lunes, 13 de octubre de 2014

VIAJANDO CON CHESTER, ARANTZA QUIROGA Y JOSE ANTONIO MEDINA,./ EL DECIMO LOTERIA,. A SUFRIR, AL FUTBOL,./ LA POSADA DEL TEATRO CASTUERA, CINE, LAS CHICAS DE LA 6ª PLANTA,.

Programacion TV - Viajando con Chester: Padrinos, padres y padrastrosTÍTULO: VIAJANDO CON CHESTER, ARANTZA QUIROGA Y JOSE ANTONIO MEDINA,.

Viajando con Chester: Querer es poder Tras el auge de Podemos como ... Arantza Quiroga y José Antonio Medina debaten sobre filosofía y ., foto,.
Arantza Quiroga y José Antonio Medina debaten sobre filosofía y política bajo la atenta mirada de Risto Mejide. Ella, dirigente popular y madre de familia numerosa y él, uno de los referentes nacionales en pedagogía y educación, conversan sobre la paternidad.

TÍTULO: EL DECIMO LOTERIA,.A SUFRIR, AL FUTBOL,.


  1. La afición, durante el partido Cacereño-Villanovense. :: l. corderoY ahí, o sea, en el fútbol, al Cacereño le toca ganar poco y sufrir ... y, nada más entrar, un espectador le dijo a otro: «Vamos a sufrir un rato».fotos,.

    Había profesores que ponían ceros los lunes si el Cacereño perdía,.

    El sábado fui al voleibol. El equipo de Cáceres jugaba su primer partido en la máxima división española y ganó. La victoria debería de haberme servido como bálsamo para venir al fútbol con cierto consuelo preventivo: aunque hoy perdamos, ayer ganamos en el volei. Pero no. Seamos sinceros. Una liga en la que los mejores equipos son de Soria y Teruel no es para tirar cohetes, por muy súper que sea. Lo que cuenta es ganar en las competiciones castizas lideradas por equipos de Madrid y Barcelona. Y ahí, o sea, en el fútbol, al Cacereño le toca ganar poco y sufrir mucho.
    No olvidaré nunca la primera vez que escuché lo del sufrimiento futbolístico. Fue en un bar de Plasencia. Yo tendría siete u ocho años y no había ido nunca a un estadio. Viajaba con mi padre y con un amigo suyo que se llamaba Paco Durán. Paramos a tomar algo y Paco dijo: «Yo he dejado de ir a ver al Cacereño porque solo sufría».
    Me quedé perplejo. Yo asociaba el sufrimiento con el dolor y no acababa de entender cómo en un campo de fútbol se podía padecer tan intensamente. Al año siguiente, fui a ver mi primer partido, un Cacereño-Pegaso, y, nada más entrar, un espectador le dijo a otro: «Vamos a sufrir un rato». Me temí lo peor. Por ejemplo, que el árbitro me condenara a ser crucificado entre el poste derecho y el larguero. Eso sí, solo un rato.
    Ayer, justo antes de comenzar el partido, en las letrinas del estadio, narcotizados por el vaho revenido del orín, el verbo sufrir se conjugaba en todas sus formas posibles. Y en la grada, la única incógnita era la cantidad, no la sustancia: «A ver cuánto sufrimos hoy».
    De todos los sufridores damnificados por el Cacereño, me quedo con don Sebas, mi profesor de Geografía e Historia en el colegio Paideuterion. Decía la leyenda que si el Cacereño perdía el domingo, don Sebas sufría tanto que el lunes disparaba ceros a mansalva y no te libraba ni la caridad. Por culpa del Cacereño, sufría él y sufríamos todos.
    Era tanta la fama, justificada o no, de sus ceros futboleros, que cuando llegábamos a casa con las notas, nos perdonaban los muy deficiente en cuanto exponíamos el eximente: «Si yo me sabía la lección, papá, pero es que el Cacereño perdió el domingo». Durante la temporada 94-95, la escabechina en el Paideuterion debió de ser de aúpa porque el Cacereño batió su récord de sadismo: perdió 22 partidos, más que en ninguna otra de las 95 temporadas de su historia.
    Si esa ecuación derrota igual a cero patatero se repitiera esta temporada, don Sebas sería expedientado y el Cacereño sería disuelto por traumatizar a los niños: en siete jornadas llevábamos seis derrotas, algo nunca visto desde 1919, y con esa carga tremenda acudíamos los aficionados al Príncipe Felipe.
    Convendrán ustedes que en un ambiente tan masoquista resulta paradójico y casi milagroso que la gente siga yendo a ver al Cacereño. Pero es que, en medio de tanto padecimiento, anida un factor trascendental: la ilusión. Sin ella resulta imposible entender el fútbol.
    Por si fuera poco, salió un domingo ventoso y desapacible, el campo estaba pesado, por la grada zumbaban unas inexplicables avispas y solo teníamos un factor a favor: la estadística. Somos los reyes de los derbis y nos visitaba el Villanovense.
    El Cacereño es un equipo fratricida: regala puntos a andaluces, manchegos, murcianos y norteafricanos y se los quita a los extremeños. Es su sino. Lleva varias temporadas alimentándose de la sangre de sus hermanos (Extremadura, en 2010, Arroyo y Villanovense, después) para remontar el vuelo. Y esta vez se repitió la historia: victoria en un derbi y a volar.
    Los jugadores celebraron la victoria a lo grande. No es que fueran malos, es que eran el Cacereño y estaban obligados a hacernos sufrir. La única pena es que con las victorias dan menos ganas de escribir. La literatura fructifica mejor en el fracaso.
Las chicas de la sexta planta
TÍTULO: LA POSADA DEL TEATRO CASTUERA, CINE, LAS CHICAS DE LA 6ª PLANTA,
Reparto- fotos-
Fabrice Luchini, Sandrine Kiberlain, Natalia Verbeke, Carmen Maura, Lola Dueñas, Berta Ojea, Nuria Solé, Concha Galán, Muriel Solvay, Annie Mercier,.
 
 Narra en clave de comedia la historia de un grupo de españolas que en los años sesenta emigraron a Francia para trabajar como criadas en casas de familias acomodadas.
Arantza Quiroga y José Antonio Medina debaten sobre filosofía y política bajo la atenta mirada de Risto Mejide. Ella, dirigente popular y madre de familia numerosa y él, uno de los referentes nacionales en pedagogía y educación, conversan sobre la - See more at: http://www.miguiatv.com/20141012223000/cuatro/24112112-viajando-con-chester-padrinos-padres-y-padrastros#sthash.oIhB8pQM.dpuf

LA CARTA ENTRE PALOS Y VENTANAS,.UN MUNDO FELICISIMO ./ REVISTA GIGANTES, LIGA BALONCESTO, GIPUZKOA-76- REAL MADRID-90-,./ TENIS ROGER FEDERER, GANA EN SHANGHAI,.

TÍTULO: LA CARTA ENTRE PALOS Y VENTANAS,.UN MUNDO FELICISIMO,.

En octubre de 1949, pocos meses después de que George Orwell publicara su célebre distopía 1984, Aldous Huxley le escribía una carta, ...foto,.
n octubre de 1949, pocos meses después de que George Orwell publicara su célebre distopía 1984, Aldous Huxley le escribía una carta, ponderando sus virtudes literarias y... juzgando, sin embargo, que Orwell estaba por completo equivocado en su visión del futuro y de la nueva forma de poder omnímodo que emergería, para tener controlados a los hombres. «Mi opinión escribe Huxley es que la oligarquía dominante encontrará maneras menos arduas y derrochadoras de gobernar y satisfacer su sed de poder y que esas maneras se asemejarán a aquellas que describí en Un mundo feliz». Y añade, más adelante: «Pienso que, en la próxima generación, los amos del mundo descubrirán que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son más eficaces como instrumentos de gobierno que las cachiporras y las cárceles; y que el anhelo de poder podrá colmarse tan satisfactoriamente sugiriendo a la gente que ame su servidumbre como flagelándola y golpeándola hasta conseguir su obediencia».
Como suponía Huxley, las oligarquías que gobiernan el mundo han desdeñado el flagelo y han descubierto la eficacia del «condicionamiento infantil», de la caricia halagadora, del entontecimiento hipnótico que nos convierte en zombis. Orwell, un comunista que había acabado tarifando con sus camaradas, se imaginó el futuro gobernado por una suerte de estalinismo hipertecnificado que impone una dictadura agobiantemente censoria y somete a escrutinio y vigilancia todas las inquietudes intelectuales y espirituales; pero lo cierto es que la tiranía que finalmente se instauró no necesitaba vigilar nuestras inquietudes intelectuales y espirituales, por la sencilla razón de que previamente se había encargado de anularlas, mediante un bazar de entretenimientos idiotizantes que nos euniquizan mentalmente y nos abrasan el alma, a la vez que nos convierten en ególatras dominados por nuestras gónadas. Orwell urdió la pesadilla de un mundo en el que se han cegado todas las fuentes de información; pero lo cierto es que nuestro mundo está anegado de información, una catarata informe y atosigante de información que no podemos digerir y que, a la postre, nos convierte en un rebaño de autómatas pasivos, incapaces de cualquier reacción, o bien en jenízaros que obedecen las consignas de la propaganda al modo pauloviano. Orwell, ingenuamente, pensó que una inexpugnable telaraña burocrática impediría que supiésemos la verdad de las cosas; pero lo cierto es que en nuestro mundo la verdad es menospreciada, ensordecida por un estruendo de dulces mentiras, y quienes la portan son execrados como profetas de calamidades. Orwell, con escasa perspicacia, pensó que toda forma de rebeldía contra el poder omnímodo y controlador sería severamente castigada mediante técnicas represivas de derechos y libertades, incluso mediante la tortura; pero lo cierto es que en nuestro mundo todo amago de rebelión es desactivado mediante técnicas de exaltación de derechos y libertades y mediante el suministro de placeres idiotizantes. Huxley avizoró el mundo felicísimo que venía; Orwell, más allá de algunos aciertos parciales, no supo penetrar la entraña del nuevo poder que confiscaría nuestras almas deificando nuestros apetitos más viles.
A mucha gente bienintencionada (pero ilusa) le sorprende que, ante el alud de injusticias en que naufraga nuestro mundo, la gente se muestre incapaz de reacción; o que su reacción sea una rabia enviscada y destructiva que, tras el desahogo, conduce a la postre a la esterilidad y la melancolía; o que, en el mejor de los casos, su reacción sea un puro aspaviento inane que no contribuye a cambiar el estado de iniquidad en el que chapoteamos: organizar una manifestación en defensa del trabajo digno que se mezcla en las calles con la celebración de la hinchada de tal o cual equipo de fútbol; crear estúpidamente un hashtag en Twitter, protestando por tal o cual calamidad, para quedarnos enseguida amuermados, tras el desahogo. Meras respuestas emocionales (¡emoticonos!) que se diluyen en la inanidad ambiental y que enseguida se extinguen entre el bombardeo de gratos estímulos que nos dispensa la nueva tiranía.
Somos víctimas de aquel «condicionamiento infantil» y de aquella «narco-hipnosis» que avizoró Huxley, mucho más eficaces que las cachiporras y las cárceles. Y como ahora los artilugios tienen la pantalla táctil podemos, además, hacernos la ilusión de que la hipnosis que nos suministran la hemos elegido nosotros libremente. Así han hecho de nosotros siervos satisfechos (¡con derecho a decidir, oiga!) en un mundo felicísimo.
GIPUZKOA-76- REAL MADRID-90-, 
TÍTULO:  REVISTA GIGANTES, LIGA BALONCESTO, GIPUZKOA-76- REAL MADRID-90-,.

 GIPUZKOA-76- REAL MADRID-90-,Resultado Final,.

Lider y fiel a si mismo,.foto,.

Llull (16 puntos y 22 de valoración) y Sergio Rodríguez (19 puntos) lideran el recital triplista de los blancos.

TÍTULO: TENIS ROGER FEDERER, GANA EN SHANGHAI,.
  1. TENIS ROGER FEDERER, GANA EN SHANGHAI,.
    El tenista suizo Roger Federer ganó el domingo uno de los pocos títulos ... Simon, que jugó con molestias, en la final del Masters de Shanghái. foto,.

domingo, 12 de octubre de 2014

LA ENTREVISTA, ANTONIO GARRIGUES,,./ A FONDO, LAS ENTRAÑAS DEL CALIFATO,.

TÍTULO:  LA ENTREVISTA, ANTONIO GARRIGUES,

 EL DE PUJOL NO ES UN CASO ÚNICO, OTROS POLÍTICOS SIGUEN CON CUENTAS EN EL EXTRANJERO,.

Entrevista

 foto--Antonio Garrigues: "El de Pujol no es un caso único. Otros políticos siguen con cuentas en el extranjero"

Liberal convencido y jurista de reconocido prestigio internacional, deja la presidencia de su famoso despacho al cumplir ochenta años. Con ese motivo y el de la publicación de una biografía sobre él, nos recibe, no tanto para mirar atrás como para aventurarse a predecir lo que viene. Sabe mucho más de lo que cuenta, pero lo que cuenta ya es mucho...
De Antonio Garrigues dice Núria Espert que es ese amigo incondicional siempre dispuesto a levantarte el ánimo, a hacer fácil lo difícil y a darse de lleno a las aventuras culturales, cuanto más inquietantes e inseguras, mejor. Conversador ameno e inteligente y humanista de sólida formación y exquisita delicadeza, no es hombre al que le guste mirar hacia atrás y está siempre dispuesto a seguir aprendiendo de la vida. Pese a ello, y con motivo de la inminente publicación de su biografía, escrita por Carlos García-León y Borja Martínez Echevarría (Ediciones Península), tenemos ocasión de hablar con quien ha sido testigo clave de medio siglo de nuestra historia.
XLSemanal. La publicación de esta biografía coincide con su 80 cumpleaños y con la decisión de dejar la presidencia del despacho Garrigues. ¿Impone pasar a ser octogenario?
Antonio Garrigues. Mucho, sí. Tengo grabada una frase que en su día nos dijo mi amigo Fernando Chueca: «Primero de todo, quiero aseguraros que yo no tengo 80 años, de verdad que no los tengo. He cumplido 80 años, pero no los tengo» [se ríe].
XL. ¿Dice adiós definitivamente al bufete?
A.G. Me van a dar una presidencia de honor y voy a mantener mi despacho. Así que, durante algún tiempo, seguiré siendo el último Garrigues en Garrigues; porque, al igual que hacen las grandes firmas inglesas, no está permitido que los hijos de los socios entren a trabajar en la firma. Somos más de 320 socios, no sería viable. Hace mucho que Garrigues dejó de ser una empresa familiar.
XL. ¿No cree en el futuro de las empresas familiares?
A.G. La primera obligación de una empresa familiar es dejar de serlo; de lo contrario está condenada, en la mayor parte de los casos, al fracaso. En ese aspecto estamos mejorando mucho en España. Las empresas familiares tienen que prever su transición a la profesionalización de sus estructuras y su liderazgo. Ese es el camino no solo para la supervivencia empresarial, sino también para la familiar.
XL. ¿Esta teoría la aplicaría también a empresas como El Corte Inglés o el Banco de Santander, donde las presidencias acaban de recaer en familiares directos de los fallecidos Emilio Botín e Isidoro Álvarez?
A.G. Sin duda. Y doy por seguro que lo valoran y lo tienen en cuenta. Son personas y organizaciones responsables y previsoras.
XL. Se sabe que los grandes despachos adquieren un poder político y económico importante, que son y ejercen como auténticos lobbies. ¿Juegan al límite de la ley?
A.G. En esto hay mucho de mito y de leyenda; aunque no cabe duda que, si unimos los cuatro o cinco grandes despachos que existen en nuestro país, tenemos una cierta influencia. Más que poder, que es una palabra muy dura, tenemos influencia a través del poder de nuestra clientela y nuestra forma de ver las cosas.
XL. ¿Se siente un hombre con poder?
A.G. Pues no, sinceramente. Yo creo que, cuando alguien se cree poderoso, deja de serlo y pasa a ser tonto. Nosotros no aspiramos a tener ese tipo de poder. Debemos vigilar de una manera muy clara qué es influencia y qué es tráfico de influencias. Pero es lógico que, si creemos que algo es justo, influyamos cerca del Gobierno para defenderlo. Ese es el tema del llamado lobby, que está ahí.
XL. Si acepta que los lobbies existen, no será tanta ficción el poder que ejercen.
A.G. Estoy dispuesto a aceptar que existe poder jurídico, pero hay casos y países... En el mundo anglosajón, la figura del abogado en una empresa es muy importante y el poder jurídico es mucho mayor que aquí. Sinceramente, creo que seríamos un peligro público si quisiéramos tener ese poder. Yo no me siento un hombre poderoso bajo ningún concepto; me puedo sentir influyente en ciertos asuntos, pero nada más.
XL. Usted ha mantenido amistad con muchos políticos relevantes. Tuvo una relación muy estrecha con Jordi Pujol, ¿le han sorprendido los delitos económicos que puede haber cometido?
A.G. Exactamente igual que al resto de los españoles. Hay muchísima gente que ha tenido con él una muy buena relación e incluso una admiración profunda hacia él... y ahora se ha producido una desmitificación. Pero que nadie crea que el de Pujol es un caso único.
XL. ¡Vaya! Sería de agradecer que no hubiera muchos políticos de esa relevancia involucrados en cuestiones tan turbias.
A.G. No es un caso único, repito.
XL. ¿Conoce casos similares de políticos relevantes?
A.G. [Piensa unos segundos]. Que nadie crea que solo existe este caso; y, ciertamente, no lo digo en defensa de Jordi Pujol, como puede imaginar.
XL. ¿Sabe más de lo que puede decir?
A.G. No es cuestión de que no pueda hablar... Cuando digo que su caso no es el único, me refiero a otros políticos políticos que también han tenido y que siguen teniendo cuentas en el extranjero.
XL. ¿Entiende la trayectoria política del señor Pujol?
A.G. En España había cierto sentimiento de admiración por su labor, y a todos nos extrañó la radicalización política en la que fue entrando. En una ocasión le hice ver públicamente al entonces honorable señor Pujol que era poco comprensible su cambio respecto al proceso soberanista. No fue un encuentro agradable. Recientemente he vuelto a tener un encuentro con él y le reiteré que, siendo sincero, no entendía la postura que él estaba tomando.
XL. ¿Y qué le respondió?
A.G. Justificaba su actitud por el comportamiento que el Estado tenía respecto a Cataluña, por la sentencia del Tribunal Constitucional... En fin, ese tipo de cuestiones que todos hemos escuchado.
XL. Y, ahora, ¿qué?
A.G. Ahora, me preocupan seriamente los partidos que están en riesgo en Cataluña: CiU, el Partido Socialista, el PP... y el encumbramiento de ERC. Entiendo que todo el mundo puede beneficiarse de los errores ajenos, pero demasiados errores pueden desfigurar el mapa político catalán, y Cataluña no es un tema cualquiera; es esencial para España.
XL. ¿Confía en la marcha atrás del independentismo?
A.G. Cataluña es una pieza enteramente fiable. Cataluña acabará haciendo las cosas bien.
XL. El dinero es muy temeroso y huye de las situaciones en conflicto...
A.G. No cabe duda de que puede influir en las inversiones de capital extranjero. Muchos clientes nos preguntan por la situación de Cataluña y, en estos momentos, les decimos que damos por seguro que no va a pasar nada.
XL. ¿Es un deseo o un convencimiento?
A.G. Sinceramente, pienso que no va a pasar nada, que la ciudadanía catalana es muy seria e inteligente y que va a acabar resolviendo este tema de una manera clara. Los catalanes no van a poner en riesgo todo el valor de su comunidad, que es inmenso. Siempre se han comportado correctamente y este tema se va a resolver sin el menor trauma. Estoy seguro de que ese deseo independentista no es mayoritario y que hay que ver por qué crece, hasta dónde crece y cómo crece. Luego habrá que buscar soluciones que pueden estar en el cambio constitucional y en recomponer el modelo hacia un federalismo más tradicional o más clásico. Alemania, Gran Bretaña, los Estados Unidos... son países federales.
XL. ¿Rajoy lo está haciendo bien?
A.G. Creo que Rajoy hasta ahora ha hecho bien muchas cosas. Yo viví de una manera muy cercana cuando él se opuso al rescate europeo y vi las presiones que recibió de la gran empresa y de la gran banca, diciéndole que no se podía soportar esa locura y que tenía que pedir el rescate porque estábamos al borde del hundimiento. Fue tremendo y, sin embargo, él supo aguantar la situación... y esa apuesta le ha salido bien.
XL. ¿Y respecto a Cataluña?
A.G. Como liberal que soy, tanto silencio y tanta ausencia de diálogo no me parece democrático. Pero echar la culpa a Rajoy o a Mas es un ejercicio especulativo, el juego de las culpas es muy complicado. Ortega decía que hay problemas «que hay que conllevar», y este es uno de ellos, con el que vamos a convivir siempre.
XL. Ahora, España es de los países de la Unión Europea que más crece, pese a que la deuda ha aumentado. ¿Es optimista?
A.G. En este momento somos de los mejores de la clase. Y, además, resolver bien el problema de Cataluña le va a dar a España una fuerza y un impulso espectaculares.
XL. Parece que el bipartidismo ya no está nada claro en España.
A.G. Es una evolución democrática perfectamente previsible, pese a que la Ley Electoral en España lo favorece; pero la baja credibilidad del estamento político ha ido creciendo con los años de una manera espectacular y esto se veía venir. Los partidos políticos se han llegado a convertir en un problema para la ciudadanía y esto es lo que se está pagando ahora.
XL. ¿Cómo entiende la irrupción de Podemos?
A.G. Ha sido sorprendente en cuanto a la cuantía del resultado, pero no en cuanto a la lógica. Estos partidos emanan en elecciones donde no está en juego el poder auténtico, como lo es una elección europea; y, cuando llega el momento de la verdad, inevitablemente pierden votos.
XL. ¿Cree que Podemos acabará languideciendo?
A.G. Si alguien cree que desaparecerá, se equivoca. Van a tener muchísimos problemas de organización y de definición que lo van a debilitar, va a mermar en importancia, pero no va a desaparecer de la escena política. Podemos acabará 'convencionalizándose'.
XL. ¿Pasará a ser «casta»?
A.G. No [sonríe], eso podría ofenderlos; pero tendrán que enviar un mensaje asumible y aceptable, cosa que no han hecho hasta ahora. Lo único que por el momento han demostrado es la desafección política de la gente hacia los políticos y los partidos grandes.
XL. La relación entre la familia Garrigues y los reyes ha sido siempre buena, incluso a su padre se le concedió un título nobiliario al cumplir cien años. Sin embargo, usted dice que no es monárquico.
A.G. La monarquía es un sistema que hemos asumido y aceptado en España y en muchos otros países europeos porque ha funcionado muy bien. Pero no me declaro monárquico porque no creo que sea el único sistema válido para regular la convivencia entre ciudadanos. Yo no sacralizo la monarquía. Ahora bien, no cabe duda de que en estos momentos es el mejor sistema para este país; y para mí tampoco cabe ninguna duda de que el papel de la monarquía es decisivo. El cambio ha sido fenomenal y el valor de la juventud me parece vital.
XL. Hubo quien comparó el clan Kennedy con la saga Garrigues, y su hermano Joaquín dijo entonces: «Ellos son más guapos, más ricos, se apoyan unos a otros, reconocen un jerarca por encima de todos... y nosotros, no».
A.G. Todo eso es cierto, pero es que, además, entre nosotros siempre ha existido un espíritu muy competitivo y mucha rivalidad. Siempre hemos tenido un enorme afán de superación sobre los demás; cada uno de nosotros sentía la necesidad de demostrar que era capaz de hacerlo mejor que el resto.

Privadísimo
1. Es miembro de la Trilateral y el Club Bilderberg, asociaciones secretas que ejercían una especie de gobierno mundial en la sombra. Entró por su amistad con David Rockefeller. Hoy, dice, han perdido influencia y ganado «poder intelectual».
2. Entró a trabajar en J&A Garrigues en 1954, pero solo ha actuado ante un tribunal dos o tres veces y en temas menores. «En el despacho hay mejores procesalistas».ü
3. En los años setenta, el despacho Garrigues tenía el monopolio de la inversión extranjera en España (Ford, IBM, Avon, Hewlett Packard, Philip Morris...). «Éramos los únicos bien relacionados y que hablaban inglés».
4. Es un apasionado del teatro. Ha escrito más de 50 obras e incluso se ha subido al escenario para interpretar alguna de ellas.ü
5. Su padre -abogado, embajador y ministro- tuvo «una amistad amorosa» con Jackie Kennedy cuando ambos eran viudos. Su hijo asegura que, pese a que se entendían bien, «no hubo pasión».

Todo un clan. Los cuatro Antonios: Garrigues Walker; su padre, Garrigues y Díaz-Cañabate; su hijo, Garrigues Miranda; y en sus rodillas, su nieto. El otro Garrigues Walker era Joaquín (derecha), político y de gran carisma, con quien Antonio tuvo una relación tensa. «Dos almas separadas por un muro infranqueable de ladrillo», cuenta.

TITULO: A FONDO, LAS ENTRAÑAS DEL CALIFATO,.
 
A fondo, foto,.

El Estado Islámico. Las entrañas del califato

Es la última gran amenaza. El Estado Islámico domina ya un territorio del tamaño de media España. Tienen petróleo, agua y un inmenso arsenal, pero quieren más. Su sueño: emular al califato Omeya. Así es la vida en el lugar más peligroso del planeta.
¿Por qué nadie frena a los hombres del estado islámico? ¿cómo han conseguido redibujar el mapa de oriente próximo con tanta facilidad? Para entenderlo, hay que remontarse al inicio de la guerra civil Siria, en 2011. A los alzados contra el presidente Bashar Al Assad se unieron diversos grupos: el Ejército Sirio Libre, los kurdos y el Frente Al-Nusra, brazo sirio de Al Qaeda. En los primeros momentos, el régimen liberó a los radicales encarcelados buscando criminalizar a la oposición. Fue en esas cárceles donde los reclutas del Estado Islámico (EI) aprendieron a torturar.
La Internacional del terrorismo
Los radicales transformaron la contienda civil en una guerra santa. Se unieron a ellos sirios e iraquíes, tunecinos, libios y chechenos, pero también británicos y alemanes. Ahora forman un ejército de unos 15.000 combatientes; la mayoría, llegados del extranjero: tres mil de ellos desde Europa. Les gusta combatir de noche, con sus aparatos de visión nocturna. De día se defienden. «Son extremadamente buenos: muy móviles, muy creativos», dice Michael Eisenstadt, del Instituto para la Política en Oriente Medio, en Washington. Desde verano de 2013 han conquistado un territorio del tamaño de Gran Bretaña, con ocho millones de habitantes. El EI tiene su capital en Al Raqa (Siria) y ha eliminado la frontera con Irak. Su jefe es Abu Bakr al-Baghdadi, el hombre que proclamó el nuevo Estado el 27 de junio desde Mosul, segunda ciudad iraquí.
Lo hizo subido al púlpito de una mezquita de 900 años. Su mensaje a la umma, la comunidad mundial de musulmanes, fue claro: soy vuestro líder. Al-Baghdadi vestía de negro, ante la bandera negra del EI, color bajo el cual el islam conquistó un imperio entre los Pirineos y Pakistán en el siglo VIII. Aquel califato duró más de 500 años bajo el dominio de la dinastía Omeya y la Abasí. Sus califas se labraron gran prestigio como regentes tolerantes; las ciudades florecieron como centros multiculturales donde prosperaron la ciencia y el comercio. El líder del EI, sin embargo, no pensaba en los valores de aquella época cuando subió al púlpito para proclamarse califa.
El objetivo: el califato
Su nombre completo es Abu Bakr al-Baghdadi al-Husseini al-Qurashi. Un Qurashi es alguien que procede del clan de Mahoma. Y con su nuevo título, «califa Ibrahim», Abu Bakr traza una referencia directa a Abraham, el hombre que construyó la Kaaba en la Meca, y reclama su autoridad sobre los lugares santos del islam y el dominio de la península arábiga, toda una afrenta a la Casa de Al-Saud, la poderosa monarquía saudí.Pero Al-Baghdadi no se quedó ahí. «Ha llegado el momento de que la umma de Mahoma despierte de su sueño. Quedó atrás el tiempo de los lamentos. El sol de la yihad se ha alzado. La bandera del Estado Islámico se ha izado. Los muros de los gobernantes injustos han caído. Sus soldados están muertos, prisioneros, vencidos. Los infieles han sido deshonrados. Los castigos corporales de la sharia se aplican de nuevo. Las cruces y sepulcros están destruidos. El sueño que los fieles albergan en lo más profundo de su corazón se hace realidad. Ese sueño es el califato».
La vida de las mujeres
Shamila y Salma (nombres ficticios) tienen 15 y 17 años, llevan vaqueros ajustados y están sentadas en una cafetería de la ciudad turca de Urfa. Hace unas semanas iban cubiertas con velo por las calles de Al Raqa, su ciudad. En el califato, las mujeres solo pueden mostrar los ojos. Cualquier otra cosa es haram, prohibido. Chicas y chicos juntos: haram. Hombres dando clase a chicas: haram. La asignatura de Filosofía: haram.Las estrictas normas de vestimenta entraron en vigor en enero, cuando el EI conquistó la ciudad. Los combatientes repartieron niqabs (velos islámicos) entre las familias pobres. Los demás tuvieron que pagarlos de su bolsillo a 20 dólares la pieza. Shamila y Salma, ambas de familia laica, vivieron bajo normas que nunca habían conocido. Su ciudad se transformó. La vida se volvió silenciosa. Triste.Los combatientes fueron a su escuela. Golpearon a los profesores que no les parecían religiosos y a algunos se los llevaron. Al principio, solo golpeaban a los hombres porque no podían tocar a sus mujeres. Más tarde incorporaron a mujeres a sus filas para encargarse de los castigos femeninos. La gente dejó de ir a la plaza central, donde se exhiben las cabezas de los ajusticiados a la vista de los niños. Para ellos, la infancia no existe: a partir de los 15 años los envían al frente.
La tardía postura de Obama
El pasado enero, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se refirió a los combatientes del EI como integrantes de «una liga juvenil» a los que no se podía comparar con Al Qaeda. En mayo afirmó que el EI era ya la «principal amenaza». En agosto ordenó bombardeos en Irak para frenar los avances del grupo y, el pasado 10 de septiembre, en un discurso televisivo desde la Casa Blanca, anunció que extendería los ataques aéreos a las posiciones del EI en Siria.
Los bombardeos comenzaron hace dos semanas, después de que Obama se asegurara el apoyo de cinco países árabes Baréin, Jordania, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar, entre los más de 40 gobiernos que se han sumado a la coalición, para dejar claro al mundo aseguró el presidente «que esta no es solo una lucha de América». Desde el entorno de los servicios de seguridad estadounidenses se afirma que el grupo terrorista es altamente profesional y cuenta con una formación y un equipamiento excelentes. Los combatientes actúan como un verdadero Estado dotado de potentes fuerzas armadas. «Es lo más aterrador que he visto en mis años de servicio», afirma Eric Holder, secretario de Estado de Justicia.
¿En qué se diferencia de Al Qaeda?
Los combatientes del EI han conseguido lo que Occidente no ha logrado en 15 años: que Al Qaeda sea irrelevante. El EI es más poderoso y peligroso de lo que Al Qaeda fue nunca. A primera vista, ambos parecen similares, unidos por su odio hacia Occidente. Pero sus estrategias son diferentes.El objetivo de Bin Laden era el califato, sí, pero, lejos de luchar contra los regímenes de Oriente Medio, empujaba a sus muyahidines a atentar contra los países occidentales que apoyaban a los gobernantes impíos de Arabia. La rama iraquí de Al Qaeda, de la que procede el EI, no ha tardado en superar en radicalidad a las demás, y su jefe, Abu Bakr al-Baghdadi, no es el nuevo Bin Laden, es el anti-Bin Laden. Quiere el califato... y lo quiere ya. Por eso lo idolatran los jóvenes radicales, por eso desean unirse al EI. Y lo hacen por miles. «Disponen de miles de miembros, muchos de ellos con más de diez años de experiencia en combate afirma el analista Michael Eisenstadt. Y si han sobrevivido tanto tiempo en el campo de batalla es porque han hecho las cosas bien».El EI ya no muestra ningún tipo de consideración hacia organizaciones como la palestina Hamás o los Hermanos Musulmanes de Egipto. A sus ojos no son más que un puñado de renegados. A fin de cuentas han participado en elecciones, por lo que obtienen su legitimación política de los ciudadanos y no de Alá.
¿Por qué es un estado?
Lo que hace tan peligroso al EI es su potente organización y su coordinación. Sin ellas, no habría surgido todo un Estado a partir de un puñado de extremistas. La milicia no solo posee campos de entrenamiento y secuestra a occidentales en busca de financiación, también gestiona refinerías de petróleo y recauda impuestos como cualquier otro Estado. En ciudades como Al Raqa, los hombres del EI gestionan el trabajo de los funcionarios de sanidad, enseñanza, seguridad ciudadana y el conjunto de los servicios sociales. En los mercados, sus hombres controlan que las bombonas de butano que se venden estén llenas e imponen precios asequibles en las gasolineras. Simultáneamente, sus unidades de combate persiguen una ambiciosa estrategia expansionista y cuentan en sus filas con militares de alta graduación del antiguo ejército de Sadam Husein, experimentados en el uso de armas químicas y biológicas. Hace unas semanas, reporteros de Foreign Policy descubrieron en un ordenador que había pertenecido al EI documentos para convertir en un arma la peste bubónica.
Disponen de miles de millones de dólares
El EI es el grupo terrorista más rico del mundo, su fortuna asciende a miles de millones de dólares. Antes de los ataques del 11-S, Al Qaeda tenía un presupuesto anual de unos 30 millones; los atentados en sí costaron un millón.El EI ha ingresado diez millones solo con el pago de rescates, según cálculos de los Estados Unidos. Esa cifra no incluye los ingresos obtenidos por los periodistas franceses y españoles liberados la pasada primavera. Y todavía tiene en su poder docenas de rehenes de países occidentales. El dinero tardará en acabárseles. Los islamistas extraen en torno a 80.000 barriles de crudo al día y consiguen por ello unos dos millones de dólares diarios. El precio del barril en el mercado hoy es de 100 dólares; el EI lo oferta por entre 25 y 60 dólares. Parte lo refina en su territorio, otra parte se desvía al contrabando en forma de crudo y pasa en camiones cisterna a los vecinos Turquía, Irán y Jordania, donde se vende en el mercado negro.
El EI también usa el petróleo para comprarse el favor de la gente. Una de sus primeras medidas tras conquistar la ciudad de Deir Al-Zur fue bajar los precios de la gasolina. En todo caso, la mayoría de quienes permanecen en territorio EI no lo hacen por lealtad, sino porque no se pueden permitir la huida. Son pocos los que apoyan a los integristas. Cuando, a mediados de julio, un tribunal condenó a muerte por lapidación a dos mujeres acusadas de adulterio, la mitad de la ciudad se congregó en el parque de la ejecución. El EI había llevado un camión cargado de piedras, pero nadie se acercó a cogerlas. Luego llegaron unos combatientes del EI y lanzaron las piedras ellos mismos.
El placer de torturar
En el territorio del EI hay muchas personas con motivos para temer a la muerte. Pero también hay valientes que protestan. Una doctora de Mosul describe en su blog cómo ella y sus compañeras han mantenido la clínica en funcionamiento tras la caída de la ciudad, «a pesar del miedo a ser asesinadas», como cuenta en una de sus entradas. «Aunque hubiéramos tenido la posibilidad de huir y dejarlo todo, no se nos ha pasado por la cabeza ni una sola vez abandonar nuestro trabajo, a nuestros pacientes».Asimismo, el EI impone sus normas de vestimenta en Mosul y lo hace, como cuenta la doctora, «con insultos, amenazas y desprecios». En la puerta del hospital se instalaron vigilantes que prohibían entrar a las empleadas que no fuesen cubiertas.
Algunos miembros del personal les explicaron que no podrían asistir a sus pacientes vestidas así, que con los velos no verían bien en el quirófano. Los hombres del EI respondieron insultando a gritos a las mujeres. Poco después, la doctora publicó otra entrada en su blog, esta vez con un tono más desesperado: «Detrás del fanatismo se esconde algo más que el amor a la religión o al poder. Se esconde algo malvado que aprenderemos a odiar».
La ley del terror total
En territorio del Estado Islámico viven ocho millones de personas bajo un régimen de terror. Imponen su ley a golpe de descuartizamientos, asesinatos comunales, empalamientos, decapitaciones, violaciones o ahorcamientos, dejando los cadáveres en la plaza pública durante días.
Forrados y armados hasta los dientes
Controlan puntos claves del petróleo y el gas iraquí, cuyo contrabando les rinde dos millones de dólares al día. También practican el secuestro, atracan bancos y cobran impuestos. Semejante liquidez les da acceso a armamento sofisticado, además de contar con el arsenal robado a los ejércitos de Irak y Siria y a otros grupos armados.
¿Por qué levantan el dedo?
A estos combatientes les gusta posar de esta guisa. El gesto, sin embargo, no es exclusivo de su organización. Al alzar el dedo índice, los musulmanes de toda índole no solo los yihadistas indican su pertenencia al islam. Con ello cumplen con uno de los cinco pilares de su credo: afirmar su fe en un único Dios y en la profecía de Mahoma. Los miembros del Estado Islámico, en todo caso, suelen completar su pose mostrando un fusil o pisando las armas capturadas al enemigo.
¿Por qué llevan banderas negras?
Trincheras, controles de carretera, puestos de falafel... Allá donde mire en territorio del Estado Islámico, encontrará esta bandera negra con las siguientes frases: «No hay más Dios que Alá» y «Dios. Profeta. Mahoma». El símbolo es un legado de la dinastía Abasí, cuyas tropas, en el siglo VIII, portaban un estandarte oscuro cuando arrebataron el califato a los omeyas. Hoy, el símbolo es usado por islamistas radicales de todo pelaje.

LUNES 13 OCTUBRE,.DAVID OTERO, CANTANTE , EL PESCAO EN EL HORMIGUERO / EL HORMIGUERO, MARTES 14 OCTUBRE, ACTRIZ MACARENA GARCIA,./ EL HORMIGUERO, MIERCOLES 15 OCTUBRE,el dúo cómico Los Morancos,./ EL HORMIGUERO, JUEVES 16 OCTUBRE, el periodista y presentador Jordi Évole,./ PRIMER PLANO. Anne Sinclair: "Me obstiné en negar la realidad"


Invitados de El Hormiguero 3.0PRÓXIMOS INVITADOS DE EL HORMIGUERO 3.0

Macarena García, Los Morancos y Jordi Évole en El Hormiguero 3.0


La próxima semana grandes estrellas visitan El Hormiguero 3.0 Macarena García, Los Morancos y Jordi Évole. foto

  TÍTULO: EL HORMIGUERO, LUNES 13 OCTUBRE, DAVID OTERO, CANTANTE , EL PESCAO,.

El lunes, 13 de octubre,

DAVID OTERO, EL PESCAO EN EL HORMIGUERO

El Pescao toca al ritmo de su corazón en 'El Hormiguero'

Con David Otero, el Pescao, hemos celebrado el primer cumpleaños de su primer disco en solitario, 'Nada lógico'. Además se ha animado a tocar música al ritmo de los latidos de su corazón.

El cantante nos confesó que vivió la decapitación de su primo desde casa y se lo creyeron totalmente. Dani Martín pedía la cabeza en el Hormiguero mientras su primo se mondaba de risa desde casa. "Fue muy divertido".
Por si alguien todavía seguía creyéndose que el Hormiguero mató a Dani Martín, le llamamos en directo y nos confesó que la gente le ha dado mucho la lata con el truco de magia.
Como El Hormiguero cortó la cabeza al primo, hicimos una encuesta en el facebook de El Pescao para cortarle la barba a David Otero. Más de 5.000 personas estuvieron de acuerdo en que afeitaran al cantante en directo.

Con el tercer single, 'La luna va y viene', David nos ha contado cómo fue rodar el videoclip del tema que habla de las sensaciones que se tienen cuando alguien te deja.
En el anecdotario de David Otero, figura un casi trío con una pareja a la que habían dado su misma habitación en un hotel.

Además, el Pescao se animó a hacer música con el propio latido de su corazón.

  TÍTULO: EL HORMIGUERO, MARTES 14 OCTUBRE, ACTRIZ MACARENA GARCIA,

El martes, 14 de octubre, nos visita la actriz Macarena García para hablarnos de “La llamada”, el musical con el que está triunfando desde hace año y medio y que actualmente puede verse en el Teatro Lara de Madrid. Macarena, que consiguió en 2013 el Goya a la Actriz Revelación por su papel en Blancanieves, interpreta en esta obra a una novicia a la que, en un campamento cristiano, se le aparece Dios. “La Llamada” se ha convertido en el musical revelación, con 9 Premios Broadway World en su haber (incluido el de mejor actriz para Macarena) y ha sido elegida como mejor montaje del año por los lectores de El País. Además, la intérprete madrileña ha conseguido gracias a este papel el Premio Fotogramas de Plata como mejor actriz de teatro.

 TÍTULO: EL HORMIGUERO, MIERCOLES 15 OCTUBRE, el dúo cómico Los Morancos ,.

El miércoles, 15 de octubre, el dúo cómico Los Morancos nos presentan “En Positivo 2”, el show con el que regresan al Teatro Lara de Madrid con 18 únicas funciones, entre el 3 de octubre y el 21 de diciembre. La obra, estrenada hace casi dos años, se ha renovado con nuevos contenidos, canciones y parodias, sin que falten los clásicos personajes encarnados por Jorge y César Cadaval. Los Morancos nos hablarán de su espectáculo y además recordarán con nosotros las anécdotas más divertidas que les han ocurrido en los últimos años.

TÍTULO:  EL HORMIGUERO, JUEVES 16 OCTUBRE, el periodista y presentador Jordi Évole,.

El jueves, 16 de octubre, acude a nuestro plató el periodista y presentador Jordi Évole para hablarnos de “Salvados”, uno de los programas “bandera” de La Sexta y que está a punto de arrancar su novena temporada. Jordi nos avanzará algunos de los temas que se abordarán este año en “Salvados”, uno de los programas de actualidad más prestigiosos de la televisión y que ya ha cosechado importantes reconocimientos, entre ellos tres Premios Ondas, dos Premios Iris y una Antena de Oro.

TÍTULO: PRIMER PLANO. Anne Sinclair: "Me obstiné en negar la realidad"

Anne Treneman - Sorprendió al mundo al apoyar a su marido, Dominique ...foto,.


En primer plano

Anne Sinclair: "Me obstiné en negar la realidad"


Sorprendió al mundo al apoyar a su marido, Dominique Strauss-Kahn, cuando fue acusado de intento de violación. Y siguió apoyándolo cuando salieron a la luz sus amantes y su trato con prostitutas. Pero se hartó. Hoy, a sus 66 años, la popular periodista francesa ha recuperado su vida. Hablamos con ella.

En Francia, Anne Sinclair está considerada como una gran dama de los medios de comunicación. Una periodista y entrevistadora televisiva de referencia. Sin embargo, en España tan solo es conocida por ser la exmujer de Dominique Strauss-Kahn, el político que fue acusado de intento de violación por la camarera de un hotel neoyorquino en 2011, cuando él era director del Fondo Monetario Internacional.
Nuestra entrevista va a tratar de la vida íntima de su marido. Ella lo sabe. Al fin y al cabo es periodista. Tiene que sospechar que esta entrevista no va a centrarse en su libro, My grandfathers gallery, un homenaje a su abuelo Paul Rosenberg, un coleccionista de obras de arte cuya galería fue saqueada por los nazis. Anne conoció a Dominique en 1989. En aquel momento, ambos estaban casados con otras personas y tenían hijos con estas (dos varones, ella; cuatro hijas, él). Dos años más tarde se casaron y se convirtieron en un 'matrimonio estrella', propietarios de una gran casa en Washington, un riad en Marrakech y un lujoso ático en París. Él tenía ambición; ella, el dinero heredado de su familia; y ambos, contactos.
Cuando a Strauss-Kahn le hicieron ministro en 1997, Sinclair dejó su trabajo y, según me explica, renunció a la nacionalidad estadounidense (Anne nació en Nueva York, ciudad a la que su familia había emigrado huyendo de los nazis, y volvió a Francia cuando tenía dos años; el apellido Sinclair lo escogieron sus padres tras hojear un listín telefónico). Pero el matrimonio perfecto terminó el 14 de mayo de 2011. Strauss-Kahn fue detenido, acusado de intento de violación. «Entonces no quise hacer ningún comentario. Tan solo hablé una vez, en la televisión francesa... y punto».

Cuando descubrió la verdad
¿Todavía sigue pensando que es mejor no hablar del asunto? «Sí. Aquello escapó por completo a mi control. No tenía nada que ver con quien soy y con lo que siento. Pasó lo que pasó, e hice lo que me pareció mejor en ese momento, sin pararme a pensarlo mucho. Además, mi vida ha cambiado desde entonces. Me divorcié y decidí que mi vida íntima a partir de ese momento iba a ser estrictamente privada. Así que no quiero hablar de eso; puede imaginarse lo doloroso que me resultó. Aquello ha quedado muy atrás».
Pero, insisto, ¿cómo es que siguió con Dominique? ¿Por qué continuó con él cuando, después de retirada la denuncia en Nueva York, pasó a ser conocido como un adúltero en serie?
«Prefiero no responder. De hecho, antes ya le he respondido. Al final tomé una decisión y la llevé a la práctica. Lo siguiente fue que nos separamos». Y agrega con rapidez: «¡Y luego nos divorciamos!».
«Lo siento mucho, recalca Anne, pero estoy segura de que los lectores entenderán que mi vida no puede ser reducida a eso. Acabo de publicar un nuevo libro, tengo una vida profesional. Por favor, no quiero seguir hablando siempre de lo mismo. Han pasado tres años».
Lo entiendo, digo, pero...
«Y yo entiendo que me haga estas preguntas. Pero no quiero seguir hablando del tema. No va a conseguir ninguna exclusiva en relación con todo eso».
¿Exclusiva? Ya me contentaría con obtener una brizna de información. Vuelvo a la carga y pregunto: ¿en su momento no tenía la impresión de que su relación con Dominique era pura ilusión? La imagen que proyectaban era de absoluta armonía conyugal. Cuando detuvieron a Strauss-Kahn, Sinclair acudió al rescate y estuvo enviándole besos durante la vista en que se decretó la libertad condicional de su marido. Además, pagó de su bolsillo la fianza de seis millones de dólares. No se limitó a ser una esposa leal, sino que llevó su lealtad a unos extremos tan sensacionales como teatrales.
«Mi vida era muy feliz explica sobre la situación previa a mayo de 2011. ¡Y no soy de esas personas que olvidan 20 años de su vida así como así! Tengo claro con qué voy a quedarme; qué es lo que voy a rechazar; qué cosas he descubierto. No quiero hacer ningún comentario más sobre todo eso».
Pero usted es periodista, alego. Debe suponer que van a hacerle este tipo de preguntas.
«Sí, lo tengo claro. Usted tiene todo el derecho del mundo a hacerlas. Pero yo tengo el derecho de no responderlas». Según ella, los franceses han dejado de asociarla con el escándalo «porque me conocen y saben quién soy. ¡La gente de la calle me trata de una forma maravillosa!». Y continúa: «Me paran y me dicen que me quieren y me admiran. Me siento muy halagada, la verdad. En Francia comprenden que soy una persona reservada. Porque lo soy. Aunque es posible que en el extranjero vean las cosas de otra manera, como usted dice».
¿Qué fue lo que pensó al enterarse de lo sucedido en Nueva York? «Pensé que se trataba de un episodio puntual. De pronto, me vi ante una especie de carrera de obstáculos y en lo único que pensaba era en cómo iba a superar el siguiente escollo».
¿En algún momento pensó que su marido era culpable de violación? «No, ni hablar. Nunca me lo creí. Eso no me lo creo; tengo claro que no fue eso lo que pasó». Los cargos fueron retirados con el tiempo, después de que la camarera recibiera una compensación de seis cifras. Pero Sinclair dice que todo fue «una infantilidad» por parte de un hombre con las aspiraciones políticas de Dominique Strauss-Kahn. «Me parece que lo sucedido no era propio del hombre que yo pensaba que era ni del destino en que había puesto sus esperanzas».
Muy poco antes de que fuera a celebrarse el juicio, Dominique la telefoneó desde la prisión de Rikers Island. ¿Qué fue lo que pensó ella en ese momento? «No me acuerdo. La verdad es que tengo lagunas en la memoria, no sé bien... Estamos hablando de unos días muy difíciles en el plano emocional, con mucha tensión. Los periodistas nos perseguían a centenares por las calles. ¿Qué fue lo que pensé? No sé bien cómo decirlo... Que la vida de pronto era un caos. Durante ese año de 2011-2012 sentí que el cielo caía sobre mi cabeza, una y otra vez».
El acoso de la prensa
No obstante, dada su condición de periodista, ¿se daba cuenta de lo sensacional de la historia? «Una historia tremenda, sí. Un caso sensacional. Todo aquello me desbordaba. A veces, me preguntaba si había sucedido de verdad o se trataba de una pesadilla. Eso de ver a mi marido, al hombre con quien compartía mi vida, con grilletes, en la cárcel... Después los dos estuvimos encerrados en un piso, mientras en la acera de abajo había 200 periodistas al acecho. Todo fue muy violento, incluyendo la reacción de la prensa. Muchos periodistas se comportaron de una forma indecente, se regodeaban en los detalles escabrosos, se inventaban auténticas novelas, como si lo sucedido no fuera suficiente. Todo muy violento, como digo».
Finalmente volvieron a París, pero las presiones en la capital francesa no fueron menores. Empezaron a sucederse las acusaciones sobre los constantes affaires de Strauss-Kahn. «Cada día aparecía una nueva noticia sobre sus aventuras, por lo que era preciso afrontar una nueva la enésima batalla más». ¿Le preocupaba la situación de su marido? «Naturalmente que sí. Me decía que lo suyo era como caer del Olimpo y estrellarse contra el suelo de una mazmorra. Durante esa época sencillamente vivíamos día a día; lo sucedido nos sobrepasaba. No teníamos margen para anticiparnos a los acontecimientos».
La última en enterarse
Y bien, ¿usted sabía que su marido le era infiel de ese modo? «Cuando me casé con Dominique, tenía claro que era un seductor nato. Corrían muchos rumores. Pero hay quien fomenta los rumores para destruir o eliminar a un adversario, de forma que hice caso omiso. A veces tuve dudas. Es normal que en una pareja surjan las dudas. Muchas veces le pregunté si eso que decían de él era verdad o no. Mi entonces marido sabía bien cómo negarlo todo y convencerme de lo que le resultaba conveniente. Sé que estoy quedando como una idiota al decir esto».
Pero bueno, lo lógico es suponer que con el tiempo terminó por darse cuenta... «Puede usted creerme o no, pero nunca llegué a saberlo. Como digo, todo eran rumores y dudas, que él siempre desmentía. Unos años antes se dio una situación en Washington con cierta mujer, a lo largo de unos cuantos meses... La cosa llegó a saberse. Me dije que había sido un episodio puntual, aislado. Del mismo modo que no puedes abandonar a un hombre que está pasando por un mal momento, tampoco puedes abandonarlo por una cosa así. Pero después me fui enterando de todo, poco a poco, y al final tiré la toalla».
¿Diría que se había obstinado en negar la realidad? «Sin duda. Se trata de un comportamiento típico en la vida de pareja. El cónyuge siempre es el último en enterarse». Ninguna de sus amigas la informó de lo que estaba pasando. «Creo que porque yo no quería saberlo, prefería no ver lo que tenía delante de mis ojos. Porque yo soy de otra pasta. Soy de las personas que confían en el otro, y en ese momento confiaba en él. El nuestro era un matrimonio de verdad; una familia de verdad».
Sinclair insiste en que ha pasado página. Se me ocurre que quizá no quiere hablar porque está escribiendo un libro sobre el asunto. «No, créame. No estoy escribiendo ningún libro. Si hubiera querido hacerlo, ya lo habría hecho. Pero no me gusta mirar atrás. Por eso he cambiado de trabajo. Antes estaba en la televisión; ahora estoy en la radio, en Internet. Una tiene que cambiar. Es lo que hago».
Ahora tiene una nueva pareja.
«Sí».
Un historiador, ¿no?
«¡Usted sabe muchas cosas!».
Es lo único que sé.
«Es lo único que tiene que saber».