Nuestra relación con el mundo está mediada por la imagen, algo que tiene muy presente el poder. En opinión de Candeo, «todas las maneras ...-foto,.
SOCIEDADPoder, énfasis e imagen
El joven artista Iván Candeo (Caracas, 1983) desmonta los relatos del poder basados en el uso perverso de las imágenes, y para ello utiliza la ironía como estrategia desmitificadora
Estamos hechos de/por imágenes, o mejor, como dice el fotógrafo Joan Fontcuberta «Cada vez somos más imágenes». Nuestra relación con el mundo está mediada por la imagen, algo que tiene muy presente el poder. En opinión de Candeo, «todas las maneras en que habitamos el mundo están condicionadas por la imagen. La pregunta es si a partir de ellas conocemos o desconocemos». Él al menos ofrece algunas respuestas en su muestra titulada Identidad y ruptura, con un discurso a pie de calle que no escapa a la realidad local de su país.Ya con anterioridad, en Madrid, en la otra sede de Casa sin Fin y en el stand que esta galería tuvo en ARCO pudimos ver un adelanto. Así, al imaginario «enfático» que representa la iconografía relacionada con 'El Nuevo Mundo', ya saben, un Colón «mesiánico» rodilla en tierra y su séquito de alucinados -véase a este respecto el cuadro emblemático Primer desembarco de Cristóbal Colón en América (1862) de Dióscoro Puebla- Candeo responde de manera iconoclasta, en el sentido literal de la palabra, pues no duda en abrir sendos surcos interveniendo directamente sobre los muros de la galería.Ironía. La relación que establece el poder con su propia imagen es «enfática». Tiende a la sobreactuación. El populismo es en este mismo sentido enfático, lo marcial también, por su carácter altisonante. En el vídeo El indio y el conquistador (Variciones sobre Marey) (2011) un bailarín baila claqué al ritmo del himno nacional, el desajuste es evidente, igual sucede en 1,2,3,. Sin mover los pies (2011), otro vídeo, en el que vemos a un grupo de jóvenes militares girando sobre sus botas, mientras acatan las voces de mando que los dirigen a la izquierda, a la derecha y en media vuelta sin marchar hacia ningún punto. El absurdo dentro del absurdo. O cuando encarga un cuadro a un pintor callejero cuyo motivo es una escultura ecuestre de Simón Bolívar, o lo que es lo mismo, una copia edulcorada de otra copia de por sí edulcorada.Sentido crítico. Y todo ello envuelto en lo que él denomina «estética de la desaparición». «Mi obra pone un poco en evidencia los límites de las imágenes en los medios de representación al desplazarlas por varios dispositivos de visibilidad». Su método consiste en re/utilizar imágenes que provienen de distintos contextos, decodificando las formas ya existentes, «reacciono a la profusión y difusión de meras representaciones generadas por los dispositivos de poder, pretendo redistribuir el orden sensible en su percepción».- En 1989 el artista suizo Rémy Zaugg (1943-2005) entrevistó a su amigo Jean-Christophe Ammann (Berlín, 1939), director del prestigioso ...foto.SOCIEDAD
Una fértil experiencia
'Conversaciones con Jean-Christophe Ammann' es un libro que te atrapa desde el inicio, nos atrae la complicidad de sus autores, pero sobretodo la experiencia que rezuma
En 1989 el artista suizo Rémy Zaugg (1943-2005) entrevistó a su amigo Jean-Christophe Ammann (Berlín, 1939), director del prestigioso Museum für Moderne Kunst de Francfurt. En algunos momentos los papeles se intercambian y no sé sabe muy bien quién entrevista a quién, lo cual nos permite tener también una idea más clara del trabajo de Zaugg.La conversación discurre por diferentes derroteros -el papel del comisario, la obra de arte, el montaje expositivo, la fotografía- iluminada por un conocimiento intuitivo experiencial, de la necesidad de «mirar por el hombro del artista», muy lejos del tono profesoral y academicista que suele envolver los discursos en torno a la práctica artística. Y es que Ammann formula la pregunta clave, «¿Estoy satisfecho conmigo mismo en mi trabajo, de la forma que tengo de trabajar?».Espacio. El aura de la obra de arte del que habla Benajamin, se corresponde con lo que Ammann denomina «irradiación energética», remite a lo esencial de la obra, «la obra necesita el aura, este espacio circundante, para llenarlo». Rémy Zaugg insiste en el papel del curador como coautor de exposiciones, que en el caso particular de Ammann parte de la «compresión de la obra desde dentro», eso sí, «prefiere la cercanía, en la que el límite entre permitir algo e inmiscuirse en ese algo es frágil». Cuestiones en apariencia nimias como la función y uso de los marcos de los cuadros, adquieren su auténtico valor desde sus perspicaces análisis, acompañados de certeros ejemplos, véase los casos de Mondrian y Barnet Newman en relación a los marcos.Por otro lado, Ammann aboga por una obra de arte que posea un «carácter de síntoma», que remita a una posición, es decir, que sea no sólo un instrumento de conocimiento de lo que hoy pasa en el arte, sino un conocimiento respecto de lo que es la sociedad en cuyo marco se origina el arte, «cuando una obra es realmente una obra de arte, entonces es contemporánea, tanto si fue pintada hoy como quinientos años atrás».Experiencia directa. Por último, Conversaciones con Jean-Christophe Ammann es también un manual de arte contemporáneo repleto de jugosos comentarios sobre artistas como Siah Armajani, Beuys, Judd, Andre, Boetti, LeWitt, Long. cuyo interés radica en el conocimiento directo que posee Ammann de los mismos. Comparto su idea de que es más importante lo que han dicho los artistas, lo que los artistas mismos han escrito que lo que los historiadores del arte dicen sobre una obra, «para mí es más importante leer las cartas de Cézanne o de Van Gogh que libros sobre Cézanne o Van Gogh». Bien mirado es el mismo ideario que defiende la Colección Conversaciones auspiciada por el Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear. Ésta comenzó con Conversaciones en Cáceres, donde se reúnen el conjunto de entrevistas que Hans-Ulrich Obrist realizó a doce artistas y a los arquitectos Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla, en el Centro de Artes Visuales durante su inauguración en 2010, y siguió con Conversaciones con Marcel Duchamp, que recoge la traducción al castellano de las entrevistas que Pierre Cabanne le hizo a este artista y los textos de Robert Morthewell y Salvador Dalí que acompañaron la edición norteamericana. Una vez más se impone lo experiencial y por ende una comprensión más honda de sus trabajos.
Para bien o para mal, la recta final de liga va a estar
prácticamente carente de emociones para los equipos extremeños. Los tres
conjuntos saben qué les va a deparar el final de temporada. Si acaso,
el Diocesano tiene ligeras opciones de alcanzar el tercer puesto y, por
tanto, la clasificación para la Copa del Rey. Más definitiva es la
solución para Plasencia y Don Bosco. Mientras los placentinos se han
salvado y seguirán por tercer año seguido en la categoría, el Don Bosco
no podrá decir lo mismo y ya consumó su descenso la pasada jornada.
Penúltima fecha de competición que viene marcada por ese
derbi extremeño que disputarán este sábado en los campos de Pinilla
(16:00 horas) el Diocesano y el Don Bosco. El equipo cacereño, aunque se
dejó muchas de sus opciones coperas en las últimas dos derrotas,
tratará de sacar adelante los tres puntos y esperar que el resto de
resultados de la jornada le sean satisfactorios. Por ejemplo, no vendría
nada mal que el Getafe tropezara en casa ante el Leganés o que el Rayo
Majadahonda, en su feudo, complicara la vida del Rayo Vallecano. Favores
que el Diocesano ha de pedir a equipos que ya no se juegan nada.
Tampoco el Don Bosco, que aún no se puede creer cómo de estar ocho
puntos fuera de la zona maldita a consumar su descenso a falta de dos
jornadas.
El que sí se juega algo, aunque sea un detalle honorífico,
es el delantero rojillo Diego Díaz, que intentará deshacer el empate por
el pichichi que mantiene con el atlético Carlos Tirado. Ambos
delanteros suman 17 goles. Con 15 vienen por detrás José Pedro, también
jugador del Diocesano, y los madridistas Juanjo Narváez y Marcos Legaz.
Tampoco se juega nada la Unión Polideportiva Plasencia,
pero sí el Santa Ana, su rival de mañana domingo en el Municipal (12:00
horas). Aunque los madrileños ya no dependen de sí mismos (necesitan un
tropiezo del Puente Castro como resultado más imperioso), buscarán
arrancar los tres puntos de la capital del Jerte. Otro resultado no les
vale. Pero enfrente tendrán a un Plasencia que, una vez certificada su
permanencia, quiere optar al séptimo puesto de la División de Honor
Juvenil y no reservará jugadores para la cita.