miércoles, 7 de enero de 2026

España Directo -Economía - Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, engorda los fichajes políticos de Telefónica ,. / Mi casa es la vuestra - David Uclés ,. Viernes - 16 - Enero ,. / Detrás del muro - PÁGINA DOS - Vanessa Springora ,. Martes - 13 - Enero ,. / Cartas de amor - La Asunción Nuestra Señora,.

  TITULO: España Directo - Economía - Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, engorda los fichajes políticos de Telefónica,.

Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, engorda los fichajes políticos de Telefónica,.

El político vasco, clave en la llegada de Sánchez al poder, será consejero de Movistar Plus+,.

 El expresidente del PNV, Andoni Ortuzar

 foto - El expresidente del PNV, Andoni Ortuzar,.

Se suma a Yolanda Barcina, expresidenta de Navarra (UPN), y al propio presidente de la plataforma, Javier de Paz, tras toda una vida ligado al PSOE,.

Un día después de que ABC desvelara la recolocación en Telefónica de una estrecha colaboradora del socialista Francisco Salazar, Macarena Álvarez, en lo más tórrido del escándalo de acoso que sacude a La Moncloa y a Ferraz, la operadora abre la puerta a otro nombre de la política. Andoni Ortuzar, expresidente del PNV, será nuevo consejero de Movistar Plus+, tal y como adelantaba 'El Correo' y ha podido confirmar después este periódico. El político vasco, sustituido hace apenas unos meses por Aitor Esteban, fue clave para que saliera adelante la moción de censura que supuso la salida de Mariano Rajoy y aupó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno en 2018.

La llegada de Ortuzar (y también de Marcos Contreras, que es vocal independiente de Criteria Caixa, accionista de Telefónica con otro 10% como el Estado a través de la SEPI) se produce en plena negociación del ERE masivo en la compañía, un proceso de despido colectivo que afecta a siete filiales, entre ellas incluida Movistar Plus+, y después de que el precio de la acción esté moviéndose en valores mínimos de años tras haber caído un 20% en el último trimestre.

Movistar Plus+ es la plataforma de servicios de TV de Telefónica y presenta una singular estructura, puesto que su cuenta de resultados depende por completo de Telefónica España y su consejo de administración funciona más como un órgano asesor de la matriz que como una estructura de gobierno corporativo. El sueldo medio de los vocales ronda los cien mil euros brutos anuales y se reúne una vez al mes en la sede madrileña de Tres Cantos.

En el sector de las telecomunicaciones señalan que la llegada de Ortuzar permitirá a Movistar Plus+ reforzar sus lazos con las Administraciones e intensificar las relaciones institucionales. Nadie oculta que su llegada está trufada de la búsqueda de mayor influencia si cabe de la plataforma de televisión de la operadora española de bandera. Pero lo cierto es que no es el primer político que pasa por ese consejo de administración.

Otra de las figuras que se ha vinculado más a la política socialista es la de Rosauro Varo, actual vicepresidente de Movistar Plus+

Ortuzar compartirá consejo con otros viejos conocidos de la política que pasaron antes que él por la puerta giratoria de la operadora que preside Marc Murtra: Yolanda Barcina y Javier de Paz. Barcina lleva en el consejo de Movistar Plus+ desde 2015, cuando salió de las filas de Unión del Pueblo Navarro (UPN), tras un amargo fin de ciclo como presidenta de Navarra marcado por los escándalos de corrupción en Caja Navarra. El entonces director general de la entidad, Enrique Goñi, es hoy presidente de Fundación Telefónica.

Con todo, si hay una figura que destaca por sus lazos políticos es Javier de Paz, vinculado al PSOE desde los años setenta, cuando pertenecía a unas juventudes socialistas de las que llegó a ser secretario general. Ha estado en el consejo de la matriz de la operadora durante casi veinte años, hasta hace mes y medio, cuando se recrudeció la presión de Estados Unidos sobre Nicolás Maduro y las miradas se posaron sobre los negocios de José Luis Rodríguez Zapatero, mentor de De Paz. Fuera ya del consejo de Telefónica S.A., Javier de Paz ocupa el cargo de director adjunto a Murtra y presidente no ejecutivo de Movistar Plus+.

Asimismo, dentro del máximo órgano de dirección de la plataforma de televisión está Rosauro Varo, como vicepresidente de Movistar Plus+ desde 2023, cuya madre es una histórica del PSOE de Andalucía, Amalia Rodríguez Hernández.

Entre los polémicos fichajes, ya en la etapa Murtra -aunque el proceso de selección se inició durante la presidencia de José María Álvarez-Pallete-, destaca también uno de los hijos de Cándido Conde-Pumpido, presidente del Tribunal Constitucional muy próximo al PSOE, que entró en Telefónica con el cargo de gerente y analista jefe de Políticas Públicas, Competencia y Asuntos Regulatorios.

Ahora bien, la realidad es que no solo en la filial Movistar Plus+ se sientan personas procedentes de la política sino que en la propia matriz del grupo, en Telefónica S.A., también afloran varios nombres. Especialmente desde que desembarcó el Estado en el accionariado a través de la SEPI con la compra de un 3% en marzo de 2024, que fue aumentando paulatina y rápidamente hasta el 10% actual.

Fue a los pocos meses de la entrada pública en la operadora española cuando la mano del Gobierno empezó a mover ciertos hilos en la compañía. Todo acabó con el cese de Álvarez-Pallete de presidente, promovido desde La Moncloa, para situar como nuevo primer ejecutivo a Marc Murtra, cercano históricamente al PSC y procedente de Indra, donde el Estado es el principal accionista. También, la SEPI solicitó un puesto en el consejo de administración y colocó en ese cargo a Carlos Ocaña como consejero dominical, quien más tarde ascendió a vicepresidente de la compañía de telecomunicaciones.

Asimismo, la condición de empresa donde el Estado mantiene una participación significativa ha llevado a la vicepresidenta de Trabajo Yolanda Díaz a pedir explicaciones por carta a la presidenta de la SEPI sobre la destrucción de empleo mientras que el PP -tal y como adelantó ABC- ha solicitado ya la comparecencia de Murtra en el Senado para que dé cuenta de sus planes sobre Telefónica.

TITULO: Mi casa es la vuestra -  David Uclés ,. Viernes -  16 - Enero   ,.

Viernes - 16 - Enero    a las 22.00, en Telecinco, foto,.

 

 David Uclés,.

 

 El escritor David Uclés interviene tras ganar el 82º Premio Nadal con 'La ciudad de las luces muertas'

David Uclés: «Me presenté diez veces al Nadal y tiré la toalla, pero aquí lo tengo»,.

Laforet, Rosalía, Gaudí o Freddie Mercury se entrecruzan en 'La ciudad de las luces muertas',.


La noche de Reyes más fría de los últimos 40 años fue la más cálida para David Uclés. Con 35 años y tras haberlo intentado más de una decena de veces, el escritor jienense (Úbeda, 1990) tenía al fin en sus manos el deseado premio Nadal. «Es un canto de amor a la ciudad de Barcelona», explicaba risueño el narrador sobre 'La ciudad de las luces muertas', la novela que le ha dado el ansiado galardón y en la que se entrecruzan Rosalía, Gaudí o Freddie Mercury en un insólito caleidoscopio de personajes y épocas dispares.

Con ella reincide Uclés en las claves del realismo mágico con las que protagonizó el fenómeno de 'La península de las casas vacías', singular ficción de la que ha vendido 300.000 ejemplares. Va camino de las treinta ediciones con Siruela, el sello del que se separa «temporalmente» para entrar, de la mano de Destino, en el universo Planeta.

«Me presenté por primera vez a este premio en 2010 y desde entonces lo hice cada año. A veces con la misma novela, cambiando el nombre. Era algo como religioso. Quedé finalista, pero tiré la toalla en 2020. Este verano volví a intentarlo porque consideraba que una novela así tenía su lugar en esta ciudad, y aquí estamos», confesó un exultante Uclés con su particular humor.

¿Quien la sigue la consigue? «Puede ser. No me gusta ese mensaje tan Pablo Coelho, pero a mí me está funcionando», admitía Uclés ya con su Nadal en las manos. Con su sempiterna boina calada sobre su negro pelazo -dos tallas menos de lo apropiado- y ataviado con una vistosa chaqueta verde -dos tallas mayor- mezclaba un esforzado catalán con su deje andaluz en los emotivos agradecimientos.

«Esta novela no es la continuidad de la anterior, aunque haya coincidencias en el tono, las formas y la estructura del título son ditintas», aclaraba sobre la nueva fantasmagoría en la que combina sin complejos tiempos, épocas y personajes. «Para 'la península...' recorrí 25.000 kilómetros y pasé quince años escribiéndola sin que nadie me hiciera caso. Para esta han bastado cinco años y ha tenido premio», se felicitaba.

Tiniebla

En la Barcelona de la posguerra la joven Carmen Laforet provoca accidentalmente un apagón que deja la ciudad en una oscuridad total. En medio de la tiniebla, Uclés hace coincidir a personajes que jamás habrían podido encontrarse: Ana María Matute en animada charla con Antoni Gaudí; Freddie Mercury junto a un Roberto Bolaño que se adelantará a su muerte; Picasso hará llorar a Simone Weil; Julio Cortázar retratará a Carmen Laforet; Miró barnizará a los transeúntes barceloneses; García Márquez huirá en una barca, y George Orwell protegerá a Montserrat Caballé, Núria Espert y Jordi Savall de los mortíferos peligros de la guerra. No faltan Santiago Ramón y Cajal, Silvia Pérez Cruz, Rosalía en una aparición fugaz, o la reina Elisenda.

«A Carmen Laforet también le afectó la oscuridad. Creo que su vida, su biografía, podría discurrir de forma paralela a lo que ocurre en la novela. Digamos que es la protagonista, aunque es una novela coral», precisa el autor de una mágica ficción por la que desfilan un centenar largo de personajes.

Todos harán uso de sus capacidades artísticas para comprender qué ha pasado y hallar la manera de devolver la luz perdida a la capital catalana a la que tanto ama el narrador andaluz. En medio de este caos, un fotógrafo llamado Julio Cortázar será capaz de revelar con su cámara lo que aún no ha ocurrido.

«Los intelectuales de la ciudad vuelven a la vida de una forma kafkiana para intentar adivinar por qué se ha ido la luz y lograr que vuelva», explica el escritor. También hace converger «todas las Barcelonas arquitectónicas que han existido», desde las murallas romanas a una Sagrada Familia ya concluida.

Afirma Uclés que no se inspiró en el histórico apagón del pasado 28 de abril, pero sabe que esa posible coincidencia despertará la curiosidad de sus potenciales lectores. «Fue una casualidad, pero me vendrá bien, porque ahora todos tenemos en mente un apagón», ironiza. «Es gracioso. Dicen tantas cosas de mi... Hace poco un tipo dijo que yo era el hijo de Pedro Sánchez. Por esa regla de tres, lo mismo dicen ahora que mi padre y yo provocamos el apagón. Me lo preguntarán todo el rato...», se carcajea

Deuda

Confiesa deber la novela a tres grandes narradoras catalanas: Mercè, Rodoreda, Monserrat, Roig y Carmen Laforet, primera ganadora del Nadal en 1944 e inopinada protagonista de la cuarta novela de Uclés. «Sin ellas no existiría esta novela», reconocía el narrador, que la escribió gracias al impulso de la beca Monserrat Roig.

Además del homenaje explícito hacia Laforet, Uclés se deshizo en elogios hacia Rodoreda, autora de 'La plaza del diamante' que ya aparecía en 'La península de las casas vacías'. «Es la autora y el autor más importante del siglo XX en la península ibérica junto a Saramago», afirmó el escritor andaluz que se confesó prendado de 'La muerte y la primavera'. «Esa novela es una locura. Me gusta tantísimo que he pedido a los editores que me prologarla», contó.

Insólito caleidoscopio de personajes y épocas dispares, su autor presenta su novela ganadora como «un canto de amor a la ciudad de Barcelona»

Dice Uclés que su novela «tiene varios finales cerrados». «Cada lector se acogerá a la parábola o alegoría que más le encaje. O a todas al mismo tiempo, que también es posible». «Queda claro el binomio oscuridad-luz, que cabe aplicar a nuestros tiempos convulsos, porque al final la fuerza de la palabra se observa en el libro», agrega el narrador convencido de que «una sola palabra puede cambiar el mundo».

Uclés fue cronista de su propio éxito en el Nadal. Encerrado en un cuarto baño, sentado con su ordenador sobre la tapa de un váter, explicó a sus lectores de 'La Vanguardia' como vivía la histórica velada con la que tantas veces había soñado.

Antes de encerrarse y hacerse invisible hasta la notificación del fallo, pidió permiso para tocar 'The times they are a-changing' en el piano de cola del histórico Hotel Palace de Barcelona que cada seis de enero acoge la velada de entrega del Nadal, decano de los galardones literarios. «El premio de narrativa más antiguo del país lleva celebrándose ininterrumpidamente más de ochenta años. Esquivo a tantos hombres que lo ganaron hasta que, al fondo del salón principal y sentadas sobre un mismo banco, las veo a ellas: cinco ganadoras del premio que tienen los ojos cerrados y el rostro plácido. Escuchan la canción y lloran. Saben que, en cuanto terminen los acordes, volverán a de­saparecer: Carmen Laforet, Elena Quiroga, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y Rosa Regàs», escribe el también músico, ilustrador, actor y pianista ocasional.

 

TITULO: Detrás del muro - PÁGINA DOS  - Vanessa Springora  , Martes - 13 - Enero,. 


PÁGINA DOS - Vanessa Springora ,.

 

Martes - 13 - Enero a las 22:00, en La2, foto,.

 

 Página Dos - Vanessa Springora

 

 

Vanessa Springora,.

 

Página Dos entrevista a Vanessa Springora, que ha publicado El nombre del padre, en el que indaga sobre su progenitor. Por su parte, Miguel Bonnefoy, en El sueño del jaguar, hace un retrato de sus abuelos y de la ciudad de Maracaibo.

 

 

TITULO:  Cartas de amor - La Asunción Nuestra Señora,.

La Asunción Nuestra Señora,.

 

 foto - Un ángel se aparecía a la Virgen,.

Un ángel se aparecía a la Virgen y le entregaba la palma diciendo: «María, levántate, te traigo esta rama de un árbol del paraíso, para que cuando mueras la lleven delante de tu cuerpo, porque vengo a anunciarte que tu Hijo te aguarda». María tomó la palma, que brillaba como el lucero matutino, y el ángel desapareció. Esta salutación angélica, eco de la de Nazaret, fue el preludio del gran acontecimiento. Poco después, los Apóstoles, que sembraban la semilla evangélica por todas las partes del mundo, se sintieron arrastrados por una fuerza misteriosa que les llevaba a Jerusalén en medio del silencio de la noche. Sin saber cómo, se encontraron reunidos en torno de aquel lecho, hecho con efluvios de altar, en que la Madre de su Maestro aguardaba la venida de la muerte. En sus burdas túnicas blanqueaba todavía, como plata desecha, el polvo de los caminos: en sus arrugadas frentes brillaba como un nimbo la gloria del apostolado. Se oyó de repente un trueno fragoroso; al mismo tiempo, la habitación se llenó de perfumes, y Cristo apareció en ella con un cortejo de serafines vestidos de dalmáticas de fuego.

Arriba, los coros angélicos cantaban dulces melodías; abajo, el Hijo decía a su Madre: «Ven, escogida mía, yo te colocaré sobre un trono resplandeciente, porque he deseado tu belleza». Y María respondió: «Mi alma engrandece al Señor». Al mismo tiempo, su espíritu se desprendía de la tierra y Cristo desaparecía con él entre nubes luminosas, espirales de incienso y misteriosas armonías. El corazón que no sabía de pecado había cesado de latir; pero un halo divino iluminaba la carne nunca manchada. Por las venas no corría la sangre, sino luz que fulguraba como a través de un cristal.

Después del primer estupor, se levantó Pedro y dijo a sus compañeros: «Obrad, hermanos, con amorosa diligencia; tomad ese cuerpo, más puro que el sol de la madrugada; fuera de la ciudad encontraréis un sepulcro nuevo. Velad junto al monumento hasta que veáis cosas prodigiosas». Se formó un cortejo. Las vírgenes iniciaron el desfile; tras ellas iban los Apóstoles salmodiando con antorchas en las manos, y en medio caminaba san Juan, llevando la palma simbólica. Coros de ángeles agitaban sus alas sobre la comitiva, y del Cielo bajaba una voz que decía: «No te abandonaré, margarita mía, no te abandonaré; porque fuiste templo del Espíritu Santo y habitación del Inefable». Acudieron los judíos con intención de arrebatar los sagrados despojos. Todos quedaron ciegos repentinamente, y uno de ellos, el príncipe de los sacerdotes, recobró la vista al pronunciar estas palabras: «Creo que María es el templo de Dios».

Al tercer día, los Apóstoles que velaban en torno al sepulcro oyeron una voz muy conocida, que repetía las antiguas palabras del Cenáculo: «La paz sea con vosotros». Era Jesús, que venía a llevarse el cuerpo de su Madre. Temblando de amor y de respeto, el Arcángel San Miguel lo arrebató del sepulcro, y, unido al alma para siempre, fue dulcemente colocado en una carroza de luz y transportado a las alturas. En este momento aparece Tomás sudoroso y jadeante. Siempre llega tarde; pero esta vez tiene una buena excusa: viene de la India lejana. Interroga y escudriña; es inútil, en el sepulcro solo quedan aromas de jazmines y azahares. En los aires, una estela luminosa, que se extingue lentamente, y algo que parece moverse y que se acerca lentamente hasta caer junto a los pies del Apóstol. Es el cinturón que le envía la virgen en señal de despedida.

Esta bella leyenda iluminó en otros siglos la vida de los cristianos con soberanas claridades.

Nunca la Iglesia quiso incorporarla a sus libros litúrgicos, pero la dejó correr libremente para edificación de los fieles. Penetró en todos los países, iluminó a los artistas e inspiró a los poetas. Parece que resurgió, una vez más, en el valle de Josafat, allá donde los cruzados encontraron el sepulcro en el que se habían obrado tantas maravillas y sobre el cual suspendieron tantas lámparas. Como la piedad popular quiere saber, pidiendo certezas y realidades, la leyenda dorada aparece con los rasgos con que el oriental sabe tejerlos entre el perfume del incienso y azahares, adornada con estallidos y decorada con ángeles y pompas del Cielo. Se difunde en el siglo v en Oriente con el nombre de un discípulo de San Juan, Melitón de Sardes; Gregorio de Tours la pasa a las Galias; los españoles la leen en el fervor de la reconquista con peregrinos detalles y toda la Cristiandad busca en ella durante la Edad Media alimento de fe y entusiasmo religioso.

Ni fecha, ni lugar. ¿Cómo fue el prodigio de la Asunción de Santa María al Cielo? Escudriñando la Tradición hay un velo impenetrable. San Agustín dice que pasó por la muerte, pero no se quedó en ella. Los Orientales gustan de llamarla Dormición con ánimo de afirmar la diferencia. ¿Tránsito? Separación inefable. Ni el Areopagita, ni Epifanio, ni Dante acertaron a describir lo real indescriptible, inefable: el último eslabón de la cadena que se inicia con la Inmaculada Concepción y, despertando secretos armónicos, apostilla la Asunción con la Coronación que el arte de Fra Angélico se atreve a plasmar con pasta conservada en el Louvre. La Iglesia celebra, junto al Resucitado-Hijo triunfante, a la Madre, singularmente redimida, Glorificada desde la Traslación.

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