lunes, 6 de enero de 2014

LAS TIJERAS , El exsenador socialista Lino González es condenado por intentar abusar sexualmente de dos menores,/ UN PAIS EN CHISTERA,. .

Lino González.
Dos años de prisión y pagar 2.500 euros a cada uno de los dos jóvenes de los que pretendió abusar sexualmente. Esa es la condena que la Audiencia Provincial de Cáceres impone al exsenador socialista Lino González.
Los dos delitos de abusos sexuales en grado de tentativa se cometieron en febrero de 2008, cuando Lino González era director de la Residencia de Educación Secundaria Zurbarán de Navalmoral de la Mata. Los jóvenes eran residentes, uno tenía 16 años y el otro 17.
Según el relato de la sentencia a la que ha tenido acceso el Diario HOY, el 27 de febrero de 2008 Lino González se dirigió a las duchas de la residencia, sabiendo que allí estaba un joven de 16 años. Cuando le vio salir desnudo le miró insistentemente a los genitales, le dijo que no sintiera vergüenza e intentó tocarle el pene, no pudiendo al evitarlo el joven. Una hora después, en ese mismo día, el director de la residencia llamó a su despacho a un residente de 17 años. Cuando llegó, cerró la puerta y según la sentencia, «le recriminó que no hubiera acudido a su habitación la noche anterior, proponiéndole a continuación que se masturbaran ambos en el baño». Cuando el joven se dispuso a marcharse abriendo la puerta, Lino González se abalanzó sobre él intentando tocarle los genitales.
Siete meses después de estos hechos, el PSOE nombró senador al ahora condenado.
En Junio del año 2011, cuando salió a la luz que un juzgado investigaba estos delitos, Lino González renunció a ser senador y concejal del PSOE en Navalmoral de la Mata, además de secretario general de la agrupación socialista de Navalmoral.
En enero de este año 2013 fue juzgado y condenado por el Juzgado de lo Penal número 1 de Plasencia. Recurrió la sentencia en la Audiencia de Cáceres, que acaba de confirmar la condena de dos años de prisión, pagar a cada joven 2.500 euros, y también se le inhabilita para el desempeño de funciones principales y auxiliares en residencias de educación durante el tiempo de la condena. La Audiencia le impone las costas. 

TÍTULO: UN PAIS EN CHISTERA,.

León se mete dentro de una chistera-fotos

La ciudad celebra el festival 'Vive la Magia' con más de 200 actuaciones en las calles,.

Durante seis días, las calles de Léon se convierten en un gigantesco escenario para magos. Con más de 200 actuaciones con figuras del arte del ilusionismo, la ciudad celebra el décimo aniversario del Festival Internacional León Vive la Magia.
Este no es un certamen convencional: la magia persigue a los espectadores y los espectadores persiguen la magia por parques, plazas o al pie de monumentos o espacios significativos, que van desde un hospital psiquiátrico a un hogar del transeúnte, pasando por centros cívicos en los barrios o sedes de fundaciones donde se celebran talleres para los más jóvenes.
Galas en el laureado edificio de Tuñón y Mansilla del Auditorio de León o en el histórico y plateresco Parador de San Marcos convivirán desde el 25 al 30 de diciembre con la magia en la calle. La ciudad de León pone a disposición del ilusionismo sus rincones más históricos y reconocidos. El triángulo que conforman el Barrio Húmedo, el Barrio Romántico y la tradicional Calle Ancha –abrigada por el edificio de Botines de Gaudí, la Catedral de León, la Plaza Mayor o el viejo Consistorio– será el escenario en el que todos los magos compartirán espacio con el público en funciones rápidas e interactivas.
Rubén Vilagrand será el maestro de ceremonias de la Carpa Mágica en la Plaza de Don Gutierre –al precio de dos euros–. Allí se abre su enorme maleta para convertir los sueños en realidad. El aire fresco de Vilagrand siembra magia, clown y mimo, y recoge picardía, ilusión, música y una fresca puesta en escena.
Ludmilla, otras de las estrellas de la cita pensada para las familias y los más pequeños, pasará de ser una bella joven a un terrible gorila. Mientras, el Teatro Metamorfoso del Circus Drome pondrá en escena –en la Plaza de Botines, al pie de los palacios de Gaudí y de los Guzmanes– la más pura atracción de magia de feria. Emoción, ilusión e irrealidad.
En otro escenario, la Fundación Sierra Pambley, son los catalanes Brando y Silvana quienes sacarán de su maleta los malabares, las técnicas teatrales, la pantomima y por supuesto el ilusionismo. La pareja escenifica en León un espectáculo premiado en el 2010 con el Best Comedy en el Campeonato Mundial de Magia de Calle en Sankt Wendel (Alemania) y en 2011 con el premio de Campeones del mundo de magia de calle en el mismo festival. La propia sede de la Fundación Sierra Pambley es, además, la ubicación de los talleres de magia Abracadabra.
Y puestos a ser originales, el Doctor llusión se compromete a curar las enfermedades gracias a la magia. Lo hará en las funciones que no se olvidan de los que peor lo pueden pasar en Navidad. Su consulta la componen la Residencia Virgen del Camino, el Hogar del Transeúnte, el Centro Psiquiátrico de León, el Centro de Mayores de Puente Castro, Espacio Vías, el servicio de pediatría del Hospital de León o el Centro de Inserción Social de León.
Fuera de cualquier espacio cerrado, otra de las estrellas internacionales de la cita. El cubano Raúl Camagüey es protagonista de la piedra angular del éxito de la cita: la calle. Pateará las principales calles y plazas de la ciudad con la única intención de hacer reír, participar y traer el calor y la magia caribeña a las frías vías leonesas.
Por si fuera necesaria una excusa para disfrutar de la siempre apetecible noche leonesa, Raúl Camagüey, Raúl Vilagrand y el Mago Rafa llevan su espectáculo al Pub Chelsea, en el corazón del noctámbulo Barrio Húmedo. Previamente al espectáculo –éste y todos las demás– las tapas leonesas del cuidado vineo (localismo sinónimo de chateo) leonés constituyen el complemento perfecto para no defraudar a nadie ni perder energía.
La insignia del turismo leonés, prisión en su tiempo de Quevedo, el Parador de San Marcos es otro de los escenarios destacados. El viejo cenobio plateresco, que también fue campo de concentración en la Guerra Civil, abre sus puertas a Diego Calavia y Karim. El primero actúa cada día en la Sala Capitular del monasterio original. Mientras, el segundo se reserva el encargo de poner final a la cena mágica que se celebrará en el parador, salpicada de actuaciones en directo de magia close up.
El incombustible Tamariz
Para el espectador de sillón y más tradicional, el Auditorio de León abre sus puertas al mediático y entrañable Juan Tamariz. Su Magia Potagia no llega tampoco sola: estará acompañado de la colombiana Consuelo Lorgia y sus dotes telepáticas. El espectáculo dará cuenta de las actuaciones estelares de Juan Tamariz en sus 40 años de carrera.
El incombustible ilusionista es el gancho esta edición del eslogan de la cita, Los mejores magos del mundo. En las sesiones del Auditorio de León, en las que estarán presentes los magos españoles Magic Andreu y Yunke, el francés Gilles Rousseau, la alemana Galina, la pareja ucraniana Double Fantasy y el cubano Ernesto Planas, que actuará por primera vez en España.
El mago de las medallas, Magic Andreu, no falta tampoco a la cita para ser el maestro de ceremonias y conductor del cuento de Navidad que inspira las galas de los encuentros del auditorio.
La carta de presentación de las primeras figuras se concreta en su originalidad. El galo Gilles Rousseau es el exponente de la magia del futuro en su espectáculo L’ arbre Numerique, donde el mundo real y el imaginario se dan la mano. Double Fantasy pone en escena una historia de amor salpicada de magia. Galina, una de las pocas magas en el panorama internacional, presenta un número visual y poético en el que prestidigitación y sensualidad crean una composición sorprendente. Yunke es uno de los ilusionistas más reconocidos en España gracias a su espectáculo elegante, cuajado de apariciones, transformaciones y levitaciones…
Vértigo, ilusión, diversión. Para compartir en familia. En múltiples escenarios y al mismo tiempo. León se convierte la última semana del año en pura magia, pura irrealidad, puros sueños. Y ya se sabe: los sueños, sueños...

EL DIVÁN DE OLGA VIZA JOSÉ IGNACIO SÁENZ,./ EL CLUB DE LOS GATO, EL DÍA DE LOS REYES MAGOS,.,

TÍTULO: EL DIVÁN DE OLGA VIZA JOSÉ IGNACIO SÁENZ,.

José Ignacio Sáenz-foto,.


José Ignacio
Nombre José Ignacio Sáenz Marín
Nacimiento 28 de septiembre de 1973 (40 años)
Logroño, España
Nacionalidad español
Posición Centrocampista
Estatura 1.78 metros
Año del debut 1993
Club del debut CD Logroñés
Año del retiro 2006
Club del retiro CD Logroñes
José Ignacio Sáenz Marín, deportivamente conocido como José Ignacio (Logroño, La Rioja, España, 28 de septiembre de 1973) es un ex futbolista español y Director Deportivo del Unión Deportiva Logroñés.

Trayectoria

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    VIVIR, vivir, sólo viven los niños y los viejos. Es al comienzo y al final de la existencia cuando se posee la capacidad de sentir los momentos con la intensidad de quien ignora lo que es el tiempo.
    El don más valioso que nos podrían traer los Reyes Magos es ilusión, entendida como la capacidad para sobreponernos a las desgracias del presente y valorar que nuestra vida es una experiencia inédita e irrepetible que no podemos malgastar.
    Yo he desarrollado un profundo pesimismo hacia todo lo que me rodea y, por eso, tiendo a ver el lado negativo de todo lo que sucede. El otro día, criticaba la banalidad de los programas de la Nochevieja, elevando a categoría algo que es verdaderamente irrelevante.
    Uno no puede ni debe ir malgastando su energía contra molinos de viento, como hacía Don Quijote. Sí, hay muchas cosas que funcionan mal en el mundo, pero sólo hay que preocuparse de las importantes y, sobre todo, de aquellas que verdaderamente nos conciernen y podemos solucionar.
    Me viene a la memoria un recuerdo de mi padre, un hombre justo y bondadoso, mucho mejor que yo. Un día de crudo invierno, hace 40 años, se encontró a un marroquí en la estación de Miranda. Estaba sólo y acurrucado en un rincón del vestíbulo. Mi padre se lo llevó a casa, le dio de comer y le regaló un abrigo. Luego le acompañó y le compró un billete hasta Algeciras. Nunca me lo contó ni se jactó de ello.
    Mi padre era consciente de que no podía resolver las injusticias de este mundo, pero siempre le vi preocuparse por solucionar los problemas de los demás. Ahora vivimos en un entorno en el que proliferan las organizaciones que se dedican a ayudar a la gente, pero quien realmente está haciendo esta crisis más llevadera es la solidaridad individual. En este sentido, la mala situación económica ha aflorado lo mejor de nosotros y puesto en evidencia que hay muchas personas que se sacrifican para sacar adelante a sus familiares en paro.
    Este hecho me devuelve el optimismo y la fe en una parte de la sociedad española que preserva unos valores morales que han sobrevivido al consumismo y la frivolidad dominantes. Sobre esta base podemos construir un mundo mejor sin esperar demasiado de una clase dirigente que habita en una torre de marfil y que percibe la realidad como una abstracción geométrica. Todavía el futuro está en nuestras manos.

TEATRO, LA TRAVIATA,- CINE-LA GATA EN EL TEJADO,./ HOY LE TOCA A , PAUL NEWMAN,.

La gata sobre el tejado de zincTÍTULO: TEATRO, LA TRAVIATA,- CINE--LA GATA EN EL TEJADO,.

Reparto
Elizabeth Taylor, Paul Newman, Burl Ives, Jack Carson, Judith Anderson, Madeleine Sherwood, Larry Gates, Vaughn Taylor,.
 
 La inminente muerte del anciano patriarca de una acomodada familia sureña crea una gran tensión ambiental. Uno de sus hijos, Brick, indeciso y apático, se refugia en el alcohol y se muestra completamente indiferente ante la situación, pero Maggie, su mujer, no está dispuesta a contemplar impasible su destrucción. El otro hijo, Gooper, al igual que su esposa, es ambicioso y oportunista.
 
TÍTULO: HOY LE TOCA A ,  PAUL NEWMAN,.
 
 

Paul Newman-foto,.


Paul Newman
Paul Newman - publicity.jpg
Paul Newman en los años 50
Nombre real Paul Leonard Newman
Nacimiento Bandera de los Estados Unidos Shaker Heights, Ohio, Estados Unidos
26 de enero de 1925
Fallecimiento Bandera de los Estados Unidos Westport, Connecticut, Estados Unidos
26 de septiembre de 2008
(83 años)
Nacionalidad Estadounidense
Apodo(s) King Cool, PL
Ocupación Actor, director, emprendedor, piloto de carreras
Años activo/a 1949-(†) 2008
Características físicas
Estatura 1,77 m
Familia
Cónyuge Jacqueline Witte (1949–1958)
Joanne Woodward (1958-2008)
Hijo/s Allan Scott Newman
(1950–(†) 1978)
Stephanie Newman (1951)
Susan Kendall Newman (1953)
Elinor Teresa Newman (1959)
Melissa Steward Newman (1961)
Clair Olivia Newman (1965)
Premios
Premios Óscar Óscar Honorífico
1985 Premio a la Trayectoria Profesional
Mejor actor
1986 The Color of the Money
Premio Humanitario Jean Hersholt
1994 A sus Causas Humanitarias
Globos de Oro Mejor director
1969 Rachel, Rachel
Premio Cecil B. DeMille
1984 Premio a la Trayectoria Profesional
Mejor actor de reparto - Serie, miniserie o telefilme
2006 Empire falls
Premios BAFTA Mejor actor
1961 The Hustler
Premios Emmy Mejor actor de reparto - Miniserie o telefilme
2005 Empire falls
Premios SAG Mejor actor de reparto - Miniserie o telefilme
2005 Empire falls
Festival de Cannes Mejor interpretación masculina
1958 The Long, Hot Summer
Ficha en IMDb
Paul Leonard Newman, conocido artísticamente como Paul Newman (Shaker Heights, Estados Unidos, 26 de enero de 1925Westport, Estados Unidos, 26 de septiembre de 2008)1 fue un actor, director y productor estadounidense, ganador de dos premios Óscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood y un premio Globo de Oro de la Hollywood Foreign Press Association (Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood). También tuvo una actividad digna de destacar como piloto de automovilismo, siendo ya actor famoso, al alzarse con éxitos significativos en varias carreras.

Orígenes, estudios y servicio militar

La estación Lynnfield de Shaker Heights, Ohio, localidad donde creció el actor.
Fue hijo de Terézia Fecková, nacida en Ptičie, Imperio austrohúngaro, hoy en Eslovaquia, y de Arthur Samuel Newman, estadounidense judío, hijo de emigrantes húngaros y polacos. Cursa sus estudios elementales en la "Malvern School" y en la "Shaker Heights High School". En 1942 ingresa en el Kenyon College universitario y al año siguiente se alista en la Armada de los Estados Unidos. Cumplió el servicio militar entre 1943 y 1945, en las bases de Okinawa y Guam. Tras servir en la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, volvió a Kenyon, donde se graduó en Ciencias Económicas y formó parte del equipo de fútbol americano. Estudió posteriormente artes escénicas en Yale con una beca del ejército y el método Stanislavski en el actor's studio, como oyente, durante una década.

Carrera dramática

Inicios en el teatro

La torre Harkness de la Universidad de Yale, centro donde Newman estudió Interpretación.

Carrera cinematográfica

Tras varios papeles de extra, figurante esporádico y secundario con poco papel en varias series de la televisión norteamericana (Suspense en 1949, The Web en 1952), prueba suerte en el cine. Su primera película fue The Silver Chalice (El cáliz de plata 1954), de Víctor Saville, cinta bíblica de lujosa producción y regulares resultados a nivel de crítica y público en su estreno, donde compartía cartel con Pier Angeli y Virginia Mayo. Fue descrita por el propio Newman como «la peor película de la década».
Su primer éxito le llegó dos años después con un film de enorme repercusión a nivel internacional: Marcado por el odio (1956), de Robert Wise, en el que encarnó al boxeador Rocky Graziano en un papel al que también optaba Steve McQueen, y brillaba con una interpretación bastante notable al lado de dos jovencísimos Pier Angeli y Sal Mineo. Ese mismo año logra destacar en un film de ambiente judicial basado en una obra teatral que se apunta al éxito de Traidor en el infierno, de Billy Wilder: se trata de la notable Traidor a su patria, de Arnold Laven, donde Newman trabaja con Walter Pidgeon y Wendell Corey en una trama de traiciones en el ámbito del espionaje militar. En 1957 repite con el director Robert Wise en un melodrama criminal donde comparte cartel con dos bellísimas Joan Fontaine y Jean Simmons: se trata de Mujeres culpables, en su momento no estrenada en cines en Europa pese a su indudable atractivo. Ese mismo año estrena la biografía musical de la cantante Helen Morgan (quien luchó por salir del alcoholismo estando en la cumbre de su carrera) titulada Para ella un solo hombre, (de Michael Curtiz), al lado de la recordada actriz Ann Blyth.
Tras esta cinta, Newman rueda cuatro films importantes que se estrenan en 1958: La gata sobre el tejado de zinc, de Richard Brooks, adaptación de la espléndida obra teatral de Tennessee Williams que marcó toda una época y que pone al actor en el "mapa" de la industria cinematográfica estadounidense por su impecable encarnación del atormentado hijo de un rico empresario enfermo, por su perfecta química en pantalla con una turbadora Elizabeth Taylor, y por no dejarse robar ningún plano frente a característicos del talento de Burl Ives o Jack Carson; El zurdo, (de Arthur Penn), revisión desmitificadora del legendario Billy the Kid que sólo triunfó en Europa, pero que es considerada película de culto, donde el actor realiza una composición bastante acertada; El largo y cálido verano, drama sureño basado en El Villorrio, de William Faulkner, y de generoso presupuesto, donde Newman trabaja por primera vez con Martin Ritt -uno de sus directores favoritos y cómplice de buena parte de su carrera profesional- y con la bella Joanne Woodward, que acababa de ganar el Óscar a la mejor actriz dramática por una memorable interpretación de mujer con desdoblamiento de personalidad en el clásico Las tres caras de Eva (1957, de Nunnally Johnson), de la que se enamora, además de compartir secuencias con sólidos compañeros como Orson Welles, Tony Franciosa, Angela Lansbury y Lee Remick, y por último Un marido rico, (de Leo McCarey, comedia fresca y agradable pero no muy redonda, no especialmente recordada hoy, a no ser por la presencia de una exuberante Joan Collins).
En 1959 estrena en Broadway la obra Dulce pájaro de juventud, que años más tarde interpretaría en la gran pantalla. Ese mismo año, rueda una historia equilibrada aunque poco vista sobre las presiones de la alta sociedad conservadora, en el personaje de un abogado joven y talentoso que lucha por abrirse camino, con el inevitable conflicto de amor, y para los seguidores del cine de tribunales, el desenlace electrizante en un juicio final breve e inesperado (La ciudad frente a mí, de Vincent Sherman, basada en la novela The Philadelphian de Richard P. Powell). Al año siguiente vuelve a trabajar con Joanne Woodward en un melodrama de relieve aunque mediano éxito comercial (Desde la terraza, de Mark Robson, en el que ambos coinciden con Myrna Loy y Peter Lawford). No obstante, vuelve a dar en la diana cuando entra en el reparto de una de las superproducciones más costosas y famosas de la historia: la adaptación del best seller de Leon Uris Éxodo (1960), que produce y dirige el célebre cineasta Otto Preminger. Aunque tachada de sionista por algunos, la cinta logra recrear en parte la realidad de la creación del Estado de Israel tras la 2ª Guerra Mundial, y cuenta con inolvidable reparto: Eva Marie Saint, Ralph Richardson y Sal Mineo, entre otros.
1961 parece dar un revés a la joven estrella, al estrenar dos cintas que pasan sin pena ni gloria: por un lado, la célebre pero en su momento algo incomprendida El buscavidas, de Robert Rossen, una de las mejores muestras del llamado "cine de perdedores" en la que tanto Newman como Piper Laurie, George C. Scott y Jackie Gleason logran magistrales actuaciones; por el otro, su segundo film con Martin Ritt, donde encarna a un joven músico de jazz que viaja a París con un compañero (Sidney Poitier) y ve actuar al mismísimo Louis Armstrong: Un día volveré, film de poca solidez narrativa y dramática pero que conserva cierto encanto. Pero, desde 1962 en adelante, Newman va encadenando un éxito tras otro, en títulos destacados como Dulce pájaro de juventud (nueva adaptación de Tennessee Williams que supone para Newman reencontrarse con el gran director y guionista Richard Brooks y que, pese a las imposiciones de la censura norteamericana para con el texto original, le permite ofrecer una de sus mejores interpretaciones, sin desmerecer a sus compañeros de reparto -entre los que sobresalen Shirley Knight, Geraldine Page y Ed Begley-); Cuando se tienen veinte años (de nuevo a las órdenes de Ritt, en una de sus colaboraciones más famosas, donde el actor comparte protagonismo con Richard Beymer); Hud (1963, otra vez bajo las órdenes de Martin Ritt y acompañado de los consagrados Patricia Neal y Melvyn Douglas en un drama psicológico enclavado en un ambiente rural y enmarcado en el mundo de los perdedores que tiene alcance); Samantha (comedia ligera dirigida por Melville Shavelson donde vuelve a coincidir con su ya esposa Joanne Woodward, y con una estupenda Thelma Ritter en esta especie de versión del clásico de Vincente Minnelli Mi desconfiada esposa (1958); El premio (cine de intriga claramente influido por el estilo de Alfred Hitchcock y basado a su vez en un best-seller de la época, realizado por Mark Robson y coprotagonizado por una deliciosa Elke Sommer), y Cuatro confesiones (de nuevo con Martin Ritt y con un completo reparto encabezado por Edward G. Robinson, Laurence Harvey y Claire Bloom, versión del clásico de Akira Kurosawa Rashōmon con resultados globales netamente inferiores).
Su consagración definitiva como estrella de Hollywood se da en 1966 con su participación en una superproducción de cine negro que hace historia: Harper, investigador privado, de Jack Smight, supone una renovación formal y estilística de un género ya en decadencia pero que este film actualiza y reinventa -e inicia un subgénero que recoge Frank Sinatra en su trilogía sobre el detective Tony Rome en Hampa dorada, El detective y La mujer de cemento- ; es uno de los films más taquilleros del año en medio mundo, y la crítica internacional arropa un film brillante que contaba también con Lauren Bacall, Shelley Winters, Janet Leigh, Arthur Hill, Robert Wagner, Julie Harris... Ese mismo año, Newman rueda su único film con Alfred Hitchcock: Cortina rasgada, al lado de Julie Andrews, que supone un fracaso comercial bastante inmerecido y que cuenta una interesante trama al hilo de la Guerra Fría. De aquí en adelante, la carrera del actor se consolida con películas de renombre y otras menos logradas pero de buena acogida: Un hombre de Martin Ritt (western psicológico donde Newman tiene un inolvidable duelo interpretativo con Fredric March y Richard Boone); La leyenda del indomable, de Stuart Rosenberg (primer título del actor con este director, que será uno de sus talismanes en los 70, y todo un clásico del género carcelario de todos los tiempos, donde el actor queda inmortalizado para la historia del cine junto a George Kennedy, Jo Van Fleet o Strother Martin); Rachel, Rachel (que supone su debut en la dirección, y una de las mejores radiografías de la condición femenina en la Norteamérica profunda, y otorga a Joanne Woodward una de sus mejores creaciones); Dos hombres y un destino, de George Roy Hill (primera reunión de Newman con este director y con Robert Redford para uno de los films clave de los 60 que revisitaba e innovaba en el western crepuscular y lograba uno de los mayores taquillazos de la década, suponía el descubrimiento de la malograda Katherine Ross y arrasaba en la entrega de los Óscar); 300 millas, de James Goldstone (reuniéndose de nuevo con su esposa en un film de carreras de coches que se apuntaba a la moda iniciada desde Aquellos chalados en sus locos cacharros en 1963 o La carrera del siglo en 1964); Comando secreto, de Jack Smight (mediocre thriller británico donde Newman sale airoso junto a Andrew Duggan y Sylva Koscina frente a un guion bastante flojo); Un hombre de hoy, de Stuart Rosenberg (su peor película pese a trabajar con su esposa y la inevitable química entre ambos); Casta invencible (su segundo film como realizador, logrado drama familiar con los rostros de Henry Fonda, Lee Remick y el hoy olvidado Michael Sarrazin); El juez de la horca, de John Huston (en su primer encuentro con este enorme director, en un remake de la legendaria y magistral El forastero, de William Wyler, de 1940, en compañía de una madura pero todavía sensual Ava Gardner); Los indeseables, de Stuart Rosenberg (western otoñal infravalorado por la crítica, donde Newman trabajaba con Wayne Robson y Lee Marvin en un film luego imitado hasta la saciedad); El golpe, de George Roy Hill (que supone la segunda película de Newman-Redford y todo un fenómeno social en el momento de su estreno, basado en una obra teatral de prestigio), y El hombre de Mackintosh, de John Huston (thriller casi británico, redimido por la actuación de Newman, de James Mason y de la fascinante Dominique Sanda). Punto y aparte merece su tercera película detrás de las cámaras: El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas, de nuevo con Joanne Woodward como protagonista absoluta, supone el reconocimiento de crítica y público a nivel internacional y su entrada en la historia del séptimo arte en labores de autoría.
La madurez interpretativa del actor llega con su aparición en la superproducción que, junto a la anterior Aeropuerto (1970), inicia el subgénero de cine catástrofe: El coloso en llamas (1974), de Irwin Allen y John Guillermin, al lado de otras estrellas como Steve McQueen, Faye Dunaway o Richard Chamberlain. Su siguiente proyecto es una secuela de Harper que tiene buen tono narrativo: Con el agua al cuello, de Stuart Rosenberg. Sin embargo, con este film se inicia una especie de declive en la carrera del intérprete, y la calidad de sus films posteriores empieza a ser más irregular: Buffallo Bill y los indios (1976), bajo las órdenes de Robert Altman, divide a crítica y público pese a conseguir el Oso de Oro en el Festival de Berlín y a la innegable calidad de algunas escenas y a su gran reparto (Joel Grey, Geraldine Chaplin, Harvey Keitel...); El castañazo (1977), de George Roy Hill, sólo consigue atrapar al público medio con una historia sobre el hockey donde Newman depura su método interpretativo para los papeles ligeros y brilla al lado de Melinda Dillon y Michael Ontkean; El día del fin del mundo (1980), de James Goldstone, intenta resucitar un cine de drama-catástrofe que, como mayor reclamo, empieza a caer en el olvido, con William Holden, Jacqueline Bisset y Burgess Meredith; Fort Apache, The Bronx, de Daniel Petrie, es un mero vehículo de lucimiento para el actor, de convencional trazado pero con un par de escenas memorables y excelente interpretación de Edward Asner; el telefilm La caja oscura, que continúa su línea de cine comprometido en la dirección, esta vez tratando la historia de las personas que sufren enfermedades mentales, y Ausencia de malicia (1981), de Sydney Pollack, drama político donde Newman borda en un cambio de registro un papel de (presunto) cínico-liberal-corrupto emparejado a la siempre destacada Sally Field.
En 1982 el cotizado actor resurge para ofrecer una de las mejores interpretaciones de toda su carrera, nominación al Óscar incluida, en Veredicto final, de Sidney Lumet. Basada en un guion de David Mamet y con estructura teatral, Lumet construyó una pieza de enorme solidez, contundente y patética que deslumbra por su sencillez narrativa, los grandes trabajos de los inmensos Charlotte Rampling, Jack Warden, James Mason y Milo O´Shea y su confeso coqueteo con el eterno cine de perdedores, tan querido por el cine norteamericano clásico. La historia de un abogado fracasado que se encuentra con un caso fácil en apariencia pero con trasfondo de poder -sin comparar con cómo se hubiese rodado en plan telefilm de sobremesa-, logra conmover de principio a fin. Tras este alabado papel, Newman reactiva su carrera y logra la respetabilidad definitiva con Harry e hijo (parcial autobiografía en sus relaciones con su hijo mayor, con el que salda cuentas a través de la realización del film) y, sobre todo, con la revisitación de El buscavidas que Martin Scorsese le brinda en 1986: El color del dinero le hace ganar un Óscar al mejor actor, a la par que su último gran trabajo en pantalla. En 1987 rueda su último film hasta la fecha como director: una adaptación de El zoo de cristal de Tennessee Williams que recibió buenas críticas y que, ciertamente, se ve con interés por resultados y reparto (Joanne Woodward, Karen Allen y John Malkovich).
Desde entonces, el actor ha seguido rodando films, la mayoría en colaboraciones de lujo o papeles principales, entre los que destacan títulos como Creadores de sombra, de Roland Joffé, en 1990; Esperando a Mr. Bridge, de James Ivory; la costumbrista Ni un pelo de tonto, de Robert Benton; el thriller con aroma de clásico Al caer el sol, del mismo director (con un magnífico Newman secundado por Susan Sarandon y Gene Hackman), en 1999 aparece junto a Kevin Costner y Robin Wright Penn en un memorable film romántico, Mensaje de amor en una botella. Aparece en Camino a la perdición (2002) de Sam Mendes, junto a Tom Hanks y Jude Law.
Por su destacable apostura y sus hermosos ojos azules, Newman fue un sex symbol junto a Robert Redford y Marlon Brando en los 60 y pudo haber sido un importante actor de cine encasillado en el cine romántico; pero buscó diversificarse en papeles de otros géneros de cine. Newman fue uno de los pocos actores que tuvieron una buena transición entre el cine convencional y moralista de los 50, y el cine más libre y comprometido de finales de los 60 y 70 y que aún pudo estar vigente en los años 90.
Una de sus últimas apariciones corresponde al film de animación de la productora Pixar Cars, en la cual aporta voz a Doc Hudson, uno de los personajes. El 25 de mayo de 2007, a sus 82 años, anunció su retirada definitiva del mundo del cine.2
Paul Newman en 2007.
A principios de 2008 se le detectó un cáncer de pulmón y, según los médicos, le quedarían semanas de vida.3

Galardones

Paul Newman ha sido nueve veces nominado al Óscar de la Academia como actor: La gata sobre el tejado de zinc caliente (1958), El buscavidas (1961), Cuando se tienen veinte años (1962), Hud, el más salvaje entre mil (1963), La leyenda del indomable (1967), Veredicto final (1982), El color del dinero (1986), Ni un pelo de tonto (1994) y Camino de perdición (2002) (candidato al Óscar al mejor actor de reparto). Su Óscar conseguido por el film de 1986 llegó un año después de que recibiese el Óscar honorífico por sus "múltiples y memorables interpretaciones en pantalla", y el actor reconociese perder la esperanza de obtener uno "de verdad" por una sola interpretación. Además fue candidato en una ocasión como productor por Rachel, Rachel. También se le concedió el premio especial de la Academia, Premio Humanitario Jean Hersholt, en 1994.
También fue nominado en 2003 al Emmy por su interpretación en Our Town, y en 2005 ganó el Premio Emmy al mejor actor de reparto por su papel en la lujosa miniserie Empire Falls. En 2006, ganó el Globo de Oro como mejor actor de reparto por la misma actuación.

Actividad como director cinematográfico

Su debut detrás de las cámaras como director se produce con el corto 'On the Harmfulness of Tobacco' (1961), al que siguieron seis largometrajes ya comentados anteriormente: 'Rachel, Rachel' (1968), 'Casta invencible' (1971), 'El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas' (1972), 'La caja oscura' (1980, para TV), 'Harry e hijo' (1984) -en memoria de su hijo Scott, muerto por sobredosis en 1978 a los 28 años-, y la adaptación de 1987 de The Glass Menagerie de Tennessee Williams. En cinco de ellas dirigió a su mujer, Joanne Woodward, con quien se casó en Las Vegas en 1958 y con quien tuvo otros tres hijos: Eleanor, Melissa y Claire.
Newman apostó casi siempre por su mujer, Joanne Woodward, como protagonista, apareciendo él mismo en algunos de sus filmes. También acudió varias veces al Festival de Cannes y escribió el guion de una de ellas.4

Muerte

Aquejado de un cáncer de pulmón desde principios de 2008, se sometió al tratamiento de quimioterapia, que no fue efectivo. Paul Newman tomó la decisión de pasar sus últimos meses junto a su familia y amigos íntimos, hasta su fallecimiento, ocurrido el 26 de septiembre de 2008 en su granja cerca de Westport (Connecticut).5 Fue incinerado y sus cenizas entregadas a la familia[1].

Aficiones

Automovilismo

El Porsche 935 de Rolf Stommelen en Nürburgring en 1977
Newman se interesó por el deporte del motor por primera vez, a pesar de ser daltónico, durante el rodaje de la película Winning en 1968.
Su primera competición profesional se produjo en 1972, en Thompson, Connecticut. Participó en las 24 Horas de Le Mans de 1979, terminando segundo con un Porsche 935, siendo compañero del alemán Rolf Stommelen.
Se mantuvo siempre ligado al mundo de la competición, participando activamente. Entre los años 1970 y 1990, condujo para el equipo Bob Sharp Racing, sobre todo en carreras de Fórmula Nissan, logrando numerosas victorias y campeonatos.
A los 70 años, se convirtió en el piloto más longevo que formaba parte del equipo ganador en una carrera de alto nivel, en 1995 en las 24 Horas de Daytona. En marzo de 2005 declaró: "probablemente participe otro año".6
En 1983, Newman fue también cofundador junto a Carl Haas del Newman/Haas Racing, uno de los equipos de CART más exitosos.

Cocina y alimentación

En 1982, Paul Newman fundó una línea de productos alimenticios, llamada "(Newman's Own)", que se hizo famosa por una marca especial de aliño para ensaladas. Todos los beneficios obtenidos a través de la misma fueron donados a caridad. A fecha de 2006, se estima que la franquicia ha superado los 200 millones de dólares en donaciones. Poseía un restaurante de comida ecológica cerca de su casa de Westport, en Connecticut, llamado Dressing Room.

Actividad social y política

Casado dos veces. Hombre de gran conciencia política y social, impulsó en memoria del hijo de su primer matrimonio, Alan Scott Newman (1950-1978), fallecido de sobredosis[2], el Centro Scott Newman, dedicado a auxiliar y proteger a personas víctimas de la droga. Perteneció a la Alianza para la Defensa del Medio Ambiente.
En 1978 representó a su país ante la Organización de las Naciones Unidas en la Conferencia para el Desarme. En 1990 fue nombrado "padre del año" por UNICEF y propuesto como candidato a gobernador de Connecticut por el congresista demócrata Benjamin de Zino.
Además, fundó una serie de campamentos de verano para niños y niñas con enfermedades graves, donde utilizan la diversión y la sonrisa como tratamiento para sus dolencias. Gracias a esta iniciativa, 15.000 niños disfrutan cada año del ocio y bienestar que ofrecen Hole in the Wall Camps. Son gratuitos, subvencionados por más de 42.000 entidades y personas de todo el mundo. Desde que comenzaron su actividad más de 114.000 niños han pasado por estos campamentos, en los que cada verano colaboran de manera gratuita más de 7.500 voluntarios.,etc,.

ADIOS A LA NAVIDAD , Reginald VelJohnson ,./ EL CLUB DE LA COMEDIA, .Jonathan Banks,.

TÍTULO: ADIOS A LA NAVIDAD , Reginald VelJohnson 

 ADIOS A LA NAVIDAD , Reginald VelJohnson

Reginald VelJohnson (Queens, Nueva York, 16 de agosto de 1952) es un actor estadounidense, conocido principalmente por sus papeles como oficial de policía en diversas series de televisión y películas.

Biografía

Hijo de una enfermera y un asistente sanitario,1 su primera experiencia interpretativa se remonta a 1978 cuando actúa de extra en la película The Deer Hunter, junto a Christopher Walken. Posteriormente, su trayectoria profesional le ha llevado a la curiosa circunstancia de interpretar sistemáticamente policías y agentes de la ley. Así, en Ghostbusters (1984) tenía un pequeño papel como funcionario de prisiones. También aparece en la popular Cocodrilo Dundee, en la piel de un conductor de limusinas.
Sin embargo, su carrera comienza a destacar cuando consigue el papel del Sargento Al Powell en el que fuera uno de los títulos más taquilleros de 1988: La jungla de cristal (Duro de Matar en América Latina), que co-protagoniza con Bruce Willis, repitiendo personaje en la secuela de 1990 La jungla de cristal 2 (Duro de Matar 2).
El papel que consagró su popularidad se lo debe, sin embargo, a la pequeña pantalla. Se trata del personaje de Carl Winslow, el cabeza de familia de la serie Cosas de casa, que se emitió entre 1989 y 1998.
En 1989 salió en la película Socios y sabuesos junto con Tom Hanks.
Tras nueve años en la serie, además de realizar apariciones episódicas en numerosas series de televisión, se ha dedicado sobre todo al mundo del teatro. Así en 2004 estrenó la obra de teatro She all Dat!, en Nueva York. También aparece en un capítulo de la serie Bones, de la cadena Fox. En 2006 aparece en el capítulo 11 de la segunda temporada de la serie Chuck, interpretando también a un policía. Finalmente, en 2002 retomó su papel de Al Powell en la versión de Gamecube Die Hard: Vendetta.
En 2010 grabó la serie I'm in the Band como el director Strikland.
Actualmente actúa en la serie Doctora en Alabama interpretando a Dash DeWitt.


TÍTULO: EL CLUB DE LA COMEDIA, .Jonathan Banks,.


Jonathan Ray Banks es un actor estadounidense de películas y series de televisión nacido en Washington, D.C.; el 31 de enero de 1947 más conocido por interpretar al personaje Frank McPike en Wiseguy. A lo largo de los años ha aparecido como estrella invitada en series como Alias, CSI, Castle, Day Break, Highlander: The Series, Matlock, SeaQuest DSV, Star Trek: Deep Space Nine, Women of the House, Walker Texas Ranger, Dexter, ER, Cold Case, Shark, Modern Family, CSI: Miami, Lie to me y Two and a Half Men.
Al final de la segunda temporada de Breaking Bad aparece el personaje de Mike Ehrmantraut, un "arreglador de problemas" interpretado por Banks. En las temporadas tercera, cuarta y quinta, Jonathan pasa a formar parte del reparto principal.