martes, 6 de enero de 2026

La Hora Musa - Cali & El Dandee y Gente de Zona encienden las Noches del Botánico con una fiesta latina ,. Martes - 13 - Enero ,. / Cachitos de hierro y cromo - Chaka Khan (Noches del Botánico) ,. Martes - 13 - Enero ,./ Locos por las motos - MotoGP - Canet empieza el Dakar haciendo historia ,.

 

 TITULO: La Hora Musa  -  Cali & El Dandee y Gente de Zona encienden las Noches del Botánico con una fiesta latina ,. Martes - 13 - Enero ,. 


 'La Hora Musa', presentado por Maika Makovski ,a las 22:55 horas, en La 2 martes - 13 - Enero ,   foto,.

Cali & El Dandee y Gente de Zona encienden las Noches del Botánico con una fiesta latina,.

 
Gente de Zona / Fer González para Festival Noches del Botánico,.

La noche del domingo, las Noches del Botánico vibraron al ritmo de la música latina gracias a la energía arrolladora del dúo colombiano Cali & El Dandee y los cubanos Gente de Zona, en un concierto con entradas agotadas que reunió a 4.000 asistentes en el Jardín Botánico de la Universidad Complutense.

Con una mezcla de romanticismo y fiesta, los hermanos colombianos los hermanos Alejandro y Mauricio Rengifo, repasaron sus mayores éxitos como “Volver” y mostraron su cercanía al público madrileño y su complicidad con sus paisanos “Si hay colombianos, ¡que hagan bulla!” pidieron.

Mientras que Gente de Zona ofreció una rumba sin pausa con un público entregado especialmente cuando interpretaron “Duele el corazón”, dueto que grabaron junto aEnrique Iglesias o  “La Gozadera”. Hubo espacio también parac guiños a Cuba, colaboraciones sorpresa y momentos emotivos como el cumpleaños del hijo de Randy Malcolm celebrado en pleno escenario.

Ambos dúos demostraron por qué siguen siendo referentes del pop y reguetón en español, en una velada donde el calor, la música y la emoción fueron protagonistas.

 

TITULO: Cachitos de hierro y cromo - Chaka Khan (Noches del Botánico)  ,. Martes -  13 - Enero  ,.  

   El martes - 13 - Enero   a las 22:30 horas por La 2, fotos,.

 Chaka Khan (Noches del Botánico),.

Las luces del escenario de las Noches del Botánico se encienden con la familiar introducción rapeada de “I Feel For You”, sample original de Grandmaster Melle Mel. Lo que viene a continuación es una declaración: un breve metraje, proyectado como telón de apertura, nos recuerda, por si alguien lo había olvidado, la magnitud de Chaka Khan. Frente a imágenes de archivo, aparecen los rostros que mejor pueden rendirle tributo: extractos de entrevistas  Prince, Stevie Wonder, Whitney Houston… Y con ellos, fogonazos de una carrera extraordinaria: los vinilos gastados de Rufus, la banda de funk con la que empezó a cambiar las reglas del juego en los 70; sus viajes por medio mundo y esa capacidad inagotable de reinventarse sin perder el pulso en decenas de conciertos.

Solo dos músicos se encuentran sobre el escenario durante este breve documental: el bajista Melvin Lee Davis y el teclista Jesse Milliner. Poco a poco se les unen las tres coristas, la batería, las guitarras, y complementando la formación, la percusión. Y entonces, como si las manecillas del reloj giraran a otro ritmo cuando se trata de ella, aparece Chaka Khan. Setenta y dos años. Una entrada por el lado derecho del escenario enciende los primeros aplausos y gritos. Melena negra rizada, sonrisa intacta, una presencia que no busca imponerse pero lo hace igual, y una voz que desafía cualquier intento de lógica. La reina del funk no necesita demostrar nada. Pero lo demuestra todo. Basta un primer alarido, una nota sostenida, para que los espectadores que pueblan el recinto, este día menos concurrido que en Parcels, se miren entre sí con incredulidad. No hace falta hablar. Basta con el gesto: ¿esto es real?

Y sí, lo es.

La artista que arrasó desde los setenta, con setenta se encuentra en una forma óptima. Solo había que ver el Tiny Desk de hace apenas un año para saber que lo que íbamos a presenciar no era un karaoke colectivo con grandes temas. El concierto arranca puntual, a las diez en punto de la noche más corta del año. “This Is My Night” rompe el silencio y enuncia lo que todos intuimos: la noche es suya.

The night is mine, I’m gonna keep it just right,

An angel in my pocket, right?

Feel so right, feels just like the first time…

Las frases de la canción son toda una declaración de intenciones: todo indica que tiene un ángel en su bolsillo y, efectivamente, se siente como la primera vez. Porque ver a Chaka Khan en directo en España es raro. Rarísimo. Esta noche es, para muchos, la primera vez. Y para los que no, una especie de portal a un tiempo donde la música sonaba diferente. O al menos, con otro poso.

El repertorio, celebrado su cincuenta aniversario, salta entre décadas y registros, entre el funk denso y la balada sentimental, entre los años con Rufus y sus grandes éxitos en solitario. La pantalla que mostraba el documental ahora muestra diferentes “imágenes” muy kitsch, un collage de principios de internet acorde con las canciones. Suena “Do You Love What You Feel” y poco después “Tell Me Something Good”, joya compuesta por Stevie Wonder que vendió más de un millón de copias y consolidó a la banda como uno de los pilares del funk norteamericano allá por 1974. También suenan “Everlasting Love”, “Sweet Thing”, “I’m a Woman” y, por supuesto, “I Feel For You”, la versión que transformó un tema menor de Prince en un himno transversal.

La única canción que echamos en falta, o al menos los más jóvenes del lugar, era “Like Sugar”, la más reconocida de su álbum de 2019 titulado Hello Happiness, y que demuestra a la perfección cómo el funk evoluciona entre las nuevas generaciones. De hecho, durante años pensé que era una colaboración con Jungle. Lo cierto es que, en este primer bloque, todo suena a clásico pero sin sonar a viejo. El público lo sabe. Bailes, palmas, lentejuelas. En medio del set, todos los músicos se regalan un momento de lucimiento: una jam session de diez minutos donde cada uno, desde la batería al saxo, pasando por los coros, demuestra que el groove no es solo una cuestión de estilo, sino un idioma, una pulsión que se comparte.

El tramo final es directamente apoteósico. “You Got the Love”, “I’m Every Woman” (con su inolvidable estribillo coreado por todo el auditorio, como si fuera propiedad colectiva) y un cierre a la altura del mito: “Ain’t Nobody”, con todo el Botánico en pie. Mientras ella se retira, la banda sigue tocando. Nadie quiere que se acabe. Cincuenta años de carrera no se celebran todos los días. Y pocas artistas pueden decir que lo hacen manteniendo intacta la esencia que las llevó al éxito.

Chaka Khan no solo ofreció un concierto; ofreció una lección. De música, de historia, de presencia. De resistencia, también. Porque hay divas, y luego está ella. Una mezcla precisa de alma, memoria y oficio. Hay artistas que envejecen sobre sus propios éxitos. Ella no. Ella los vuelve a estrenar cada vez que los interpreta. Y eso, en estos tiempos, vale oro. Va ser cierto que tiene un ángel en su bolsillo.

TITULO:  Locos por las motos - MotoGP  -Canet empieza el Dakar haciendo historia ,.

Canet empieza el Dakar haciendo historia,.

El motard español se convierte en el piloto más joven en ganar una etapa al imponerse en el corto prólogo de este año,.

 Edgar Canet.

foto - Edgar Canet

Han bastado 22 kilómetros para que Edgar Canet, de 19 años, escriba una línea en los libros de récords del rally Dakar. El piloto de La Garriga, tierra de mucha tradición alrededor del motociclismo y en concreto del motocross, acaba de convertirse en el más joven de la historia -«según los registros disponibles», especifican desde la organización, considerando el amateurismo de los orígenes de este raid- en ganar una etapa. La escueta especial que ha servido de prólogo en Yanbu, donde está el primer gran campamento de esta edición del raid, ha servido de aviso para quienes aún dudaban de que estamos ante un talento innato en esta carrera y que la apuesta de KTM -que aún vive como estructura pese a la profunda crisis financiera que tiene la casa matriz- por él tiene todo el sentido.

En una jornada en la que dejó claro que la primera semana del Dakar será rápida pero también peligrosa, sobre un terreno pedregoso y lleno de trampas a cada giro de manillar, Canet tiró de inteligencia para superar a Daniel Sanders, uno de los teóricos jefes de filas que debería tener, por tres segundos, y a la Honda de Ricky Brabec por cinco. Consciente de que esta victoria es, de momento, anecdótica, el catalán estaba notablemente satisfecho, no solo por la victoria en sí, sino por cómo se sintió sobre la moto. «Hemos terminado el prólogo con muy buenas sensaciones. Me he podido anticipar a los peligros leyendo el libro de ruta al 100% y eso significa que tengo buena seguridad encima de la moto. Creo que no lo podría haber hecho mejor. Es la mejor manera de empezar el rally y estoy muy contento», señalaba exultante a su regreso a Yanbu.

En la categoría de coches, el vencedor fue un Mattias Ekström que volvió al lugar donde, tres años atrás, estrenó categoría y prólogo con victoria. El sueco arrancó este 2026 con su sexta victoria parcial -tercera en un prólogo- en la prueba, esta vez al volante de un Ford Raptor que empieza el rally con un aura de candidato serio. No fue un golpe sobre la mesa, porque apenas eran 22 kilómetros de jornada y de hecho no cuenta este tiempo para la general, pero sí una declaración de intenciones: el Raptor va a ser uno de los coches más fuertes. Y es que Mitch Guthrie calcó el ritmo de referencia de su compañero, hasta quedarse a solo ocho segundos, y ese pequeño margen, casi un susurro en los cronos, bastó para armar un doblete que coloca al fabricante estadounidense en la foto de inicio. Guillaume De Mévius completó el podio simbólico del día con su Mini del X-Raid, clavando el mismo segundo que Guthrie.

Viejos reyes del desierto

Los viejos reyes del desierto, mientras tanto, se dejaron ver sin estridencias. Nasser Al Attiyah, siempre metódico, se dejó también ocho segundos, cuarto en un tablero que no desvela todavía ninguna carta pero que advierte del potencial del equipo Dacia con los Sandriders. Yazeed Al Rajhi, vigente campeón, levantó el pie a catorce segundos, solo uno más que un Carlos Sainz que quedó a quince con Nani Roma, a dieciocho. Todos dentro del mismo minuto, todos conscientes de que este sábado no se ganaba nada… pero que sí sirve para empezar a leer los gestos.

Todo puede cambiar este domingo, cuando empieza lo realmente serio. Serán 305 kilómetros divididos en dos partes: la primera en un terreno pedregoso, estrecho y donde la gestión de los pinchazos -ya hubo alguno este sábado- puede determinar la segunda parte, que será sobre terreno más arenoso. Entre medias, habrá una zona para cambiar neumáticos y repostar, un pequeño respiro en una jornada en la que se puede ganar mucho pero perder mucho más.

La sensación de este inicio ha sido la de un ensayo general: una primera pincelada para reconocer escenario, actores y jerarquías provisionales. El Dakar, otra vez, empieza midiendo silencios antes de desatar el ruido.

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