domingo, 5 de enero de 2014

LA CARTA DE LA SEMANA, Leonardo DiCapio y Toni Garrn disfrutan de su amor durante una escapada a México / SILENCIO POR FAVOR, Antonio Orozco «Soy un catalán que no ve a España como el enemigo»

  1. Leonardo DiCaprio y Toni Garrn, muy cariñosos de fiesta
    A pesar de que en los últimos meses se le había relacionado con Kat Torres, DiCaprio continúa su noviazgo con Toni Garrn. Han disfrutado de ...

    -fotos,.Leonardo DiCapio y Toni Garrn disfrutan de su amor durante una escapada a México

    A pesar de que en los últimos meses se le había relacionado con Kat Torres, DiCaprio continúa su noviazgo con Toni Garrn. Han disfrutado de una escapada a Cabo San Lucas.
    A pesar de lo que se ha dicho en las últimas semanas en las que se ha relacionado al actor con otras mujeres, el romance de Leonardo DiCaprio y Toni Garrn continúa viento en popa y la pareja ha recibido 2014 en playas mexicanas.

    Tal y como puede verse en las imáganes publicadas por Daily Mail, el actor y la modelo están disfrutando juntos de una escapada navideña a Cabo San Lucas en compañía de un grupo de amigos. En las instantáneas la parejita está disfrutando de un almuerzo con un look muy deportivo.
    Toni Garrn recibe 2014 con Leonardo DiCaprio en Cabo San Lucas
    Toni Garrn recibe 2014 con Leonardo DiCaprio en Cabo San Lucas / Foto,

    Con estas imágenes, por tanto, se desmienten los romances que han surgido en las últimas semanas en torno a DiCaprio. El más fuerte de ellos estuvo protagonizado por Kat Torres, la modelo brasileña que aseguraba que mantenía una relación con el actor desde que se conocieron en Cannes 2013.

    Leonardo DiCaprio se relaja antes de acudir a los Globos de Oro 2014


    No obstante, por aquel entonces Leonardo DiCaprio y Toni Garrn ya estaban juntos. Es más, curiosamente fueron fotografiados juntos en la cubierta del mismo barco disfrutando de una jornada en alta mar mientras se desarrollaba el Festival de Cine de Cannes de 2013.

    Leonardo DiCaprio y Toni Garrn toman el sol en un yate durante Cannes 2013, foto,.

    Ahora el actor está disfrutando de unos días de vacaciones junto a su chica en México antes de vestirse de gala para acudir a la entrega de los Globos de Oro 2014 el próximo 12 de enero. Una noche de premios en los que podría no pisar la alfombra roja en solitario y a los que acude como nominado a Mejor actor de comedia por su papel de Jordan Belfort en 'El lobo de Wall Street'.

    TÍTULO:  SILENCIO POR FAVOR,Antonio Orozco, «Soy un catalán que no ve a España como el enemigo»



    1. Ni el flamenco ni el rock ni el éxito han conseguido hacer de-foto. Antonio Orozco un gallito. El coach más tierno de la última edición de La Voz ...
    «Soy un catalán que no ve a España como el enemigo» Mi padre, que murió joven, es el espejo en el que me miro, a veces me gusta pensar que hoy estaría orgulloso»
    Ni el flamenco ni el rock ni el éxito han conseguido hacer de Antonio Orozco un 'gallito'. El 'coach' más tierno de la última edición de 'La Voz' lleva la humildad por bandera. Y eso que este catalán de L'Hospitalet tiene a sus 41 años de qué presumir. Su nuevo álbum, 'Dos orillas', ya es disco de platino.
    - ¿Tendrá la tele algo que ver?
    - Todo ayuda. No solo la tele sino que el lanzamiento haya sido simultáneo en varios países. Es 'superemocionante'.
    - ¿Se siente el nuevo Alejandro Sanz?
    - No, ja, ja, ja... Nada más lejos. Siempre trato de aprender de él. Me da muy buenos consejos cuando estamos en América.
    - Adriana Ugarte aparece en ropa interior en su videoclip, 'Llegará'. ¿Cómo fue el tiempo entre las costuras de ese rodaje?
    - Maravilloso. Adriana estaba tomando sus clases de violín para no desentonar con el resto de violinistas y no paraba de bromear. Tiene un sentido del humor extraordinario.
    - Su disco va como un tiro. ¿Todo llega en esta vida?
    - Todo llega. Pero dependiendo de las ganas con las que tú quieras que llegue. Yo siempre le digo a mi hijo, de siete años, que las cosas, si las deseas, tienes que quererlas mucho. Y que si las quieres mucho al final llegan. Nada es imposible.
    - Creo que tiene un referente en su padre, que era albañil.
    - Todos los días, cuando tengo la oportunidad de pararme, pienso en qué diría mi padre. Murió muy joven. Él tenía 43 años y yo 21. Fue muy difícil porque yo tenía hermanos más pequeños, uno con 16 años y otro de diez meses. Me inculcó que hay que ser perseverante y creer en uno mismo, sin hacer daño a nadie. Mi padre es el espejo en el que nos miramos mis hermanos y yo. Dejó huella en el tiempo y todos los días de una forma u otra aparece en mi vida. Para él eran más importantes los estudios que la música, pero a veces me atrevo a pensar que hoy estaría orgulloso.
    - Jordi Évole dice de usted que es auténtico. ¿Cuesta serlo cuando se venden 600.000 copias?
    - No creo. La esencia de las personas es algo que fluye de forma natural. Lo difícil es no ser auténtico. Montarse un personaje tiene que ser complicado. Lo digo para el que lo haga.
    - ¿Conoce a muchos?
    - Nunca he sido de hablar de nadie. Leí una vez que para tener el alma limpia el mejor secreto es no hablar de los demás.
    - Como catalán, hijo de andaluces, ¿desde qué orilla ve el referéndum por la independencia?
    - Soy mucho de prohibido prohibir. Me parece que la gente debe expresarse si quiere. Pero yo soy catalán y me siento español, porque formo parte de un país maravilloso al que nunca voy a renunciar.
    - ¿Está entonces por el no rotundo o por el sí pero no?
    - No haré público mi voto, pero sí digo que soy un catalán que ama Cataluña y que no ve a España como el enemigo.
    - ¿Se iría con la música a otra parte si Cataluña se escinde?
    - La verdad es que no me iría nunca porque soy nacido en Barcelona y no me planteo vivir en otro lugar. Jamás me he sentido foráneo en España ni extranjero en Cataluña.
    - Por cierto, en 'La Voz' se le veía bastante buenazo...
    - Me ha encantado ese programa porque no tenía filtros. El Antonio que veía ahí es el que ahora le habla. Yo no tengo mal humor ni mala leche. Nunca he herido a nadie a propósito. Y si he hecho daño soy capaz de darme la vuelta y pedir perdón. La humildad es mi filosofía y es como voy por la vida.
    - Iker Casillas le dedicó una canción suya a Sara Carbonero. ¿Es usted del Barça?
    - Soy del Barça, pero también veo a Iker como portero de la selección, un equipo que nos ha hecho soñar a todos juntos, que se dice pronto. Fue una sorpresa maravillosa que el 'capi' le dedicara un tema mío a Sara.
    - Usted le ha dedicado también palabras muy bellas a su mujer en alguna ocasión... ¿Es un marido ejemplar?
    - Hay cosas de las que prefiero no hablar, si no le importa.
    - 'Devuélveme la vida'. La escribió para pedir perdón. ¿Le perdonaron?
    - Sí, me perdonaron. Aunque pensé que nunca lo harían. Seguramente puse mucho empeño.

REVISTA XL SEMANAL, PORTADA, Leonardo DiCaprio: "Hay personas que se han dedicado a robar nuestro dinero. Si no pagan por ello, seguirá pasando"/ EL BLOC DEL CARTERO, TONY MANERO Y LA 14 UNIDAD DE FF.CC.


  1. -foto,.Leonardo DiCaprio mata la ansiedad con un cigarrillo electrónico que ni siquiera se lleva a la boca. Juguetea con él entre sus dedos mientras ...
     
    En portada

    Leonardo DiCaprio: "Hay personas que se han dedicado a robar nuestro dinero. Si no pagan por ello, seguirá pasando"

    El actor se acerca a los 40 años. Y lo hace sin perder un ápice de su talento para moverse en Hollywood. Demuestra la misma destreza para elegir grandes papeles como para mantener fuera del foco su vida privada. Con motivo de su última película, 'El Lobo de Wall Street', una crítica a los excesos del mundo financiero, hablamos con él de dinero y poder. En exclusiva,.


    Leonardo DiCaprio mata la ansiedad con un cigarrillo electrónico que ni siquiera se lleva a la boca. Juguetea con él entre sus dedos mientras se acomoda en una silla de un hotel de Los Ángeles.
    Ya no tiene aquel rostro del eterno adolescente. Hace mucho que dejó de serlo. Y de interpretarlo. Titanic podría haberlo encorsetado para siempre, convirtiéndolo en un ídolo descolorido de carpetas adolescentes. Pero DiCaprio era diferente. Rechazó cada papel de chico guapo que caía entre sus manos y dijo 'no' a franquicias multimillonarias y personajes facilones. En cambio, exhibió registros dramáticos en cintas como Diamante de sangre o Revolutionary road. Y, por supuesto, cada vez que se lo pidió el maestro Scorsese. El Lobo de Wall Street (que se estrena el 17 de enero) es su quinta colaboración con él.
    Esta vez, DiCaprio da vida a Jordan Belfort, un bróker de Wall Street cuyos tejemanejes en los noventa provocaron más de 200 millones de dólares de pérdidas a sus clientes, mientras él llevaba una vida de yates, prostitutas, drogas y fiestas extravagantes con chimpancés en patines y enanos convertidos en hombres bala. El papel le abre las puertas a un Óscar de la Academia. Sería la cuarta nominación. Por ahora sin premio, eso sí.
    Hasta aquí, DiCaprio, la estrella. Del otro DiCaprio, el hombre de 39 años, se sabe muy poco. Sí, sale con supermodelos. No, no tiene hijos y nunca ha estado casado. Y sí, es un tipo comprometido que tiene su propia fundación medioambiental, habla con pasión del cambio climático y es capaz de donar tres millones de dólares de su propio bolsillo para salvar a los tigres de Nepal. Pero poco más. No es suerte ni casualidad, sino la estrategia consciente de un actor que siempre parece tener su vida, pero sobre todo su fama, bajo control y para quien continuar siendo un misterio (como su admirado De Niro) es garantía de poder ser quien le dé la gana en la gran pantalla.
    Quizá por eso, con su chaqueta impoluta, su pelo engominado y sus maneras exquisitas, DiCaprio tiene más pinta de comercial del mes de un concesionario de coches de lujo que de estrella de Hollywood. Quiere vender su película, pero no está dispuesto a venderse a sí mismo en el proceso. Y, aunque mira directamente a los ojos como si no tuviera nada que ocultar, es difícil sacarle del guion, que comparta algún detalle personal. Y quizá precisamente por eso resulta más fascinante, más enigmático, más inalcanzable que cualquier otro actor de su generación.
    XLSemanal. Primero compró los derechos del libro y luego se empeñó en producir y protagonizar la adaptación de la biografía de Jordan Belfort. ¿Qué le fascinó tanto?
    Leonardo DiCaprio. Me gusta comparar esta historia con el Imperio romano. A finales de los años ochenta y principios de los noventa, Belfort fue una especie de Calígula en un mundo de las finanzas que estaba completamente desregularizado. Supo aprovechar la oportunidad y vivir como un auténtico emperador romano.
    XL. Supongo que, en medio de una gran crisis económica y mucha animadversión hacia Wall Street y sus tiburones, no era una película fácil de hacer...
    L.D. Nada fácil. Íbamos a hacer un filme sobre unos tipos que, a ojos de todo el mundo, son los grandes villanos de la historia. No estábamos adaptando una obra icónica de la literatura americana, sino la historia de un hombre que durante una época de su vida estuvo poseído por la codicia. ¿Cómo íbamos a conseguir que la gente fuera al cine a verla? Pero Marty [Scorsese] nos dijo: «He hecho películas sobre criminales y gánsteres y sé que el público lo aceptará si consigues captar ese mundo sin edulcorarlo, disculparte o empatizar con ellos».
    XL. Entabló una estrecha relación con Belfort. ¿Qué opina de él?
    L.D. Pasé muchos meses con él. Ahora es un hombre reformado que hace lo posible por ser honesto acerca de aquella época de su vida. Pero creo que Jordan solo era un pez en una piscina llena de tiburones gigantes que sistemáticamente robaron el dinero de los americanos. Ellos querían jugar con los peces gordos y jugar con el sistema que América había creado para ellos. Y, si había una fisura en ese sistema, la aprovechaban. Si no existe una regulación y no conseguimos que esta gente pague por sus actos, estas cosas seguirán pasando.
    XL. Sin embargo, la película ignora a las víctimas de sus tropelías, ¿por qué? 
    L.D. Fue una decisión consciente, queríamos concentrarnos en esa insaciable necesidad de conseguir más dinero, más sexo, más drogas... El desenfreno de unos tipos que pensaban que sus acciones no tenían consecuencias. Para Jordan, que la gente lo aclamara como si fuera Bono por salir a joder a otras personas y ganar más dinero a su costa era como un colocón. El dinero lo era todo.
    XL. Y Jordan, ¿qué opina a día de hoy sobre la sociedad en la que vivimos?
    L.D. Que la codicia es algo inherente a todo ser vivo, es casi un instinto de supervivencia. El problema es que los seres humanos, que supuestamente somos la especie más evolucionada, deberíamos estar por encima de eso, deberíamos haber aprendido a vivir en armonía para hacer de este mundo un lugar mejor...
    XL. Y usted, ¿nunca se ha dejado seducir por esa codicia?
    L.D. Es fácil obsesionarse con el dinero, pero yo no creo en absoluto que sea el camino hacia la felicidad. He conocido a gente para la que todo eran círculos concéntricos hacia la riqueza. Puede ser una adicción como otra cualquiera.
    XL. ¿Cómo maneja usted su propio dinero? ¿Tiene un bróker?
    L.D. Sí, y no tengo ni idea de en qué invierte mi dinero, la verdad [risas].
    XL. ¿Ve usted alguna similitud entre los excesos de Wall Street en aquella época y el mundo del cine?
    L.D. Creo que ese tipo de decadencia la puedes encontrar en cualquier ámbito, no es exclusiva de Hollywood. Pero es cierto que, cuando las personas viven despegadas de la realidad, se dedican a alimentar la bestia de la diversión. Y eso es absolutamente inherente a Hollywood. Y también al mundo de las finanzas.
    XL. Esa bestia puede cobrarse un precio muy alto. Sin embargo, parece que usted siempre ha sabido mantenerla a raya...
    L.D. Yo eso lo aprendí desde muy pequeño, pero no fue gracias a Hollywood... Crecí en un barrio de Los Ángeles rodeado de un montón de gente haciendo todo tipo de actividades ilegales a mi alrededor. Y vi cuál es el precio que se paga por eso. Aquello me preparó para Hollywood de una manera fantástica.
    XL. ¿Por qué?
    L.D. Bueno, porque si no hubiera crecido en aquel barrio, quizá lo hubiese visto con otros ojos o hubiese dicho: «Voy a probar esto o lo otro... ¿Por qué no?». Hemos perdido a muchísima gente con talento como resultado de ese estilo de vida... Y no tiene que ver solo con los excesos, sino con el tormento que muchos de ellos experimentan cuando viven permanentemente en el escaparate público, con el hecho de que te coloquen en un pedestal para destruirte luego, con la necesidad de mantenerte permanentemente en la cima o con que la gente que te rodea no sean realmente tus amigos... ¿Cuántos grandes artistas hemos perdido? Yo he visto desaparecer a muchos de mis héroes.
    XL. ¿Es la filantropía y su cruzada medioambiental una forma de encontrar el equilibrio con esa codicia inherente?
    L.D. No solo creo que es mi responsabilidad, sino que, además, me apasiona tanto como la interpretación. Si no fuera actor, sería biólogo o científico medioambiental. Y cuando surgió la posibilidad de hacer cosas en ese terreno, lo tuve claro. No me sentiría realizado si no fuera por eso. Es increíblemente gratificante. Además, solo el dos por ciento de la filantropía está dedicada a proteger el medioambiente. Es inaudito, teniendo en cuenta que es fundamental para nuestra supervivencia...
    XL. ¿Qué es lo que más le indigna de lo que pasa en el mundo en estos momentos?
    L.D. Uf, podría hablar durante horas... Me resulta inconcebible, por ejemplo, que, ahora que toda la comunidad científica ha llegado al acuerdo de que el hombre es el causante del cambio climático y se da tan por hecho como la ley de la gravedad, todavía exista un debate al respecto. Es necesario cambiar un sistema energético basado en los hidrocarburos y los combustibles fósiles. Si no somos capaces de hacer esa transición, estaremos destruyendo nuestra propia civilización. Y, aun así, continuamos en este inevitable camino de caos y destrucción... Lo más sangrante de todo es que ya existe la tecnología, pero no se está implementando al nivel que se debería. Es una locura que no seamos capaces de ponernos de acuerdo para solucionarlo.
    XL. A veces da la sensación de que las estrellas hacen más por las causas humanitarias o medioambientales que algunos líderes mundiales. ¿Le decepciona la actitud de los políticos?
    L.D. Me decepciona el mundo entero cuando se trata del medioambiente. Muy pocos países tienen una buena agenda medioambiental. Es deplorable que todavía se celebren cumbres para que los líderes mundiales se reúnan y el resultado siga siendo una debacle total porque otros intereses tienen más peso. Continuamos actuando como si este problema fuera a resolverse por sí solo, esperando algún tipo de milagro... Y no descarto que ocurra, pero si no se apoyan las nuevas tecnologías porque hay demasiado dinero en juego en la extracción de hidrocarburos, ¿cuándo vamos a empezar a arreglar este problema?
    XL. Lleva dos décadas cosechando éxitos en Hollywood, ¿ha cambiado la forma en la que enfoca su carrera?
    L.D. En realidad, mi actitud acerca de este negocio nunca ha cambiado. Miro atrás y veo las decisiones que tomé cuando tenía 15 años... y la verdad es que estoy muy orgulloso de mí mismo. Había visto mucho buen cine y me propuse que, algún día, yo también haría papeles importantes. Y esa ambición nunca te abandona.
    XL. Hace unos meses sugirió que podría retirarse... ¿Es ese todavía el plan?
    L.D. Dije que quería tomarme un tiempo porque, después de haber rodado tres películas seguidas, necesitaba descansar. Pero no quería decir que iba a dejar de actuar. Aunque ahora no tengo ninguna película a la vista, eso no significa que vaya a retirarme.
    XL. Pronto cumplirá 40 años. ¿La edad es solo un número o cumplir años le hace ponerse reflexivo y hacer balance vital?
    L.D. Claro que me hace pensar sobre mi vida y el tiempo que llevo en esta industria, pero al mismo tiempo soy una persona a la que no le gusta demasiado hacer planes. Prefiero ver adónde me lleva la vida en cada momento. Aunque pueda sonar a cliché, lo importante no es la edad, sino tu actitud. Pero eso tampoco quiere decir que sufra un extraño síndrome de Peter Pan...

    El lobo de Wall street existió realmente
    Jordan Belfort es el Lobo de Wall Street en el que se inspira la película. Llegó a la cima y cayó en todos los excesos (drogas, prostitutas, coches de lujo...). Hasta que fue condenado por estafa. Hoy, arrepentido, vive de sus conferencias.


     
    TÍTULO:  EL BLOC DEL CARTERO, TONY MANERO Y LA 14 UNIDAD DE FF.CC.

    1. Hace cerca de 130 años fue creado en España por real decreto el Batallón de Ferrocarriles. Eran cuatro compañías, dos de Vías y Obras y dos ...

      Tony Manero y la 14 unidad de FF.CC.

      Hace cerca de 130 años fue creado en España por real decreto el Batallón de Ferrocarriles. Eran cuatro compañías, dos de Vías y Obras y dos de Explotación que, con el tiempo, fueron llamadas Regimiento de Zapadores Ferroviarios y Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles, respectivamente. El segundo, en sus modalidades de Movimiento y Tracción, ha sido la mayor escuela de formación profesional que hemos conocido y la más útil a la sociedad española. Formación militar y técnica que llevó a esos hombres a integrarse a Renfe, Adif, Feve y Metro: usted los verá en el interior de las máquinas que le transportan por los raíles españoles y en los diversos lugares que conforman una estación o un tren, desde una taquilla hasta un puesto de interventor. Son gente magnífica y admirable. Y, además, Tony Manero estuvo con ellos y entre ellos.
      Corría 1977 y su vida se estrenaba en celuloide y en realidad. El peine le asomaba por la comisura del bolsillo trasero del pantalón ajustado, ese que se sujetaba con amplia correa de cuero y que combinaba con camisa de amplios cuellos y vuelo -cual si fuera a despegar mediante su aleteo-, brillante como una luciérnaga y ajustada como una goma. Manero, es sabido, sirvió en FF.CC., 14 Unidad, Plaza de Armas de Sevilla, centro de formación secreta de Tropas Especiales. Manero tenía sus peculiaridades: desfilaba bajo los sones de Staying alive, como en los primeros compases de Fiebre del sábado noche, y trataba de evitar gorras que aplastasen su exuberante y alzadísimo tupé. Por lo demás, todo era entrega, sacrificio y riesgo: aprendió a disparar a objetos móviles desde los techos de una locomotora a velocidad cambiante -sin posibilidad de fallo-; a cruzar por entre las ruedas de vagones en marcha, de lado a lado, con armamento pesado en bandolera; a superar duras pruebas de resistencia como servir de unión entre máquina y vagón y conseguir que este segundo arrancara en movimiento; a detener la lenta inercia de una máquina 7000 apoyado de espaldas al morro de esta y con la sola fuerza de sus piernas; a aguantar hasta el último segundo estirado en una vía ante el paso de un tren a toda velocidad (el que se levantaba antes o con menor diferencia de cinco segundos era obligado a seguir corriendo el convoy durante 50 kilómetros)... Es decir, una escuela de tíos de los que se visten por los pies, leyendas vivas entre los ejércitos mundiales, protagonistas de ejercicios de combate que han querido imitar -sin alcanzar- unidades como los célebres Gurkas, los Seal, los Boinas Verdes o los Delta Force. Cuando se habla ante ellos de la 14 Unidad de FF.CC., se alzan firmes como un resorte y se descubren en señal de respeto. Todo ello le sirvió a Manero para forjar un cuerpo fibroso y escultural que ha llegado hasta nuestros días y, especialmente, un carácter de resistencia, estoicismo y virtud que solo se debilita cuando suenan algunos compases de More than a woman interpretados por Tavares y se pone a bailar sobre los raíles como en aquellos años en los que practicaban cien kilómetros de marcha sobre raíl con dos ceniceros de coche BB en cada mano a modo de equilibrio.
      Aquellos hombres míticos y entregados se ven de vez en cuando. Saben que el secreto de sus técnicas de formación persistirá mientras vivan y jamás se les pasaría por la cabeza traicionar la historia militar de su unidad. Nombres de referencia en la lucha ferroviaria como Jerónimo Fernández Fuentes o Jorge Gómez Asensio (Jeromo y Jordi como nombres de combate), hoy camuflados en la máquina de algún tren, brindaron hace poco por la memoria de unos años en los que podían levantar entre todos un vagón J con las técnicas aprendidas de sus instructores, Cabello, Viñas, Reixach, el mítico Granados (a su lado, el sargento de La chaqueta metálica era una monjita), Escalera, Graciano, Moreno, Navarro... A Manero le mordió la melancolía de un tiempo pasado junto con héroes que siguen ahí, Gaby, Julián, Antoñito el de Cádiz, cuando estos le entregaron una réplica del Guion de su Regimiento. Si ya llevaba a la vieja Renfe en su corazón, hoy la lleva envuelta entre los terciopelos sagrados del dulce estandarte de la memoria.

EN PRIMER PLANO, Ron Wood: "Mis cuadros no se venden porque sea una estrella. Soy un pintor de verdad",./ A FONDO, Cien años de Beverly Hills: Donde vive Hollywood

  1. Ron Wood.

    Ronnie Wood explica lo que pasó hace unos años cuando Keith Richards se cayó de un árbol en Fiyi. Está de pie, dándome la espalda, ...
     
    En primer plano

    Ron Wood: "Mis cuadros no se venden porque sea una estrella. Soy un pintor de verdad"

    El pequeño de los Rolling Stones y el último en llegar a la banda comenzó a tomarse en serio la pintura en los ochenta, cuando su vida desenfrenada le hizo pasar por problemas económicos. Sus obras, que hoy se venden a precios millonarios, le han sacado de muchos apuros.
    Ronnie Wood explica lo que pasó hace unos años cuando Keith Richards se cayó de un árbol en Fiyi. Está de pie, dándome la espalda, y gesticula con los brazos.
    «El mar estaba por allí, la arena de la playa era compacta y dura como la roca, y Keith estaba haciendo el mono, columpiándose sobre una rama mientras me hablaba. Y de pronto oí un ruido sordo. ¡Se había caído de morros! Nos echamos a reír, pero él entonces gritó: '¡Ay! ¡Tengo sangre en la boca!'. Era verdad. Unos días más tarde se quedó inmovilizado en posición fetal y lo llevamos al hospital».
    Sufrir esta caída convenció a Keith de que, con casi 70 años, tocaba sentar la cabeza. Si tenemos en cuenta lo desmesurado de sus hábitos se decía que era capaz de comer clavos y mear óxido, el guitarrista ha logrado andar por la vida bastante sobrio. También Ronnie lleva cuatro años sin probar el alcohol y las drogas, aunque sigue fumando como un carretero, para disgusto de Charlie Watts y Mick Jagger. «Siempre me están diciendo que me vaya a fumar a otra parte, que no soportan el humo... Charlie lleva una vida sana desde hace años. Mick de vez en cuando se toma una copita de vino. Keith a veces hace de las suyas, pero nunca le había visto cuidarse tanto».
    La primera mujer de Ronnie, Krissy, murió hace ocho años por una sobredosis de Valium. De su segunda esposa, Jo, se separó en 2008, después de que Ronnie -que por entonces se ventilaba dos botellas diarias de vodka- se escapara con una joven de 20 años llamada Ekaterina Ivanova. Nadie se sorprendió -ni la propia Ekaterina- de que la nueva relación no prosperase, y Ronnie el año pasado contrajo matrimonio con Sally Humphreys. «Sí, nos casamos el 21 del 12 del 12, el famoso día de los unos y los doses. Según el calendario maya, iba a ser el día del fin del mundo. Para mí, fue el principio de una nueva era». Sally no es exactamente una jovencita, solo tiene 31 años menos que Ronnie.
    Acostumbrado a ser el último mono
    Wood es el Rolling 'currante'. Entró en el grupo en 1975 con un estatus inferior al de los otros tres fundadores. No fue aceptado como un igual en el plano económico hasta 1990. Por eso, en los años ochenta, cuando se encontró corto de dinero, descubrió una vía interesante en la pintura.
    Ronnie Wood se ha acostumbrado a ser el último mono. Sus hermanos, ambos fallecidos, eran ocho y diez años mayores que él; y a los 66 años es el más joven de los Rolling. «Toda la vida he cargado con el sambenito de ser el pequeño». Nuestro hombre lleva bien la edad. Está hecho un palillo. Mide casi uno ochenta y pesa 59 kilos. En pocas palabras, tiene una pinta asombrosamente buena para la vida que ha llevado. Eso sí, da la impresión de ser un poco sordo y tiene unos marcados tics nerviosos.
    Su condición de miembro más joven del grupo lo ha llevado a desempeñar el papel de apaciguador entre Mick, Keith y Charlie. «Ya lo creo... Sobre todo en los ochenta, cuando el grupo estuvo a punto de disolverse. Creo que contribuí a que volvieran a hablarse. Porque el gran problema era ese: que no se hablaban entre ellos».
    ¿Y qué me dice de la autobiografía que escribió Keith, donde describe a Mick como insoportable y hablaba de «su picha minúscula»? Ronnie se echa a reír. «Yo hice lo que pude, pero la cosa se arregló por sí sola».
    No es un pintor novato
    Ronnie hoy expone sus cuadros en la galería Castle Fine Art de Birmingham (Reino Unido). La muestra lleva el título de Raw instinct ('Instinto descarnado'), y la pinacoteca ha tenido la amabilidad de cederle un piso entero para que pueda relajarse, pintar o hacer lo que quiera. En una mesa del apartamento hay un jarrón lleno de pinceles. Se los regaló el pintor Damien Hirst en 2007, para que se pusiera a pintar y dejara de beber. «Quería mantenerme con vida. Veía que tiraba mi vida por la borda y me preguntó si quería curarme, si estaba dispuesto a dejar de 'soplar'». Por aquel entonces, Ronnie acababa de salir de una de sus innumerables curas de desintoxicación y Hirst le envió material suficiente para equipar una escuela de arte... «Me dijo: 'Ya no tienes excusa'». 
    Ronnie no era un pintor novato.En el colegio ya despuntó por sus dotes e incluso ganó premios. Él y sus hermanos vivían para el arte y la música. En su familia, todos cantaban y bebían en el pub de la zona y luego seguían bebiendo y cantando en casa. El pequeño Ronnie pronto se acostumbró a las fiestas de madrugada. «Cuando yo era chaval, todo el mundo 'privaba' en cantidad. Era normal».
    Los tres hermanos entraron en el Ealing College of Art, pero Ronnie lo dejó por el rocknroll. «Hasta los años ochenta dibujaba en los ratos libres... y punto. Pero luego, cuando las cosas me fueron mal y necesité dinero, me dije que tendría que dedicarme más al asunto. Comencé a hacer monotipos, serigrafías... Por probar. Me vi obligado a explotar esta faceta para pagar los gastos». 
    El arte se ha convertido para él en una interesante fuente de ingresos. En 2005 vendió un cuadro de los Stones por un millón de libras (cerca de 1.200.000 euros). Los cuadros que expone actualmente salen por unas 300.000 libras (más de 350.000 euros). ¿Cree que la gente paga esos precios por el simple hecho de que es una estrella del rock? «Es un temor que me acompaña. Pero que no dura mucho tiempo. Cuando comprueban que soy un pintor de verdad, todos me miran de otra manera». 
    Para la estrella, el arte es algo serio, pero también una terapia. Ser Rolling Stone no es un trabajo a tiempo completo. Una vez concluidas las giras, cada miembro del grupo vuelve a su vida. Los Stones raramente se comunican, a no ser que sea por negocios (sobre todo en el caso de Mick). Hay algo un poco cómico en estos 'no Rolling Stones' empeñados en buscar sus propias identidades personales en diversos puntos del mapa. «Mick solo se siente feliz cuando está de gira. Yo siempre le digo que venga a Londres a vernos, pero él entonces me cuenta que tiene problemas con los jardineros de su mansión. Hay muy poca comunicación». 
    Así que todos están metidos en otras cosas. Ronnie tiene casa en Barcelona, Irlanda y Londres, y todas ellas cuentan con un estudio para pintar. Para él, dibujar es lo contrario a ser un Rolling. «Cuando toco con el grupo, el esfuerzo es colectivo... Uno aporta su grano de arena, pero pintar es más personal y resulta fantástico para relajarse». Y es que ser un Rolling Stone puede ser muy estresante. No es fácil volver a la realidad después de un concierto. «De estar metido en el torbellino de la gira, pasas a la nada más absoluta. El alcohol y las drogas eran una forma de combatir ese vacío, y durante un tiempo me fueron bien. Pero se salió de madre». Ahora, después de un concierto se distrae con lo que él llama «series de crímenes». Al principio veía CSI, pero después se concentró en producciones de mayor nivel. «Ahora prefiero Spiral, The Killing o Wallander. Lo que más me relaja tras un concierto a cara de perro es una buena serie de crímenes».Ronnie ha visto muchas muertes a lo largo de su vida: la de sus hermanos, la de Krissy y la de muchos otros que fallecieron de la noche a la mañana por las drogas. «La muerte forma parte de la vida. Ninguno de nosotros va a salir con vida de este mundo. Vale la pena vivir al máximo, a sabiendas de que la cosa no va a durar mucho. Es algo que resulta evidente cuando pintas. Al pintar, me digo que el cuadro va a seguir ahí cuando yo haya muerto. He aprendido a vivir con esta idea».
    Sin mala conciencia
    No parece que Wood tenga mala conciencia por los pecados que el alcohol y las drogas le llevaron a cometer. «Cuando pienso en el pasado, sonrío y me digo que esas cosas no volveré a hacerlas... Pero no cambiaría nada, porque la vida nunca es perfecta». Jo, su segunda esposa, lo describió en su autobiografía como un monstruo alcohólico y 'drogata' que llegó a amenazar con desfigurarle el rostro con ácido. Un pasado así no se borra fácilmente. A no ser que uno sea un Rolling Stone. «Nunca está de más enfrentarte a tus problemas y hacer las paces con quienes quizá heriste. Pero no me siento demasiado culpable, porque yo no era responsable de mucho de lo que hacía. Puedo pensar en lo sucedido, pero luego lo borro de mi mente. A partir de cierta edad, uno debe cuidarse y anteponer la propia persona a los demás».


    1. Cualquiera que camina por Beverly Hills es na celebrity», decía Groucho Marx. Él vivió en esta ciudad más de cuatro décadas y sabía, como ...
       
      A fondo

      Atardecer en Beverly Hills.Cien años de Beverly Hills: Donde vive Hollywood

      Beverly Hills celebra en 2014 su centenario como la ciudad con mayor número de 'celebrities' por metro cuadrado. Pero ¿cómo surgió esta población? Todo comenzó con un exsoldado español. Se lo contamos.
      Cualquiera que camina por Beverly Hills es na 'celebrity'», decía Groucho Marx.
      Él vivió en esta ciudad más de cuatro décadas y sabía, como contaba su hermano Harpo, que allí las condiciones de vida eran «unas cuantas miles de veces mejores que en el apartamento de la calle 93 Este de Nueva York al que los hermanos Marx llamábamos hogar».
      Groucho no se equivocaba. El propio ayuntamiento de la ciudad insta hoy a los turistas a que practiquen el avistamiento de estrellas como actividad principal en la ciudad. Es decir, a que recorran sus barrios exclusivos escudriñando a ver quién es el propietario que sale de cada vivienda. O a que paseen por el Triángulo Dorado que forman las avenidas Santa Mónica, Wilshire y Canon Drive y estén atentos para descubrir qué actor entra a comprar en las célebres boutiques de Rodeo Drive. Ese Wilshire Boulevard, que atraviesa el condado de Los Ángeles como una enorme cicatriz en el mapa de 25 kilómetros y que a su paso por Beverly Hills muestra su cara más lujosa y exclusiva, es el mismo que recorrió en 1769 el primer extranjero que puso sus pies en esta ciudad: el español Gaspar de Portolà.
      El explorador catalán escribía así, sin saberlo, la primera página de una ciudad, Beverly Hills, que celebra este 2014 el centenario de su fundación. Aunque los primeros que se asentaron en la zona fueron el matrimonio del exsoldado español Vicente Ferrer Valdez y María Rita Villa de Vélez, quienes durante la primera mitad del siglo XIX mientras California pasaba a manos de un México recién independizado y después era comprada por los Estados Unidos tuvieron allí su rancho, El Rodeo de las Aguas, de 18 kilómetros cuadrados de extensión. Una propiedad cuya venta y partición tras el fallecimiento de Ferrer y el acoso de los indios a su viuda azuzaron la especulación en la zona, que terminaría en 1900 con las tierras en manos de un consorcio presidido por el empresario petrolero Burton E. Green. Su objetivo era perforarlo para encontrar oro negro. No lo había. Pero descubrieron que era una zona rica en agua, al contrario que las de los alrededores.
      Y así pergeñaron un plan para convertirlo en zona residencial.Green y sus socios lo vieron enseguida: aquello sería un oasis en California. Una ciudad distinta, como sigue siendo hoy, con jardines y centenares de árboles de especies diferentes: magnolias, palmeras pindó, lilas, cedros rosados... Para promocionarla, Green alcanzó un acuerdo con la familia Anderson, que en 1902 había abierto el Hollywood Hotel, para que construyeran otro allí. Y les garantizó que durante los siguientes 13 años no abriría ningún otro hotel, lo que les aseguraba que todos los visitantes se hospedarían en sus habitaciones. Y a Green y sus socios, que aquellos que se enamorasen de la nueva ciudad y quisieran vivir en ella acudirían a sus oficinas para comprar un terreno. Así fue como en 1912 se inauguró el Beverly Hills Hotel, el corazón espiritual de la ciudad.
      En sus habitaciones vivieron su romance Clark Gable y Carole Lombard; celebró sus lunas de miel Liz Taylor; y se recluyó recientemente Maria Shriver tras divorciarse del actor y exgobernador Arnold Schwarzenegger. El reclamo del hotel funcionó. Y, solo dos años después, los empresarios fundaron Beverly Hills.dice la editora y escritora Angelina Nancie Claire en el libro In the spirits of Beverly Hills que la editorial Assouline acaba de publicar para celebrar el centenario que «hay otras ciudades de proporciones míticas, a la vez reales e imaginarias. Pero a diferencia de la Nueva York de Sexo en Nueva York, que es una fantasía, Beverly Hills tiene todo lo que la imaginación puede crear». Las responsables de ese clima son las estrellas de cine, que desde su fundación optaron por vivir aquí.
      El polifacético Douglas Fairbanks fue el primero en establecerse. Tras él llegaron Rodolfo Valentino, Mary Pickford, que se casó en 1920 con Fairbanks, o Will Rogers. Fue precisamente el apoyo y la presión de los muchos famosos que ya vivían en 1923 en Beverly Hills lo que truncó aquel año el intento de Los Ángeles de anexionarse la nueva ciudad y convertirla en barrio suyo. Desde entonces, la lista de estrellas que han vivido y viven aquí es interminable: Clark Gable, Sammy Davis Jr., Greta Garbo, Doris Day, Kirk Douglas, Jodie Foster, Brad Pitt y Angelina Jolie... Artistas millonarios que han recurrido, además, al trabajo de algunos de los mejores arquitectos del siglo XX para hacerse sus mansiones (J. Martin Haenke, Gordon Kaufmann, Charles Moore, Frank Gehry...).
      De ahí que una de las actividades más típicas para los turistas y los curiosos sea subirse en uno de los minibuses que recorren la zona para visitar aquellas casas que pueden ser observadas desde el exterior. Fastuosas mansiones, muchas de ellas de estilos imposibles, en las que los turistas se imaginan a sus dueños repitiendo las palabras de Victoria Beckham cuando se trasladó allí en 2007: «Cada mañana, me levanto y me siento bendecida por vivir en Beverly Hills». Aunque también es bueno ser consciente de que esta ciudad tiene una doble cara. Como bromeaba Robert Redford: «Si pasas mucho tiempo en Beverly Hills, te conviertes en un Mercedes».
      El precio de vivir en el paraíso
      Una mansión cuesta, de media, 1.161.200 dólares. Alquilar un apartamento de tres habitaciones vale unos 1900 dólares al mes. Los ingresos medios por familia son de 110.040 dólares anuales. Solo en uno de cada cuatro hogares viven niños menores de 18 años. El 24% de los vecinos son judíos de origen persa.El alcalde, John A. Mirisch, es ejecutivo de Paramount Pictures.Su clima es benigno, con máximas de 29 ºC en agosto y mínimas de 19 ºC en enero.Debe su nombre a sus promotores, cuyo paisaje les recordaba a las colinas de Beverly, en Massachusetts.A la beverly hills high school han asistido, entre otros, Richard Chamberlain, Jamie Lee Curtis, Angelina Jolie, Lenny Kravitz, Nicolas Cage, Tori Spelling...

Guerra declarada a las grasas "trans" / ¿Puede el plancton cambiar nuestras vidas?.

  1. La bollería industrial tiene muchas grasas de este tipo.
    Es la peor grasa: aumenta el colesterol malo (el LDL) y reduce el bueno (el HDL). Es la combinación más nefasta para las arterias, el corazón ...
     
    NUTRICIÓN

    Guerra declarada a las grasas "trans"

    Muchos y cualificados estudios asocian el consumo de estas grasas con infartos, diabetes, obesidad y hasta cánceres. En Estados Unidos se ha lanzado una ofensiva 'oficial' contra ellas, con intención de erradicarlas del mercado. ¿Pero qué ocurre en España? ¿Qué se esconde detrás de este producto alimenticio tan polémico y tan extendido?
    Es la peor grasa: aumenta el colesterol 'malo' (el LDL) y reduce el 'bueno' (el HDL). Es la combinación más nefasta para las arterias, el corazón y el resto del organismo".
    No lo dice cualquiera, sino Valentín Fuster, director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no duda en citar una larga lista de estudios que relacionan el consumo de grasas trans -o grasas vegetales parcialmente hidrogenadas (como las llama la industria)- con un aumento del riesgo de infartos, ictus, infertilidad, endometriosis, cálculos biliares, alzhéimer, diabetes y cánceres. Fuster y la OMS coinciden en que «la erradicación de las trans puede ser una de las medidas más eficaces para combatir la mayoría de las enfermedades no transmisibles, de las cuales la cardiovascular es la más prevalente».
    La lista de efectos adversos es cada día más temible. Un estudio de la Universidad de Wake Forest confirma que las trans «no solo favorecen el aumento de peso a igualdad de calorías consumidas, sino también la acumulación de grasa en el abdomen, el peor lugar, por ser un tipo de grasa altamente inflamatoria y peligrosa».
    Hace unas semanas, la FDA -la agencia que regula los alimentos y medicamentos en los Estados Unidos- se hizo eco de las voces de alarma que venían reclamando un comunicado como el que por fin ha emitido, declarando las grasas trans como «no seguras». Aunque muchos fabricantes norteamericanos las habían ido retirando de sus productos -sobre todo desde 2006, cuando se los obligó a reseñarlas en las etiquetas-, esta ofensiva de la FDA hará ya que casi nadie las siga usando. Según la FDA, «no hay nivel seguro de grasas trans».
    Lo que se viene. Si el cambio es definitivo -hay un periodo de 60 días para alegaciones-, las trans se tratarán como un 'aditivo', que necesitará la aprobación de la FDA para su uso legal. Y es que, pese a tantas pruebas en contra, ahí han seguido las trans como ingrediente de muchos productos. Una permisividad que ha exasperado a todo tipo de autoridades mundiales de la Medicina, como a Walter Willett, director del Departamento de Nutrición de Salud Pública de Harvard, que lleva décadas preguntándose: «¿Por qué se ha permitido seguir comercializando hasta hoy unas grasas que ya desde principios de los noventa estaban relacionadas con decenas de miles de ataques cardiacos y muertes prematuras al año, por no hablar de los miles de millones en costes sanitarios y laborales? La medida de la FDA llevará seguramente a eliminar las trans -agrega Willett-, pero hoy siguen presentes en productos no envasados y platos de comida rápida. ¡Hace diez años, el 95 por ciento de las galletas, el 100 de las crackers y el 80 de la bollería contenían grasas trans! Y aunque su consumo se ha reducido mucho, nos ahorraríamos decenas de muertes prematuras al año solo eliminando las trans que aún perviven».
    La gran paradoja. La hay, sí, y es grande: las trans son perfectamente prescindibles en la industria. «En nuestra compañía empleamos grasas más saludables desde hace muchos años», explica Ana Palencia, directora de comunicación de Unilever España, una de las tres compañías (junto con Procter & Gamble y Nestlé) que lideran el gran consumo de alimentos en el mundo. «Cambiamos el proceso de hidrogenación de las grasas en los noventa para eliminar los ácidos trans de nuestros productos. Hoy ninguno de los que comercializamos, incluidas las margarinas, contiene grasas trans. También es justo decir que, desde el Ministerio de Sanidad y Consumo y a través de la Estrategia NAOS, se vienen dando recomendaciones desde hace años para que fabricantes y restauradores reduzcan de forma progresiva el contenido de ácidos grasos trans en los productos. Medidas como esa han reducido muchísimo el consumo de trans en España».
    Denominaciones confusas. 
    Aunque la normativa exige indicar las grasas parcialmente hidrogenadas, hay productos procesados que siguen refiriéndose a ellas como 'grasas o aceites vegetales', lo que lleva al comprador a pensar que el producto se hace con aceite de oliva o de girasol.Y no: está llevándose a casa un producto que pone en riesgo su salud. «¡Es hora de llamar a las cosas por su nombre y que la gente sepa lo que come!», claman desde las asociaciones de consumidores. «Permitir eso no solo pone en peligro la salud de la población y tiene un enorme coste para el sistema sanitario: además, acaba perjudicando a la industria alimentaria, que acusa una pérdida de credibilidad».
    ¿Seguimos consumiendo grasas 'trans' sin saberlo? 
    Sí, en productos de bollería y pastelería (sobaos, magdalenas, palmeras y cruasanes); en crackers, colines y galletas (desde las tostadas hasta las rellenas de chocolate); en pizzas y masas de pizza y hojaldre; en croquetas, empanadillas, patatas fritas y rebozados congelados; en palomitas, gusanitos y similares; en chuches y helados... «Si bien alguien informado puede vigilar las trans que consume al día, otros menos conscientes del riesgo (como niños y adolescentes) pueden acabar sumando un total muy alto de estas grasas», advierten desde el Instituto de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol de Mataró, que en 2010 calculó que el 40 por ciento de los niños de enseñanza primaria consumen productos con grasas trans.
    «Además de leer las etiquetas mientras las autoridades se deciden a tomar medidas -señala Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)-, podemos evitar las trans no comprando productos que no especifiquen en sus etiquetas qué grasas llevan, desconfiando de los productos procesados sin envasar y vendidos a granel; evitando el consumo de snacks y comida rápida; y acudiendo a restaurantes que utilicen productos frescos. Nuestra salud depende de las decisiones que tomamos cada día».
    Plancton.


    No son ni plantas ni animales, sino seres que tal vez producen incluso el resplandor en las aguas. Y no se sabe mucho sobre ellos. En busca ..
     
    INVESTIGACIÓN

    ¿Puede el plancton cambiar nuestras vidas?

    Eso mismo se preguntan los científicos del ambicioso proyecto Plankton, que durante cuatro años han recogido muestras en los mares de todo el mundo. Los resultados son sorprendentes: el plancton encierrra virus gigantes y hasta podría contener una nueva fuente de energía para el planeta. Esto no ha hecho más que empezar.
    No son ni plantas ni animales, sino seres que tal vez producen incluso el resplandor en las aguas. Y no se sabe mucho sobre ellos.
    En busca de respuestas, un grupo de científicos ha recorrido durante cuatro años los océanos a bordo del Tara un barco laboratorio que ha tomado muestras de casi todas las aguas existentes como nunca antes lo había hecho otro proyecto científico. ¿Su objetivo? Investigar las leyes por las que funciona una forma de vida marina que es mayor en tamaño a cualquier otra, pero menos visible que todas las demás: el plancton. Un grupo de decenas de millares de especies que se mueve por sí mismo y en el que se dan unos fenómenos tan misteriosos que ponen a prueba la imaginación.
    El tara zarpó en 2009 con una tripulación internacional multidisciplinar. Tiene cierto aspecto militar. En cierto modo es un arma; eso sí, al servicio de la ciencia: un instrumento de precisión controlado desde dos cuarteles generales en París y Heidelberg (Alemania). Y en su errancia por los océanos ha superado la pérdida de un ancla en una tormenta, abordajes piratas y olas gigantescas. Y solo con 36 metros de eslora. Sus hallazgos van a mantener ocupadas a generaciones enteras de científicos.
    El plancton (del griego 'vagabundos') constituye una masa presente en las capas superiores de los océanos e incluye organismos vivientes transportados por las corrientes oceánicas y 'huéspedes temporales', como las larvas de los peces y algunos cefalópodos. En el plancton también se encuentran algunos de los seres de mayor tamaño del mundo (como la medusa de león ártica, cuyos tentáculos alcanzan los 37 metros de longitud), así como algunos de los más diminutos virus y bacterias. Cerca del 98 por ciento de la biomasa del mar está formada por seres flotantes de estos tipos que, en su gran mayoría, resultan invisibles para un humano.
    En cualquier caso son algo más que simples partículas de masa en movimiento. Sin él no existirían las sardinas, los atunes ni las ballenas azules: el plancton está en la base de la cadena alimentaria de los océanos. También nos aportan oxígeno las diatomeas, las bacterias y los dinoflagelados fotosintetizan y producen oxígeno y captan el dióxido de carbono de la atmósfera limitando la formación de gases de efecto invernadero. La compresión de grandes cantidades de estos microorganismos a lo largo de millones de años ha formado a su vez bolsas de petróleo en el subsuelo. Y los cuerpos de muchos de estos seres minúsculos se sedimentan en forma de piedra caliza. Las pirámides, por ejemplo, fueron construidas con un material de origen parcialmente planctónico.
    Pese a todo, el Plancton es aún un misterio en muchos aspectos. Por ejemplo, ¿en qué condiciones se desarrolla? ¿Cuándo muere? ¿Cómo sobrelleva el calentamiento global y la acidificación de los océanos? ¿Cuál es su perfil genético? ¿Es cierto que casi la mitad de las especies de plancton se han extinguido sin dejar rastro desde los años cincuenta? ¿Qué implica esa extinción? A todo esto quizá respondan los tesoros rescatados por el Tara.Si bien el agua de los océanos parece uniforme a primera vista, su calidad es muy distinta según su situación y profundidad, en gran parte debido al plancton, muy abundante allí donde las corrientes transportan minerales a regiones iluminadas por el sol. Las zonas situadas lejos de tales regiones son baldías en extremo, un fenómeno que la ciencia lleva tiempo estudiando.
    La información sobre el nexo de los movimientos de agua forma parte del conocimiento náutico desde hace siglos, pero hasta el momento nadie ha sido capaz de determinar la composición física y química del mar como el Tara... Su medidor CTD (conductividad, temperatura y profundidad) mide casi dos metros de largo y se sumerge en el océano; también llamado Rosie, en él hay un laboratorio de alta tecnología destinado a examinar casi todo rincón de las aguas donde el plancton está presente. A medida que desciende, sus sensores determinan los niveles de nitratos, la salinidad, las condiciones de visibilidad, la temperatura y el contenido de oxígeno. Rosie, asimismo, toma en todo momento fotos hasta dos mil por inmersión de los organismos con los que se cruza.
    Los datos recogidos por el CDT son enviados a la base de datos del Tara. Las muestras son congeladas a bordo en nitrógeno líquido, pues los seres microscópicos son en extremo frágiles. Así conservados, son más tarde desembarcados en los puertos de escala y enviados por avión a Fráncfort. Después se los somete a análisis genéticos en Europa y EE.UU.
    «Las bacterias que vamos descubriendo son casi todas desconocidas», indica Stéphane Pesant, uno de los científicos del proyecto, que espera que con el tiempo esas bacterias sirvan para desarrollar nuevas medicinas o nuevas fuentes de energía. Mucho más asombroso es el número de virus recogido: casi cien billones por litro, diez veces más abundantes que las bacterias. Los virus son los organismos que más se encuentran en el plancton.Los investigadores se han encontrado incluso con algunos virus de gran tamaño, los llamados 'girus' (virus gigantescos). Estos son conocidos desde hace unos cuantos años, pero hasta hoy nadie sabía que existían a este volumen en los océanos. Su composición genética es tan única que algunos científicos aconsejan establecer una nueva clasificación en exclusiva.
    «Los hallazgos iniciales indican que los girus resultan determinantes para el plancton explica Chris Bowler, uno de los expertos. Los girus transfieren su ADN a otros seres, cuyas funciones corporales pasan a controlar después. Durante este proceso les aportan la capacidad de fotosintetizar, lo que eventualmente influye en el suministro mundial de oxígeno. Los girus no solo extienden su genoma: también el de los infectados por ellos. Aceleran la evolución, liberándola de numerosas trabas. Y el agua parece ser el lubricante que engrasa la maquinaria de esta transferencia perpetua. Los virus vienen a agrupar el plancton en una unidad, de tal forma que pasa a operar como un organismo megamulticelular. Como una colonia de hormigas, pero formada por distintas especies. Un superorganismo. Las revelaciones del Tara no han hecho más que empezar.



DESAYUNO DE DOMINGO CON , Marisa Paredes: "Bueno, sí; soy la hija de la portera. ¿Y qué?"/ PENSAR CON EL ESTOMAGO,./ DOMINGO, CINE, COCODRILO DUNDEE,.


  1. XLSemanal. ¡Qué gusto! ¡Una sonrisa permanente! ¿Está contenta?Marisa Paredes. [Ríe]. Estoy alegre y ahora se me nota más; antes era ...
     
    Desayuno de domingo con...

    -foto,.Marisa Paredes: "Bueno, sí; soy la hija de la portera. ¿Y qué?"

    Nací en Madrid en 1946. Tras más de 70 películas y casi 20 obras teatrales, he vuelto al Teatro Español de la mano de Gerardo Vera con El cojo de Inishmaan, una comedia negra y salvaje, de humor ácido.

    XLSemanal. ¡Qué gusto! ¡Una sonrisa permanente! ¿Está contenta?
    Marisa Paredes. [Ríe]. Estoy alegre y ahora se me nota más; antes era mucho más dramática, más torturada.
    XL. ¿De dónde saca esa elegancia natural la hija de la portera de una casa de la plaza de Santa Ana?
    M.P. Siempre lo he sido. Cuando bajaba las escaleras, los vecinos le decían a mi madre: «¿Pero qué se ha creído su hija, que baja mirando a todos por encima del hombro?». Era mi manera de defenderme: «Bueno, sí; soy la hija de la portera. ¿Y qué?».
    XL. Y luego dicen que las porteras son unas cotillas.
    M.P. ¡Mi madre, para nada! Ella era el ser más angelical, bueno y dispuesto a servir, en el mejor sentido de la palabra.
    XL. Cuenta que cuando iba a Colmenar Viejo, a casa de su abuela, la mandaban por agua y los chicos tiraban piedras a ver si le daban al cántaro o a usted. 
     M.P. [Se ríe]. Eran muy brutos y tiraban piedras a la extranjera, a la chica de Madrid... Y, ¡pumba!, adiós al cántaro la mayoría de las veces. Me trataban fatal.
    XL. Dicen que mira con lupa las ofertas de trabajo y que es muy selectiva...
    M.P. Intento, y suelo conseguir, hacer solo lo que me interesa. Cada año recibo dos o tres proposiciones, sobre todo de Francia e Italia, y sigo pudiendo elegir.
    XL. Después de muchos años regresa al Teatro Español...
    M.P. Estoy emocionada. Trabajar en este teatro era el gran sueño que tenía de pequeña. Como vivía al lado, lo miraba y pensaba: «¿Podré trabajar ahí algún día?».
    XL. Los teatros, pese a la crisis y el IVA, están llenos. ¿Cómo se lo explica? 
    M.P. Porque la gente siente que el teatro es de verdad y sirve para pensar. En la calle, todo es mentira; la verdad está aquí.
    XL. Uno de sus últimos papeles fue el de reina Sofía en Felipe y Letizia.
    M.P. Al proponérmelo, estaba muerta de miedo. Luego vinieron las críticas...
    XL. ¿La llamó la reina para decirle algo?
    M.P. No me llamó, pero nos encontramos un día en una recepción y me dijo: «Me gustó mucho cómo hiciste de mí».
    XL. Una mujer a la que operaron de anginas sin anestesia ¿lo aguanta todo?
    M.P. Según qué cosas... Me dolió que pidieran mi cabeza cuando fui presidenta de la Academia de Cine por apoyar el «No a la guerra» en la gala de los Goya.
    XL. ¿Usted se morirá contestataria y dando guerra?
    M.P. Si puedo, sí; hay mucho que reivindicar: hay quien no puede comer, y no se puede mirar para otro lado.

     
    SU DESAYUNO: «Tres tazas de diferentes tipos de té (Earl Grey, con ginseng, negro...) y unas tostadas de pan auténtico con mantequilla o con muy buen aceite y muy buena sal».


     TÍTULO: PENSAR CON EL ESTOMAGO,.


    1. Esta semana, aprovechando que estamos en fiesta, me voy a colgar una medallita. Hace unos meses, en estas Pequeñas infamias, compartí ...
       
      Esta semana, aprovechando que estamos en fiesta, me voy a colgar una medallita. Hace unos meses, en estas Pequeñas infamias, compartí con ustedes una intuición -y nunca mejor dicho que en ese caso- que recientes investigaciones estadounidenses acaban de corroborar. Mi intuición era que, en un mundo en el que todos creemos que existen modos habituales de tomar decisiones, hacer caso a los impulsos del corazón o, por el contrario, a lo que dicta la cabeza, resulta que uno y otra fallan más que una escopeta de feria. En cambio, las decisiones que se toman atendiendo a otra víscera mucho menos glamurosa, y a la que desde luego ningún poeta ha dedicado ni una mísera línea, son más acertadas. Hablo del estómago, las entrañas, que es donde todos situamos la intuición, las decisiones más irracionales. Ahí va un ejemplo. Conoce uno a un hombre o mujer sensacional. Las hormonas se revolucionan, los pulsos laten locos y cada vez que él o ella nos mira nos sube la bilirrubina.
      Acto seguido, siguiendo los dictados del corazón, uno diagnostica que ha encontrado a su media naranja, se abandona al delirio y salga el sol por Antequera. Y lo curioso del caso es que lo hace así varias veces a lo largo de la vida, a pesar de que no hay más que mirar el currículum sentimental de cualquiera para darse cuenta de que todos tenemos un impresentable, un tonto o incluso un canalla elegido gracias a esta víscera que seguimos creyendo infalible. Lo mismo pasa con las decisiones que se toman con la cabeza. «Fulano es el hombre perfecto para mí dice una sensatamente; tiene tantas virtudes, es trabajador, bueno, le gustan los niños y, sobre todo, me adora». Y va una y se embarca en esta tan conveniente relación solo para descubrir que la cabeza se equivoca tanto o más que el cuore. Existe, en cambio, una prueba del nueve para saber si una relación amorosa (o profesional, o de amistad, o una decisión cualquiera) tiene futuro.
      Consiste en preguntárselo a las tripas. Sí, no se rían; no lo digo yo, sino científicos que han estudiado a más de un centenar de parejas a lo largo de varios años. Según ha podido observarse en esta prueba, los sentimientos conscientes y explícitos, los que un sujeto reconoce abiertamente y están dictados bien por lo que piensa (la cabeza) bien por lo que siente (el corazón), suelen estar desencaminados. Lo están porque el Homo sapiens, a diferencia de los animales, que se dejan guiar solo por su instinto, oculta y falsea sus emociones incluso ante sí mismo para que estén más acordes con lo que la sociedad (o los allegados o incluso él mismo) considera aceptables o deseables. Para descubrir cómo funciona este fenómeno, se estudió a 135 parejas desde el principio de su relación hasta cuatro años después. Se las sometió a una batería de pruebas destinadas a averiguar qué pensaban, sentían e intuían y se llegó a la conclusión de que los sentimientos ocultos y primitivos eran los más acertados a la hora de adivinar en qué iba a devenir dicha relación.
      Descubrieron así que tanto hombres como mujeres se engañan, ocultan sus verdaderas emociones a los demás y también a sí mismos. Existen, por el contrario, otros sentimientos que uno tiene, aunque no le gusten, aunque los rechace. Se conocen como sentimientos automáticos, pues están disociados del raciocinio y también de las pulsiones emotivas. Estos sentimientos, los que uno tiene aunque no le convenga tener, son infalibles a la hora de saber si una relación o una decisión de cualquier índole tiene posibilidades de prosperar. Son sensaciones que se producen en la frontera misma de la conciencia y se consideran el resultado de, ni más ni menos, millones de años de evolución, de ensayo-error, de sabiduría inconsciente. Por eso yo hoy, con el permiso de todos ustedes, pienso colgarme la medallita de la que les hablaba al principio, puesto que, sin saber nada de todo esto, escribí hace unos meses un artículo en el que hablaba del asunto. ¿Basándome en qué? En la intuición, naturalmente. Y puesto que, al parecer, acerté, he decidido hacerle más caso a mi estómago a partir de ahora. A ver si meto menos la pata en el 2014.

      TÍTULO: DOMINGO, CINE, COCODRILO DUNDEE,.
      Cocodrilo Dundee
      Reparto
      Paul Hogan, Linda Kozlowski, John Meillon, Mark Blum, Michael Lombard, David Gulpilil, Reginald VelJohnson,.
       
       Michael Dundee es un amigable y rudo cazador de cocodrilos en el salvaje outback australiano que, por su original filosofía de la vida, es considerado como un héroe entre los suyos. Su fama llega a oídos de Sue Charlton, una reportera de Nueva York que decide ir a Australia para visitarle y, una vez allí, le convence para que le acompañe en su viaje de regreso a América.