Yo siempre actúo desde mi verdad. Esa frustración no la tengo, pero busco en otras mujeres para empatizar. Todos queremos, o hemos querido, cosas que no hemos logrado. Por ejemplo, ¿por qué no pude tenerlos con padre? [Ríe irónica].
MH. ¿Así es como se planteó usted la maternidad, en solitario?
BR. Mi tía, que tiene 94 años, siempre me recuerda que de pequeña ya le decía que quería tener muchos hijos, pero sin marido. Pero no ha sido algo que haya buscado, sino que surgió así. Y estoy encantada. De hecho, no me cierro a la posibilidad de tener más o adoptar. Siempre quise cuatro hijos.
MH. ¿Este es su primer trabajo desde que nació su hijo?
BR. No, cuando Martín tenía dos mese rodé en Valencia El amor no es lo que era, y lo pasé tan mal, lloré tanto, que decidí que no volvería a trabajar hasta que tuviera dos años. Estar lejos de él lo viví como una auténtica castración. Así que, a continuación, me dediqué al 100% a la maternidad.
MH. Vive en Asturias, ¿se hartó de Madrid, de la gran ciudad?
BR. No, no es eso. Me crié hasta los 14 años en el monte y recuerdo una infancia feliz, rodeada de animales y naturaleza, con amigas con las que crecí y que aún conservo. Así que, sencillamente, volví a la raíz. Allí es donde está mi hogar, mi hábitat.
MH. ¿Qué le aporta su tierra?
BR. Asturias tiene todo lo que a mí me gusta. En verano no hay sitio mejor, pero el invierno es muy largo... Así que mi intención es pasar esas temporadas frías en una isla cálida, con aguas templadas para hacer surf y cerca de Estados Unidos, por si me aburro, poder ir al teatro o de compras. Y coger un avión para ir donde sea si sale un proyecto.
MH. Qué bien suena ese plan...
BR. Busco calidad de vida, solo tenemos una.
MH. "Soy el capitán de mi alma", el famoso verso que recitaba Mandela en prisión, escribió el otro día en Twitter... ¿Lo es?
BR. ¡Claro, quién si no! Sí, subí una foto de un ancla con esa frase. Tengo ganas de tatuármela, pero no me atrevo... Por supuesto que la vida manda mucho, ella te lleva y a veces te obliga: ahora curras y ahora no, pero sí podría decirse que lo hice todo a mi manera, sí. Con todo lo bueno y lo malo que conlleva esa libertad.
MH. ¿Nunca le importó lo que pensaran los demás?
BR. Sí. Tengo mi código moral, mis valores... Me importó lo que pensaran las personas que me importan.
MH. Su hija, Lucía, se ha estrenado ya como modelo, ¿le asusta que alce el vuelo?
BR. La vida de los hijos no es nuestra, es suya. Y llega un momento en el que tienes que dejarlos marchar. No hay que imponerles, no hay que tratar de retenerlos, vale más darles amor y comprensión que ser estricto y que puedan nacer el odio y la distancia... Hay que dejarles y estar siempre ahí, apoyarlos y ayudarlos en todo, que siempre tengan donde volver. A veces se nos olvida muy rápido lo que hicimos nosotros, pero ahora les toca a ellos.
MH. ¿Cómo era usted a su edad?
BR. Fui mala adolescente, rebelde. No puedo decir otra cosa.
MH. ¿Le da miedo el mundo de la moda para ella?
BR. Para nada. Quizá, lo único, el tema de la alimentación, porque yo vi a crías que sufrieron muchísimo. Pero Lucía es un palo, le cuesta un montón engordar, así que no creo que ese vaya a ser su problema. Y, por lo demás, sigo conservando amigos y compañeros de trabajo, representantes, maquilladores, fotógrafos... Así que no me preocupa en absoluto. Al contrario, quiero mandarla fuera: Londres, París, Nueva York..., pero ella no tiene ganas de irse todavía. Yo me largué enseguida, pero ella está en la edad en la que los amigos son Dios y te rompen el corazón si te separan de ellos.
MH. ¿Comparten ropa y consejos de moda?
BR. Yo no le cojo nada, pero ella a mí toda. Le gusta ir guapa, pero ninguna de las dos somos muy presumidas. Somos bastante informales. Yo nunca fui una fashion victim, me gustan más los vaqueros y las zapatillas, ir cómoda y a mi gusto. Y mucho más desde que hago surf, porque cuando te quitas el neopreno, lo que te apetece es meterte en un chándal cómodo y caliente. Aunque me apetece arreglarme de vez en cuando para salir.
MH. Le ha dado fuerte con el surf...
BR. Empecé el año pasado y no puedo pasar sin él. Bajar con tu tabla, meterte en el agua, que las olas te peguen unas cuantas volteretas y sentir el frío en las mejillas. Y luego volver a casa y estar una hora bajo la ducha caliente... Después de eso, el día ya es otra cosa.
MH. Este año cumplirá 39, ¿ve esa cifra como una frontera?
BR. Es un cambio maravilloso. Los 40 son una edad más plena, más sensata, más feliz... Y con más arrugas. Pero, bueno, a los jóvenes les sigo gustando.
MH. ¿Le tiran los tejos?
BR. Sí. Y digo: "¡Dónde vas, guaje!".
MH. Si la imagen habla de uno, ¿qué dice la suya de usted?
BR. Que soy una mamá campestre, asentada. Antes iba como una olla a punto de explotar y ahora estoy tranquila, en paz.
MH. Dicen que no tiene suerte en el amor. ¿Asusta a los hombres?
BR. Sí, es cierto que me cogen un miedo desmesurado. [Risas].
MH. ¿Hace autocrítica?
BR. Claro. No puedo culparles a ellos, porque si ninguno me valió, será que debería ser más tolerante. Eso, o que no ha llegado la persona adecuada. Pero todavía estoy a tiempo de pasar las bodas de oro con alguien. Espero que aparezca, si no, sería un poco triste.
MH. ¿Necesita vivir enamorada?
BR. No. Soy muy independiente y, además, cuando estoy enamorada me vuelvo loca.
MH. ¿Le apetece?
BR. Quizá ya esté preparada para una pareja estable. Me encantaría llegar a casa y que él pase la ITV, meta la compra, saque la sillita del coche...
MH. No suena muy romántico.
BR. Pero con las cosas que hacen la vida más fácil y mejor. El que quiera estar conmigo tiene que quererme y ser competente, listo, divertido... ¡Tiene que ser la leche!
Un personaje distinto
-Blanca vuelve a la televisión con 'Bajo sospecha', la nueva serie de la productora Bambú en la que tres agentes tratan de resolver la desaparición de una niña. Su personaje, Laura, es una policía que poco tiene que ver con Blanca, al menos, en apariencia. "Nos parecemos cuando me pongo en plan sargento en casa y en el apego por la familia. Pero a mí no me importan las convenciones".
María Garaña deja la presidencia de Microsoft Ibérica y se va a EE UU
Pilar López, directiva de Telefónica, la sustituirá en el cargo a partir del 30 de junio
- Hololens, la gran sorpresa de Microsoft,.
- María Garaña deja la presidencia de Microsoft Ibérica tras seis años y medio al frente de la filial del gigante del software. Le sucederá en el cargo Pilar López Álvarez, una directiva de Telefónica que ha pasado la mayor parte de su carrera profesional en la operadora, que se convertirá así en la tercera mujer que asuma la máxima responsabilidad en la filial, tras Rosa García (actual consejera delegada de Siemens España) y la propia Garaña.
La multinacional ha explicado que se trata de un relevo previsto ya que la política de Microsoft es que los presidentes de sus filiales no alarguen su mandato más allá de cinco años, y Garaña accedió al cargo en julio de 2008. En ese periodo, ha tenido que lidiar con lo más duro de la crisis económica, que afectó especialmente a la industria informática y del software.
Aunque en este tipo de multinacionales tecnológicas, las directrices estratégicas se marcan desde la matriz y la responsabilidad de las filiales es muy limitada, Garaña también ha tenido que afrontar la revolución que ha supuesto la irrupción de la movilidad, en la que Microsoft se ha visto ampliamente rebasado por nuevos rivales como Google o Apple. La integración de Nokia, absorbida por Microsoft, que contaba con una importante plataforma comercial en España supuso un reto para la filial. En el negocio tradicional de la multinacional, Garaña abordó la desaparición de Windows XP y la implantación de Windows 8.
Sin embargo, el asunto más espinoso que ha debido abordar son las reclamaciones fiscales porque Microsoft Ibérica, como otras firmas tecnológicas estadounidenses, desvía la mayor parte de sus ingresos a otros países con menores gravámenes. En noviembre de 2011, Hacienda le impuso una multa de 11,9 millones de euros por la liquidación del impuesto de Sociedades de los ejercicios 2004 y 2005, y actualmente tiene bajo inspección el impuesto de Sociedades de los años 2007, 2008 y 2009 y el IVA correspondiente al periodo que va desde noviembre de 2008 a junio de 2010.
La nueva presidenta de Microsoft Ibérica se incorporará a la compañía el próximo 1 de junio, si bien hasta el 30 de junio, coincidiendo con el cierre Garaña pasará a trabajar en el grupo en Estados Unidos, en “un puesto de máxima responsabilidad” en la sede central en Seattle, informó la compañía.
Pilar López, de 44 años, licenciada en Ciencias Empresariales, se une a Microsoft desde Telefónica, en la que ingresó en 1999, y donde ocupaba actualmente un cargo transversal, tras la disolución de Telefónica Europa, donde era la directiva de confianza de la presidenta Eva Castillo, que la hizo responsable de finanzas. Anteriormente, ocupó diversos puestos en J.P. Morgan en Madrid, Londres y Nueva York.
También ocupó el cargo de vicepresidenta de la Comisión de Control de Telefónica Deutschland Holding, subsidiaria de la que ha sido consejera desde septiembre de 2012. Entre febrero de 2013 y enero de 2014 fue vicepresidenta del Consejo de Administración de Telefónica República Checa, y también miembro del Consejo de Supervisión desde abril de 2007 a enero de 2014.
La empresa española declaró en 2013 unos ingresos de 170 millones, lo que representa un incremento del 6,36% respecto a los 160 millones registrados doce meses antes.
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